Teología feminista para la liberación


Por rcnacional –

Por Marianela García*

Fotos: Paula Di Carlo.

En días donde la “Libertad Religiosa” esconde un profundo interés por reforzar el poder de dominio mediante el cual se somete a los pueblos, los cuerpos y las conciencias, hablar de teología feminista nos permite tender puentes emancipatorios entre luchas que han sido concebidas como distintas e incluso opuestas. El fundamento ético de la teología feminista no es más que la propia convicción que sostienen los movimientos populares y revolucionarios en su lucha concreta y cotidiana por alcanzar un estado de justicia social, donde la relaciones vinculares con la otredad sean de reconocimiento y amor para la liberación.

El frente de la teología feminista ha sido siempre complejo. Por un lado el ejército de dominio de la Iglesia Católica y las jerarquías institucionales de los credos han deslegitimado, perseguido, aislado e incluso asesinado a lxs militantes religiosxs de las luchas populares en América Latina. Hombres y mujeres que han batallado desde los barrios más humildes el silencio, la complicidad y el ejercicio sistemático de una Teología de la Muerte, como Rubén Dri llama al accionar fundamental de la jerarquía de la Iglesia durante la última dictadura cívico-militar argentina. Esa teología de la muerte está presente desde los tiempos más remotos de la historia de la humanidad, siendo aquella que alentó al Imperio Romano a concretar el asesinato de Jesús y la persecución de sus militantes. Esta teología es la misma que niega derechos legítimos de las mujeres y las disidencias sexuales, como la Ley de Educación Sexual Integral, el matrimonio igualitario y el aborto. Es el enemigo máximo con rostro de hombre blanco y occidental.

Sin embargo, la teología feminista también ha tenido que dar lucha dentro de los espacios de liberación siendo muchas veces considerada como una cuestión secundaria e importada de otras corrientes de pensamiento. Así las religiosas que luchaban por la liberación de las mujeres no encontraron respuesta en los grandes movimientos religiosos y revolucionarios. El Concilio Vaticano II fue interpretado por hombres que no encontraban legítimas las demandas de sus compañeras mujeres en la lucha por una iglesia más humana y por una sociedad más justa. Así las mujeres quedaron relegadas bajo el nombre de grandes religiosos libertarios sin que eso fuese considerado un poder de dominio. Parafraseando a la teóloga feminista Ivone Gebara, Dios podía ser considerado negro, indio, latino, pero jamás podía ser mujer. Las religosas fueron sometidas entonces a una cristología masculina de sacrificio, culpa y omisión, cuya salvación dependía de la figura de un hombre colgado de una cruz. Las mujeres fueron borradas de los relatos bíblicos y la figura de María virgen fue alzada como símbolo de pureza femenina. Así todas las mujeres quedaron condenadas a encarnar el mal y el pecado en su ser como condición inherente.

Pese a estas batallas brindadas en el seno de las iglesias, las religiosas tampoco fueron aceptadas en el discurso feminista oficial que se anunciaba proféticamente contra la Iglesia pero perseguía a lxs religosos. Así las mujeres de las comunidades cristianas, pero principalmente las compañeras pobres de nuestra América Latina tuvieron que sacarse los zapatos del credo para entrar a los espacios de los movimientos feministas. Mujeres guerreras de los barrios, que desde la periferia luchaban contra el capitalismo, el neoliberalismo, la discriminación y el patriarcado eran habladas en nombre de un ateísmo que no les correspondía y que no explicaba sus prácticas más profundas de liberación cotidiana. Sus santos fueron juzgados como paganos por las jerarquías del clero pero también por las feministas de renombre de nuestros tiempos. Así el aborto se tornó un tema candente en los barrios humildes en donde la práctica se ejercía pero no había teología, mística, ni fe que diera sentido al rechazo de la culpa y el hostigamiento moral.

La teología feminista es un principio de liberación para romper con los chalecos de fuerza que cosen las agujas de dominio y ajustan las doctrinas dogmáticas. No existe una única estrategia de lucha en pos de las liberaciones, y ante el proyecto separatista que el neoliberalismo impulsa en una subjetividad hiperindividualizada y narcisista, los movimientos libertarios deben permanecer unidos, cobrando fuerza en cada batalla.

La teología feminista es una y son muchas a la vez. Existen las negras, las latinas, las norteamericanas, las ecologistas, las disidentes. Son decenas de corrientes continentales que se aúnan en un mismo proyecto de vida basado en principios de igualdad y justicia con plena integridad humana, autonomía y autodeterminación, para dar lucha a las teologías androcéntricas y patriarcales que someten la fe de nuestro pueblo.

