Tres claves para construir paz con el ELN


En medio de la neblina de la guerra es importante no perder de vista la paz como nuestro puerto de destino.

Andrei Gómez Suárez
Andrei Gómez Suárez

Analista Político 332 Seguidores124 Siguiendo *Este es un espacio de opinión y debate. Los contenidos reflejan únicamente la opinión personal de sus autores y no compromete el de La Silla Vacía ni a los patrocinadores de esta red

El ELN ha aceptado que realizó el ataque a la Escuela de Cadetes de la Policía. En su comunicado le informan a la sociedad colombiana que sufrieron bombardeos por parte de las Fuerzas Armadas en medio del cese al fuego unilateral que llevaron a cabo entre el 23 de diciembre de  2018 y el 3 de enero de 2019.

El ELN y el gobierno ahora están en una confrontación abierta. Ambos cierran sus declaraciones diciendo que si el otro quiere la paz debe demostrarlo. Sin embargo, están en esquinas opuestas. Mientras el ELN está dispuesto a negociar en medio del conflicto para acordar una negociación con un cese bilateral de fuegos, el gobierno activa las circulares rojas de la interpol contra los miembros del equipo negociador y exige al ELN que termine todo accionar criminal si realmente quiere la paz. 

La sociedad colombiana está fracturada. Todos los líderes políticos condenan la violencia y exigen justicia. Sin embargo, mientras unos piden unidad para evitar la guerra y privilegiar el diálogo, otros condenan el terrorismo y acusan como responsables de su fortalecimiento a quienes negociaron la paz.  La marcha del 20 de enero de 2019, esconde detrás de la comedia de las redes sociales esta tragedia.

 3 claves pueden ayudar a transformar este escenario desolador en un terreno de reconciliación.

Primero, es necesario motivar a que un amigable componedor, como lo llama Carlos Velandía, se acerque entre las partes para buscar acuerdos mínimos para regular el conflicto. Que sea esta la oportunidad para invitar a organizaciones o individuos que tienen experiencia en estas lides en Colombia y en el mundo. Hoy es más urgente que nunca.

Segundo, existe un gran acumulado de reflexión acerca de lo que se logró en la negociación entre el gobierno Santos y el ELN. Este es el momento para revisar esos documentos con cabeza fría. La Fundación Ideas para la Paz, la RedProdepaz, la campaña Por Una Paz Completa, la Fundación Paz y Reconciliación, el International Crisis Group, Rodeemos el Diálogo, entre otros, deberían unirse en una especie de Grupo de la Sociedad Civil de Contacto para trabajar sobre este acumulado y ofrecer una hoja de ruta desde la sociedad civil.

Tercero, la invitación de nuestro músico César López no puede echarse en saco roto. Es el arte el que nos puede ayudar a encontrar un camino para la reconciliación. Para parar esta polarización absurda que nos está devolviendo a la guerra. Que sea esta la oportunidad para que los artistas por la vida nos devuelvan y entonen la Confianza:

“Ay vida mia, dame la mano confía, no hay destino escrito lo construímos día tras día” 

https://lasillavacia.com/silla-llena/red-de-la-paz/historia/tres-claves-para-construir-paz-con-el-eln-69635

“Colombia no acepta más la lucha armada como camino”: Monseñor Monsalve


Enero 20, 2019 – 07:50 a.m. Por:Olga Lucía Criollo / Reportera de El País

Monseñor Darío de Jesús Monsalve

El arzobispo de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve.

El ELN no se debe a un gobierno o a otro, se debe al pueblo colombiano y el pueblo colombiano no acepta más violencia, no acepta más lucha armada como camino, ese es un desgaste ya vivido y superado”.

Así responde el arzobispo de Cali, Darío de Jesús Monsalve, al preguntarle por un mensaje para esa guerrilla, señalada por las autoridades como responsable del atentado cometido el jueves contra la Escuela de Cadetes de la Policía.

Reflexivo, cuidando mucho más sus palabras, quien se la ha ‘jugado’ por la llamada Paz Completa que muchos reclaman para Colombia, monseñor Monsalve dice que sigue dispuesto a servir de facilitador con ese grupo armado, porque “la tarea de la paz no depende de la favorabilidad o de la oposición que uno pueda tener frente a esa responsabilidad”.

