Las sospechosas de siempre. Por: Carolina Vásquez Araya


 

 

Entre las múltiples agresiones enfrentadas por las mujeres, está esa duda constante…

 

Tenía 18 años y un embarazo complicado. Doloroso y cargado de riesgos. Mi médico luchó por evitar un aborto, pero al final terminó llevándome al hospital a punto de morir desangrada. Era finales de los años sesenta en un país conservador apegado a la iglesia como la manera más sólida de validar sus prejuicios, y las instituciones del Estado no se libraban de esa visión fundamentalista. Recuerdo muy bien la mirada de la enfermera que me recibió en la sala de emergencia: dura, inclemente, acusadora, cargada de desprecio… “¿te lo provocaste, jovencita?”. La rabia y la impotencia de la agresión en un momento tan crítico para una mujer como es perder un embarazo, es inimaginable. La imposibilidad de defenderse cuando estás más vulnerable que nunca y dependes de otros, de su atención profesional y objetiva, de su empatía, de su sensibilidad humana, se agolpa en la garganta impidiendo pronunciar palabra.

Recordé este episodio casi olvidado pensando en cuánta violencia enfrentan las mujeres en Guatemala y otros países de la región y el mundo, en todos los estadios que rodean su vida sexual y reproductiva. Víctimas de un sistema patriarcal tan inclemente y duro como la enfermera de mi historia, cualquier manifestación relacionada con su capacidad reproductiva es objeto de duda y desconfianza. Las mujeres somos sospechosas desde el nacimiento y, a pesar de cuánto hemos avanzado en la defensa de nuestros derechos, esa nube gris posada sobre nuestra cabeza permanece inalterable. Es así como miles de mujeres alrededor del mundo sufren condenas de prisión por haber abortado, no importando si la pérdida fue voluntaria o espontánea, porque la culpa se instala a priori sin mayor investigación.

Este castigo, injusto pero tolerado por amplios sectores de la sociedad, se aplica con especial saña contra las mujeres más pobres, aquellas cuya falta de información y acceso a los servicios de salud y educación las condenan al silencio y a la resignación. Para ellas hay violencia incluso cuando dan a luz, porque ese procedimiento se realiza en las condiciones sanitarias menos apropiadas, enfrentando en cada parto un peligro de muerte. El Estado, cuya obligación es proporcionarles una atención digna y adecuada, está ausente para la mayor parte de ese sector de escasos recursos y, por ende, condenado a embarazos y partos de alto riesgo.

La actitud de desconfianza está también firmemente instalada en el momento de denunciar una violación sexual, favoreciendo la impunidad de quienes cometen este vil crimen contra niñas, niños y mujeres adultas. Considerada por algunos como “una falta” cometida bajo la influencia del alcohol, las drogas o el “entusiasmo del grupo”, la violación sexual representa una de las mayores amenazas contra la integridad física y psicológica de millones de mujeres alrededor del mundo. Sin embargo es a ellas a quienes se les exige revivir el episodio una y otra vez, ilustrando los detalles de su dramática experiencia frente a policías, investigadores y juzgadores insensibilizados por un sistema permisivo y machista.

Los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres han sido ignorados de manera deliberada por aquellos Estados sometidos a las presiones de la iglesia, pero sobre todo aliado de un sistema político y económico que mantiene a la población en la ignorancia, desinformada y sumisa con el fin de impedirle alcanzar el empoderamiento ciudadano indispensable para exigir el respeto de todos sus derechos. En este escenario, las mujeres enfrentan la doble tarea de romper los estigmas y demandar justicia.

 

Las mujeres no son ciudadanas de segunda sino parte fundamental y muy valiosa de la sociedad.

 

http://www.carolinavasquezaraya.com

elquintopatio@gmail.com

http://amerindiaenlared.org/contenido/11864/las-sospechosas-de-siempre/?utm_source=Amerindia&utm_campaign=1732cbb868-EMAIL_CAMPAIGN_2017_12_15&utm_medium=email&utm_

Anuncios

Uruguay aprueba ley contra la violencia de género


El Código Penal de Uruguay se modificará para poder integrar esta nueva ley.

El Código Penal de Uruguay se modificará para poder integrar esta nueva ley. | Foto: EFE

Publicado 14 diciembre 2017 (Hace 1 hora 33 minutos)
63 votos fue el resultado para crear una ley que proteja a las mujeres uruguayas de la violencia de género.

La Cámara de Diputados de Uruguay aprobó este jueves una ley que respalda a las mujeres basada en normativas que van contra el maltrato y la violencia de género.

La votación contó con la aprobación de 63 legisladores de 84, decisión que servirá para defender y garantizar los derechos de las mujeres uruguayas.

>>Lenín Moreno entrega ley para combatir la violencia de género

Entre las normas establecidas en esta nueva ley están la creación de un organismo especializado para recibir y atender aquellas mujeres que han sufrido cualquier tipo de violencia, con el fin de garantizarles protección y orientación.

El diputado del Partido Colorado Ope Pasquet rechazó la aprobación de esta ley, ya que la considera como discriminatoria porque beneficia a la mitad de la población de sexo femenino.