La propuesta implica en parte la reconstrucción de símbolos religiosos, la recuperación de las fuerzas emancipatorias de la tradición cristiana y la creación de una teología con cuerpo que siente y vive la opresión y que desde allí, desde ese lugar primario, formula una reflexión teológica. Una teología sin cuerpo es una teología sin sexualidad y sin placer.

Pero además, la teología feminista, implica la búsqueda de una ética que teja una trama vincular de amor en la diversidad en donde los dolores sean desocultados y que lx otrx tenga permitido ser otrx fuera de un concepto preestablecido.

*Licenciada en comunicación social de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de UNLP, Magistranda en Epidemiología, Gestión  y Políticas de Salud del Instituto de Salud Colectiva -UNLA, Doctoranda en Comunicación Social de la FPYCS – UNLP, Integrante de la Secretaría de Género de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP y del Colectivo de Teología de la liberación “Pichi Meisegeier”.

https://www.radiocadenanacional.com.ar/2017/07/06/teologia-feminista-para-la-liberacion/

MEXICO. CURSO DE VERANO:TEOLOGIAS FEMENISTAS CONTEMPORÁNEAS


El presente curso tiene el objetivo de explorar los principales aportes de las teologías feministas frente a la crisis cultural contemporánea para construir propuestas de liberación y dignidad para las mujeres y la creación entera.

Este curso se lleva a cabo de forma presencial del 24 al 28 de julio de 2018, de 9:00 a 14:00 hrs., en la Ciudad de México.

Temáticas:

  • Lunes 24: Teologías Feministas del Norte
  •                          Análisis  feminista de la realidad socio-politica del país (4 – 7 pm)
  • Martes 25: Teologías Feministas Latinoamericana y Asiática
  • Miércoles 26: Teologías Feministas Negras
  • Jueves 27: Teologías Feministas Indígenas
  • Viernes 28: Teoría y Teología Queer
SEDE: Colegio María del Carmen Muriel (Malintzin s/n, Centro de Coyoacán, casi esquina con Aguayo, frente a la Cantina La Bipolar).

DONATIVO DE RECUPERACIÓN: $2000 (Incluye materiales y servicio de café)

Mayores informes e inscripciones:
Gabriela Juárez Palacios
redesyesperanzas@gmail.com
(55) 30598485

DESCARGA LA FICHA DE INSCRIPCIÓN AQUÍ  y envíala a correo: redesyesperanzas@gmail.com

ASOCIACIÓN DE TEÓLOGAS DE ESPAÑA (ATE) Carmina-Navia-en-Parquelagos


Carmina Navia en Parquelagos

June 27, 2017

Hacemos extensiva a todos los que vivís en Madrid y alrededores la invitación que nos llega desde la parroquia de los dominicos de Parquelagos, Galapagar, para este domingo 2 de Julio.

Tras celebrar la Eucaristía con fray Marcos a las 10.00h, y después de un sencillo desayuno, podremos escuchar dos charlas de Carmiña Navia. Tendrán lugar a partir de las 11.30h.

Carmiña Navia es poeta, teóloga, feminista e investigadora colombiana.

 Los temas de las charlas son:

       * Hermenéutica desde la mujer

     * Tradiciones femeninas a lo largo de la historia en la Iglesia y en la Teología.

¡Quienes andáis por Madrid y alrededores no podéis faltar!

https://www.asociaciondeteologas.org/single-post/2017/06/27/Carmina-Navia-en-Parquelagos

“La jerarquía piensa que el mensaje del Evangelio es un paquete cerrado para entregar a los fieles” Ivone Gebara


Ivone Gebara

xarxanet

Ivone Gebara, referente de la teología feminista de la liberación

“El éxito de la Iglesia todavía está en una religiosidad que se entrega para el consumo de la gente”

Luis Miguel Modino, 25 de junio de 2017 a las 10:36

Los cambios tienen que darse en las comunidades, en los barrios, en la vida cotidiana de las personas

¿Mujeres sacerdotes?

                          ¿Mujeres sacerdotes?

(Luis Miguel Modino, corresponsal en Brasil).- Ivone Gebara es una de las principales referencias de la Teología Feminista de las últimas décadas, no sólo en el ámbito brasileño como a nivel mundial. Ella misma se define como teóloga feminista de la liberación y es consciente que esta forma de posicionarse condiciona su forma de entender el cristianismo.

Su actitud crítica ha provocado rechazo en muchos ámbitos eclesiales, muchas veces venidos de personas que no indagan en los presupuestos que están en la base de la reflexión teológica de la religiosa brasileña, quien siempre ha dejado claro de que lado se sitúa, el de los colectivos marginados dentro de la sociedad y de la propia Iglesia.

