ESPAÑA: NUEVOS CURSOS CON EMMA MARTINEZ (ATE)


May 9, 2017

Nuestra compañera Emma Martinez nos ha hecho llegar, como cada trimestre, las fechas de los próximos cursos que va a impartir:

MAYO

20-21: Santander

“Cómo mantener la esperanza activa en un mundo en emergencia: Las tormentas nos asustan pero podemos construir el arco iris de la paz.”

26-28. Lisboa. “Del miedo que paraliza al miedo que alerta”

JUNIO.

2-4: Los Negrales (Sierra de Madrid)

“Cómo mantener la esperanza activa en un mundo en emergencia”: Un tiempo de levantar muros y al tiempo de generar redes de solidaridad y esperanza”

JULIO

2-10: Galapagar (Madrid)

Un tiempo para el silencio y la contemplación.

Información e inscripcion: smariagalapagar@planalfa.com

AGOSTO

16-23:  Los Negrales (Madrid)

Inscripción: secretaria@ santamariadelosnegrales.org

¡Gracias Emma!

https://www.asociaciondeteologas.org/single-post/2017/05/09/Nuevos-cursos-de-Emma-Martinez

ASOCIACIÓN DE TEOLOGAS ESPAÑOLAS: Mitos bíblicos patriarcales


April 27, 2017

 

IVONE GEBARA: VOZ DISONANTE DENTRO DE LA IGLESIA. TRABAJA PARA QUE LAS MUJERES YA NO SEAN MAS EXPLOTADAS POR LA RELIGIÓN. Entrevista de Amanda Massuela


Ivone Gebara, 72, en el jardín colgante del Centro Cultural de Sao Paulo, el centro de la ciudad (Foto: Marcus Steinmeyer)

Uma rebelde no rebanho

La filósofa y teóloga Ivone Gebara es una voz disonante en la Iglesia Católica. Después de 72 años, 50 de ellos dedicados a la vida eclesiástica, trabaja para que las mujeres ya no sean explotadas por la religión

Ivone Gebara se utilizan para molestar. Sus padres molestos cuando se unió a una congregación religiosa durante 22 años. Molesta al Vaticano cuando se expresa a favor del aborto en una revista nacional y molesta a la Iglesia todos los días durante cincuenta años a cuestionar las verdades absolutas del catolicismo.

A los 72 años el filósofo de la religión y la teóloga feminista quieren sembrar dudas en la mente de los fieles en especial a las mujeres. Se quiere explicar confundir quiere sacarlos de espiral de dominación masculina que aún prevalece en muchas iglesias “Trato de ayudarles a conectar horizontalmente con la religión. Es una tarea difícil, pero necesaria , “dice.

Autor de más de treinta libros publicados incluyendo ecoteología feminista: Prueba para repensar el conocimiento y la religión(1997) y Romper el silencio: una fenomenología del mal feminista (2000) Ivone tiene un doctorado en Filosofía de la PUC-SP y en Ciencias Religiosas de Universidad Católica de Lovaina en Bélgica.

De vuelta en Sao Paulo después de treinta años viviendo en Recife ella usa sus días a escribir asistir a conferencias conferencias y conversaciones con grupos periféricos. Cuando encontró el culto del informe estaba a punto de embarcarse en un viaje a México, donde habló sobre la genealogía de la violencia contra las mujeres en un simposio “¿Quién me llama es porque quiere escuchar me”, dice Ivone con la conciencia de que los intentos de callar es más grande que los espacios otorgados voluntariamente.

“Sería bueno si estuviera ofrecieron un púlpito en el que podía hacer una feminista predicar cada domingo pero tenemos muy poco espacio público”, dice. Ivone conocer las ambigüedades de sus decisiones y vive en constante conflicto así, pero lo cierto es que siguió a la manera posible más libre y el delincuente al momento de decidir la vida religiosa.

CULT – ¿Por qué es la vida en un convento parecía más libre que fuera?

Ivone Gebara – Porque de repente me encontré bienvenida en mi búsqueda intelectual. Creo que estoy marcado por un deseo de conocimiento que me traiga a diferentes mundos e historias y el convento me abrió a estas posibilidades. Recuerdo que quería hacer un curso de especialización en filosofía en la USP todavía a tiempo la calle María Antonia y no me hago ninguna objeción. El curso fue en la noche me dio las llaves y me sentí como nunca lo había sentido en mi vida caminando por la calle con un montón de hablar de los estudiantes después de la escuela. Nunca lo hubiera hecho si yo vivía con mis padres.

Algunos de mis profesores de la facultad de Filosofía que luego serían las monjas de mi congregación manifestado una mujer de libertad que se presentó ante el feminismo para mí. Pensé que era fresco cómo se movían en el mundo universitario y también en el mundo popular desde ocupado muchos puestos de trabajo en los suburbios. Esta alianza entre el pensamiento y la acción me impresionó.

Así que entré en la Congregación y de alguna manera traicionar a las expectativas de mi familia que me  espera para casar

y tener hijos. Era un malestar que yo estaba haciendo que huir a la regla de esa manera. La gente se preguntaba cómo podría negar que la razón de ser mujer que, naturalmente, la mujer. Puede que no parezca pero el camino que elegí fue un transgresor en el pasado. Y se me ocurrió de manera que cada pensamiento parecía a transgredir un poco de orden me atrajo. Pero sé que otras personas que la elección fue Esclavizando era un engaño. Paradójicamente, tuve una experiencia diferente.

Cuando has encontrado el feminismo?

En la década de 1980 han sucedido muchas cosas. Nunca había prestado atención a la cuestión de género, pero se les dio algunas agujas para mí. La primera fue cuando empecé a interesarme por la literatura teológica feminista. Algunos textos han ayudado a comprender cómo la figura del padre religiosa “Dios el Padre Todopoderoso” es cómplice de las diversas formas de totalitarismo y opresión especialmente los marginados y las mujeres. Cuando leo me asustó pero sentí que la literatura hambre. Al abrir a mí las cosas absolutamente sorprendentes.

Otra picadura de vino de los movimientos populares. Viví durante más de treinta años en Recife y mensual fui a un pueblo llamado Puerto de Santo Agostinho, donde fue el estudio teológico bíblico con algunos trabajadores de la casa de uno de ellos. Siempre me molestó el hecho de que ninguna esposa asistir aunque la casera que sirvió el café. Un día domingo me decidió visitarla y timidez me dijo que no participó porque sólo hablaba de “hombre de negocios” partes de salario mínimo política sindical “Usted sabe que yo trabajo, pero no tienen un contrato formal?” Ella dijo: “Usted sabe viendo que el olor verde y cilantro en la feria? Ya sabes lo que un trabajador sufre de sexo? “Caí pierna. Me di cuenta de que yo estaba concentrado en un problema general y que el problema general es de sexo masculino.

Otro vino cuando las feministas de Sao Paulo me preguntaron cómo trabajaba el tema de la sexualidad dentro de la teología que no funciona en absoluto y más tarde cuando decidí psicoanálisis y de repente a contar mi historia me encontré también la mujer.

¿Qué ha cambiado desde allí?

El feminismo ha cambiado mi relación con el mundo de la religión. Me di cuenta de que el monoteísmo en especial el cristianismo y el catolicismo en particular son muy marcadas por la figura de Dios el Padre quien dice que ser “espíritu puro”, pero en realidad es un espíritu controlado por los hombres. Después de todas las autoridades que se consideran representantes de Dios y que hablan en su nombre son hombres. Por lo que este personaje comienza a molestar a mi Dios se convierte en la imagen de reflexión y semejanza del poder masculino que gobierna el mundo y la conciencia en especial la conciencia femenina.

¿Por qué “especialmente” la hembra?

Pagan dar limosna son explotados y no se dan cuenta porque es dulce esta exploración. Muy me sorprende que después de tantos años de activismo feminista en el mundo de la religión que todavía se encuentran en esa sujeción de las mujeres a todos estos movimientos cantantes sacerdotes estos curas religiones de masas. Me entristece porque imaginado que el feminismo religioso o la filosofía y la teología feminista tenían un poco más surtido efecto. Es algo frustrante para ver cómo se pliegan enamoran imploran ayuda y perdón a estas cifras también dicen representantes de Dios.

Sólo encienda el televisor en cualquier transmisión de estas sectas neopentecostales e incluso católicos para ver que las mujeres son la mayoría de los medios populares. Dejan el mundo doméstico agotador ir a la iglesia cantar aplaudir algunos incluso bailar y de repente encontrar un pastor que dice una palabra delicada y luego vienen tomar un aperitivo. Las iglesias aparecen como una especie de consuelo y piden tanto para los niños por sí mismos todo el sueño de un milagro. También hay una función catártica de la religión y no podemos pasar por alto el hecho de que el capitalismo y la corrupción en su forma actual necesitan las religiones de masas en el que usted es un anónimo, pero al mismo tiempo es alguien.

Los movimientos feministas pueden alcanzar estas mujeres o dejar de comprender el papel que juega la religión en su vida?

