ARCWP. COMENTARIOS ACERCA DE LA ORDENACIÓN DE SILVIA BRANDON-PÉREZ


What a Week! Que Semanita! by Silvia Brandon Perez ARCWP Links to movies and photos of Ordination as Priest, Response by Olga Lucia Alvarez ARCWP, Presiding Bishop

Link: https://www.facebook.com/silviabrandonperez/posts/10211006313785369

Telemundo:  http://trib.al/4bX1vjc

Silvia Brandon Perez ARCWP holding book, Bishop Olga Lucia Alvarez ARCWP, Presiding Bishop at Ordination

I had in the subsequent week my first priestly foot-washing, and at the vigil in front of Livermore Lab, my first priestly arrest. (witness for nonviolence, peace and justice)


Querida Comunidad, hermanxs:
 

Es una necesidad compartir, los sentimientos que me embargan ante la ordenación de Silvia.

 
Para mi fue todo un acontecer profético, no porque sea una adivinanza, sino un testimonio de vida. Desde el convivir en su casa-comunitaria.
El compartir, disfrutar, sonreír y abrazar, orar, entre diferentes etnias, credos, tradiciones y plumas (incluidas las mías).
 
Sin violar el Rito Romano, para mi fue un disfrute, ver en vivo y en directo el canto y alabanza de mis hermanos indígenas Dakotas y Aztecas. 
 
Para algunxs, puede ser un escándalo, atrevido…para América Latina, no. Ha sido la oportunidad de esponjar el alma, en nuestros principios ancestrales ya reconocidos en Ad Gentes (Vaticano II), en los documentos de Melgar (1968) y el documento de Iquitos (1971) del CELAM.
 
En México, en la canonización de Juan Diego, el 31 de Julio 2002 presidiendo Juan Pablo II, los hermosos penachos aztezas y sus danzas y música, en dicha ceremonia se hicieron sentir.
 
La Iglesia como institución, todavía es muy recelosa, pero el pueblo de Dios, lo seguirá haciendo, porque es el deseo de su espíritu, que brinca, salta, goza, bendice y alaba a la Divinidad, en medio del incienso, flautas, acordeones, charango, caracoles y tambores, ese sentimiento ninguna norma legalista, lo puede impedir.
 
Alabo y bendigo a la Divinidad, que nos empuja, a no más escondernos o dejarnos acomplejar por nuestra identidad, aquí y allá, todxs somos hijxs de Dios, creadxs a su imagen y semejanza. 
 
“A Dios has de adorar…No ocultes las palabras proféticas de este libro, porque su plazo esta próximo” Apocalipsis 22: 9-10
 
Bendiciones, 
 

 

Olga Lucia 

¿Cómo hablar de Dios Padre en un mundo de excluidos?


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Nuestro mundo es cada vez más un mundo de excluidos al lado de un mundo de satisfechos. Los dos mundos se alejan cada vez más y se ignoran. Por otra parte, el mundo de los excluidos, a pesar de ser mayoritario, queda escondido. En un mundo que se dice mundo de la comunicación, los excluidos están fuera de la comunicación. No navegan por internet.

La vida en el mundo de los excluidos es una lucha de cada día por la sobrevivencia: un mundo de privaciones, violencias, robos, asesinatos. Niñas maltratadas expulsadas del hogar, que viven en la calle, condenadas a practicar el sexo o a vender drogas para sobrevivir. Mujeres violentadas por hombres  drogados, jóvenes sin trabajo, sin estudio, sin horizontes y sin futuro, vagando por las calles sin saber qué hacer. Luchas por la dignidad, siempre recomenzadas y siempre frustradas. En fin, aquella realidad que conocemos todos los días.

Y Dios, ¿dónde está? ¿Qué hace? ¿Sabe lo que está pasando? ¿Cómo explicar el silencio de Dios? Cuando los escándalos son espectaculares, cuando tanto sufrimiento aflige a personas indefensas, inocentes, ya humilladas la vida entera, ¿dónde está la paternidad de Dios? Ciertas personas, y no son pocas, se rebelan contra Dios, acusándolo o negándole la existencia. No pueden comprender que si Dios existe, Él pueda aguantar la visión de tantas injusticias.

El problema no es nuevo. Es de todos los tiempos. Ya proporcionó el tema del libro de Job, uno de los momentos culminantes de la literatura universal, porque plantea la cuestión de Dios. Es fácil hacer comentarios sobre los atributos divinos en la tranquilidad de las cátedras de filosofía o en la paz de los conventos. Todos estos comentarios son superficiales porque no tocan la realidad. No enfrentan el verdadero problema: el problema de Job.

Tal problema no tiene respuesta. La respuesta sería el silencio de Job. Sin embargo, se habla de Dios como Padre. Por eso querríamos cambiar la pregunta. En lugar de preguntar “¿Cómo hablar de Dios Padre?”, la pregunta más adecuada es “¿Quién puede hablar de Dios Padre en este mundo en el cual estamos?” ¿Quién puede hablar con autenticidad sin merecer la acusación de ser un inconsciente o un cínico?

Muchos discursos religiosos y piadosos son cínicos porque no visualizan a las personas a las cuales se dirigen: ni están conscientes de su situación privilegiada, ni aceptan reconocer los sufrimientos del interlocutor.

¿Quién tiene el derecho de hablar de Dios Padre en el mundo de los excluidos? Solamente quien comparta la vida de ellos, las pruebas de ellos, la angustia de ellos.

Por esto es imposible, ilícito, inaceptable hablar de Dios Padre desde una situación de poder. El poderoso no puede hablar de Dios Padre sin ser cínico. El dictador no puede hablar de Dios Padre sin cinismo, cinismo que experimentamos en América Latina en el tiempo de las dictaduras militares o por parte de dictadores asesinos que hablan de Dios, invocan a Dios y se legitimaban en el nombre de Dios. El rico no puede hablar de la paternidad de Dios a los pobres. El vencedor no puede hablar de Dios Padre al vencido. Los excluidos son los vencidos de la vida.

¿Por qué será que la inmensa mayoría de nuestros textos litúrgicos, escritos entre el siglo IV y el siglo XVI, no dirigen la oración al Padre sino al “Señor todo-poderoso”? Dicen así: “Dios todo poderoso y eterno.” Se trata de una desobediencia formal a la orden de Jesús, que mandó rezar invocando a Dios con el nombre de Padre. Jesús enseñó así: decid “Padre Nuestro”.

Es verdad que la Iglesia conservó la fórmula del “Padre nuestro”. Era imposible borrar esta página del Evangelio. Sin embargo, fuera de esta fórmula, casi siempre dice “Dios eterno y todopoderoso.”

¿No fue acaso porque el clero sentía que era imposible hablar al Padre desde la posición de privilegio, riqueza y poder que ocupaba? La liturgia de la cristiandad fue expresión de la inmensa riqueza del clero y de los religiosos. ¿Cómo hablar del Padre en el esplendor de las catedrales y las iglesias de las abadías de ese tiempo? ¿Cómo hablar del Padre estando revestido de ornamentos litúrgicos de precio altísimo, manipulando objetos litúrgicos de oro y plata, en un ambiente de imágenes cubiertas de piedras preciosas y perlas? Todo era signo de poder,  riqueza, fuerza, dominación. Todo esto era atribuido a Dios, pero no dejaba de estar reservado a una clase privilegiada. En este contexto la fórmula que se impone es “Dios eterno y todopoderoso”. No había lugar para el Padre. Instintivamente los autores de los textos litúrgicos sintieron la imposibilidad.

Cuando las liturgias celebraban las conquistas, las victorias en las batallas, la destrucción de pueblos considerados enemigos de Dios, ¿cómo hablar del Padre? En las misas que celebraban la destrucción de los indios, la represión de las revueltas de esclavos, ¿se puede hablar del Padre? ¿Se puede agradecer al Padre por el exterminio de los indios, la expulsión de los judíos, la destrucción traicionera del reino musulmán de Granada? Sólo se podía invocar al “Señor Dios eterno y todopoderoso” de quien se pensaba que había manifestado el poder de su brazo. Este título de Padre tenía que ser reprimido.  La Iglesia tenía que legitimar la conquista y la dominación, no podía invocar el amor del Padre, sino sólo la ira del Dios eterno y todopoderoso ofendido por la incredulidad de los pueblos paganos.

Los católicos fueron instruidos por la liturgia, por la forma de hablar de los padres. No es de extrañar que pocos dirigen su oración al Padre. En la vida diaria invocan al “Señor eterno y omnipotente.” Dado que este Dios es muy distante, prefieren invocar al Sagrado Corazón de Jesús o a Nuestra Señora adornada con todos sus atributos. Las devociones populares fueron el substituto de Dios Padre.

Los propios documentos del magisterio usan poco el nombre de “Padre”. Este nombre de Dios está prácticamente ausente de los textos conciliares durante toda la Edad Media, en Trento e incluso en los textos del Vaticano I. Así, por ejemplo, la Constitución Dei Filius del Vaticano I conoce solamente al Dios Todopoderoso. No conoce al Padre. Dios está siempre asociado con los atributos del poder: fuerza, autoridad. Dios castiga: así se manifiesta su poder. Dios rebaja la arrogancia de los que no se le someten.

El Vaticano II inauguró una nueva fase de la historia al adoptar el lenguaje de la Trinidad. A pesar de ello, muchas veces, todavía usa las fórmulas tradicionales en lugar de hablar del Padre.

Si la Iglesia se define por el poder y se sitúa en el poder, lo normal es que Dios  sea visto también como poder. Partiendo de tal teología se explica por qué en Occidente durante al menos 15 siglos, la Iglesia ha practicado como base fundamental de su actuar la pastoral del miedo. Para mantener a todas las personas bautizadas en el redil, en la obediencia y en la sumisión, la Iglesia inculcó el miedo. Para reprimir las herejías o las sospechas de herejías o las posibilidades de herejías, la Iglesia inspiró el miedo. Para obligar a los fieles a practicar la moral oficial católica la Iglesia inculcó el miedo. Para conseguir la sumisión a los sacramentos, la observancia de la misa dominical, de la confesión y la comunión anual, la Iglesia predicó el miedo. El gran argumento de los predicadores fue el miedo: miedo al pecado, miedo al castigo, ya en este mundo y sobre todo en el infierno.

La pastoral del miedo prevaleció hasta vísperas del Vaticano II y aún se mantiene en determinados Institutos particularmente cerrados, en que la fidelidad de los miembros se consigue por el miedo, sobre todo en instituciones femeninas ya que las mujeres fueron dos veces víctimas de la pastoral del miedo: primero como mujeres y después como posibles pecadoras.

Dentro de la pastoral del miedo no había lugar para el Padre. ¿Cómo el Inquisidor, podía referirse al Padre cuando torturaba a los sospechosos de herejía para que confesaran su crimen? De alguna manera el laico era siempre tratado como un hereje potencial. Había que vigilar siempre y nunca relajar la vigilancia. Se hablaba del Dios de justicia,  celoso de su autoridad, que no toleraba que su honra quedase ofendida. La herejía era la mayor ofensa, un crimen de lesa majestad. Se invocaba al Dios eterno y todo-poderoso.

Por lo tanto, la historia enseña que la Iglesia no logra hablar del Padre cuando se encuentra en una situación de poder. Desde el poder ella invoca al Dios eterno y todopoderoso. Éste afirma su justicia de tal modo que el pecador se siente aplastado y debe pedir piedad, compasión, perdón.

Entonces, ¿quién puede hablar del Padre? En primer lugar, Jesús. En el Antiguo Testamento nadie se atreve a tratar a Dios de Padre: ni los profetas, ni los reyes, ni los sacerdotes ni los sabios. A veces hacen una leve comparación, pero la oración que Jesús aprendió cuando era niño no era oración dirigida al Padre. La invocación al Padre es creación de El.  Creó este modo de hablar a Dios y trató de trasmitirlo a los discípulos. Hasta ahora no lo consiguió, salvo en casos excepcionales. No se desanima. Puede ser que al inicio del tercer milenio los cristianos se conviertan y comiencen a adoptar el modo de orar que Jesús quiso enseñar. Nunca es demasiado tarde, incluso después de 2000 años.

Jesús puede porque es pobre, débil, vulnerable. Jesús no muestra los atributos de poder que eran comunes en su tiempo.