>>90% de las mujeres chilenas han sido víctimas de acoso sexual

Esta ley “desecha a la otra mitad que son las personas de sexo masculino aunque sean víctimas de violencia doméstica. Hay que proteger a la víctima de violencia doméstica sin importar su sexo”,

En el mes de octubre, el Senado había rechazado la aprobación de esta ley pero tras varios meses de discusión este jueves pudieron llegar a un acuerdo para que las normativas sean ejecutadas en el país.

https://www.telesurtv.net/news/Uruguay-aprueba-ley-contra-la-violencia-de-genero-20171214-0017.html?utm_source=planisys&utm_medium=NewsletterEspa%C3%B1ol&utm_campaign=NewsletterEspa%C3%B1ol&utm_content=8

ESPAÑA. Granada. La carta de la hija de Ana Orantes 20 años después del asesinato de su madre


Raquel Orantes, la hija de Ana Orantes, homenajea a su madre con una carta en la que recalca la importancia de su caso en la lucha contra la violencia machista

El próximo 17 de septiembre se cumplen 20 años de la muerte de Ana Orantes la mujer que acudió a Canal Sur a denunciar que su marido la maltrataba y que fue asesinada trece días después.

Por este motivo, su hija Raquel Orantes le dedica esta emotiva carta:

Hola, mamá.

Te escribo en la distancia y pasado el tiempo, pero con la esperanza de que mis palabras lleguen de alguna manera a ti.

Hace ya 20 años que te arrancaron de nuestras vidas. Un desgraciado 17 de diciembre que ha marcado nuestras vidas de tu ausencia y ha llenado de lágrimas cada día. Me gustaría decirte que tu testimonio, ese con el que rompiste un silencio para denunciar un matrimonio de más de 40 años de maltrato, ha quedado marcado en la memoria de un país que hoy en día te recuerda; que muchas mujeres ven reflejado su dolor en tu dolor; que gracias a ese acto de valentía impulsaste, por fin, la creación de una ley integral contra la violencia de género; y que, en muchos casos, denuncias como la que tú realizaste no quedan impunes.

Me gustaría contarte que ni una mujer más ha tenido que abandonar su hogar, como lo hacías tú cuando tu agresor rompía en cólera, con todos nosotros avanzando delante de tu partida. Me gustaría contarte que las sentencias son justas, que los jueces no las siguen “interpretando”. Que al igual que tú, ninguna mujer tiene que convivir con su maltratador, que ninguna mujer, aunque haya roto la relación, tiene que vivir con el miedo de que en cualquier momento su agresor entre en casa. Que ningún hijo o hija tiene que permanecer alerta en sus sueños como lo hacíamos nosotros.

Aún recuerdo con angustia cómo, ante cualquier ruido, me levantaba con ese bate de béisbol que antaño sirvió para el juego, y que transformé en un arma de defensa. Con el número de la policía siempre a mano. Con la desazón de dejarte en muchos momentos sola porque tenía que trabajar. Tu angustia era la mía, cada mañana y cada noche.

Me encantaría decirte que todo ha cambiado. Que hay voluntad política, que las movilizaciones sociales son a una, y que todas las personas que trabajan para que se erradique la violencia hacia la mujer han conseguido avanzar. Ojalá decirte que hoy en día hijos e hijas de mujeres valientes como tú no somos los grandes olvidados de la barbarie.

Desearía contarte que nos protegen, que ya ningún niño ni niña llora en silencio su desgracia, acurrucados como lo hacía yo en la soledad gris y triste de su habitación. Que esos críos ya no son maltratados, mutilados psicológicamente, arrancados de sus hogares, asesinados en muchos casos…

Pero, mamá, eso no es así. Las víctimas, palabra que no me gusta porque somos supervivientes de la violencia -y tú lo sabes mejor que nadie-, siguen siendo las mismas. Siguen asesinando con impunidad; seguimos siendo, desgraciadamente, ciudadanas de segunda; y ley, hoy por hoy, no ha conseguido todo lo que debería.

Sabes que nuestras vidas, como hijos, nunca ha sido fácil. Presenciamos demasiadas peleas y agresiones; muchas de ellas, en carne propia. Sufrimos tanta hostilidad y desprecio de una persona que, se suponía, te quería, nos quería, pero que nos consideraba tan sólo objetos de su dominio, juguetes que manejaba a su antojo. Un ser destructor, autoritario, frío y agresivo en casa, pero gentil y agradable de puertas para afuera. Como decía tu padre, mi abuelo, un “candil de puerta ajena”. Alguien que no mostraba su verdadera faceta, alguien a quien desde bien pequeña no he tenido más que miedo, pavor y, aún sin saber muy bien por entonces su significado, desprecio.

Desprecio por todos esos malos gestos contigo y con nosotros, por esas agresiones que jamás nadie debe recibir de un padre o de un marido. Nuestra infancia se reduce a aquella que disfrutamos a ratos a tu lado, cuando él, a quien no considero padre, se alejaba. Esas temporadas en las que permanecía fuera varios meses, VIVÍAMOS, respirábamos, corríamos por las calles, sin el temor de que llegara. Disfrutábamos tanto… ¿verdad, mamá? De nuestra complicidad, de nuestras escapadas al centro de Granada. También recuerdo las visitas a tu madre, nuestra abuela, la que nos comía a besos y nos contaba historias; a la que veíamos y disfrutábamos tan poco… Un aislamiento impuesto que te separaba de todos aquellos a los que queríamos y que nos querían: tíos, abuelos, hermanos…

Te echo tanto de menos, mamá. Me haces tanta falta… En mis decisiones, en mi camino, en mi vida. Has sido y serás la mujer mas valiente y honesta que he conocido. Me has inculcado valores, y me has educado desde el respeto y el cariño.Has sido capaz de sacar adelante a tus 8 hijos, y has logrado que seamos hombres y mujeres de bien, como tú siempre has querido. Con el orgullo de un apellido, ORANTES, que significa todo.

