Celibato clerical: la histórica propuesta para que Sudamérica sea el primer lugar donde la iglesia Católica ordene sacerdotes casados



Xingú, en el estado amazónico de Pará, es una de las mayores jurisdicciones de la iglesia Católica de Brasil: tiene una superficie de 365.000 kilómetros cuadrados y más del 70% de sus 576.000 habitantes se declaran católicos.POR: BBC MUNDO     26 JUNIO, 2019 – 10:34 AM

La región, sin embargo, es atendida por menos de 30 sacerdotes, lo que significa que algunas comunidades terminan viendo a su clérigo designado apenas dos veces al año.

Y Xingú se ha convertido en un estudio de caso para un movimiento interno en la iglesia Católica que trata de remediar la escasez de sacerdotes en zonas remotas: permitir el ordenamiento de hombres casados.

La propuesta, que va contra la bien establecida norma católica del celibato clerical, está formulada en un documento publicado por la iglesia la semana pasada.

Y la misma será debatida en el próximo Sínodo para la Amazonía del Vaticano, una reunión de obispos que se celebrará en Roma en octubre.

MUCHOS DE LOS QUE SE OPONEN A LA MEDIDA TEMEN UN «EFECTO AMAZONAS».

De aprobarse, no sería la primera vez que el Vaticano acepta curas casados.

En 2009, la Iglesia de Roma les abrió sus puertas a los clérigos de la Iglesia anglicana que decidieron abandonar a la Iglesia de Inglaterra, en su mayoría por no estar de acuerdo con sus políticas sobre el ordenamiento de mujeres y obispos homosexuales.

Y los sacerdotes de algunas denominaciones católicas orientales también pueden casarse.

Sin embargo, el Sínodo para la Amazonía podría implicar importantísimos cambios en la doctrina católica.

Y la reunión de octubre promete ser uno de los momentos más controversiales de todo el pontificado de Jorge Mario Bergoglio, el papa Francisco.

A MUCHAS IGLESIAS EN EL AMAZONAS LES ES DIFÍCIL CONSEGUIR SACERDOTES.

El pontífice, quien asumió la máxima prelatura en 2013, ya se ha pronunciado a favor de reglas excepcionales para las zonas remotas, aunque también ha descartado vehementemente la posibilidad de lo que denominó «celibato opcional».

«Mi decisión es: no al celibato opcional», dijo a un grupo de periodistas en enero.

«No lo haré. Esto queda claro. Quizás tengo una mentalidad cerrada. Pero no tengo ganas de ponerme ante Dios con esta decisión«, explicó.

La propuesta

Según el documento publicado la semana pasada, el Vaticano está considerando permitir el ordenamiento limitado de «miembros respetados y aceptados de sus comunidades, aunque tengan ya una familia establecida y estable, para garantizar los sacramentos que acompañan y sostienen la vida cristiana».

Se trataría, explica el documento, de hombres mayores, especialmente indígenas, que entren en la categoría de lo que la Iglesia llama viri probati, hombres casados de virtud comprobada.

LAS IGLESIAS EVANGÉLICAS HAN APROVECHADO LA OPORTUNIDAD PARA EXPANDIRSE POR LA REGIÓN.

La selva amazónica cubre 7,5 millones de kilómetros cuadrados en Brasil, Ecuador, Venezuela, Surinam, Perú, Colombia, Bolivia, Guyana y la Guayana Francesa.

Y la mayoría de su población, de más de 30 millones, es católica.

La región se caracteriza por enormes retos logísticos que incluyen la necesidad de desplazarse en bote para llegar a las localidades más alejadas.

Y si bien la Iglesia católica permite que los diáconos administren algunos ritos, como el bautismo, solo los sacerdotes pueden escuchar confesiones o dar la comunión.

Esos requisitos, por su parte, no son parte del protestantismo, y eso puede ayudar a explicar el rápido crecimiento de las iglesias evangélicas en la Amazonía brasileña.

Según datos del censo, los evangélicos pasaron del 19,8% al 30% de la población entre 2000 y 2010.

Y eso explica por qué algunos dentro de la Iglesia católica sienten que llegó la hora de actuar.

«Bajo ningún criterio estamos proponiendo acabar con el celibato. Estamos argumentando que la administración de ritos como la comunión no debería ser restringida solo a hombres célibes», le dijo a la BBC Erwin Kautler, obispo emérito de Xingú.

«Estamos en contra de que existan comunidades excluidas por la falta de sacerdotes. Quien opta por una vida célibe tiene el derecho a hacerlo. Hay muchos que lo hacen y están felices así», explicó vía email.

Vieja práctica

El celibato, en cualquier caso, no siempre ha sido la norma dentro de la Iglesia católica, apostólica y romana.

El primer papa, Pedro, estaba casado, al igual que otros apóstoles. Y el celibato, como norma, se impuso a partir del siglo XII.