¿Qué reflexión hace sobre lo ocurrido en la Escuela de Cadetes?

Más que una reflexión, es el sentimiento común de repudio a semejante atrocidad, pero también de solidaridad muy inmediata, desde mi condición de sacerdote y ciudadano, con todas estas familias afectadas, con los heridos que se están recuperando y con la institución de la Policía. Pero también pienso que estos hechos necesitan ser digeridos con cuidado, evitando ser manipulados frente a estos acontecimientos inaceptables como hechos de violencia, de terrorismo, pero al mismo tiempo el pueblo debe, sin duda alguna, mantener el espíritu del futuro inmediato de Colombia, que es inseparable de la convivencia y de una paz lograda por vía de acuerdo.

En lo personal, ¿cómo lo afecta el que estos diálogos hayan terminado así, ya que usted fue facilitador de los mismos y tantas veces llamó a las partes para que se evitarán tragedias como esta?

Desde el punto de vista de la coyuntura política que tiene el país, me causa tristeza y me duele, como lo he dicho en otras ocasiones, que no se valoren los pasos que con sacrificio se han venido construyendo, sacrificio de muchas gentes, y siento también que la construcción de paz en el país no se agota entre el Gobierno y un grupo subversivo, como no se agotó la paz tampoco en el Acuerdo de La Habana. Pero el tema fuerte aquí es el pueblo colombiano mismo, es la comunidad internacional que ha venido acompañando al pueblo colombiano y es el imperioso sentido de garantizarle un mañana sereno a las nuevas generaciones. Este atentado es un golpe directo a la juventud colombiana, truncó vidas y sueños jóvenes e inocentes, ni los jóvenes ni sus familias ni los militares, nadie debe contagiarse de la carga de odio que explota vidas. Por eso esas nuevas generaciones se deben garantizar un mañana superando las violencias de las viejas generaciones que, como se ha dicho, piensan más en las próximas elecciones que en las venideras generaciones.

El exnegociador de paz con las Farc Juan Fernando Cristo ha planteado que es mejor levantar la mesa y atacar militarmente al ELN y esperar otro momento para el diálogo, ¿qué opina?


Evitando polémicas, porque no es este ni el día ni la hora para las polémicas, pero sí hay que decir que en ningún momento el diálogo queda como un accesorio. El diálogo en una sociedad conflictiva es parte sustantiva de esa sociedad que necesita sobrevivir y que necesita abrirse horizontes y Colombia sí que los necesita. Colombia no puede seguir perdiendo tiempo, vidas, riqueza, paz y tranquilidad.

Lea también: ‘La huella de dolor que el ELN dejó en dos familias vallecaucanas’.

¿Qué mensaje le envía al ELN?

Yo les pido tres cosas siempre: la primera es la verdad. En este caso es la del atentado. El ELN debe ser absolutamente claro, contundente, objetivo en esto. Necesitamos la verdad, porque este es un hecho que tiene un contexto muy difícil, complejo y polifacético y esto significa muchísimo para la sociedad, de tal manera que es urgente la verdad, que se sepa qué papel tuvo el ELN en esto. Y lo segundo es la lealtad: el ELN no se debe a un gobierno o a otro, se debe al pueblo colombiano y el pueblo colombiano no acepta más violencia, no acepta más lucha armada como camino, ese es un desgaste ya vivido y superado.”Colombia hoy es un foco de concurrencia universal y todo esto se está frustrando, en la medida en que la guerra arrecia y la inseguridad azota a la ciudadanía”,Monseñor Darío de Jesús Monsalve,Arzobispo de Cali.

¿Y cuál es la tercera?

La coherencia con ellos mismos y con su mensaje, si es que aún siguen pensando en un horizonte político; la coherencia con los medios, que no pueden ser indiscriminados, sin parar mientes en el daño causado, y la coherencia con el mensaje de defensa y protección de la vida, que han dicho tantas veces y que esperamos verlo en relación con la vida humana, con la dignidad y la libertad de las personas y en relación con el medio ambiente.