Cuanto daría, mamá, por que siguieras aquí. Me imagino cuántas veces levantaste tu mirada hacia ese arco de Elvira que vio tu infancia y adolescencia pasar, cuántas veces te perdiste por las callejuelas de Granada. Cuántas veces bebiste en esa fuente que antaño calmaba la sed de los comerciantes que convivían en una calle ahora tan diferente… Cuántas te quedaste rendida, dormida cerca de la pequeña tienda que tu madre regentaba para sacaros a ti y a tus 5 hermanos adelante. Cuántas noches en vela perfilando las mantillas que lucen las mujeres en Semana Santa, cosiendo para poder llevar ese vestido de domingo que soñabas. Tan coqueta y femenina, tan llena de energía. Cuántas ilusiones acogería tu alma, cuántas añoranzas y risas derrochaste en esos tiempos en los que eras solo esa niña que crecía ajena a la desdicha y la sinrazón de su futuro. Cuánto daría por haberte librado de tanto sufrimiento.

A veces recorro la calle Elvira, donde naciste, y el barrio en el que te criaste, y cada vez lo disfruto más. Antes me inundaba la tristeza, pero ahora te imagino y me llenas el alma de tanto amor y tanta dicha de haberte tenido en mi vida que por un momento siento que estás aquí y sigues a mi lado. Mujer valiente donde las haya, mujer con principios. Ojalá estuvieras aquí para poder escribir ese libro que querías, porque como tú decías, tenías experiencias para hacerlo. Te extraño cada día,estás en mí y eso me consuela pero daría mi vida por otro último abrazo tuyo. Te echo de menos y siempre estás en mi pensamiento y en mi corazón. Hasta que nos volvamos a encontrar… Te quiero, mamá.


Podium Podcast, la red global de podcast de Prisa Radio, estrenó el pasado 4 de diciembre un documental sonoro escrito y narrado por la periodista Noemí López Trujillo para narrar la historia de Ana Orantes.

Puedes escuchar todos los episodios en podiumpodcast.com

http://cadenaser.com/programa/2017/12/13/hoy_por_hoy/1513184779_475648.html

“PORQUE SOY HIJA DE ABRAHÁN” PRESENTACIÓN DEL LIBRO. MARIA ELENA GARMENDIA. Carmelita.


 

Presentación del libro

Iscreb 2 de diciembre 2017

 

I.- Un tipo de escritura

Porque soy hija de Abrahán es un libro corto que quiere pertenecer a un tipo de escritos: el testimonio.

Hace poco leí en una revista una entrevista a Cristina López Barrio (escritora) y  ella comentaba que dejó la carrera de Derecho para presentarse a un premio literario. Como no ganó, volvió a los estudios, pero el gusanillo de la escritura no le abandonaba; y cuando triunfó con La casa de los amores imposibles (Plaza&Janés) abandonó la abogacía por la escritura. A lo largo de la entrevista, esta mujer afirmó dos cosas que me parecen importantes:

  • “Me interesa esa forma de tratar la creación literaria (realidad y ficción se combinan de manera sutil y perfecta), la manera en que, a través de la literatura, creamos vida”.
  • “Niebla en Tánger (su última novela) es una novela que habla cómo las historias nos ayudan y nos dan valor, cómo nos salvan la vida (como se la salvaron al protagonista).

 

Estoy convencida de ese poder de la escritura que comenta Cristina. Con las palabras, con nuestras palabras podemos crear vida y las historias ficticias nos pueden hacer sentir que nos salvan la vida. Hace tiempo, la revista Imágenes de fe dedicó uno de sus números a la cuestión de la novela como herramienta adecuada para la teología. Esa posibilidad amplió mi mentalidad; porque, sí, estoy convencida que la novela –la novela profana-, por no ser dogmática, rompe provocativamente los límites convencionales y puede servir para (re)”pensar” la teología. Cuando en el perfil de los profesores de Iscreb vi que Marc Mercadé era doctorando y su tesis versaba sobre las novelas de Dostoievski, en concreto Los hermanos Karamazov (¡impresionante la figura del Gran Inquisidor!) valoré ese proyecto. Es más, recuerdo que cuando estudié la asignatura Misterio de Dios leí con la misma atención el tratado De Trinitate de S. Agustín  que la novela La cabaña de William Paul Young.

Sin embargo, el libro Porque soy hija de Abrahán no pertenece a este tipo de escritura. No es una novela “en servicio” de la teología. Si me permitís una comparación –salvando las diferencias- creo que mi libro corto se asemeja a la segunda forma de escribir de Teresa de Jesús. Porque sabéis que Teresa de Ahumada fue una mujer culta –no erudita- que demostró un dominio precoz del lenguaje y escribió en su adolescencia una novela de caballería (“que daría mucho que hablar”-según palabras del P. Gracián). Sin embargo, sus obras de teología mística las escribió en su madurez cristiana, a partir de los cincuenta años. Para que nazca cierto tipo de literatura se necesita tiempo. Su libro Vida –su gran clásico de teología narrativa- cristalizó después de varias Cuentas de conciencia, unas más largas que otras. Estas Cuentas de conciencia sirvieron de borradores para el perfil de una obra de 40 capítulos donde la autora “ensaya” doctrina. Es decir, a medida que ella cuenta “lo que le acaeció” nos testifica que la mujer sí es sujeto de oración (algo entonces en entredicho y muy vigilado por la Inquisición) y sujeto de misión (¡tremenda osadía! después de la sesión 25 de Trento que enclaustró a todas las monjas por la fuerza del brazo regular o secular). Las tres grandes obras de Teresa de Jesús (Vida-Camino-Moradas) son como una luna en creciente de su vida interior (mientras escribe -¿y como consecuencia de escribir?, me pregunto- avanza del desposorio al matrimonio espiritual) y crece también su compromiso (la monja se convierte en fundadora de mujeres y varones) lo cual, que revierte en la teología post-tridentina enriqueciéndola con un nuevo título cristológico: Cristo Amigo. A partir de Teresa, las mujeres tenemos status de orantes dentro de la Iglesia[1].