Jesús compartía la vida sufrida de los pobres de su tiempo, los campesinos. Conoció el hambre, la sed, la falta de casa, las humillaciones de los grandes, el sentimiento de impotencia ante las injusticias. Los milagros no le quitan el sentimiento de su propia debilidad, porque son actos del Padre, que interviene solamente en ciertas circunstancias.

Jesús conoció los problemas de Job. Los conoció en su vecindad y por eso sintió solidaridad con los excluidos de su país. Él podía hablar de los lirios del campo y de los pajarillos a un pueblo que tantas veces  pasaba necesidad. Podía hablar porque él mismo compartía las mismas necesidades. Su discurso del Padre  podía sorprender, pero no escandalizar, salvo a los ricos. Tenía credibilidad porque  estaba en medio de los pobres como uno de ellos. Cuando expresa su fe en el Padre, a pesar de todo lo que se ve, a pesar de tantos sufrimientos, es escuchado por los pobres porque saben que esta fe corresponde a una vivencia profunda. Además, él manifiesta señales de compasión por los dolores de su pueblo. Pone a disposición de ellos todo lo que puede. Su propio comportamiento confiere credibilidad a su discurso.

En la cruz Jesús fue hasta el extremo de la solidaridad con los oprimidos y los excluidos. Allí fue excluido por las autoridades de su pueblo y por el miedo del pueblo.

Para todas las generaciones posteriores, la cruz fue, todavía es y será la señal de la credibilidad. Jesús puede hablar  del Padre porque habla desde la cruz. Habla a pesar del sentimiento de abandono que experimenta hasta el fondo del alma. Si puede invocar al Padre en este extremo, todos los pobres lo pueden también. Jesús estaba en la noche total. Por eso los seres humanos que también viven en la noche total pueden identificarse con su llamado al Padre y con su fondo de confianza. ¡Confían en que la noche oscura no sea la última palabra y que el Padre se revelará en la luz del día!

Gustavo Gutiérrez escribió un pequeño comentario del libro de Job aplicado a la situación de los pueblos latinoamericanos. Job perdió todo y no entiende por qué. No acepta reconocer que la culpa sea de él y que su miseria sea el castigo de sus pecados. Tampoco se rebela contra Dios. No habla mal de Dios. Está sin poder pensar nada. Pero la fe permanece. Él aguarda el día de la justicia. Está en la hora de las tinieblas y aguarda la vuelta del día.

Desde la conquista, los indígenas están en la noche oscura. No entienden qué pasó, por qué perdieron todo lo que tenían. Los conquistadores los acusan de ser ellos mismos culpables de su miseria. Les denuncian vicios, los rechazan en la exclusión total. Ahora, hoy en día, no son sólo los indios quienes están en la noche oscura, sino todos los pobres, dos tercios de la población latinoamericana.

Llegó la hora de las tinieblas. En el presente momento no hay ningún signo visible de esperanza para los pobres. Todas las leyes, las disposiciones del Estado, las políticas económicas hacen que cada año los pobres queden más distantes de los privilegiados. Jamás se vota una ley para favorecer a los pobres. A los pobres se les explica que deben sacrificarse por el bien de la nación. Sin embargo, ni los bancos ni las grandes empresas jamás deben sacrificarse y los ejecutivos ganan más cada año, aumentan la porción de  riqueza que sacan de las manos de los trabajadores.

Sin embargo, como Job, los pueblos continúan creyendo en el Padre. Continúan esperando un cambio, una liberación. No hablan mal de Dios. No blasfeman. Esperan contra toda esperanza.

¿Quién puede hablarles del Padre? ¿Quién puede hablar de su fe sin cinismo?

Sólo aquellos que se hacen semejantes, participan de la misma condición de los excluidos y los que se compadecen. Jesús se deja conmover por los sufrimientos del pueblo pobre. Cura enfermos, levanta paralíticos. Quien lucha al lado de los pobres, quien los ayuda a sobrevivir o mejor, cuando es posible, a levantarse de su miseria, puede hablar del Padre porque el pueblo habla. Pueden compartir también la fe y la esperanza de los excluidos. Quién participa de los sufrimientos, puede también participar de su fe y de su esperanza.

No todos los pobres mantienen la fe en el Padre. Entre ellos hay personas que no aguantan más y han perdido toda esperanza. Viven sin esperanza. Dejan de pensar  en el futuro y toman la vida como un fardo que deben cargar sin que tenga sentido. Se han vuelto también cínicos.

Hay jóvenes que buscan refugio en la violencia como única manera de afirmar su existencia en un mundo que los excluye. Otros caen en la bebida, en las drogas para dejar de ver, dejar de oír y dejar de pensar. No esperan  nada más de la vida.  Sienten como estos adolescentes que dicen: sé que no voy a vivir y me voy a matar. Entonces, parece que infringir todas las normas es la última manera de protestar contra la vida. Para ellos no existe ningún Padre: así como no hubo padre en la tierra, no hay Padre en el cielo.

También es cierto que otros luchan para salvar su propia dignidad y la dignidad de sus hermanos, pero no aceptan al Padre de los cielos, ¿Por qué? El Vaticano II dio las respuestas. Sólo conocieron la religión de los dominadores, el Dios de los grandes y de los fuertes, el Dios que legitima todas las opresiones.  Rechazan este Dios y no conocen otro. Desconfían de antemano de cualquier mensaje religioso. En realidad ellos son movidos por el Padre cuyo nombre rechazan. No tienen  nombre para designar al Dios Padre que siguen, porque todos los nombres del vocabulario ya han sido contaminados.

La gran mayoría, sin embargo, sigue confiando en el Padre a pesar de todo.  Saben hacer la distinción entre el Padre y los que se dicen sus representantes en la tierra. Y porque ellos hablan del Padre también nosotros podemos hablar.  De modo más discreto, porque bien sabemos que no somos los creyentes más firmes, que nuestra fe no fue probada como la fe de ellos. No para enseñar, sino para apoyar. Cuando el Padre permanece silencioso y permite tantas injusticias, tantas opresiones, tanta arrogancia de los vencedores, tanta miseria material y moral, nuestro discurso necesita ser muy discreto, sin énfasis, al contrario de los discursos de los supuestos amigos de Job.  Más que palabras hablan los gestos de solidaridad. Estos gestos son signos del Padre y les recuerdan la presencia invisible.