¿Para usted son convincentes los argumentos dados por las autoridades en el sentido de que sí fue el ELN el responsable de ese hecho?

En este momento la autoridad no tiene título de ninguna índole, es el Estado, no es la autoridad de tal o cual Gobierno, de tal cuál o institución. Aquí es el Estado y la sociedad, y yo espero que el Estado no actúe como Gobierno sino como Estado, y que la sociedad actúe como sociedad y no como partido.

El presidente le pidió al Gobierno de Cuba que capture a los negociadores del ELN que están allá, pero hay quienes dicen que eso viola los protocolos que se pactaron al inicio de las conversaciones. ¿Cree que hubo precipitud en esa solicitud?

Esa respuesta la deben dar los especialistas en el asunto y los gobiernos implicados y creo que tomar decisiones bajo el dolor intenso que tiene Colombia no es lo mejor, el dolor es el dolor y las decisiones van encaminadas a la verdad, a la justicia y al orden, pero cuando se trata de realidades tan decisivas para una nación, como es la paz y el monopolio de la fuerza y de las armas por parte del Estado, hay que pensar más allá de esos términos de ejercicio de la autoridad, es decir, hay que pensar en términos del futuro necesario, posible, inmediato y a mediano y largo plazo.

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De manera increíble, el atentado también ha avivado la polarización política que padece el país, ¿cómo evitar esa otra tragedia?

Yo creo que la solidaridad es con la defensa y la protección de la vida de todos los colombianos sin excepción, y la solidaridad con un pueblo que ha venido luchando por construir su paz y que no puede permitir que esa paz sea asaltada por fuerzas tenebrosas que se está todavía por precisar bien quiénes son. Me da pie la pregunta para insistir en que la situación se maneje con el sentido del Estado, es decir, los que trabajamos por la paz no lo hacemos por un gobierno u otro, lo hacemos por el sentido de una sociedad y de su Estado, sus instituciones, su futuro, y por eso creo que en este momento hay que reaccionar con silencio, con sencillez, sin vociferaciones y sin caer en las trampas de la manipulación.

¿Cree que lo sucedido con el ELN puede afectar la implementación del Acuerdo de Paz con las Farc?

El proceso de una sociedad que camina hacia la paz no solo por unos acuerdos y pactos sino que camina ella misma como gestora de convivencia y participa en la solución de sus problemas es un esfuerzo de largo aliento, así que lo que está en peligro es que no solo no exista una política gubernamental de paz, sino que se pierda el horizonte de la necesidad de la paz para que el progreso de Colombia sea posible.

¿Pese a todo lo que le ha costado, usted sigue dispuesto a ser facilitador de los diálogos si las partes o una de ellas se lo pide?

Claro, ya lo he dicho en las respuestas anteriores, nosotros, desde la fe, y yo muy en concreto como Iglesia, sé que la tarea de la paz no depende de la favorabilidad o de la oposición que pueda tener uno frente a esta responsabilidad. Nosotros estamos trabajando por la paz, no lo hemos dejado de hacer, y si no tenemos un marco político para ayudar en los diálogos y en los acuerdos, pues trabajamos en el marco jurídico y constitucional y en el marco pastoral y en nuestra misión sacerdotal y de Iglesia.

Precisamente sobre otra cruzada que usted ha emprendido, muchos colombianos lamentan que la muerte de los líderes sociales no genere tanto rechazo como el padecimiento de los venezolanos y la tragedia de los policías que acaban de morir, ¿está de acuerdo?

Cómo le digo es toda vida humana y la vida de todos, de todos sin excepción. Nosotros sentimos dolor por el que probablemente fue un suicida y también sentimos dolor por tantos que cogen el camino de la desesperación y de la violencia, como sentimos repudio y tristeza y cercanía solidaria con todas las víctimas y con las familias que en el silencio tal vez tengan que vivir la tragedia de ser familia de un violento o de ser la familia de un víctima.

Mensaje

“Nuevamente el ánimo destructor que mueve a personas y organizaciones criminales golpea nuestros anhelos de vida, verdad y reconciliación. La violencia es el arma del poder enceguecido, idolátrico, que se impone con crudeza, sin parar mientes en los medios y el daño que causa. Convertida en arma de terror y pánico, pretenderá siempre esconder los peores y más inhumanos instintos.