Teresa no es un caso aislado como escritora mistagógica. De este tipo de escritura humana que “fermenta” la teología está llena la Biblia (biblos). Según la RAE fermentar significa transformarse químicamente [una sustancia orgánica] en otra, generalmente más simple, por la acción de un fermento.  Leudar o aleudar la masa del pan es una parábola del Evangelio, algo que Jesús se paró a observar cómo lo hacían las mujeres.

En la Biblia hay libros cortos que son potentes levaduras. Por ejemplo, el libro de Jonás. Estrictamente hablando en términos de la primera Alianza, el libro de Jonás suena heterodoxo porque Dios “no puede” tener compasión del enemigo por excelencia (Nínive). No sólo la historia en sí; también es escandaloso que exista un profeta que “conozca” a Dios con ese temple. Por eso huye Jonás, no porque fuese un mal tipo sino porque era un profeta post-temporal, tocando ya el NT.

No sólo en el profetismo hay levadura, también en el culto. El libro de Judit es una joya “deuterocanónica”[2] donde una mujer corrige el modo de orar de Ozías y los jefes de la ciudad: “”No están bien las palabras que habéis pronunciado hoy delante del pueblo, cuando habéis interpuesto entre Dios y vosotros un juramento, asegurando que entregaríais la ciudad en el plazo convenido (cinco días) no os enviaba socorro el Señor. ¿Quiénes sois vosotros para permitiros hoy poner a Dios a prueba y suplantar a Dios entre los hombres? Así tentáis al Señor Omnipotente, vosotros que nunca llegaréis a sondear el fondo del corazón humano, ni podréis apoderaros de los pensamientos de su inteligencia, pues ¿cómo vais a escrutar a Dios? (…) no exijáis garantías a los designios del Señor (…) pidámosle, más bien, que nos socorra, mientras esperamos confiadamente que nos salve” (Judit 8,11-17). La Biblia de Jerusalén pone en Nota: “Su concepto de la eficacia de la oración es ya cristiano”.

Permitidme referirme, todavía, a otro libro corto de la Biblia: Ruth. En clave de Alianza imaginaros cómo tuvo que sonar el “contrato” de lealtad de una mujer joven y fértil con una mujer acabada: me separaré de mi Dios, pero no de ti. “No insistas que te abandone y me separe de ti, porque donde tú vayas, to iré, donde habites, habitaré. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios” (Rt 1,16). Este juramento femenino rompía la teología del Deuteronomio que excluía del culto a los moabitas (DT 23, 4)  y abrió una brecha en la genealogía de Jesús recogida por Mateo, con cinco nombres de mujeres que fueron como un big-bang en el AT.

Este otro tipo de escritura (en la Biblia y en los místicos) no garantiza a sus autores una mejor cobertura humana –cuando murió Teresa todavía estaba en la cuerda floja de la Inquisición- ni llegar a ser bets-seller –el libro de Judith no logra el consenso de su inspiración divina en todas las Biblias-. Pero lo irrefutable de ellos –al menos para nosotros, católicos- es que Dios en estos libros es un amanecer sobre buenos y malos; y el sol y la lluvia benefician universalmente. Es decir: hay escritores que viven de sus libros; y hay libros que dan vida. Como imagináis, soy lúcida como para saber que no me voy a mantener por escribir libros; pero tampoco me considero tan “inspirada” como para traer un nuevo filón a la humanidad. Sin embargo, sería una falsa humildad no creer en la chispa divina que se esconde en del barro de nuestra insignificancia. Lo difícil no es creer en Dios como concepto sino creer a Dios en nuestra quebrada vida. Si he escrito Porque soy hija de Abrahán es porque creo a Dios que se me hizo presente, un Dios que se oculta y se manifiesta según sus criterios. Este libro es el testimonio de una creyente.

 

  1. ¿Cómo se gestó el libro?

1.- Teología narrativa:

Por el hecho de ser carmelita he tenido claro esta diferencia de escrituras que acabo de comentaros. El Carmelo tiene tradición de escritura mistagógica y leer durante años a Teresa y Juan de la Cruz formatea. Pero una cosa es saber y otra hacer. Además, ¿la teología post-moderna escucha a la mística? Escuchando a Roberto Casas hablar de la teología narrativa en Donamaría comprendí el valor y la cualidad del texto testimonial en la actualidad, no sólo en tiempos medievales. Desde un sustrato racional que pide estudio y ciencia, la teología narrativa tiene la intención de consolidar la fe en Dios desde su “ministerio” de creer a Dios. Y subrayo estas dos preposiciones: creer en Dios y creer a Dios; porque opino que una cosa es admitir los dogmas y el Magisterio (creer en Dios) y otra obedecer a Dios –en el sentido bíblico de la palabra- que pide la persona entera (subjetividad) y la historia (objetividad); y que, no pocas veces, supone dejar lo sabido y adentrarse por caminos desconocidos. Los libros que antes os he mencionado (Jonás, Judith, Ruth) en la Biblia son saltos en la fe. Si colocásemos seguidos los 73 libros de la Biblia formando un gráfico, en vez de una línea ascendente continua, la Revelación se dibujaría por sucesivos picos, interconectados, mostrándonos intervenciones trinitarias. Ruth es ancestra de Jesús, el Nazareno; Judith balbucea una primitiva oración cristiana; y Jonás entra en el vocabulario de Jesús. Incluso cuando Teresa suma a la cristología el título Amigo, lo que aflora es la vena de Juan 15, uno de los grandes picos del NT.

 

2.- Desencadenante del libro

¿Cuándo una persona comprende que tiene “algo” que decir? Estaba acompañando a una joven carmelita y el médico nos comentó que se estaba dejando morir (en las mujeres, las hemorragias pueden ser una somatización-señal de lo que nos cuesta posicionarnos vitalmente en la sociedad o en la institución eclesial). Me pregunté con dolor: “¿Cuántas mujeres todavía tienen que morir porque no encuentran su lugar en nuestra Iglesia católica?”. Para canalizar mi frustración y poder dormir, esa noche cogí la revista Vida Nueva y leí un artículo sobre ministerios femeninos, una entrevista hecha a cuatro teólogas. Una de esas teólogas era Adelaide Baracco, profesora en Iscreb presencial. Me puse en contacto con ella y por ella supe que otra mujer había vivido la misma experiencia que yo llamo Suceso. Saber que hay más mujeres con esa experiencia fue decisivo para mí. Fue como pasar de la subjetividad a la objetividad: “Luego Dios está actuando” –me dije- “¡y está haciendo sentir esta llamada a mujeres! ¿Cuántas seremos, en realidad?”

 

3.- Lo fundamental que quiero compartir en el libro es esta experiencia que llamo Suceso, que me ha marcado profundamente y que otras mujeres –estoy segura- han recibido. Si hasta ahora he acatado el magisterio católico sobre las mujeres, en este momento que el Obispo de Roma ha nombrado una comisión para estudiar el diaconado femenino, sería una grave omisión no aportar el dato de lo que Dios hace en la historia y en la vida de algunas creyentes. Sé que “lo místico” suscita recelos; y más ahora que nos hemos vuelto tan empíricos. Pero alguien tiene que dar palabra a Dios.

¿No nos está hablando Dios desde la realidad? Sabemos que en Brasil el 75% de las parroquias se quedan sin la misa dominical porque no hay sacerdotes. ¿Está justificada esta hambre eucarística? En mi opinión, en el catolicismo el tema del sacerdocio no sólo está anclado con referencia a la mujer[3] sino además con respecto al celibato obligatorio[4]. Cuando en mi libro hablo de un presbiterado católico judaizado no me refiero al judaísmo como religión sino a un dato que aparece en los evangelios: el judío Jesús nunca hizo una ruptura irreversible con la Torá  pero su exégesis de YHWH y de la Ley chocó frontalmente con la exégesis oficial de los sacerdotes judíos. Los casos que Jesús interpretó (curar en sábado, sobrepasar el ayuno, salvar a los pecadores, admitir mujeres en su discipulado…) nunca invalidaron la Torá. Ni una tilde. Pero puso el dedo en la llaga: “al principio no era así; con vuestras tradiciones, invalidáis el designio de Dios”. Eso tocaba al poder religioso, no a la Revelación en sí.

Lo que ocurría en tiempos de Jesús puede estar pasando ahora en su Iglesia.

 

4.- El Suceso me ha llevado a una vida oculta durante casi treinta años, y recientemente a escribir un libro. Nunca me ha llevado a la reivindicación por la fuerza sino por la vida. Pero… ¡oh, paradoja! el testimonio tiene una extraña mezcla de servicio y parresía; y mentiría si dijese que no las siento. Tengo confianza en Jesús y amo a esta Iglesia católica. Su bautismo me hizo cristiana. Aquí soy templo de la Trinidad. Para ella ha ocurrido este Suceso. Aunque la institución me persiga, mi vida seguiría siendo una carta del Espíritu a su Iglesia, una carta de amor… al modo de Jesús.

 

 

[1] La inspiración que s. Francisco dio al monasterio de San Dámaso donde vivía Clara fue llamarlas “Damas de la pobreza” y sto Domingo fundó la segunda Orden en función de sus predicadores.

[2] Entró en las listas oficiales del Canon, en Occidente a partir del sínodo romano del 382 y en Oriente a partir del concilio de Constantinopla llamado “in Trullo”, el 692. Ni la Biblia hebrea ni la Biblia protestante lo ha aceptado.

[3] La Carta Apostólica Ordinatio sacerdotalis (1994) de s. Juan Pablo II dice: “la Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres y que este dictamen debe ser considerado como definitivo por todos los fieles de la Iglesia”.

[4] El celibato obligatorio para los presbíteros católicos. Todos sabemos que ni el NT, ni en la Iglesia primitiva, ni en parte de la Iglesia medieval era obligatorio. La obligatoriedad nace de Concilios locales, concretamente del II Concilio Lateranense (1139)

sentación del libro

Iscreb 2 de diciembre 2017

 

 

Remitido al e-mail

“Cómo un grupo de monjas de California desafió a la Iglesia Católica”.


https://wtop.com/education/2017/12/how-a-group-of-california-nuns-challenged-the-catholic-church/

“Hasta la década de 1960, las mujeres habían seguido las reglas de la Iglesia que gobernaban sus vidas religiosas y personales. Ahora, en lugar de suponer que todos necesitaban orar, estudiar o meditar de la misma manera o al mismo tiempo, alentaban Experimentación individual. Cuando adoraban juntos, querían la libertad de decidir cuándo, dónde y cómo hacerlo.
Del mismo modo, las hermanas buscaban alivio de los mandatos de la Iglesia que controlaban sus actividades diarias, que iban desde lo que llevaban puesto y a qué hora se iban a la cama, a qué libros se les permitía leer.
El 14 de octubre de 1967, las hermanas celebraron lo que llamaron el Día de Promulgación, el anuncio de planes para la renovación de su orden. Una nueva visión para sus vidas y su trabajo, el documento, por ejemplo, decía que a las hermanas que enseñaban en escuelas religiosas se les permitiría obtener credenciales de enseñanza y títulos de postgrado para profesionalizar su trabajo. Aquellos que no sintieron el llamado para enseñar pudieron encontrar otras carreras.
Además, cada hermana podría elegir la duración, el tiempo y el tipo de su oración individual, y la oración grupal sería modelada por la comunidad. Ya no tenían que pedir permiso a la madre superiora para las pequeñas decisiones de la vida diaria. Podrían establecer su hora de acostarse, visitar a un médico o hacer un viaje rápido a la tienda.
Dos días después, el 16 de octubre, una delegación de seis hermanas se sentó en la oficina del Cardenal McIntyre de Los Ángeles. Furioso con los planes de renovación de las hermanas, primero preguntó acerca de su vestimenta: ¿de hecho tenían la intención de llevar ropa de calle a sus aulas? Caspary dijo que sí, y un enojado McIntyre puso fin a la reunión.
Incluso cuando los hombres del cardenal lo persuadieron de continuar la conversación, se negó a aceptar el plan de renovación de la orden. En cambio, reprendió su desafío y dudó de su compromiso con la vida religiosa. A partir de junio de 1968, les dijo, ya no enseñarían en las escuelas católicas de la ciudad.
Durante los siguientes seis meses, las hermanas y el cardenal presentaron casos formales a los emisarios del Vaticano. Cada lado también buscó el apoyo de los colegas de la Iglesia y del tribunal de la opinión pública. Desafortunadamente, muchos periódicos interpretaron el conflicto como si toda la pelea dependiera de si las hermanas usaban sus hábitos tradicionales o ropa de calle.
Para la primavera, el mensaje era claro: el Vaticano apoyaría al cardenal. Según los pronunciamientos oficiales, la experimentación de las mujeres fue demasiado lejos. En otras palabras, no habían funcionado dentro de las pautas de la jerarquía masculina.
Sin embargo, en lugar de renunciar a su visión de la renovación religiosa, 350 de las 400 hermanas de la orden comenzaron a planificar una nueva comunidad laica fuera de la Iglesia.
A comienzos de 1970, muchas de las hermanas del Corazón Inmaculado habían decidido renunciar a sus votos y reorganizarse como comunidad laica. El nuevo grupo, la Comunidad del Inmaculado Corazón, estaba abierto tanto a laicos como a clérigos, hombres y mujeres.
En los años transcurridos, la mayoría de las innovaciones que las hermanas buscaban -incluidas la profesionalización de estándares, la experimentación con el culto comunitario y el control de las hermanas sobre sus actividades diarias- fueron adoptadas por católicos de todo el país.
Las Hermanas del Inmaculado Corazón se basaron en su tiempo y lugar para crear una nueva visión de la comunidad religiosa. Sus fuentes iban desde las reformas del Concilio Vaticano Segundo hasta las escrituras de los psicólogos humanistas de California. También incluyeron la liberación de la mujer, el movimiento contra la guerra y la ola contracultural que rodó fuera de la puerta de su convento.
El sueño de California y su promesa de nuevas posibilidades fue fundamental para el viaje espiritual de las Hermanas del Inmaculado Corazón. Continúa inspirando a nuevas generaciones de buscadores dentro y fuera de la Iglesia “.
Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el artículo original aquí: http://theconversation.com/how-a-group-of-california-nuns-challenged-the-catholic-church-83944.
http://bridgetmarys.blogspot.com.co/2017/12/how-group-of-california-nuns-challenged.html

Los derechos económicos de las mujeres solo serán alcanzados con la transformación de las economías


Foto: ONU Mujeres
El pasado 28 de noviembre, se presentó en Asunción, Paraguay “El Progreso de las mujeres en América Latina y el Caribe 2017: Transformar las economías para realizar los derechos”. El informe expone los factores que afectan el empoderamiento económico de las mujeres en la región, evalúa los logros alcanzados en la promoción de la igualdad en los últimos veinte años e introduce propuestas para proteger estos logros en un contexto regional de desaceleración económica y creciente austeridad fiscal.
La presentación tuvo lugar en el Hotel Crowne Plaza y estuvo a cargo de Raquel Coello, Especialista Regional de ONU Mujeres en Empoderamiento Económico y de Verónica Serafini, Economista paraguaya, quien expuso datos del país, en relación a los diversos aspectos que aborda el Informe.
En las palabras de apertura, Florence Raes, Representante de ONU Mujeres señaló que el empoderamiento económico de las mujeres es una de las estrategias de trabajo de la Organización, tanto en la región como en Paraguay, con el fin de contribuir a la reducción de los niveles de desigualdad y de pobreza, sobre todo de las mujeres en mayor situación de vulnerabilidad, como son las mujeres rurales e indígenas. “Hoy América Latina y el Caribe se encuentran en un momento de enorme relevancia para el empoderamiento económico de las mujeres. Tras un período de prosperidad, progreso social y consolidación democrática, muchos países están experimentando una desaceleración económica —y algunos incluso recesión—, polarización social, desconfianza en los gobiernos y, en ciertos casos, crisis políticas. En tiempos de recesión, tenemos que hacer un esfuerzo por mantener la tendencia que venía registrando la región para reducir las brechas entre hombres y mujeres. ONU Mujeres da un paso más al presentar la situación específica de las mujeres en América Latina y El Caribe, teniendo en cuenta que no podemos mantener los mismos sistemas y modelos económicos si queremos garantizar los derechos de las mismas”.
La Viceministra de Igualdad y No Discriminación del Ministerio de la Mujer, Claudia García, expresó a su vez, la necesidad de fijar nuevos objetivos a la luz de los datos arrojados por el Informe. “Nos enfrentamos a un gran desafío como país, recoger toda la experiencia que tenemos a lo largo de estos 25 años, desde la creación de la Secretaría de la Mujer; tomando en cuenta toda esta serie de informes, investigaciones, sistemas de monitoreo, tanto de los mecanismos nacionales y regionales; a fin de que puedan converger en un plan mucho más estratégico que afiance el camino hacia la igualdad de oportunidades para las mujeres y niñas”.
Raquel Coello, Especialista Regional de ONU Mujeres en Empoderamiento Económico, comentó que la creciente participación laboral de las mujeres en la región contribuyó de manera significativa a la reducción de la pobreza y la desigualdad. Pero alertó que sin medidas decididas para mantener lo alcanzado, las brechas de género podrían volver a profundizarse.
Entre las tareas pendientes en la región, la especialista regional, mencionó la creación de empleo de calidad para las mujeres, aunque esas políticas deberán “tener en cuenta que el mercado está segregado y esa segregación se tiene que poder romper con medidas específicas que permitan a las mujeres acceder a actividades laborales que tradicionalmente no han estado ocupadas por ellas”. A partir de un análisis de los avances y desafíos pendientes en el ámbito económico, Raquel Coello, abordó las estrategias clave para evitar retrocesos, superar los obstáculos y avanzar en el empoderamiento económico de las mujeres en la región.
En lo que respecta a Paraguay, la economista Verónica Serafini dijo que el país es uno de los que cuenta con mayor participación de mujeres en la economía, no obstante, esto se da en un contexto poco ideal. “Muchas paraguayas trabajan por cuenta propia en el sector agrícola, pero no tiene remuneración. La joven gana mucho menos, están más desempleadas pese a que estudiaron más; es decir, podemos encontrar diferentes grupos que particularmente están en desventaja”.
Asimismo, Serafini manifestó que las mujeres dedican más tiempo al hogar y al cuidado, aun cuando desempeñan labores profesionales. Destacó la necesidad de que mujeres y hombres se involucren de la misma forma en las tareas de cuidado, y que la responsabilidad no recaiga solo en la mujer. “Pues criar hijos sanos contribuye al desarrollo de un país”, reflexionó.
Por citar algunos desafíos para el país, la economista hizo referencia a la necesidad de contar con una Política pública de Cuidados, con acciones concretas de protección social, así como con estrategias claras que permitan eliminar los obstáculos para que las mujeres puedan integrarse al campo laboral. “Las mujeres han aumentado sus niveles de ingresos, importante en términos de autonomía económica, siendo Paraguay uno de los países con tasas de jefaturas más altas de América Latina; sin embargo, debemos seguir trabajando porque aún falta mucho por avanzar”, refirió finalmente.
Foto: ONU Mujeres
La presentación del Informe se realizó en el marco de la Semana de Economía Feminista, organizada por por el Centro de Documentación y Estudios (CDE), la Articulación Feminista Marcosur (AFM) y el Grupo de Trabajo “Economía feminista emancipatoria” (GT EFE) del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), con el apoyo de ONU Mujeres, la Unión Europea, We Effect, Diakonia y Oxfam.
La iniciativa contó con una serie de actividades, de las que participaron disertantes de Italia,Estados Unidos, Perú, España, Colombia, Argentina, Costa Rica, Ecuador, México, Guatemala, Cuba, Uruguay, El Salvador y Paraguay.
Fuente: Onumujeres

Las mujeres en los suburbios de Delhi utilizan la Ley de Información de la India para acceder al agua


05 de diciembre de 2017, 8:29 a.m.
  • Anjana Pasricha

No es fácil para los residentes de la colonia de reasentamiento más grande de Nueva Delhi salir corriendo de sus casas y luchar para llenar las jarras de agua en las mañanas de invierno frías y neblinosas cuando escuchan el arribo de un camión cisterna.

Pero después de vivir sin acceso a un grifo durante años, los 30,000 residentes de esta área están agradecidos cuando el camión cisterna se presenta todos los días.

“Solíamos traer agua desde una distancia tan larga. Ni siquiera podíamos ofrecerle a nadie un vaso de agua, teníamos que guardarlo para nuestros hijos “, recuerda Urmila Devi, una de los residentes.

Durante años, los residentes tuvieron problemas sin servicios cívicos básicos en este suburbio distante, donde fueron reubicados en los barrios marginales de la ciudad cuando la capital india se vestía para los Juegos de la Commonwealth 2010.

Eso ha cambiado ahora que las mujeres como Devi han aprendido a ejercer sus derechos legales para acceder a los servicios básicos.

Una mujer reacciona en medio de los escombros de su casa en un barrio pobre que fue arrasado por las autoridades locales en un intento por reubicar a los residentes, Delhi, India, 2 de noviembre de 2017.

Una mujer reacciona en medio de los escombros de su casa en un barrio pobre que fue arrasado por las autoridades locales en un intento por reubicar a los residentes, Delhi, India, 2 de noviembre de 2017.

Utilizando una ley que permite a los indígenas buscar información del gobierno para promover la rendición de cuentas y la transparencia, estas mujeres emprendieron una campaña efectiva con las autoridades de la ciudad para mejorar el acceso al agua, el saneamiento y el transporte. Su éxito es un raro ejemplo de personas económicamente desfavorecidas que utilizan la Ley de Derecho a la Información para transformar su comunidad.

Al presentar solicitudes bajo esta ley, descubrieron que los buques tanque de agua asignados a su área solían ir a otra parte, una práctica común en una ciudad donde la escasez de agua lleva a los residentes de otras áreas a comprar el agua de los buques tanque.

Las quejas llevaron a las autoridades locales a colocar los camiones cisterna con rastreadores GPS para garantizar que lleguen a su destino. Desde entonces, los buques tanque han llegado regularmente a aliviar sus problemas de agua. Se ha instalado una unidad de dispensación de agua automatizada en caso de que los suministros domésticos se agoten.

ARCHIVO - Se ve a un hombre indio navegando en internet en Nueva Delhi.

ARCHIVO – Se ve a un hombre indio navegando en internet en Nueva Delhi.

Desde que se promulgó el derecho a la información en 2005, ciudadanos comunes han presentado decenas de miles de solicitudes para que las autoridades respondan por agravios como carreteras rotas o desagües obstruidos. Algunos informes de los medios han llamado a RTI el “quinto pilar de la democracia”.

Pero las consultas rara vez provienen de comunidades más pobres. Sin embargo, los activistas esperan que esta colonia de reasentamiento, donde la batalla por el agua provocó una campaña sostenida para otros servicios como baños públicos y autobuses, muestre el camino a otros. Una vez que el servicio de transporte público fue mal atendido, ahora llegan más autobuses al área, lo que facilita los viajes diarios. Se ha construido un centro de salud y también se está creando un centro comunitario.

Estas mujeres apenas alfabetizadas aprendieron cómo manejar el papeleo y tratar con los funcionarios de la ciudad bajo un proyecto liderado por la organización sin fines de lucro Marg. No fue un esfuerzo fácil. Urmila Devi y las otras mujeres recuerdan viajar por millas para asistir a las reuniones. Después de estar acostumbrados a vivir en los márgenes durante años, se confundieron cuando les dijeron que tenían derechos cívicos. Y tomó casi un año entender cómo presentar una petición a las autoridades.

“Inicialmente nuestra escritura fue torcida. Pero gradualmente mejoró. Las niñas y niños involucrados en nuestro proyecto aquí nos ayudaron “, dijo Devi.

Las mujeres estaban motivadas para aprender porque fueron las más afectadas por la falta de comodidades, señala Mohammed Noor Alam, un gerente de programa de Marg, quien ha estado a la vanguardia del programa para capacitar a las mujeres. “El agua se convirtió en el caso de prueba en el que pudieron aprender, probarse a sí mismos que pueden lograr sus derechos. Y las mujeres provocaron cambios “, señaló.

Una mujer refugiada Rohingya extrae agua de una bomba manual en un refugio temporal en Nueva Delhi, India, el 16 de agosto de 2017.

Una mujer refugiada Rohingya extrae agua de una bomba manual en un refugio temporal en Nueva Delhi, India, el 16 de agosto de 2017.

Fue un proceso lento y gradual que ha prendido fuego a sus ambiciones de transformar su área.

Mujeres como Nazra Khatun ahora están centrando su atención en problemas sociales como la seguridad para mujeres y niñas. “Nos sentimos fortalecidos después de nuestros esfuerzos. Queremos trabajar para poner fin a la violencia doméstica aquí y tener más armonía en los hogares “, dijo.

El poder del activismo ha convertido a estas mujeres en líderes de la comunidad. Alam dijo que empoderar a las mujeres de esta manera podría ayudar a millones de residentes que abarrotan barrios marginales en las extensas ciudades indias. “Son como halcones que vigilan todo”. Si ven de manera integral, ese cambio liderado por las mujeres puede transformar a toda la sociedad “, dijo.

Y la batalla para mejorar el área de reasentamiento no ha terminado. Las mujeres presionan a las autoridades para que mejoren la limpieza y hagan campaña para que haya agua corriente en la puerta de su casa. Urmila Devi dice que quiere un grifo de agua en su casa. “Me mojo cuando salgo a llenar el agua todos los días”, dijo. “Si tanta gente en la ciudad tiene agua corriente, ¿por qué nosotros no?”

Los cantos de una tubería ahora suenan fuerte en las estrechas calles de esta colonia de reasentamiento.

https://www.voanews.com/a/new-delhi-slums-gain-water-access/4149742.html?trk1&utm_medium=email&utm_campaign=2017-12-05&utm_source=newsletter

Anteriores Entradas antiguas

A %d blogueros les gusta esto: