45 AÑOS: SERVICIO COLOMBIANO DE COMUNICACIÓN SOCIAL (SERCOLDES)


CELEBRANDO LOS 45 AÑOS DEL SERVICIO COLOMBIANO

DE COMUNICACIÓN SOCIAL

Carrera 16 Nro 39A78

Bogotá-Colombia

 

Este año cumple SERCOLDES 45 años de trabajo constante en pro de una Colombia con justicia social, incluyente, sin ningún tipo de discriminación y apuntando a un país en paz. Este Servicio a los demás ha sido reconocido por las mismas personas, colectivos, grupos y organizaciones  que han participado como sujetos activos de nuestras apuestas y acciones llevadas a cabo en distintos escenarios del territorio nacional. Nos ha llenado de profunda satisfacción haber alcanzado logros no exentos de dificultades.

El camino que hemos recorrido en este tiempo dando pasos y pedaleos de todas y todas : de Jairo, Rosalba, Maria Fernanda, Heliodoro, Olga Lucia, Hilda, Norma, Betty, Mariluz, Orfilia, Maria Helena, Alirio, Javier Omar, y Fabio, y muchos otros más,  han  formado un gran tejido dinámico multicolor de lucha, de esperanza, de fe en el futuro y de amor por los demás.

Dentro de la Historia del Servicio Colombiano, recordamos y agradecemos a quienes nos impulsaron y hoy no se encuentran con nosotros: Monseñor Gerardo Valencia Cano y Camilo Moncada Abello.

 

NUESTRAS FELICITACIONES Y SALUDOS FRATERNALES.

La filosofía de Edith Stein.


por Marisol Chevez HidalgoMay 31, 2017

Marisol Chevez Hidalgo en exclusiva para Diario Judío México – Escribir sobre la filósofa de origen judío Edith Stein, es toda una revelación, ya que ésta mística y religiosa carmelita asesinada en Auschwitz en 1942, quien nació en Alemania a finales de 1891 en el seno de una familia judía practicante, nos puede enseñar mucho más que ser compasivo y solidario aún en los momentos más difíciles que en este mundo alguien pueda atravesar. Ya que como profesora de filosofía en la Europa del siglo pasado, ella fue la primera mujer en Alemania en presentar una tesis de grado en ésta disciplina, desarrollando la teología de la mujer, en una época donde la participación de las mujeres estaba limitada a otros quehaceres.

Pionera en su campo, esta intelectual rompió con varios paradigmas, entre ellos, el mismo hecho de que la filosofía era solo un asunto de hombres. Con lo cual sus escritos son más que un estandarte para todas aquellas mujeres que en la actualidad pueden ser cuestionadas y perseguidas por el solo hecho de pensar sobre el pensar, desde la base misma de la racionalidad, como así también lo planteaba Sócrates y además de ello, tratar que otros razonen para que puedan salir del letargo mental en el cual se encuentran sumidos.

Porque argumentar sobre temas de política, moral, ciencia o religión, es aún hoy en día, todo un tabú, cuando estos temas son abordados por mujeres a pesar de todos los derechos e igualdad de condiciones que supuestamente poseemos, en relación con otros tiempos. Ya que todavía a mi criterio no se han logrado borrar siglos y siglos de dominación frente al solo hecho de ser féminas y por ello también seres crítico- racionales de todo lo que nos rodea.
Con lo cual debemos hacer brecha, camino al fin, participando en espacios que hasta hace poco tiempo, solo estaban abiertos para a el sexo masculino y que por ende, no permitían exponer la otra cara de la moneda, en éste mundo donde también formamos parte a pesar de los cuestionamientos sobre nuestro quehacer filosófico frente a una sociedad muy machista y que presenta un sin número de trabas para todas aquellas mujeres que osemos traspasar el umbral del saber, más allá de lo que por generaciones ha sido, casi una imposición aceptada sin más.

Limitando nuestro actuar solamente a determinadas tareas ya que en apariencia para algunos, no seriamos capaces de enfrentarnos a los múltiples desafíos que nos circundan día con día y por ello, alzo la voz para que no se nos discrimine ni por ser mujeres intelectuales, escritoras, madres o por provenir de un determinado origen religioso, sea éste judío, cristiano o musulmán o cualquier otro, como así mismo le ocurrió a Edith Stein, durante la Segunda Guerra Mundial ya que cada vez que deba enfrentarme a éste tipo de atropellos, los cuestionaré ética y moralmente, pero también con todos los medios que me sean posibles para denunciar estos actos de discriminación con tintes pseudo-religiosos o de género, principalmente dentro del ámbito de la Academia.
(Especial para el Diario Judío.com de México.)
28 05 2017.

http://diariojudio.com/opinion/la-filosofia-de-edith-stein/243010/

HEROES ESPURIOS: Cada media hora una mujer es violada en Colombia


  • | 2017/05/29 16:29

    Héroes espurios

    Cada media hora una mujer es violada en Colombia, según cifras Medicina Legal. Con esa verdad convivimos a diario, a eso debemos sobrevivir pero, sobre todo, es una verdad que estamos aprendiendo a no esconder.

La periodista Jineth Bedoya, mujer valiente como pocas, nos ha enseñado que #NoEsHoraDeCallar, al hacer de su propia experiencia una razón para empoderar a las mujeres víctimas de violación, para que no guarden silencio, para que rompan con el miedo y la vergüenza y busquen caminos de sanación en voz alta. “Una violación nunca se supera. Pero uno aprende a manejar el dolor, y puede aprender a transformarlo” dice Jineth.

Las tamboreras de Popayán son un ejemplo del poder transformador de la música en las almas golpeadas. Ellas, mujeres afro, mestizas e indígenas, víctimas todas de violencia sexual, tocan tambores para crear conciencia y lanzar un clamor para que no se repita más la atrocidad que ellas vivieron. Como ellas, muchas mujeres desde la música, el teatro, la pintura o el tejido, construyen resiliencia, hombro a hombro, de la mano. Pero no es fácil.

El 80% de las violaciones son cometidas en menores de edad. Frenar a los depredadores que acechan desde cualquier rincón del hogar – donde ocurren la mayoría de las violaciones– y atender la salud física y mental de estas niñas tendrían que ser acciones de la mayor prioridad para el Estado, así como implementar una política pública seria, que enseñe en los colegios y en el hogar qué es el sexo y qué es el género, qué es el consentimiento, qué es el respeto, qué es la diferencia. ¡Ah! Pero claro, esto no se puede hacer porque hay quienes opinan que es “ideología de género”. Así nunca podremos frenar esta epidemia que arrasa con los sueños de las niñas; y menos, si de remate se les obliga a parir y a criar. Una sociedad sana necesita #NiñasNoMadres

Para empeorar la difícil circunstancia de ser niña o adulta en las condiciones de machismo, desigualdad y desprotección de Colombia, están las atrocidades de la guerra. Para ilustrarlo, traigo a colación una sentencia proferida por el Tribunal de Justicia y Paz de Medellín en enero pasado, donde además de determinar las penas para un grupo de paramilitares desmovilizados en Ralito, el magistrado se esfuerza por explicar las causas y consecuencias de la guerra en el territorio chocoano, las razones de la alta vulnerabilidad de sus habitantes, y la manera como se impuso, entre 2000 y 2004, el dominio del Bloque Pacífico – Héroes del Chocó sobre los habitantes de este recodo de selva abandonado de Dios, de la ley y del Estado.

Narra la sentencia que un día cualquiera llegaron unos 100 hombres de las AUC a Bebará, en el municipio de Medio Atrato. Expulsaron a los hombres del pueblo bajo amenaza de muerte e instalaron sus hamacas en las dos puntas del caserío para vigilar la entrada y salida de toda alma, mientras ellos, blancos y mestizos, violaban sistemática e indiscriminadamente a las mujeres del caserío, niñas o adultas, incluida una con discapacidad cognitiva. Así, por un mes completo.

Dice el magistrado en la sentencia (Pg. 519) “La violencia sexual tenía como objetivo específico a las mujeres negras y lo fueron no sólo por su género, si no particularmente por su etnia y su raza. No fue una forma de represalia o castigo a las mujeres del enemigo, como suele suceder en los conflictos armados, sino que tenía sus raíces en la historia de discriminación, servidumbre y esclavitud a que han estado sometidos los hombres y mujeres de las comunidades negras y sus características genéticas”.

Estos sátrapas, autodenominados Héroes del Chocó, eran hombres paisas en su mayoría, al mando de Rodrigo Alberto Zapata Sierra, alias Ricardo o Cara´e Mondá, lugarteniente de los hermanos Castaño, quien dentro del mismo proceso de Justicia y Paz contó cómo Santiago Uribe Vélez, entre otros prósperos comerciantes de las montañas antioqueñas, financió a la organización a su cargo.

Hoy que el Pacífico arde y resiste en un paro que no cesa, las atrocidades cometidas contra las mujeres del Chocó son una excusa más para gritar con ellos a coro que “El pueblo no se rinde, carajo!” y suscribir estas palabras del fallo (pg 522): “Esta sentencia es un reconocimiento del sufrimiento de las mujeres negras víctimas de violencia sexual, pero también un homenaje a su capacidad de soportar el dolor, a su fortaleza para seguir adelante y a su entereza para enfrentar el futuro con dignidad, dar a luz y levantar a sus hijos fruto de la violencia, con el mismo afecto y ternura que los demás y sin discriminación alguna”.

A todas las mujeres que han sufrido el abuso sexual en cualquier momento de su vida, abrazo de corazón. #NoEsHoraDeCallar

@anaruizpe

http://www.semana.com/opinion/articulo/ana-maria-ruiz-perea-heroes-espurios/526862

BARCELONA: Ellas mandan (distinto)


Las ocho mujeres del gobierno de Barcelona hablan sobre los éxitos y fracasos de su cruzada para feminizar la institución

Denuncian sin tapujos el machismo cotidiano y se proponen poner la vida y los cuidados en el centro de la agenda política

Ellas mandan (distinto)

ALBERT BERTRAN

De izquierda a derecha, Mercedes Vidal, Montserrat Ballarín, Laia Ortiz, Ada Colau, Janet Sanz, Laura Pérez, Gala Pin y Carmen Andrés, en el salón de plenos del Ayuntamiento de Barcelona, el jueves pasado.

HELENA LÓPEZ / BARCELONA

SÁBADO, 27 DE MAYO DEL 2017 – 14:26 CEST

Se agotaba el anterior mandato y ella, en aquel momento aún más joven, era concejala de la oposición. Él, hombre fuerte del partido de gobierno, mano derecha del entonces alcalde y su predecesor al frente del área de Urbanismo, pese a en ese momento ni sospecharlo, escribió un libro. Un libro en el que hablaba de ella -dio a un personaje sus rasgos físicos-, que le dedicó y ‘tuvo el detalle’ de llevarle al despacho. “Me enfadé. La dedicatoria era, además, en un tono un poco subido… Y él aún bromeaba en público con que cómo me podía enfadar, que tenía que estar agradecida”, relata la hoy teniente de alcalde Janet Sanz. “Recuerdo haber pensado mucho qué hacer, si lo explicaba… pero me sentí sola. Sé que esta situación, ahora, se habría resuelto distinto. Somos más y estamos más empoderadas. Sé que hoy le cuento esto a la alcaldesa y se lía la de San Quintín”.

Romper el silencio, no dejar pasar ni una actitud machista, es uno de los rasgos distintivos del actual equipo de gobierno municipal, que estos días cruza el ecuador del mandato. Un gobierno que la alcaldesa Ada Colaula primera en la historia de la ciudad– definió desde el primer día como feminista, en el que ocho de los 15 concejales son mujeres, seis de Barcelona en Comú más las dos socialistas. “Denunciar esas situaciones en primera persona es una manera de hacer que algo que sucede desde hace siglos, que vivimos en una sociedad machista y patriarcal, sea noticia”, señala la concejala de Ciutat Vella, Gala Pin, quien hizo público en su perfil de Facebook varias actitudes machistas protagonizadas por directivos “de más de 40 con corbata”.

Laia Ortiz

TENIENTE DE ALCALDE

Si alguna cosa me ha hecho llorar desde que estoy en el ayuntamiento es la impotencia de no ver lo suficiente a mi hija

MIRADA DE GÉNERO

Una conciencia de que ha llegado la hora de decir basta que se respira, también, cuentan, entre las concejalas de la oposición. “Después de publicar el episodio del comité ejecutivo de Turismo, me mandó un mensaje una concejala de la oposición con la que he tenido fuertes discusiones políticas mostrándome su apoyo”, subraya Pin. “Seguramente porque vienen de partidos en los que les ha costado mucho que se las reconociera -añade Sanz– ellas son plenamente conscientes de la situación”. Asiente la socialista Carmen Andrés, concejala de Infancia, Juventud y Personas Mayores.

Más allá de responder a cada exabrupto (no se ha cansado de hacerlo la propia alcaldesa cada vez que el Félix de Azúa de turno la ha mandado a servir a un puesto de pescado), uno de los cambios que ha comportado la llegada de este gobierno es la introducción de una mirada de género sobre todas sus acciones. Un cambio en el relato. “Se ha convertido en una política troncal, que tiene el objetivo de impregnar todas las áreas”, apunta Laura Pérez, concejala de Feminismos y LGTB, concejalía de nueva creación.

Pérez tiene claros los retos para la segunda mitad de mandato. “Es imprescindible seguir trabajando en el reconocimiento de que los cuidados son parte de la economía“, señala. Otro, a sus ojos igual de importante, es la lucha contra la violencia sexual. “Tenemos una cantidad de violaciones elevadísima en la ciudad. No puede ser que una de cada cuatro mujeres haya sufrido una agresión sexual”, expone la concejala de Feminsimos. La edila destaca también el apoyo en este campo de la CUP a hora de llevar a cabo esas políticas y la importancia de la proyección internacional que da a esas políticas que esté al frente del consistorio una personalidad como la de Colau, aún de baja maternal, quien accedió a hacerse las fotografías que acompañan este reportaje aprovechando una visita a Sant Jaume.

Gala Pin

CONCEJALA DE CIUTAT VELLA

Denunciamos para que sea noticia algo que es noticia desde hace siglos: que vivimos en una sociedad machista y patriarcal

CAMBIO EN LAS HEGEMONÍAS

“Una sola mujer no puede feminizar la política. Hacen falta muchos liderazgos femeninos, y este gobierno los tiene. No solo la alcaldesa o las concejalas, también las comisionadas”, introduce la teniente dealcalde Laia Ortiz, máxima responsables de los Servicios Sociales, que esta feminización ha puesto en el centro de la agenda política. “Para mí la feminización de la política tiene también que ver con poner en el centro la cotidianidad. El día a día de las personas. Aquello que nunca se había sido importante”, prosigue Ortiz, convencida de que se está produciendo un cambio en las hegemonías. “Hace cinco años -señala- hablar de la necesidad de reducir la contaminación y de hacer una ciudad más vivible era solo cosa de cuatro ecologistas. Hoy es una idea de consenso”.

Janet Sanz

TENIENTE DE ALCALDE

Feminizar el urbanismo es también intentar generar una jerarquía distinta en el espacio público, como hemos hecho en la supermanzana

Fruto de esa mirada femenina sobre la ciudad, más inclusiva, insisten, surgen apuestas como las para muchos indigestas supermanzanas. “Se trata de intentar generar una jerarquía distinta en el espacio público”, reivindica la concejala de Urbanismo. “El espacio público ha estado siempre pensado para la gente que se mueve en coche por la ciudad, que normalmente son hombres que van a trabajar a determinados entornos, como polígonos que no tienen conexión con transporte público, por ejemplo. El reto es pensar cómo situamos a las personas que van a comprar, las que van a buscar a sus hijos al cole, y a esos niños y niñas”, prosigue Sanz.

ASUNTOS PENDIENTES

Sobre cómo se vive la contradicción aparente que supone hablar de poner la vida y los cuidados en el centro estando al frente de una institución tan absorbente como el gobierno en minoría de una gran ciudad, Ortiz lo tiene claro: mal. “Si alguna cosa me ha hecho llorar desde que estoy en el ayuntamiento es la impotencia de no ver lo suficiente a mi hija, que tenía ocho meses cuando entramos en el gobierno”, se sincera la teniente de alcalde. “Es una contradicción -prosigue- que aún no hemos sabido resolver“.

A Andrés -concejala socialista desde el año 2007- le enfada y angustia -lo segundo antes más que ahora- tener que dar explicaciones sobre ese asunto. “Cuando acabas muy tarde de una reunión siempre te preguntan cómo lo llevan tus hijos. A un hombre jamás le hacen esa pregunta”, reflexiona. La clave sería intentar no acabar las reuniones tan tarde, apunta convencida Sanz. “Eso también es feminizar la política. Nosotras vamos más al grano. Somos más prácticas. Optimizamos el tiempo porque valoramos más nuestra vida privada. Ellos disfrutan más escuchándose”, concluye la edila, para quien uno de los orgullos del legado de estos dos primeros años de mandato es que en las audiencias públicas infantiles las niñas digan que quieren ser alcaldesas o concejalas, algo (casi) inimaginable años atrás.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/cruzada-ada-colau-y-siete-concejalas-ayuntamiento-barcelona-para-feminizar-politica-6063042

La historia tras la ONG de mujeres más antigua en Colombia


La Organización Femenina Popular, en Barrancabermeja, es un ejemplo de resistencia civil.

OFP

Protesta en Barrancabermeja.

Foto:

Organización Femenina Popular

Por: Wilson Lozano L.
26 de mayo 2017 , 04:52 p.m.

En Barrancabermeja nació hace 45 años la ONG más antigua de mujeres populares en Colombia: la Organización Femenina Popular. Un ejemplo de resistencia civil de los más reconocidos en el mundo, en un país donde seis de cada diez mujeres son agredidas.

La marcha del ladrillo

Cuando llegaron a las 6:00 a. m. solo encontraron el techo de paja sobre el piso. Horas antes, desde una casa vecina, por una luz que se filtraba entre dos tablas, por donde solo cabía un ojo y acostada sobre la tierra tratando de controlar su alterada respiración, Consuelo veía y escuchaba todo. La orden la dio el ‘Gato’. Llegaron en motos y en una volqueta. Eran como 20 paramilitares. Se llevaron las puertas, las tablas, los ladrillos, las neveras, las mesas, las sillas y los ventiladores. Como en una escena novelesca de realismo mágico, en este caso trágico, se robaron la casa del barrio La Paz a la medianoche del 21 de noviembre de 2001.

La verdad se conoció años mas tarde cuando fue capturado y condenado el sospechoso. La casa robada fue una forma de intimidación y retaliación porque la Organización Femenina Popular (OFP), en una postura de civilidad, se negó a darle un proyecto de mejoramiento de vivienda que se financiaba con recursos internacionales a una familiar del delincuente.

Un mes después del inimaginable hurto, vestidas con batas negras en señal de duelo, las mujeres comenzaron por los barrios de Barrancabermeja la ‘Marcha del Ladrillo’. Las donaciones no se hicieron esperar, se multiplicaron los adoquines y de muchos lugares de Colombia y el mundo enviaron recursos para reconstruir más fuerte y más cómoda la vivienda que servía a la población humilde.

Allí y en otras 11 Casas de la Mujer en las comunas de Barrancabermeja y en los municipios de Yondó (Antioquia), San Pablo y Cantagallo (Bolívar) y Puerto Wilches (Santander), se vendían almuerzos a 2.000 pesos, se prestaba atención en salud, asesoría jurídica y se realizaban talleres de porcelanicrón y bisutería para mujeres.

Así nacieron

La historia de esta OFP se remonta a comienzos de la década del setenta, cuando las comunidades eclesiales de base crearon los clubes de amas de casa para capacitarlas en modistería para que así tuvieran recursos económicos propios y con el propósito de formar conciencia y enfrentar el maltrato, menosprecio y dominación que sufrían por parte de sus esposos.

Los sacerdotes Floresmiro López, Nel Beltrán y Eduardo Díaz, seguidores de la teología de la liberación, sembraron la semilla de la organización, la autoestima y la independencia. “De esos primeros años se recuerdan nombres como el de la líder Marielita Pérez”, recuerda Díaz.

Desde esa época, las mujeres de la creciente y convulsionada Barrancabermeja comenzaron a luchar por espacios que no fueran la cocina, donde las mandaban a preparar sancochos populares para alimentar a los obreros en las protestas, paros cívicos y huelgas en Ecopetrol. Una joven hija de campesinos, protegida por la Iglesia católica, comenzó a destacarse por impulsar la lucha de las mujeres: Yolanda Becerra Vega.

Ella, junto con Irene Villamizar, Rosalba Meriño, Soledad Quintero, Dora Guzmán y Gloria Amparo Sánchez, entre otras, fortalecieron la Organización Femenina Popular. En 1987, decidieron tener independencia hasta de los curas y montaron toldo aparte. Unas se fueron y otras se quedaron. Con ayuda internacional crecieron y durante diez años lograron posicionamiento y expansión, inclusive eligieron a una concejal.

Tuvieron algunos problemas al enfrentar esporádicamente a algunos milicianos de las Farc, el Eln y el Epl, “que se asentaron en la ciudad y llegaban a buscar almuerzos en las Casas de la Mujer”, cuenta Yolanda.

ONG MUJERESONG MUJERES

ONG MUJERES

La violencia

“El fin del siglo XX marcó el inicio de la etapa más dura”, asegura Dora Guzmán, una mujer menuda, trigueña, que hizo del miedo su mejor fortaleza para enfrentar hombres armados que en varias oportunidades la intimidaron.

Ella y la Organización Femenina Popular resistieron al proyecto paramilitar que se extendió como una plaga desde las fincas del narcotraficante Pablo Escobar en Doradal, Antioquia, donde el mercenario israelí Yair Klein entrenó a decenas de comandos ilegales, hasta la rebelde Barrancabermeja que en 20 años, desde la década del ochenta, se convirtió en una especie de santuario para la guerrilla, en particular del Ejercito de Liberación Nacional (Eln), que determinó cómo uno de sus objetivos militares la industria del petróleo, bajo el argumento de la nacionalización de los recursos naturales.

Fueron diez años de violencia desmedida. La masacre del 16 de mayo de 1998 dejó 25 personas desaparecidas y siete asesinadas. Luego se perpetraron otras dos, con homicidios múltiples y centenares de selectivos. En el 2001, según Medicina Legal, se registraron en el puerto petrolero cerca de 400 crímenes con arma de fuego. Se desplazaron externa o internamente más de 500 familias, denuncias que reposan en la Defensoría del Pueblo.

El 23 de diciembre de 2000, los paramilitares se tomaron las comunas cinco y siete a sangre y fuego. La Organización Femenina Popular fue la única ONG que se visibilizó para denunciar nombres y lugares, señalando y acompañando a las autoridades hasta casas que sirvieron de caletas de armas y refugios. En ese amanecer, a varios periodistas les quitaron grabaciones que registraban los retenes que tenían a plena luz del día en los barrios humildes, donde decían estar buscando guerrilleros, reconoce el corresponsal de ‘Noticias Caracol’.

Soportaron siete años de asedios, amenazas y atentados. Alrededor de 150 agresiones fueron documentadas en la Fiscalía, así como el homicidio de tres integrantes (Esperanza Amaris, Yamile Agudelo y Diofanol Sierra Vargas).

Después de 2006, la desmovilización paramilitar, bajo los índices de violaciones a los derechos humanos y el desescalamiento del conflicto interno, permitió ver otro flagelo: la violencia intrafamiliar. Tan solo en Barrancabermeja, en los últimos cuatro años, la Comisaria de Familia atendió más de 2.000 casos, en los cuales en un 80 % las víctimas fueron mujeres.

Entre 2008 y 2012, la OFP logró su recuperación y comenzó el proceso de reparación colectiva con el Estado colombiano, a través de la Unidad de Victimas, el cual desarrollan hasta la fecha y el cual incluye medidas económicas, políticas, de género y de memoria y derechos humanos.

Los símbolos

En la historia de la OFP, los símbolos han jugado un papel determinante como expresión de resistencia civil. “El primero fue la máquina de coser, que representa nuestra independencia económica. El segundo podríamos decir que fue una olla gigante de dos metros que llevábamos a las marchas y con la cual representamos la lucha contra la pobreza, y el sancocho como alimento y unidad del pueblo”, dice Yolanda Becerra.

En tiempos de guerra usaron batas negras: “Lo tomamos de las mujeres españolas en duelo en la época de Franco. Claro que nosotras lo adaptamos a la realidad que vivíamos con tantas viudas y huérfanas”, explica Gloria Amparo Suárez, actual directiva de la organización.

“Era impresionante ver a estas mujeres con sus batas negras, bajo 38 grados de temperatura, marchando y gritando: ‘¡Ni un hombre ni una mujer ni un peso para la guerra!’. Además, se paraban a protestar frente al comando de la Policía y del batallón, y pasaban por donde los paramilitares patrullaban también”, precisa el reportero gráfico José David Martínez Mulford.

Cuando los paramilitares comenzaron a desplazar familias enteras para quedarse con las casas, crearon el símbolo de la llave gigante para pedirles a los pobladores que no entregaran sus viviendas. Llevaron a cabo la campaña ‘Hagámosle el amor al miedo’, marcharon golpeando piedras, tejiendo trenzas humanas, buscaron personas desaparecidas e hicieron vigilas con el símbolo de la luz para acompañar a la víctimas.

Ahora, cuando estan inmersas en el proceso de reparación colectiva, las voces de mujeres se escuchan mas fuertes contra la violencia de género y se han parado frente a las autoridades para exigir justicia contra los feminicidios, esgrimiendo pancartas contra la impunidad y haciendo sonar pitos para recordarle a la sociedad que las mujeres merecen vivir sin agresiones, porque son un baluarte fundamental en cualquier democracia.

WILSON LOZANO L.
Caracol Televisión regional y víctima del conflicto.
Barrancabermeja.

*Este artículo se publica gracias a la beca ‘200 años en paz, storytelling para el posconflicto’, apoyada por la Escuela de Periodismo de EL TIEMPO, la Embajada de Suecia, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Universidad de La Sabana.​

http://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/historia-de-la-organizacion-femenina-popular-en-barrancabermeja-92106

Crítica participación de la mujer en la Iglesia


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(Jorge Costadoat, SJ).-

El Papa Francisco ha abierto un ciclo de sínodos para auscultar lo que ocurre en la Iglesia. Terminó el sínodo de la familia. Comienza dentro de poco el de los jóvenes… ¡Extraordinario! Me pregunto: ¿no podría convocar un sínodo de la mujer?

No un sínodo “sobre” o “para” la mujer, sino uno “de” la mujer: organizado y llevado a efecto por las mismas mujeres. Uno “sobre” o “para” la mujer no se necesita. Terminaría en esos florilegios a las mujeres que, en vez atender a sus necesidades, las ensalzan tal cual son para que sigan haciéndolo tan bien como hasta ahora. Sí se necesita, en cambio, un sínodo “de” la mujer: urge oír a las mujeres.

Para la Iglesia la escucha de la palabra de Dios en los acontecimientos históricos tiene una obligatoriedad parecida a la de dejarse orientar por la Sagrada Escritura. Si Dios tiene algo que comunicar en nuestra época, la Iglesia ha de discernir entre las muchas voces que oye aquella que, gracias a los criterios que le suministra su tradición histórica, es imperioso reconocer, oír y poner en práctica. Pues bien, sin duda la voz de los movimientos feministas de hace ya más de cien años constituye una palabra de Dios a la que la Iglesia debe poner atención. No toda propuesta feminista puede ser “palabra” de Dios, pero excluir que Dios quiera liberar a las mujeres ha llegado a ser, en teología, una especie de herejía; y, en la práctica, un tipo de pecado.

¿Qué habría la Iglesia de oír de la mujer como signo de los tiempos? El derecho de la mujer a ser mujer, entiendo, se expresa en dos tipos de movimientos (A. Touraine: 2016). El movimiento “feminista”, en términos generales, ha luchado para que la mujer tenga iguales derechos cívicos y políticos que los hombres. Este movimiento se replica en el campo eclesiástico en las demandas por participación de las mujeres en las instancias de gobierno, pastorales y sacramentales. La causa emblemática es la de la ordenación sacerdotal. Pero hay otro movimiento que es más profundo y más crítico, y que constituye el fundamento de derechos jurídicamente exigibles. A saber, el movimiento “femenino” que tiene por objeto la liberación “de” la mujer “por” la mujer de las funciones, categorizaciones y servicios que se le han impuesto a lo largo de la historia. Me refiero a la liberación interior que algunas mujeres han logrado alcanzar, desprendiéndose del patriarcalismo y androcentrismo que les ha sido inoculado desde el día de su nacimiento.

La Iglesia institucional en el mundo de las democracias occidentales ha llegado tan tarde a luchar por los derechos de las mujeres; es más, ha sido tan sorda a sus clamores de comprensión y de dignidad, que tiene poca autoridad para hablar de ellas. La misma exclusión de las mujeres en las tomas de decisión eclesiales es prueba de un interés insincero o acomodaticio por ellas. Acaba de terminar un sínodo sobre la familia en el que no votó ninguna madre…

Es verdad que ha habido algún espacio en la Iglesia para una liberación femenina. Siempre ha sido posible el encuentro persona a persona entre Dios y la mujer –ocurrida, por ejemplo, en ejercicios espirituales y en la vida religiosa. Este encuentro ha hecho a las mujeres más mujeres. En estas ocasiones el amor de Dios ha podido sostener la lucha de una “hija de Dios” contra la “sirvienta” del marido, de su hijos, de su padre y de su propia madre (“machista”). Pero, ¿han sido estos encuentros suficientemente significativos como para decir que la Iglesia se interese por la mujer? ¿Quiere realmente la Iglesia que sean ellas personas libres y dignas, capaces de recrearse y recrear la Iglesia con su diferencia? ¿Interesa al colegio episcopal acogerlas, es decir, está dispuesto a considerarlas realmente protagonistas y no actores secundarios de la evangelización? Hoy muchas mujeres piensan que el estamento eclesiástico las sacraliza para sacrificarlas.

La mujer hoy levanta la cabeza. Ya no aguanta que se aprovechen de su indulgencia. Me decía una señora de clase alta: “Dejé a mi ex marido cuando descubrí que me hacía sentir culpable por no tolerar sus violaciones”. Dos años después dejó la Iglesia.

La Iglesia necesita un sínodo de la mujer.

¿Cómo habría de hacerse? No dará lo mismo el cómo. En este sínodo tendrían que participar especialmente las mujeres que están haciendo la experiencia espiritual de haber sido liberadas por Dios del “hombre” que, personal, cultural o institucionalmente considerado las ha precarizado. Ayudarían las muchas teólogas de calidad que existen. Las he leído. Poco tendrían que aportar, por el contrario, mujeres asustadas con su propia libertad. ¿Pudieran participar en él algunos hombres? Sería indispensable. El descubrimiento de la mujer por la mujer necesita de la mediación de su “opresor”.

Hablo de algo grave. La actual condición de la mujer en la Iglesia, a estas alturas, no es un descuido. Es un pecado. La apuesta cristiana es esta: el Evangelio ayuda a que las mujeres lleguen a su plenitud; el anuncio del Evangelio si no se encamina a desplegar integralmente a las mujeres, no es evangélico.

Pensé que la carta del Concilio Vaticano II a las mujeres tendría algo que aportar sobre este tema. Nada. Todo lo contrario. Confirma el problema: “La Iglesia está orgullosa, vosotras lo sabéis, de haber elevado y liberado a la mujer, de haber hecho resplandecer, en el curso de los siglos, dentro de la diversidad de los caracteres, su innata igualdad con el hombre”. Sigue: “Esposas, madres de familia, primeras educadores del género humano en el secreto de los hogares, transmitid a vuestros hijos y a vuestras hijas las tradiciones de vuestros padres, al mismo tiempo que los preparáis para el porvenir insondable. Acordaos siempre de que una madre pertenece, por sus hijos, a ese porvenir que ella no verá probablemente” (año 1965). La mujer es alabada y postergada.

El Concilio no abordó el tema de la mujer. Esta carta fue un saludo a la bandera.

Se necesita un sínodo que, al menos, devuelva a las mujeres la importancia que tuvieron en las comunidades cristianas de siglo I. Un sínodo, y mejor un concilio, que ponga en práctica al Cristo liberador de las más diversas esclavitudes y auspiciador de la dignidad de los seres humanos sin exclusión.

Jorge Costadoat, SJ

http://www.reflexionyliberacion.cl/ryl/2017/03/06/critica-participacion-de-la-mujer-en-la-iglesia/

La mujer judía en tiempos de Jesús – ¿Cómo vivía la Virgen María?


Sábado, 06 Mayo 2017 00:00

La mujer judía en tiempos de Jesús - ¿Cómo vivía la Virgen María?

¿Cómo eran las mujeres judías de entonces? ¿Qué costumbres tenían? La Virgen María se comportaría como una más entre ellas.

Las mujeres judías hablaban solamente en arameo, porque estaba mal visto que tuviesen relaciones con personas de otra raza. Sin embargo María hablaría otras lenguas por su estancia en Egipto y, además, hablaría también el griego, por sus visitas a la ciudad cercana de Sépphoris, que estaba muy helenizada.

 

Desde niñas se las educaba en la religión judía. Esta instrucción era inculcada en el seno familiar por las costumbres que observaban y también en la escuela de la sinagoga, donde les enseñaban a leer y aprenderse de memoria las escrituras. Debían cumplir con la ley de Moisés.

Antes de la puesta del sol de los viernes se preparaban para celebrar elShabbat. Para ello barrían y limpiaban la casa, mudaban la ropa de la cama y de la mesa. Se purificaban lavándose en una tinaja en casa. Se ponían el mejor vestido. Por la noche celebraban el Shabbat en una cena familiar con todos sus hijos y familiares próximos. Al día siguiente, como les estaba prohibido trabajar, comían de lo que les sobraba la noche anterior. Así se ha hecho siempre. Esta fiesta servía para reunir a los familiares periódicamente y trasmitir la tradición judaica.

Respecto a sus costumbres religiosas viajaban a Jerusalén tres veces al año con motivo de las fiestas de Pascua, Pentecostés y Tabernáculos, y permanecían una semana allí. Rezaban mañana y tarde largas oraciones. Las más fervorosas ayunaban a pan y agua dos veces a la semana, los días 2º y 5º. También lo hacían los fariseos, como dice el evangelio, pero estos solo lo hacían para que se les viese, no actuaban con sinceridad. Jesús les atacó mucho por este motivo.

Otras costumbres que tenían las mujeres es que podían estar un tanto obsesionadas con cualquier cosa que rompiese la pureza legal. Por ejemplo tenían que hacer abluciones antes de comer (lavarse las manos). No podían tocar sangre humana, comer carne de cerdo, la carne debía de ser exangüe…

Eran las encargadas de lavar a conciencia a sus difuntos, además de cortarles las uñas y de afeitarles el pelo. Se explica por qué la Virgen María estaría dentro del sepulcro arreglando la cabeza martirizada de su Hijo. Las demás mujeres que la acompañaban, Salomé, María de Cleofás y María Magdalena quedaron fuera simplemente porque no cabían dentro del sepulcro.

El trabajo manual era prácticamente obligatorio. No podían estar ociosas en sus casas, tenían que hacer trabajos de hilandería o de costura. El fruto de su trabajo era para el marido.

Lo más apropiado para una mujer era permanecer en casa. Por esto estaba muy mal visto que una mujer judía estuviese sola en la calle. Si salía de casa, debía cubrirse la cabeza con un velo.

Una mujer en casa debía madrugar para preparar en el fuego el pan cada día para que su esposo lo encontrase listo y caliente para comer cuando éste se levantaba. Tenía que ir a la fuente del pueblo a por agua en un cántaro. Debía dar de comer a las bestias que tuviese. Era la responsable de todo lo concerniente al hogar, la comida, el huerto del jardín, comprar en el mercado, la educación de los hijos. Tenían una hospitalidad proverbial, por fraternidad, con sus hermanos judíos y por cuestiones religiosas.

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