La medida tenía como principal justificación garantizar el compromiso completo de los clérigos, pero también tenía como beneficio agregado garantizar que ni hijos ni esposas pudiesen reclamar las propiedades adquiridas por los sacerdotes a lo largo de su vida, las que así pasaban a ser propiedad de la Iglesia.

EL PAPA FRANCISCO HA RECONOCIDO LOS RETOS ENFRENTADOS POR LAS COMUNIDADES CATÓLICAS DE LA AMAZONÍA.

Aunque la regla especial que podría ser aprobada en octubre se refiere exclusivamente a la Amazonía, en caso de tener éxito podría extenderse a otras regiones.

La misma, sin embargo, se enfrenta a considerable oposición entre los obispos católicos. Y puede atizar el descontento con las posiciones más progresistas del papa Francisco.

Escasez mundial

«A los grupos conservadores esto no les va a gustar ni un poquito», advirtió en un ensayo publicado la semana pasada el experto británico en el Vaticano Austin Ivereigh, autor de dos libros sobre el papa Francisco.

Pero Roque Paloschi, el arzobispo de Porto Velho, una diócesis en la Amazonía brasileña, sostiene que reglas menos estrictas son necesarias si la iglesia ha de sobrevivir.

«No podemos ignorar nuestras dificultades locales», dice refiriéndose a la tarea de atender a los 950.000 habitantes de Porto Velho con únicamente 47 sacerdotes.

«Necesitamos dejar de ser una iglesia visitante para convertirnos en una que esté más presente en las comunidades«, afirma.

Que sus colegas estén dispuestos a aceptar el cambio, sin embargo, es un reto igual de grande. Aunque la escasez de sacerdotes no es un problema exclusivo de las iglesias remotas.

Cifras de la Universidad de Georgetown basadas en datos oficiales del Vaticano sugieren que el número global de sacerdotes católicos se ha estancado un poco por encima de los 400.000 desde la década de 1970.

Y, en el mismo período, el número de católicos pasó de 653,6 millones a más de 1.300 millones a nivel mundial.

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Cruel agravio comparativo si sólo se permiten en regiones amazónicasCuras casados, “viri suspendi”


Papa y Amazonía
Papa y Amazonía

Hasta que no se des-dogmatice la disciplina inventada del celibato, solo tendremos en la Iglesia clericalismo y autorreferencialidad

La Iglesia necesita también jóvenes preparados que, aunque sean casados, dinamicen las comunidades parroquiales envejecidas

26.06.2019 | Pepe Mallo

“Confirmado: El Sínodo de la Amazonia discutirá abrir el sacerdocio a hombres casados y mujeres” (RD. 17.06.2019)

Se veía venir. La información se nos ha ido facilitando con cuentagotas, propio de la diplomacia vaticana. Del rumor, al notición. Ya en enero de 2018, saltó al aire un globo sonda: “La Santa Sede planea ordenar sacerdotes a “ancianos casados”. Poco tiempo atrás, el cardenal Kasper afirmaba que “si los obispos pidieran curas casados, el Papa lo aceptaría.” Últimamente, ya se especificaba más por el cercano Sínodo: “Francisco ordenará hombres casados si se lo pide el Sínodo de la Amazonia.” Y finalmente, el bombazo. “Confirmado: los “viri probati”, “a-probati”.

¿Qué repercusión alcanzará esta ordenación de “hombres casados”?

Buena noticia que puedan ser ordenados sacerdotes en zonas “donde su escasez es muy severa”. Pero insuficiente si se polariza exclusivamente en las regiones amazónicas. Ciertamente la necesidad de sacerdotes existe y es más imperiosa en algunos lugares del mundo. Desde hace unos años, la iglesia viene sufriendo a nivel general una deplorable hemorragia de abandonos y no menos una penosa escasez de vocaciones al ministerio. Pero no hace falta trasladarse hasta la Amazonia. En multitud de pueblos de España, principalmente en zonas rurales, la “escasez severa” de ministros es angustiosa y algunas iglesias ostentan un solitario y desolado edificio, algunos en ruina por falta de uso. O parroquias de ciudades que son desmanteladas para convertirlas en supermercados, como ha sucedido en Bilbao.

Celibato
Celibato

Peligroso desequilibrio y desigualdad discriminatoria

Limitar la ordenación de casados a las regiones amazónicas representaría un indeseable y peligroso desequilibrio y una alarmante desigualdad discriminatoria para otros territorios, más cercanos a nosotros, también necesitados de ministros que celebren la Eucaristía, sacramento de nuestra fe.  La asistencia espiritual de todos los fieles y de todas las partes del mundo, no solo de una porción de la Iglesia, debe tener prioridad sobre las leyes eclesiásticas que son modificables, como es el caso del celibato obligatorio.

Entre lo jóvenes ¿no existen “viri probati”?

Por otra parte, se habla de los “viri probati” como “hombres ancianos casados”. Me pregunto si entre los jóvenes no existen “viri probati”. ¡Qué contrasentido! El promedio de edad de los sacerdotes está hoy día por encima de los 60 años. Si se elige de nuevo a personas “mayores”, el porcentaje aumentaría considerablemente. Y más, si se trata de “ancianos” jubilados o cercanos a la jubilación. ¡Viva la gerontocracia! Pienso que la Iglesia, sin depreciar ni despreciar la capacidad, experiencia y potencial de los curas provectos, necesita también jóvenes idóneos, preparados y eficientes, aunque sean casados, que dinamicen, rejuvenezcan y vigoricen las comunidades parroquiales envejecidas e infantilizadas. También en este aspecto queda patente esa lamentable discriminación a la que tan acostumbrados nos tiene la Iglesia.

¿Cómo afectará a los ya “curas casados” esta ordenación de “viri-probati”?

Me temo que no serán ni siquiera “aludidos”. Este numeroso colectivo ha sido desde siempre “desaprobado”, discriminado e invisibilizado,“viri suspensi”. Suspendidos. No solamente de sus funciones ministeriales, sino de toda posibilidad de recuperar su arrebatada “probidad”.Si la razón principal de la ordenación de casados es la escasez de sacerdotes, ¿por qué sigue la Iglesia negándoles el acceso al desarrollo de su ministerio cuando se propone ordenar a otros casados y admite sin trabas a ministros casados provenientes del anglicanismo? Resulta incoherente y paradójico con los fines que se quiere alcanzar. Pura caricatura. De nuevo, un severo, riguroso, implacable y hasta cruel  “agravio comparativo” respecto al resto de los creyentes. No se trata de un guerra entre “viri a-probati” y “viri suspensi” en la que éstos defienden sus derechos conculcados; se trata de corregir una injusticia secular y de poner fin a las postergaciones y atropellos que ha sufrido y sigue padeciendo el colectivo de curas casados, fruto de un fanatismo sectario y truculento, de atávicos prejuicios e injustas prácticas ancestrales. El fin es establecer de veras una igualdad que no solo reconozca la ley sino que se refleje en la vida cotidiana donde todavía existe una flagrante discriminación, sin medidas puramente coercitivas. El reto desafiante es, de nuevo, integrar definitivamente o aislar perpetuamente a los curas casados.

¿Qué trascendencia tendrá para  la abolición del celibato obligatorio?

Hay quien asegura que la propuesta, sobre la que el papa Francisco tendría una valoración positiva, constituye una flexibilización histórica respecto al celibato. Un giro histórico, un primer paso oficial para flexibilizar el celibato en términos muy precisos. No me adhiero a esta ponencia; me mantengo en un prudente escepticismo o, más bien, en una reservada incredulidad. Recordemos que Francisco, aunque ahora intente tímidamente abrir una ventana, se niega a abrir las puertas a la abolición del celibato obligatorio. Todavía flotan sus palabras “en el aire”: “Yo no estoy de acuerdo con permitir el celibato opcional. Yo no lo haré. Esto queda claro.”“No me siento para ponerme frente a Dios con esta decisión.” Está claro que Francisco trasluce un perceptible miedo. No miedo a Dios, Padre amoroso, sino a ciertos “hermanos en Cristo” cainitas.

Vuelta al Evangelio: comunidad-ministerios

Hasta que no se des-dogmatice la disciplina inventada del celibato, solo tendremos en la Iglesia clericalismo y autorreferencialidad. Pienso que lo fundamental es superar el clericalismo que hace de la comunidad cristiana una comunidad radicalmente desigual. Se impone pasar del esquema clero-laicos al esquema comunidad-ministerios. La reforma obviamente plantea importantes retos.

Curas casados
Curas casados

https://www.religiondigital.org/atrevete_a_orar/CURAS-CASADOS-VIRI-SUSPENSI_7_2134656519.html

Buena noticia: habrá sacerdotes casados en la Amazonia


“Hombres casados, ancianos y respetados, especialmente indígenas”
Un documento recomienda al Sínodo Pan-amazónico que se considere la ordenación sacerdotal de hombres casados, ancianos y respetados, especialmente indígenas
Un documento recomienda al Sínodo Pan-amazónico que se considere la ordenación sacerdotal de hombres casados, ancianos y respetados, especialmente indígenas

Dice también que habrá un “ministerio oficial para las mujeres”, que no sabemos cuál será. En fin, tendremos sacerdotes casados, antiguo desiderátum de muchas Iglesias

Estamos a favor que haya, como en todas las demás Iglesias, sacerdotes casados y sacerdotes célibes. No como una ley impuesta ni una condición previa para el ministerio, sino como una opción. El celibato es un carisma, un don del Espíritu para quien pueda vivirlo sin demasiados sacrificios

25.06.2019 | Leonardo Boff, en Amerindia

El 17 de julio de 2019 el Vaticano emitió un documento en el que recomendaba al Sínodo Pan-amazónico, que se celebrará en Roma el próximo mes de octubre, que se considere la ordenación sacerdotal de hombres casados, ancianos y respetados, especialmente indígenas, para las regiones alejadas de la Amazonia. El Papa no quiere una Iglesia que visita sino una Iglesia que permanece. Esta reivindicación es antigua, y ya fue propuesta por la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) al Papa Juan Pablo II en los años 80 del siglo pasado. Él la interpretó como una especie de provocación, y por eso mantuvo siempre relativa distancia con la CNBB.

Fuentes eclesiásticas serias proporcionan los siguientes datos: en la Iglesia desde 1964 a 2004 dejaron el ministerio 70 mil sacerdotes. En Brasil, con 18 mil sacerdotes, 7 mil hicieron lo mismo. Las CEBs y los ministerios laicos apuntan a suplir la carencia de sacerdotes. ¿Por qué no acoger a los sacerdotes ya casados y permitirles re-asumir su ministerio, u ordenar a casados?

En el Sínodo Pan-amazónico seguramente será acatada esta sugerencia. Dice también que habrá un “ministerio oficial para las mujeres”, que no sabemos cuál será. En fin, tendremos sacerdotes casados, antiguo desiderátum de muchas Iglesias.

Desde el principio del cristianismo la cuestión del celibato ha sido polémica. Se dibujaron dos tendencias: una que permitía sacerdotes casados, y otra que prefería sacerdotes célibes. Para todos estaba claro que el celibato no es ningún dogma de fe sino una «disciplina» eclesiástica, particular de la Iglesia occidental. Todas las demás Iglesias católicas (ortodoxa, siríaca, melquita, etíope, etc.), y el resto de Iglesias cristianas, no conocen esa disciplina. Y en cuanto disciplina, puede ser abolida, dependiendo en último término simplemente de la decisión del Papa.

El Concilio de Trento

Jesús se refiere a tres tipos de célibes, tres tipos llamados eunucos o castrados (eunoûxoi en griego). De ellos dice: “hay castrados que así se hicieron a sí mismos por amor del Reino de los cielos; quien pueda entender que entienda” (Evangelio de Mateo 19,12). Reconoce que “no todos son capaces de entender esto, sino solamente aquellos a quienes les ha sido dado” (Mt 19,11). Curiosamente en la Primera Epístola a Timoteo, se dice que “el epíscopo (obispo) sea marido de una sola mujer… debe saber gobernar bien su propia casa y educar a sus hijos en la obediencia y la castidad (1Timoteo 3,2-4).

Resumiendo la larga y sinuosa historia del celibato, se constata que inicialmente no existía como ley y si existía era poco observado. El Papa Adriano II (867-872) así como Sergio III (904-911) estaban casados. Entre el siglo X y el XIII dicen los historiadores que era común que el sacerdote conviviera con una compañera. En el Brasil de la colonia era también muy frecuente. En el pasado, los párrocos del campo tenían sus hijos y los preparaban para ser subdiáconos, diáconos y sacerdotes, pues no había instituciones que los preparasen.

Mención aparte merece la no observancia del celibato por parte de algunos Papas. Hubo una época de gran decadencia moral, llamada “la era pornocrática”, entre 900-1110. Benedicto IX (1033-1045), fue consagrado Papa a los 12 años, ya “lleno de vicios”. El Papa Juan XII (955-964), consagrado con 18 años, vivía en orgías y en adulterios. Fueron famosos los Papas del Renacimiento como Pablo III, Alejandro VI, con varios hijos, y León X, que casaba con pompa a sus hijos dentro del Vaticano (ver Daniel Rops, La historia de la Iglesia de Cristo, II, Porto 1960, p. 617ss).

Benedictro IX, el papa-niño

Finalmente se celebró el Concilio de Trento (1545 y 1563) que impuso como obligatoria la ley del celibato para todos los que ascendieran al orden presbiteral. Y así ha permanecido hasta el día de hoy. Se crearon seminarios donde los candidatos eran preparados desde pequeños para el sacerdocio, con una perspectiva apologética de enfrentamiento a la Reforma Protestante, y más tarde, a las herejías y a los “errores modernos”.

Estamos a favor que haya, como en todas las demás Iglesias, sacerdotes casados y sacerdotes célibes. No como una ley impuesta ni una condición previa para el ministerio, sino como una opción. El celibato es un carisma, un don del Espíritu para quien pueda vivirlo sin demasiados sacrificios.

Jesús bien lo entendió: es una “castración”, con el vacío que representa en afectividad e intimidad hombre y mujer. Pero esa renuncia es asumida por amor al Reino de Dios, al servicio de los demás, especialmente de los más pobres. Por lo tanto, esa carencia es compensada por una sobreabundancia de amor. Para ello se necesita un encuentro íntimo con Cristo, cultivo de la espiritualidad, de la oración y del autocontrol. Realistamente observa el Maestro: “no todos son capaces de entender eso” (Mt 19,11). Hay quienes lo entienden. Viven jovialmente su celibato opcional, sin endurecerse, guardando la jovialidad y la ternura esencial, tan solicitada por el Papa Francisco. Qué bueno sería si a su lado hubiera sacerdotes casados.