Los discursos de propaganda son indecentes. Ciertas producciones suscitan sospechas, por ejemplo, los discursos de propaganda de la Iglesia Universal (del Reino de Dios). Aquí se manifiesta cómo se puede manipular la fe de los simples, sustituir la esperanza por ilusiones y explotar financieramente el desconcierto de personas aplastadas por los fracasos de la vida. Sus discursos son indecentes porque no respetan la dignidad humana de los que sufren.

No todos tienen derecho de hablar del Padre. Algunos usurpan un derecho que no les corresponde. También ante esta explotación del sentimiento religioso, el Padre permanece silencioso.

Después de la Segunda Guerra Mundial, cuando apareció todo el horror del Holocausto, surgió una pregunta: ¿se puede hablar todavía de Dios después del Holocausto? Si Dios es Padre, ¿cómo pudo asistir impasible a tal monstruosidad? ¿Qué valor podemos atribuir a la paternidad de Dios en tal situación?

No  sólo el silencio Dios. También existe el silencio de las religiones, el silencio de la Iglesia católica de modo particular. Quién se quedó callado en esta circunstancia, ¿con qué derecho puede todavía hablar de Dios? Después de haber mostrado tal ausencia de fe, tanto miedo, ¿qué valor puede tener todavía su testimonio?

¿Dónde estaba el Padre durante el Holocausto? Hay una sola respuesta que no es cínica: Dios estaba en las cámaras de gas, muriendo con los millones quemados por los gases venenosos. Ahora si Dios estaba allí, ¿cómo explicar que las personas religiosas del mundo no lo hayan reconocido? Ellas que tanto hablan de Dios, ¿cómo aceptar que no lo reconozcan en su manifestación terrestre? ¿Qué valor puede tener una religión que esconde a Dios en lugar de mostrarlo?

Estas fueron las preguntas. Claro está que nunca recibieron ni recibirán respuestas plenamente satisfactorias.

Dijeron: se puede hablar de Dios después de Auschwitz, porque en Auschwitz también se invocó a Dios. Muchos judíos siguieron como Job, creyendo en Dios; mantuvieron su fe inquebrantable a pesar del silencio. Muchos entregaron su vida con confianza más allá de toda esperanza.

Escuchando la voz de los millones de sacrificados, aceptando su testimonio, podemos acompañar, repetir lo que dijeron en una situación extrema que nunca conoceremos. Pero nunca más podremos hablar de Dios como antes. Sobre todo sabiendo que durante siglos los cristianos alimentaron la animosidad, el miedo, la rabia, el odio hacia los judíos, lo que sin duda preparó el Holocausto. Los cristianos no se sintieron solidarios cuando vinieron a prender a los judíos por ser judíos y nada más. Por eso hablaremos de Dios con la conciencia de nuestra propia incredulidad, por no haber hablado cuando debíamos: hablando de Dios con la conciencia de quien  traicionó.

Aquí en Brasil, podríamos decir: no tenemos nada que ver con el Holocausto. No estábamos allí. La mayoría dirá, ni siquiera existíamos en aquel tiempo. Es verdad. Sin embargo, el Holocausto es una señal, un revelador. El Holocausto muestra los extremos a los que la humanidad es capaz de llegar. Así, una vez despertados por esta señal, podemos ver mejor otras realidades que también existen y mucho más cerca de nosotros. Hoy mismo los gobiernos de tantas naciones, manipulados por los grandes poderes económicos, mantienen a miles de millones de seres humanos en una situación de exclusión que en este final del siglo XX llega a situaciones extremas. El mundo no quiere ver. Mira de lejos, en la televisión de vez en cuando. Ve sin ver, ve con una emoción rápida y rápidamente olvidada porque se trata sólo de un elemento menor dentro de la abundancia de imágenes  ofrecidas por los medios de comunicación.

Dejar a los miserables en su miseria no causa un choque tan fuerte como el Holocausto, pero la realidad objetiva no es tan diferente. ¿Cómo hablar de Dios Padre cuando su Hijo es crucificado todos los días a nuestro lado?

El Holocausto creó una nueva conciencia, al menos, en una minoría de la humanidad: la conciencia de que también los pueblos cristianos pueden matar a Dios crucificando a su Hijo, que también los cristianos colaboran con el silencio,  la cobardía. Otrora, la conciencia cristiana aceptó la esclavitud. El Papa León XIII condenó la esclavitud solamente cuando el último país católico había decretado la abolición. De ninguna manera la jerarquía de la Iglesia quiso adelantarse. La conciencia moral despertó más empujada por el ejemplo de los gobiernos que por el evangelio. No adelanta multiplicar ejemplos de hechos semejantes. Por esto,  comenzó a manifestarse una nueva conciencia: comenzó pero sólo comenzó.  Hay todavía signos contrarios.

En la actualidad estamos asistiendo a una avalancha de religión burguesa. Religión burguesa es la religión al servicio del bienestar individual: bienestar físico y bienestar psicológico. En Brasil nunca se habló tanto de Dios, nunca hubo tanta profusión de símbolos religiosos, ni siquiera en la era barroca. El Nordeste es campeón de la religiosidad ¿será para hacer que se olvide totalmente la realidad objetiva?

Para la religión burguesa, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo están al servicio de la satisfacción. Constituyen efluvios de fuerzas favorables. Dios es aquel que calma, tranquiliza, desculpabiliza, infunde sentimientos bonitos, aleja el miedo,  la tristeza, llena el corazón de amor,  felicidad,  reconciliación con todo y con todos. Gracias a este Dios, los hombres y las mujeres se sienten felices, lejos de los problemas de la vida, gozando, respirando alegría. Esta religión es siempre alegre y condena todos los sentimientos tristes.

La religión burguesa pretende establecer un ambiente de simpatía universal, aleja la conciencia de  conflictos: proclama la abolición de todos los conflictos: todos bañados en un baño de felicidad.

Para este fin, la religión ofrece terapias, cultos, oraciones, ejercicios corporales o  mentales. Ofrece buenas palabras seductoras, gestos de amor, símbolos de paz y reconciliación. Como Padre y Madre Dios acepta todo, perdona todo y se manifiesta en la prosperidad. Jesús es un amigo siempre comprensivo, siempre disponible, que nunca se queja, nunca reclama, el amigo siempre servicial que nunca pide nada. Se le puede pedir todo, él nunca exige retribución. El Espíritu Santo es esta fuerza, esta ambientación que llena los corazones de alegría

La religión burguesa no contempla a los pobres. La pobreza es un espectáculo deprimente. Es mejor no pensar en ella para no caer en depresión. A los pobres se les dice que Dios es un Padre que les dará  riqueza y  prosperidad si son religiosos, bien educados, trabajadores y pacientes. Para ellos hay historias que narran la maravillosa ascensión social de personas pobres. Los libros de Paulo Coelho mostraron cómo poderes benéficos están siempre actuando: pueden confiar en que nada va a pasar. ¡No tengan miedo! Las  religiones nuevas como la Nueva Era anuncian que ya viene la era de Acuario y todos los problemas van a desaparecer, no por la acción de los hombres, sino por una feliz configuración de algunas estrellas.

La religión burguesa suprime el mal simplemente negándolo. Para los que tienen, no es tan difícil mantener la ilusión. Para los que no tienen, ¿cuánto tiempo durará la ilusión?

Quién más habla de Dios Padre es quien tiene menos derecho de hablar de él. La burguesía moderna era incrédula. Era racionalista y consideraba la religión una vivencia pre-racional. La nueva burguesía se tornó más radicalmente capitalista. No se preocupa por la razón y sí por el dinero. Descubrió que la religión tiene valor comercial. Se puede vender religión y ganar dinero y mucho dinero con la religión. Hoy en día, el ateísmo no rinde más. Pero la religión rinde. Ofrece mercaderías apreciadas en el mercado: el Padre es una buena mercadería destinada a rendir mucho. Este Padre es como un Santa Claus, lleno de bondad, indulgente, tierno, que no pone ningún reparo al egoísmo, al individualismo. Por el contrario, excita el deseo de gozar, fomenta el consumismo religioso. El Padre se reviste de atributos de los padres permisivos, inventados por la civilización norteamericana que los esparció por el mundo entero, comenzando por las burguesías.

La religión burguesa promete a los pobres el acceso a la satisfacción de los deseos y les muestra las puertas abiertas del consumismo. En la práctica, este despertar alimenta las loterías, el juego del bicho, todos los concursos. Los pobres saben muy bien que por el trabajo nunca se salió de la pobreza. Solamente por el juego. O por el robo, por las drogas, por la ilegalidad. La religión burguesa que alimenta el deseo de consumismo lleva a estos recursos en la sociedad paralela.

Los milagros del Padre hacen que la gente gane en la lotería. La lotería no  basta por sí sola: la lotería con mucha oración, mucha fe, mucha confianza ofrece mucho más esperanza. La religión del Padre refuerza el juego, porque se piensa que el Padre interviene en los juegos para hacer triunfar a sus favoritos. Quién tiene mucha confianza gana. Entonces es bueno no olvidarse de agradecer, pensando en la próxima vez.

Hay pobres que se dejan engañar. He aquí la frivolidad de los discursos religiosos privilegiados por la burguesía.

Recordemos: ¿dónde está el Padre en la actualidad? ¿Qué significa su silencio? ¿Cuál es el registro decente, auténtico, para hablar de Él? La respuesta es: hablar del Padre como Jesús, con Jesús, en el mismo lugar, en la misma situación.

        Traducido de Revista Convergencia, año XXXIV, n°326, 1999, p. 495-502;                                        

José Comblin “Como falar de Deus Pai num mundo de excluídos

http://www.reflexionyliberacion.cl

APOCALIPSIS PROFETICA (1) DE PASCUA. QUINTA PARTE CAP 15-22 “UN NUEVO CIELO Y NUEVA TIERRA”:  Olga Lucia Álvarez Benjumea*


 

El libro de la Apocalipsis, nos presenta muchas imágenes, símbolos y mensajes que nos invitan a orar y reflexionar, la actual realidad vivida en nuestros pueblos.

 

Las fuerzas del poder y del Mal, su dragón, sus cabezas, sus coronas, el relinche y el tropel de sus caballos, parecen estallar y acabar con la Humanidad, ellos son la corrupción y la violencia, el armamentismos, las bombas nucleares, los drones, las guerras, las mentiras, todas sus tramas estratégicas engañosas, a través de la dictadura del miedo, la destrucción psicológica del ser humano. El mal, es temporal, no es eterno!

 

Tanto el Bien, como el Mal, aparentemente son iguales. No es fácil identificarles. Cuál es la diferencia? Las fuerzas del Bien, no son temporales, son eternas. Eh, aquí una gran diferencia. Otra? La puerta está abierta, todos son bienvenidxs, sin exclusiones, sin marginar por sexo, etnias o clases sociales.

 

El Mal, es sutil, engañador y manipulador. En medio de la lucha de obreros y campesinos, líderes de los Derechos Humanos, se escuchan de parte del Mal opresor, propuestas como estas: Supuestamente se decreta entrega de tierras a los campesinos, y les dicen: siembren coca. A los obreros, se firma, el acuerdo entre patrón-obreros, anunciando ascensos y aumento salarial.  Los líderes de Derechos Humanos: legalmente se atienden denuncias, tutelas y apelaciones…

 

Y después?:

 

Campesinos desalojados, masacrados, por cultivos ilícitos, obligados, abandonan las tierras y quién se queda con ellas…? Los obreros, se les cancelan los contratos de trabajo…por pedir justicia en sus prestaciones sociales y aumento salarial. Los líderes de Derechos Humanos y Medio Ambiente, van cayendo asesinados, nadie vio, nadie oyó, pero desaparecieron…de manera selectiva…y la Justicia ciega, comprada vendida, negociada.

 

En medio del sufrimiento, desastres ambientales, desbordamiento de ríos, sequias, pestes, hambruna, terremotos, guerras infames recuerdo gratamente la anécdota entre Madre Laura Montoya (hoy Santa) y un anciano indígena llamado El Zorrito, quien al ver recuperada la salud de su madre, por la oraciones que ella hiciera.  La busca en la Misión y le dice: “Háblame de ese, tu dios no comenzao…” (Ver Autobiografía de Madre Laura, pág. 748-750 cap.x1. v.45 Ed. 4a.).

 

Así es el Bien, un Dios, no “comenzao”, sin principio, ni fin. Alfa y Omega! En pleno poder y gloria! Nos muestra en cada apocalipsis profético de pascua, en el testimonio de vida, de sus mensajerxs.  El Mal se autodestruye por sí solo, no es fácil y somos frágiles. Es el desafío al cambio de vida en bien de la Humanidad, hacia un “Cielo nuevo, y una nueva Tierra” cap 21:1-8.

 

*Presbitera católica.

 

NOTA: La “profecía” no es a divinizar el futuro. Es descubrir a través del testimonio y compromiso de vida, de lxs mensajerxs, el anuncio de la Buena Nueva.

COLOMBIA: Situación en Chocó es “crítica” por guerrilla y paramilitares: Defensoría


  • Defensoría alarmó por la situación de órden público en Chocó. FOTO COLPRENSA

    Defensoría alarmó por la situación de órden público en Chocó. FOTO COLPRENSA

COLPRENSA | PUBLICADO HACE 7 HORAS

Una alarmante situación de orden público y vulneración de derechos humanos se está presentando en 20 de los 30 municipios del departamento del Chocó por cuenta de la presencia de las Autofefensas Gaitanistas y el Eln.

Así lo denunció el Defensor Regional del Chocó, Luis Murillo, quien alertó por el desplazamiento forzado y confinamiento de cerca de 4.000 personas en lo que va del año y quien hace un llamado al gobierno central para que tomen medidas concretas.

“Se ha advertido una amenaza y una inminencia de riesgo contra la población civil derivada de esta confrontación. Son varios derechos los que resultan afectados, el más recurrente ha sido el confinamiento y la restricción a la movilidad, el desplazamiento forzado de familias o comunidades internas, tenemos las amenazas a líderes, los homicidios selectivos, el reclutamiento forzado de menores y la instalación de explosivos en territorios colectivos”, indicó.

Murillo agregó que este conflicto se está presentando especialmente en territorios colectivos indígenas y afrodescendientes y aseguró que hay ocho personas secuestradas en poder del Eln y las Autodefensas Gaitanistas

“Tenemos dos personas secuestrada por el Eln hace un mes en el municipio de San José del Palmar y otras seis están secuestradas, al parecer, por las Autodefensas en Bajo Baudó”, señaló Murillo.

El Defensor solicitó la atención urgente para el departamento y que se tengan en cuenta las Alertas Tempranas emitidas para hacer una respuesta integral institucional.

“Creemos que todavía queda bastante por hacer y que se requiere más coordinación. La situación es crítica, lo venimos reportando y no ha habido una respuesta en el mismo nivel por las amenazas que se están presentando en el terreno”, agregó.

Murillo dijo que el confinamiento es muy grave porque la población no puede movilizarse para recolectar alimentos, cazar o pescar, afectando la subsistencia de las comunidades.

Algunos de los municipios con más riesgo son el Alto, Bajo y Medio Baudó, Juradó, Nuquí, Bahía Solano, Litoral de San Juan, Lloró, Bagadó, Quibdó, Bojayá, Riosucio, entre otros.

http://www.elcolombiano.com/colombia/defensoria-alerta-presencia-de-guerrilla-y-paramilitares-en-choco-EE6350798

El problema actual de la liturgia, el clericalismo: Mons. M Francis Mannion


18 de de abril de, 2017*

Como yo soy considerado algo así como un experto en la materia, que en ocasiones ha pedido a la pregunta: ¿Cuál es el problema fundamental hoy en día con la liturgia de la Iglesia? Mi respuesta es sencilla: el clericalismo.

Por el clericalismo no me refiero a la existencia de un orden clerical en la Iglesia (soy después de todo, un clérigo yo). Por el clericalismo, me refiero a un “ismo”, una deformación de algo bueno y necesario – en este caso, de algo esencial para la vida de la Iglesia: el ministerio litúrgico de los ordenados.

El clericalismo litúrgico se produce cuando el papel de los miembros del orden sagrado impone sobre los ritos de la Iglesia y debilita a los bautizados de la participación plena y activa en la liturgia para los que el movimiento litúrgico del siglo XX y el Vaticano II llama.

Esencialmente, existen hoy dos tipos de clericalismo litúrgico: la “antigua” (una transferencia a partir de pre-Vaticano II) y la “nueva moda” (desde el Vaticano II).

En la clase pasada de moda, el sacerdote asume innecesariamente las funciones de los lectores, intercesores, o servidores del altar; el signo de la paz se retiró; el cáliz es retenido de las personas; y los laicos (especialmente las mujeres) se mantienen fuera del santuario tanto como sea posible.

De hecho, en algunos lugares este tipo de pre-Vaticano clericalismo II parece ser en el rebote, ya que muchos clérigos más jóvenes manifiestan una clara preferencia por la “extraordinaria” (tridentina) misa en latín sobre la forma “normal” (la misa hemos tenido desde 1970). En esta actitud, poca consideración parece ser dada al hecho de que las personas no entienden América (esta tendencia va con un resurgimiento de una teología del sacerdocio exagerada.)

El segundo tipo de clericalismo litúrgico – el nuevo de moda – es en gran medida un producto de la era post-Vaticano II, y se encuentra hoy en día sobre todo entre una generación más antigua de sacerdotes. Lo que a menudo se conoce como el estilo “talk show” de la presidencia sacerdotal de la Eucaristía sirve – como el tipo más antiguo – para centrarse excesivamente en el papel sacerdotal y para privar de derechos a las personas, que tienen derecho a la liturgia de la iglesia en su integridad.

La tendencia entre los sacerdotes de esta escuela hacia la excesiva personalización, la intervención impredecible, y textual y la experimentación ritual tiene el efecto de comprometer la objetividad de la liturgia y el culto convertir en un ejercicio de expresión sacerdotal personal.

El carácter de la vida litúrgica de parroquias y comunidades depende fundamentalmente (nos guste o no) en el liderazgo sacerdotal. liderazgo sacerdotal Wise venera, fideicomisos, y fielmente promulga los ritos oficiales, reconociéndolas como medios de la gracia divina, y es consciente respeta la dignidad de bautizados de las personas que adoran en ya través de ellos.

Los clérigos anticuados necesitan reconocer los valores de la misa de 1970 – con ello el suministro de la lengua vernácula, el cáliz para el pueblo, y un rito que se caracteriza por “noble sencillez”, y para apreciar la superioridad pastoral de esta forma sobre el antiguo misa en latín.

Los clérigos nueva moda necesitan aprender la importancia de respetar la objetividad de la liturgia; atendiendo al hecho de que son servidores de la liturgia, no sus amos; y la necesidad de evitar cualquier cosa que es molesto u ofensivo para la congregación.

Éstos también harían bien en reconocer los valores de la liturgia anterior al Vaticano II, especialmente en el área de la música, el arte y la arquitectura, así como su estilo solemne y reverente, cuando se hace bien -que no siempre fue el caso.

Todo esto señala lo importante que es la formación del seminario en el liderazgo litúrgico, la educación continua después de la ordenación de sacerdotes en materia de culto, y una fuerte supervisión episcopal de la vida litúrgica de las parroquias.

Mons. Mannion es pastor emérito de San Vicente de Paul parroquia en Salt Lake City. Tiene un doctorado en teología sacramental de la Universidad Católica de América. Fue presidente fundador de la Sociedad para la liturgia católica en 1995 y el editor fundador de la revista Societys, Antífona. A invitación del cardenal Francis George de Chicago, fundó el Instituto Litúrgico Mundelein en 2000.

* Columnas agencia católica son opinión y no representan necesariamente el punto de vista de la agencia.

http://www.catholicnewsagency.com/column/the-ongoing-problem-of-liturgical-clericalism-3740/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=email

MENSAJES PARA NIÑOS: Jesús ha resucitado. ¡Créalo o no! Segundo Domingo de Pascua


SERMÓN DE LA SEMANA

Título: ¡Créalo o no!

Tema: Jesús ha resucitado. ¡Créalo o no! Segundo Domingo de Pascua

Objeto: Una copia del libro de Robert Ripley “Aunque usted no lo crea”. Puede conseguirlo en una biblioteca pública o en una librería. De no conseguirlo puede usar los ejemplos del sermón sin tener la copia.

Escritura: “Tomás, al que apodaban el Gemelo, y que era uno de los doce, no estaba con los discípulos cuando llegó Jesús. Así que los otros discípulos le dijeron: ‘¡Hemos visto al Señor!’ ‘Mientras no vea yo la marca de los clavos en sus manos, y meta mi dedo en las marcas y mi mano en su costado, no lo creeré’, repuso Tomás” (Juan 20:20-25 – NVI).

Este es un libro muy interesante. Se llama “Aunque usted no lo crea” y está escrito por Robert Ripley. El Sr. Ripley gozaba coleccionando informaciones raras y sorprendentes las cuales aunque parecían increíbles, eran verdaderas. Publicó por primera vez esos hechos reales como caricaturas en un periódico, pero vinieron a ser tan populares que se publicaron en forma de libro, se divulgaron por radio y en programas de televisión y también se hizo una cadena de museos de “Aunque usted no lo crea”. Déjenme leerles algunos ejemplos de las cosas increíbles que encontrarán en su libro.

¡Joann Barnes, una quinceañera de California, pudo mover sesenta y ocho hula-hoops con su cuerpo a la misma vez! ¿Puedes creer eso? Yo ni siquiera puedo mover uno a la vez. ¡Creo que tendría que ver eso para creerlo!

Escucha este. Un hombre llamado James Cook tuvo una gallina que puso un huevo perfectamente cuadrado. Yo he visto huevos blancos, marrones y aún con manchitas, pero nunca he visto un huevo cuadrado. ¿Lo has visto tú? ¡Creo que tendría que verlo para creerlo!

Estoy seguro que no sabes de este. La salchicha más grande del mundo tenía más de 3,000 pies de largo, pesaba 885 libras y 103 carniceros tuvieron que cargarla para poderla mover. ¡Eso es un montón de salchicha! No sé si creer eso o no. De hecho, este libro está lleno de cosas que son difíciles para creer. Pero, ¿sabes qué? ¡Si algo es cierto, es cierto, lo crea yo o no!

En el domingo que Jesús resucitó, se le apareció a un grupo de sus discípulos. Uno de los discípulos, cuyo nombre era Tomás, no estaba con ellos. Cuando los discípulos le dijeron a Tomás que habían visto a Jesús y que estaba vivo, Tomás dijo: “No lo creeré hasta que lo vea con mis propios ojos. Deseo poner mi dedo en la marca de los clavos de sus manos y mi mano en su costado”.

Una semana más tarde, Tomás vio a Jesús. Jesús invitó a Tomás a que tocara el lugar en sus manos donde habían estado los clavos. Le dijo también que pusiera su mano en la herida que tenía en el costado. ¡Entonces Tomás creyó! Jesús le dijo: “Porque me has visto, has creído; dichosos los que no han visto y sin embargo creen”.

Hay muchas personas que no creen que Jesús resucitó de la tumba porque no le han visto con sus propios ojos. ¿Sabes qué? ¡Es cierto ya sea que lo crean o no! Tú y yo nunca hemos visto a Jesús, pero tenemos que aceptarlo por fe. La pregunta es, ¿creerás o no?

Padre celestial, ayúdanos a aceptar por fe que Jesús ha resucitado de la tumba y que vive. Ayúdanos a creer, porque es cierto, creámoslo o no. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

PÁGINAS PARA COLOREAR Y ACTIVIDADES

ENLACES A LOS SERMONES 
 
Impresión amistosa:    “Créalo o no”
Otro sermón basado en Juan 20:19-31: “No Faltes a la Iglesia”

TENEMOS MATERIALES PARA AYUDARLE CON LOS NIÑOS
Tenemos un CD contiendo estos materiales.
Tres años de sermones
Páginas para colorear
Canciones para la Escuela Biblica de Niños
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ARCWP. HISTÓRICA ORDENACIÓN DE SILVIA BRANDON-PÉREZ. ABRIL 8/17.Olga Lucia Álvarez Benjumea *


CELEBRAMOS EL CENTENARIO NATALICIO DE MONSEÑOR GERARDO VALENCIA CANO: OBISPO DEL PUEBLO DE DIOS.

Agosto 26 de 1917 – Agosto 26 del 2017

CONTINUACIÓN TERCERA PARTE SOBRE APOCALIPSIS. CAPS: 5,6,7

No ha sido fácil romper esquemas, paradigmas, dogmas, normas para descubrir la Presencia Divina en el hoy. Lo que voy a compartir es algo sentido. Recién lo acabo de vivir!

No puedo dejar de lado, reafirmar la influencia del Judaísmo en el Cristianismo. Con la advertencia que ni el Judaísmo, el Islam y cristianismo, no son hoy, lo que fueron ayer.

¿Que tiene que ver este comentario, con la Revelación? La Historia es un hermoso tejido que nos habla de la Presencia de la Divinidad en TODO.

Apocalipsis = Revelación, como libro profético, es una hermosa poesía mítica, colmado de símbolos, no es para interpretar de manera fundamentalista. Es muy claro  el texto que re flexionamos, la figura de los caballos … para América Latina, por ejemplo, la Conquista nos llegó a caballo, sus horrores no se han borrado, su fuerte relinchar y galope lo sentimos escuchamos y todavía. Masacres, desaparecidos, desplazados, feminicidios, injusticias…Los 24 ancianos, nuestros ancestros…su sabiduria…

El pueblo, ayer y hoy expresa su liberación, Por encima de actitudes patriarcales, jerárquicas, imperialistas opresoras, de índole religioso, o político. Hago mención de esto para  poder entender la dimensión Divina en nuestra Historia. Tanto en el Judaísmo, como el Cristianismo, no son una religión Étnica, ello, me reafirma la Presencia de la Divinidad en un culto que incluye las diferentes etnias en una gran pluralidad cultural sin excluir, sin marginar, sin discriminar…

Es la Revelación Profética en actitud de pueblo, nación fraterna, unidos por la Tierra, por el Agua… con parentesco en una gran familia con el mismo  ADN, por intervención Divina!

Acabo de vivir, la experiencia con hermanxs de diferentes lenguas, etnias, cultura, en la Ordenación al presbiterado, en el rito católico romano, de una mujer cubana, Silvia Pérez-Brandon. Vinieron indígenas Dakota, Aztecas-Mexicanos, afrodescendientes, inmigrantes, miembros de diferentes Iglesias.

Sin romper el Rito romano, los participantes expresaron sus sentimientos, en danzas y cantos, como lo hiciera Miriam, la hermana de Moisés, “Cantaban un nuevo cántico: … Apocalipsis 5: 9-14”.

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Al inicio de la ceremonia, la Mujer sacerdote Kassie Helgerson de la etnia Dakota, realizó en su rito,  la limpieza total al lugar, a la futura ordenada y a los presentes.

La imagen PUEDE Contener: 3 personas

La Dra. Moonvene S. Jackson, (irlandesa, afrodescendiente) en El Momento de la Presentación de la candidata al presbiterado, Silvia Pérez-Brandon.

La imagen PUEDE Contener: 4 personas, Personas de Pie

Felices presentamos a la nueva ordenada, al servicio de la Iglesia, entre los más necesitados: Inmigrantes, refugiados, indígenas, afros y trabajadoras domesticas.

La imagen PUEDE Contener: 3 personas, flor

La imagen PUEDE Contener: una o Varias personalidades y multitud

        La Asamblea, en el momento de la Consagración. todxs participando. 

Sin hubo quien no participara, o se disculpara por su cultura o religión. Antes de terminar la ceremonia y la Eucaristía, Se presentan ante la Asamblea y cerca del altar con gran respeto y veneración, el Grupo Aztecas. Danzan, bendicen y alaban a la Esencia Divina, presente en medio de nosotrxs.

La imagen PUEDE Contener: una o Varias Personas, Personas de baño interiores El Escenario correo
La imagen PUEDE Contener: 2 personas
La imagen PUEDE Contener: 2 personas, interior
La imagen PUEDE Contener: 1 persona
 Para algunxs puede sonar bastante extraña toda esta ceremonia. ¿Una obispa? ¿Presbiteras? ¿Indígenas? ¿Afros ?, ¿Católicos, ¿Judíos, ¿Metodistas, ¿Prebiterianos, ¿Unitarios? ¿LGTBI? ¿Venidos de Polonia ?, ¿Alemania ?, ¿Cuba, Guatemala, México, El Salvador, Honduras, Colombia, EE.UU.? ¿Qué es esto? ¿Es acaso el fin del mundo?
No, esto es apocalíptico! Esto es profético! No somos simplemente espectadores dentro de la Historia, y menos en una celebración como esta,  de compromiso y vivencia eucarística. Cada vez nos comprometemos más a servir hacia la Nueva Creación definitiva, como co-creadorxs. La Esencia Divina, no quiere la destrucción del Mundo, por eso nos llama  tomar parte activa hacia la Creación de la Plenitud, a través de la Diversidad, en la Unidad, siendo más humanos, más fraternos, mas solidarios, tolerantes, hospitalarios, en Paz y Reconciliación, con todxs y con el Planeta, en el abrazo del UNO!
La Jerarquía eclesiástica de la Iglesia,  mira con mucho recelo, este tipo de ceremonias, en búsqueda de la Unidad, el cual es visto como un “ecumenismo” peligroso. Algunos lo confunden con “comunismo”. Hasta ahora no ha habido ningún pronunciamiento oficial, que niegue los Documentos del Vaticano II, los de Medellín (1968) y menos el documento de Melgar (Abril 1968) y el de Iquitos (Marzo 1971).
El haber vivido esta experiencia, me esponja y ensancha el Espíritu, en esperanza y alegría. No es fácil  compartir y para algunxs muchas inquietudes quedan…
Doy gracias a la Divinidad, porque me permite unirme a:

9 …. “este nuevo cántico:

«Digno eres de recibir el rollo escrito
    y de romper sus sellos,
porque fuiste sacrificado,
    y con tu sangre compraste para Dios
    gente de toda raza, lengua, pueblo y nación.
10 De ellos hiciste un reino;
    los hiciste sacerdotes al servicio de nuestro Dios,
    y reinarán sobre la tierra».

Apocalipsis 5: 9-10
    

 

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