Fallar. A veces, en reuniones con las feministas he dicho que son críticos de la religión mí también. Pero el mundo de los suburbios es un mundo religioso. Si no es el catolicismo es el espiritualismo neo-pentecostalismo protestante Candomblé Umbanda. La cultura nacional es una cultura de múltiples religiones. Pero el feminismo encima de un cierto feminismo crítico que ha absorbido las ideas de Marx y Nietzsche Feuerbach sin darse cuenta de los fenómenos de las masas y el poder de la religión. Nos vemos en la televisión el ministro limpia la cara con toallitas y muchas mujeres se apresuran a agarrarnos el paño para limpiarlo como una reliquia. Es una cosa increíble para ver en el siglo 21 y no se puede descuidar. Pero también que no puede tratarse sólo de un punto de vista tengo que ir cerca de esa mujer que recoge el paño y se limpia la cara con ella sociológico. ¿Qué está viviendo? Que las emociones toallita causa? Y para ello tiene que haber hombres y mujeres personas con una sensibilidad poética que se dan cuenta de casi artística cómo este transfundo religiosa hay otro tipo de racionalidad.

Ivone Gebara en el jardín colgante del CCSP, en Sao Paulo (Foto: Marcus Steinmeyer)

A encontrar la abertura para traer la teología feminista a aquellas mujeres que no están actuando en las iglesias y movimientos?

No tenemos espacios institucionales. Mientras yo estaba teólogo de la liberación hasta que hubo algunos como teología de la liberación a pesar de que fue rechazada por el Papa de la época João Paulo II tuvo una aceptación significativa dentro de las autoridades de la Iglesia a ser bastante administrativo. Pero esta historia que siempre se sintió una minoría porque los hombres ocupados todos o casi todos los espacios y [las mujeres] eran un poco los aplausos audiencia y dio su opinión de vez en cuando. Después la cosa fue mejorando ligeramente abierto en algunas zonas, pero cuando queríamos más había conflicto. No se encuentra por ejemplo en cualquier universidad católica un curso sobre la teología feminista. Hace unos años me invitaron a un simposio y termina cuatro días antes ya comprado billete y texto publicado suspendido mi discurso debido a las fuerzas conservadoras que actúan sin saber cómo y hay muchos grupos de católicos y protestantes ultraconservador allí. Sería muy bueno si estuviera ofrecieron un púlpito en el que podía hacer una feminista predicar cada domingo pero tenemos muy poco espacio público. En general los medios populares de las mujeres no saben lo que es la teología feminista y los interesados son aún más movimientos son los filósofos.

¿Cuáles son las raíces de estas fuerzas conservadoras que trabajan al silencio? Son el resultado de la ignorancia completa de la producción de las teólogas feministas o incluso deliberada?

Esta pregunta es muy importante. No hay una causa única que son muchos y siempre hay excepciones. Yo atribuyo esto al rechazo histórico de las formas que tienen monoteísmo masculino chico dice la palabra “Dios” que ha estado jugando por un universo poder masculino. Puede haber cambios? En la estructura actual de la Iglesia Católica no lo hace. Que no aceptarán la representación femenina. Y cuando digo que las mujeres también poner entre comillas con la crítica de lo que es femenino y masculino de Judith Butler. El Dios que hizo la figura de Jesús fue hombre y cualquier intento de hacer otra lectura no tendrá ningún efecto. Tal vez en grupos específicos, pero entonces habrá un impacto en la cultura, que es lo que debe existir.

Incluso la Iglesia en ese momento ha considerado un líder progresista e incluso revolucionario para unos pocos?

Puede ser progresiva desde el punto de vista de la justicia social crítica del capitalismo, pero es conservador en cuanto a la comprensión antropológica del ser humano y la aceptación de las reivindicaciones feministas en la sociedad. También es conservador en materia de moral sexual tanto como él dice cosas como “¿Quién soy yo para juzgar a un homosexual?” Esta declaración no demuestra ninguna de las aberturas, ya que se retira del debate. La cuestión no es la cuestión es qué tratamiento se ha dado a las mujeres que abortan a los homosexuales transexuales? ¿Qué estás aceptando lo que la sociedad humanista si puedo decir así que se ha producido? No admiten por ejemplo Foucault Deleuze Zizek Judith Butler. El Papa dice que no hay una teología de las mujeres. Él es consciente de unos estudios de la ignorancia con autorización y movimientos teológicos feministas en Argentina donde vino. No tiene en cuenta el feminismo como un fenómeno político y sociocultural y religiosa es una ignorancia voluntaria porque los periódicos y revistas no se esconden. ¿Por qué me castigaban y tantos otros? Porque saben que existimos.

Así que debe haber gente que continuamente denuncian que no permiten este poder absoluto sea absoluta. Así que cada vez que un grupo periferia me invita a hablar voy porque quiero ayudar a crear algunas dudas en la mente de las religiosas poco a poco desde el lugar donde se encuentren. Sé damas por ejemplo el lavado de la ropa de los sacerdotes y pastores en la toalla de los paños pasan tiempo jabón electricidad y no cobran nada para este trabajo porque el abrazo del Padre cuando entregan el planchado es ya una recompensa posiblemente porque no reciben afecto en casa. Hay que seguir la deconstrucción de ayuda de la gente piensa aún más ahora que señala a la filosofía de los programas escolares.

Trato de deconstruir esta imagen de Dios y llevar a la gente en esa dirección. Es un proceso muy difícil, porque durante siglos se repite lo mismo si él quiere ir a trabajar si no quiere no lo hará. Todo mi trabajo está siendo un tipo de Beaba para ayudarles a entender que no todos pueden, pero que si nosotros solidarizarmos entre sí tal vez no podemos nada? Trato de ayudar a conectarse horizontalmente con la religión. La tarea es difícil pero necesario.

Vives muchos conflictos ser feminista algo teólogo que es aparentemente tan paradójica?

Muchos de estos conflictos, pero me han ayudado a reflexionar. En la cara del sufrimiento humano a veces cierro. Las numerosas devociones de esas imágenes incluso velas toallita llena de sudor pastorean a mover los intestinos. Me gustaría decir, espera un minuto tal vez otras cosas le ayudan a más de una toallita o para pasar sus diez reales para comprar la imagen de un santo. Siento que el conflicto dentro de mí, pero me di cuenta de que el tiempo del dolor concomitante no es el momento de la racionalidad. Y entonces me doy la bienvenida a lo que las personas dicen que necesitan un sorbo de agua bendita apoyó la cabeza sobre una biblia. Solidaridad a que el dolor pasa por delante de la teoría de la política y el análisis crítico, pero que no le quita mis conflictos. Cuando digo que soy católico También estoy diciendo que no soy una especie de catolicismos pero yo soy otra. Soy una católica por tradición, pero no estoy porque a menudo critican esta misma tradición. Que ser y no se mezclan hasta en mí.

Remitido al e-mail

LA TEÓLOGA MERCEDES NAVARRO RECIBE EL PREMIO DE LA FUNDACIÓN HERBERT HAAG A LA LIBERTAD EN LA IGLESIA


En palabras de Mercedes Navarro, colaboradora habitual de la revista 21, durante la entrega el pasado 19 de marzo, “el premio es un reconocimiento y un estímulo en la difícil tarea de construir la igualdad real de mujeres y varones en la Iglesia y en el mundo”.

El pasado 19 de marzo, la Fundación Herbert Haag para la Libertad en la Iglesia premió a dos religiosas privadas de la posibilidad de educar y a dos iniciativas para potenciar el papel de la mujer en la iglesia. La española Mercedes Navarro Puerto y Jadranka Rebeka Anic, croata (Spilt) han sido galardonadas por ocuparse en su trabajo científico “de la subordinación de las mujeres en la familia, la sociedad, la política y la Iglesia”, así como por demostrar “que una equívoca interpretación de la Biblia e incorrecta praxis de la Iglesia han contribuido a la discriminación de la mujer”, lo que les ha supuesto la condena de sectores conservadores de la Iglesia y la prohibición de enseñar más en institutos y universidades.

En palabras de Mercedes Navarro, colaboradora habitual de la revista 21, “el premio es un reconocimiento y un estímulo en la difíicl tarea de construir la iguladad real de mujeres y varones en la Iglesia y en el mundo”. Igualmente añadió que así se “premia una manera de ver el mundo y la Iglesia, una manera de sr teóloga y hacer teología”.

La Fundación destaca que Navarro y Anic “se comprometen con valentía a cumplir su deseo de respaldar y ayudar a otras mujeres a través de su Comunidad”. La Fundación Herbert Haag ha premiado a las dos religiosas con el Premio Para la Libertad en la Iglesia, “porque no puede ser que la Iglesia católica siempre sea comprensiva y entienda al cincuenta por ciento de las personas, y excluya y discrimine al otro cincuenta en función de su género”. Los cuatro galardonados con el premio Herbert-Haag, considerados por dicha institución “un icono” y “un símbolo de este tiempo” son conscientes de que”las verdaderas creencias solo se podrán desarrollar con libertad de expresión y que la Iglesia únicamente tiene futuro con la mujer dentro de ella”.

La religiosa española Mercedes Navarro Puerto estudió Teología y Psicología en el Instituto Bíblico Pontificio y en la Gregoriana en Roma. Impartía clases de Ciencias de la Biblia en la Universidad de Salamanca y consiguió reconocimiento nacional e internacional con sus libros y artículos sobre María, Eva y otras mujeres de la Biblia, así como sobre teologías feministas y exégesis sobre violencia y sexismo. Fue expulsada en un proceso poco transparente de la cátedra de psicología religiosa, así como de la docencia académica y eclesiástica. Hoy día trabaja como psicóloga freelance, coordina la sección “Teólogas” de la revista 21 y es un referente en España, Italia y Sudamérica.