Al testimoniar nuestra solidaridad eclesial y ciudadana con las víctimas fatales, los heridos, las familias y la Institución de la Policía Nacional, abogamos por la cordura y la sensatez del pueblo colombiano ante este asalto a sus más legítimas aspiraciones de paz.

Nos atenemos al poder supremo del Espíritu Divino, el de Jesucristo y Dios, para que actúe sobre los espíritus de todos nosotros, generación de estos tiempos enrarecidos, iluminando las conciencias y guiando nuestras actuaciones.

Las almas de los difuntos encuentren en Dios la paz negada por los humanos. Los cuerpos de los heridos lleguen a la mejor recuperación posible. Las familias hallen consuelo. Y toda la población sea solidaria en la esperanza que nunca debemos perder, porque es la esencia del vivir humano y del futuro de todos”.

https://www.elpais.com.co/proceso-de-paz/colombia-no-acepta-mas-la-lucha-armada-como-camino-monsenor-monsalve.html?fbclid=IwAR2_FDlTXiXwr

La paz exige verdad


20 Ene 2019Jesús Alfonso Flórez López*

El atentado contra la Escuela de Cadetes General Santander, ocurrido el 17 de enero de los corrientes, resuena en nuestros corazones, pues los colombianos y colombianas hace mucho tiempo no vivíamos un hecho como éste, gracias a los alivios experimentados por los acuerdos y negociaciones de paz con los actores insurgentes y a pesar de que se hayan registrado varias masacres en territorios periféricos no urbanos. El asesinato de estos jóvenes es absolutamente repudiable e injustificable.

De igual manera, nos estremece el mismo corazón los asesinatos de los centenares de líderes y lideresas sociales, que en los 100 primeros días del actual gobierno ascienden a 120 casos, quienes realizaban una loable labor de reivindicar derechos individuales y colectivos, y que también deben movilizar a los medios de comunicación y a la ciudadanía en general.

Es cuestionable que ante la pérdida de los líderes sociales no se persiga e identifique con celeridad a sus responsables, como aparentemente el cuestionado Fiscal General de la Nación ha procedido en este caso, lo cual ha generado muchas dudas y preguntas, pues se han hecho unas afirmaciones, fruto de investigaciones express, sobre la responsabilidad atribuida a la guerrilla del ELN, de lo cual se han derivado unas conclusiones y definiciones que refuerzan la orientación del Gobierno Nacional de no darle continuidad al proceso, iniciado por el anterior gobierno, de diálogos de paz con esa guerrilla.

Acabar de cerrar la puerta del diálogo con el ELN, luego de haber tenido unos avances significativos, comparados con la trayectoria de acercamientos históricos entre el Estado y ese movimiento insurgente, conduce al país a retomar la prioridad de la solución militar o bélica, exaltar una unidad nacional frente a un “enemigo común”, incentivar las redes de informantes, negar la existencia del conflicto armado y convocar a la eliminación de la “amenaza terrorista”, como ocurrió en el periodo de 2002 a 2010, promesa que no cumplió sus propósitos en aquel entonces y que, por el contrario, elevó los efectos negativos contra la población civil que, según las cifras, es quién pone la mayoría de víctimas del conflicto.

Debemos continuar en la consolidación del camino del diálogo y la negociación, que ya se ha probado con todos los anteriores movimientos insurgentes, el último ha sido las FARC con quien se firmó el “Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de Paz Estable y Duradera”. Las comunidades rurales, escenario principal del conflicto colombiano, abrigan la esperanza de completar el proceso de paz llegando a una salida negociada con el ELN, para lo cual se requiere que las partes reconozcan mutuamente al adversario, sin más condición que tener la decisión firme y manifiesta de dar señales de querer la paz.

