Jesús resucitó en el amor de María Magdalena


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20.07.17 | 15:00.

Ciertamente, Jesús ha resucitado en Dios; pero, al mismo tiempo, de un modo inseparable, él ha resucitado en el amor de María Magdalena, cuyo recuerdo hace que él (Jesús) siga viviendo en la historia de los hombres y mujeres, de un modo real. En otras palabras:

Jesús resucitado se mantiene y despliega en el recuerdo de María y de todos los cristianos, a lo largo de la historia, manteniéndose en el Memoria (Zikkaron) que es Dios. Así lo exige el dogma:

— Jesús es verdadero Dios, siendo hombre verdadero (que vive y actúa en el amor de las mujeres y los hombres que le acogen, y que viven en él, con él y por él, tras su muerte).

En ese sentido, Jesús sólo ha podido resucitar como “hombre” (ser humano), allí donde otros hombres (varones y mujeres) le han acogido y viven por él (con él), de un modo más alto, en amor permanente, superando de esa forma el olvido sin fin de la muerte.

Icono 1: Magdalena con el pomo del perfume de la unción… (Mc 14, 3-9) Ese perfume de mujer que ama mantiene la memoria de Jesús (Y Jesús resucitado hace posible el amor permanente de María Magralena)
Icono 2: Magdalena testigo de Jesús resucitado. Le busca en la tumba, pero la tumba está abierta, y Jesús se muestre como jardinero de amor en el huerto.


— Pero, al mismo tiempo, decimos queestos hombres y mujeres pascuales, empezando por María, viven en amor (en mutación mesiánica)porque el mismo Jesús-Mesías está presente en ellos, como Recuerdo de Dios. ¿Por qué buscar al Vivo entre los muertos? Hay que buscarle y encontrarle en sus amigos, en aquellos que viven de su Vida y por su Vida.

— Esta resurrección total responde a la más honda realidad de la historia humana(que ha buscado a Dios en la Vida que vence a la muerte).
— Pero, según los cristianos, ella se ha expresado plenamente, de una vez y para siempre, empezando por María de Magdala, la amiga de Jesús Nazareo, en quien comienza la mutación pascual de la historia humana.

Por eso digo que él ha resucitado en el amor de María Magdalena.

Icono 3 (final): Magdalena apóstol de los apóstoles

Una historia de fe

Ésta es una resurrección real, en plano de fe. Ésta es una resurrección “real”, pero no en el nivel de la historia anterior, como un hecho que puede demostrarse de un modo “neutral”, por observación objetiva.No hay resurrección fuera de la fe…

Pero la fe no “inventa” la resurrección, sino que la descubre y acepta, con alborozo, gozoso, descubriendo a Jesús que está vivo y que descubriendo que los creyentes (aquellos que le aceptan y le aman) viven en él. Los que quieren demostrar la resurrección de Jesús fuera de la fe es que, en el fondo, no creen, en ella, sino que quieren “asegurar un tipo de religión”, asegurarse a sí mismos, sin creer (es decir, sin acoger y desplegar la vida en amor, como Jesús, con Jesús, a quien han matado porque amaba y que, por eso, precisamente por eso, esta vivo en la historia de Dios y de los hombres).

La historia cristiana es la historia del Jesús resucitado, siendo la historia del Dios que es (se ha hecho) resurrección en Jesús. Pues bien, el testigo primero de esa fe-amor que “descubre” a un muerto como vivo y que cree en él (y vive desde él) ha sido María. Por eso, volver a María es una de las tareas básicas de la iglesia actual.

Esta fe amorosa (ese amor creyente de María) no es menos realidad, sino “más realidad” y más historia. Sólo la fe tiene ojos para descubrir al resucitado. La fe tiene ojos, y los tiene el corazón de María, y el de aquellos que creemos aceptando su testimonio y aprendiendo a ver como ella (a dejar que la realidad de Jesús se nos revele, como a ella). Si la fe se probara como “dicen” que se prueban las cosas en física no sería fe, ni sería resurrección.

Si la resurrección se pudiera “probar” sin fe, sería un engaño. La única “prueba de la resurrección” es el amor creyente de aquellos que, como María Magdalena, asumen el camino de Jesús y se comprometen a caminar gozosamente con él (como él), porque creen en Dios (en la presencia de Reino). Pues bien, en la raíz y centro de ese Reino descubren los creyentes a Jesús, vencedor sobre la muerte.

1. María Magdalena y Jesús se amaban.

Algunos críticos modernos han pensado que la figura y amor de Magdalena ha desparecido de la tradición posterior de la iglesia. Pero eso no es cierto. Quien sepa leer los evangelios descubre que la figura y función de Magdalena resulta esencial, aunque los evangelios no responden sin más a nuestros problemas sobre Magdalena.

Celso, el más lúcido de los críticos anticristianos del siglo II, entiende bien los evangelios cuando dice que Magdalena (¡a quien él presenta como una mujer histérica!) fue la fundadora del cristianismo. Ciertamente, fue fundadora del cristianismo, pero no por ser histérica, sino por ser una mujer clarividente, capaz de interpretar desde el amor la historia de la vida y el misterio de la persona de Jesús. Esto es mucho más “escandaloso” y profundo que lo que algunos críticos afirman cuando dicen que ella fue amante e incluso esposa de Jesús.

Es claro que María amó a Jesús, pero también le amaron otros, como afirma con gran lucidez el primero de los historiadores judíos que cuentan su vida: «Aquellos que le amaron le siguieron amando tras la muerte” (F. JOSEFO Ant XVI, 3, 63). María amó sin duda a Jesús y le siguió amando tras la muerte, viéndole así vivo, desde su mismo amor, como supone Mc 16, 9 y Jn 20, 1-18. Pero hacerla novia o esposa de Jesús es fantasía.