La religiosa croata Jadranka Rebeka Anic se graduó en la facultad de Teología de la Universidad de Viena en 2001 con una investigación acerca de las mujeres en la Iglesia croata en el siglo XX. Fue vicedirectora del Instituto Franciscano para la Cultura de la Paz en Split, dirigió seminarios acerca de los derechos de las mujeres dentro de una perspectiva judeocristiana e islámica y proyectos referentes a la violencia contra las mujeres en el ámbito familiar y las identidades y roles en función de su género. También enfocó su trabajo en encontrar una solución al concepto de “ideología de género“ y su uso en el contexto eclesiástico y sociopolítico. Es por ello que entró en conflicto con obispos católicos, los cuales la desacreditaron en los países post comunistas con una campaña hacia ella y los denominados “Genderismus“.
Jadranka Rebeka Anić fue atacada públicamente yse la obligó, como religiosa, a practicar y ejercer la humildad y obediencia hacia la jerarquía. Actualmente trabaja como investigadora asociada en el Instituto de Ciencias Sociales Ivo Pilar en Split. Aún se le mantiene la prohibición de ejercer como profesora de teología.

http://www.21rs.es/es/noticias/4248_La-teologa-Mercedes-Navarro-recibe-el-premio-de-la-Fundacion-Herbert-Haag-a-la-libertad-en-la-Iglesia.html#.WNuIJJ4CWQx.facebook

María Clara Bingemer: “La teología de este Papa no se hace en las sacristías, sino que llega a las calles”


La teóloga brasileña María Clara Bingemer, en Boston

RD

Francisco no se limita a la Iglesia y a hablar de la salvación y de la eucaristía”

“Esperemos que Francisco se quede unos cinco años más. Sería lo ideal”

José Manuel Vidal, 20 de marzo de 2017 a las 22:10

(José M. Vidal).- “Si las mujeres se van de la Iglesia, la Iglesia cae a trompazos. Somos las que sostenemos la Iglesia”. La teóloga brasileña María Clara Bingemer ha demostrado de sobra la veracidad de esta afirmación suya con su propia trayectoria profesional, desde su cátedra en la Universidad Pontificia de Río de Janeiro y con otros cargos en varias universidades norteamericanas. Habló con RD durante el I Encuentro Iberoamericano de Teología de Boston sobre cómo ve el papado de Francisco como teóloga y mujer comprometida.

Estamos en el Boston College con María Clara Bingemer, que va a participar en el I Encuentro Iberoamericano de Teología. ¿Qué esperas del encuentro?

Mucho, porque hace bastante tiempo que no se hace un encuentro de este porte buscando, justamente durante el pontificado del Papa Francisco, las cuestiones que ha levantado y traído de vuelta. El Papa Francisco ha puesto nuevamente a la Iglesia de Latinoamérica bajo los reflectores.

Y es una oportunidad de dialogar con los históricos que vivieron toda la génesis de Medellín, de la Teología de la liberación, de la opción por los pobres… Todo ese proceso doloroso que fue, de dificultades con el Vaticano. Y es una oportunidad de tenerlos junto a europeos y gente del norte que tiene sintonía con esta teología. Y a los jóvenes, que son la esperanza del futuro.

¿Intentáis con esto, de alguna manera, ayudar al Papa con sus reformas?

Seguramente es una manera de hacer que todo lo que propone Francisco llegue más lejos y más ampliado. A que se extienda en la Iglesia.

Y hay un punto importante que espero logremos, por lo menos, empezar a tratar aquí. Hay todo un trabajo por delante primero, de traducción de textos inglés-español, porque la gente del mundo angloparlante, si el texto no está en inglés, no lo lee, y no saben ni que existe.

Teólogos buenísimos, latinoamericanos e incluso españoles, no son ni citados. Lo sé porque pasé mucho tiempo en universidades americanas buscando sus obras y no las encontraba porque no estaban traducidas al inglés. La gran cosa que hizo que la Teología de la Liberación entrara en Estados Unidos, fue que Orbis tradujo todo un corpus en inglés. Por lo que pienso que hay que hacer este trabajo, tanto por el norte como por el sur.

De una mujer como Dorothy Day, que está en proceso de canonización y que fue la pionera de lo que podía ser la Teología de la Liberación en Norteamérica, no hay ni sola de sus obras traducida al español o al portugués. Es desconocida totalmente.

Nosotros hicimos, en nuestra universidad, un simposio sobre ella y acaba de salir el libro. Y la gente se maravillaba y no entendía cómo no sabían nada de ella.

¿El libro, pensáis traducirlo al castellano?

Sus textos, son los que deberían ser traducidos al español, porque los brasileños lo leen perfectamente. No sé si al revés pasa igual.

Nos apañamos también.

Eso por un lado. Por otro tenemos que aprender a hacer publicaciones más ágiles. Blogs, textos cortos, entrevistas, vídeos de la gente que está pensando, porque a veces eso llega más rápido.

Pero para eso, los teólogos sois muy reticentes. Queréis matizarlo todo, huis de los titulares. Los medios os dan miedo a muchos. No estoy generalizando, claro.

Es el resultado de los treinta años que vivimos bajo censura y bajo vigilancia. Todo lo que un teólogo puede decir, puede ser usado contra él. Puedes perder la cátedra. Pero hoy es otro momento.

¿Estáis percibiendo ya este momento distinto, esa libertad?

Sí, yo la percibo. Y soy de la diócesis más conservadora de Brasil.

¿Cuál es?

Río de Janeiro, que tenía a don Eugenio Sales. Había que cuidar cada suspiro, porque si no, podía ser interpretado como una herejía. Yo hice un vídeo que me pidieron las paulinas sobre la Santísima Trinidad y tuve que ir a conversar con el obispo auxiliar. Me dijo: “¿Por qué no habla del Ingénito?” Yo le dije: “Eso no es lenguaje para vídeo”. Pensé: “La gente va a creer que se trata de un remedio”.

No sé, tendía que decir el Padre, no el Ingénito, porque hablar en esos términos…, eran unas cosas como de locos. Y claro, también había mucha autocensura.

De Sales pasasteis a Scherer

Sí, Eusebio era más abierto. Pero hoy día se siente más libre el aire. Ya no se puede comentar que el Papa está contra eso. Se le puede citar abundantemente.

¿Ha habido una inflexión?

Sí. Aunque creo que hay sectores en la Iglesia que no dan mucha importancia a lo que dice el Papa. Siguen en los pontificados anteriores. Precisamente por eso nosotros tenemos que trabajar para que este pontificado sea de alcance.

Subirse al carro de la ilusión que viene de Roma. Pero hay mucha jerarquía que no se está subiendo a ese carro.

Sí. Y no combate, simplemente ignora. Hay algunos, no muchos, para los que la noticia fue difícil de tragar. Y los cuatro cardenales que combatieron abiertamente.

Ahora estamos buscando en la Universidad, para contratar nuevos profesores en el departamento. Y admitir profesores laicos, es muy difícil. Cuando recordamos lo que dice el Papa Francisco, no nos escuchan demasiado.

O sea, que hay viejas inercias que cuestan superar.

Sí. Pero creo que en el conjunto se va dando una movilidad. Y la gente está tomando conciencia del camino que hizo América Latina y que fue cortado por el medio.

O sea, que América Latina está de moda. La Teología, del Sur, el Papa del Sur.

Sí, está al frente. Y lo bueno que me veo, es que la Teología de este Papa no se hace en las sacristías, sino que llega a las calles. Él habla sobre otros temas, sus escritos, Laudato si’, Evangelii Gaudium y Amoris Laetitia, tienen calle, como decimos nosotros. No están hechos en una oficina cerrada, con cinco hombres elevados legislando sobre las relaciones sexuales de los matrimonios, que es un absurdo. Se respira otro espíritu. Y creo que tenemos responsabilidad para con esta nueva situación. No solamente para no dejarla morir, sino para hacerla crecer.

Tú conoces bien Estados Unidos. Has dado clases aquí.

He estado muchas veces en los últimos diez años.

Lo hispano, a nivel eclesiástico, ¿cómo está en Estados Unidos?

Es casi mayoritario a nivel numérico. Pero hay reductos bastante conservadores, hispanos también. Por otro lado, hay una masa grande que llena las iglesias y está sedienta de pastoral, de espiritualidad. Y creo que todo lo que se está organizando aquí en Boston, en Chicago y algún que otro lugar, de cursos de Teología en español, está ayudando mucho para que esos hispanos se vuelvan actores más activos en el escenario eclesiástico.

¿Pero eso todavía no tiene reflejo a nivel de jerarquía, a niveles futuros?

Todavía no, pero terminará por tenerlo porque va a haber más obispos hispanos, y más obispos afrodescencientes. Estamos en tiempos difíciles en Estados Unidos también.

Sobre todo con Trump. ¿Qué representa la llegada de Trump para la Iglesia en general y para la Iglesia en Estados Unidos?