Es imperativo que el proceso esté cimentado sobre la verdad, base ineludible para ganar confianza. Por ello, la acusación abierta del Fiscal y del Gobierno al ELN de su responsabilidad no puede hacerse con una serie de datos que dejan más dudas que certezas, como lo ha mostrado al país algunos medios. De igual manera, el ELN debe decir pronto la verdad sobre la aceptación o negación de su autoría, para esto último debe presentar razones irrefutables. El ELN debe ser transparente ante la sociedad colombiana y la comunidad internacional, si tanto reclama la participación de esa misma sociedad para que se avance en un proceso de diálogo para la paz, ahora son ellos quienes tienen la palabra.

De mantenerse la decisión sobre el rompimiento de esta Mesa que estaba entreabierta, debe hacerse respetando los cánones de la diplomacia con los Estados que han estado colaborando, en tanto garantes, con la búsqueda de paz en Colombia, particularmente no se puede declarar a la delegación de la guerrilla del ELN, asentada en Cuba, como actor terrorista y solicitar inmediatamente a la Interpol que los detenga ipso facto, presionando a ese país a que, si no obra consecuente con esta petición, quede como auxiliador del terrorismo, con lo cual se abre el espacio para que de nuevo los Estados Unidos lo inscriba en la lista de países protectores de terroristas, con las consecuencias económicas y políticas que ello contrae para dicho pueblo. De tal forma que el Gobierno de Colombia logre el doble propósito de capturar a unos insurgentes que fueron llevados al exterior en condiciones especiales previamente pactadas, quienes fueron allí a petición del Estado Colombiano y al tiempo poder acusar a Cuba de alojar a terroristas,

Como en toda negociación de paz, si se rompe la misma, se debe respetar los protocolos pactados previamente que contemplan el regreso de sus delegados a los lugares de procedencia, para no caer en actitudes tramposas que cierre de manera indefinida futuros acercamientos al haber minado la confianza.

*Antropólogo, teólogo y doctor en Antropología. Exdirectivo de la UNICLARETIANA. Acompañante por más de 25 años a pueblos indígenas y comunidades afrocolombianas en el Pacífico. En la actualidad Decano de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Occidente en Cali y miembro del Comité Coordinador de la Coordinación Regional del Pacífico.

https://colombiaplural.com/la-paz-exige-verdad/

COLOMBIA: Una secuela de la historia


El atentado en la academia de policía no supone un retorno al pasado. Colombia ya ha superado su peor etapa de violencia

Ariel Ávila 19 ENE 2019 – 09:31 CET

Un letrero fuera de la academia de policía.
Un letrero fuera de la academia de policía. L. GONZALEZ Reuters

El atentado con coche bomba en la Escuela General Santander de la Policía Nacional de Bogotá despertó una sensación de incredulidad y desconcierto en la sociedad colombiana. No es para menos: en la capital del país no se vivían este tipo de ataques desde hacía varios años. El último fue en 2010, contra las instalaciones de Caracol Radio, propiedad del grupo PRISA (la sociedad editora de EL PAÍS). Además, luego del proceso de paz entre el Estado colombiano y la ex guerrilla de las FARC se pensaba que el país dejaba atrás más de 50 años de guerra. Muchos colombianos temen un retorno al pasado.

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En todo caso, conviene analiza la realidad, que es distinta. La violencia asociada al conflicto armado ha descendido de forma increíble: los desplazamientos forzados, las desapariciones forzadas, el secuestro, entre otros indicadores, están en mínimos de décadas. El problema es el posconflicto. Nadie dijo que iba a ser fácil. Más de 200.000 hectáreas de hoja de coca, decenas de municipios afectados con la minería criminal y la existencia de grupos criminales de gran tamaño, así como de la última guerrilla del país, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) sugerían que, si bien habría un descenso de la violencia política, la violencia criminal no iba a dar tregua.

El coche bomba en Bogotá no es un retorno al pasado. El país ya ha superado su peor etapa de violencia. Es más bien una secuela. Generalmente los países en transición siempre viven posconflictos con grados altos de violencia. Se conocen popularmente como los saboteadores o spoilers, es decir, grupos de personas que se aferran al pasado y no aceptan el cambio. El gran problema es que al ataque se le suman otras dificultades en materia de seguridad. Por ejemplo, en lo que va de 2019, cada dos días asesinan un líder social en Colombia. Esta violencia sistemática no se ha podido detener. Por otro lado, hay cuatro subregiones del país que están incendiadas: la zona del pacífico colombiano; el norteño departamento de Antioquia; la zona fronteriza entre Colombia y Venezuela, particularmente en Catatumbo; y parte del sur oriente del país. Todas ellas sufren verdaderas guerras criminales entre diferentes organizaciones por el control de las zonas que antes ocupaban las FARC.