En esta entrevista, Ivone Gebara muestra su pensamiento en relación al mundo femenino dentro de la Iglesia Católica, a la que acusa de dejarse influenciar más por modelos culturales que por el propio mensaje de Jesucristo, dando a entender que las tentativas de cambios que ha querido llevar a cabo el Papa Francisco en referencia a las mujeres son actitudes que, en su opinión, no van a provocar, por ahora, ninguna novedad importante.

¿Por qué es tan difícil asumir en la Iglesia Católica una visión de la teología desde lo femenino?

La Iglesia no tiene dificultad para asumir lo femenino a partir de su modelo, o sea, a partir de su visión de las relaciones humanas y del lugar que determinó que ocupase lo femenino. En esa visión existe una prioridad casi ontológica de los hombres en relación a las mujeres, dado que son ellos la primera imagen de Dios, aquella que puede representar a Cristo.

Esta teología es todavía la teología vigente y no fue creada necesariamente por la Iglesia, sino por la cultura greco-romana que marcó la formación de la teología cristiana. Los procesos culturales son muy lentos y envuelven una complejidad de comportamientos y mociones que no siempre son sumisas a nuestras racionalizaciones.

Creo que va a tardar todavía mucho tiempo para que se lleve a cabo un cambio antropológico igualitario en el mundo y en la Iglesia.

Desde su punto de vista, ¿cuáles fueron las causas de la tentativa de someter a la mujer dentro del cristianismo y después del catolicismo a lo largo de la historia?

Creo que copiamos los modelos de otras culturas e hicimos de eses modelos la voluntad de Dios y de Jesucristo. E infelizmente la mayoría de la enseñanza de la teología todavía ministradas en los Institutos y Facultades de Teología, y también en las parroquias, se hace a partir de una visión jerárquica del ser humano, no sólo del género, sino también de las razas y clases sociales.

La Iglesia no cambia independiente del mundo. La Iglesia como institución difícilmente asumiría una postura de justicia e igualdad de género diferente a la del mundo. Hasta va a combatir al mundo creyendo que obedece a la voluntad divina. No se pregunta si de hecho hay una voluntad divina tan desigual e injusta, si de hecho esa visión no supone mantener un modelo de poder ya ultra pasado con rasgos totalitarios muy marcados.

¿Someter a la mujer no es una actitud contraria a la novedad que Jesús quiso instaurar?

Jesús no fue feminista. El feminismo es un movimiento contemporáneo. Pero en la tradición de Jesús, en el Movimiento de Jesús, encontramos una dimensión ética igualitaria en la línea de los derechos de las personas que es inspiradora de las teologías feministas de nuestro tiempo. Pero es necesario tener los ojos y los oídos abiertos para percibir eso en los Evangelios.

La llegada del Papa Francisco trajo una nueva política eclesiástica en referencia a las mujeres. ¿Piensa que es suficiente con esas nuevas actitudes o es necesario ser más radical? ¿Qué opina de la propuesta de ordenar diaconisas?

No creo que el Papa Francisco haya traído una nueva política eclesiástica en relación a las mujeres. Ha traído muchas cosas importantes, pero no en relación a las mujeres. El proyecto del diaconado femenino todavía está al “baño María”, y no creo que tenga oportunidad de salir del papel y de las reuniones en las que se discuten eternamente las mismas cosas.

El Papa rechaza la palabra feminismo, la expresión “relaciones de género”, la expresión “hermenéutica feminista” de la Biblia, patriarcalismo y otras mediaciones importantes para la teología feminista de la liberación.

Él cree que se debe hacer una teología para las mujeres, lo que es una enorme ingenuidad en relación a lo que ya hicimos en medio siglo de actividad en diferentes partes del mundo. Creo que los cambios tienen que darse en las comunidades, en los barrios, en la vida cotidiana de las personas antes de aparecer como decretos del Papa o de algún obispo.

¿Una Iglesia donde las mujeres no están en un plano de igualdad con los hombres, puede entrar en diálogo con la sociedad actual?

Creo que hay una enorme dificultad para entrar en diálogo con los problemas del mundo actual. Y esto en parte porque la Iglesia jerárquica, aquella que detenta la autoridad sobre las comunidades católicas, piensa que el mensaje del Evangelio es un paquete cerrado que ellos tienen la función de entregar a los fieles.

No abren las puertas para pensar en la herencia de Jesús para el mundo de hoy a partir de una ética plural, pero al mismo tiempo centrada en el amor y el respeto a las personas. El éxito de la Iglesia, salvo raras excepciones, todavía está en el devocionismo de masas, en los milagros, en los santuarios, o sea, en aquello que se expresa como una religiosidad que se entrega para el consumo de la gente.

No creo que esto sea muy educativo, sobre todo en los tiempos actuales. Acompaña apenas las necesidades de un pueblo huérfano de líderes y de cuidado de unos para con los otros. Un pueblo donde el hambre de paz y de salud, lleva casi necesariamente a esperar de las fuerzas sobrehumanas lo que las fuerzas de la tierra podrían ofrecer.

Infelizmente el Papa continúa creando beatos, santos y santas, tal vez hasta medio forzado por las fuerzas conservadoras que le rodean. Pero no me parece un buen camino para el crecimiento de la responsabilidad colectiva en un mundo cruel como el nuestro.

Últimamente, usted ha abordado temas relacionados con la ecoteología. ¿El cristianismo debe enfrentar esa dimensión como un aspecto fundamental de reflexión?

He trabajado algunas cuestiones de ecoteología, pero en una línea filosófica ecofeminista, a partir de la cual insisto en la interdependencia de todas las cosas. Esto exige sin duda una lectura interesante de la Biblia y un hacer teológico diferente.

Pienso que la teología actual de nuestras Iglesias apenas arregla las cosas. En otras palabras, incluye un tema de moda en una estructura teológica del pasado como si la necesaria revisión de los conceptos no fuese una necesidad.

¿La Encíclica Laudato Si’ ha ayudado en esta visión teológica? ¿A partir de ella hay mas conciencia sobre la importancia de la reflexión sobre esos aspectos?

La Encíclica Laudato Si’ me parece un documento con informaciones importantes sobre las cuestiones relativas a la ecología y especialmente a las cuestiones climáticas, pero su teología es inadecuada.

En otros términos, su teología no recoge los apelos que la propia Encíclica afirma que son realizados por el mundo actual. Hay un desnivel y un choque de discursos en el interior del propio texto.

Tenemos mucho camino a recorrer y cada día es necesario dar los pasos posibles.

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Va a tardar todavía mucho tiempo para que se lleve a cabo un cambio antropológico igualitario en el mundo y en la Iglesia

En la Iglesia copiamos los modelos de otras culturas e hicimos de eses modelos la voluntad de Dios y de Jesucristo

En la tradición de Jesús… encontramos una dimensión ética igualitaria en la línea de los derechos de las personas

El Papa Francisco ha traído muchas cosas importantes, pero no en relación a las mujeres

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ATE (Asociación de Teólogas de España) : Crónica de nuestras jornadas “Mujeres y diaconado”


June 14, 2017

Los pasados 3 y 4 de junio, organizamos unas jornadas académicas con el título Mujeres y diaconado. Sobre los ministerios en la Iglesia, en las que también han colaborado el Coordinamento de Teologhe Italiane y el Instituto Superior de Pastoral de Madrid. Al hilo del anuncio de la comisión vaticana para el estudio del diaconado femenino, las jornadas pretendían abordar un tema, el de los ministerios femeninos, que sin embargo no es nuevo para la exégesis bíblica ni para la teología. Es por ello que estas jornadas han querido mirar hacia el futuro, pero teniendo en cuenta el pasado, en sus posibilidades y limitaciones, para colaborar en el proceso de clarificación y discernimiento en el que actualmente se halla la Iglesia católica en cuanto al diaconado femenino.

Tras la inauguración de las jornadas, a cargo de D. Carlos Osoro, Cardenal Arzobispo de Madrid y de Silvia Martínez, presidenta de la ATE, tuvo pues lugar la primera sesión de trabajo, la de la aproximación bíblica al diaconado femenino. Ésta se desarrolló a través de las ponencias de Marinella Perroni y Alberto de Mingo. La primera enfatizó primeramente el componente diáconico, practicado en clave inclusiva, como aquel que define el discipulado de seguimiento de Jesús en los sinópticos. Igualmente, Marinella tomó nota de que en las comunidades paulinas la diakonía de Jesús ha producido ya un ministerio particular, el de los diácono/a, que en sucesivas generaciones será sometido a la jerarquización de los episkopoi y presbyteroi. Los tres ministerios se configurarán entonces según precisos modelos sociales y litúrgicos de impronta patriarcal, de los que las mujeres serán rápidamente excluidas.

Por su parte, Alberto Mingo destacó la presencia de las discípulas al final del Evangelio de Marcos, apuntando también su presencia en las cartas paulinas y en los Hechos de los Apóstoles. Aquí las hallamos ejerciendo un papel activo en la diakonía y el liderazgo (Lidia, Ninfa, Junia, entre otras), y es en este contexto en el que debemos situar a la única mujer en el Nuevo Testamento de la que se afirma explícitamente que ejercía el ministerio del diaconado: Febe, diácono (diákonos) de la iglesia de Cencreas. No cabe duda, afirmaba Alberto Mingo, de la presencia de las mujeres diáconos en la iglesia de los primeros siglos.

La segunda sesión de trabajo abordó los ministerios y el diaconado en los primeros siglos de la iglesia. Aquí, Fernando Rivas indicó la existencia del diaconado femenino del siglo II al XII, siendo durante los siglos III al V donde alcanza mayor desarrollo. Sin embargo, esta espacio irá desapareciendo hasta desaparecer en Occidente en el siglo IX, a pesar de que se alarga hasta el s. XII en Oriente. Rivas concluyó apuntando que no se puede apelar a la tradición para negar la presencia de mujeres ordenadas para la diaconía, sino más bien para lo contrario. Por su parte, Moira Scimmi invitó a seguir los pasos del desarrollo del diaconado a través de Olimpia de Constantinopla, apuntando el coste personal de la lucha constante por justificar su autoridad y ministerio nos recuerdan situaciones actuales y cotidianas en las mujeres de la Iglesia de hoy.

La tercera sesión se dedicó a la eclesialidad hoy y sus implicaciones desde el Vaticano II. Mª José Arana animó a una comprensión dinámica y evolutiva del Evangelio y la Tradición a fin de alumbrar un futuro, enraizado y en fidelidad al pasado que se deje interpelar por el presente. La inclusión de las mujeres en el diaconado debe realizarse desde este paradigma, pero en el marco de una comprensión del ministerio en el que las mujeres participen y que no se presente ya como dada. El diaconado es un peldaño muy modesto, pero importante, concluyó. Por su parte, Serena Noceti se centró en el Vaticano II, proponiendo abandonar la lectura cristológico-ontológica pre-vaticana y retomar una lectura cristológico-pneumatológica de comunión, que se refleje en la comprensión de los ministerios y que responda a las necesidades de nuevos modelos de vida de iglesia. En este sentido, la restitución del diaconado, ya solicitada por algunos padres conciliares entonces, sigue siendo vigente para el acceso a las mujeres al diaconado.

La cuarta sesión, ya el domingo por la mañana, consistió en una mesa redonda con propuestas de actualización. Carmen Peña aludió en su intervención a la reforma de la regulación canónica de 2010 en la descripción del diaconado, tomando nota de las posibilidades de asunción de las funciones diaconales por laicos y laicas. También tomó nota de la regularización que el canon 203 hace de los ministerios laicales, muy controvertida. A continuación Roser Soler apuntó la necesidad de entender la iglesia como Pueblo de Dios en cualquier propuesta que quiera rescatar a las mujeres de su marginación, pues ello pasa por la subsanación de la desigualdad clero-laicado de la eclesiología actual y el reconocimiento de la dignidad de todo bautizado. Adelaide Baracco recordó que ser-cuerpo-de-Cristo (1Cor 12,27) tiene importantes consecuencias eclesiales. En este sentido, la re-introducción del diaconado de las mujeres abriría horizontes para una eclesialidad/sacramentaliad en la que participen varones y mujeres.

Finalmente, Carmen Soto ofreció una visión final y recogida de conclusiones. En ella destacó la importancia de la memoria del pasado pero también lo vital que es abrir espacios, como ha sido el de estas jornadas, que sean puerta para las mujeres que vendrán. Es por ello necesario seguir actualizando una eclesiología nacida del Vaticano II que no discrimine a la mujer, pero siendo conscientes de los límites que el propio Concilio tiene al mantener una doble eclesiología que favorece distintos desarrollos, algunos de las cuales abren y otros cierran. La Iglesia es ministerial y no sólo ordenada, y ello debe posibilitar – y posibilita- nuevos modelos de vida eclesial, concluía.

Valoramos muy positivamente el resultado de las jornadas, tanto por la calidad de las participaciones como por el carácter propositivo que han tenido: no solamente queremos tomar nota de la exclusión de las mujeres del ministerio, sino posibilitar vías y espacios de diálogo para su inclusión. Las ponencias de las jornadas serán publicadas en la colección Aletheia, de la Editorial Verbo DIvino.

ESPAÑA: “No invoquemos la tradición para excluir a las mujeres”


Jornadas “Mujeres y diaconado. Sobre los ministerios en la Iglesia”

ATE

Mª José Arana: “El diaconado es un ministerio que debe cambiar. ¡Reinventémoslo juntxs!”

Carlos Osoro apadrinó el simposio “Mujeres y diaconado” de la Asociacion de Teólogas Españolas

Asociación de Teólogas Españolas, 09 de junio de 2017 a las 12:33

“Estamos siempre entre el espacio de la concesión y el de la exclusión”, lo que hace urgente que “imaginemos otros espacios posibles”

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Osoro, en las jornadas mujeres y diaconado

(Asociación de Teólogas Españolas).- A la escucha, a la fidelidad creativa, y a compartir y a invocar al Espíritu. Con esta invitación del cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid, dimos comienzo a las Jornadas Académicas “Mujeres y diaconado. Sobre los ministerios en la Iglesia”, que nosotras, la Asociación de Teólogas Españolas, celebramos el pasado fin de semana.

El objetivo de este encuentro entre teólogas italianas y españolas fue el de reflexionar sobre las mujeres, el diaconado y los ministerios en la Iglesia, con todo ello cobrando importancia especial en el contexto de la apertura hacia las periferias de la comunidad eclesial que continúa impulsando el Papa Francisco.

Marinella Perroni, profesora extraordinaria de Nuevo Testamento en el Pontificio Instituto Ateneo San Anselmo de Roma y profesora invitada en la Facultad Teológica Marianum, fue la encargada de presentar la primera intervención del día del sábado 3, la cual dedicó a lanzar una propuesta para una comprensión crítica entre los ministerios ordenados y la organización comunitaria.

“No invoquemos la tradición para excluir a las mujeres” fue la idea que enseguida quiso trasmitirnos Fernando Rivas, profesor del Departamento de Sagrada Escritura e Historia de la Iglesia en la Universidad Pontificia Comillas. “La cuestión del diaconado de las mujeres no es un problema en la antigüedad”, sostuvo Rivas en su intervención, ya que tal ministerio está documentado en textos canónicos y eclesiales que abarcan el período al menos desde el Concilio de Nicea en 325 hasta bien entrado el siglo XII.

Todo esto llevó al catedrático a plantear repensar la relación entre el ascetismo y el poder y el cuerpo y la política, dado que los modelos de poder terrenal que se desarrollaron en la Edad Media hicieron uso de categorías masculinas, con la correspondiente marginalización de las mujeres en el plano espiritual.

Moira Scimmi, religiosa de la diócesis de Milán y profesora de teología en el Liceo ITT Molinari, luego respaldó la tesis de Rivas de que hubo un protagonismo femenino importante en la Iglesia ya desde el inicio de la Iglesia antigua, pero a diferencia del catedrático español, quiso destacar la pluriformidad en la que apareció y luego fue desarrollándose.

Scimmi asimismo hizo hincapié en sus palabras en la importante idea de que, aunque normalmente pensamos que la exclusión de las mujeres en la Iglesia es consecuencia de una jerarquía eclesiástica rígida y estricta, hay de hecho “jerarquías anteriores al diaconado, sacerdocio o episcopado” que han de ser desmanteladas antes de las mujeres fieles puedan sentirse emancipadas. Como la del hombre y la mujer, por ejemplo: jerarquía que sigue haciendo tanto daño incluso en todos los ámbitos de la sociedad actual.

Después de la intervención de Scimmi, tuvimos ocasión en las jornadas de “soñar Iglesia” con María José Arana y Serena Noceti. Arana, religiosa del Sagrado Corazón, doctor en teología y miembro del Foro de Estudios de la Mujer, destacó que “el diaconado es un ministerio que debe cambiar, pero no queremos que se nos de ya cambiado”. “¡Reinventémoslo juntxs!”, fue su llamamiento apasionado en este sentido. Noceti, por su parte -profesora de teología sistemática en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas “I. Galantini” en Florenci-, nos animó a repensar la diakonía en el contexto de una transformación global de la institucionalidad de la ministerialidad eclesial.

El segundo día de las jornadas empezó con una mesa redonda con Adelaide Baracco, Carmen Peña, Roser Solé y Cristina Simonelli sobre las condiciones de posibilidad de cambios en la eclesialidad y los ministerios.  Peña, de la Facultad de Derecho Canónico de Comillas, nos habló del valor de los ministerios laicales.

Solé, miembro del Colectivo de Mujeres en la Iglesia y de la Asociación Europea de Mujeres Investigadoras en Teología (ESWTR), insistió en la necesidad de pensar una “sinodalidad no-jerárquica” desde una perspectiva feminista que consiga salir de las contradicciones diarias en las que las mujeres se encuentran, tanto dentro como fuera de la Iglesia.

Por último, Simonelli -profesor de teología patrística en Verona y en la Facultad de Teología del Norte de Italia, en Milán- lamentó que, en la Iglesia, las mujeres “estamos siempre entre el espacio de la concesión y el de la exclusión”, lo que hace urgente que “imaginemos otros espacios posibles”. Una conclusión más que apropiada a dos días de intenso trabajo en los que, efectivamente, hemos imaginado los nuevos lugares que las mujeres sí podemos empezar desde ya a situarnos, si es la voluntad del Espíritu y de la Iglesia.

Mensajes de apoyo a nivel internacional

Terminamos esta crónica compartiendo los mensajes de apoyo a nivel internacional que nos fueron llegando a medida que íbamos terminado las preparativas de estas jornadas.

La miembro de la Comisión Vaticana encargada de la Reflexión sobre el Diaconado de la mujer en la Iglesia, Phyllis Zagano, nos envió un mensaje en inglés cuyo contenido traducimos a continuación:

Amigos y amigas,

Dejadme ofrecer mis mejores deseos y esperanza de que vuestra conferencia sobre las mujeres y el diaconado sea un éxito. Os doy las gracias por lo que hacéis.

Kristin de Troyer, presidenta de la ESWRT, European Society of Women in Theological Research, nos envió un vídeo desde Salzsburgo, del que trascribimos algunas ideas a continuación:

He visto que el tema de las Jornadas es Mujeres y Diaconado. Muchas de nosotras ya somos diáconas. Nosotras ya trabajamos en la Iglesia. Algunas de nosotras ya anunciamos, predicamos en la Iglesia, atendemos a los enfermos, a los niños/as… pero lo más importante es que nosotras somos ejemplo de la fe católica… Espero que tengan unas buenas jornadas y por favor, comuniquen los resultados…


Desde Colombia, el grupo de presbíteras católicas, APCR América Sur, nos trasmitió estas palabras:

Desde Colombia-Sur América, reciban nuestro saludo fraterno y solidario, con los mejores deseos en las Jornadas de Trabajo que van a realizar: “Mujeres y Diaconado. Sobre los Ministerios de la Iglesia”. ¡Qué buena fecha, han sabido escoger! ¡Pentecostés! Es la fecha, en que por el Bautismo hemos sido invitadas mujeres y hombres a levantar el Acta de Fundación de la Iglesia, no ha sido fácil asentar el registro público y oficial, de nuestro testimonio, sobre todo sin nuestra presencia en Ella. Con paciencia, ese registro algún día se hará.Acciones y actitudes como las labores que se realizan en ATE, nos llenan de orgullo y esperanza, que la Luz y Coraje de Pentecostés, les acompañe e ilumine siempre. ¡Bendiciones!

Fraternalmente, Marta Aida Soto Bernal, Olga Lucia Álvarez Benjumea, Maria Sofia Caro, Blanca Cecilia Santana Cortés y Lucero Arias Manco

Con estos apoyos llegados de diferentes partes del mundo, y con las palabras del apoyo del cardenal Osoro, podemos afirmar sin reservas que nos sentimos respaldas en nuestro trabajo y, sobre todo, en nuestro sueño de construir espacios más inclusivos para todos y todas en la Iglesia.

http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2017/06/09/religion-iglesia-espana-mujeres-teologas-el-diaconado-es-un-ministerio-que-debe-cambiar-pero-no-queremos-que-se-nos

Recuperar parte femenina de Dios para una humanidad sin exclusiones: Rector


Recuperar parte femenina de Dios para una humanidad sin exclusiones: RectorFoto: @IBERO_mx

Recuperar parte femenina de Dios para una humanidad sin exclusiones: Rector

  • La Prensa
  • Miércoles 1 de marzo de 2017
  • en México

La Prensa en línea

Ciudad de México.- Recuperar la parte femenina de Dios resulta fundamental si queremos considerar a la humanidad de manera integral y sin exclusiones, afirmó el Maestro David Fernández Dávalos SJ, Rector de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, durante la inauguración del ‘I Congreso Continental de Teología Feminista’ que se realiza en esta institución académica.

“Si queremos dotar al mundo de una esperanza firme, y si queremos que las cosas cambien para que las mujeres todas, y no sólo unas cuantas privilegiadas ocupen el lugar que les corresponde en la historia y en la vida, hace falta rescatar a Eva del olvido, porque Eva, la otra imagen de Dios, es retrato vivo de lo que no hemos permitido que Dios sea para la humanidad entera”.

Para el Padre Fernández Dávalos situar otra vez a Eva como quien revela una parte de Dios mismo parece, más que urgente, una necesidad para nuestra supervivencia, porque reivindicar el lado femenino de Dios es abrir nuevas posibilidades para Dios y para el ser humano. “Si Dios es también mujer, entonces el potencial humano de las mujeres es ilimitado. Tienen entonces la razón y el derecho para esperar que la humanidad, con sus pesadas cargas y con sus bendiciones, sea también para ellas y no sólo para los varones”.