Es muy complejo, porque le han apoyado muchos obispos, al declararse pro-vida. Es fácil decir “soy pro-vida” cuando la verdad es que no creo que le importe mucho. Aquí están obsesionados por cosas como el aborto, y creían que Hilary, como es feminista, era pro aborto. Yo no creo que lo sea. Tiene esa visión de las católicas por el derecho a decidir. Esas cosas que son muy americanas. Y me parece que, por lo menos, es una persona más preparada, más cualificada.

Ese hombre, no entiendo cómo consiguió captar tantos votos. Es por cuestiones de dinero. Conversando con algunos americanos, por ejemplo el electricista, bien americano, bien clase media, me decía que iba a votar por Trump. “¿Pero por qué?”, preguntaba yo. “Pues porque estoy harto de pagar tantos impuestos, y los inmigrantes ilegales no los pagan…”, cosas así. Todo por el dinero.

El Papa se puede convertir en el otro gran líder mundial que puede hacer contrapeso a este hombre.

Ya lo es. Es una persona que tiene entrada por todos lados. Consiguió que Estados Unidos y Cuba volvieran a dialogar. En Oriente Medio, es muy escuchado. Y en Europa. Creo que es la figura positiva, el líder positivo que hay en el mundo.

¿Y le pueden frenar?

No. Es decir, él tiene que saber que va a llegar hasta determinado punto. Lo que no le dejarán, quizás, es ir más adelante. Pero muchas cosas sí que puede hacer. Y su voz puede ser oída. Y lo es, de hecho, porque él habla en varios atrios. No se limita a la Iglesia y a hablar de la salvación y de la eucaristía. Habla de eso también, pero además, habla de la sociedad, de la dictadura del dinero, de la pobreza, de los excluidos, de la ecología.

La Laudato si’, creo que ha sido un elemento de influencia, porque es tan bueno el documento que es respetado por todo el mundo. Leí una entrevista de Edgar Morin, que es un pensador francés, y decía que era la cosa más nueva que había visto, y más maravillosa.

Pero Trump no va por ahí.

Pero yo no sé si Trump va a llegar a ser un líder mundial. Es presidente de Estados Unidos, y tiene ese poder. Obama era un líder. Trump es como George Bush, un tonto que está sentado en la Casa Blanca.

¿Vamos a un escenario de Guerra de las Galaxias? ¿El hombre de la luz y el hombre de la oscuridad?

Sí, las dos banderas. Un poco las dos banderas de san Ignacio. Es un tipo que da miedo, que podrá gritar, hacer decretos, y dificultar la vida de mucha gente. Que trae sufrimiento a los migrantes, seguramente.

¿Lo de la inmigración, está movilizando ya a la gente en contra de Trump?

Parecía que se hablaba de una manera informal de eso, pero ahora, en los aeropuertos me quedé impresionada de cómo controlaban las maletas de los de Oriente Medio, de todos los que parecían venir de países musulmanes.

A nosotros nos recibió en Boston un señor con una pancarta que decía “Muslim = terrorista”.

¿Ves? En Europa pasa un poco también, pero no tan descarado. En Francia hay mucha oposición al árabe. Creo que en el que más.

¿La Iglesia latinoamericana debería plantarse en el CELAM, en las instituciones que tiene conjuntas, para luchar contra esto?

Pienso que debería estar mucho más metida en el tema de los migrantes. Yo ahora vuelvo a Brasil, y el 20 de noviembre estaré en Roma con mi marido, que trabaja con los scalabrinianos, y están haciendo un fórum sobre migración. Un fórum grande, con muchas sesiones. Es una congregación dedicada a eso.

Pienso que el tema de la migración es uno de los temas clave de hoy en día. Creo que estamos viviendo en un mundo con una nueva geografía y hay gente, Trump incluso, que está queriendo volver a la geografía antigua. Eso puede perjudicar muchas cosas que han sido hechas, por ejemplo, todo el sueño de la Europa unida. Esto puede echarlo todo a perder. Otra vez dividir, cambiar las monedas… Supuso un avance enorme, América Latina debía hacer algo similar con Mercosur.

La “patria grande” de la que habla el Papa.

Claro. Y eso implica una nueva geografía y una nueva visión de lo que es la frontera. Acabamos de hacer un simposio en Roma, con la Universidad de Notre Dame de aquí, la Universidad de Perugia, la de Francia y la nuestra de Río sobre “El Extranjero”, el desafío del migrante. Me parece algo muy importante.

Por eso el Papa insiste una y otra vez en ese tema. Es una de sus banderas.

La cuestión de los migrantes la trata él. Es una demostración de la importancia que le da.

Nosotros no tenemos tanta conciencia de esto. En América Latina no tenemos un problema tan agudo como lo es en Estados Unidos y en Europa. Es una tragedia.

Vi en Facebook una cosa interesante. Había una foto de un embrión en un lado, y en el otro una niña con el chaleco salvavidas, como ahogándose. La pregunta era si una vida cuenta y la otra no. Se trata de vidas humanas.

A esa dinámica de que cuenten las dos vidas, se le ha dado la vuelta a nivel eclesiástico. Hasta ahora se incidía más en la del embrión.

Pero estamos en proceso de cambio. Ya está en la mentalidad de todos. El proceso se está dando.

¿Crees que el proceso abierto por Francisco va a cuajar? ¿Tiene tiempo para que cuaje?

Yo confío mucho. Primero para que Dios le dé salud por lo menos para unos años. En esta situación se necesitan unos dos consistorios más para garantizar la sucesión un poco. Todavía no tiene el número de electores.

Pero por otro lado, su elección fue algo tan sorprendente que creo que no tenemos el derecho de dudar del Espíritu Santo. Yo debo de confesar que cuando anunciaron su nombre no sabía de sus historias en Argentina, a veces no muy positivas, que contaban. Pero después, cuando saludó con su Teología impecable, y dio la bendición, conquistó a todo el mundo. Yo lo conocí en Buenos Aires y era muy serio. No sonreía. Y ahora, es la alegría caminando.

Le cambió la cara.

Cambió completamente.

¿Se cree poseído por una misión especial?

Yo creo que tuvo una consolación sin causa precedente ahí, como buen jesuita, salió adelante y eso es lo que le da fuerzas. Porque imagínate todo lo que cada día, ese hombre, debe tener de trabajo, de palos.

Con 80 años, además.

Es que no es un niño.

En España hay muchos obispos y muchos curas que cuando les dices de subirse al carro dicen: “No, ya somos mayores, estamos cansados…” Y yo siempre les digo: “Oye, el Papa es más mayor que tú y está tirando del carro de una forma ejemplar”.

Claro. Es impresionante. Cuando estuvo en Brasil en la Jornada de la Juventud, uf, fue un éxito total. Sin seguridad, con la ventanilla abierta, paseando tranquilamente, tomando cafeciño con los pentescostales y con umbandistas…

En medio de las favelas.

Tiene calle.

La Iglesia de Brasil parece que le sigue más. Ya estaba en ese camino, ¿no?

Sí. Teníamos el mejor episcopado de todo el mundo. Son 400 obispos. Eran 300 en la época de Juan Pablo II. Había una mayoría moderada, un grupo pequeño conservador, y un grupo muy activo, muy fuerte y muy profético de progresistas. Y ese daba el tono. Y la mayoría moderada lo seguía. Los obispos vivían La Milla. Todo lo que hablaba la Conferencia Episcopal era noticia. Juan Pablo II fue anulando. Tuvo 26 años para hacerlo nombrando, observando los de movimientos en secreto. Ahora empezó a cambiar.

¿Se está revirtiendo otra vez?

Sí, pero revertir una cosa de tantos años, donde los últimos de esa generación están muriendo ahora: murió don Luciano, don Pablo Evaristo… Don Angélico sigue vivo, pero ya está viejo. Fueron nombrados no sé cuántos focolares. Incluso, por ejemplo, el cardenal responsable del dicasterio de la Vida Religiosa, es un brasileño. Es focolarín, ¿qué está haciendo ahí? ¿Por qué lo pusieron ahí?

Francisco lo confirmó. Quizás sea un hombre fácil de trabajar, no lo sé, pero el nombramiento viene de antes, viene de Benedicto. Juan Pablo II dio muchas alas a los movimientos. A la vida religiosa, la puso de costado. Yo creo que eso tuvo mucha influencia en la configuración.

Ahora, en la Iglesia de Brasil, están empezando a aparecer obispos nuevos y buenos. Y abiertos. Creo que estamos en un buen momento. Pero necesita tiempo. Esperemos que Francisco se quede unos cinco años más. Sería lo ideal para que pueda nombrar más cardenales.

Y que le suceda alguien en la misma línea.

Claro. Porque todo eso es juego político. Gustavo Gutiérrez decía que si Juan Pablo se hubiera retirado estando muy enfermo, Martini hubiera sido el Papa. Y sería bien distinto. Cuando él murió, Martini ya estaba muy enfermo, no aceptó. Y fue Benedicto. Pobre hombre, pasará a la historia por su renuncia. Gran gestor, reconocer que no daba abasto, que no podía más.

¿Eso le justifica ante la historia?

Tranquilamente. Un hombre inteligente.

¿Es irreversible esta nueva tendencia que se está marcando el Papa Francisco? ¿Es imposible que se revierta al menos a corto plazo?