A este panorama se le suma que en 2019 habrá elecciones locales y regionales. La polarización política es una flor de piel y un temor por el aumento de la violencia electoral. Esto significa que Colombia ha avanzado, pero hay retos inmensos, que el nuevo Gobierno de Iván debe afrontar la forma urgente.

https://elpais.com/internacional/2019/01/18/colombia/1547830640_256646.html

Duro revés de Nicolás Maduro: Unión Europea pide nuevas elecciones en Venezuela


El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo el pasado viernes que abrió "canales de diálogo y de entendimiento" con embajadores de varios países de la Unión Europea.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo el pasado viernes que abrió “canales de diálogo y de entendimiento” con embajadores de varios países de la Unión Europea.AFPiINTERNACIONAL 20 Ene 2019 09:20 AM

Los embajadores pidieron respeto por la democracia, el Estado de derecho y las libertades fundamentales.

Germán

  GERMÁN ESPEJO@gerespejo

Los jefes de misión de la Unión Europea (UE) han instado a celebrar “nuevas elecciones libres” en Venezuela “en línea con los estándares internacionales”, durante reuniones en el Palacio de Miraflores, sede del Ejecutivo, el viernes, y con los líderes de la Asamblea Nacional el sábado

Además de la llamada a convocar comicios, en ambos encuentros los embajadores reiteraron la posición de los Veintiocho a favor del “respeto de la democracia, el Estado de derecho y las libertades fundamentales“, indicó en un comunicado la portavoz de la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores, Federica Mogherini.

Añadió que los diplomáticos también pidieron el “reconocimiento y respeto de los poderes y prerrogativas de la Asamblea Nacional, incluida la inmunidad de sus miembros”, así como “la liberación de todos los presos políticos” y abordar “de forma urgente las necesidades más apremiantes de la población“.

“La propuesta, actualmente en discusión, de establecer un grupo de contacto internacional, con el objetivo de crear las condiciones para una solución política, democrática y pacífica, se mencionó del mismo modo”, señaló la portavoz.

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Insistió en que las dos reuniones se mantuvieron “en línea con el objetivo de contribuir a un remedio político, pacífico y de mantener los canales de comunicación abiertos con todos los actores venezolanos relevantes“.

Asimismo, recalcó que la UE seguirá con su trabajo para “superar la crisis actual y devolver la democracia y la estabilidad“.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ya dijo el viernes que había abierto “canales de diálogo y de entendimiento” con embajadores de varios países de la Unión Europea (UE).

La televisión estatal VTV mostró entonces imágenes de Maduro recibiendo en un salón del Palacio de Miraflores a la embajadora de la UE en Caracas, Isabel Brilhante, así como a representantes de Francia, España, Grecia, Italia, Países Bajos, Reino Unido, Polonia, Rumanía, Portugal y Alemania.

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La UE reiteró el pasado día 10 que no reconoce la legitimidad del nuevo período presidencial de Maduro, que juró ese mismo día ante el Tribunal Supremo.

El líder chavista se impuso con holgura en los comicios presidenciales de mayo pasado, tachados como “fraudulentos” y boicoteados por el grueso del antichavismo.

Por esta razón, la oposición local, la Organización de Estados Americanos (OEA) y la UE  no reconocen la legitimidad de su segundo mandato, lo que se mantendrá en la carga, al menos, hasta 2025 .FuenteEFE – Bruselas 

https://www.lafm.com.co/internacional/duro-reves-de-nicolas-maduro-union-europea-pide-nuevas-elecciones-en-venezuela

“Que esta realidad no nos arrebate la esperanza”: Francisco de Roux.


El sistema de justicia transicional rechazó el atentado contra la Escuela General Santander, se solidarizó con las víctimas, e hizo un llamado a no retroceder en la búsqueda de la paz, la verdad, la justicia y la no repetición.
 Redacción Colombia 2020

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Es la primera vez que las tres cabezas del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición hacen una declaración conjunta.JEP

En una declaración conjunta, las tres cabezas del sistema de justicia transicional rechazaron el atentado a la Escuela de Cadetes General Santander, atribuido por el Gobierno al Eln, que dejó 21 muertos y más de 60 heridos, e hicieron un llamado al país a seguir trabajando por la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición.

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El sacerdote Francisco de Roux, presidente de la Comisión de la Verdad; Patricia Linares, presidenta de la JEP, y Luz Marina Monzón, directora de la Unidad de Búsqueda de Desaparecidos, pidieron la unión de todos los colombianos en torno a las familias de los líderes sociales, las familias de víctimas que han querido contribuir a la paz y de estos jóvenes estudiantes que aspiraban a contribuirle al país siendo policías.

“Nos unimos profundamente a este inmenso sufrimiento de Colombia y al unirnos queremos expresar nuestra solidaridad con los jóvenes policías asesinados y con las familias. Queremos invitar a que esta realidad tan dura no nos arrebate la esperanza e invitarlos a todos a que sigamos trabajando por la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición”, señaló el padre de Roux. 

Patricia Linares, presidenta de la Jurisdicción Especial para la Paz, además de solidarizarse con las víctimas, recordó que el camino que ha recorrido el país para alcanzar la paz ha estado lleno de sacrificios, pero también de esperanzas. “No pueden ser las voces irracionales de quienes acuden a expresiones de violencia inhumanas y bárbaras las que nos hagan retroceder en ese camino. Queremos hacer un llamado para que todos nos unamos en torno a la defensa de ese propósito de paz que estamos seguros nos une como nación y como colombianos y colombianas”, señaló.

Vea también: ¿Qué consecuencias traería cerrar la negociación con el Eln?

Por su parte, Luz Marina Monzón, directora de la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas, recordó que el sistema fue creado para garantizar los derechos de las víctimas y por eso rechazaban no solo los actos de violencia ocurridos en la Escuela de Cadetes sino los ataques contra todas aquellas personas que están tratando de hacer la paz. 

“El llamado que hace la Unidad de Búsqueda y el Sistema es que no nos dejemos convencer de que no es posible la paz. Que nos convenzamos de que el derecho a la paz es un derecho que tenemos todos los colombianos y las colombianas”, recalcó Monzón.

Es la primera vez que las tres cabezas del Sistema Integral de Justicia, Justicia, Reparación y No Repetición hacen una declaración conjunta. La JEP acaba de cumplir un año de funcionamiento, mientras que la Comisión de la Verdad y la Unidad de Búsqueda empezaron a funcionar a finales de 2018.
Recordemos que estas entidades fueron creadas por el Acuerdo Final firmado con las Farc. La verdad, las medidas de reparación y no repetición y para los desaparecidos más de 50 años de conflicto.

https://colombia2020.elespectador.com/construyendo-pais-2020/que-esta-realidad-tan-dura-no-nos-arrebate-la-esperanza-francisco-de-roux?fbclid=IwA

Colombia, con historia de “falsos positivos”, finaliza el diálogo con ELN.


Colombia

Publicado el 18 de enero de 2019

El gobierno de extrema derecha de Duque ha indicado que las confrontaciones militares y la fuerza, no el diálogo, es la única manera de poner fin al conflicto con la guerrilla de izquierda. 

El gobierno colombiano anunció el fin del proceso de paz y el diálogo con el Ejército de Liberación Nacional (ELN, por sus siglas en inglés) luego de acusar al grupo izquierdista de estar detrás del atentado en la Escuela de Policía General de Santander, que dejó 21 muertos y 68 heridos en Bogotá.

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colombianos piden al gobierno de Duque que mantenga el proceso de paz con el ELN

El presidente Ivan Duque dará el anuncio oficial después de una reunión con el Consejo de Seguridad.

En una conferencia de prensa el viernes, el ministro de Defensa, Guillermo Botero, declaró que el ataque con un vehículo lleno de explosivos fue presuntamente cometido por José Aldemar Rojas Rodríguez, de 56 años, conocido como “El Mocho” o “Kiko”.

“Este es un experto en explosivos de la guerrilla que perdió su mano derecha y que desde 1994 se desempeñó como militante del ELN en Puerto Nuevo, en el departamento de Arauca, en la frontera con Venezuela”, afirmó Botero.

Por su parte, el Procurador General de Colombia, Néstor Humberto Martínez, reiteró que “el autor material de este acto terrorista es miembro del Ejército de Liberación Nacional” y aseguró que las autoridades tienen “documentos que lo acreditan”.

Asimismo, Martínez indicó que la Fiscalía cargará a los miembros del Comando Central del ELN por el ataque.

También explicó que otro hombre, llamado Ricardo Andrés Carvajal, fue capturado y que supuestamente reconoció ser coautor del ataque por teléfono.

Según las autoridades colombianas, el autor del ataque, José Aldemar Rojas es un miembro reconocido del ELN. Sin embargo, Rojas no tiene antecedentes penales y no había orden de arresto vigente contra él.

Anteriormente, los medios locales habían distribuido información falsa sobre supuestas declaraciones del líder del ELN, Pablo Beltrán, sobre el ataque a la escuela de policía, que luego fue rechazada por el grupo insurgente.

Mientras tanto, el ex negociador de paz del gobierno colombiano con el ELN, Juan Camilo Restrepo, dijo en una entrevista con BluRadio el viernes “No recuerdo que el nombre de José Aldemar Rojas circulara en la mesa de Quito mientras estuve allí”, refiriéndose a conversaciones de paz que tuvieron lugar en Ecuador antes de trasladarlas a Cuba. .

La noticia de terminar el proceso de paz con el ELN llevó a muchos a llevar a las redes sociales y exigir que el presidente Ivan Duque no renuncie a los acuerdos para el cese de la violencia con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) e insistir en mantener el diálogo. Mesa del grupo guerrillero de izquierda.

Además, los críticos señalan el hecho de que el estado colombiano y sus gobiernos sucesivos han sido denunciados por el uso repetido de falsos positivos y declaraciones falsas en favor de intereses puramente políticos.

El 16 de enero, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado colombiano por violaciones al derecho a la vida, a la integridad personal ya la libertad personal. La acusación surgió de la muerte de seis jóvenes, bajo la modalidad de falsos positivos, en los departamentos colombianos de Arauca, Santander y Casanare.

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ONU condena intento de asesinato de “falsos positivos” de Colombia

En el fallo de 84 páginas, el organismo internacional encontró “violaciones de garantías y protecciones judiciales por acciones contrarias a las garantías del juez natural, tiempo razonable y diligencia debida, principalmente causadas por fallas y obstáculos de las investigaciones en el marco del criminal militar”. jurisdicción.”

“Aunque la Corte ha conocido otros casos de ejecuciones extrajudiciales en Colombia, es el primer fallo de un tribunal internacional en el que se reconoce un patrón de comisión de falsos positivos”, dijo una declaración del abogado de los acusados ​​José Alvear Restrepo.

También a principios de este mes, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) condenó los intentos contra la vida de Alfamir Castillo, la madre de Darbey Mosquera Castillo, quien fue asesinada en 2008, como parte de los “falsos positivos” extrajudiciales. asesinatos que sacudieron a Colombia durante la administración del presidente Álvaro Uribe.

En el contexto, al menos 1.750 miembros del ejército de Colombia participaron en la creación de “falsos positivos”, el nombre que se le da a la práctica de matar civiles y disfrazarlos de combatientes. Según la Oficina del Fiscal General de Colombia, este fenómeno cobró la vida de al menos 2.248 personas entre 1988 y 2014.

El gobierno colombiano ofreció un incentivo para estos asesinatos extrajudiciales al emitir una orden secreta, llamada “Directiva 29”, que ofreció una recompensa económica a quienes mataron a guerrilleros o paramilitares.

https://www.telesurenglish.net/news/Colombia-With-History-of-False-Positives-Ends-Dialogue-with-ELN-over-Alleged-Link-to-Bomb-

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