Ciertamente, un evangelio apócrifo afirma que «el Señor amaba a María más que a todos los discípulos y que la besaba en la bocarepetidas veces» (Ev. Felipe 55). Pero ese m mismo texto interpreta a María como Sofía, es decir, como expresión del aspecto femenino de Dios.

Ni el Señor que besa a María en la boca es el Jesús histórico; ni María es la persona real de la que hablan los evangelios canónicos. Ambos son figuras del amor eterno, expresión y signo de la → hierogamia original. Por eso, los que apelan a ese pasaje para poner de relieve los “amores carnales” de Jesús no saben entender los textos.

Las relaciones entre Jesús y María Magdalena fueron, sin duda, mucho más “carnales” que lo que supone este pasaje, pero nada nos lleva a suponer que han de entenderse en sentido matrimonial. El compromiso de amor de Jesús nos sitúa en otra línea.

Sea como fuere, la figura de María Magdalena fue muy importante en la iglesia, de manera que podemos vela como iniciadora “real” del movimiento cristiano, como mujer capaz de amar y de entender las implicaciones del amor de Jesús, y no como una simple figura de lo “femenino” que debe perder su feminidad y convertirse en varón para ser discípula de Jesús, como supone el otro pasaje básico de los evangelios de línea gnóstica que tratan de ella: «Simón Cefas les dice: Que Maria salga de entre nosotros, pues las hembras no son dignas de la vida. Jesús dice: He aquí, le inspiraré a ella para que se convierta en varón, para que ella misma se haga un espíritu viviente semejante a vosotros varones. Pues cada hembra que se convierte en varón, entrará en reino de los cielos» (Ev. Tomás 114; cf. Gen 3, 16).

Por otra parte, todo nos permite suponer que la presencia e influjo de Magdalena fue muy grande en la tradición que ha desembocado en el Cuarto Evangelio (Ev. de Juan). En su forma actual, el evangelio de Juan valora muchísimo a María y por eso ha trasmitido la más bella historia de amor del Nuevo Testamento: el encuentro de Jesús resucitado y Magdalena en el huerto de la vida (cf. Jn 20, 11-18). Pero, en el fondo, Juan ha querido reducir el influjo de la Magdalena, a favor de Pedro, del Discípulo Amado y de la misma Madre de Jesús.

2. Jn 20, 11-18. Un texto de amor pascual pascual.

Sabemos, por la tradición sinóptica, que María Magdalena no ha escapado como el resto de los discípulos varones, sino que permanece ante la cruz, con otras mujeres (cf. Mc 14, 27; 15, 40. 47). Su amor a Jesús es mayor que la muerte y por eso queda, llorando y deseando ante un sepulcro vacío. Interpretada así, la pascua será una respuesta de Dios a la búsqueda de amor de María que así aparece como signo de una humanidad que busca a su amado.

Ésta es la paradoja. Conforme a tradiciones espirituales que elaboran más tarde los gnósticos, María (la mujer caída) debería encontrarse anhelando solo una fuente espiritual de sabiduría, para recibir así la gran revelación de Dios. Sólo entonces podrían celebrarse las bodas finales del varón celeste (Palabra superior) y la mujer caída (humanidad que sufre condenada sobre el mundo). Pues bien, en contra de eso, ella busca sabiduría de amor, pero un amor concreto, inseparable del cadáver (de la historia) de su amigo muerto.

«María estaba fuera del sepulcro, llorando. Mientras lloraba, se inclinó para mirar el monumento y vio a dos ángeles, vestidos de blanco, uno junto a la cabeza y otro junto a los pies, en el lugar donde había yacido el cuerpo de Jesús. Ellos le dijeron: Mujer ¿por qué lloras? Ella les dijo: han llevado a mi señor y no sé dónde le han puesto. Mientras decía esto se volvió hacia atrás y vio a Jesús de pie, y no supo que era Jesús. Le dijo Jesús: Mujer ¿por qué lloras? ¿a quién buscas?. Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo tomaré» (Jn 20, 10-15).

Esta mujer no necesita una teoría de iluminación interior: quiere un cadáver, busca el cuerpo de su amigo asesinado. De esa forma rompe los esquemas de la gnosis espiritualizante. No quiere un mundo edificado sobre cadáveres que se ocultan No se responde con teorías al misterio del amigo muerto. Sobre el jardín de este mundo, que en el principio pudo haberse presentado como paraíso (cf Gen 2), parece que sólo puede florecer el árbol de la muerte. El nuevo Adán hortelano sería en el fondo un custodio de cadáveres un sepulturero. Ella, María, parece aceptar ese destino, pero quiere el cadáver de su amigo muerto. No quiere que lo manipulen, no quiere que lo escondan.

Estamos en un mundo que quiere ocultar sus cadáveres…Enterrarlos, apartarlos, negarlos: que nadie se acuerde de ellos, que nadie sepa que nosotros (los ricos, los favorecidos) vivimos sobre los cadáveres de miles y millones de “crucificados”,muertos y enterrados (sin que nadie recuerde su cadáver). Necesitamos tapar los cadáveres, echar sobre ellos más tierra, una piedra más grande, para así “lavar” nuestras manos y quedar tranquilos. Pues bien, en contra de eso, Magdalena necesita llorar por el amigo muerto, mantener el recuerdo de su cadáver. Éste es un amor que dura, un amor que mantiene el recuerdo, que no quiere olvidar a los amigos muertos.