A pesar del desprecio de nuestras sociedades machistas por las mujeres y por lo femenino, “Dios es claramente femenino y masculino. Dios es una mente de mujer, una sensibilidad de mujer, Dios es también un cuerpo de mujer, una inteligencia de mujer, Dios es creatividad de mujer y un sentido femenino de los valores. Dios tiene unos principios éticos de mujer, no importa quién intente reprimirlos en sí mismo o en los demás”.

Al revelarse Dios como mujer nos manifiesta lo confundidos que estamos con nuestros conceptos sobre los géneros y roles sociales. “Así, nuestras ideas sobre la mujer, como necesariamente dependiente del varón, como mero objeto sexual, como ser irracional, se nos evidencian como herejías”.

Más por nuestras ideas erróneas sobre Dios las mujeres hoy son pobres entre los pobres y condenadas a la pobreza. Y en pleno siglo XXI las mujeres siguen siendo vendidas, violadas, golpeadas y excluidas de la mayor parte de las actividades humanas, entre éstas, muchas de las responsabilidades en las iglesias que se dicen presencia de Dios en la historia.

Los varones en cambio son entrenados para la más ruda obediencia. Para, por ejemplo, torturar en nombre de la gobernabilidad o para asesinar en favor de un presunto bienestar. “Y es que el sexismo mata, lo mismo a los hombres que a las mujeres. Por nuestras imágenes distorsionadas de Dios el sexismo no parece tener fin. La opresión en el nombre de Dios parece inacabable”.

Si tomáramos en serio la parte femenina de Dios “todo el sistema social tendría que cambiar, todas las ideas tendrían que modificarse, toda puerta tendría que abrirse, todo lo establecido tendría que caer, toda enseñanza religiosa negativa, limitada y manipulada sobre las mujeres tendría que darnos vergüenza delante de Dios”, expresó el sacerdote jesuita.

Violencia contra mujeres, una desigualdad histórica

El Rector de la IBERO agregó que el respeto a la vida, la compasión, la solidaridad y la esperanza, todos estos rasgos considerados femeninos, han sido abandonados o menospreciados por no ser rentables en el mercado global. Y en el mundo actual perder el respeto a la dimensión femenina de la vida ha puesto al borde del colapso a la humanidad.

Desafortunadamente la violencia contra las mujeres y sus cuerpos se encuentra arraigada en la cultura, por una condición histórica de desigualdad y de sometimiento entre los géneros.

“Esta violencia de género crece con la impunidad, cuando nos negamos a ver la violencia o la eludimos con argumentos como que a los hombres también les pegan, o bien, que hay problemas más severos de violencia en el país. En realidad estamos desprotegiendo a las mujeres y permitimos que se ejerza violencia contra ellas”.

Otro argumento arraigado en el sentido común patriarcal es culpabilizar a las mujeres de su condición. ‘Si no se van, es que no quieren’; lo que se  asume sin reflexionar, en los contextos familiares en que la violencia y la desigualdad se instalan en las relaciones dentro de los hogares.

“Tampoco nos detenemos a ver las carencias institucionales que hacen tan difícil el acceso a la justicia por parte de las víctimas (ellas), o la competencia en igualdad de condiciones entre los sexos. Señalamos a las mujeres por no buscar ayuda y nos hacemos poco responsables por no ofrecerla”.

El acceso a la igualdad y a la libertad, a una vida libre de violencia, son algunos de los principales derechos de las mujeres y de todo ser humano. “Esto es así porque de lo contrario no sería posible el desarrollo de la ciudadanía, y porque sintetiza la posibilidad de acceso a múltiples derechos más”, agregó el  maestro Fernández Dávalos.

Acerca de ‘I Congreso Continental de Teología Feminista’ el Rector dijo que en éste “se pondrá en cuestión el sustento teológico de la dominación y se intentará de-construir una religión que sostiene las desigualdades de género, al patriarcado y su violencia”.

En la inauguración del simposio también estuvieron presentes en la mesa del presídium la Mtra. María del Carmen Josefina Servitje Montull, presidenta de la Cátedra de Teología Feminista; y el Mtro. Luis Arturo Macías Medina SJ, director del Departamento de Ciencias Religiosas de la IBERO.

El ‘I Congreso Continental de Teología Feminista 2017. Genealogía crítica de la violencia: hacia la liberación del espacio político-religioso del cuerpo de las mujeres’, es organizado por la su Cátedra de Teología Feminista Carmen Montull Vallés, la cual tiene un convenio establecido con la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

https://www.la-prensa.com.mx/mexico/154752-recuperar-parte-femenina-de-dios-para-una-humanidad-sin-exclusiones-rector

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