No. Nada es imposible. Todavía es muy viva la pegada conservadora. Muy viva y muy activa. Tiene mucho poder. El cardenal Burke, con su cola… Eso atrae a algunas personas. Atrae a los jóvenes incluso. El joven clero, a veces impresiona. Al joven clero diocesano le gustan los trapos, los ornamentos, el poder. La mayoría de nuestros alumnos son laicos y en posgrado tenemos muchos jóvenes protestantes y son excelentes. Están casados y tienen que mantener mujer e hijos. Los jóvenes curas son…

¿O sea, que una de las soluciones a eso podría ser el celibato opcional? ¿Les haría más humanos, más de la vida real? ¿O no?

Creo que para los diocesanos eso sería una cosa a considerar seriamente. Primero, que la Iglesia lo necesita. Brasil es el mayor país católico del mundo. El 70% de los brasileños no tienen eucaristía el domingo. No porque no quieran, es porque no hay clero. Depende enteramente del clero para hacer la eucaristía. Entonces, hay ministras con celebraciones de la palabra, que el pueblo considera misa. Incluso dicen que prefieren la misa de la monja a la del cura.

Creo que podían llamar de vuelta a los curas casados. Algunos estarían encantados de volver. Habría camino. Pienso que Francisco pensó en eso.

¿Cómo está ese movimiento en Brasil? En Europa, se dice que Francisco le dice al cardenal Hummes: “Abrid caminos en ese terreno. Id por delante”. ¿Se está haciendo algo en ese sentido?

Hay varios frentes. Primero reforzar el tema de los diáconos permanentes, que puedan venir presbíteros.Tienen formación y la mitad ya son casados.

Otra es permitir las relaciones de los viri probati. Quizás primero para algunas regiones que más lo necesiten. No en las urbes, que tienen mucho clero.

La Conferencia Episcopal brasileña ya llevó esa cuestión a Aparecida. Recogieron el problema pero no la solución. Todas las iglesias cristianas admiten el presbítero casado. Incluso la ortodoxa y los anglicanos.

El tema de la mujer en la Iglesia, supongo que como mujer teóloga te interesa.

Pobre mujer. Bueno, mucha gente se enojó con Francisco cuando dijo que la ordenación de la mujer era muy difícil de hacer. Yo no me enojé, primero porque es verdad, Juan Pablo II ató la cosa. Habrá algún camino canónico, pero debe ser muy difícil.

Y segundo, porque no creo que deba ser una prioridad. Sé que para muchas mujeres esto es un dolor. Saben que pueden prestar un servicio, a veces mucho mejor que los curas. Pero creo que queda un largo camino.

Él ha hecho algunas cosas; puso algunas mujeres en puestos claves, incluyó más mujeres en la Comisión Teológica Internacional. En abril voy a Roma a participar en un encuentro de un grupo de mujeres, que va a ser un seminario de Teología para poner en práctica eso que el Papa Francisco dice que falta, una Teología más de la mujer. Hubo un primer encuentro y en este segundo el tema es “Lágrimas”.

También ha creado la Comisión para las Diaconisas.

Claro.

¿Esa comisión puede llegar a algún sitio? ¿O se abrió simplemente por hacer algo?

Claro que sí. Fue un gesto concreto, vamos a esperar que salga. La americana que está ahí es una guerrera, Phyllis Zagano. Escribió un libro sobre el diaconado de las mujeres. Es muy abierta y muy peleona. No está ahí solo para figurar. Yo creo que va a luchar.

¿Pero, no hay algunos temas, como este del que estamos hablando de la mujer, que corren tanta prisa que es inevitable e ineludible hacerlo? De cara a la gente. Mis hijas de 24 años no lo entienden.

Estoy totalmente de acuerdo contigo. Pero incluso entre los laicos, según las mentalidades, es machista. El machismo es una plaga. Es algo muy arraigado. Sobre todo en la cultura latina. Hay que decir esto en favor de los gringos. Las mujeres conquistaron muchas cosas, por ejemplo, en los cuerpos docentes de las facultades de Teología, hay muchísimas mujeres. En puestos importantes, como directoras.

Una vez, el provincial de los jesuitas fue al cardenal de Río a proponer mi nombre como directora del departamento, y casi le da un infarto. ¡Cómo! ¡Una mujer! No pudo ser.

La primera vez que fui a hablar en la Conferencia Episcopal sobre un documento de Juan Pablo II, la Dominum et Vivificantem, don Luciano, que me adoraba y que era amigo mío, cuando la monja que organizaba dijo: “Quien va venir es la doctora Maria Clara Bingemer”, dijo: “¿Pero cómo hermana? ¡Para hablar de un documento pontificio a los obispos!” Después, me abrazó y me dijo: yo creo que es cuestión de entrar en los espacios, ¿no?

Pero es como un cuerpo extraño. Creen que las mujeres son seres de otra galaxia, creo.

Hay miedo. El miedo a Eva, desde siempre.

Miedo-pánico. Las mujeres que tienen un perfil, asustan locamente. Y empiezan las críticas: es machona, no es femenina…, así las marginan.

Aquí, no. Aquí hay respeto. Ellas tienen, en las facultades de Teología, el llamado tenure, que es la estabilidad. No las pueden echar porque el obispo se haya puesto de mal humor. Y hay mujeres que se han destacado muchísimo. Eso en el campo teológico, otra cosa es lo que pasa en las parroquias. Porque esta cosa de no tener acceso a los niveles de coordinación y de poder, realmente juega un papel. La mujer nunca está en el altar.

En Europa, en el centro, por ejemplo en la catedral de Amsterdam, tienen una eucaristía cada seis meses. Hay muchas mujeres mujeres que hacen homilías. En Europa se están empezando a dar esas cosas. En Alemania. Y aquí, los americanos inventan cualquier cosa. Hacen iglesias mezcladas.

Pero en las iglesias católicas y en la parroquias católicas tradicionales, creo que todavía hay mucho por caminar. Y creo que es un tema muy urgente porque la mujer se harta de estar siempre subordinada, siempre en plano secundario, siempre tratada con condescendencia.

Y la imagen que damos a nivel social.

Sí, que es horrible. Eso ocasiona algo que creo no es muy positivo. Por ejemplo, las mujeres de aquí son un poco agrias. Les vas ayudar para cargar algo y dicen: “¡No! Yo puedo hacerlo sola”. Pero es una reacción solo para reafirmar la igualdad.

Estoy más alineada con ese feminismo de la diferencia. Somos diferentes, pero por eso mismo tenemos que estar juntos, para enriquecer la humanidad. Si la mujer está fuera, la humanidad se empobrece. La Iglesia se quedó en un reducto de machos célibes que no entienden nada de ciertas cuestiones de la vida. Y hay que legislar sobre todo.

¿Y tú crees que la institución va a poder coger ese tren en marcha que va cada vez más rápido?

Martini decía que llevamos 200 años de retraso y no sé ahora. El papa Francisco está acelerando el proceso de adaptación y de puesta al día, el aggiornamento, pero aún así parece que va tan lento…

Va muy lento. Por ejemplo, este último semestre estuve de sabático aquí, en el Boston College, y mi investigación fue sobre una pensadora francesa atea, agnóstica. Julia Kristeva. La llaman mucho para hablar en la catedral de Notre Dame sobre el humanismo.

La recuerdo en Asís.

Ella tiene un pensamiento sobre la maternidad que es el más bonito que he visto. Y su símbolo es la Virgen María. Dice que el Occidente perdió el discurso sobre la maternidad. Que tiene que recuperarlo. Y el catolicismo tiene una contribución fantástica con la Virgen María.

Hace una lectura de la mariología que es muy linda, y diferente, pero muy respetuosa, de la fe. Es una representante del mundo secularizado. Del mundo sin creencias. Y yo tengo miedo de que las mujeres también perdamos lo que es propio nuestro: el poder de la mujer de ser madre. Es un poder, aunque sea también una vulnerabilidad.

Y un privilegio, claro.

Sí, el poder de alimentar el hijo con su propio cuerpo. Yo escribí mucho sobre eso. Es un gesto eucarístico. Entonces, no puede celebrar pero puede ser eucaristía.

Por ahí es por donde creo que apunta el Papa.

Él espera un poco eso. Que la Teología de la mujer no sea tan vindicativa. Que no sea una versión femenina del machismo.

Pero, al final da la sensación de que la institución siempre pone paños calientes, que ese tipo de salida, invariablemente, es justificar que no se le considere en igualdad de condiciones.

Sí, son milenios para recuperar. En la Iglesia primitiva las mujeres tenían un papel más activo.

Y, esto también es importante, hubo mujeres en la Iglesia que ahora están empezando a ser rescatadas, las místicas. Porque con la mística uno no puede meterse. ¿Qué van a hacer? ¿Negar?. No.

Antes era un poco como que sólo estaba Teresa de Ávila, pero hay muchas más y contemporáneas.

Por ejemplo, que Benedicto XVI haya citado en sus últimas homilías como Papa a Etty Hillesum, una judía agnóstica que tuvo cuatrocientos mil amantes, y un día se enamoró de un psicólogo, y él le dijo: “Creo que deberías rezar”. Y desde entonces fue una mística. Fue voluntariamente al campo de concentración, dejó dos diarios y unas cartas increíbles. Todo el mundo la estudia en el mundo entero. Es una inspiración para católicos, cristianos de todos los matices, ateos, para todos.

Es una mujer muy mujer, muy consciente de su cuerpo, de su sexualidad. Hizo un aborto en medio del camino. Imagínate en la guerra…

Esa cosa del aborto es un tema más delicado. Muy serio. Yo estoy en contra del aborto. Pero como dice Ivone Gebara, a veces se empieza hablando del aborto y no de la sociedad abortiva que empuja a las mujeres, sobre todo a las pobres, a hacer abortos, porque el hombre no se responsabiliza, las abandona. Ahí estuvo la raíz de su conversión, sufrió muchísimo. Porque el novio dijo: si tienes ese hijo, yo me voy. Ella lo amaba mucho y perdió el hijo y al hombre. Pensó que nunca iba a volver a quedar embarazada, pero después tuvo una hija, y se convirtió.

Al final sí que veo que eres optimista, o que tienes esperanza.

Hay que tener esperanza. Si las mujeres se van de la Iglesia, la Iglesia cae a trompazos. Somos las que sostenemos la Iglesia. En la película sobre la vida de Francisco se ve la importancia que tuvieron las mujeres en su vida. Una comunista que fue su jefa cuando trabajaba como químico, después otra que era una jueza y que lo ayudaba a sacar a la gente…

Su abuela.

Pienso que las mujeres son las columnas de la Iglesia. Y espero que se tome conciencia de la necesidad de una actuación y de una presencia más efectiva de la mujer, pues así iremos lejos.

Muchas gracias, un placer.

De nada.

Otros titulares:

El Papa Francisco ha puesto nuevamente a la Iglesia de Latinoamérica bajo los reflectores

Creo que hay sectores en la Iglesia que no dan mucha importancia a lo que dice el Papa. Siguen en los pontificados anteriores. Precisamente por eso nosotros tenemos que trabajar para que este pontificado sea de alcance

No entiendo cómo Trump consiguió captar tantos votos. Es por cuestiones de dinero

El Papa es una persona que tiene entrada por todos lados. Consiguió que Estados Unidos y Cuba volvieran a dialogar. En Oriente Medio, es muy escuchado. Y en Europa. Creo que es… el líder positivo que hay en el mundo

No le pueden frenar al Papa… Tiene que saber que va a llegar hasta determinado punto. Lo que no le dejarán, quizás, es ir más adelante

La voz del Papa puede ser oída. Y lo es, de hecho, porque él habla en varios atrios

Pienso que la Iglesia debería estar mucho más metida en el tema de los migrantes

La elección de este Papa fue algo tan sorprendente que creo que no tenemos el derecho de dudar del Espíritu Santo

Ahora, en la Iglesia de Brasil, están empezando a aparecer obispos nuevos y buenos. Y abiertos. Creo que estamos en un buen momento

Esperemos que Francisco se quede unos cinco años más. Sería lo ideal para que pueda nombrar más cardenales

El 70% de los brasileños no tienen eucaristía el domingo. No porque no quieran, es porque no hay clero

Creo que podían llamar de vuelta a los curas casados. Algunos estarían encantados de volver. Habría camino. Pienso que Francisco pensó en eso

No creo que la ordenación de las mujeres deba ser una prioridad

El Papa espera que la Teología de la mujer no sea tan vindicativa. Que no sea una versión femenina del machismo

Si las mujeres se van de la Iglesia, la Iglesia cae a trompazos. Somos las que sostenemos la Iglesia


http://www.periodistadigital.com/religion/america/2017/03/20/religion-mujeres-america-brasil-encuentro-iberoamericano-teologia-maria-clara-bingemer-la-teologia-de-este-papa-no-se-hace-en-las-sacristias-sino-que-lle

Consuelo Vélez: “Me sigue doliendo la situación de la mujer en la Iglesia, incluso con Francisco”


Olga Consuelo Vélez

“Hay que lograr el reconocimiento pleno de las mujeres en el corazón de la Iglesia”

“La Teología tiene que ser escuchar a los pobres, hablar con ellos y vivir con ellos”

José Manuel Vidal, 19 de marzo de 2017 a las 22:38

La presencia de la Iglesia en el proceso de paz, no es tan contundente como uno esperaría para este tipo de realidades. En cambio, para hacer manifestaciones contra la ideología de género, ahí si lo son

Ponencia/>

Ponencia

(José M. Vidal).- Consuelo Vélez se define a sí misma como una teóloga colombiana interesada por aportar, desde el laicado y desde la mujer, un compromiso de la fe con la realidad en la que vivimos, para dinamizar una Iglesia cada vez más inclusiva, más comprometida y más solidaria. Abanderada de la defensa de la mujer, le duele su situación en la Iglesia, incluso con Francisco y pide su “reconocimiento pleno”.

Hablamos con ella durante el I Encuentro Iberoamericano de Teología, que se celebró en Boston hace aproximadamente un mes. En su brillante ponencia, habló de los desafíos de la Teología y de la exclusión. De las periferias geográficas y existenciales.

Consuelo ¿Desde cuándo eres teóloga profesional?

El doctorado lo hice en Brasil del 96 al 99, entonces, desde el 99. Fue la plataforma definitiva como para yo sentir que podía escribir, decir, comunicar y enseñar. Pero desde el 87 ya enseñaba en la Facultad de Teología de la Universidad Javeriana. Primero, en los cursos de Teología que se le dan a los diferentes estudiantes de las otras carreras que hay en la Universidad. Luego, en lo que se llamaba la carrera de Ciencias Religiosas, donde había más religiosas o laicos. Y alguna clase daba en la Facultad de Teología, propiamente.

Cuando volví con el doctorado, se abrieron mucho más las puertas, de hecho, me nombraron directora de la carrera de Teología, que fue toda una novedad, porque era una mujer y laica.

¿Fuiste de la primeras mujeres en ser teóloga?

Sí, fui la primera.

En Colombia.

Y hasta ahora. Hace un mes nombraron a otra mujer como directora de la carrera de Teología. La segunda, en todos estos años, en Colombia.

¿Por qué hay tan pocas mujeres teólogas?

Creo que no es fácil estudiar Teología porque, para una mujer, luego no hay un campo de trabajo claro. En las facultades, eclesiásticas o civiles, por la tradición, en principio se prefiere a un sacerdote. Y si las facultades son de comunidades religiosas, se prefiere un sacerdote de esa comunidad.

También hay muchas comunidades religiosas femeninas y sin embargo esas mujeres no tienen tanta salida hacia la Teología.

No, porque tradicionalmente, lo mismo que pasa en Roma, en Colombia las religiosas estudiaban por la tarde, y Ciencias Religiosas. Y por la mañana se estudiaba Teología, dirigido para los que iban para el sacerdocio.

Siempre ha habido alguna religiosa y algunas laicas, aunque poquitas. La Facultad de Teología, ha sido más bien para los sacerdotes. No es que se hayan cerrado las puertas, pero digamos que el primer interés de la vida de las religiosas, no es ser teólogas, sino responder a sus colegios, sus hospitales, sus obras sociales…

Estudiar Teología, que implica primero estudiar Filosofía, resulta demasiado para los planes que tienen las comunidades religiosas. Se pretende que la religiosa estudie algo de formación teológica, y de ahí que lo haga en la carrera de Ciencias Religiosas.

Pero también, por debajo de todo eso, hay algo más estructural.

Cuando fui directora de carrera, intenté motivar, pero creo que fracasé, a las comunidades religiosas femeninas a pensar cuál es la diferencia entre estudiar Ciencias Religiosas y Teología. A que no debería haber esa diferencia entre las dos disciplinas, y que ellas, que se dedicaban a evangelizar, deberían estudiar Teología.

Pero había un problema de fondo: a las religiosas no les dan tanto tiempo para estudiar como a los varones, para estudiar su Teología. Las religiosas, ya bastante hacían con estudiar Ciencias Religiosas, porque por la mañana tenían que trabajar en el colegio y por la tarde iban a estudiar. Y por la noche, quitándole horas al sueño, responder a los trabajos.

Yo les preguntaba que por qué no podían ser como los varones, que vienen a estudiar por la mañana, por la tarde hacen sus trabajos, y en el fin de semana tal vez hacen algún apostolado. Ellas me respondían que no, porque no querían vivir cómodas como los varones. Que la vida tiene que ser de entrega, de servicio, etc. Cosa que es loable, pero también es cuestionable.

Creo, que si no se entiende que el estudio también es un apostolado, y un servicio a la evangelización para hacerlo bien, se recortan horizontes. Y pienso, que detrás también está la imagen de la mujer sacrificada, que tiene que entregar hasta el último suspiro. Y que si una no dice esto parece que va en contra del Evangelio, o de la mujer, o del papel de generosidad y entrega que debería caracterizar a las mujeres.

Pero pienso, que cuidando que la vida sea de entrega, de seguimiento y de fidelidad, las mujeres tenemos derecho, como los varones, a tener tiempo para estudiar y para formarnos, para ejercer ser teólogas.

Tengo que reconocer, que sí hay algunas religiosas en Colombia que han estudiado Teología, como Carmiña Navia, Marta Inés Restrepo, algunas dominicas…

Son las mínimas.

Sí, no hay muchas.

¿Y una especie de florero? Es decir, estructuralmente los hombres están desde siempre. Y las monjas, pues bueno, son monjas y se dedican a servir.

Realmente, cuando yo estudié Teología, algunos profesores se burlaban de las religiosas que estudiaban hasta Ciencias Religiosas. Algún sacerdote, que impartía esta disciplina, las trataba mal. Era un desprecio. No de todos, pero sí algunos.

Ayer sacudiste el I Encuentro Iberoamericano un poco, con tus tesis sobre la mujer. ¿Te sigue doliendo la situación de la mujer en la Iglesia, incluso con Francisco?

Sí, creo que para el Papa, en este momento, la preocupación de la mujer no es la suya, y a veces, es peor lo que dice que lo que no dice. Porque, mejorar la situación de la mujer no es que se nos diga: “mire, que como la Virgen María es mujer, ustedes quédense tranquilas”. O, “que ya voy a nombrar más mujeres para equis comisión o para tal otra…”

Eso, puede acontecer y tiene que acontecer, pero la pregunta es más de fondo: ¿cómo hacemos para liberar a la Iglesia (y esto el Papa lo dice), del clericalismo? A lo que habría que añadirle: y alcanzar el reconocimiento pleno del papel de las mujeres en el corazón de la Iglesia.

En este mismo evento, ayer decían: “pero mire, hemos invitado a diez mujeres…” Como si nos hicieran un favor. Ya es mucho, abrieron el camino para diez mujeres… Y no sé si estamos diez, pero digamos que sí.

Esas frases son las que se tienen que ir acabando. La responsabilidad, es ver cómo hacemos para enriquecernos con voces distintas. Y esas voces distintas son de mujeres, de laicos (varones y mujeres) y son de pobres. En este congreso, pensaba ayer, hablamos mucho de los pobres pero no los invitamos para escucharlos de primera mano.

La Teología tiene que ser escuchar a los pobres, hablar con ellos y vivir con ellos. Todo eso lo decíamos ayer: de qué manera cambiamos las estructuras para que se abran un poquito esas experiencias. Cada uno, luego, en su trabajo pastoral, posiblemente sea muy cercano y amigo de los pobres. Pero son dudas que uno tiene, de cómo hacemos para cambiar esa mentalidad.

¿Mientras no se conceda el derecho de la mujer de subir al altar, estaréis siempre en un segundo lugar? ¿Ése es el gran objetivo? ¿O cuál es?

No. Yo no creo que sea el objetivo, ni que es el punto de llegada, aunque posiblemente pasa por ahí. Pero no es mi interés en este momento pelear o no pelear ese punto.

Para mí lo importante es liberar esa mentalidad clerical y esa vinculación entre el sacerdocio ministerial y la autoridad total, a todo nivel, en enseñanza teológica y en enseñanza magisterial, que está totalmente unido. La palabra de los laicos, mujeres y varones, no tiene una autoridad. Yo creo que debería ser reconocida y que no necesariamente venga unida al sacerdocio.

Que luego lleguemos hasta allí, sí. Pero ahora, no es mi lucha primera porque no quiero contribuir al clericalismo, aunque sí me gustaría que hubiera mucha más participación.

Cuando yo fui directora de carrera, escribí: “ojalá que se acabe pronto, esto de “primera directora mujer”. Pero terminé mi directorio por el 2008 y estamos en el 2017. Han pasado nueve años para que se vuelva a nombrar una mujer. Es mucho. No solo en ese cargo de directora de carrera, sino como directora de posgrados u otra cosa, porque en la Facultad tenemos diferentes cargos… Nueve años sin que otra mujer estuviera en esas esferas de decisión.

Y ¿por qué? Pues porque siempre, si hay un clérigo, y un clérigo de la comunidad, parece que es más importante. Y ya no digo mujeres, sino también varones.

Pero ahora, las mujeres estamos un pasito por detrás de los laicos varones, porque para bien o para mal, estamos en una sociedad patriarcal. Y en la sociedad patriarcal, el varón sigue teniendo la palabra de autoridad, mientras que la mujer sigue teniendo la palabra de: ¡Ay, qué bonito aportó! ¡Qué maravilla que nos da este toque femenino! Hay una cosita ahí que no acaba de cambiar en la mentalidad.

Y en la mentalidad actual, ese desfase es un tremendo anti-testimonio. La Iglesia es de las pocas instituciones donde sigue habiendo una discriminación real, práctica y teórica.

Yo creo que es un anti-testimonio, por eso ayer hablé de la ley de cuotas positivas. Y algunos siempre protestan cuando lo hago, porque piensan que es una discriminación.

Pero es discriminación positiva.

Es una discriminación positiva y creo que debería ser una ley transitoria. Mientras no se tengan en cuenta esas leyes, no vamos a lograr la equidad. Si yo fuera directora de la Facultad o de algún órgano eclesial, intentaría dar el testimonio. Buscaría activamente, al menos, para dar el testimonio de que la cosa es más compartida, de que en todos los estamentos hay varones y mujeres.

Porque, mujeres preparadas sí hay, incluso en Teología ¿O no?

Sí. En nuestra Facultad estamos un grupito, y en otras facultades de Colombia también. No somos muchas. Muchas mujeres no estudian Teología porque no hay campo de trabajo, dado que sigue siendo un campo reservado a varones. Imaginar lo costoso que es, porque en la Universidad Javeriana es muy costoso, para luego no tener salida, hace difícil que te decidas.

Se ha intentado. La Universidad tiene sus programas de ayuda y de becas, y alguna mujer ha sido favorecida. La facultad no tiene discriminación para pagarle el doctorado a mujeres o a varones cuando somos profesores. En este caso no existe ninguna discriminación, esto hay que reconocerlo. Pero, digamos que otro tipo de becas, que existen por este mundo, se reservan para clérigos. Entonces, para estudiar un posgrado en Teología, o tienes mucho dinero y tiempo, o no lo haces.

También están reservadas esas ayudas para comunidades religiosas.

Las comunidades religiosas, como dije antes, sí financian algunas veces, pero luego no les dan tiempo a las religiosas para que se dediquen a la Facultad, porque siempre tienen cosas que atender en sus apostolados.

¿Estamos pagando esta dinámica? ¿Estamos pagando el hecho de predicar hacia afuera lo que no cumplimos hacia adentro, en este caso concreto, con la mujer?

Creo que sí. Hay que reconocer que como toda la sociedad es patriarcal, el pueblo de Dios vive el mismo síndrome de no darse cuenta. Solo lo aprecia gente como tus hijas, por ejemplo. Algunos jóvenes lo comentan.

En España, ya es muy común que haya listas cremallera en los partidos, mujer-hombre-mujer-hombre. Hay discriminación positiva.

En mi país, puede que en algunos partidos políticos lo intenten. Pero digamos que se puede hablar de que en el pueblo de Dios, dentro de la Iglesia, eso no existe. Por eso sigue siendo normal, por ejemplo, en la eucaristía, que ante un ministro de comunión mujer y otro varón, la gente va más al varón. Y si está el clérigo, va al clérigo.

En cuanto a los estudiantes, creo que vamos ganando peso y empiezan a estimarnos más, y a valorarnos. En este sentido, estoy en un momento de recoger frutos. Ya hay una comunidad estudiantil que te valora. Pero no ha sido fácil.

No es que sea perfecto, y vayan las cosas súper bien. El hecho de ser mujer, hace que te exijan más, que te critiquen más y que sean más capaces de rebatirte con fuerza. Hay estudiantes que no le dirían lo mismo a un profesor sacerdote que a una profesora mujer. Eso sigue existiendo. Pero en la Facultad, creo que ya hay una tradición de respeto, aunque la mentalidad siga siendo un poquito machista.

¿Este encuentro demuestra que lo hispano está de moda, incluso en Estados Unidos, y que, de alguna manera, empieza a sacar cabeza a nivel teológico también?

Yo sé que aquí, en Boston concretamente, con esta escuela de Teología y de catequésis, le han dado mucha importancia a lo hispano y a que la Teología se divulgue entre ellos. Pero es un primer acercamiento, no diría que está de moda.

Se han hecho esfuerzos mutuos para que el trabajo que se ha hecho aquí se divulgue, y este esfuerzo de conectar ahora con otras realidades, es un primer paso. Un paso de que estamos conociéndonos.

¿A tu juicio, lo hispano, eclesiásticamente, sigue estando marginado o infravalorado en Estados Unidos?

No puedo meterme a hablar de esta realidad, porque la desconozco.

¿Te da miedo Trump?

Pues sí. Me parece que las declaraciones que ha hecho, desde un principio, sí son de temer, porque están en una postura más egoísta que de apertura. Son más de identidad personal que de preocupación por el devenir del mundo y de los más pobres.

Me da miedo, sin conocer por dentro la dinámica de Estados Unidos, pero sin lugar a dudas, los mensajes, desde mi punto de vista, desdicen desde un humanismo mayor de colaboración entre países y de una colaboración por los últimos. Todo eso, son realidades que me asustan.

¿Es previsible que nos haga llorar, y que haga llorar sobretodo a Latinoamérica, que es lo que ellos llamaban “el patio trasero”?

Sí, es posible. Pero como este mundo está tan extraño, uno no puede predecir lo que va a pasar. A veces, en lo que parece que es un invierno y que va a terminar mal, de repente surge algo nuevo, como cuando cayó el muro de Berlín, como cuando en la Iglesia hablábamos de invierno eclesial, y de repente surge la primavera…. Y en política, tengo la esperanza de que si este señor endurece ciertas medidas, los países que hemos estado dependientes de Estados Unidos, seamos capaces de mirar para otro lado.

Por ejemplo, si hay una colonia en América Latina de Estados Unidos, es Colombia. A cuenta del narcotráfico y del conflicto armado, hemos estado supeditados a Estados Unidos para que nos ayude. Una ayuda que es ambigua, porque es ayuda en armas que les compramos a ellos. Ahora estamos en otro momento en Colombia, y ojalá que esto que nos parece ahora asustador, haga brotar otra cosa que nos sorprenda.

En cambio, la dinámica política actual, en Latinoamérica en concreto, parece que es la vuelta a los regímenes o a los gobiernos más liberales.

Ese es el drama que estamos viviendo, y que uno no acaba de entender.

Los esfuerzos por gobiernos alternativos al neoliberalismo, desde mi punto de vista con mil fallas, pero también con muchas cosa positivas, no se valoran.

Hablo de las políticas, no hablo de las personas. Porque yo veo que la gente confunde la persona con programas políticos. Te dicen: “no me gusta tal persona como presidente o presidenta…” Pero no dicen: “no me gusta tal o cual política”

No critican la política, o la critican cuando afecta a las clases altas. Pero no valoran todas aquellas políticas que han favorecido a los más pobres.

Estamos en esa realidad de que se intentó, de diferentes maneras, hacer proyectos alternativos, y ahí se ve la resistencia. Esa es la mentalidad colonizada: ni siquiera somos capaces de valorar positivamente los esfuerzos que se han hecho por contrarrestar este neoliberalismo a ultranza. Creo que estos países han intentado valorizar lo nacional, poner medidas para que lo interno se reivindique.

Algo que no ha valorado ni siquiera la propia jerarquía de la Iglesia en muchos países de estos.

Sí, así es. No voy a hablar de los otros países, porque soy colombiana. Me voy a referir al proceso de paz que se está llevando en Colombia, aunque no es precisamente de lo que estábamos hablando:

Una porción de Iglesia apoyó y sigue apoyando. Pero en un momento crucial, como fue el plebiscito, la Iglesia, bajo la aparente neutralidad, no colaboró positivamente a que esto saliera adelante. Y cuando perdemos el plebiscito, entonces la Iglesia habla y dice que el plebiscito no tenía ideología de género… La ideología de género fue una de las causas por la que se perdió. Pero no la única. La Iglesia lo dice después, no antes.

La pregunta es, por qué muchas veces, la Iglesia como institución, bajo la capa de neutralidad, lo que realmente apoya es el lado que llamamos tradicionalmente de derechas, de conservar el status quo. Por qué no es capaz de arriesgarse a valorar las cosas positivas que tiene lo que llamamos de izquierda, de cambio, de transformación.

Y eso, que en ese proceso está implicado todavía el propio Vaticano y el mismo Papa.

Sí claro. Y yo creo que la Conferencia Episcopal Colombiana, especialmente el presidente, ha sido protagonista en positivo de este proceso de paz. La Iglesia ha designado a un representante, que es el padre Darío Echevarría, y muchos obispos han participado activamente en la construcción de la paz y en los diálogos.

Pero que aunque ha habido presencia, no es esa presencia contundente que uno esperaría para este tipo de realidades que se viven. En cambio, para hacer manifestaciones contra la ideología de género, ahí si lo son. Incluso, y es muy gracioso, en el periódico salió una foto de un obispo y de la multitud que inundó las calles para protestar por eso. Y uno entonces, no entiende por qué no sale también una foto así de algunos jerarcas con toda la gente para apoyar el proceso de paz, o para reivindicar los derechos de los más pobres. Eso no se ve tanto.

Pero sí hay voces también en la Iglesia colombiana de la institución jerárquica, que se han empeñado en el proceso de paz.

¿Es irreversible el proceso de paz? ¿Va a culminar? ¿Tienes esperanza en que cuaje de una vez?

Yo tengo esperanza, pero aquí, sí que tenemos que tener esa paciencia histórica, y asumir con anticipación muchos fracasos que se van a dar en el camino.

Y si hablamos de los medios de comunicación, nos venden que todo lo malo que pasa ahora en el país es a causa de los guerrilleros, de los disidentes y de los fracasos en los procesos de paz.

Pero lo bueno es, que los guerrilleros están llegando y que la gente los está recibiendo. Que se ven brotes de esperanza. Y esto no pasa por los medios de comunicación más masivos. Tenemos la dificultad de que no hay unos medios de comunicación que acompañen lo positivo, sino que magnifican lo negativo. El camino, por ello, es arduo y es difícil. Es de tener que asumir muchos fracasos…

Pero pienso que sí, que es irreversible. Y apuesto por que, aún teniendo que sortear muchas dificultades que se van a presentar, siga adelante. Ahora, tenemos la esperanza de que se van a empezar los diálogos con el otro grupo guerrillero, con el LN, que no sé si comenzaban ayer, 7 de febrero.

Ojalá. Dios te oiga. Muchas gracias.

Otros titulares

“Cuando me nombraron directora de la carrera de Teología, fue toda una novedad porque era una mujer, y laica”

“Muchas mujeres no estudian Teología porque no hay campo de trabajo, dado que sigue siendo un campo reservado a varones”

“A las religiosas no les dan tanto tiempo para estudiar Teología como a los varones”

“Cuidando que la vida sea de entrega, de seguimiento y de fidelidad, las mujeres tenemos derecho, como los varones, a tener tiempo para estudiar y para formarnos, para ejercer ser teólogas”

“Cuando yo estudié Teología, algunos profesores se burlaban de las religiosas que estudiaban, hasta Ciencias Religiosas”

“Creo que para el Papa, en este momento, la preocupación de la mujer no es la suya, y a veces, es peor lo que dice que lo que no dice”

“En este congreso, hablamos mucho de los pobres pero no los invitamos para escucharlos de primera mano”

“La Teología tiene que ser escuchar a los pobres, hablar con ellos y vivir con ellos”

“Lo importante en la Iglesia, es liberar la mentalidad clerical y la vinculación entre sacerdocio ministerial y autoridad total, a todo nivel”

“La palabra de los laicos, mujeres y varones, no tiene una autoridad. Yo creo que debería ser reconocida, y que no necesariamente venga unida al sacerdocio”

“Este encuentro es un primer acercamiento a lo hispano, pero no diría que está de moda”

“En política, tengo la esperanza de que si este señor (Trump) endurece ciertas medidas, los países que hemos estado dependientes de Estados Unidos seamos capaces de mirar para otro lado”

“Los esfuerzos por crear gobiernos alternativos al neoliberalismo, desde mi punto de vista con mil fallas pero también con muchas cosa positivas, no se valoran”

“Veo que la gente confunde a la persona con los programas políticos. Te dicen: “no me gusta tal persona como presidente o presidenta…” Pero no dicen: “no me gusta tal o cual política”

“Creo que la Conferencia Episcopal Colombiana, especialmente el presidente, ha sido protagonista en positivo de este proceso de paz”

“Aunque ha habido presencia de la Iglesia en el proceso de paz, no es esa presencia contundente que uno esperaría para este tipo de realidades que se viven. En cambio, para hacer manifestaciones contra la ideología de género, ahí si lo son”

“En el proceso de paz, se ven brotes de esperanza. Pero tenemos la dificultad de que no hay unos medios de comunicación que acompañen lo positivo, sino que magnifican lo negativo”


http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2017/03/19/muchas-mujeres-no-estudian-teologia-porque-no-hay-campo-de-trabajo-dado-que-sigue-siendo-un-campo-reservado-a-varones-religion-iglesia

Jesús y su sombra: MERCEDES NAVARRO


March 16, 2017

Detrás de este sugerente título está la última publicación de nuestra socia Mercedes Navarro: “Jesús y su sombra. El mal, las sombras, lo desconocido y amenazante en el evangelio de Marcos” No hacen falta presentaciones. Publicado en la Editorial Verbo Divino nos hacemos eco de la presentación que del libro hace la propia editorial.

“Jesús y su sombra” es un enunciado condensado. Se refiere a la sombra del personaje narrativo del Jesús de Marcos, la suya personal interna y las proyecciones externas. Se refiere a la sombra que le llega de fuera, a la que le afecta y a la que no lo logra, pese a sus intentos por afectarle. Es la sombra del mal y la sombra protectora, a menudo procedente de la tradición israelita.

El libro trata, también, de las sombras de otros personajes del evangelio, de la dimensión sombría presente en su trasfondo y de la sombra que lo atraviesa trasversalmente: sombras personales e impersonales, sombras negativas y dañinas que proceden de actores concretos o de la familia, grupos e instituciones. La sombra como el mal y la sombra como lo desconocido y percibido, con frecuencia, como amenazante.

El libro no olvida la sombra positiva, la que precede a la luz y la que sigue haciéndola posible, la sombra de lo enigmático que, como el Reino, por ejemplo, oculta más de lo que desvela, sugiere más de lo que dice.

Todo ello convierte este estudio en una compleja tarea interpretativa en la que tiene un lugar importante el símbolo. No es un libro solo para saber, aunque también, sino sobre todo para comprender.

https://www.asociaciondeteologas.org/single-post/2017/03/16/Jes%C3%BAs-y-su-sombra

Anteriores Entradas antiguas

A %d blogueros les gusta esto: