Mary Karr: “Tenemos una idea en la cabeza: las mujeres no tienen poder, usan el sexo para conseguir favores de hombres poderosos”


Anatxu Zabalbeascoa

Mary Karr.
Mary Karr. VINCENT TULLO

18 MAY 2019 – 17:00 COT

Desde que publicó en 1995 El club de los mentirosos, la primera de sus tres novelas memorialistas, Mary Karr es conocida en todo el mundo. Ahora se traduce al castellano Iluminada, el tercer libro de la serie. Todos ellos son de una crudeza sorprendente. La vida de esta mujer ha sido terrible: sus padres eran borrachos, fue violada dos veces y fue adicta a la cocaína y al alcohol. Además de novelista y poeta, Karr es desde hace 30 años profesora en la Universidad de Siracusa (Nueva York).OtrosConéctateEnviar por correoImprimir

SU NOVELA El club de los mentirosos marcó un antes y un después en el género de las memorias en EE UU. Tan cruda como desternillante y conmovedora, recrea su infancia con una madre culta y alcoholizada, mientras su padre se evadía bebiendo con sus amigos, los mentirosos. Desde hace 30 años, Mary Karr (Groves, Texas, 1955) da clase en la Universidad de Siracusa (Nueva York). Ha firmado ensayos, como El arte de la memoria, y tres poemarios autobiográficos. Ahora se traduce al castellano su tercera memoria, que da cuenta de su propio alcoholismo, su cura, su transformación en escritora y su encuentro con una fe que es más fe en el ser humano que en ningún dios. Iluminada es, para Karr, su texto más maduro, un viaje a través de la maternidad, la culpa, la caridad y el humor. En su pequeño y luminoso apartamento, en el Upper East Side de Nueva York, hay un rincón con cojines: el reclinatorio donde reza a diario. Karr es diminuta. Parece que pesa medio kilo. Su fuerza y desvergüenza mantienen la cara de la niña despierta que fue. Dice que está sola y que es más feliz que nunca. No elude ningún tema: ni sus adicciones ni su noviazgo con David Foster Wallace. Ha hecho scones, no para el té de las cinco, más bien como quien se los come a mordiscos en el parque: los unta directamente en la mantequilla.

¿Qué le dio el valor de rebuscar en una infancia tan difícil? Necesitaba el dinero. Acababa de divorciarme. Tenía un niño de cinco años y no tenía coche.

Su franqueza marcó un antes y un después en el género. ¿Solo se aporta desde la sinceridad? Muchas mentiras venden libros. Lo que conmueve no tiene por qué ser verdad. Pero al mentir, cierras la puerta de la verdad. Puedes pensar que mientes en un detalle insignificante, pero la elección afecta al todo porque tu mente buscará lo bonito.

¿Tuvo que luchar para no embellecer su infancia?Uy, no. Si uno crece en una familia de alcohólicos sabe que mienten todo el rato. En plan “Ne stoy brrascha” [imita] ¿sabes? Eso, de niña, me volvía loca. Luego, cuando salí al mundo, estaba tan deprimida, herida y atrapada que empecé terapia con 19 años.

“Hay muchas mentiras que venden libros. Lo que conmueve no tiene por qué ser verdad. Pero al mentir cierras la puerta de la verdad”

En Iluminada explica cómo un profesor la ayudó. No me dijo que necesitaba ayuda, me la buscó. Él y su mujer se inventaban trabajos tontos para poder pagarme y que yo pudiera pagar la terapia. Esa terapeuta dijo que tenía que ir a ver a mi madre y preguntarle por qué había intentado matarme con un cuchillo. Hasta entonces la creía cuando decía que si no tuviera hijos sería más feliz. Claro que no lo hubiera sido.

La maternidad puede ser una opresión. Claro. Los hijos son vampiros, chupamos la sangre. Pero tuve uno. Y entonces es cuando te das cuenta de cómo ha sido tu madre. Yo no tenía ni idea de cómo serlo, carecía de referencias.

¿Su hermana no la ayudó? Mi hermana se casó con un tipo del Ku Klux Klan y yo tenía un novio negro. La última vez que la vi me tiró un secador de pelo a la cabeza. Se parecía a mi madre, aunque nunca bebió. Fui a terapia durante años. Pero lo que me curó fue dejar de beber.

¿Por qué empezó a leer memorias tan temprano?Porque no sabía cómo ser una persona. No sabía cómo vivía la gente. Intuía que lo que hacíamos nosotros era raro y equivocado. Tampoco sabía cómo convertirme en escritora.

Pero sabía que quería serlo. Solo tenía a los libros.

Y se los debe a su madre. Sí. Era tan lista…

Tan lista que siendo alcohólica, hereda y se compra un bar… Le diré algo, mi madre era tan competente…, tenía una mente fuera de serie, habilidad para dibujar o construir una casa, pero la maternidad es escribir con una mano y hacer la comida con la otra en parte por tu propia autoexigencia, no porque nadie espere tanto de ti. Es enloquecedor. Nos educan con esa autoexigencia.

¡No a usted! La sociedad lo hace. Cuando tu casa no funciona buscas referencias fuera. Las chicas jóvenes nos van a sacar de ese círculo vicioso.

¿Teme que el movimiento MeToo se convierta en una moda? Le diré lo que pienso. Cada semana una joven entra en mi despacho de catedrática para decirme que ha sido o fue violada. Llevo 30 años dando clase y ha pasado siempre. Tenemos una idea metida en la cabeza: las mujeres no tienen poder, usan el sexo para conseguir favores de hombres poderosos y luego se arrepienten o avergüenzan y culpan a los hombres. Ese es el punto de vista masculino. Mientras eres amable, los hombres te protegen. El minuto en que dejas de serlo, empieza la batalla. Y vas a perder. Cuando me gradué en Princeton, el director del programa se puso ante la puerta de su despacho. No me tocó, pero se humilló contándome que había sido gordo y que las chicas no le hacían caso para que me acostara con él. Le dije que yo había sido flaca y rara y que eso no importa. Estuvo 45 minutos sin apartarse de la puerta. Le dije: “Va a tener que venir aquí y violarme, pedazo de cerdo”. Al final decidió que estaba loca. Lo peor llegó luego. Dijo a los profesores que me había pedido en matrimonio y me había burlado de él.

Mary Karr: “Tenemos una idea en la cabeza: las mujeres no tienen poder, usan el sexo para conseguir favores de hombres poderosos”
VINCENT TULLO

En Princeton. Sí. Las profesoras le creyeron. Mis estudiantes negros se quejaban de que les pedían el carnet. Decían que tenían miedo de que los mataran. Y yo le restaba importancia: “¿Y qué más?”. Me equivocaba. Nuestra generación de feministas se equivocó. Hemos permitido que todo esto siguiera mirando para otro lado, no perdiendo el tiempo en lo que creíamos que no podía cambiar.

¿Qué aconseja a las alumnas que le cuentan una violación? Que si quieren cambiar las cosas deben denunciar y estar preparadas para que no las crean.

Se lo cuentan porque usted contó en sus libros que sufrió dos violaciones. Sin embargo, no destapó a los violadores. En los libros cambié todos los nombres salvo los de mi familia. En mi barrio había niños catalogados como “malos” por los vecinos. Ninguno me hizo nada. El que me violó venía de una de las “buenas familias”. Lo describí con corrector dental para que la gente supiera que no era de los pobres. Cuando lo publiqué, otra chica me contó que la violó. Se lo dijo a su padre y él se pegó un tiro. Quiso matar al tipo, se emborrachó y acabó matándose. El hermano de mi violador es uno de mis mejores amigos. Se lo dije hace poco y fue maravilloso porque no dudó de mí.

¿Le preguntó por qué no lo había dicho antes? Es siempre lo mismo: no quieres causar problemas. Cuando les dije a mi hermana y a mi madre: “Me violaron dos veces, primero el vecino, luego tu segundo marido”. Ella dijo: “Qué hijos de puta”. Y mi hermana: “Vamos a pedir comida mexicana”. Eso fue todo.

¿Por qué no podemos ser amables para poder sentirnos libres? La amabilidad les ha permitido imponerse por la fuerza durante años. Pero no podemos hablar así de los hombres. Es un porcentaje pequeño el que hace eso. Los mejores están descolocados preguntándose qué han hecho mal. Pero cuando uno abusa, no le dice a alguien que tiene las piernas bonitas. Lo coge, lo fuerza y le impide que se mueva. La imaginación es otra cosa. Yo me he imaginado tirándome al repartidor de leña. Eso es la fantasía, una maravilla que nada tiene que ver con los hombres que se masturban en el metro o con el profesor de Princeton, al que por cierto despidieron: se había acostado con ocho estudiantes.

Y eso que era gordo y feo. Pero tenía el poder. ¿Cuál es la lectura? Que las chicas querían subir nota. Yo no compro esa defensa del abuso de poder. No me interesa ser amable si no me respetan. Su defensa es que no se puede ni piropear, cuando lo que no se puede está muy claro.

¿Es más fácil comunicar el dolor? Hay una frase que atribuyen a Tolstói pero que escribió Henry de Montherlant: “La felicidad escribe en blanco”. El dolor exige voluntad, huir de él o repararlo. La lucha, el grito o el insulto duran mientras que la dulzura se derrite como azúcar en agua. En el mundo hay maldad, pero también hay mucho amor, que es lo que nos salva. Está en todas partes, incluso en esta conversación. Con 20 años yo hubiera estado pensando: es más guapa que yo o más cosmopolita…

Su verdad es el horror y lo mejor. Su madre trató de matarlas, pero también las instruyó. Los contrarios conviven. Antes de cumplir 15 años leí a Sartre, a Shakespeare, Neruda, Lorca o T. S. Eliot. La verdad es un terreno complejo.

“La naturaleza del alcoholismo es progresiva. Beber funciona. Cuando empiezas es maravilloso. Luego empeora y ya no deja de empeorar”

Su adolescencia fue una búsqueda, se fue de casa con 17 años. Y una sucesión de adicciones. En los setenta, en California, era más fácil conseguir drogas que cerveza. Estuve tan enganchada a la cocaína que supe que no podía tomar más. Hoy cuando voy al dentista no tomo analgésicos. Me dan miedo.

Su mayor adicción ha sido el alcohol. ¿Qué la desencadenó? Tener un hijo cuando no había sido niña. Saber que eres responsable de un ser tan vulnerable cuando nadie se ha hecho responsable de ti es psicológicamente duro. Ahora sé lo que necesito: una vida organizada, ver a amigos y cuidarme. Eso me hace fuerte. Y libre.

Dedicó Iluminada a su hijo. ¿La ha leído? No. Leyó El club de los mentirosos, aunque quité las páginas de la violación.

¿Por qué? Es demasiado gráfico. Sabe que fui violada, pero no necesita tener esas imágenes en el cerebro.

¿Por qué está peor vista una mujer borracha que un hombre borracho? Se supone que aguantamos peor el alcohol. Yo creo que un hombre no aguanta a una alcohólica de la manera en que las mujeres aguantan a su pareja alcoholizada.

Lleva 30 años sin probar el alcohol. Fue a reuniones de Alcohólicos Anónimos en Boston. ¿Hubiera sido distinto en Texas, donde creció? Oh, también he ido en Texas. Y en España, en Vietnam… Vas cuando lo necesitas. A veces somos tres en la parte trasera de una tintorería. Estableces relaciones de extrema cercanía con gente que nada tiene que ver contigo salvo la cosa más importante de tu vida.

¿Y siempre ayuda? La naturaleza del alcoholismo es progresiva. Beber funciona. Cuando empiezas es maravilloso. Luego empeora y no deja de empeorar. Si te tomas una botella de whisky y crees que en 10 años seguirás bebiendo, lo mismo te equivocas: beberás dos. Primero perderás la casa, luego te dejará tu pareja y luego o te meten en un sanatorio o te quedarás en la calle. Pero no puedes parar porque en tu cabeza beber te ha solucionado la angustia y te va a ayudar otra vez. Cuando aceptas que ya no eres la persona que lo pasaba bien bebiendo, tienes la opción de Alcohólicos Anónimos. Lo que nos une es que queremos recuperarnos de una enfermedad mortal.

Su conversión al catolicismo es otra sorpresa en su biografía. Lo sé. En mi vida solo había oído despotricar contra la Iglesia. Hice un tour por todas. Los baptistas me gustaban porque cantaban. Pero cuando hablaron mal de la homosexualidad, supe que no podría apoyar eso. Al final fue con un cura, el padre Cane, con quien aprendí sobre caridad y amor desinteresado. Lo tenía todo: parálisis, cáncer, úlceras. Le pregunté si estaba enfadado con Dios y contestó que todavía no. Aunque no era ni demasiado listo ni elocuente y era de derechas de una manera que no me gustaba, se comportaba como un gran ser humano. Le pregunté: “¿Cómo puede votar lo que vota y dejar que los gais entren en su iglesia?”. Contestó: “Los echaron de la iglesia presbiteriana y me pidieron el sótano para reunirse. Se lo dejé y empezaron a venir a misa”. Entonces me di cuenta: no es más complicado que eso.

¿Por qué se hizo específicamente católica? A mucha gente que ha sido educada en el catolicismo no debería estarle permitido ser católico. Yo nunca me fui a confesar y mentí. Necesitaba decir la verdad. Sé que el catolicismo se puede asociar a abusos de la Iglesia, pero en mi caso fue una luz que en lugar de cegarme me iluminó. Seguro que ha conocido gente que ha sentido que eran santos.

Pocos. Son pocos. Dorothy Day decía que los pobres huelen mal y son desagradecidos. Es ese realismo. Nada que ver con las mujeres que pasan el rosario y que tienes la sensación de que se te van a comer viva. Compartir será la religión del siglo XXI. Estoy a favor del aborto. Y tienen que cortar esa mierda de los condones. Pero para mí el catolicismo es la posibilidad de volver a ser niña y que alguien me guíe. No me salvará de lo malo, pero hará que, cuando llegue, pueda afrontarlo.

Mary Karr: “Tenemos una idea en la cabeza: las mujeres no tienen poder, usan el sexo para conseguir favores de hombres poderosos”
VINCENT TULLO

Ese crecimiento espiritual ¿debe asociarlo a una religión? Estar sola en casa es muy peligroso para un adicto.

Cuando llegó a Harvard escribió: “No conseguiré trabajo. Hasta los dependientes de librería tienen doctorados”. Cuando decidí ser escritora soñaba con ver mi nombre impreso, no con tener un gran libro, no era tan lista. Pensaba en la foto de la sobrecubierta, en cómo posaría.

¿Hay un límite para el humor? Creí que sería más sarcástica… ¿Y mala? Puedo serlo. Mire, la noche en la que les dije a mi madre y a mi hermana que había sido violada de niña, mi hermana me preguntó: “¿Por qué nadie me violó a mí?”. Le contesté: “A lo mejor no eras lo suficientemente mona”.

¿Cuándo perdió el miedo? Cuando decidí que estaba dispuesta a parecer tonta para evitar ser estúpida.

Fue novia de David Foster Wallace. David estaba loco. Cuando estábamos sobrios fue un buen amigo y todavía pienso que fue tan, tan estúpido que se matara… Creo que la mayoría de las personas que se matan están matando a la persona equivocada.

¿Fue su caso? Creo que hubiera querido que muriera su madre. Era muy promiscua. Había tratado de acostarse con sus amigos del instituto. Él nunca escribió de eso.

Llevamos dos horas hablando de males madres. De los padres ni hablamos porque o no estaban o, en el caso de David, era también un monstruo. Mi padre tiene un aprobado porque no intentó matarme con un cuchillo, aunque nos dejó en manos de mi madre y bebió hasta matarse. Con todo, no sé ni cómo explicarlo, él se iluminaba cuando yo entraba en una habitación. Pensaba que era lista, divertida y mona. Era un fan. Si le hubiera dicho al director del colegio “béseme el culo” y me hubiera ido, su reacción hubiera sido: “Que le den a ese tipo”. Eso te fortalece y te enloquece a la vez.

¿Será capaz de escribir algo que no sea autobiográfico? Dediqué tres años a una novela terrible. Ahora trabajo en un ensayo sobre tener la edad que tengo. El otro día le dije a mi hijo: “Quiero morir acompañada de la señora de la limpieza”. Pagué por los últimos meses de mis padres, los cuidé y no fueron felices. No quiero hacerle eso. No quiero causar más miseria de la que he causado en la vida. Prefiero que él y mi nuera estén por ahí haciendo algo fabuloso. 

https://elpais.com/elpais/2019/05/13/eps/1557765561_553676.html

Papa Francisco se entretiene con las mujeres, y se muestra asustadizo con los policías: Mary Hunt


15 de mayo de 2019, 3:00 pm 

Al continuar oponiéndose a la ordenación de mujeres, el Papa argumenta que algo debe ser revelado para que se haga; pero que no lo hagamos por lo que no debe haber sido revelado. Un breve examen del cambio en los puntos de vista católicos sobre la pena de muerte y la usura hacen que el argumento sea rápido. La revelación proporciona dirección hacia una mayor justicia; No es una lista de verificación de datos históricos.

Papa Francisco. 
 Matt Cardy / Getty Images


¿Por qué muchos católicos están tan disgustados con el Papa Francisco que continúa resistiendo a las mujeres diáconos? ¿Por qué los sobrevivientes de abuso sexual no están tan impresionados por sus nuevas pautas que permiten que los mismos obispos traten internamente con los mismos crímenes y criminales? A pesar de toda la preocupación de la derecha católica de que Francisco se deshaga de ellos, es triste decir que estas dos decisiones recientes deberían disipar sus preocupaciones.

Tal vez no haya una palabra italiana para “cambio”, pero el cambio es lo que los católicos razonablemente esperan dado el estado sombrío de la iglesia. Ni la pérdida masiva de credibilidad ni los enormes pagos (muchos para los abogados) por los delitos sexuales cometidos por el clero, ymucho menos las vidas arruinadas de las víctimas , castigan a Francisco y a sus colegas. Trotan descaradamente los mismos viejos argumentos para apuntalar su control exclusivo sobre la institución, o lo que queda de ella.

La ordenación de mujeres, ya sea como diáconos, sacerdotes u obispos, es la pesadilla persistente de papa tras papa que parece preferir una pequeña iglesia magra sobre una robusta comunidad religiosa. La ordenación de mujeres significaría la aceptación intelectual y espiritual de la igualdad de género y el fin de siglos de discriminación. Con un poco de suerte, podría acelerar un movimiento en la dirección de nuevas formas de iglesia participativas y democráticas. Del mismo modo, pasar los casos de abuso sexual del clero a la policía sería una admisión de que la iglesia no puede controlar su propia situación, que miles de niños y adultos vulnerables han sufrido porque los líderes de la iglesia se niegan a renunciar al poder. Lamentablemente, la jerarquía rechaza el cambio, maniándolo de forma maníaca a cada paso mientras los católicos salen en tropel.

Incluso un movimiento tan tímido como ordenar a las diáconas , es decir, sacramentalizar y reconocer que la mayor parte del ministerio de la iglesia ahora lo hacen las mujeres , es demasiado para estos hombres. Cuando se le preguntó sobre el trabajo de la comisión que estableció para estudiar la cuestión de permitir que las mujeres fueran diáconos, Francisco se sumergió y vaciló en uno de los prensadores de su avión, esta vez en ruta de regreso a Roma desde el norte de Macedonia. Aparentemente, el asunto es tan trivial que puede manejarse de manera gratuita con los reporteros y no ser digno desde el principio con un informe, documento o incluso un comunicado de prensa adecuado. ¿Es de extrañar que las mujeres se sientan disidentes?

Francisco informó que los miembros de la comisión estuvieron de acuerdo en algunos asuntos y en otros no. Es de suponer que lo configuró de esa manera para obtener una difusión completa de los materiales históricos. Los desacuerdos entre los teólogos son la moneda del reino. ¿Cuántas comisiones papales fueron unánimes en algo? Incluso algunos que tenían una mayoría que favorecía el cambio, como en el caso de Humanae VitaeEn la encíclica de 1968 que prohibió el uso de la mayoría de las formas de anticoncepción eficaz, el pontífice reinante simplemente ignoró el consenso y se unió a la minoría, que era su prerrogativa como monarca. En una jerarquía, el Papa hace un juicio y establece una política. No es mi forma preferida de hacer negocios, pero es cómo funciona el sistema. En el caso de las mujeres diáconas, Francisco no puede hacer nada más que abrazar el status quo convenientemente sexista. Él elige el modo administrativo igualmente conveniente cuando se trata de casos de abuso. 

Francisco admitió lo que muchos de los mejores eruditos han argumentado durante mucho tiempo: a saber, que las mujeres diáconos en la iglesia primitiva ayudaron a las mujeres y los niños (por modestia) que fueron bautizados por inmersión. También examinaron a las mujeres víctimas de violencia doméstica en busca de hematomas como parte del proceso de búsqueda de la disolución eclesial de sus matrimonios. Se deja sin explorar si y cómo los diáconos o sacerdotes hombres trataron de alguna manera con los perpetradores. Pero lo que pesa sobre este Papa es si dichas diáconas fueron ordenadas sacramentalmente  como sus homólogos masculinos, o si solo fueron mujeres las que ayudaron en situaciones que los hombres ordenados encontrarían torpes. El cielo para que cualquiera confunda el trabajo de las mujeres con un real.ministerio. Aún más expertos alinean las liturgias de ordenación para mujeres y hombres y concluyen que no hay mucha diferencia, si es que la hay.

En una conversación posterior con la Unión Internacional de Superiores Generales, líderes de órdenes religiosas de mujeres en todo el mundo, Francisco dijo, según la transcripción del National Catholic Reporter, “No puedo hacer un decreto sacramental sin un fundamento histórico teológico”. El razonamiento es que si algo como mujeres diáconas no fueron revelados por Dios desde el principio de la tradición de fe, no puede implementarse ahora. Tres conjeturas en cuanto a quién llega a decidir lo que Dios reveló. Es un redux patriarcal que contribuye a que las mujeres lloren todo el proceso. Para su crédito, Francisco sí compartió con las monjas los puntos en los que los miembros de la comisión estuvieron de acuerdo porque fue este grupo de mujeres las que formalmente solicitaron el estudio. No está claro si este u otro grupo de académicos continuará el trabajo, o si el trabajo continuará , y si es así, hasta cuándo.

Francico admitió cómo la revelación está en “movimiento continuo para aclararse a sí misma …. Está en continuo crecimiento”. Sin embargo, también dijo: “Si veo que esto, lo que pensamos ahora, está en relación con la revelación, bien”. Pero si es una cosa extraña que no está de acuerdo con la revelación … no funciona. En el caso del diaconado, tenemos que ver qué había al principio de la revelación. Si había algo, déjalo crecer, déjalo vivir. Si no hubiera algo … no funciona “.

¿Serían millones de mujeres alimentando a los hambrientos, vistiendo a los desnudos, celebrando la Eucaristía, presionando por la justicia, cuidando a los enfermos, enseñando a los niños, escribiendo teología, predicando el Evangelio durante milenios algo así como lo que Francisco está buscando en términos de continuidad histórica? Si no, no hay esperanza de cambio. Si es así, hablemos inteligentemente al respecto y encontremos formas de permitir que las mujeres usen sus talentos como mejor les parezca.

El pensamiento circular protege el status quo: hay que revelar algo para que se haga; No lo hacemos por lo que no debe haber sido revelado. Un breve examen del cambio en los puntos de vista católicos sobre la pena de muerte y la usura hacen que el argumento sea rápido. Las enseñanzas de la iglesia cambian y maduran a medida que se hace evidente que las necesidades contemporáneas de justicia resuenan con ideas antiguas. Hemos aprendido que matar a personas que actúan mal solo resulta en más maldad; la carga de tasas de interés altísimas ofende el bien común. Los diáconos solo para hombres (sacerdotes, obispos, cardenales y papas mientras estamos en eso) contradicen las normas posmodernas de la igualdad de género y limitan el grupo de aquellos que están capacitados y capacitados para participar en el ministerio. La revelación proporciona dirección hacia una mayor justicia; No es una lista de verificación de datos históricos.

Uno no puede dejar de notar el poco de snark papal con el que Francisco cerró sus comentarios a las monjas sobre el tema: “Somos católicos. Si alguien quiere hacer otra iglesia, es libre de hacerlo ”. Creo que lo que quiso decir fue que nosotros , los católicos ,  somos mujeres católicas y que las mujeres que quieren participar también son libres de formar su propia iglesia . Puedo asegurarle, con buena autoridad, que el proceso de formación de nuevos modelos de iglesia está en marcha cuando las mujeres católicas atienden las necesidades del mundo. También puedo informarle sobre el hecho de que algunas de las monjas con las que hablaba dirigen órdenes que incluyen a miembros que han perdido tanto respeto por la iglesia institucional que apenas reconocen su relación con ella.

La gran ironía de la discusión sobre el diaconado es que no se trata de poder sino de servicio. Espera hasta que lleguemos a la parte de poder!

Phyllis Zagano, posiblemente el miembro más progresista de la comisión de estudio sobre mujeres diáconos, es una académica muy respetada que ha investigado la pregunta exhaustivamente. Ella insiste en que históricamente las mujeres diáconos no estaban relacionadas con las mujeres sacerdotes. Hoy, para los hombres, hay un diaconado de transición que conduce al sacerdocio y un diaconado permanente que no lo hace. La Dra. Zagano argumenta que las mujeres diáconos primitivas fueron ordenadas de forma no relacionada con el presbiterio, por lo que la ordenación de mujeres como diáconos no es un preludio de la ordenación de sacerdotes u obispos. Esto podría calmar los temores de algunos hombres, aunque muchos conservadores retuercen sus manos sobre el Caballo de Troya diaconal que temen que tenga su nariz debajo de la tienda clerical.

Si la Dra. Zagano fuera el valor atípico liberal en el panel de estudio, Francisco tenía incluso menos de qué preocuparse de lo que pensaba. Si hubiera sido lo suficientemente inteligente, habría abrazado a las mujeres diáconos según la interpretación de Zagano. Es posible que no obtenga muchas más oportunidades de softbol a medida que las formas de pensar evolucionan teológicamente más allá de lo meramente histórico patriarcal. Con un enfoque teológico más sólido, uno puede ser un buen caso para simplemente dejar el género fuera de los criterios para ministros calificados y bien entrenados, como la mayoría de las otras denominaciones cristianas han hecho con buenos resultados.

Mis profundas reservas sobre el diaconado de las mujeres provienen de su propia naturaleza como una receta para el trabajo de una mujer en una cultura patriarcal. Seguramente el sistema actual apunta a que las mujeres se encarguen de todo el trabajo diario: visitar a los enfermos, cuidar a los niños, ayudar a los abusados, enseñar educación religiosa, lo que ya hacen, para que los hombres puedan continuar con la predicación y la enseñanza. , sacramentalización, y toma de decisiones que se reservan para ellos mismos y se manejan tan mal en general. Pero si Phyllis Zagano y otras mujeres quieren ser este tipo de diáconos, les digo que las ordenen.

Les advierto a las mujeres que no se sorprendan cuando se den cuenta de que están siendo utilizadas, aunque sin saberlo, para reforzar las estructuras que subordinan a las mujeres y les prohíben ser sacerdotes. Les notifico con anticipación que una vez que estén ordenadas, trabajarán oficialmente para  y no solo con  colegas varones que los consideran aptos para el servicio, pero esencialmente no son aptos para el liderazgo. El sacerdocio, y no el diaconado, viene con jurisdicción o toma de decisiones. Insisto en que incluso con todas estas advertencias, es decisión de las mujeres ser diáconos y su derecho a hacerlo. Solo las comunidades igualitarias y democráticas nos salvarán a todos de estos escollos, pero por ahora el asunto es el derecho de la mujer a elegir. 

Entiendo la ira de las mujeres por no ser permitidas ser diáconas. Pero muchas mujeres que no tienen tal inclinación también están indignadas de que a las mujeres no se les permita servir y que se les reconozca su servicio (sí, ordenadas). Lamentablemente, decirle a las mujeres que “no” esta vez con un razonamiento tan lamentable solo hace que las personas bien intencionadas quieran a las mujeres diáconos aún más. Esto casi garantiza, a pesar de mis profundas reservas, que las mujeres diáconas de alguna forma acudan a una iglesia cercana a usted en un futuro no muy lejano, lo que cimenta aún más la estructura patriarcal, esta vez con mujeres como proveedoras de servicios y no como tomadores de decisiones. Una salida de este enigma está fuera de mi alcance en este momento.

Lo que se discute aquí, tanto como el sexismo flagrante, es un fracaso de la imaginación y el método teológico. El papa Francisco opera como si las fuentes de la teología fueran solo escrituras y tradiciones, tal como las interpretan personas como él. Pero el estándar de oro para la teología ha evolucionado hacia un conjunto de fuentes mucho más diferenciadas: la experiencia humana contemporánea; datos de las ciencias sociales y biológicas; ideas de las artes; la historia leída desde la parte inferior no desde la perspectiva de los que están en el poder; El análisis de las formas de opresión entre estructuras estructurales que ahora revelan acciones humanas moralmente horribles, de las cuales el sexismo y el racismo forman parte. Estos y otros materiales son insumos para las decisiones teológicas.

Decir a los católicos posmodernos que algo tan benigno como la ordenación de las mujeres a una forma truncada de diaconado es inadmisible porque no está arraigado en la revelación es un insulto a nuestra inteligencia. Es una forma de retrasar el cambio social, y en este caso, eclesial, simplemente porque Francisco puede en virtud de un poder unilateral. Si uno no puede ver el valor simbólico y real de resaltar y reforzar a las mujeres que buscan ministrar en un mundo problemático con especies que se extinguen y personas que mueren por falta de acceso básico a agua potable y atención médica, entonces todo se pierde para los católicos.

De manera similar, en el reciente Motu Proprio de  Francisco sobre cómo manejar los casos de abuso sexual titulado “VOS ESTIS LUX MUNDI” (“Tú eres la Luz del Mundo”), la falta de imaginación teológica es evidente. Hay algunas mejoras, particularmente en aquellos que deben reportar el abuso, en la forma en que se protegerá a los denunciantes, en plazos más cortos para manejar los casos. Pero el resultado final sigue siendo el mismo: los líderes de la iglesia controlarán a los suyos. Al parecer, Francisco y sus asesores se perdieron los múltiples memorandos de sobrevivientes de abuso sexual del clero que insisten en que solo remitir los casos a las autoridades civiles  legales será suficiente para contener la marea.

El Vaticano responde que en algunos países la policía tratará a los sacerdotes acusados ​​injustamente, incluso poniéndolos en peligro. El Washington Post lo definió en un editorial : “El Vaticano sostiene que la obligación de informar a las autoridades civiles pondría en peligro a los católicos en algunos países donde ya enfrentan la opresión. De hecho, el Papa podría haber hecho excepciones para esos países al imponer protocolos difíciles en otros lugares ”. Los Estados Unidos son un caso en el que los agentes de la ley en Pennsylvania, por ejemplo, se han mostrado bastante capaces de hacer su trabajo mientras que los funcionarios de la iglesia han fracasado manifiestamente. en el de ellos. Cuando los periódicos seculares muestran más imaginación teológica que los funcionarios de la iglesia, hay mucho espacio en la parte superior.

El disgusto de las mujeres y la desilusión continua de las sobrevivientes no son sentimientos que deben ser reconocidos y pasados ​​por alto. Más bien, presentan un fuerte mensaje de que Francisco y sus colegas han perdido de nuevo el barco en un esfuerzo por conservar lo que debería ser desechado. A menos que estos problemas se corrijan a toda prisa, hay un montón de culpa que asignar por daños colaterales a un mundo que necesita cada hombro al volante.

https://rewire.news/religion-dispatches/2019/05/15

Una entrevista a Marianna García Legar por Trini de los Ángeles


“La menopausia es un avance evolutivo privilegio del pueblo de las mujeres”

Entrevisté a Marianna en mi viaje a España del pasado verano. Sin conocerme de nada accedió enseguida a responder a mis preguntas y ayudarme en este texto que forma parte de mi trabajo de final de carrera. La seguía desde hace años, leyendo sus textos y lamentando no poder participar, por la distancia, en los talleres que organiza. Pionera en el trabajo del despertar femenino y la espiritualidad de la Diosa en España, creadora de la sororidad Arboleda de Gaia, ha publicado el libro “Fiestas de la Tierra y espiritualidad matrística en la península ibérica”. Me interesaba mucho hablar con ella sobre la menopausia, etapa vital que en pocos años habré de atravesar. Y como ella es una iniciadora de mujeres en este tránsito, le pedí centrar la entrevista en este momento tan importante para la mujer, a lo que ella accedió amablemente. 


– Tú hablas de la energía núbil ¿podrías explicarnos cómo es esta energía?
Núbil es una palabra que deberíamos incorporar a nuestro vocabulario para referirnos a la mujer que ya ha alcanzado la madurez sexual y puede tener hijos, sin tener que definirla necesariamente como “madre” ya que, sean o no madres, todas las mujeres atraviesan esa etapa. 

La energía núbil está orientada hacia la reproducción, la cual es su razón de ser. Es la energía que domina la frecuencia vital biológica de toda mujer a partir de su primera menstruación. En esta frecuencia el 80% de su actividad biológica diaria está destinada a madurar un óvulo cada luna. Si ese óvulo no es fecundado será eliminado con la menstruación, que desechará toda esa sustancia que el cuerpo tomó de lo mejor de su propia energía vital acumulada en los riñones, las glándulas, el cerebro y la médula ósea. 

El influjo energético núbil está administrado por el poder del ciclo sexual menstrual que, por su naturaleza lunar, es básicamente un influjo inconsciente que escapa al control de la voluntad. Mucho de lo que vivimos como atracción hacia el hombre tiene en realidad que ver con la energía núbil actuando en nosotras para lograr que nuestro cuerpo se reproduzca. En este sentido es interesante recordar a Simone de Beavouir, que define a la mujer núbil como persona “enajenada” de sus propios procesos biológicos reproductivos, los cuales no puede eludir. Como ella nos dice en su libro El Segundo Sexo: … el cuerpo de la mujer es presa de una vida terca y extraña que todos los meses hace y deshace en su interior una cuna; cada mes, una criatura se dispone a nacer y aborta en el derrumbamiento de los rojos encajes; la mujer, como el hombre, es su cuerpo: pero su cuerpo es también algo distinto de ella misma.”

Con o sin hijos todas las mujeres, nos guste o no, vivimos esos años bajo el influjo de la energía núbil que, guiada por el ciclo sexual menstrual y sus alternancias lunares, nos obliga durante más de treinta años a ovular y menstruar cada luna, sufriendo las subidas y bajadas de nuestro estado de ánimo y energía al ritmo que nos marca ese ciclo. 

La mujer es la única mamífera que ovula cada mes y que, debido a la pérdida del estro o celo, está permanentemente receptiva sexualmente. ¿Cuál es la razón de que la naturaleza haya realizado este cambio en nosotras? Básicamente ocurrió para multiplicar las posibilidades de embarazo de nuestra especie y garantizar su supervivencia, ya que el embarazo y el parto en las humanas son procesos complejos, debido a los cambios que nuestra pelvis experimentó con la bipedestación y al crecimiento cerebral que agrandó el cráneo de nuestros bebés. 

Por eso la naturaleza suprimió el celo o estro y puso a las mamíferas humanas en receptividad sexual permanente. Al mismo tiempo, nos vinculó muy profundamente con el ciclo lunar que, al ser más corto que el ciclo solar que domina los ciclos del resto de mamíferas, multiplica las posibilidades de fecundación. Esa es la razón de ser del ciclo sexual menstrual. El hecho de que lleve incluida en su nombre la palabra “sexual” no es casual y tiene muchísimas connotaciones que explican ciertos aspectos de la sexualidad femenina. También hay mucho que reflexionar en el hecho de nuestra permanente disponibilidad sexual, así como de las dimensiones energéticas y espirituales de la sexualidad a las que abrió las puertas este cambio. 

Durante los años menstruales todas las hembras humanas, desde las primeras homínidas que se pusieron de pie y comenzaron a menstruar, hasta las mujeres actuales, hemos sustentado la continuidad de la familia humana ofrendado el 85% de nuestra fuerza vital en el altar de la energía núbil. Siendo conscientes de esto, algunas tradiciones indígenas como el pueblo lakota de América del Norte, consideraba a la mujer una guerrera, ya que mes a mes sangra por la vida de la tribu. Y también consideraban el sangrado femenino (tanto el menstrual como el del parto) como un sacrificio ritual, que eximía a la mujer de tener que participar en otros ritos sacrificiales como la Danza del Sol. 

Antiguamente la menopausia era considerada una bendición por las mujeres. Nuestras bisabuelas y tatarabuelas tenían clarísimo que la desaparición del riesgo de embarazo y de la menstruación era un acontecimiento feliz. Ellas daban la bienvenida con alivio y alegría a esa liberación del mandato de la energía núbil, con todo el desgaste y zarandeo físico y emocional que conllevan sus ritmos lunares. 

También es importante tener presente que nuestro cuerpo está diseñado para experimentar un embarazo cada 3 o 4 años aproximadamente, pero no para ovular 13 veces al año a lo largo de toda nuestra vida fértil. Este es otro tema, que sería largo de explicar en esta entrevista, pero quiero mencionarlo para remarcar la importancia fundamental de los rituales menstruales que ayudan a la mujer a sostener esta época núbil, de profunda entrega femenina. Los trabajos simbólicos de los rituales de ofrenda de la sangre menstrual a la Tierra ayudan a resignificar este período, y ofrecen a la mujer metáforas que pueden sustentarla y que la ayudan a sostener y dar sentido a la constante pérdida de energía que el sacrificio núbil conlleva. 


– ¿Por qué te refieres a la menopausia como a un puente?
La menopausia es un tránsito crucial de nuestra vida. Un tiempo que debe ser aprovechado, y que es fácil malgastar si no lo comprendemos adecuadamente. Dura entre 13 y 15 años y, como si fuera un puente, nos lleva de la etapa núbil en la que bajo el influjo lunar ovulamos y podemos tener hijos, a la etapa del climaterio en la que nuestro cuerpo se moverá en una frecuencia que ya nada tendrá que ver con la energía materna y el influjo lunar. Climaterio es una palabra de origen griego que significa escalón o peldaño. 

Esa metamorfosis es similar a la de la oruga que se transforma en mariposa, y que, siendo el mismo ser, acaba siendo otro completamente distinto. La oruga es ciega, no tiene órganos sexuales ni reproductores, come hojas y se arrastra. La mariposa puede ver, se reproduce sexualmente, liba néctar y puede volar. Del mismo modo, la mujer núbil va a transformarse en la mujer climatérica, un ser nuevo que, siendo ella misma, será también otra completamente distinta de la que fue. Cuando lleguemos al otro lado del puente, nos estaremos adentrando en el territorio de la sabiduría de la anciana. Eso ocurrirá alrededor de los 62 años, época en la cual la Abuela Margarita, anciana sabia mexicana, dice que las mujeres nos volvemos oro molido.

La menopausia no nos inicia en el camino de la anciana sabia, sino en el territorio de la libertad y el gozo de ser una misma. Algunas mujeres temen hacer su iniciación a la menopausia porque creen que las va a envejecer, cuando en realidad las va a ayuda a tomar consciencia de cómo aprovechar el tiempo de vigor que aún les queda por delante. Por eso, cuanto antes haga una mujer su iniciación a la menopausia, mejor será para ella.


– ¿Qué puede aprovechar una mujer su menopausia?
Menopausia significa exactamente “última menstruación”, y es importante recordarlo para entender que la menopausia es al climaterio, lo que la primera menstruación es a la adolescencia. La primera y la última sangre son dos hitos puntuales similares, que nos informan de que el proceso de metamorfosis que se estaba gestando en nuestro cuerpo ya ha avanzado lo suficiente como para poder manifestarse exteriormente, indicándonos que ya no hay vuelta atrás. La metamorfosis ha comenzado, y su evolución será ineludible durante los próximos 13 años. 

A la púber se la denomina adolescente porque, durante su metamorfosis, adolece de identidad propia. Ya no es una niña, pero aún no es una mujer. Está atravesando el puente entre la infancia y la madurez sexual completa de la mujer en la que se transformará. La mujer que experimenta su última sangre vive una realidad análoga. Durante esos años, muchas veces se encontrará adoleciendo de identidad propia. Ya no será la que acostumbraba a ser, pero aún le faltará camino para encarnar la mujer en la que va a transformarse.

La mujer completa su ciclo de madurez sexual con el tránsito de la menopausia, en el que deja de sangrar. A partir de ahora ella contará durante unos años con una ingente cantidad de energía, que se dirigirá por sí sola hacia aquello donde la mujer ponga su foco con la intención de realizarlo. Madre naturaleza nos libera de la atadura de la energía núbil cuando, aunque ya maduras, somos aún jóvenes y aún conservamos un cuerpo vigoroso que puede aprovechar el enorme caudal del poder menopáusico que ahora vamos a recibir. 

La menopausia no es una carencia o una enfermedad, es ni más ni menos que un avance evolutivo privilegio del pueblo de las mujeres, y desde esta perspectiva ha de ser celebrada y honrada. En su origen, se cree que la menopausia apareció para que hubiera más mujeres disponibles para cuidar a las criaturas concebidas. Eran una ayuda imprescindible para las madres, en el duro contexto de vida de los pueblos cazadores recolectores. Mujeres que ya no concebían, pero que disponían de la fuerza y la experiencia necesaria para ayudar a las que sí lo hacían. Actualmente, esa necesidad ha perdido vigencia, por eso la mujer del tercer milenio puede utilizar ese tiempo para completarse a sí misma y contribuir con su sabiduría a su comunidad de pertenencia. 

Cuando llega la última sangre, la mujer ya casi no madura ovocitos, pero su cuerpo aún podría gestar un bebé. La mujer debe aprovechar esta capacidad de gestación que aún alberga orientándola hacia sí misma, para iniciar su propia gestación y evolucionar hacia un estado de libertad interior y sabiduría que la llevará a experimentar una nueva dimensión de sí misma. Con ese fin el cuerpo ha detenido la capacidad reproductiva y la ha librado del desgaste de la ovulación y la menstruación mensuales, y para eso su fuerza vital ahora es retenida en su interior.  

Liberar y recuperar toda esa energía para una misma, en un momento vital en que la mujer es madura, pero aún conserva su vigor, es una experiencia formidable para la mujer iniciada que ha despertado su consciencia, conoce los trabajos que debe realizar en ese momento y asume la responsabilidad de llevarlos a cabo. Por eso, cuando oigo hablar de “maspausa”, como nombre simbólico para resignificar la menopausia, no puedo estar de acuerdo. Mi menopausia fue una época maravillosa en la que pude realizar trabajos ingentes (como traer a España al Consejo de las 13 abuelas indígenas, por ejemplo), ya que dispuse de una enorme energía. En esa época me liberé de la cadena del influjo núbil que nos ata energéticamente al hombre y a las crías, y pude dar lo mejor de mí enfocándome completamente en mi activismo espiritual, gracias a la fuerza que dejar de sangrar me otorgó. A la vez, he sido testigo de este florecimiento femenino menopáusico en todas mis hermanas de camino, así como también lo vi en la menopausia de mi propia madre que, sabiamente, definía la década de la cincuentena como el mejor período de la vida de la mujer. 

Por eso creo que no es “maspausa” lo que toca durante la menopausia. Por el contrario, ahora es el momento de bailar un buen mambo, porque aún no eres vieja hermana, y toda esa sangre que ya no sangras, te siembra por dentro creando nueva vida en ti y para ti. Si aprovechas adecuadamente estos años, completas tu iniciación y no te pierdes por el camino; si trabajas en profundidad las enseñanzas que la menopausia trae consigo, tu climaterio promete ser fantástico. 

Son enormes las implicaciones de darte cuenta de que ya no necesitas sangrar más… La herida se cerró y ya no sangra más, compañera… Al fin cicatrizó y selló la época de tu servicio a esa energía núbil que, afortunadamente, se marcha definitivamente de tu vida porque AHORA TE TOCA A TI. 

En este momento se debe recapitular lo vivido y hacer el duelo por lo que ya no volverá. Soltar lo que ya no corresponde. Completar lo que quedó incompleto o pendiente. Llenar las alforjas con aquello que sí te será útil y partir, para luego quemar las naves con gozo y habitar definitivamente en la Tierra de las que ya no necesitan sangrar.


– ¿Qué es una iniciación de menopausia?
Nuestra tradición originaria europea pre patriarcal no practicaba ninguna religión, pero se reunía en celebración cíclica al ritmo de las fiestas de la Tierra, cuyo ciclo consideraba sagrado. Siguiendo los ritmos de la naturaleza, nuestros ancestros pudieron observar su analogía con nuestro ciclo vital y sus variaciones a través de las edades de nuestra vida. 

Nosotros hemos perdido nuestra tradición originaria y, con esa pérdida, olvidamos la importancia de los ritos de paso iniciáticos de la familia humana, que pueden ayudarnos en el camino de la vida, y que no es casual que sean comunes a todos los pueblos del planeta que han vivido en comunión con la naturaleza. Sin embargo, desde hace ya varias décadas, algunas personas estamos trabajando en su recuperación en la sociedad occidental. En el caso de las mujeres, las iniciaciones más importantes se encuentran en los ritos de paso de la sangre femenina, como bien enseña Myriam Wigutov, maestra de los misterios de la sangre, que señala en su libro La Rueda Púrpura el rito de paso de la menopausia como la culminación de esas iniciaciones.

Comencé a realizar iniciaciones de menopausia en 1999. Pasados todos estos años, el trabajo se ha ido puliendo y mejorando y hemos tenido bellas experiencias, que han sido de gran utilidad para las mujeres participantes. 

La iniciación es un proceso de retiro de cuatro días, en los cuales trabajamos en fusión con la naturaleza utilizando la creación de belleza y el arte ceremonial. Con estas herramientas construimos un portal físico y energético que, al atravesarlo, nos ayuda a soltar los lastres que nos atan al pasado y nos enseña a aprovechar las oportunidades de la nueva etapa vital que se abre ante nosotras. Es un espacio para celebrar entre iguales este momento crucial de nuestras vidas. Lo hacemos en un lugar hermoso y de un modo inolvidable que podamos atesorar en nuestra memoria y que nos ayude a enorgullecernos de ser quien somos en este momento vital. 

Todo este trabajo, por un lado, resignifica la menopausia, nos recuerda su sentido y la sitúa en un lugar comunal de honor, que derrumba las ideas negativas que la sociedad actual ha creado en torno a ella. Por otro lado, esto se acompaña de un trabajo circular en el cual cada mujer puede hacer su propia recapitulación vital, lo que le permite regresar a su vida cotidiana con un mapa personal de lo que cada una tiene que trabajar para transitar libre de lastres el puente de la menopausia. 

Los efectos de una iniciación de menopausia no pueden ser relatados, porque son experiencia y vivencia pura, y las palabras no pueden expresar su belleza y el cambio que produce en nosotras. Es como si nuestro cuerpo y nuestra energía recordaran algo que fue olvidado hace ya cientos, quizá miles de años… y como tenemos gran sed de símbolos y de ritos que puedan sustentar nuestros ciclos vitales, enseguida sentimos que ese espacio y ese tiempo ceremonial que entre todas creamos, es como un hogar al que anhelábamos intensamente retornar y al cual, finalmente, hemos llegado.


Acabamos la entrevista y le comento que, escuchándola, a mis cuarenta y dos años ya me han entrado ganas de que me llegue la menopausia para poder participar de ese rito de paso que me atrae poderosamente. Me responde que no hay que apresurar nada, que ahora debo atender mi momento, que cada etapa vital tiene su propio encanto y que todo llegará a su tiempo. También me dice que está en proceso de concluir su libro “Mujer que ya no sangra: una visión matrística de la menopausia”

Nos despedimos con un cálido abrazo. Gracias Doña Loba por tu camino y por tu enseñanza, pero fundamentalmente gracias por haber sembrado en mí una ilusión que ahuyenta los fantasmas que rodeaban y ensombrecían la idea de ver acercarse mi tiempo de menopausia. Espero que todas podáis disfrutar de la misma sensación con esta entrevista que dedico con amor a todas las mujeres.

Para más información sobre el trabajo de Doña Loba:

www.mujergaiatica.blogspot.com

Remitido al e-mail

¿Cuál es el olvidado origen del Día de la Madre?


Aunque muchos crean que el Día de la Madre es una jornada simplemente comercial, cuyo origen es simplemente atribuible al afán de estimular las ventas, lo cierto es que fue una proclama antibelicista y una convocatoria a un congreso mundial de madres, lo que dio inicio a la fecha en cuestión.
El olvidado origen del Día de la Madre: La proclama pacifista contra las guerras quedó muy lejos de la celebración comercial.
El olvidado origen del Día de la Madre: La proclama pacifista contra las guerras quedó muy lejos de la celebración comercial.

Corría 1870, cuando la escritora estadounidense Julia Ward Howe, una pionera del activismo, el abolicionismo de la esclavitud y los derechos de las mujeres, convocó a todas las madres del mundo a rebelarse contra la guerra, en una desgarradora proclama pacifista que mantiene plena vigencia.

En la proclama se convocaba a un Congreso Internacional de Madres buscando promover alianzas entre diferentes naciones y el arreglo sin belicismos de cuestiones internacionales. Las buenas intenciones de la primera mujer electa para la Academia Estadounidense de Artes y Letras, en 1908, apenas lograrían que el Congreso de su país, votara en 1914, a instancias del presidente Woodrow Wilson, la celebración anual del Día de la Madre.

La idea se concretó pero jamás tuvo efectos reales

Su idea de un congreso de madres, no logró verla concretada en tanto escribía por aquellos días que las mujeres “están más interesadas en la promoción del sufragio femenino que en idear una protesta mundial de mujeres contra las crueldades de la guerra”.

Sus ideas no obstante fueron tomadas por Anna Jarvis, un ama de casa que organizó a las mujeres durante la Guerra Civil para trabajar en mejorar las condiciones sanitarias de los hijos heridos en combate y en 1868 comenzó a trabajar para conciliar los vecinos de la Unión y la Confederación. Su hija también Anna Jarvis, cuando su madre murió, promovió la idea del día de las madres. En 1873, mujeres en 18 ciudades estadunidenses realizaron una reunión del Día de las Madres, y en Virginia Occidental en 1907 se celebró el primer congreso, que no tuvo mayores efectos reales.

La proclama original de Julia Ward, es aún material de estudio en EE.UU.

“¡Levántense, mujeres de hoy! ¡Levántense todas las que tienen corazones, sin importar que su bautismo haya sido de agua o lágrimas! Digan con firmeza: ‘No permitiremos que los asuntos sean decididos por agencias irrelevantes. Nuestros maridos no regresarán a nosotras en busca de caricias y aplausos, apestando a matanzas. No se llevarán a nuestros hijos para que desaprendan todo lo que hemos podido enseñarles acerca de la caridad, la compasión y la paciencia’. Nosotras, mujeres de un país, tendremos demasiada compasión hacia aquellas de otro país, como para permitir que nuestros hijos sean entrenados para herir a los suyos. Desde el seno de una tierra devastada, una voz se alza con la nuestra y dice ‘¡Desarma! ¡Desarma!’ La espada del asesinato no es la balanza de la justicia. La sangre no limpia el deshonor, ni la violencia es señal de posesión. En nombre de la maternidad y la humanidad, les pido solemnemente que sea designado un congreso general de mujeres, sin importar nacionalidad, y que se lleve a cabo en algún lugar que resulte conveniente, a la brevedad posible, para promover la alianza de diferentes nacionalidades, el arreglo amistoso de cuestiones internacionales”.

http://www.lr21.com.uy/mundo/1288407-el-olvidado-origen-del-dia-de-la-madre-la-proclama-pacifista-contra-las-guerras-quedo-muy-lejos-de-la-celebracion-comercial

Madres de carne y hueso


May 10, 2019 Alfredo Quintanilla Quinta Columna 

Alfredo Quintanilla

Las imperativas expresiones de la congresista Tamar Arimborgo (Fuerza Popular) prescribiendo que el sexo entre hombres y mujeres sólo tiene un propósito reproductivo y no placentero, han causado revuelo. Y aunque la mayoría de los peruanos no prestemos crédito a sus dichos, debe saber que Arimborgo representa a cientos de miles (espero que no a millones) de cristianos que tienen profundo temor ante los sucesos que el cambio de época ha traído, desde la aparición de los anticonceptivos. Gente a la que la revolución de las costumbres y de la cultura global de los últimos 60 años les llena de pavor y no sabe cómo reaccionar sino sólo refugiándose en una visión religiosa dogmática y antihistórica que pretende poner fin a la educación sexual en los colegios.

Se deduce de la visión religiosa de Arimborgo que las mujeres han recibido la misión de ser madres -vírgenes, como María[1], es decir, negadas para el placer. Idea que se exalta por estas fechas, sembrando la sospecha sobre “las otras”. Pero hay que ver que la mayoría de varones, y hasta los liberales e igualitaristas, la suscriben inconscientemente y quiere fijarlas en ese modelo de mujer-amorosa-sumisa-sacrificada. El magisterio de la Iglesia descuidó completamente durante veinte siglos la reflexión teológica sobre el rol de la mujer en la Iglesia, la familia y la sociedad.

La reivindicación de María Magdalena es reciente y empezó con La última tentación de Cristo, la novela del ortodoxo Nikos Kazantzakis de 1953, aunque el Vaticano puso férrea resistencia a la divulgación de su versión fílmica a cargo de Martin Scorsese en 1988. La tentación no era escabrosa ni blasfema sino sencilla y subyugante: Cristo ya en la cruz imagina cómo hubiera sido su vida si renunciaba a la predicación, como carpintero en Nazareth, casado con María de Magdala y muchos hijos. Antes, César Vallejo en Los Dados Eternos (1915) había cuestionado directamente a Jesús por no haber tenido la experiencia del amor de pareja: “Dios mío, si tú hubieras sido hombre / hoy supieras ser Dios … ¡Tú no tienes Marías que se van!”

Muchos de los cristianos que Arimborgo representa, deben pensar que la historia da vueltas y están otra vez frente al promiscuo mundo grecorromano que enfrentó San Pablo[2] y por eso, quieren dar las mismas respuestas que él. El río revuelto de la multiplicación de tatuajes y peinados raros, pasando por modas de vestir extravagantes, música y bailes extraños, hasta la liberalización femenina, la oferta sin restricciones de pornografía en las redes sociales, la denuncia contra miles de curas pederastas de la Iglesia Católica, la eclosión de movimientos LGTBI, los matrimonios homosexuales y la reivindicación abortista, fuera de la multiplicación de la violencia urbana, el tráfico de drogas fuertes y de los suicidios, no crean, precisamente, un panorama luminoso y esperanzador para quienes fueron criados en una época menos agitada.

El racional y ateo Freud, con la autoridad que muchos le reconocemos, planteó una tesis irrefutable: la represión sexual que trajeron las religiones de oriente ha permitido el avance de la cultura. Pero a la vez, la exagerada represión sexual sólo conduce a la neurosis, la deshumanización y al atraso. No toda revolución política trajo consigo la liberalización de las costumbres, pues algunas, como las del socialismo real, terminó reprimiendo la reproducción y el placer sexual. Entre nosotros, el advenimiento de la República mantuvo a las mujeres tapadas, cocinando su rebeldía a fuego lento. Tan fuerte es nuestro machismo que tuvo que imponerse desde arriba en tiempos del fujimorismo una política de cuotas para que las mujeres participasen en política.

Por eso, el reclamo que, en la interpelación de la ministra Flor Pablo, les hizo la congresista Tania Pariona (Nuevo Perú) a los fujimoristas sobre su retroceso por aliarse con los fundamentalistas cristianos, fue muy certero. No se entiende cómo defensores del exitoso (a decir de Vergara) modelo neoliberal puedan seguir aliados con gentes que no son conservadoras, deseosas de mantener el statu quo, sino reaccionarias, que querrían hacer retroceder el carro de la historia.

Pero la señora Arimborgo dirige su discurso no sólo a los suyos sino también a los católicos de base, pues sabe que no están vacunados contra el miedo ni contra la propaganda de #ConMisHijosNoTeMetas, y que el cardenal Cipriani tuvo una orientación proclive a esa alianza. Tal vez a eso quiso referirse recientemente el nuevo arzobispo de Lima, Carlos Castillo, al recordar que el apóstol Juan decía que no debe haber temor en el amor, que el amor al prójimo debe presidir la vida del cristiano porque “el temor y el miedo mira al castigo, en cambio el amor expulsa al temor”.[3]  Pero no es suficiente, se necesita la orientación del nuevo arzobispo en un mes en que la ofensiva fundamentalista amenaza con una marcha nacional.

————–

[1] El invento del dogma de la inmaculada concepción de María no tiene fundamentos teológicos sólidos. No se entiende cómo, si Jesús es Dios-hombre, afectaría a su divinidad (o a la pureza de María) el que tuviera otros hermanos, como, de hecho, lo reconocen los Evangelios.

[2] Aunque su alusión a Sodoma y Gomorra nos lleva miles de años atrás, a los tiempos primordiales y míticos.

[3] https://www.arzobispadodelima.org/2019/04/28/el-senor-nos-ensena-a-perdonar-amar-y-corregir/ Homilía del Primer Domingo de Pascua

https://elbuho.pe/2019/05

MUNDO Sacerdote pide a mujeres no entrar a iglesia con ropa indecente


POR  AFP . Y MIRIAM ARVIZU 10 DE MAYO DE 2019

El cura añadió que los hombres, padres o madres que dejen a sus mujeres o hijas acudir a la iglesia de esta manera “deberán rendir cuentas a Dios”

Sacerdote pide a las feligresas no llevar vestimenta indecente (Pixabay)
Sacerdote pide a las feligresas no llevar vestimenta indecente  | Pixabay

El Cairo, Egipto. – Un sacerdote copto ortodoxo recriminó a las mujeres el uso de “vestimenta indecente” en las iglesias, una reprimenda que desató una polémica en Egipto, donde vive la minoría cristiana más importante de Oriente Medio.  

“Por una parte las fiestas de Pascua nos alegran pero por otra nos entristece que las mujeres y niñas vengan a la iglesia con ropa indecente”, declaró ante los fieles el padre Daud Lamei, de un suburbio acomodado de El Cairo. 

¿Por qué vienen?”, se preguntó en este discurso difundido en las redes sociales y en el que instó a las cristianas a taparse la cabeza y el cuerpo. 

En su sermón con motivo de la Pascua ortodoxa de finales de abril, el cura añadió que los hombres, padres o madres que dejen a sus mujeres o hijas acudir a la iglesia de esta manera “deberán rendir cuentas a Dios”. 

El padre Lamei no respondió a las peticiones de entrevista de la AFP. Los coptos representan alrededor del 10% de los aproximadamente 100 millones de egipcios, en su mayoría musulmanes.

Han sido blanco de ataques de extremistas musulmanes y están poco representados en la administración. Sandra Awad, una estudiante universitaria de 22 años, se siente apenada por las declaraciones del sacerdote.  

Condena a las mujeres en vez de explicar el código de vestimenta y la actitud adecuada en la iglesia en general, para todo el mundo, declara a la AFP. 

Otros fieles de esta comunidad discreta y conservadora aprueban en cambio las palabras del cura.  

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El padre Daud habló con mucho respeto de la ropa de la gente para que despierten y veneren a la iglesia en la que entran, comenta un internauta en Facebook. 

Bajo el eslogan “tápese para que podamos rezar”, circulan en internet llamamientos que incitan a los cristianos a vestirse con decoro. Una campaña similar exhorta a los musulmanes a taparse más durante el mes de ayuno del Ramadán, que comenzó esta semana. 

El padre Lamei negó en Facebook y en Twitter haber aprobado estas campañas. La iglesia en la que oficia subió un vínculo Youtube a su página Facebook oficial con todo el discurso. 

“Los miembros del clero son modelos para la comunidad, que los considera guardianes de sus tradiciones y de su fe. Es en particular el caso cuando una comunidad se siente amenazada”, explica a la AFP Elizabeth Monier, especialista en temas coptos en la Universidad británica de Cambridge. 

Según Monier, el sermón del padre Lamei “refleja la cultura dominante en la iglesia y la sociedad” egipcia, muy conservadora. 

Recientemente la iglesia copta ortodoxa se ha implicado más en política, de la mano del papa Teodoro II, partidario del presidente Abdel Fatah al Sisi. Y está más activa en la vida pública.

Muchos activistas coptos acusan al gobierno, e incluso al clero, de hacer la vista gorda ante los ataques anticristianos. Estiman que no se reprimen suficientemente las agresiones a la comunidad.  

Entre ellos figura Ishak Ibrahim, investigador de la Iniciativa Egipcia para los Derechos Personales (EIPR), quien tacha de “salafismo cristiano” al conservadurismo de algunos sacerdotes coptos. El salafismo es una tradición rigorista del islam sunita. 

“En un momento en el que la educación religiosa está en crisis, el clero liga la piedad al pudor” para eludir el problema de fondo, estima. Una retórica que tiende a “justificar el acoso sexual” contra las mujeres. 

La abogada copta de 28 años Marianne Sedhom coincide con él. “Las mujeres en la iglesia deben expresarse más -dice- contra las ideas retrógradas y machistas”. 

https://www.debate.com.mx/mundo/Sacerdote-pide-a-mujeres-no-entrar-a-iglesia-con-ropa-indencente-20190510-0127.html

Mujeres iraníes son encarceladas por protestar contra leyes que vulneran su libertad


May 9, 2019

Foto tomada de PxHere
Cimac noticias

En lo que va de abril, dos mujeres fueron detenidas en Irán por protestar pacíficamente contra el uso obligatorio del velo acusadas de difundir propaganda contra el sistema e “incitar a la corrupción y la prostitución”, dio a conocer la organización Amnistía Internacional (AI).

El pasado 10 de abril, la defensora de los Derechos Humanos Yasmin Aryani fue detenida en su domicilio y llevada a un lugar desconocido. Mientras que Monireh Arabshahi, madre de Yasmin, fue detenida al día siguiente mientras investigaba el paradero de su hija.

De acuerdo con Amnistía Internacional, la detención de ambas mujeres ocurrió debido a un video que se hizo viral en el que se puede observar a Yasmin, a Monireh y a otras defensoras, con la cabeza descubierta y repartiendo flores a mujeres que viajaban en un vagón del metro de Teherán.

En esta protesta pacífica, Monireh Arabshahi dijo esperar que llegue el día en que las mujeres no se vean obligadas a luchar por sus derechos. Al mismo tiempo que su hija, Yasmin Aryani, entrega una flor a una mujer, mientras afirma “espero que un día podamos caminar juntas por la calle. Yo sin hiyab y tú con él”.

Por estos actos, Yasmin fue llevada a un centro de detención de seguridad, tal como lo afirmó la joven a través de una llamada telefónica realizada el 15 de abril a su familia. Hasta ahora las autoridades se han negado a revelar su paradero exacto.

Por su parte, Monireh se encuentra detenida en la cárcel de Shahr e Rey, en condiciones de hacinamiento y falta de higiene extremas, sin acceso a agua apta para el consumo, alimentación adecuada, medicinas ni aire fresco, denunció AI.

Ante esta situación, la organización defensora de Derechos Humanos a través de su directora adjunta para Oriente Medio y Norte de África, Magdalena Mughrabi, expuso que las autoridades iraníes intentan intimidar y silenciar a las mujeres que se manifiestan contra el uso obligatorio del velo.

“Las leyes de Irán que imponen el uso obligatorio del velo son una flagrante vulneración del derecho a la libertad de expresión, creencias y religión de las mujeres iraníes. Las autoridades de Irán deben derogar de inmediato estas leyes discriminatorias y suprimir las degradantes normas que prohíben que las mujeres se presenten en público sin el hiyab”, dijo Magdalena Mughrabi.

https://ladobe.com.mx/2019/05

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