Humanamente hablando, el gesto de Magdalena parece una locura: no está permitido tomar un cadáver del sepulcro y llevarlo a la casa o ponerlo en la plaza, para que todos vean al que han matado; no es posible mantener de esa manera el recuerdo de un muerto… La historia de los vencedores avanza sobre el olvido de los asesinados (a los que se puede elevar un hermoso sepulcro para olvidarlos mejor). María, en cambio, necesita la presencia del amigo muerto, a quien reconoce cuando le llama por su nombre (María). «Ella se volvió y dijo en hebreo ¡Rabboni! (¡mi maestro!) – Jesús le dijo: No me toques más (¡noli me tangere!), que todavía no he subido al Padre. Jesús dijo: ¡Vete a mis hermanos y diles: subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios. María Magdalena vino y anunció a los discípulos: ¡He visto al Señor y me ha dicho estas cosas!» (Jn 20, 16-20).

3. Noli me tangere. No me toques así, yo estoy contigo.

Esto es la pascua: encuentro con Jesús, encuentro para la vida. Eso significa que no estamos condenados a seguir amando a un muerto, buscando en el jardín nuestro cadáver (como buscaba antes María). El verdadero amor suscita vida, transformando el jardín del cadáver en huerto de gracia que dura por siempre. No se trata de negar el cadáver, sino todo lo contrario: de convertir el cadáver en principio de vida. No se trata de ocultar al muerto, para que sigan triunfando los que matan, sino de vivir desde aquel que ha muerto de amor, para vencer en amor a los asesinos de la historia.

En la línea de algunas formulaciones posteriores de la gnosis, pudiéramos afirmar que, María ha empezado a vincularse con Jesús resucitado en desposorio místico, intimista. Ellos representan al ser humano entero: son la díada (o pareja) inicial que simboliza ya la salvación de los humanos, en el nuevo paraíso de este mundo, sobre el huerto de la muerte convertido en manantial de vida. Esa perspectiva es buena, pero debe completarse, como indica la palabra de Jesús: ¡No me toques! (Noli me tangere).

Esta palabra significa: no me toques más, no me sigas agarrando. De esa manera señala que hay una unión de amor que no puede cerrarse en sí misma. La experiencia pascual es un principio, una promesa que no puede separarse del camino de vida y de misión, es decir, de la tarea al servicio de los demás. La palabra anterior (¡no me toques!) recuerda la fragilidad del tiempo, nos sitúa dentro del misterio de una pascua que nos lleva a expandir el amor de forma universal. No existe en este mundo amor perfecto, para siempre; todo lo que aquí vamos viviendo sigue abierto.

Por eso, el encuentro con Jesús ha sido un signo de esperanza en el camino, no es aún la realidad cumplida. María ha descubierto por un breve momento el gran misterio: ha encontrado a Jesús, se ha llenado de su vida pascual y de su gloria. De ahora en adelante no estará ya aislada, no será una mujer caída, estéril, fracasada. La experiencia pascual le ha convertido en portadora del misterio de Dios (Jesús) para los hombres. Al decirle no me toques, Jesús le está diciendo que ella debe ocuparse de tareas importantes, de misiones nuevas sobre el mundo.

María es, según eso, la primera teóloga de pascua: ha descubierto en su vida el camino de Jesús; sabe que ha triunfado y sube al Padre y así debe decirlo. Desde esta perspectiva se comprende ya mejor el ¡no me toques! Ella es un signo viviente de la ausencia presente de Jesús; por eso puede decir que vive (ha resucitado) y que ha subido al misterio de Dios Padre. Entre el Jesús que en un sentido le ha dejado (¡no me toques!) y los discípulos a los que debe buscar y evangelizar, en clave de pascua, se encuentra ahora María. Buscaba un cadáver en el huerto; Jesús le ha ofrecido una misión y camino apasionante de vida.

María nos enseña a comprender que la pascua es el ascenso final de Jesús que ha recorrido su camino sobre el mundo y viene a culminarlo en el seno de Dios Padre. Pero, al mismo tiempo, culminando su camino de subida y plenitud recreadora, Jesús abre un camino de amor y seguimiento para sus discípulos, partiendo del mensaje de María.

María ha sido la primera cristiana: ha tocado a Jesús por un momento sobre el mundo como, en algún sentido, pueden tocarle o descubrirle todos los creyentes. Pero luego, María y los discípulos deben saber que Jesús ha subido ya al Padre. No se encuentra a la mano, de manera externa, sobre el mundo. Por eso no pueden agarrarle para siempre, no pueden detenerle en nuestra historia. También aquí encontramos una perspectiva pascual que es contraria a la gnosis espiritualista. El gnóstico es un hombre que piensa que ha encontrado plenamente a Jesús sobre la tierra; por eso puede afirmar que ha culminado su camino y ya no tiene que andar más. Por el contrario, María Magdalena ha descubierto que la pascua es experiencia de ascenso a lo más alto y de misión liberadora: es como una luz, un toque de presencia que nos hace capaces de entender buscar y caminar luego en amor sobre el mundo.

CARTA ABIERTA A SU SANTIDAD FRANCISCO. Olga Lucia Álvarez Benjumea ARCWP


Colombia, Junio 2017

 

 

Sua Santitá

FRANCISCO

0120 CITTA DEL VATICANO

ROMA- ITALIA

 

 

Muy apreciado y respetado Hermano:

 

¡BIENVENIDO A NUESTRO PAÍS!

 

Mi nombre Olga Lucia Álvarez Benjumea, colombiana, vivo en Medellin.

 

Me mueve escribirle esta carta el deseo de poder tener una breve entrevista con S.S. aprovechando su visita a nuestro país, el próximo septiembre.

 

Soy una mujer de 76 años, aprendí en mi hogar con mis padres a cultivar la fe y los principios de los valores cristianos.

 

Nunca se me ocurrió en el pasado hacerme una presbitera. He trabajado toda mi vida con la Iglesia como misionera seglar entre indígenas, afros, ahora lo hago con mujeres recién salidas de la prisión y con jóvenes drogadictos en proceso de su rehabilitación para la reinserción en sus familias y en la sociedad.

 

He sido secretaria del CELAM, y fui secretaria de mi Obispo Gerardo Valencia Cano, Obispo de Buenaventura, (fallecido en un dudoso accidente de aviación Enero 21 de 1972).

 

Me considero una hija de la Teología de la Liberación, ya que la viví, desde muy cerca en sus albores.

 

Hace 7 años soy Presbitera Católica Romana, el Obispo que nos une a la Sucesión Apostólica -no del poder sino del servicio-, es un hombre en plena comunión con Roma. Su nombre hemos jurado guárdalo hasta después de su muerte, para evitarle conflictos.

 

Me he hecho Presbitera, a sabiendas que estamos rompiendo el Canon 1024. No me he salido de la Iglesia, y no me pienso salir de ella. No he renunciado a mi Bautismo, y nadie me lo puede borrar o quitar. No pretendernos ser clericales, ni en vestimentas, ni en actitudes. Trabajamos donde las gente nos llama, nos acepten y apoyen.

 

Lejos de mí el afán de figurar, molestarle y hacerle perder tiempo, solo quiero hacerle saber lo que hacemos como Presbiteras, en Colombia, somos 6, en las siguientes ciudades y en el campo: Bogotá, Cali, Bucaramanga, Popayán, Medellín, tenemos más candidatas, las que se encuentran en formación. Nos duele el abandono de la Iglesia Institucional, en el campo, en los barrios populares y de manera especial con las personas marginadas, rechazadas y de “periferia”. Nos duele el descredito en que ha caído la Iglesia, pero con el ejemplo de Maria, la Madre de Jesús, Maria Magdalena, nuestras pioneras y maestras, en llevar el Evangelio. Nos presentamos ante S.S. ofrecemos nuestros servicios a la Iglesia, y desearíamos conocer su opinión.

 

Le anticipo mis agradecimientos por su atención a nuestra consulta.

 

Con afecto sincero, cuente con mis oraciones, deseando que el Espíritu Santo le colme de sabiduría, salud y coraje, para el desarrollo de su buen ministerio, para gloria de Dios y el bien de su Iglesia.

 

 

Fraternalmente,

 

 

Olga Lucia Alvarez Benjumea

 

 

 

Dirección:

Carrera 46 Nro. 20Sur12 Apto 501

Edf. San Fermin

  1. Zuñiga

ENVIGADO-Antioquia

COLOMBIA. S.A.

 

e-mail: olalbe@gmail.com

 

Telefono móvil: 3156488221

Najla Kassab, pastora y presidenta


July 11, 2017

 

La Comunión Mundial de las Iglesias Reformadas (WCRC) ha elegido a Najla Kassab, pastora sirio-libanesa, como presidenta. Una mujer dirigiendo a un total de 225 iglesias de 110 países.

Kassab, de 52 años, ha sido miembro del comité ejecutivo de la WCRC desde 2010. Directora del departamento de educación cristiana del NESSL (Sínodo Evangélico Nacional Sirio-Libanés), fue la primera mujer en recibir la licencia para predicar en su iglesia; y en marzo de 2017, se convirtió en la segunda mujer ordenada.

La elección tuvo lugar el pasado 7 de Julio en la ciudad alemana de Leipzig. Además hay que decir que de los 22 nuevos miembros del comité ejecutivo, 12 son mujeres y 10, hombres; 15 están ordenados/as y 7 son laicos; además, 5 de los miembros tienen menos de 30 años, incluído una de las vicepresidentas.

Dos días antes, Najla Kassab había iniciado su prédica expresando: “Aquí estoy, una mujer en el púlpito de Lutero”. Una mujer que no sólo habla sobre la igualdad de género y la justicia sino que trabajará por ellas desde su nuevo cargo.

https://www.asociaciondeteologas.org/single-post/2017/07/11/Najla-Kassab-pastora-y-presidenta

“Lo central, en la vida de Jesús, no fue la religión, sino humanizar este mundo”


José María Castillo

José María Castillo

“Más que la religión, nos debería preocupar la salud, la comida y las relaciones humanas”

José M. Castillo, 06 de julio de 2017 a las 12:10

Y estas preocupaciones fueron tan fuertes, que Jesús las antepuso a las normas que imponían los maestros de la ley, a las observancias de los fariseos, a la autoridad de los sumos sacerdotes… Hasta tal punto, que esto le costó la vida

Volver a Jesucristo para construir la Iglesia/>

Volver a Jesucristo para construir la Iglesia

(José M. Castillo).- La teología, que rige el pensamiento de la Iglesia y nos dice por dónde tienen que ir las decisiones de la Iglesia, es más importante que el Papa, los cardenales, los obispos, los clérigos, los teólogos, los fieles, las leyes, los ritos, las costumbres, todo lo demás que hay en la Iglesia.

La teología, a fin de cuentas, nos dice a todos lo que Dios quiere y lo que Dios manda. De forma que el Papa (sea el que sea) dice y manda lo que la teología le indica. Por eso es tan importante la teología.

El problema está, según creo, en que a una cantidad importante de cristianos no les interesa la teología. Ni, por tanto, saben mucho de teología. Lo cual es comprensible. Porque la teología, que se suele enseñar (donde eso se enseña), utiliza una serie de palabras, conceptos y criterios, que inventaron los griegos de la Antigüedad, pero que, en estos tiempos, la mayor parte de la gente no sabe ni lo que quiere decir ese vocabulario, ni para qué sirve.

El centro, el eje, la clave de la teología cristiana tendría que ser, no el pensamiento de los sabios griegos de la Antigüedad. Y menos aún, los mitos religiosos anteriores al judaísmo, que en la Biblia los leemos como “Palabra de Dios”. La teología cristiana debería tener como centro, eje y clave lo que es el origen y el principio determinante del cristianismo: aquel humilde artesano galileo, que fue Jesús de Nazaret: su forma de vivir, lo que hizo, lo que dijo, lo que le interesó y le preocupó, lo que vio en él la gente que le conoció y el “recuerdo peligroso”, que aquel hombre tan singular nos dejó.

Este “recuerdo peligroso” de Jesús quedó escrito en el Evangelio, que se resume y se recopila en cuatro colecciones de relatos, los cuatro evangelios, es decir, la “teología narrativa”, resumen determinante de toda posible teología que pretenda denominarse “cristiana”. El centro de la teología cristiana no puede estar fuera del Evangelio. Ni puede ser teología cristiana si no entraña un “recuerdo peligroso”.

Ahora bien, leyendo y releyendo la teología narrativa, que nos presenta el Evangelio, lo que, en ese conjunto de relatos se advierte en seguida, es que las tres grandes preocupaciones, que ocuparon y acapararon la vida de Jesús, fueron: 1) la salud de los seres humanos (relatos de curaciones, expresadas en el “género literario” de milagros); 2) la alimentación compartida (las comidas de las que tanto se habla en los evangelios); 3) las relaciones humanas (sermones y parábolas). La fe, la relación con el Padre, los sentimientos personales más hondos…, todo, en la vida de Jesús gira en torno a estas tres preocupaciones.

Y estas preocupaciones fueron tan fuertes, que Jesús las antepuso a las normas que imponían los maestros de la ley, a las observancias de los fariseos, a la autoridad de los sumos sacerdotes… Hasta tal punto, que esto le costó la vida. Jesús hizo todo esto porque aseguraba que quien le veía a él, a quien veía era a Dios (Jn 14, 7-9). O sea, se identificó con Dios.

Lo central, en la vida de Jesús, no fue la religión. Fue humanizar este mundo tan deshumanizado. No nos debería preocupar tanto el diálogo de las religiones. Nos debería preocupar lo que preocupa a todos los humanos: la salud, la comida compartida, las mejores relaciones humanas. Los tres pilares de toda posible religión. Es lo que centró la vida de Jesús: humanizar esta vida. En eso está el camino de la esperanza que nos lleva a Dios.

Para leer todos los artículos del autor, pincha aquí:

http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2017/07/06/religion-iglesia-teologia-opinion-jose-maria-castillo-lo-central-en-la-vida-de-jesus-no-fue-la-religion-fue-humanizar-este-mundo.shtml

Riegos y sahumerios desenmascararon a falso obispo que engañó al Icetex


Por: Noticiascaracol.com

Oficiaba misas, confesaba, impartía la cruz de la ceniza y hasta organizaba el aguinaldo navideño. Dudas iniciaron cuando alguien dijo que había estado casado.

Tampoco convencía a algunos el lenguaje coloquial que usaba durante las homilías. Entre quienes desconfiaban estaba Marcela Garavito, funcionaria de la entidad.

Pero lo que terminó haciendo caer en la mentira al falso vicario, identificado como Hollman Lara Mayorga, fue un inusual ritual a inicios de 2017 en el Icetex: riegos y sahumerios.

“Fue lo que más inquietud nos causó a todos. Lo llevaron para hacer riegos, sahumerios. Vino como con otro señor que también decía ser padre. Con un sacristán fue acompañado en toda la entidad, puesto por puesto de trabajo, trayendo sahumerios y haciendo rezos”, afirmó Garavito.

El falso religioso, además, recibió un contrato para capacitar a funcionarios en talleres espirituales, comportamiento y trabajo en equipo.

Casos como este son frecuentes en el país:

¿Cómo identificar a un falso sacerdote?

La Iglesia colombiana hizo un llamado a los feligreses para que no sean víctimas de inescrupulosos. Siga los siguientes pasos para verificar la legitimidad de un sacerdote:

– Tenga en claro que no es suficiente con que porte cuello clerical.

– Debe poseer licencia ministerial.

– Compruebe quién es su superior.

– Contraste estos datos en la Curia y Diócesis.

https://noticias.caracoltv.com/bogota/riegos-y-sahumerios-desenmascararon-falso-obispo-que-engano-al-icetex

La actitud de la Biblia hacia las mujeres: Obispo John Shelby Spong (revisado)


Spong

“En Cristo Jesús … no hay ni hombre ni mujer (Gal. 3: 26,28).”

El apóstol Pablo era un hombre de gran capacidad, pasión y energía y sin embargo, sus escritos revelan una enorme agitación. Se trata de un fondo rígido, patriarcal que se refleja una y otra vez al dar instrucciones a sus iglesias: Las mujeres deben guardar silencio en la iglesia; los hombres no deberían casarse a menos que no pueden controlar su pasión; Las mujeres deben tener sus cabezas cubiertas como una señal de respeto; las mujeres tienen prohibido mantener dominio sobre el hombre, etc., etc. Como las mujeres han llegado cada vez más en los roles de liderazgo en el cristianismo, han expresado su ira en este misógino Paul. Conozco mujeres clero hoy en día que descartarlo como un enemigo que tuvo que ser derrotado antes de que pudieran ser aceptados en la Iglesia. Pablo, sin embargo, no era una sola mente. En casi todas las áreas de su vida, vivió en conflicto. Los prejuicios que Pablo poseía, la formación que se había sometido, la rigidez de sus prácticas de piedad, todos fueron contrarrestados por una experiencia de conversión que lo mantuvo en tensión interna. Hubo una guerra, dijo, pasando entre su mente y su cuerpo, su pasado y su presente, su tradición y su futuro. Lucas describe su conversión en Hechos como “escalas caer de sus ojos.” En muchos lugares Paul no parece ser anti-mujer, expresando su agradecimiento a las mujeres como Priscila, Lidia y Chloe, que eran sus colegas y saludos que envíen a las diversas mujeres en sus epístolas.

El lugar donde se percibe la negatividad de Pablo hacia las mujeres es contrarrestado más abiertamente se encuentra en Gálatas, probablemente epístola más apasionante y revelador de Pablo. Los estudiosos datan este trabajo a principios de los años cincuenta. De un modo bastante extraño, que revela una auténtica sin filtrar Paul, cuya cólera en los que deseaban separar los cristianos judíos de los cristianos gentiles prohíbe el lujo de pensar acerca de lo que está diciendo. Su experiencia de Cristo, afirma, ha eliminado todos los límites dentro de los cuales se ha encontrado que una vez que la seguridad. Hizo una lista de esos límites como tribu, el sexo y la servidumbre económica. “No hay ni Judio ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.” Tenga en cuenta que esta última frase. Como resultado de su experiencia de Cristo, afirma, la ecuación de poder entre hombres y mujeres se ha roto. Esa ecuación, probablemente construida sobre la voluntad de Dios, como se encuentra en la historia de la creación, fue la justificación de la ciudadanía de segunda clase de la mujer, que históricamente había incluido períodos en los que las mujeres se consideraron como propiedad. Leyes informadas por esta actitud permitieron la poligamia, maltrato a la mujer, el derecho de poner la esposa hasta la muerte, y la negativa a permitir el divorcio como una opción para las mujeres. Las hipótesis eran que las mujeres no eran ni educables ni inteligente suficiente para ser ciudadanos de pleno derecho. Pablo estaba sugiriendo, sin embargo, que una nueva realidad se había roto en el mundo en Cristo que había prestado estas definiciones ya no operativa.

Cuando nos movemos a la evidencia sugiere que los Evangelios esta nueva visión estaba presente antes de que la Iglesia utiliza la autoridad de los textos ‘Terrible’ para suprimirla. En Marcos, el Evangelio más antiguo, leemos la historia de una mujer que, en la última semana de la vida de Jesús, irrumpió a sí misma en una cena en Betania, en casa de uno llamado Simón el leproso. En primer lugar, se vierte sobre su cabeza un perfume muy caro. Este acto fue una violación de cada costumbre patriarcal judía y si se le permite, todas las normas se rompería para siempre. Los hombres en el banquete de este modo se movieron rápidamente para condenar su comportamiento. Jesús, sin embargo, se presenta como reprendiendo a sus verdugos. “Ella ha hecho una obra hermosa para mí”, se cita a Jesús diciendo: “Ella ha ungido mi cuerpo para la sepultura (Mc. 14: 3-9).”

Esa misma historia se hace eco de tres veces más en otros evangelios, pero con interesantes variantes. En Mateo, se contó casi idéntica (Mt. 26: 6-12). En Lucas, sin embargo, hay un cambio dramático (Lc. 7: 36-50). Este episodio no se produce en la última semana de la vida de Jesús y no es un preludio a su entierro. Lucas lo sitúa más bien en la fase de Galileo a principios del ministerio de Jesús, y no en la casa de Simón el leproso, pero en la casa de Simón el fariseo, es decir, uno que es conocido por la defensa de las normas morales y tabúes de la tradicion. El personaje de la mujer también se ha aumentado, pero en un sentido muy negativo. Ella es “una mujer de la ciudad,” una prostituta. Como tal, ella es impura y no deseado. Sus acciones, según Lucas, son mucho más extraño que los registrados por cualquier otro escritor del evangelio. Ellos son abiertamente sensual y claramente violan las normas sociales para las mujeres. Sólo en Lucas hace esta mujer lavar los pies de Jesús con sus lágrimas y secarlos con sus cabellos. Uno no puede realizar tales actos sin acariciar los pies del receptor. En una sociedad en la que una mujer nunca tocaría a un hombre en público, este fue un acto de desafío dramático. Una vez más, los sistemas de valores del pasado surgieron en las respuestas emocionales de los invitados a la cena de sexo masculino, que la condenan rotundamente. También condenaron a Jesús por permitir este atropello a suceder a él. “Si este hombre fuera profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que le está tocando.” Debido a que Jesús no la condenó, sus credenciales como un hombre santo fueron obviamente comprometidos. Desde que se había permitido que esta ‘intimidad’ de la mano de una mujer impura, ahora era impuro. Pero de nuevo Jesús deja a un lado las reglas patriarcales con sus doctrinas de limpieza y afirma la mujer, acepta su acción y derriba la barrera que le causaría a ser rechazada. Estaba actuando a cabo la visión paulina que en Cristo no era ni hombre ni mujer. Una nueva humanidad, más allá de las definiciones antiguas, reglas antiguas y antiguas barreras religiosas, estaba naciendo. Los terribles ” textos del pasado que había relegado a las mujeres a una posición de inferioridad estaban siendo retiradas.

La misma historia también se le dijo en Juan (Jno. 12: 1-8). Esta vez, la unción de Jesús, cuando aún estaba en Betania, se produce en la casa de Marta y María. Todos los discípulos de Jesús están presentes, así como la familia de María y Marta, incluyendo un hermano llamado Lázaro, que había sido, este Evangelio solo afirma, recién levantado de los muertos. En este entorno muy pública María es la mujer que unge los pies de Jesús. No hay sentido de escándalo aquí y ciertamente no hay ningún reproche. Qué extraño, uno piensa. ¿A dónde fueron las reglas patriarcales? ¿Por qué fue esta acción repente aceptable? La única cosa que en aquel día habría permitido a este acto que se produzca en un lugar público y sin reproche, sería que todos los presentes en esta reunión sabía que María era la esposa de Jesús! ¿Es esta una nueva visión? Tal vez. Pero sugiero que no es más que el levantamiento a la luz de una tradición Evangelio largo tiempo reprimida, lo que contradice tarde enseñanza de la Iglesia que el sesgo anti-femenina de Jesús llevó a su compromiso de celibato.

En otra reveladora historia, contada por Lucas, la capacidad de Jesús para romper las definiciones negativas que siempre habían rodeado las mujeres está relacionada una vez más, pero de una manera enigmática. Jesús es nuevamente un invitado a cenar en casa de Marta y María. Martha está ocupado en el trabajo de preparar la comida. María está sentada a los pies de Jesús escuchando a enseñarle. Esto significa que Lucas ha puesto esta mujer en el papel de un aprendiz, un alumno, tal vez incluso un estudiante rabínico. Estos, obviamente, eran papeles que en la primera sociedad judía del siglo, las mujeres no se les permitía jugar. Marta entra en la habitación y reprende a María, exigiendo que para Jesús la de ayudar en la cocina. Jesús se niega, yendo tan lejos como para sugerir que María ha escogido el “camino más alto.” Él se afirme que una mujer podría ser un estudiante. Nada se puede descartar esta posibilidad ya que en Cristo “no hay ni hombre ni mujer.” La supresión de la verdad con respecto a la relación de Jesús con María vuelve a estar presente en esta narrativa. Tenga en cuenta que Martha le preguntó a Jesús para pedir a María a la cocina. ¿Por qué Marta no habla directamente a su hermana? Sus demandas de Jesús serían apropiados sólo si, como esposo de María, él tenía la autoridad para mandar y María tenía el deber de obedecer.

Ahora, supongamos que esta María era la misma mujer que llegó a ser llamado Magdalena. María Magdalena fue retratado en los evangelios como el líder de las discípulas que habían seguido a Jesús hasta el final de Galilea (ver Mc. 15:41, Mt. 27:55, y. Lc 23:49). ¿Qué tipo de mujeres le acompañará una banda itinerante de los hombres en el primer mundo judío del siglo? Tendrían que ser o esposas o prostitutas. No había otras opciones. María Magdalena fue a la vez la carne y la sangre de la mujer al lado de Jesús durante su vida, y la seshu en su tumba en su muerte. Magdalena fue retratado en la narración de la resurrección del cuarto Evangelio como llamándole tanto “mi Señor”. y “Rabboni”, títulos íntimas y apropiados en la sociedad judía a ser utilizado por una mujer para un respetado maestro sólo si él también era su marido venerado. Ella era la misma María, que exigió el acceso a su cuerpo difunto de la que ella creía que era el jardinero, un acto apropiado sólo si fuera el pariente más cercano.

Por último, supongamos que la palabra “Magdalena” no tiene referencia alguna a un pueblo de Magdala, un pueblo que hasta ahora nadie ha sido capaz de localizar en ninguna fuente antigua, sino que era más bien un juego de la palabra hebrea “Migdal” – que significa “grande” o “grande”. Migdal fue una vez una palabra que hace referencia a una torre desde la que los pastores podían ver los campos en los que sus rebaños pastaban. Esto sugeriría que llamando a esta María “Magdalena”, la primera comunidad cristiana estaba afirmando que se trataba de “la gran María,” la pareja femenina y la esposa de Jesús, a quien le dio una dignidad y un honor que rompió las barreras de la definiciones sexistas del pasado. Para aquellos que viven ‘en Cristo,’ Pablo estaba sugiriendo, ninguna barrera puede ser erigido contra las mujeres, y ninguna definición del pasado puede ser utilizado para sugerir que las mujeres son de alguna manera menos que humanos. Jesús llama y faculta a la gente a ir más allá de toda definición debilitante de nuestra humanidad orientada a la supervivencia para reclamar la nueva humanidad que se encuentra más allá de las fronteras del género del pasado. La Iglesia, una vez que el enemigo de este nuevo día, citando y actuar sobre la base de estos ‘terribles textos’ podrían, sin embargo, a través de esta visión, se convierten en el aliado de los oprimidos y de la comunidad en la que una nueva humanidad se vive. ¡Este es mi sueño!

~ John Shelby Spong
Publicado originalmente 4 de febrero de, de 2004

Fuente: progressivechirsitany.org

COLOMBIA. Centro Andino: crónica de otro montaje anunciado: JORGE GOMEZ PINILLA


Más dudas que certezas rodean la captura de los nueve presuntos miembros del Movimiento Revolucionario del Pueblo —Mrp— supuestamente culpables del bombazo contra el Centro Andino, que produjo la muerte de tres mujeres el pasado 17 de junio e hizo que pasara a tercer plano un acontecimiento histórico tan importante como la dejación definitiva de las armas por parte de las Farc.

La duda principal reside en una paradoja, pues se trata de un atentado en apariencia organizado y ejecutado por gente de extrema izquierda, pero que beneficia los intereses políticos de la extrema derecha.

Es cuando vienen a la memoria algunos ‘falsos positivos’ judiciales de circunstancias inquietantemente similares, como el asesinato de Gloria Lara en 1982 atribuido a la Organización Revolucionaria Popular —Orp— (solo cambia una letra con Mrp), o las falsas capturas tras los asesinatos de Luis Carlos Galán y Jaime Garzón, realizadas con el propósito específico de desviar la investigación, como habría de comprobarse con el paso del tiempo.

Conviene fijar la atención sobre todo en el asesinato de Gloria Lara, ocurrido en momentos en que el Gobierno de Belisario Betancur adelantaba unas negociaciones con el M-19 a las que se oponía con no disimulada furia el estamento militar, y cuyo objetivo habría sido —según documentado artículo de Las2Orillas— “mostrar al país que la izquierda era cruel y asesina y no digna de un proceso de paz”. (Ver artículo).

La principal similitud con lo del Centro Andino reside en que la Orp en efecto existió, como movimiento político de tendencia maoísta ligado a reivindicaciones campesinas, aunque al momento del secuestro de Lara se encontraba desactivado debido a contradicciones internas, pero ello no fue obstáculo para que a algunos de sus miembros se les hiciera ver como los culpables mediante la “siembra” de pruebas que condujeron a su captura. Luego habría de demostrarse que para el ‘operativo’ recurrieron a una banda de delincuentes comunes, la misma que secuestró al funcionario de la Texaco Kenneth Bishop, y cuya autoría también fue atribuida a la Orp.

En el caso de las capturas por lo del Centro Andino, la Fiscalía y la Policía han usado la palabra “trazabilidad” para señalar diversas culpas sobre los capturados, pero esa misma trazabilidad llevaría a pensar que se trata de un montaje donde se repite un modus operandi que ya ha sido escenificado, y con macabro éxito.

Lo cierto es que esos sospechosos han sido sometidos a un linchamiento mediático mediante la filtración selectiva de supuestas pruebas a diferentes medios de comunicación, en lo que luce como un plan orquestado por una mano negra interesada en que el país entero los ‘juzgue’ antes de ser llevados a la justicia ordinaria, y sin que hasta el momento sepamos si los que filtran la información pudieran ser un tentáculo más de la misma poderosa y verdadera mano negra que estaría detrás del atentado.

Porque es que, no nos digamos mentiras, resulta descabellado creer que un grupo de jóvenes abogados y ‘revoltosos’ de izquierda, a los que la revista Semana llama “inadaptados extremistas”, pudiera contar con la sofisticación logística y operativa requerida no solo para cometer un atentado en un sitio tan neurálgico, sino para desconocer el aprovechamiento político que de ello habrían de obtener los opositores al Gobierno de Juan Manuel Santos, en la medida en que “siembra” contundentes dudas sobre el proceso de paz que se adelanta con el Eln, al cual se le adjudica de carambola el bombazo contra el Centro Andino, puesto que se señala al Mrp como una célula de milicianos radicales pertenecientes a esa agrupación subversiva.

De acuerdo con la información suministrada por la Fiscalía (pero no a la jueza de control de garantías sino a Semana en artículo titulado Las comprometedoras pruebas del atentado al Centro Andino), a los capturados se les venía haciendo un detallado seguimiento desde meses atrás, que incluyó saber de “una extraña búsqueda de planos y geolocalizaciones específicas (…) cerca del Centro Andino”. Es entonces cuando el espectador capcioso se pregunta por qué no fue posible que los organismos de seguridad hubieran evitado el atentado, pero sí que hubieran capturado a los supuestos terroristas con sorprendente facilidad unos días después. (Ver artículo).

En todo conflicto librado entre hombres ‘guerreros’, poca importancia reviste cuando las víctimas colaterales son mujeres. Esta es otra coincidencia entre el asesinato de Gloria y las tres víctimas del Centro Andino. Y el bombazo en un baño femenino apunta directamente a culpar a los presuntos autores de otros estallidos dentro de baños en meses anteriores. En apariencia, todo fríamente calculado.

Sea como fuere, convendría que se supiera qué hay de cierto en que por misteriosa coincidencia el día del atentado no estaban funcionando las cámaras del Centro Andino, y que ese habría sido el motivo por el cual los organismos de seguridad entregaron a la opinión pública retratos hablados de dos de los supuestos implicados, cuya fisonomía en nada coincide con ninguno de los capturados, como lo advirtió el abogado penalista Ramiro Bejarano en este trino. ¿Y por qué quedó en el olvido la declaración de la esposa de Richard Emblin, director del periódico City Paper, según la cual cuando ella iba saliendo del baño donde luego explotó la bomba se encontró con un hombre en su interior, a quien le peleó y le preguntó qué hacía allí? (Ver noticia).

Convendría que, a la par con el despliegue que tuvo el linchamiento mediático, se le diera la misma divulgación al comunicado expedido por la Fundación Defensa de Inocentes, presidida por Sigifredo López, donde quedan en evidencia las falacias publicadas por Semana (“asaltada en su buena fe”) y se demuestra que la intención de quienes filtraron esa información “es la de construir un proceso paralelo al judicial ante un medio de comunicación, con el único objetivo de presentar a los jóvenes imputados como responsables del atentado terrorista”. (Ver comunicado).

Está además la carta que la parlamentaria alemana Heike Hänsel, Presidente de la Subcomisión para Naciones Unidas, Organizaciones Internacionales y Globalización, le dirigió al fiscal Néstor Humberto Martínez, donde le pide “que cesen las acusaciones y los señalamientos anticipados y se garantice el debido proceso en el contexto de una investigación seria y responsable”. (Ver carta).

No somos los periodistas ni los editores ni los directores —sobre quienes recae la mayor responsabilidad— los llamados a absolver o culpar a unos u otros, extrema izquierda o extrema derecha. De eso deben encargarse los jueces, no los medios a los que se les ha convertido en idiotas útiles de la propagación de una sola versión de los hechos, la que sirve a los intereses de aquellos que en incontables ocasiones han recurrido a ‘falsos positivos’ judiciales o militares para torcer el rumbo de las investigaciones al amaño —y al tapujo— de los verdaderos culpables.

DE REMATE: No entiendo: ¿Por qué tanta gente en Colombia está tan convencida de que un tipo que toda su vida ha estado rodeado de tantos pillos… no es un pillo?

En Twitter: @Jorgomezpinilla

http://jorgegomezpinilla.blogspot.com.co/

http://www.elespectador.com/opinion/centro-andino-cronica-de-otro-montaje-anunciado-columna-701449

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