Los Incas eran mejores cirujanos que los doctores de la Guerra Civil estadounidense, según estudio


– Redacción Vivir

Un nuevo estudio, publicado por la revista World Neurosurgery, sugiere que las tasas de éxito de los cirujanos precolombinos eran muy altas: hasta 80% durante la era Inca, en comparación con un 50% durante la Guerra Civil Norteamericana, unos 400 años después.

Cráneo trepanado de una mujer de 50 años, encontrado en Chardoneux, Suiza. Data de unos 3.500 años antes de Cristo. La trepanación fue un procedimiento común en muchas culturas, desde el norte de Europa hasta China, India, y Suramérica. La cicatrización de los huesos indica que el paciente sobrevivió.Wikimedia Commons

La trepanación es el acto de perforar, cortar o raspar un agujero en el cráneo por razones médicas. La trepanación se practicó durante miles de años en distintas culturas, desde la antigua Grecia hasta el Perú precolombino, apunta la revista Science.

David Kushner, un neurólogo de la Universidad de Miami, se asoció con John Verano, bioarqueólogo de la Universidad de Tulane en Nueva Orleans, Louisiana, y Anne Titelbaum, bioarqueóloga de la Universidad de Arizona en Phoenix, para estudiar sistemáticamente la tasa de éxito de la trepanación en diferentes culturas y períodos.

El equipo examinó 59 cráneos de la costa sur de Perú, que datan del año 400 aC al 200 aC; 421 de las tierras altas centrales del Perú que datan del año 1000 dC al 1400 dC; y 160 de las tierras altas alrededor de Cusco, capital del Imperio Inca, desde principios del siglo XIV hasta mediados del siglo XVI. Cabe recordar que el Imperio incaica fue el dominio más largo de la historia de América. El equipo dividió los cráneos en tres grupos, dependiendo de su edad.

Dependiendo del estado del hueso alrededor del agujero que los antiguos cirujanos habrían abierto en la trepanación, los investigadores sabían que el paciente murió durante o poco después de la cirugía. Si el hueso alrededor de la abertura era liso, demostraba que el paciente había sobrevivido meses o años después del procedimiento. (En contexto: La frase que cambió el Imperio inca)

“La trepanación probablemente comenzó como un tratamiento para las heridas en la cabeza”, dice David Kushner, neurólogo de la Universidad de Miami en Florida, a la revista estadounidense.

Después de una lesión traumática, la cirugía habría limpiado las fracturas del cráneo y aliviado la presión sobre el cerebro, que comúnmente se hincha y acumula líquido después de un golpe en la cabeza. Pero no todos los cráneos con vestigios de haber pasado por ese procedimiento muestran signos de lesiones en la cabeza, por lo que es posible que la cirugía también se usara para tratar afecciones que no dejaban rastros, como dolores de cabeza crónicos o enfermedades mentales. Los cráneos se han encontrado en todo el mundo, pero Perú, con su clima seco y excelentes condiciones de conservación, cuenta con cientos de ellos.

“Los resultados fueron sorprendentes”, dice Kushner a Science. Solo el 40% del primer grupo sobrevivió a las operaciones, los más antiguos. Del siguiente grupo, sobrevivió el 53% de los pacientes, seguido por el 75 y el 83% en el periodo Inca. Y un último dato: un 91% de los pacientes de los cráneos que datan entre el año 1000 y 13000 d.C sobrevivieron. Esto significa que la técnica fue puliéndose con los años.

“Observamos orificios más pequeños, menos perforaciones y un surco más cuidadoso, lo que habría reducido el riesgo de pinchar la duramadre (la membrana protectora del cerebro). Son 1.000 años de refinamiento de la técnica médica. Incluso observamos un cráneo de la era Inca que mostró cinco cirugías curadas”, apuntan Kushner.

Los investigadores luego compararon esas tasas de éxito con cirugías de cráneo realizadas en soldados de la Guerra Civil Americana, que también realizaban procedimientos de trepanación.

Kushner y Verano luego compararon esas tasas de éxito con cirugías craneanas en soldados en la Guerra Civil Americana (1846-1848) en donde se produjo una larga negociación para definir la frontera entre Estados Unidos y México y se abolió la esclavitud en Estados Unidos, entre otros. Los cirujanos del campo de batalla también trataban las heridas en la cabeza cortando hueso mientras trataban de no perforar la delicada duramadre. De acuerdo con los registros médicos de la Guerra Civil, alrededor del 46% al 56% de los pacientes con cirugía craneal murió, en comparación con solo el 17% al 25% de los pacientes de la era del Inca.

https://www.elespectador.com/noticias/salud/los-incas-eran-mejores-cirujanos-que-los-doctores-de-la-guerra-civil-estadounidense-segun-estudio-articulo-793688

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Servicio de curación para Geri Rausch en Ft. Myers, Dotty Shugrue ARCWP





SERVICIO DE SANACIÓN
 
PRESIDENTE:
 
En la mitología nórdica Geri, es uno de los lobos que acompaña al dios Odín, el dios y creador supremo, el dios de la victoria.
Reflejo de “Mujeres que corren con lobos”
 
 
Amado Santo, a lo largo de este viaje de curación puede que su amorosa compasión atraviese la oscuridad y brille en el camino que se encuentra delante.   
 
Gracias por el regalo de la vista plantado en lo profundo de nuestros corazones para que podamos ver en los demás la comodidad que nos envía a cada uno de nosotros en nuestros viajes de curación.  
Gracias por protegernos a todos de la destrucción de nuestro quebranto. Por tu gracia y misericordia, concédenos la sabiduría para perseverar.
 
PRESIDENTE: Nos reunimos abrazando la presencia sanadora de Dios. Y celebramos a Dios con nosotros     
 
LECTOR : Nos reunimos en servicio el uno al otro como Jesús
sirve. Y caminamos juntos en nuestro viaje de la vida. 
 
PRESIDENTE: Venimos con nuestra fe y con nuestras dudas.
 
LECTOR: Venimos con nuestras esperanzas y con nuestros miedos. 
.
PRESIDENTE: Venimos tal como somos porque es Dios el que nos invita a venir.
 
LECTOR: Y Dios ha prometido nunca alejarse.   
 
PRESIDENTE:   
 
Sanar a la mujer con un problema de sangre es uno de los milagros de Jesús que se nos cuenta en tres de los Evangelios, Mateo, Marcos y Lucas. En este pasaje, Marcos da una cuenta más completa de este milagro particular. En realidad, Mark es el escritor de los Evangelios que nos cuenta más acerca de los milagros que le sucedieron a las personas que creyeron en Jesús.
 
REFLEXIÓN DEL EVANGELIO
 
LECTOR: Una lectura del Evangelio tal como nos lo contó el apóstol Marcos  
(Marcos 5: 25-34)
 
BREVES COMENTARIOS SIGUEN A LA LECTURA
       
           *** SE INVITA A LA COMUNIDAD A COMPARTIR SUS PENSAMIENTOS ***
 
RITUAL DE SANIDAD
 
PRESIDENTE: Geri, por favor, adelante 
 
Geri,  abre tus manos y recibe esta agua bendita. Esta agua que se vierte en tus manos contiene el Espíritu de la Vida, ya que limpia todo tu cuerpo tanto dentro como fuera. Vamos a lavarnos las manos, unirnos con Geri en este nuevo viaje ante ella.
 
LA UNCION
 
El aceite usado en este servicio es el Santo Crisma usado en la recepción de los sacramentos.
Geri, fuiste ungido en el Bautismo. Que este Santo Crisma te lo recuerde de nuevo, eres hija de Dios, una bendición original tan amada por todos los aquí presentes.
 
PRESIDENTE: Geri, recibe este aceite sagrado que bendice tus manos, que cuando alcanzas a sanar a otros también puedes ser sanado.
 
 
PRESIDENTE: Geri recibe esta pequeña piedra que representa la base sólida de su fe. 
 
Que la base sólida de tu fe en Dios te sostenga.
 
Que la Luz de Cristo brille en ti fortaleciéndote, 
Que el Espíritu de la Vida te cure,
Y que la gracia sanadora de Dios continúe siendo compartida con ustedes a través de su familia y amigos que están aquí con ustedes hoy
 
***  INVITACIÓN ***
 
Los individuos están invitados a compartir oraciones de fe y apoyo para Geri
 
BENDICIÓN FINAL
 
PRESIDENTE: 
 
Amando a Jesús, te damos gracias por tu sanación continua de mente, cuerpo y espíritu. Te alabamos por las manos de Jesús, nuestro hermano, cuyo poder continúa para sanarnos. Y te damos gracias a medida que avanzamos y nos convertimos en las manos compasivas de la curación el uno para el otro.
 
En misericordia y en amor, podemos salir para recibir y volvernos
las manos curativas del Cristo Cósmico mientras viajamos este camino con Gerri en la fe.
 
CANCIÓN; “Paz” cantada por J an Phillips

Madre con avanzada demencia recobra la memoria – Después de que su hijo le diera 2 comidas especiales cada día


5 mayo, 2018 

La demencia senil es un síndrome en el que la persona afectada va perdiendo sus capacidades cognitivas. El deterioro de las funciones cognitivas causado por el envejecimiento de las células cerebrales, puede provocar confusión mental, dificultad en la toma de decisiones, desorientación espacial, dificultades de comunicación, deterioro intelectual, pérdida de memoria… Y con el paso del tiempo, es habitual que el afectado tenga dificultades para reconocer incluso a sus más allegados.

Además, podrían producirse alguna conducta agresiva, de negatividad, intrusividad o alteraciones en el estado de ánimo que dificultan aún más la situación.

La demencia es una de las enfermedades más duras para quien lo sufre, pero sin duda aún más para sus familiares. Algo que Mark Hatzer ha sufrido con su madre de 82 años, Sylvia, que comenzó a tener demencia.

A Mark comenzó a superarle la situación, viéndose obligado a ingresarla en una residencia porque era un peligro tenerla sola en casa.

Sylvia tenía una demencia muy avanzada. Dejó de reconocer a su propio hijo, al punto de quejarse a las enfermeras porque aseguraba que él quería secuestrarla.

Sin embargo, tras meses tomando una dieta especial consiguió recobrar la memoria, según ha declarado el periódico británico Manchester Evening News.

Este puede ser un gran descubrimiento en la lucha contra la demencia.

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El padre de Mark murió de un ataque de corazón en 1987 y, su madre, de 82 años, comenzaba a tener demencia.

A Sylvia le recetaroin medicamentos contra su demencia pero Mark no lo vio buena idea; prefirió recurrir una dieta especial para luchar contra la demencia de su madre.

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Tras muchas investigaciones, Mark, residente en Reino Unido, descubrió que en los países mediterráneos los índices de demencia senil eran mucho más bajos, y pensó que esto debía ser por algo, no por pura coincidencia.

“No puede ser por el ambiente, ni por el calor, debe ser por otra razón”, aseguró Mark.

Y decidió darle de comer lo mismo que se comía en los países mediterráneos.

“Todos sabemos que el pescado es bueno para el cerebro, pero también existen los arándanos, las fresas, las nueces de Brasil y otros tipos de nueces. Las nueces tienen, de hecho, forma de cerebro y era como una señal de que debía ser bueno”, comenta Mark a Manchester Evening News.

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Sylvia comenzó a comer brocoli, avena, batatas, té verde y chocolate amargo.

Durante varios meses, la madre siguió esta dieta estricta dieta y comenzaron a verse los resultados. Lentamente, empezó a recuperar su memoria, de una forma quizá milagrosa.

“No fue algo que ocurrió del día a la noche, pero pasados varios meses comenzó a recordar por ejemplo los cumpleaños, y recuperó su propio yo. Estaba mucho más alerta y más consciente de las cosas”, cuenta el hijo al periódico.

“Por el momento, no hay todavía ningún tratamiento seguro contra la demencia, o para prevenirla. Pero una alimentación saludable y el ejercicio cognitivo pueden ayudar”, ha explicado Sue Clark miembro de la organización Alzheimer’s Society.

“Lo he hecho por mi madre, ella ha hecho un trabajo muy duro, pero si lo que hemos logrado puede ayudar, pues está bien”, dice Mark.

Como un gran tributo a los avances revolucionarios de Sylvia y Mark en la lucha contra la demencia, Sylvia ha sido invitada a la fiesta anual de verano de la reina Isabel de Inglaterra.

¡No olvides COMPARTIR esta genial historia para ayudar a todos aquellos que están sufriendo demencia senil!

https://findoutnetwork.com/madre-con-avanzada-demencia-recobra-la-memoria-despues-de-que-su-hijo-le-diera-2-comidas-especiales-cada-dia/

Ayahuasca: una medicina de un potencial increíble: Hernán Dinamarca

27 Abr 2018 Deja un comentario


Publicado: 15 abril, 2018

Entrevista al Doctor Jacques Mabit: Médico occidental y chamán amazónico

Un personaje sorprendente el Dr. Mabit. Cálido y amable. De caminar cansino, casi tímido, y ojos atentos. Una personalidad global, creativa y curiosa. Artífice de un puente intercultural encarnado en su propia vida: médico alópata occidental y médico vegetalista amazónico; chamán y cristiano practicante; francés de nacimiento y peruano de adopción.

Es uno de los médicos más destacados a nivel mundial en el tratamiento de adicciones. Fundador, en 1992, y hoy Presidente Ejecutivo del Centro Takiwasi, en Tarapoto, en la alta Amazonía peruana. 

Takiwasi, “La casa que canta”, en lengua indígena, utiliza la medicina occidental, la sicoterapia transpersonal y la medicina chamánica, cuya base es una diversidad de plantas, entre ellas, la ayahuasca o yajé. Un brebaje preparado con la liana ayahuasca, que actúa como inhibidor enzimático, y con el arbusto chacruna, compuesto por el enteógeno DMT, conocida como la “molécula espiritual o de Dios”. El DMT se encuentra presente en pequeñas cantidades en la orina y el cerebro humano, amén que, según algunos científicos, es también liberada en el cuerpo ante la cercanía de la muerte. 

En Takiwasi confluye un equipo internacional y multidisciplinario de médicos alópatas y curanderos, terapeutas e investigadores en plantas llamadas maestras. Su foco es la rehabilitación de adicciones a jóvenes de todo el mundo. El diagnóstico a priori es que en algunos adolescentes el uso abusivo de drogas expresa una búsqueda de sentido, de plenitud personal, que ha estado mal orientada en una sociedad precisamente carente de sentido del ser y estar en el mundo. El antídoto, junto al rigor, la sicoterapia y la convivencia en comunidad, son las plantas maestras, entre ellas, el enteógeno ayahuasca, que explora el inconsciente a través de sueños, visiones y regresiones, abriendo lo que Carl Gustav Jung llamaba “la voz interior”. 

Además de procesos de rehabilitación en un tratamiento de 9 meses, Takiwasi  ofrece rigurosas Dietas – Retiros de una semana para personas que, previa evaluación de su ficha médica y una carta de motivación, quieran realizar un viaje emocional y físico de autoconocimiento.  

Un espacio intercultural con la misión de sanar sobre la base de una medicina y espiritualidad hibrida: entre la medicina del Amazonía y la medicina y terapia occidental, entre el cristianismo y el ritualismo chamán.  

 “Cuando niño -declara Mabit-, viví en África y Oceanía, conviviendo en el colegio con niños y niñas de distintas procedencias culturales, lo que me gustaba mucho”.  Seguramente de esa experiencia emergió la emoción del respeto a la diversidad cultural y la vocación sanadora y espiritual, inspirada en ese mismo ánimo. 

 

Hernán Dinamarca: ¿Cuándo fue el encuentro del médico francés con la medicina chamánica?

Jacques Mabit: Vine al Perú en el proyecto “Médico Sin Fronteras”, en 1980, a la parte andina, cerca del lago Titicaca. Ahí observé prácticas eficaces de la medicina tradicional, de curanderos, parteras, hueseros, con resultados clínicos muy interesantes, baratos, y aceptados por la gente, pues era parte de su cultura. Como médico de un hospital pequeño, sin muchos recursos, empecé a trabajar con ellos.

HD: ¿Qué edad tenía?

JM: 25 años.  Les preguntaba: ¿dónde habían aprendido y cómo era su conocimiento? Ellos me respondían con explicaciones ajenas a la comprensión occidental, de antropólogos e incluso médicos, quienes la calificaban de folklórica, creencias. Sin embargo, como médico clínico, si una práctica funciona, especialmente en atención primaria de salud, debía investigar y entender. Me vine a radicar a la selva, donde los curanderos decían que su sabiduría provenía de los espíritus, de las plantas, que la única manera de acceder a su conocimiento era vivir la experiencia de las plantas, que ellas me explicarían.

HD: Ahí aparece la ayahuasca, entre otras plantas.

JM: Sí. Me debatía entre el hago o no hago. Hacerlo era salir de la objetividad occidental. Antes había realizado supervisión médica en la India, en Bangladesh, en Filipinas, en África, y ahí me había encontrado con parecidas respuestas chamánicas. Además, había explorado en sicología y sicoterapia que incorporaban la dimensión espiritual. Con esos antecedentes me atreví a “tirarme a la piscina”. Nunca antes había tomado nada que me alterara la conciencia, ni siquiera alcohol. La idea era aprender. El primer paso era la ayahuasca. Lo hice en 1986 y fue una revelación, una medicina de un potencial insospechado para los occidentales. En una sola noche entendí más que todo lo que había explorado en sicoterapia y en lecturas filosóficas. La capacidad de la ayahuasca para aclarar la mente y confrontar a la persona consigo mismo, es increíble. “Esto es lo que estoy buscando”, me dije.

HD: ¿Hubo otras exploraciones?

JM: Trabajé con curanderos en Perú, aprendiendo de plantas para dietas y purgas, en baños y cantos de agua, etcétera. Después, con el objeto de ampliar la mirada, acudí a curanderos en varios continentes. Si bien cada tradición tiene su propio lenguaje, todas participan de las mismas bases espirituales. Además, descubrí que es posible un diálogo con tradiciones espirituales de occidente, la Patrística Cristiana, por ejemplo, que coincide con lo que dicen los curanderos de todo el mundo. Ahí vi un puente intercultural. Todo lo fui juntando.

HD: En un vídeo suyo cuenta que en una sesión de ayahuasca fue invitado a lo que sería su vocación vital.

JM: Así es. Con la ayahuasca rápidamente tuve visiones. Los espíritus guardianes de la selva, que ni sabía que existían, me hablaron para decirme que si yo quería aprender de las plantas, tenía que asumir la misión de trabajar con adictos. Me designaron para eso.

HD: Asertiva la instrucción.

JM: Fue una sorpresa total. Nunca había pensado en aquello, no me interesaba, sabía que el trabajo con adictos es complejo, frustrante. Me resistí durante tres años. Hasta que finalmente acepté.

HD: ¿Hubo algún trabajo sistemático con un maestro chamán?

JM: Trabajé con varios maestros hasta el año 2010.

HD: Una formación sistemática más larga que la medicina occidental.

JM: 20 años para convertirme en un curandero capaz de dominar algo de la complejidad del mundo de las plantas y poder controlar las experiencias que con ellas emergen.

HD: Luego volveremos a la sanación de adicciones. Ahora, una pregunta filosófica. En una conferencia suya encontré muy sugerente la distinción en tres mitos que históricamente habrían animado a la humanidad. Primero, el mito de la Justicia en las sociedades primitivas, animistas, pre-monoteístas, el mundo del guerrero, del “ojo por ojo”. Luego el mito del Amor, propio de Occidente, que adviene con el Cristianismo, del “amaos los unos a los otros”, de “poner la otra mejilla”. Y finalmente, el mito de la Libertad, que advendría hoy como desafío evolutivo. Sobre este último mito me gustaría que nos explayáramos. En la época moderna, simplificando un poco, hemos operado sobre la base de dos comprensiones de la libertad. Una, la liberal y convencional, una suerte de libertad abstracta, sin restricciones, del individuo prometeico, solo y separado. O bien, la libertad más concreta y compleja, a la manera como la intuyó Hegel: la libertad como la comprensión de la necesidad. Que somos libres cuando comprendemos las determinaciones o ciertas leyes físicas u otras, que necesariamente operan en el mundo. ¿Qué entiende usted por el mito de la Libertad?

JM: Del mismo modo que un individuo pasa por las etapas de niño, adolescente, adulto y vejez, la humanidad también evoluciona en etapas y en ellas hay grandes mitos fundadores. Éstos son la expresión máxima de lo que el ser humano puede concebir en ese momento en su relación con el mundo. A cada uno de esos mitos los podemos conectar con los elementos tierra, agua, aire y fuego. El mito de la Justicia se asocia a la tierra, que no solo es la tierra como suelo y materia, sino la Tierra-madre en sí y la madre, que tiene connotaciones emocionales, sicológicas y espirituales. El mito del Amor, propio de los últimos dos mil años, se vincula al agua, tiene que ver con los sentimientos. El mito de la Libertad se asocia al aire, pues la libertad es espiritual. En la transición del mito del Amor al mito de la Libertad, como no sabemos lo que es la libertad, la vamos descubriendo, tanteando. Por ejemplo, erróneamente buscamos la libertad en la dimensión material y tendemos a entenderla  con un “hago lo que quiero”, “como lo que quiero”, “consumo lo que quiero”, “viajo donde quiero”, etcétera, lo que explica el hedonismo actual de la sociedad.

HD: Y también explica la crisis ecológica, el eventual ecocidio.

JM: Exactamente. Y buscando la libertad en el mito del Amor, otro error, llegamos al “amor libre” en la intimidad de las relaciones interpersonales, que se expresa en un “me acuesto con quien quiero”. Es decir, a veces el proceso de descubrimiento y tantear la libertad, se vive como libertinaje. Sin comprender a cabalidad que el mito de la Libertad es un mito espiritual.

HD: ¿Qué significa eso?

JM: Que la libertad plena del ser humano es reconocer la realización espiritual en el contexto de mi singularidad, de las circunstancias y leyes del mundo y de mi mundo -esto coincide con la libertad de Hegel. Que voy a ser plenamente libre cuando pueda reconocer quién soy yo y donde estoy, lo que va en el sentido de reconocer que en el concierto de la vida soy único, nunca hubo alguien como yo antes y no lo habrá después. Por eso, la libertad es reconocer mi lugar, mi vocación como ser humano, y eliminar todas las cosas que no me corresponden. Si tengo una vocación de artista, por ejemplo, mejor no hago ingeniería, ya que ahí no me voy a realizar. A diferencia del libertinaje, que consiste en guardar todas las posibilidades delante de mí, la libertad genuina consiste en reducir, en descartar aquellas cosas que no me corresponden, para conservar la única que es mía. Para el mito de la Libertad, si encuentro la mujer de mi vida, no necesito otras mujeres, pues, idealmente en la que me corresponde encontraré a mi amante, mi esposa, mi madre, mi hermana, mi diosa, mi curandera, en suma, lo femenino. Entonces, la libertad es encontrar la vocación, y no me refiero tan solo a lo profesional, sino a aquello que me llama profundamente, que es la única respuesta en la que puedo celebrar y alabar espiritualmente la vida, desde donde estoy.

HD: En la actual crisis de sentido, de instituciones, y en una crisis ecológica sin parangón, causada por un modo de vida depredador que, con más o menos intensidad, incluye a  7.500 millones de seres humanos, ¿usted observa cambios sociales, institucionales y prácticas emergentes que apunten en la dirección de facilitar el despliegue del mito de la Libertad como ideal?

JM: Posiblemente no se desplegará sobre la base de nuevas instituciones sociales, ya que la libertad es un acto personal. Ahora, distintos actores que trabajan en esa dirección podrán compartir, generar redes y vínculos. Pues no somos egos aislados, uno vive y co-deriva implicado con el otro ser humano, con la otra naturaleza, con el otro animal –con la alteridad, en suma-, con la creación, que es Dios, lo que me obliga a salir del egoísmo, del narcisismo, de estar centrado en mi Yo pequeño. Eso obviamente ocurre, pero en lo fundamental la libertad es una búsqueda personal.

HD: La neo – espiritualidad, que integra distintas tradiciones de filosofía perenne, invita en esa misma dirección.

JM: Hay una búsqueda. A veces lamentablemente no se asume que la libertad plena debe partir de su herencia. Como en el mundo occidental, Judeo-Griego-Cristiano, la gente está en guerra consigo mismo, se suelen rechazar esas raíces, y van a buscar en otras culturas lo que ya está en nuestra tradición. Debemos reconciliarnos con nuestras raíces, con nuestros ancestros, ya que somos “Hijos de…”. Sin duda, es necesaria la crítica; pero no en oposición a toda una herencia, a una cultura, religión, lengua,  padres y abuelos.  Hay un necesario doble movimiento. Por un lado, agradecer la vida que se nos transmitió, con todo lo bueno, y, por otro, el perdón por lo malo que también heredamos.

HD: Es que en Occidente tenemos que hacer un “mea culpa” histórico nada trivial.

JM: Cierto. Aunque, reitero, en Occidente el reto es reconciliarnos con las raíces. Por ejemplo, al cristianismo, a la Iglesia, hoy se le rechaza todo. No se trata de negar que en la historia de la Iglesia como institución haya una parte negra. Pero, “si tú madre es vieja y enferma y sabes que se ha equivocado, no dejas de querer y amarla, la podrás criticar, sin renunciar a lo que está en el corazón.” El problema es que estamos en guerra con una tradición de la que estamos impregnados, entonces, debemos reconciliarnos o seguir viviendo de manera esquizofrénica.  En ese marco, es bueno volver a los inicios del cristianismo, a la Patrística, a los místicos.

HD: Eso hace la neo-espiritualidad, recupera el misticismo cristiano y a la vez se abre a otras tradiciones, emergiendo espiritualidades hibridas.

JM: Es que reconocer nuestra herencia no es estar presa de ella. Es como decir: “gracias mamá y papá por lo que me han dado. Esto que me corresponde lo mantengo, esto que no me va, lo saco, y además quiero incorporar esto que es nuevo”. Eso es libertad plena.

HD: El uso de la ayahuasca emerge en sociedades chamánicas, que moran en el mito de la Justicia, en las que el individuo no existía como tal, sino un sujeto en pertenencia a la comunidad (no existía el “yo pequeño”). Sin embargo, en Takiwasi hoy se usa la ayahuasca para auto conocimiento en los procesos de individuación –y uso el término acuñado por Jung-, inspirado en el mito de la Libertad.

JM: La planta es una planta, no tiene opción cultural. Se adapta a los usos que en la evolución se va haciendo de ella. La ayahuasca no crea nada, tan solo revela en las personas lo que ya está en función de su historia. Los occidentales somos muy mentales, muy en la ideología, y la ayahuasca te hace volver a la encarnación, nos recuerda que tú eres un espíritu encarnado, que lo único que nos pertenece es el cuerpo. Al nacer lo hacemos con el cuerpo y al morir perdemos el cuerpo, que es donde mora nuestra memoria, las emociones, lo inconsciente, que son las fuentes para el autoconocimiento. La ayahuasca correctamente usada realiza una suerte de revelación progresiva para el descubrimiento de la vocación, de la libertad personal. Y eso, en la actual transición, es muy importante.

HD: Menudo rol de la medicina ayahuasca en los procesos de sanación personal, reconectarnos con el cuerpo y corazón, con las emociones.

JM: Con el cuerpo, el corazón y con el espíritu. Actualmente en el mundo occidental no se cree en el espíritu, incluso en el mundo religioso, hablan de lo espiritual, pero lo confunden con cosas mentales, sicológicas. Cuando toman sustancias sicoactivas y tienen comunión con la naturaleza, algunos dicen: “tuve una experiencia espiritual”. Eso no es espiritual. Es un “orgasmo sicológico”.

HD: ¿Qué sería lo espiritual entonces?

JM: Lo espiritual es una relación con el mundo no visible, que es un mundo vivo, habitado, son seres incorpóreos, y más allá es una relación con la divinidad. Y es una relación personal. El New Age, en su rechazo a un Dios personalizado, ha convertido lo espiritual en algo energético, impersonal, vago. Y no. Así como hay leyes físicas, que conocemos, hay leyes sicológicas y espirituales.

HD: ¿Cuál sería una ley sicológica?

JM: La prohibición del incesto, por ejemplo, que funda las sociedades humanas.

HD: ¿Y cuál una ley espiritual?

JM: Por ejemplo, que al compartir se multiplica. A diferencia de lo que ocurre en lo físico, donde si comparto algo, lo compartido disminuye; en lo espiritual, si comparto amor, este se multiplica, aumenta en mí y en el entorno la resonancia del amor.

HD: ¿Y hay “leyes” en el uso de la ayahuasca?

JM: Claro. Ayer los occidentales demonizaron la ayahuasca, hoy algunos la idealizan. Y lo cierto es que se trata de una medicina con mucho potencial; pero no es una religión. Soy crítico de su uso idealizado e indiscriminado. Debe utilizarse en un contexto ritual, terapéutico y contenido, con leyes. Cuando realizamos una sesión de ayahuasca, no lo hacemos porque me gusta y voy a poner una luz por aquí, un sahumerio por allá, voy a cantar este ícaro (canto sagrado) y no este otro. No es así. Una sesión es como una partitura de música, en la que en la base hay un ritual que obedece a leyes simbólicas universales, no es una creación ni estética ni personal, y los instrumentos aportan su especificidad y cada músico su genio singular

HD: Observo una notable coherencia en su vida: el mito de la Justicia en su ánimo guerrero al impulsar el proyecto Takiwasi; en su compasión cristiana el mito del amor; y en su práctica de sanación e individuación el mito de la libertad. ¿Se identifica con la descripción?

JM: La vocación de puente cultural ha cruzado mí práctica clínica. En la transición entre el mito del amor y el de la libertad se necesitan lugares donde la gente pueda experimentar. La libertad no es conceptual, es una experiencia. Por otro lado, con el cristianismo ocurre un cambio total de perspectiva. Hasta Cristo se asumía que había espíritus o dioses del bien y espíritus o dioses del mal, y con el mal había que negociar, hacer sacrificios, etcétera, para protegernos. El ser humano estaba frente al mal y no entendía por qué sufría. En cambio, Jesús trae un mensaje revolucionario: “solamente existe el bien y el mal ya está vencido”. El bien prevalece sobre el mal. Es la buena nueva.

HD: “El bien ha vencido”, considerando la persistencia del mal en estos dos mil años, más parece un desafío. La imagen que me interpreta es que el cielo y el infierno están en nuestros corazones. El desafío sería que en nuestro corazón, proceso de individuación mediante, termine por hegemonizar el bien. Que es lo mismo que integrar o domeñar el mal, aquella sombra que emerge tras las heridas de todo niño en su convivir real.

JM: Lo que se nos propone es que cada uno reviva la pasión de Cristo. Jesús sufrió el mal, siendo inocente, y lo venció. Cada uno de nosotros somos a imagen de Cristo. Y comprometerse en ese proceso personal de transformación supone una tensión espiritual. Ahí  es cuando empiezan los problemas.

HD: Estos días aprendí en Takiwasi sobre el rol biofísico de la sal, que al consumirla abre el campo energético de los cuerpos humanos en su relación con la alteridad y al no consumirla lo tiende a cerrar. Esto me pareció muy interesante en la reflexión sobre la historicidad de la conciencia humana. Me explico, en tanto el consumo y uso masivo de la sal se abre con las civilizaciones (estrechando nuestro campo energético), ahí emerge la conciencia de separabilidad. Esto, a diferencia de lo que ocurría en el animismo primitivo, que vivía en un estado de fusión (con nuestro campo energético muy abierto), en una conciencia integrada con la alteridad.

JM: Sin duda, existe ese nexo. El ser humano históricamente evoluciona desde un estado de fusión con la naturaleza, indiferenciado. En ese proceso hay dos elementos que van a intervenir, la sal y el fuego, ambos masculinos. Con el uso del fuego nace el hogar. Esa es una revolución mayor. El fuego trae el calor, la capacidad de cocinar y la luz. Y la sal, en otra revolución mayor, permite que el ser humano salga de lo indiferenciado con la madre y la madre tierra. La evolución de la especie es parecida a la evolución de un ser humano singular. El niño cuando se va separando de la fusión materna hace un proceso de individuación, experiencia su propia diferencia. Y eso es lo mismo que históricamente hizo la especie humana. La sal a nivel biofísico crea un campo energético, el aurea (hoy existen instrumentos que lo pueden ver y medir); entonces empieza a crearse una distancia del ser respecto a sus instintos. Los puede amaestrar, empieza a poder decir no y, entonces, aparece el Yo libre.

HD: Se podría decir que en el presente como Historia el exceso de sal extrema la conciencia de separatividad (y el consumismo del “yo pequeño”), distanciándola aún más de la alteridad.

JM: Es que el exceso de sal conlleva rigidez y detiene la vida. Por eso se pone la sal en la carne y en los pescados, para mantenerlos y que no se pudran. Si hay demasiada sal, que es demasiado masculino, se muere la vida. Ahí está la imagen bíblica de Lot, quién se transforma en estatua de sal. En Takiwasi, en el contexto ritual de una dieta-retiro eliminamos la sal para que la persona realice una regresión circunstancial al nivel indiferenciado de su vida, para así resolver cosas que no han sido asumidas y evolucionar, ir hacia adelante.

HD: Aceptando que no podemos regresar a una fusión, hoy observo que cada vez más personas transitamos a un cambio tendiente a moderar la conciencia de separatividad, tan exacerbada en la modernidad, y avanzamos a una conciencia consciente de la alteridad, aunque re integrándonos a la naturaleza, si se quiere, en respeto a la red de la vida.

JM: Claro, hay que ampliar la conciencia, no se trata de rechazar. Cada etapa de la separatividad no es un rechazo a la anterior, es una superación de la anterior. La opción es entre regresión a la fusión o evolucionar hacia la unión. Y unión significa ser diferenciados, y desde ahí nos unimos por voluntad propia.

HD: ¡Qué bello! Nos unimos conscientemente, porque la fusión es pre consciente. Esa sería la libertad.

JM: Exactamente.

HD: En Takiwasi buscan rehabilitar de la adicción a la drogas usando plantas que a la vez son drogas. ¿Cómo opera la terapia?

JM: El ser humano sabe inconscientemente que el mundo no se limita a lo material. Esta sensación es fuerte en los adolescentes cuando se preguntan quién soy. En todas las tradiciones, menos en la occidental moderna, habían ritos de pasajes, con plantas o sin plantas, con ayunos y aislamiento, con dolor, en situaciones extremas, incluso cerca de la muerte, tomando contacto con el mundo espiritual. Eso se canceló. Entonces hoy los adolescentes cuando sienten la aspiración a algo más, no hay nadie. ¿Qué hacen? Con sus amigos buscan sustitutos, aparece la marihuana u otras drogas, que modifican su conciencia, descubriendo que existe otra dimensión. El problema es que lo hacen en forma clandestina, muchas veces con malas sustancias, en dosis inadecuadas, en vez de ser canalizado y acompañado. De ahí que esa búsqueda desesperada pueda terminar en una catástrofe. La propuesta de Takiwasi es decir a esos jóvenes adictos: “tú impulso de búsqueda, de automedicación, de sanación, es legítimo. Lo que no hubo fueron circunstancias y personas que te orientaran. Acá te proponemos volver a hacer la búsqueda, pero esta vez acompañados, con reglas y una buena preparación terapéutica. Yo tomo contigo ayahuasca para que volvamos juntos a casa e integrar los aprendizajes en lo cotidiano.”

HD: Bien creativa la propuesta.

JM: Es que todas las drogas tienen su origen en plantas sagradas (la marihuana, el tabaco, la coca, la amapola), que han sido mal utilizadas, profanadas. Todas esas plantas tienen principios activos idénticos a nuestros neurotransmisores, que se pueden también activar vía la meditación, el aislamiento, las danzas rituales, etcétera. Cuando las plantas son bien utilizadas, respetando sus leyes, conscientemente, en una exploración de tú mundo interior, ahí no hay dependencia ni adicción. En Takiwasi operamos sobre la base de esos principios para sanar las adicciones. Las mismas plantas son el veneno y el remedio. En realidad nada es malo en la creación. Lo malo proviene del mal uso que hacemos de cosas buenas.

HD: “Nada en exceso”, como está inscrito en uno de los pilares en la entrada del templo de Apolo. ¿Cuáles son las claves del procedimiento en Takiwasi?

JM: Acá no se trata de desintoxicar, eso es fácil, se puede hacer en un mes. Pero no soluciona nada. Acá observamos lo que hay detrás del consumo, qué problemas emocionales u otros. Si no se va a la raíz, la gente se puede limpiar, pero cuando vuelve a lo cotidiano, vuelve a las drogas. La primera clave es que el paciente quiera estar acá, quiera sanar. Esto es voluntario. Él será el protagonista. Dicho eso, utilizamos tres grandes procedimientos. Primero, el uso de las plantas para limpiar, purgar y explorar el inconsciente para que ellos puedan aprender desde su propia experiencia, a partir de lo que surge en las visiones, en los sueños. Segundo, un proceso de integración a través de la sicoterapia y los talleres, donde se trabajan los temas que en cada uno surgen, por ejemplo, tengo que enfrentar la impulsividad y la falta de comunicación. La ayahuasca da indicaciones muy precisas que deben ser aplicadas cotidianamente en la comunidad de residentes que están acá durante nueve meses. Ese es el tercer procedimiento, la convivencia en un espacio común en el que se van co-evaluando, en un diálogo experiencial y terapéutico, las conductas de los participantes.

HD: ¿Cuántos son los residentes en el tratamiento de 9 meses?

JM: Máximo 15 personas.

HD: ¿Tienen indicadores del éxito terapéutico en Takiwasi?

JM: De 3 pacientes que entran acá, uno sana totalmente. Al salir cambia su vida estructuralmente y desaparece el problema de la adicción. Otro, se recupera bastante, cambia su vida, aunque es propenso a una recaída, por eso le hacemos seguimiento e invitamos a seguir trabajando. Y un tercero, derechamente abandona en el proceso. Existen más de 50 tesis de investigadores publicadas sobre lo que hacemos en Takiwasi. Tenemos en curso un proyecto de evaluación científica de alto estándar, junto al Centro de Adicciones y Salud Mental de Canadá, que tomará sus años. Hemos avanzado en comparaciones de perfiles de nuestros residentes con comunidades de Estados Unidos. Eso ha sido importante, pues antes decían que en Takiwasi los pacientes no son muy complejos, con familias adineradas que les apoyan. Pero resulta que las comparaciones estandarizadas han probado que los pacientes que recibimos tienen niveles de gravedad mayor a nivel siquiátrico, de tipo de consumo y de contexto familiar.

HD: ¿Y tienen indicadores del éxito de la Dieta-retiro para personas que buscan procesos de autoconocimiento?

JM: También está incorporado en la investigación en curso; pero hoy no tenemos datos científicos, tan solo las evidencias clínicas. Es más complejo evaluarlo, ya que es una dieta de una semana y con acento en lo emocional.

HD: En las sesiones de ayahuasca, usted como curandero a veces hace una suerte de “exorcismo” con algunos sujetos. ¿Qué es eso: erradicar posesiones demoniacas o erradicar malas energías, una sombra sico-emocional?

JM: Está el mundo visible, la realidad manifestada de la creación, y está el mundo invisible de la creación, donde habitan los espíritus, que es un mundo intermedio, pues la divinidad está más allá, es increada. Normalmente cuando se hace un ritual se abre el contacto con ese mundo para que las plantas y los espíritus nos enseñen, nos orienten, nos guíen, nos protejan. Ahora, junto a los buenos espíritus, también es posible el contacto con malos espíritus. Es el ritual que permite canalizar esta apertura de tal modo que uno entre en contacto con los buenos espíritus y sea protegido de los malos. Muchas personas que consumen drogas, y hasta plantas sagradas como la ayahuasca, desprotegidas e ignorantes, abren la puerta a malos espíritus. Esas entidades los parasitan. Hay múltiples fuentes de infestación: prácticas de magia o esoterismo, haber estado en lugares con malas energías (una casa donde hubo crímenes, por ejemplo), el consumo de drogas, algunas prácticas sexuales, herencias transgeneracionales, es decir, que provengan de los ancestros, etcétera. Bueno, esos malos espíritus o entidades malignas, que percibimos como malas energías, se pueden sacar pero hay que cerrarles la puerta. Las puertas suelen abrirse por una herida emocional, por ejemplo un abandono temprano, un abuso sexual, el incesto, de ahí la importancia del trabajo terapéutico.

HD: ¿Cómo usted los reconoce?

JM: En la sesión con la ayahuasca hay señales físico-energéticas muy claras. Por ejemplo, el espíritu malo siempre se va a expresar en la persona con un frío casi de congeladora, se le eriza la piel o bien despiden olores particulares. Con mi larga experiencia, tocando a una persona lo puedo percibir.

HD: Sé que Jeremy Narby, Dr. en Antropología de la Universidad de Stanford, autor de esas dos obras académicas de culto que son “La serpiente Cósmica” y “La Inteligencia en la Naturaleza”, es cercano a Takiwasi. De hecho, la primera de esas obras fue co-editada en español por ustedes. Comparte la hipótesis de Narby en “La Serpiente Cósmica” respecto a que la comunicación entre plantas y seres humanos, mediada por la sabiduría chamán, es posible porque como seres vivos todos compartimos el ADN, las “cuatro letras”, cuya información es el común denominador de la vida, que no ha cambiado desde el origen.

JM: Sí y no. Comparto la comunicación entre la planta y el ser humano, sin duda. El problema es que Jeremy no tiene fe, por lo que cuando reduce todo al ADN niega la dimensión espiritual como libre y autónoma, así como a la divinidad. Una cosa es decir que la “serpiente cósmica” se parece al ADN, otra cosa afirmar que son la misma cosa. La similitud no es identidad. Dos mellizos se parecen, pero no son la misma persona. A Jeremy le da miedo ese reconocimiento, porque va en contra de sus postulados materialistas, tan propios del pensamiento occidental.

www.hernandinamarca.cl

www.takiwasi.com

http://amerindiaenlared.org/contenido/12509/ayahuasca-una-medicina-de-un-potencial-increible/?utm_source=Amerindia&utm_campaign=54eb48ac9a-EMAIL_CAMPAIGN_2018_04_27&

COLOMBIA: A médicos y clínicas no les pagan, pero sí les cobran…

06 Feb 2018 Deja un comentario


¿Nuestro sistema de salud es viable o el día menos pensado se va a derrumbar, cayéndonos encima?
Hospital San Jerónimo

El hospital público de San Jerónimo, en Montería, fue convertido en fortín político por el gobernador de turno.

Foto:

Archivo EL TIEMPO

Por: Juan Gossaín
05 de febrero 2018 , 07:54 p.m.

Ahora que estamos estrenando año; ahora que tenemos la mente fresca y el ánimo dispuesto; ahora que los muchachos están regresando al colegio y la casa vuelve a quedarse en silencio, ahora es la hora de hacernos con franqueza una pregunta a la que los colombianos le estamos sacando el cuerpo porque nos aterra la respuesta sincera y nos agobia el pánico.

Esa pregunta es esta: ¿nuestro sistema de salud es viable así como está o se va a derrumbar el día menos pensado, cayéndonos encima? Eso es lo que estamos viendo diariamente en medio de tantos escándalos, saqueos, despilfarros e incumplimientos. Los pacientes se arremolinan en los hospitales o tienen que esperar dos meses, haciendo fila, para que las empresas de salud les autoricen una cita con el médico.
Ya dije alguna vez, en estas páginas, que cada mañana me despierto sudoroso y angustiado pesando que hoy es el día en que amanecerán cerrados los hospitales. Pues, con el perdón de ustedes, aquí estoy una vez más con mi sonsonete, aunque me vuelva cansón y necio, porque esa es mi obligación como periodista, así sea contra la voluntad de ustedes mismos. El otro día me invitaron a almorzar en una finca. Llegó un señor que se gana la vida con la compraventa de ganado y, cuando me lo presentaron, me tendió la mano y dijo:

–El periodismo es la última defensa que le queda al pueblo.
De modo que aquí estoy de nuevo con mi retintín, tratando de cumplir con el deber, a riesgo de que me llamen cantaletero. Busco y rebusco por todas partes, hablo con los entendidos, con los que saben de eso, con los que conocen el tema porque investigan seriamente.

Los que no pagan

Para que nos vayamos entendiendo, déjenme recordarles que en Colombia existen las Instituciones Prestadoras de Salud, como clínicas, hospitales, laboratorios para hacer exámenes y empresas que toman radiografías. Las EPS (Entidades Promotoras de Salud) les pagan a esas IPS para que atiendan a sus usuarios y afiliados. O deberían pagarles, mejor dicho, porque ahí es donde tuerce la puerca el rabo.

La verdad verdadera –como dice sabiamente el pueblo– es que, según las normas legales, las EPS deben pagar en un plazo máximo de dos meses sus deudas con los prestadores de servicios, pero, en la realidad, casi todas se están demorando más de un año. Peor aún, algunas EPS que han sido liquidadas, como Saludcoop Cafesalud, no les pagaron nunca.

Las cifras jamás coinciden. Hace siete meses, las clínicas y hospitales informaron que las EPS les adeudaban 8,2 billones de pesos. Pero la Superintendencia de Saluddijo que eran 5,8 billones. Oh, confusión; oh, caos. Los únicos que salen ganando con eso son los que pescan en río revuelto. Y bucean, además.

Las primeras víctimas

Lo más injusto de todo es que el propio Estado obliga a las IPS a seguir prestando servicios sin argumentar que no les pagan. De manera que cada mes tienen que endeudarse más para cubrir la nómina o para comprar insumos.

Conozco el caso, en Bogotá, de una pequeña y admirable institución con pocos recursos que se dedica a atender la salud de niños recién nacidos, de familias pobres, hasta que cumplen un año. Pues sepan ustedes que, en este momento, una sola EPS les está debiendo más de 500 millones de pesos desde hace más de un año. 

La conclusión que uno saca es terrible: el Estado tolera con plazos infinitos que las EPS no entreguen el dinero que sus afiliados pagan para eso, mientras que las entidades que prestan el servicio se quiebran económicamente. Y los más humildes terminan pagando las culpas, como el chofer de la ambulancia.

Los más pequeños

La dolorosa realidad indica que, como es natural, las primeras víctimas, y las peores, son las clínicas e instituciones más pequeñas, que están empezando a cerrarse en diferentes regiones del país.

Cuando ya no aguantan más, la pequeña clínica del barrio, o el modesto laboratorio para hacer exámenes de sangre, se ven forzados a despedir funcionarios para reducir sus gastos, y ahí es donde baja la calidad del servicio, los pacientes protestan, los bancos hacen embargos, los proveedores no fían más por falta de pago… y viene la Superintendencia Nacional de Salud y sanciona a la clínica por hacer eso. Monstruoso.

A ello se debe que, según dice un amigo bogotano, cuya familia es oriunda del Turquistán, las clínicas en Colombia tengan ahora más abogados que médicos: porque se la pasan litigando para que les paguen. Y lo más indignante es que buena parte de los colombianos, que son las víctimas, miran esta corruptela como si fuera la cosa más normal del mundo.

Yo fui uno de los dirigentes de la protesta. Y me echaron.

El hospital de Montería

Los casos se están multiplicando por todos los rincones del país, desde las grandes capitales hasta las poblaciones intermedias. Así, andando por aquí y por allá, me tropecé con uno de los casos más patéticos de Colombia: lo que pasa en el hospital público de San Jerónimo, en Montería. 

El hospital es administrado por la Gobernación de Córdoba, que lo convirtió en un fortín político del gobernador de turno, es decir, de los mismos que saquearon los presupuestos para enfermos de hemofilia y la comida de los escolares más pobres y, según se acaba de informar, los mismos que también se robaron los dineros reservados para atender a los afectados por el sida.

Hace unas cuantas semanas fueron despedidos más de treinta médicos que prestaban sus servicios a ese hospital. 
Averiguo qué fue lo que pasó. Logro conversar, entre otros, con el cirujano Jorge Ordosgoitia Santana.

–Lo que ocurrió –me dice él– fue que los médicos resolvimos no seguir mirando más para otro lado ante los desafueros que se vienen cometiendo en el manejo administrativo del hospital. Yo fui uno de los dirigentes de la protesta. Y me echaron.

Sin salario y despedidos

La cruda realidad es que el hospital se fue quedando sin los más simples elementos para atender a los enfermos, como gasas o hilo de sutura, alcohol y algodón. Ese era el drama de un hospital que cubre todo el territorio de Córdoba, gran parte de Sucre, regiones de Bolívar y hasta de Urabá. Para que vayan viendo.

Como si fuera poco, a médicos y demás empleados les estaban debiendo siete meses de sueldo. Les pagaron dos y empezó el viacrucis por los otros cinco.

–Fue entonces cuando resolvieron –añade el doctor Ordosgoitia– que la solución consistía en despedirnos. Como si con eso se le pudiera dar al paciente una atención oportuna y eficaz. Pero no vamos a guardar silencio.

El doctor se detiene. Y luego, con un dejo de desaliento en la voz, me dice:
–El hospital San Jerónimo está agonizando.

Otro médico, también de Montería, me escribe:
–Lo que pasa en el hospital es lamentable, pero es peor la indolencia de la gente.

La corrupción y los colombianos

Uno de los médicos despedidos en Montería, que me pide reservar su nombre, dice que “nos pasaron la factura de cobro y primero echaron a un grupo, pero luego, a varios más, les cambiaron los contratos, desmejorándoles las condiciones laborales para forzarlos a renunciar. Fuimos 31 en total”.

El doctor Jairo Humberto Restrepo Zea, integrante del Grupo de Economía de la Salud (GES), adscrito a la Facultad de Economía de la Universidad de Antioquia, y que se dedica a estudiar estos problemas como un apostolado, me explica que en Colombia hay más de diez mil IPS, entidades que prestan servicios de salud.

–La gran mayoría de ellas son pequeñas –me dice–. Prestan servicios básicos. Cuando una de ellas se cierra porque las EPS no les pagan, el caso pasa inadvertido, y ni siquiera figura en los medios de comunicación, al contrario de lo que ocurre con las IPS grandes.

Después de múltiples investigaciones sobre lo que está pasando en el sistema de salud, el doctor Restrepo Zea y sus compañeros llegaron a una conclusión triste pero verídica: “La corrupción hace parte ya de la cultura de los colombianos”.

Los patacones más caros del mundo

A propósito de lo que está pasando en el departamento de Córdoba, donde estalla un escándalo diario, y a propósito de lo que ha sucedido en el hospital de Montería, me escribe un amigo entrañable desde esa capital.

“Todo lo que denuncias en tus crónicas”, dice él, “aquí en tu tierra se da silvestre y en abundancia. Aquí se robaron el presupuesto para los enfermos de hemofilia, el de las cajas de dientes para los pobres, el de las víctimas del sida. Aquí, en tu amada región, con el dinero público pagaron 248 millones a unos insignes profesores que enseñaron a la gente a hacer patacones”. 

Y luego, adolorido y airado, remata su carta:

“Lo peor es que siguen votando por los mismos que hicieron todo eso. Y, más grave aún, la gente de bien y los gremios de la producción guardan un penoso silencio. No falta sino que aplaudan”.

Epílogo

Me llegan varios videos por las redes sociales. Fueron tomados en tierras de Córdoba. Muestran el inicio de algunas corralejas en diferentes poblaciones. Los borrachos se enfrentan al toro cebú. La multitud corre a protegerse. Suena un porro de la banda de músicos.

Se aprecia claramente que los palcos están llenos de grandes carteles con propaganda, pero no son avisos de fábricas, almacenes o negocios diversos. Es publicidad política de candidatos al Senado –algunos de los cuales están en la cárcel– y de candidatos presidenciales. La gente los aplaude porque regalaron una tarde de toros.

Sigamos así, sigamos. Nerón vuelve a tocar el arpa mientras Roma arde…

JUAN GOSSAÍN
ESPECIAL PARA EL TIEMPO

http://www.eltiempo.com/vida/salud/cronica-de-juan-gossain-sobre-la-crisis-del-sistema-de-salud-en-cordoba-179232

VENEZUELA: Aseguran que más de 4.000 médicos de Carabobo emigraron durante 2017

26 Ene 2018 Deja un comentario


Los profesionales de la salud buscan destinos como Chile o Perú, donde el salario de un médico alcanza los cinco mil dólares

El presidente de la Sociedad de Médicos Internistas y residentes de la Chet, Ronnie Villasmil | Foto: Ruth Lara Castillo

Valencia.- El presidente de la Sociedad de Médicos Internistas y Residentes (Somir) de la Ciudad Hospitalaria Dr. Henrique Tejera de Valencia (Chet), Ronnie Villasmil, denunció que los bajos sueldos y los escasos beneficios en el sector salud generaron el exodo de cuatro mil médicos de la región durante 2017, según el último reporte del colegio que los agrupa.

Acompañado por representantes del Sindicato Único Nacional de Médicos de Venezuela seccional Carabobo, Villasmil denunció el incumplimiento del contrato colectivo, el cual entró en vigencia el pasado 1º de enero.

“Nos quieren pagar las vacaciones sin el aumento presidencial de 40 %, sin el aumento que se calculó para el contrato colectivo, que es de Bs.2.400.000 más cesta tickets, y además nos quieren pagar las quincena los días 5 y 25 de cada mes. No contamos con prima de servicios funerarios, ni prima por seguros médicos. Es lamentable que luego de seis años de estudios, de una rural, postgrado y especialización te tengas que ir del país por falta de remuneración, cuando en otros países como Chile y Perú pagan cinco mil dólares a los médicos de nuestro país”.

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Indicó que en el país son más de 70 mil médicos que sufren por los salarios precarios, que no alcanzan para cubrir las necesidades básicas.

“El año pasado muchos médicos tuvieron que renunciar al postgrado en vista de que no tenían remuneración económica. Algunos profesionales están residenciados aquí y no tienen cómo mantenerse; tienen familia, hijos y necesitan su sueldo”, acotó Villasmil.

Asimismo, el presidente de Somir señaló que persisten algunas fallas de infraestructura en la Chet, considerada el centro hospitalario más grande de Carabobo y a la que también acuden pacientes de los estados del centro del país.

“Solo funciona uno de los cuatro ascensores; por allí bajan la basura, los desechos biológicos y suben a los pacientes; no funcionan algunos aires acondicionados y eso influye en la evolución de los pacientes. Presentamos un déficit de 80 % en medicamentos hipertensivos y anticonvulsivantes; antes daban cuatro comidas, ahora son dos y no hay dietas especiales. Si el plato del día es arepas, se les da arepas a todos los pacientes y no es lo ideal”, expresó el vocero de Somir.

https://elpitazo.com/centro/aseguran-que-mas-de-4-000-medicos-de-carabobo-emigraron-durante-2017/

POR UNA COLOMBIA SIN ASBESTO. EL ASBESTO PRODUCE CÁNCER.

21 Dic 2017 Deja un comentario


Isbelia Buitrago, la valiente que luchó hasta su último aliento por la prohibición del asbesto
Artículo

Tomó las banderas de la causa liderada por Ana Cecilia Niño, otra de las víctimas de la ‘fibra maldita’. Falleció con la ilusión de ver a Colombia sin este mal.

“Comienzo a tener un dolor debajo del seno derecho que me impide respirar y subir escaleras, caminar. Me descubrieron un derrame pulmonar y el diagnóstico fue mesotelioma pleural maligno derecho”. Así fue como en 2015 se enteró esta arquitecta que el asbesto había causado estragos en su organismo.

Me quitaron todo el pulmón derecho, me quitaron el pericardio, el diafragma. Parte de la pleura que enmalla el corazón y una costilla”, contó a comienzos de 2017 en entrevista con Noticias Caracol.

Reviva la entrevista: 

Pese a cuatro ciclos de quimioterapia y otros 28 de radioterapia, unos nuevos exámenes le diagnosticaron que tenía otro tumor. A sus 41 años sentía que muchos sueños se habían quedado en el camino.

Por su profesión siempre tuvo contacto con el material durante unos 25 años y aseguraba que siguió las normas de seguridad industrial. Tejas, tuberías, tanques y hasta cerámicas de asbesto la rodearon, al punto de que el componente destrozó su salud y su vida.

Isbelia conoció a Ana Cecilia Niño, otra de las abanderadas de la lucha contra la fibra mineral que también perdió la batalla contra los efectos.

Ana murió a comienzos de 2017.

“Mi sueño ahora es lograr el sueño de Ana Cecilia de tener una Colombia sin asbesto” , dijo.

Ese y otros sueños de cualquier mujer casada y enamorada se apagaron el 8 de junio, cuando su cuerpo se cansó del martirio que llevaba a cuestas.

El valiente y desesperado llamado de estas mujeres, junto con las pruebas médicas y testimonios de otros pacientes, fue escuchado e impulsó una iniciativa.

La senadora Nadia Blel radicó el proyecto de Ley Ana Cecilia Niño “por el cual se prohíbe el uso de asbesto en el territorio nacional y se establecen garantías de protección a la salud de los colombianos frente a sustancias nocivas”.

En octubre 11 se dio un primer paso y fue la aprobación del primer debate. Aunque es apenas el comienzo, los defensores de la iniciativa esperan que prospere y Colombia se una a la lista de 56 países que tienen prohibido este material en la industria.

La llamada ‘fibra maldita’ causa, en promedio, la muerte de 1.500 colombianos cada año. Senadores se enfrentaron a gritos en el más reciente debate.

El asbesto produce cáncer, es reconocido por la Agencia para la Investigación en Cáncer como carcinógeno”, aseguró el oncólogo Andrés Cardona.

https://noticias.caracoltv.com/los-100-mas/isbelia-buitrago-la-valiente-que-lucho-hasta-su-ultimo-aliento-por-la-prohibicion-del-asbesto

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