Francisco nos sigue haciendo sentir un poco incómodos.


Desde su postura sobre los migrantes hasta su encíclica Laudato si ‘, el Papa causa controversia.

Robert Mickens, Roma 
Ciudad del Vaticano12 de julio de 2019

(FOLLETO DE EPA / EFE / VATICAN MEDIA FOLLETO / MaxPPP)

El Papa Francisco es un ofensor de igualdad de oportunidades.

No importa dónde se coloque a lo largo del amplio espectro de la Iglesia Católica: derecha, izquierda o centro; conservador o liberal Tradicional o progresista: si no se siente desafiado e incluso perturbado por algunas de las cosas que este Papa dice y hace, entonces no está prestando atención.

Y eso incluye a cualquiera de ustedes que pueda considerarse a ustedes mismos como “grupos del Papa Francisco” o “católicos de la derecha o del mal”. Si él no se está poniendo un poco bajo tu piel, entonces tampoco estás escuchando.

A pesar de lo que afirman algunos de sus críticos más tradicionalistas, Francisco no es políticamente correcto. Él es, de hecho, bastante hablado. Él es profético.

Esto se debe a que es, sin lugar a dudas, uno de los papas evangélicos más radicales que la Iglesia haya visto. Y su lectura radical del Evangelio, como la de su santo homónimo de Asís hace más de 800 años, cuestiona y sirve de crítica a todas las ideologías, estilos de vida y formas de pensar.

Ya es bien sabido que la insistencia del Papa de 82 años de que las sociedades ricas del mundo sean más generosas para recibir e integrar a los migrantes y los refugiados está causando un alboroto entre los residentes de esas sociedades.

Irónicamente, algunos de los opositores más feroces a la adopción de la inmigración por parte de Francisco son inmigrantes o, como el Papa, hijos de inmigrantes.

Y no es un secreto que las críticas del Papa italiano-argentino al capitalismo desenfrenado y su llamado a una distribución más justa de la riqueza y los recursos del mundo han frotado a muchos católicos pro capitalistas de manera equivocada.

Pero los creyentes que se oponen a Francisco en estos temas no son los únicos que encuentran difíciles de aceptar algunas de sus enseñanzas.

Hora calurosa, verano en la ciudad.

Esto fue confirmado recientemente en un mensaje publicado en Twitter por alguien que la mayoría de las personas consideraría un católico progresista.

“Hay varias partes de @Pontifex #LaudatoSi con las que discrepo con vehemencia. Uno tiene que ver con su postura sobre el aire acondicionado”, dijo esta persona, que también es catedrática católica de teología, ética y medio ambiente.

Laudato si ‘ es, por supuesto, la polémica encíclica ” sobre el cuidado de nuestra casa común ” , que Francis publicó hace cuatro años. Y el autor del tweet está realmente entusiasmado con este documento de 2014 sobre temas relacionados con la preservación del medio ambiente y toda la creación de Dios (personas incluidas).

Pero, evidentemente, la toma del A / C por parte del Papa es un desafío demasiado grande para la zona de comodidad de este profesor.

“El aire acondicionado en climas bochornosos es un regalo del cielo. Específicamente, deshumidifica y enfría los cielos, y eso es una bendición”, concluyó este “católico” verde “.

Otro católico de mentalidad progresista intervino en:

“Creo que en algunos lugares (A / C) es una necesidad que salva vidas debido al calor excesivo y las alergias. Dicho esto, no tiene que ser una explosión en todas partes en todo momento”.

Pero, ¿qué dice realmente nuestro actual obispo de Roma sobre el asunto en su encíclica? Él hace una sola referencia. Se encuentra en el párrafo 55 del texto.

Y parece ser una respuesta directa a nuestros Tweeters antes mencionados.

Se trata de algo más que A / C

“La gente puede tener una sensibilidad ecológica cada vez mayor, pero no ha logrado cambiar sus hábitos nocivos de consumo que, en lugar de disminuir, parecen crecer aún más. Un ejemplo simple es el uso y la potencia cada vez mayores del aire acondicionado”. el papa escribe

“Los mercados, que se benefician inmediatamente de las ventas, estimulan una demanda cada vez mayor”, continúa.

Francisco llega a una conclusión algo diferente a la de sus críticos. “Un extraño que mira nuestro mundo se sorprendería de tal comportamiento, que a veces parece autodestructivo”, dice.

Sí, esto parece una enseñanza difícil. Pero deténgase y piense: ¿cómo sobrevivimos miles de años antes de que se inventara el aire acondicionado?

Incluso hace 20 o más años, el aire acondicionado no era muy común en la mayoría de los lugares de Italia, por ejemplo. Y la mayoría de las personas en este país siguen siendo ambivalentes acerca de su uso hoy.

Desafortunadamente, eso tiene más que ver con el temor de que el aire recirculado no sea saludable, en lugar de sus efectos nocivos para el medio ambiente, por lo que muchos italianos usan aire acondicionado con las ventanas abiertas para dejar entrar aire fresco o natural.

La vida sin aire acondicionado, incluso en lugares calurosos como Roma en julio y agosto, no es imposible. Solía ​​ser la norma. Había estrategias antiguas para evitar que nos quemáramos, como dibujar las persianas y usar uno o dos fanáticos.

El ritmo de vida (y el trabajo) se ralentizó considerablemente cuando no había aire acondicionado. Y los apetitos de las personas se redujeron significativamente. Estas nunca fueron consideradas cosas malas. De hecho, se consideró que el cambio del ritmo diario estaba en sintonía con la naturaleza y era algo muy saludable.

Pero nuestra sociedad cada vez más consumista y la locura de producir cada vez más dan poco valor al tiempo de inactividad.

Poniéndose a tono con la naturaleza.

El Papa Francisco tiene razón al criticar el uso excesivo (y abuso) del aire acondicionado.

“Nadie está sugiriendo un regreso a la Edad de Piedra, pero sí necesitamos reducir la velocidad y ver la realidad de una manera diferente, para apropiarnos del progreso positivo y sostenible que se ha hecho, pero también para recuperar los valores y los grandes objetivos barridos”. lejos por nuestros delirios desenfrenados de grandeza “, dice (LS, 122).

Porque, como dice el papa, “donde solo cuentan las ganancias, no puede haber pensamientos sobre los ritmos de la naturaleza …” (LS, 190).

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Situación económica ha empeorado el último año en Colombia: Iglesia católica


Colombia03 Jul 2019 – 09:59 Am

En la Costa Pacífica y en el Caribe aumentó dramáticamente la pobreza, según la Conferencia Episcopal.Por:Jairo Tarazona@jairoreport

Monseñor Héctor Fabio Henao y Obispo de Quibdó, Juan Carlos Barreto.

Monseñor Héctor Fabio Henao y Obispo de Quibdó, Juan Carlos Barreto.RCN Radio

La situación económica del país y la pobreza son algunos de los principales temas que los obispos colombianos estudian en el marco de la 108 Asamblea Plenaria del Episcopado que se desarrolla en Bogotá, con cuestionamientos a las políticas públicas, al sistema financiero y a los terratenientes por la falta de compromiso social.

Monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria, director del Secretariado Nacional de Pastoral Social, dijo que la Asamblea partió de constatar que durante muchos años en Colombia hubo un proceso de superación y de reducción de los índices de pobreza  multidimensional.

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Sin embargo, advirtió que “en el último año ha habido un cambio en esa dinámica que hace que la pobreza empiece nuevamente a crecer que los índices comiencen a aumentar”.

El obispo insistió en que hay una inequidad muy grande en los territorios, al considerar que en el caso de Bogotá y una gran parte de los centros urbanos “se siente un ánimo de crecimiento y desarrollo muy fuerte”.

“Pero al lado de eso hay sectores completamente relegados en las zonas rurales, particularmente en la región Caribe donde tenemos un aumento dramática de la pobreza y en la región de la Costa Pacífica, donde históricamente ha habido un rezago muy fuerte”, recalcó el prelado.

Por su parte el obispo de Quibdó, monseñor Juan Carlos Barreto, hizo un llamado a terminar “con esta terribles desigualdades que tenemos”. Acotó que para ello es importante que haya políticas públicas y que el sector empresarial se comprometa más con su responsabilidad social.

Subrayó que “el sector financiero está absolutamente enriquecido pero el pueblo colombiano está empobrecido”.

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“En Colombia hay mucha riqueza pero el dinero y los bienes están en los bolsillos de unos pocos,  hay algunos que no tienen techo  pero hay empresas que ganan mucho dinero y pagan muy pocos impuestos”, enfatizó Barreto.

El Obispo de Quibdó, señaló que también en Colombia es muy grave el problema de la tenencia de la tierra, “hay personas que concentran la tenencia y pagan muy pocos impuestos”.

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JUAN ANTONIO ESTRADA S.J. IMAGENES DE DIOS


De la Omnipotencia a la Misericordia. Las imágenes de Dios que transmite el Antiguo Testamento giran en torno al Poder de Dios y el peligro es comparar a Dios con los poderosos de este mundo, con todos sus defectos. Sentirse el Pueblo Elegido por Dios también puede llevar a justificar comportamientos de poder y violencia. Pero la fuerza que mueve al mundo no es el Poder sino el Amor y ese descubrimiento hace que Jesús de Nazaret sea Encarnación del rostro de Dios en el mundo.

Cruel agravio comparativo si sólo se permiten en regiones amazónicasCuras casados, “viri suspendi”


Papa y Amazonía
Papa y Amazonía

Hasta que no se des-dogmatice la disciplina inventada del celibato, solo tendremos en la Iglesia clericalismo y autorreferencialidad

La Iglesia necesita también jóvenes preparados que, aunque sean casados, dinamicen las comunidades parroquiales envejecidas

26.06.2019 | Pepe Mallo

“Confirmado: El Sínodo de la Amazonia discutirá abrir el sacerdocio a hombres casados y mujeres” (RD. 17.06.2019)

Se veía venir. La información se nos ha ido facilitando con cuentagotas, propio de la diplomacia vaticana. Del rumor, al notición. Ya en enero de 2018, saltó al aire un globo sonda: “La Santa Sede planea ordenar sacerdotes a “ancianos casados”. Poco tiempo atrás, el cardenal Kasper afirmaba que “si los obispos pidieran curas casados, el Papa lo aceptaría.” Últimamente, ya se especificaba más por el cercano Sínodo: “Francisco ordenará hombres casados si se lo pide el Sínodo de la Amazonia.” Y finalmente, el bombazo. “Confirmado: los “viri probati”, “a-probati”.

¿Qué repercusión alcanzará esta ordenación de “hombres casados”?

Buena noticia que puedan ser ordenados sacerdotes en zonas “donde su escasez es muy severa”. Pero insuficiente si se polariza exclusivamente en las regiones amazónicas. Ciertamente la necesidad de sacerdotes existe y es más imperiosa en algunos lugares del mundo. Desde hace unos años, la iglesia viene sufriendo a nivel general una deplorable hemorragia de abandonos y no menos una penosa escasez de vocaciones al ministerio. Pero no hace falta trasladarse hasta la Amazonia. En multitud de pueblos de España, principalmente en zonas rurales, la “escasez severa” de ministros es angustiosa y algunas iglesias ostentan un solitario y desolado edificio, algunos en ruina por falta de uso. O parroquias de ciudades que son desmanteladas para convertirlas en supermercados, como ha sucedido en Bilbao.

Celibato
Celibato

Peligroso desequilibrio y desigualdad discriminatoria

Limitar la ordenación de casados a las regiones amazónicas representaría un indeseable y peligroso desequilibrio y una alarmante desigualdad discriminatoria para otros territorios, más cercanos a nosotros, también necesitados de ministros que celebren la Eucaristía, sacramento de nuestra fe.  La asistencia espiritual de todos los fieles y de todas las partes del mundo, no solo de una porción de la Iglesia, debe tener prioridad sobre las leyes eclesiásticas que son modificables, como es el caso del celibato obligatorio.

Entre lo jóvenes ¿no existen “viri probati”?

Por otra parte, se habla de los “viri probati” como “hombres ancianos casados”. Me pregunto si entre los jóvenes no existen “viri probati”. ¡Qué contrasentido! El promedio de edad de los sacerdotes está hoy día por encima de los 60 años. Si se elige de nuevo a personas “mayores”, el porcentaje aumentaría considerablemente. Y más, si se trata de “ancianos” jubilados o cercanos a la jubilación. ¡Viva la gerontocracia! Pienso que la Iglesia, sin depreciar ni despreciar la capacidad, experiencia y potencial de los curas provectos, necesita también jóvenes idóneos, preparados y eficientes, aunque sean casados, que dinamicen, rejuvenezcan y vigoricen las comunidades parroquiales envejecidas e infantilizadas. También en este aspecto queda patente esa lamentable discriminación a la que tan acostumbrados nos tiene la Iglesia.

¿Cómo afectará a los ya “curas casados” esta ordenación de “viri-probati”?

Me temo que no serán ni siquiera “aludidos”. Este numeroso colectivo ha sido desde siempre “desaprobado”, discriminado e invisibilizado,“viri suspensi”. Suspendidos. No solamente de sus funciones ministeriales, sino de toda posibilidad de recuperar su arrebatada “probidad”.Si la razón principal de la ordenación de casados es la escasez de sacerdotes, ¿por qué sigue la Iglesia negándoles el acceso al desarrollo de su ministerio cuando se propone ordenar a otros casados y admite sin trabas a ministros casados provenientes del anglicanismo? Resulta incoherente y paradójico con los fines que se quiere alcanzar. Pura caricatura. De nuevo, un severo, riguroso, implacable y hasta cruel  “agravio comparativo” respecto al resto de los creyentes. No se trata de un guerra entre “viri a-probati” y “viri suspensi” en la que éstos defienden sus derechos conculcados; se trata de corregir una injusticia secular y de poner fin a las postergaciones y atropellos que ha sufrido y sigue padeciendo el colectivo de curas casados, fruto de un fanatismo sectario y truculento, de atávicos prejuicios e injustas prácticas ancestrales. El fin es establecer de veras una igualdad que no solo reconozca la ley sino que se refleje en la vida cotidiana donde todavía existe una flagrante discriminación, sin medidas puramente coercitivas. El reto desafiante es, de nuevo, integrar definitivamente o aislar perpetuamente a los curas casados.

¿Qué trascendencia tendrá para  la abolición del celibato obligatorio?

Hay quien asegura que la propuesta, sobre la que el papa Francisco tendría una valoración positiva, constituye una flexibilización histórica respecto al celibato. Un giro histórico, un primer paso oficial para flexibilizar el celibato en términos muy precisos. No me adhiero a esta ponencia; me mantengo en un prudente escepticismo o, más bien, en una reservada incredulidad. Recordemos que Francisco, aunque ahora intente tímidamente abrir una ventana, se niega a abrir las puertas a la abolición del celibato obligatorio. Todavía flotan sus palabras “en el aire”: “Yo no estoy de acuerdo con permitir el celibato opcional. Yo no lo haré. Esto queda claro.”“No me siento para ponerme frente a Dios con esta decisión.” Está claro que Francisco trasluce un perceptible miedo. No miedo a Dios, Padre amoroso, sino a ciertos “hermanos en Cristo” cainitas.

Vuelta al Evangelio: comunidad-ministerios

Hasta que no se des-dogmatice la disciplina inventada del celibato, solo tendremos en la Iglesia clericalismo y autorreferencialidad. Pienso que lo fundamental es superar el clericalismo que hace de la comunidad cristiana una comunidad radicalmente desigual. Se impone pasar del esquema clero-laicos al esquema comunidad-ministerios. La reforma obviamente plantea importantes retos.

Curas casados
Curas casados

https://www.religiondigital.org/atrevete_a_orar/CURAS-CASADOS-VIRI-SUSPENSI_7_2134656519.html

El obispo alemán dice que solo una nueva teología puede salvar a la Iglesia


Heiner Wilmer, de la diócesis de Hildesheim, dice que el abuso clerical de poder está destruyendo el catolicismo

Christa Pongratz-Lippitt, Viena 
25 de junio de 2019

Obispo Heiner Wilmer de Hildesheim. (Foto: Moritz Frankenberg / dpa / MaxPPP)

Uno de los obispos más recientemente nombrados en Alemania ha llamado la atención por una “nueva teología” como una respuesta urgente a las revelaciones del abuso clerical del poder.

“Todavía no nos hemos dado cuenta completamente de que la crisis de confianza se está cargando en el trabajo de la iglesia con una fuerza absoluta”, advirtió el obispo Heiner Wilmer SCI en una entrevista reciente en el diario alemán Süddeutsche Zeitung .

Aunque el joven de 58 años de edad ha encabezado la Diócesis de Hildesheim en el norte de Alemania solo desde septiembre pasado, esta no es la primera vez que aparece en los titulares con sus opiniones abiertas.

Wilmer, quien fue superior general de la orden mundial de misioneros y enseñanza conocida como “Dehonians” (Congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón) antes de convertirse en obispo, recibió críticas en su nuevo trabajo cuando le dijo al Kölner Stadt Anzeiger que El abuso de poder estaba en el ADN de la Iglesia.

“Había considerado las críticas, pero no que tanta gente estuviera tan angustiada”, admitió en esta última entrevista en Süddeutsche Zeitung , que se publicó el 12 de junio.

“Mi declaración (en diciembre pasado) golpeó un nervio, ciertamente más doloroso de lo que había imaginado. Pero lo sostengo”, dijo el obispo.

El abuso de poder, tan antiguo como los Evangelios, debe abordarse teológicamente.

Argumentó que la Iglesia había olvidado que el abuso de poder era tan antiguo como los Evangelios, señalando varios ejemplos en el Nuevo Testamento, incluyendo cómo los discípulos se peleaban por quién era el primero entre ellos.

Wilmer señaló que la reacción de la Iglesia ante la crisis de abuso hasta ahora ha sido aplicar la disciplina y el derecho canónico, mejorar la prevención y las comunicaciones y trabajar junto con el poder judicial y las autoridades estatales.

“Todo eso es bueno y correcto, pero aún no hemos llegado a abordar el problema de manera fundamental”, dijo.

Desde su punto de vista, esto requerirá que la Iglesia se pregunte qué significa la crisis del abuso de poder para “la forma en que hablamos de Dios, la Iglesia y la forma en que proclamamos el Evangelio”.

Afirmó que el abuso sexual clerical fue la consecuencia de una exaltación excesiva de la sacralidad de la Iglesia. Dado que la violencia sexual era vista como algo que manchaba la santidad de la Iglesia, tenía que ser encubierta.

“Debemos bajar de allí y ver el pecado de la Iglesia, pero también abordar el problema teológicamente”, dijo.

La Iglesia debe pasar de moralizar a la gente liberadora.

El obispo Wilmer, quien estudió en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma antes de obtener un doctorado en teología en la Universidad de Friburgo en su Alemania natal, argumentó que una imagen excesivamente exaltada de la Iglesia fue una de las razones que llevaron a la terrible extensión de Violencia sexualizada que ahora había salido a la luz.

“Estábamos demasiado interesados ​​en pulir la imagen de la Iglesia y no pudimos ver al ser humano. ¡Lo encuentro realmente terrible!” él dijo.

El obispo lamentó que durante el siglo pasado la Iglesia se había “deslizado” en una forma de proclamar el Evangelio que había llevado a la gente a ver simplemente una institución centrada en la moral sexual.

“Permitimos que la Iglesia se deteriore hasta convertirse en una institución moral centrada en lo que puede o no puede ocurrir debajo de las sábanas”, dijo, al mismo tiempo que enfatizó que el sexto mandamiento no es el único.

Wilmer dijo que el mensaje de Jesucristo “no era principalmente un mensaje moral”, sino que estaba dirigido a liberar y redimir a los seres humanos.

“En el Evangelio de San Mateo, no dice: ‘Si se unen, serán la luz del mundo’ o ‘Si se ajustan a las reglas sexuales, serán la sal de la tierra’. Utiliza el indicativo y no el condicional o el imperativo y dice: ‘Tú eres la sal y la luz como eres’ “, dijo el obispo.

Señaló que Jesús tenía un maravilloso sentido de la belleza.

“Vio una belleza fantástica en un lisiado y lo hizo sentir esta belleza y levantar su cabeza”.

De la mera supervivencia a despertar la fascinación por el Evangelio.

El obispo Wilmer dijo que es crucial que la Iglesia se convierta en una comunidad que levante a las personas. Y dijo que, lo más decisivo para él, es que el Evangelio sea proclamado de una manera que fascina a la gente.

“Debemos hacer que las brasas bajo las cenizas vuelvan a brillar y comenzar con los anhelos de paz y seguridad de las personas. Debemos darles espacio para crecer, un espacio para desarrollarse y suficiente espacio para respirar”, dijo.

Advirtió que aquellos que solo están interesados ​​en la supervivencia de la Iglesia “ya han perdido”.

El jefe más recientemente nombrado de una diócesis alemana también habló esperanzadamente del procedimiento sinodal que ha comenzado la conferencia nacional de obispos.

Dijo que no sería fácil involucrar a los laicos en las discusiones sobre el poder clerical, la moral sexual de la Iglesia y el estilo de vida sacerdotal. Pero dijo que estaba convencido de que sería un éxito.

El coraje de escuchar y cambiar.

Sin embargo, dijo que va a tomar mucho coraje por parte de los obispos para poder “caminar hombro con hombro” con los laicos y discutir temas como la ordenación sacerdotal, el celibato y el lugar de las mujeres en la Iglesia.

Wilmer, quien ha sido sacerdote durante unos 32 años, dijo que está “apasionadamente” comprometido con el celibato. Pero él dijo, “debe hacerse brillar más radiantemente”. Argumentó que la mejor manera de hacerlo era hacerlo voluntario, en lugar de obligatorio, como lo es hoy.

Al mismo tiempo, el obispo dijo que es crucial colocar a las mujeres en posiciones de liderazgo en la Iglesia y darles mayor responsabilidad.

“Ya no podemos decir simplemente que la cuestión de la ordenación de las mujeres se ha decidido de una vez por todas, sin parar”, dijo el Obispo Wilmer.

Concluyó advirtiendo que si la Iglesia no encuentra una manera de poner en práctica estas reformas, se convertirá en marginal.

http://www.international.la-croix.com/news/there-is-no-denying-the-existence-of-sexual-abuse-in-the-african-church/10394?u

El Papa a médicos católicos: curen a las personas elevándolas como hacía Jesús


2 horas agoRedactora

El Papa a médicos católicos: curen a las personas elevándolas como hacía Jesús

El Santo Padre recibió a la Federación Internacional de Asociaciones de Médicos Católicos: una organización formada por 50 entes repartidos por todo el mundo a quienes exhortó a seguir la escuela de Jesús, quien cura «siendo médico y hermano de los que sufren».

Sofía Lobos – Ciudad del Vaticano, Vatican News, 22 de junio de 2019

El sábado 22 de junio a las 12 del mediodía, el Papa Francisco recibió en la sala Regia del Vaticano a la Federación Internacional de Asociaciones de Médicos Católicos, cuyos miembros han venido a Roma para consagrarse al Sagrado Corazón de Jesús: una ceremonia que tuvo lugar el viernes 21.

Cuidado de los enfermos: misión de Cristo

Tras agradecer las palabras introductorias del cardenal Peter Turkson, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el Santo Padre les dirigió un discurso en el que destacó cómo las primeras comunidades cristianas presentaban a menudo al Señor Jesús como un «médico», subrayando la atención constante y compasiva que Él prestaba a los que sufrían todo tipo de enfermedades.

«Su misión era, en primer lugar, estar cerca de las personas enfermas o discapacitadas, especialmente de aquellas que por ello eran despreciadas y marginadas. De esta manera Jesús rompe el juicio de condenación que a menudo tildaba al enfermo de pecador; con esta cercanía compasiva, manifiesta el amor infinito de Dios Padre por sus hijos más necesitados», dijo Francisco argumentando que el cuidado de los enfermos, es una de las dimensiones constitutivas de la misión de Cristo; y por eso también lo es en la de la Iglesia.

Otro de los puntos fundamentales que indicó el Papa es la importancia del modo en el que se cura a las personas y para ello es importante «seguir la escuela de Jesús».

Sanar significa iniciar un viaje

Para Jesús, sanar significa acercarse a la persona, aunque a veces haya quien quiera impedirlo, como en el caso del ciego Bartimeo, en Jericó.

«Jesús lo llamó y le dijo: ¿Qué quieres que haga por ti? (Mc 10,51). Para Él, curar significa entrar en diálogo para hacer surgir el deseo del ser humano y el dulce poder del Amor de Dios, trabajando en su Hijo, porque sanar- afirmó el Pontífice- significa iniciar un viaje: un viaje de alivio, de consuelo, de reconciliación y de sanación».

Y en relación a este modo especial de Jesús de «curar a las personas» a través del amor sincero sin olvidar que el ser humano es unidad de espíritu, de alma y de cuerpo; Francisco hizo hincapié en que el cuidado del Hijo de Dios coincide con la «elevación de la persona» y el envío de aquel que se ha acercado y se ha curado, ya que -aseveró el Santo Padre- «hay muchos enfermos que, después de haber sido sanados por Cristo, se convierten en sus discípulos y seguidores».

Escuela de Jesús: médico y hermano de los que sufren

En este contexto, el Papa señala que Jesús se acerca, cuida, sana, reconcilia, llama y envía: «como podemos ver, acercarse a las personas oprimidas por la enfermedad y la dolencia es para Él una relación personal y rica, no mecánica y distante».

Y es en esta escuela de Jesús, «el médico y hermano de los que sufren», donde son llamados los médicos que creen en Él, miembros de su Iglesia.

«Ustedes son llamados a estar cerca de los que pasan por momentos de prueba a causa de su enfermedad», dijo Francisco recordando que no se puede curar ni ser curado sin esperanza: «en este sentido todos estamos necesitados y damos gracias a Dios que nos da esperanza, pero también estamos agradecidos a quienes trabajan en la investigación médica, la cual ha logrado grandísimos avances en los últimos cien años».

La importancia de la cercanía ante el dolor

Finalmente, el Santo Padre destacó la importancia de que el médico sea cercano con sus pacientes:

«Vuestra misión es al mismo tiempo un testimonio de humanidad, una forma privilegiada de hacer ver, de hacer sentir que Dios, nuestro Padre, cuida de cada persona, sin distinción. Por esta razón Él también quiere usar nuestro conocimiento, nuestras manos y nuestro corazón para sanar y sanar a cada ser humano, porque quiere dar vida y amor a cada uno de nosotros», concluyó Francisco alentándolos a continuar con su vocación confiando en que el Espíritu les dará el don del discernimiento para tratar las situaciones delicadas y complejas, «y para expresar las palabras correctas de la manera correcta y el silencio justo en el momento justo».

Papa a los médicos católicos.

http://www.revistaecclesia.com/el-papa-a-medicos-catolicos-curen-a-las-personas-elevandolas-como-hacia-jesus/

Padre Gustavo Rodríguez: “Con los emigrantes se cometen crímenes de lesa humanidad: violaciones, asesinatos, extorsiones, manipulaciones, trata de personas”


Sacerdote de la diócesis de Puebla, al que llaman ‘el cartero de los pobres’ o ‘el cura del morral’
El Padre Gustavo Rodríguez con su morral
El Padre Gustavo Rodríguez con su morral
“Los hondureños están viviendo una revolución contra la imposición de un presidente que les impuso EE.UU.”
“Las transnacionales están quitando las tierras, el agua y la oportunidad de trabajar a la gente”
“Hoy, los profetas no son los obispos ni los sacerdotes, sino los laicos, hombres y mujeres que gritan al mundo que tienen ganas de vivir, y que tienen ganas de ser tratados como personas humanas”
“Los migrantes están pasando. Lo del muro es puro discurso de Trump”
“La reforma de Francisco no va a dar tiempo, es demasiado. Tantos años de corrupción no van a cambiar en un solo periodo, pero está en proceso”

22.06.2019 José Manuel Vidal

Ha conocido al subcomandante Marcos (“está muy enfermo y no es jesuita”) y ha formado a muchos de los diáconos permanentes de Chiapas, que “pronto serán presbíteros”. A sus 72 años, el padre Gustavo Rodríguez, sacerdote de la diócesis mexicana de Puebla, sigue el pié del cañón de la solidaridad. Ahora, ‘el cartero de los pobres’ o el ‘cura del morral’, como le llaman, está centrado en la atención a las caravanas de emigrantes y denuncia que, con ellos se “cometen crímenes de lesa humanidad” y que “el muro de Trump es puro discurso, para mantenerse en el poder”, porque los emigrantes siguen pasando a los Estados Unidos, que “los necesita como mano de obra barata”.

P.- ¿Qué cargos ocupa en la diócesis de Puebla?

R.- Asesor de pastoral en la diócesis, coordinador de movilidad humana, pastoral de migrantes, pastoral de turismo, asesor de cursillos de cristiandad y párroco de una parroquia urbana.

P.- ¿Del centro o de la periferia de Puebla?

R.- De la zona media.

P.- Su parroquia es un punto de referencia para los emigrantes de las caravanas. ¿Cuántos migrantes suelen llegar?

R.- Normalmente, de 3 a 15 a la semana. Y hay momentos en los que llegan 500, 1.000, 1.500 o 2.000, cuando las caravanas son mayores.

P.- Ahora mismo está esperando una.

R.- Se han detenido. Estarán en Puebla mañana o pasado

P.- O sea, que incluso conocen ustedes el trayecto de las caravanas.

R.- Sí, sabemos dónde están y a dónde van.

P.- ¿Y cómo les siguen?

R.- Tenemos una red de albergues en todo el país. Desde Tapachula a Tenosique (Tabasco) en el sur, hasta la frontera norte. A nosotros nos toca coordinarnos con el sur, cómo van avanzado hasta Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Puebla, y seguir la escala: Hidalgo y Estado de México, hasta la frontera.

Padre Gustavo

P.- El camino es duro. ¿Ha visto usted situaciones difíciles?

R.- Sí, muy duras. Al principio, solo acompañaba a las comunidades de emigrantes de Puebla a EE.UU: miles y miles, hasta millones de emigrantes en EE.UU.

Cuando empezaron a pasar más centroamericanos, digamos transmigrantes, (solo de paso que nada más atraviesan Puebla y el país) lo que nos espantó fueron las atrocidades que viven. Son crímenes de lesa humanidad: violaciones, asesinatos, extorsiones, manipulaciones, trata de personas…

P.- ¿Quién les maltrata? ¿Hay mafias organizadas?

R.- Hay mafias organizadas y la población, que ya está cansada de verlos pasar y los criminaliza, para no comprometerse. Y, sobre todo, la situación de las comunidades de las que son expulsados.

P.- Los que salen, ¿lo hacen porque no pueden vivir en sus países o por el sueño americano?

R.- Al principio, era ligarse con los ricos; querían vivir un sueño mejor. Hoy, y desde hace cuatro años, huyen de la violencia, de la violencia institucional. Los hondureños están viviendo una revolución contra la imposición de un presidente que les impuso EE.UU.

Su postura es: vamos a EE.UU. a decirles lo que estamos viviendo por su culpa.

P.- ¿Ah, sí?

R.- Esa es al mentalidad de la mayoría.

P.- En Europa, lo que se dice es que huyen de la violencia de las bandas…

R. Huyen de la violencia institucionalizada

El Padre Gustavo oficia una boda de emigrantes

P.- ¿De la violencia del poder?

R.- Del poder económico y del poder político. Y ahí se refuerza la lucha por otro poder, el tercero, el tráfico de armas, de drogas, de personas, de migrantes, de órganos sobre todo.

P.- El tráfico de órganos, para que nos entendamos, consiste en que a cualquiera de estas personas la cogen, la matan y le extirpan los órganos.

R.- Y la entierran en fosas comunes. Por eso se habla de muchos desaparecidos, que están apareciendo en las fosas de algunos Estados.

P.- Y los emigrantes saben todo esto y, sin embargo, salen igual.

R.- Sí, porque si se quedan, los matan. Ya mataron al primo, mataron al hermano… Ya no quieren más muertes y, por eso, salen.

P.- Entonces, la solución, si le entiendo bien, está en el propio país. En que intente cambiar a través de mecanismos políticos.

R.- Sí. Y no es solamente a nivel local. Esto es global. Porque las mineras han fastidiado todo el continente, produciendo más pobres. Están quitando las tierras, el agua y la oportunidad de trabajar. Entonces…

Pero esto es transnacional. Y eso les da a los gobiernos dinero para que sigan facilitando esa entrega de tierras y de agua a las transnacionales. Y para comprar armas para reprimir a su propio pueblo, claro.

Parroquia de la Asunción del Padre Gustavo

P.- ¿La jerarquía de la Iglesia está gritando estas cosas al mundo? En Honduras, ¿qué están haciendo los obispos?

R.- El clero de Honduras no está tan cercano a la gente. Los religiosos y religiosas, sí están cercanos. Pero el clero, como tal, no.

P.- El clero diocesano.

R.- Eso es.

P.- Y los obispos, ¿podrían hacer algo, o sería predicar en el desierto?

R.- Podrían hacer mucho. Yo creo que el papel profético de la jerarquía es, hoy día, de sus laicos. Los profetas son los laicos: las madres que salen con sus hijos de tres años, de dos años. Son los muchachos que salen con la esposa y con los hijos.

Estamos viviendo un profetismo juvenil de esposo y esposa jóvenes, con sus niños, que salen a gritar al mundo que tienen ganas de vivir, y que tienen ganas de ser tratados como personas humanas.

P.- Y cuando la caravana llega al final, si es que llega, se topa con un muro, el muro de Trump.

R.- Por la experiencia que tenemos nosotros de años acompañando migrantes, están pasando. Lo del muro es puro discurso.

P.- O sea, que no conviene decirlo públicamente y que se sepa, pero sí están pasando.

R.- Sí, porque los necesitan. Siempre han necesitado al migrante.

P.- Como mano de obra barata.

R.- Claro. Pero, políticamente lo del muro es el discurso que avala a Trump para mantenerse en el poder, y a su partido.

Padre Gustavo

P.- Pero ¿están pasando en grandes cantidades?

R.- Sí.

P.- ¿Y las primeras caravanas que vimos con miles de integrantes?

R.- Esos no pasan, porque están legalmente con estatus de refugiados, avalados en los convenios internacionales. Son los que están atorados en la frontera.

P.- Esos, han elegido la vía legal de refugiados.

R.- Y esos son los que están atorados. Los demás, sí pasan.

P.- ¿Y por qué esos eligen esa vía y los otros, no?

R.- Porque no quieren sufrir lo que siempre han sufrido al pasar ilegalmente: los riesgos de que los maten en la frontera, de morir ahogados o asfixiados en las camionetas.

P.- O sea, que luchan por su dignidad como personas.

R.- Y eso pueden hacerlo por su perfil de refugiados, aunque los gobiernos no están aceptando esos acuerdos internacionales.

P.- Imagino que le duele en el alma esa situación, después de tantos años acompañando a estos grupos de emigrantes.

R.- Yo tengo un antídoto contra eso: admirarlos. Porque, a pesar de todo, lo que escuchamos es de mucha profundidad. Ellos saben que son dignos y siguen adelante a pesar de lo que están sufriendo. Creen en ellos y creen que pueden hacer algo mejor por su familia.

Caravana de emigrantes

P.- Cuando los ven pasar por aquí, ¿la gente reacciona a su favor? Allí nos llega lo de las madres que dan comida a los que viajan en el tren “la bestia”…

R.- El problema es que hay momentos en que sale la política a favor en el paso de los migrantes mexicanos y, de repente, los vuelven a apresar, a retornar, a hacer ilegales e indocumentados que van para atrás.

Querrían tener la esperanza de las caravanas de hace un año, porque se les trató bien, llegaron hasta la frontera. Y ahora no los dejan pasar.

P.- No se entiende bien que con AMLO, que supuestamente protege a los pobres, tengan más dificultades estos pobres de los pobres.

R.- AMLO tiene que jugar una doble moral: quedar bien con Trump y quedar bien con los migrantes. Pero, en el fondo… Sí dio muchos salvoconductos, más de 15.000 visas humanitarias, con las que pueden trabajar y pasar por México, pero no a los 60.000 que querían pasar.

P.- El implicarse en la causa de esta gente, ¿le trae a usted problemas? ¿Ha sido amenazado de muerte?

R.- En los gobiernos anteriores sí: amenazas de muerte, golpizas a nuestros sacristanes, a agentes de pastoral. Ahora, no; nos ganamos el respeto de la misma autoridad. Ahora colaboran, nos piden asesoría, tenemos reuniones con los gobiernos federales, estatales y municipales, para ayudar en el método de trabajo y de trato humanitario.

P.- ¿Y ese cambio se produjo con este gobierno de López Obrador?

R.- Sí.

Caravana de emigrantes

P.- Un cambio significativo ¿no?

R.- Sí.

P.- A nivel eclesial ¿es usted un hombre incómodo, clericalmente hablando?

R.- Los primeros treinta años de sacerdocio, sí. No podía entrar al seminario a dar pláticas. Luego, el nuevo arzobispo me pidió colaborar y acompañarlo en todas las visitas pastorales, a dar clases al seminario y asesorar a las diócesis.

P.- Entonces, ¿monseñor Víctor Sánchez Espinosa le rehabilitó?

R.- Sí. Al llegar, le dije: “Somos muy diferentes tú y yo, desde el seminario”. Y me contestó: “Y yo ¿para qué quiero uno igual? Quiero uno que sea diferente, y tú conoces todas las diócesis. Y, desde que te conozco, a pesar de tanto rechazo, sigues en la misma postura de darte a los pobres”.

P.- De manera que en este momento tiene el beneplácito del arzobispo para seguir luchando en ese camino.

R.- Y defenderme de la agresividad de los gobiernos.

P.- ¿Los compañeros le escuchan?

R.- Ahora sí, ya.

P.- ¿”Ahora”, sí?

R.- (Ríe) Ahora sí (antes no), porque ven el trabajo. Ven que uno sigue en la base. Uno sigue, a diario. Yo vivo con indígenas.

P.- ¿Vive con indígenas?

R.- Sí, son indígenas universitarios. Y a diario, también, está abierto el albergue, por los migrantes. Y a diario llega gente necesitada. Y yo creo que ese es el valor. La tentación es el protagonismo.

Víctor Sánchez

P.- ¿Siempre hay esa tentación?

R.- Sí, esto de los focos de prensa es muy atrayente. Pero a mí me importa poco; necesito trabajar, necesito ser solidario. Y hay muchos jóvenes solidarios: voluntarios chavos, muchachos y muchachas.

P.- ¿Los obispos mexicanos son de Francisco?

R.- Ya empezó la nueva generación. El secretario, Alfonso de Monterrey, que es el más comprometido con los migrantes, nos ha convocado a todos los albergues. Tras unos seis años de rechazo del episcopado, ahora, él mismo, apoyado en el presidente, ha aceptado. Cambiaron al encargado de inmigrantes, y actualmente está en absoluto apoyo.

P.- ¿A Samuel Ruiz le conoció?

R.- Sí, compartí muchos años con él.

P.- ¿En Chiapas?

R.- Sí, porque yo trabajé con comunidades y con la población de aquella zona.

P.- ¿Con los indígenas?

R.- Sí. Y ahí coincidíamos. Fue algo valioso reconocer que los que yo capacité de catequistas son ahora la comandancia del EZLN.

P.- ¿La comandancia del EZLN?

R.- Sí. A todos les conocí de catequistas.

P.- ¿Y al subcomandante Marcos?

R.- Le conocí un mes antes de que se fuera a la montaña.

Subcomandante Marcos

P.- ¿Qué es de él ahora?

R.- Está muy enfermo. Ya solo está en la memoria.

P.- ¿Pero ya se sabe quién es?

R.- No.

P.- Pero usted lo sabrá.

R.- Hubo tres personas con el mismo personaje.

P.- En Europa se llegó a decir que era un jesuita.

R.- Había una confusión con el jesuita Jerónimo Hernández, de aquí, que estaba en la zona tzeltal. Maurez también es otro jesuita muy comprometido, pero no es el subcomandante. Su papel es la pastoral: acompañar.

P.- ¿La lucha dio algún fruto o fue en vano?

R.- Para mí es la identidad de ser pueblo, de ser comunidad, de ser pobre en lucha, en humanización…, y creo que sigue siendo actual. Les he acompañado veinte años, y siguen. Muchos de los niños, ahora son los líderes. A mí me tocó apoyar con las escuelitas para alfabetizar, porque no las había en las comunidades. Después, ellos crecieron y enseñaron a otros. Y así fue la educación.

P.- ¿Hay curas indígenas o todavía no?

R.- Hay 400 diáconos.

Samuel Ruiz y Raúl Vera

P.- Los que ordenó monseñor Samuel Ruiz

R.- Y don Felipe.

P.- Felipe Arizmendi

R.- Y se siguen preparando. Yo creo que ya van a dar el paso de que les ordenen

presbíteros casados.

P.- ¿Sí? ¿Usted cree que está cerca eso?

R.- Ya lo están preparando.

P.- ¿Y va a ser pronto? Porque hablaban de hacer algo así en el Sínodo de la Amazonía.

R.- Pero son los ya casados.

P.- Los que están ya ordenados.

R.- En las comunidades indígenas no entienden un soltero. La mentalidad indígena es validar el servicio hombre-mujer. No entienden un soltero/a como pastor, como guía, porque no tienen una responsabilidad familiar, y por eso sí respetan a los diáconos, porque sí tienen esa responsabilidad, tienen familia, tienen esposa. Yo creo que ya están capacitados, y esos diáconos van a ser el primer paso a presbíteros casados.

P.- Eso sería un paso histórico: que haya curas célibes y curas casados en una misma diócesis…

R.- Identidad. Es lo mismo que pasa en el Líbano con los maronitas. También fue una experiencia histórica.

P. ¿A monseñor Vera, también le conoce? Me refiero al obispo de Saltillo.

R.- Raúl. Sí, fuimos compañeros en la selva chiapaneca. Hizo su conversión en la montaña.

Papa y Raúl Vera

P.- Allí se convirtió y después lo pasó mal, porque Roma le castigó. ¿Ahora está rehabilitado?

R.- Está en Saltillo, pero allá tampoco le fue tan bien. Es una sociedad muy dura y muy elitista. Le costó trabajo, sobre todo por defender a las prostitutas, a los gays y a los mineros. Tuvo un choque con el clero de Saltillo, había grupos de clérigos gays muy fuertes, que fueron los que se opusieron a toda su labor pastoral.

P.- Pero, si él defiende a los gays, ¿por qué el clero gay se le opone?

R.- Una cosa son los gays y otra cosa las orgías homosexuales del clero. Una cosa es identidad y otra cosa es el fornicio.

P.- ¿El papa Francisco, en su lucha, les ha dado alas? Con lo que dice y con lo que hace, ¿está ayudando a esa causa de la defensa de los pobres emigrantes?

R.- Sí. Porque no es lo mismo hablarlo que vivirlo. Él la ha vivido las escalas, desde cardenal y obispo de Buenos Aires hasta ahora, como obispo de Roma. Se ha topado con lo más duro: la curia romana, la corrupción y ahorita los gay power clerical…, pues no ha habido nada fácil. Y que dentro de su equipo le salgan tres, igual tampoco lo es. Pero ha esbozado un ecumenismo con los judíos, con los musulmanes y con los protestantes de tener apertura, un solo corazón.

P.- ¿Y cree que le van a dejar terminar sus reformas?

R.- La reforma no va a dar tiempo, es demasiado. Tantos años de corrupción no van a cambiar en un solo periodo. Pero ya está en proceso.

Papa y emigrantes

P.- O sea, que tiene que ser el sucesor el que siga el camino. ¿Y usted cree que no se va a dar marcha atrás y que se va a seguir ese camino?

R.- Nosotros tenemos la experiencia: tras los pasos de Juan XXIII y de Pablo VI nos vino Juan Pablo II con el retroceso. Pero la Iglesia siguió. Puede haber un retroceso, pero ya hay mucha curia interncional. Sobre todo, la esperanza está en África y en Asia.

P.- ¿Más que en Latinoamérica?

R.- Para mí, la sinodalidad en África y en Asia es más fuerte. En Latinoamérica hubo todo un cromosoma episcopal, y todavía tenemos esa duda de acomodancia.

P.- ¿El Sínodo de la Amazonía les toca a ustedes algo o no demasiado?

R.- Desde la realidad de los pueblos indígenas, México tiene mucho en común. Y, sobre todo, del respeto a la Madre Tierra. Creo que es algo en lo que tenemos que participar. Por la defensa de la tierra y de la identidad de los pueblos, la sinodalidad del Amazonas va a tener eco.

P.- ¿En qué cree el padre Gustavo, tras tantos años de lucha por los empobrecidos?

R.- Yo creo en dos puntos claves: el papel de los pobres, y de las mujeres pobres. Yo digo que las mujeres son las que llevan los movimientos populares y las que están transformando la Iglesia diocesana. Y digo las mujeres -no las religiosas- de las comunidades, con toda esa riqueza interior y esa fuerza.

El Padre Gustavo en el seminario de Puebla
El Padre Gustavo en el seminario de Puebla

P.- ¿Y se le va reconocer en algún momento ese papel, dentro de la Iglesia, a la mujer?

R.- Claro.

P.- No hay más remedio.

R.- No lo hay. Eso va, y va muy fuerte, porque son realmente las que están haciendo los clanes: las comunidades, los ranchitos, la catequesis, la liturgia, la pastoral social, la defensa de la tierra… Son las mujeres.

P.- ¿Y no se cansan de hacerlo todo?

R.- Lo hacen día tras día. Es tremenda su dignidad de personas.

P.- Muchas gracias por la entrevista y, sobre todo, por su vida entregada a los pobres.

Fuente: www.religiondigital.com

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