Ahora podremos finalmente alegrarnos de tener también hombres casados, bien integrados familiarmente, que podrán ser sacerdotes y acompañar la vida religiosa de los fieles. Será una ganancia para ellos y para las comunidades católicas.

Sínodo Amazonía 2019

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Curas casados, la puerta que comienza a abrir el Vaticano


En el Sínodo de la Amazonia se debatirá también si conferir un  ‘ministerio oficial’ a mujeres.

Papa Francisco

El papa Francisco, que estuvo a mediados de junio de visita en Nápoles (Italia), ha reiterado que “el celibato es un don para la Iglesia”.Foto:

Por: Darío Menor Torres 22 de junio 2019 , 07:43 p.m.

David Romero es un jesuita de origen estadounidense afincado en Brasil desde hace décadas. Por su labor como misionero entre los pueblos originarios de la Amazonia, sabe bien que uno de los mayores problemas para la Iglesia católica en esta enorme región es la gran escasez de sacerdotes. 

“Hay miles y miles de comunidades diseminadas en inmensas extensiones territoriales donde no se celebra la eucaristía”, dice Romero, recordando cómo en alguna ocasión ha oficiado misa con indígenas que llevaban 10 años sin ver a un cura. “Fue una sensación muy especial”, afirma.

Tanto los católicos locales como el propio Vaticano son conscientes de esta enorme limitación y están tratando de buscarle una solución.

Por eso, en el Sínodo de los Obispos sobre la Amazonia, que se celebrará en Roma del 6 al 27 de octubre, habrá una inédita reflexión sobre la posibilidad de ordenar como sacerdotes a hombres ancianos casados y respetados en sus comunidades para intentar paliar así la escasez de curas.

Este debate ha generado una enorme atención sobre la próxima asamblea. Serán los prelados de los nueve países de la región panamazónica, los miembros de la curia romana invitados, un grupo de expertos y auditores, y los 20 indígenas presentes en el sínodo los que estudiarán esta posibilidad.

Papa Francisco

El sumo pontífice reiteró  que “el celibato es un don para la Iglesia” y no estaba de acuerdo con que fuera “opcional”.Foto:

AFP

La última palabra corresponderá, no obstante, al papa Francisco, que ya dejó claro el pasado enero, que solo contemplaría que hombres casados maduros accedieran al sacerdocio en “lugares remotos”. 

Además, el sumo pontífice reiteró en aquella ocasión que “el celibato es un don para la Iglesia” y que no estaba de acuerdo con que fuera “opcional”. Para dar aún más vigor a sus palabras recordó una frase de san Pablo VI al respecto: “Prefiero dar la vida antes que cambiar la ley del celibato”.

El ‘Instrumentum laboris’ (documento de trabajo) sobre la asamblea sinodal publicado esta semana pide que, para las zonas “más remotas” de la Amazonia, se estudie “la posibilidad de la ordenación sacerdotal para personas ancianas, preferentemente indígenas, respetadas y aceptadas por su comunidad, aunque tengan ya una familia constituida y estable”.Un asunto polémico

A estas personas se les conoce como ‘viri probati’, pero el texto de la Santa Sede no echa mano de este término que genera polémica en los sectores eclesiales más conservadores, al considerar que su acceso al sacerdocio puede ser el primer paso para la abolición del celibato obligatorio para los presbíteros en las comunidades católicas de rito latino. En las de rito oriental resulta voluntario. 

El cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario general del Sínodo de los Obispos, justificó que el documento no utilice el término ‘viri probati’ porque “se ha convertido casi en un mito” y se ha “abusado de la expresión”.

Sacerdote

El ‘Instrumentum laboris’ pide que, para zonas remotas se estudie “la posibilidad de la ordenación sacerdotal para personas ancianas, preferentemente indígenas, aunque tengan ya familia constituida”.Foto:

EL TIEMPO

La finalidad de la ordenación de estos hombres casados, según el Instrumentum laboris, es “asegurar los sacramentos que acompañan y sostienen la vida cristiana” y evitar así que haya comunidades que, debido a las enormes distancias y a la escasez de clero, estén años sin tener contacto alguno con un sacerdote. 

Precisamente, el documento de trabajo invita a pasar “de una ‘Iglesia que visita’ a una ‘Iglesia que permanece”, para lo que también pide promover “vocaciones autóctonas”.

La otra gran cuestión controvertida sobre la que se debatirá en el Sínodo es el tipo de “ministerio oficial que pueda ser conferido a la mujer”, de manera que quede reflejado su “papel central” en la Iglesia amazónica. Es lo que plantea el Instrumentum laboris, destacando la importancia de “garantizar su liderazgo” y de que tengan espacios cada vez más “amplios y relevantes”. El texto pide de manera ambigua identificar para ellas un “ministerio oficial”, sin aclarar si se trata del acceso al diaconado femenino o de alguna otra alternativa.

Vemos la necesidad de repensar, replantear y profundizar las ministerialidades necesarias en un territorio tan particular como la Amazonia

El arzobispo Fabio Fabene, subsecretario del Sínodo de los Obispos, explica que no se quiso hablar de diaconisas porque el papa Francisco considera que ese tema precisa de “una ulterior profundización”. 

El pontífice anunció hace tres años la creación de una comisión de expertos para estudiar cómo era la labor de las diaconisas en los primeros siglos de la Iglesia, pero el grupo de trabajo concluyó su labor hace un año sin que se haya llegado a un acuerdo.

El diaconado femenino es rechazado igualmente por los sectores conservadores, al considerar que puede convertirse en la puerta de entrada para una posterior aprobación de que las mujeres accedan al sacerdocio.Un papel para la mujer

Fueron las propias comunidades católicas locales las que pidieron que se reflexionara sobre la posibilidad de que los hombres casados de edad y respetados por sus comunidades puedan ser ordenados presbíteros, así como la de que a las mujeres se les confiera algún tipo de “ministerio oficial”. Lo hicieron a través del amplio camino de consulta realizado durante los últimos meses. 

“Al menos 87.000 personas formaron parte directamente del proceso de escucha conducido por la Red Eclesial Panamazónica (Repam)”, cuenta Mauricio López, secretario ejecutivo de esta organización creada en 2014 para coordinar las actividades de protección de la Amazonia.

Al menos 87.000 personas formaron parte directamente del proceso de escucha conducido por la Red Eclesial Panamazónica (Repam)

Vemos la necesidad de repensar, replantear y profundizar las ministerialidades necesarias en un territorio tan particular como la Amazonia, donde hay una profunda fragilidad de la Iglesia, existen signos de amenaza a la vida de quienes allí habitan y se da una gran ausencia no solo de sacerdotes, sino también de misioneros”, reconoce López.

Romero, por su parte, destaca sus esperanzas de que el sínodo propicie un debate sobre “el papel de la mujer como evangelizadora y como líder en las comunidades eclesiales. Muchas veces son profesoras en las escuelas, son personas de liderazgo, con muchos talentos y capacidades, pero no están bien reconocidas por la Iglesia”.

DARÍO MENOR TORRES
Para EL TIEMPO
Roma

http://www.eltiempo.com/mundo/europa/vaticano-abre-la-puerta-a-ordenacion-de-hombres-casados-en-la-amazonia-379528

La Iglesia prefiere paliar la falta de vocaciones con curas casados o de los ‘kikos’ antes que abrir el sacerdocio a las mujeres


Religión y laicismo

El Vaticano estudiará por primera vez ordenar a varones casados en la Amazonía para cubrir sus necesidades de sacerdotes en zonas remotas
La falta de vocaciones obliga a sopesar los curas con esposa o recurrir a los ultra católicos kikos como cantera. No se contempla levantar el veto a las mujeres

Jesús Bastante  – En religiondigital.com22/06/2019 – 21:24h

Imagen de la reunión que se celebró en el Vaticano para abordar los abusos sexuales de sacerdotes a niños en Irlanda / Osservatore Romano
Reunión de la cúpula católica en el Vaticano / Osservatore Romano

¿Reforma revolucionaria o parche para frenar la crisis vocacional? El próximo Sínodo sobre la Amazonía incluirá, por primera vez en la historia contemporánea de la Iglesia, una petición para el Papa: la ordenación sacerdotal de hombres casados. En principio, una solicitud muy específica para la Amazonía, pero que, de aprobarse, no tardaría en llegar a otros rincones de la Iglesia.

La falta de sacerdotes consigue resquebrajar así un tabú católico. En España, la escasez de vocaciones también ha provocado que los obispos abran sus diócesis a seminarios gestionados por ultracatólicos como loskikos para cubrir sus necesidades sacerdotales. Preocupación en la cúpula católica. Y diferentes alternativas para abordarla que no contemplan recurrir a la mitad de la población vetada al sacerdocio: las mujeres. 

La petición para abrir el sacerdocio a casados estuvo cerca de convertirse en realidad tras el Concilio Vaticano II (1965), pero Pablo VI no se atrevió a aprobarlo. Aunque apenas parece una rendija, es la primera vez que la propuesta llegará de manera oficial al Vaticano. Y, según fuentes vaticanas, Francisco está dispuesto a dar un paso adelante, pese a los movimientos contrarios de los ultracatólicos. “Es una violación a la tradición apostólica”, ya ha sugerido el cardenal Robert Sarah, prefecto de la Congregación para el Culto, y uno de los líderes de la oposición al Papa.

“Afirmando que el celibato es un don para la Iglesia, se pide que, para las zonas más remotas de la región, se estudie la posibilidad de la ordenación sacerdotal para personas ancianas, preferentemente indígenas, respetadas y aceptadas por su comunidad, aunque tengan ya una familia constituida y estable, con la finalidad de asegurar los Sacramentos que acompañen y sostengan la vida cristiana”, se lee en el Instrumentum Laboris, aprobado este lunes.

De la selva a la España vaciada

En ningún momento se habla de abolir el celibato, y mucho menos de abrir el sacerdocio a la mujer, en otro punto del documento sí se insta al Sínodo a “identificar el tipo de ministerio oficial que puede ser conferido a la mujer, tomando en cuenta el papel central que hoy desempeñan en la Iglesia amazónica” aunque sin vincularlo al sacerdocio, pero lo cierto es que de aprobarse, supondría una puerta abierta que pocos podrían cerrar.

“Si se permiten sacerdotes casados en la Amazonía con la excusa de que no hay vocaciones, o no llega el sacerdote, ¿qué impediría que, con la misma razón, se ordenara a curas casados en aldeas africanas, en las estepas asiáticas… o en la España vaciada?”, se pregunta un obispo español, que reconoce que, una vez aprobado, “la excepción se convertiría en regla”, sin tener que tocar la doctrina.

Y es que el celibato eclesial no es, ni mucho menos, un dogma, como algunos defienden en el caso del veto a la mujer. De hecho, 11 de los 12 apóstoles (todos, excepto Juan), estaban casados. Los Evangelios incluso recogen la visita de Jesús a la suegra de Pedro, el primer Papa.

Cuando los curas se casaban

Los curas (siempre hombres) siempre se casaban, y hasta hubo Papas que tuvieron hijos que llegaron a Papa, como el caso de Silverio (siglo VI). Sin embargo, el incremento del poder económico y político del estamento eclesial hizo que, entrada la Edad Media, comenzara a imponerse la obligación de la soltería para los clérigos. No era tanto por una cuestión doctrinal, sino meramente económica: los hijos de curas y de obispos pugnaban por la herencia del padre, que acabó siendo de la diócesis.

La reforma gregoriana (siglo XI) promulgó la doctrina del celibato obligatorio, que se hizo definitiva en el II Concilio de Letrán de 1139. Desde entonces, los curas tienen que mantener la castidad, o al menos no oficializar su relación, y mucho menos tener hijos (un clérigo con hijos es automáticamente expulsado).

Pese a la prohibición, lo cierto es que en la propia Iglesia católica, ya existen los curas casados, permitidos por la institución. Incluso con hijos. Así, algunas Iglesias de rito oriental, como los coptos egipcios, permiten la ordenación de casados; también la Iglesia greco-católica de Ucrania, que retornó a Roma en 1696 manteniendo sus tradiciones, entre ellas la del celibato opcional; y, más recientemente, los sacerdotes casados anglicanos o episcopalianos que se integran en la Iglesia católica. Eso sí: si enviudan ya no podrían volver a casarse.

“El celibato es antievangélico”

Con todo, tras el Concilio Vaticano II miles de sacerdotes colgaron los hábitos para casarse, pero continuaron reivindicando su condición de sacerdotes (el orden sacerdotal es un sacramento que, como tal, imprime carácter. Esto es: un cura legítimamente ordenado sigue siéndolo aunque se comprometa a no ejercer tras casarse).

En todo el mundo, existen unos 90.000, alrededor de 6.500 en España, agrupados en torno al Movimiento Por el Celibato Opcional, que en España lideran el matrimonio formado por Andrés y Tere, y el sacerdote casado Julio Pinillos. Pinillos sostiene que “el celibato obligatorio es antievangélico”, según contaba en RD. Y esperan que la petición formulada al Papa sea el comienzo de un camino que concluya con el fin del celibato. Y que se haga por razones pastorales, y no por la creciente escasez vocacional, que se hace sentir especialmente en la Iglesia europea.

Lo del veto a la mujer es una puerta que, por el momento, este Papa no parece dispuesto a abrir.

Más información en religiondigital.com

http://www.eldiario.es/sociedad/rebajas-cura_0_912359497.html

El Vaticano considera ordenar a hombres casados y otorgar ministerio a las mujeres


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El Vaticano debatirá en octubre próximo la posible ordenación de hombres casados en la Amazonia, para hacer frente a la grave escasez de sacerdotes que sufre la remota región sudamericana, informó hoy la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

En un hito, también debatirá que identificará “el tipo de ministerio oficial que puede ser conferido a la mujer”, según el mismo documento.

Bajo el nombre de “Amazonia: nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral”, que consta de tres fases que incluyen preparación, celebración y aplicación, el documento de trabajo apuntó que también se examinará un rol más activo para los denominados laicos.

Estas fórmulas serán examinadas en el sínodo, que se celebrará en el Vaticano, del 6 al 27 de octubre próximo, para hacer frente a los problemas de las poblaciones indígenas de la región que comprende parte de Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y Guayana Francesa.

La ordenación sacerdotal estará contemplada para hombres ancianos, preferiblemente indígenas, respetados y aceptados por su comunidad, “incluso aquellos que ya tienen familias estables y consolidadas…”, destacó.

En relación con el papel de la mujer en la Iglesia, el documento reconoce que “en el campo eclesial la presencia femenina en las comunidades no es siempre valorada”, por lo que se propone que tengan garantizado su liderazgo y espacios cada vez más amplios y relevantes en áreas formativas.

A pesar de esto, el documento no habla de “diaconado femenino”, debido a que aún se encuentra en estudio dentro de la comisión encargada para ese análisis por el papa Francisco en 2016.

En relación con el punto de un rol más activo para los laicos, el documento de trabajo señaló que es necesario reconocer su protagonismo y “reconocerles su espacio”, lo mismo que se pide a los misioneros “tener una disponibilidad” para aprender lenguas, culturas, tradiciones, cosmologías y mitologías autóctonas.

Antes de la celebración de la reunión en el Vaticano se han realizado más de 250 eventos en territorio amazónico, entre ellos, 70 asambleas territoriales, 25 foros temáticos, además de seminarios y reuniones de todo tipo, confirmó el cardenal Baldisseri.

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Vaticano debatirá otorgar ministerio a las mujeres en la Amazonia


El octubre próximo se definirá también la ordenación de hombres casados en la Iglesia Católica

19/06/2019 19:37  NOTIMEXCOMPARTIR SÍGUENOS  

Vaticano debatirá otorgar ministerio a las mujeres en la Amazonia

Vaticano debatirá otorgar ministerio a las mujeres en la Amazonia. Foto: Reuters

EL VATICANO.

En un hito histórico para la Iglesia católica, el Vaticano debatirá en octubre próximo, no solo la eventual ordenación de hombres casados en la región, sino que identificará “el tipo de ministerio oficial que puede ser conferido a la mujer”, según el documento de trabajo del Sínodo sobre la Amazonia.

Bajo el nombre de “Amazonia: nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral”, que consta de tres fases que incluyen preparación, celebración y aplicación, el documento de trabajo apuntó que también se examinará un rol más activo para los denominados laicos.

Estas fórmulas serán examinadas en el sínodo, que se celebrará en el Vaticano, del 6 al 27 de octubre próximo, para hacer frente a los problemas de las poblaciones indígenas de la región que comprende parte de Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y Guayana Francesa.

El Papa pasea con niños migrantes en el Vaticano

La cita será presidida por el cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario general del Sínodo de los Obispos, según el documento que fue dado a conocer a principios de esta semana por la oficina de prensa vaticana.

Afirmando que el celibato es un don para la Iglesia, se pide que, para las zonas más remotas de la región, se estudie la posibilidad de la ordenación sacerdotal para personas ancianas, preferentemente indígenas, respetadas y aceptadas por su comunidad, aunque tengan ya una familia constituida y estable”, expone el numeral 129 del documento de preparación.

Desde hace algunos años, sectores de la Iglesia católica han propuesto la posibilidad de recuperar una vieja figura “viri probati”: hombres casados con fe demostrada, que puedan ejercer las funciones de cura en comunidades remotas, como las ubicadas a lo largo de la cuenca del río Amazonas.

No obstante, el documento aclaró que la ordenación de algunos hombres casados como sacerdotes no es lo mismo que permitir que los sacerdotes se casen.

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En relación con el papel de la mujer en la Iglesia, el documento reconoce que “en el campo eclesial la presencia femenina en las comunidades no es siempre valorada”, por lo que se propone que tengan garantizado su liderazgo y espacios cada vez más amplios y relevantes en áreas formativas.

A pesar de esto, el documento no habla de “diaconado femenino”, debido a que aún se encuentra en estudio dentro de la comisión encargada para ese análisis por el papa Francisco en 2016.

En relación con el punto de un rol más activo para los laicos, el documento de trabajo señaló que es necesario reconocer su protagonismo y “reconocerles su espacio”, lo mismo que se pide a los misioneros “tener una disponibilidad” para aprender lenguas, culturas, tradiciones, cosmologías y mitologías autóctonas.

El Vaticano abre discusión sobre sacerdotes casados

Con la publicación del Instrumentum laboris (documento de trabajo) la Iglesia entra en la última fase de preparación del Sínodo que tendrá lugar el próximo otoño.

Antes de la celebración de la reunión en el Vaticano se han realizado más de 250 eventos en territorio amazónico, entre ellos, 70 asambleas territoriales, 25 foros temáticos, además de seminarios y reuniones de todo tipo, confirmó el cardenal Baldisseri.

El documento denuncia los riesgos para los pueblos de la región y sus ecosistemas y los identifica con narcotráfico, corrupción, migración, urbanización, división de las comunidades, aislamiento, salud, educación, conversión ecológica y corrupción, entre otros.

http://www.excelsior.com.mx/global/vaticano-debatira-otorgar-ministerio-a-las-mujeres-en-la-amazonia/1319650

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