EL PAPA Y LAS MUJERES SACERDOTES.


El Universal
Papa llama a honrar y valorar a las mujeres en el mundo

Papa llama a honrar y valorar a las mujeres en el mundo … El Papa Francisco reconoció que se ha hecho “muy poco por las mujeres que se … como (la imposibilidad en) el acceso al sacerdocio y esas cosas, donde ya existe una …

Papa: “Se ha hecho muy poco por las mujeres despreciadas, marginadas e incluso reducidas a la esclavitud”


Francisco, con las mujeres

“Tenemos que condenar la violencia sexual que sufren las mujeres”

Clama por “eliminar los obstáculos que impiden la plena inserción” de la mujer

Redacción, 03 de mayo de 2016 a las 15:43

“Mi trabajo vale tanto como el de un hombre”. “Nunca seré una esclava”. “No a la violencia de género”

Mujeres y niños atrapados en la violencia de la guerra en Sudán./>

Mujeres y niños atrapados en la violencia de la guerra en Sudán.

El papa Francisco hizo hoy un llamamiento para que “las mujeres sean honradas y respetadas” a nivel internacional y “su imprescindible aporte social” sea reconocido, en un videomensaje publicado en internet.

Es innegable el aporte de la mujer en todas las áreas del quehacer humano, empezando por la familia. Pero con solo reconocerlo, ¿es suficiente?”, se preguntó el papa en español, en el vídeo que publica cada mes con motivo del Jubileo Extraordinario de la Misericordia.

En la grabación, Jorge Bergoglio reconoce quese ha “hecho muy poco por las mujeres que se encuentran en situaciones muy duras, despreciadas, marginadas, e incluso reducidas a la esclavitud”.

Tenemos que condenar la violencia sexual que sufren las mujeres y eliminar los obstáculos que impiden su plena inserción en la vida social, política y económica”, sostuvo.

“Si pensáis que esto es justo, manifestad esta petición conmigo para que en todos los países del mundo las mujeres sean honradas y respetadas, y sea valorizado su imprescindible aporte social“, agregó.

Con motivo del Jubileo Extraordinario de la Misericordia, el papa Francisco publica cada mes un vídeo en el que explica en español la intención que debe guiar la oración de los católicos en relación con los principales retos de la humanidad.

Los vídeos están subtitulados en diez idiomas y muestran imágenes que acompañan el mensaje del papa, intercaladas con planos de Bergoglio sentado frente a un escritorio y hablando directamente al espectador mientras sostiene un folio entre sus manos.

Durante el video mensaje aparecen en sobreimpresión una serie de afirmaciones sobre el tema de la tutela del trabajo femenino:

“Mi trabajo vale tanto como el de un hombre”.

“Nunca seré una esclava”.

“No a la violencia de género”.

“Basta de discriminación laboral”.

“Hombres y mujeres somos hijos de Dios”.

 

(RD/Agencias)

http://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2016/05/03/el-papa-clama-por-eliminar-los-obstaculos-que-impiden-la-plena-insercion-de-la-mujer-religion-iglesia-vaticano.shtml

Fidel Herráez lidera la oposición a las reformas del Papa Francisco en España


Fidel abraza a Osoro en presencia de Rouco y Camino

El arzobispo de Burgos, tras las filtraciones contra Osoro, Blázquez, Omella y Gil Tamayo

El “delfín” de Rouco Varela encabeza un grupo formado por Sanz, Reig, Munilla o Asenjo

Jesús Bastante, 02 de mayo de 2016 a las 08:37

Pese a los ataques, en Roma conocen todos estos movimientos, y a sus protagonistas, y aseguran su “absoluta confianza del Papa” en los hombres que Francisco ha designado para liderar la nueva etapa de la Iglesia española

Discurso de Ricardo Blázquez en la Plenaria/>

Discurso de Ricardo Blázquez en la Plenaria

(Jesús Bastante).- Fue, durante años, el “delfín” del cardenal Rouco, su sucesor natural, tanto en Madrid como en la Conferencia Episcopal. Pero la llegada al solio pontificio del Papa Francisco rompió todos los planes del purpurado gallego, y también de su fiel auxiliar. Tres años después, y desde su nueva sede de Burgo, Fidel Herráez lidera la oposición a las reformas del Papa Francisco para España, basada en una alianza con entramados mediáticos ultraconservadores, vinculados a El Yunque, que filtran acusaciones contra los hombres del Papa en España.

Hasta la fecha, los ataques se dirigían, casi en exclusiva, al arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal,Carlos Osoro, el primer gran nombramiento “franciscano” para España. En los últimos meses, y coincidiendo con los movimientos episcopales en nuestro país -y la defenestración, en la práctica, del nuncio Fratini, otrora estrecho colaborador de Rouco-, las filtraciones y desacreditaciones se han extendido al portavoz de la CEE, José María Gil Tamayo; el arzobispo de Barcelona -y hombre de confianza del Papa tanto en el nombramiento de obispos como en la lucha contra la pederastia-, Juan José Omella; y, en las últimas semanas, contra el presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez.

Y es que Fidel Herráez continúa, años después, siendo la “mano” del cardenal Rouco,que todas las fuentes consultadas para este informe aseguran estar detrás de esta campaña, que a fin de cuentas no es otra cosa que una lucha de poder, y un intento de los más reaccionarios por frenar el “estilo Francisco” para una Iglesia, la española, que en los tiempos de la “Alegría del Evangelio” y del Año de la Misericordia continúa apareciendo, a los ojos de Roma, como una de las más conservadoras.

Hace dos semanas, con motivo del discurso inaugural de la Asamblea Plenaria, Herráez mantuvo un encuentro, público, a la vista de todos, con uno de los responsables de los libelos ultraconservadores que circulan por la red. A las pocas horas, ya se publicaban acusaciones contra el presidente de la CEE y su secretario general acerca de la elección de consiliario nacional de la ACdP. Un cargo para el que, pese a sus intentos, Fidel no fue renovado. Su sucesor, el obispo de Guadix, Ginés García Beltrán, también ha sido objeto de duras críticas, especialmente en Andalucía, donde el grupúsculo de obispos que forman la oposición a Francisco en España también mueven sus tentáculos con soltura.

 

 

Durante esa Plenaria, y aprovechando la ausencia de Carlos Osoro -presente en Roma, en la reunión del Sínodo de los Obispos, cargo para el cual el Papa le designó personalmente- varios obispos se reunieron, a iniciativa de Fidel Herráez (auspiciada y alentada por el cardenal Rouco), para establecer una estrategia, y un calendario, que posteriormente hicieron llegar a sus lobbies. En el encuentro, informal, estuvieron presentes entre otros, según ha podido confirmar RD, los arzobispos de Oviedo, Jesús Sanz, y Sevilla, Juan José Asenjo (muy molesto por la información de este portal que apuntaba a su posible renuncia); y los obispos de San Sebastián, José Ignacio Munilla, y Alcalá, Juan Antonio Reig.

En Roma, no obstante, conocen todos estos movimientos, y a sus protagonistas, y aseguran su “absoluta confianza del Papa” en los hombres que Francisco ha designado para liderar la nueva etapa de la Iglesia española. Los intentos de los “obispos que no aman a Francisco”, por tanto, no pretenden vencer, sino medrar, y generar un caldo de cultivo que impida, a la larga, que las semillas “bergoglianas” den fruto.

Desde hace meses, los ataques contra Osoro han sido constantes, a cuenta de cualquier cosa. El último fue un burdo intento de asegurar que el arzobispo de Madrid había vetado la presencia del cardenal Müller, prefecto de Doctrina de la Fe, en la capital de España para presentar un libro que, por otra parte, es un ataque en toda regla al pontificado de Francisco. También, contra Gil Tamayo, en una lucha por el control de los medios de comunicación eclesiales, donde la “vieja guardia” (los antiguos popes de la comunicación en la última época de Rouco) trata de frenar cualquier tipo de cambio, especialmente enCope, 13TV y el modelo comunicativo de la Casa de la Iglesia.

Ahora, y especialmente tras el nombramiento de Omella para Barcelona, las filtraciones comienzan a apuntar también al arzobispo de la Ciudad Condal y, con menos “finezza”, contra el cardenal Blázquez, quien en sus últimos discursos plenarios ya ha mostrado su intención de romper con la línea anterior y lograr que, al fin, la Iglesia española gire hacia el “modelo Francisco”.

 

 

Aunque son una minoría en el episcopado, y cada vez con menos influencia, no están solos. ¿Quiénes son los obispos que no aman a Francisco en España? A grandes rasgos, y bajo el liderazgo de Herráez (y de Rouco, desde sus cuarteles de ático de invierno), se dividen en tres grupos: los duros, los silenciosos y los problemáticos. Entre los primeros, sin lugar a dudas, ocupan puestos destacados los obispos de Alcalá,Juan Antonio Reig Plá, y el de San Sebastián, José Ignacio Munilla.

El primero, conocido azote de los homosexuales, acaba de ser denunciado por enésima vez por los grupos LGTB tras la polémica carta (firmada al alimón con el obispo de Getafe, y sin el permiso de Osoro) contra la Ley de la Transexualidad en la comunidad de Madrid. Reig ya arremetió contra los gays en una misa de Viernes Santo (emitida por La2) en la que auguraba el infierno a los homosexuales.

Munilla es el más beligerante contra la “ideología de género” y defensor de la tesis de que ningún partido político defiende los valores del Evangelio. El obispo de San Sebastián es un conocido apologeta de la confusión, y en más de una ocasión (la última, a cuenta de la exhortación del Papa tras el Sínodo) se ha posicionado en contra de todas las reformas apuntadas por Francisco, desde el respeto al homosexual a la comunión a los divorciados vueltos a casar.

El tercero en discordia es el exportavoz de la Conferencia Episcopal y obispo auxiliar de Madrid, Juan Antonio Martínez Camino. Seguidor incondicional del cardenal Rouco, sus alocuciones contra las posturas más aperturistas de la nueva época le han llevado a no ser querido ni siquiera por su obispo titular, Carlos Osoro. Un caso similar al de Fidel Herráez.

 

 

Los “silenciosos” son, sin duda, los más peligrosos. Los que fueron nombrados en época de Juan Pablo II o Benedicto XVI y que piensan que la “tormenta Francisco” pasará, y las aguas volverán a su cauce. Y que están preparados para pilotar la barca de la Iglesia en la hipotética restauración post Bergoglio. El principal es el actual arzobispo de Oviedo, el franciscano Jesús Sanz, quien aspiraba a suceder al mismísimo cardenal Rouco en Madrid y al que el cónclave de 2013 cogió, como a Rouco, a trasmano.

El arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, o el de Toledo, Braulio Rodríguez, son otros dos ejemplos de obispo silencioso. Colocados en diócesis de relevancia histórica, se mantienen por la fuerza de sus seminarios (dos de los más poblados), y no hacen cambio alguno respecto a lo solicitado por Francisco. No se oponen, pero tampoco apoyan las reformas. Algo similar aunque distinto, sucede con el cardenal de Valencia, Antonio Cañizares, a quien el Papa hizo marchar de Roma (era prefecto de la Congregación para el Culto Divino) y espera en la ciudad del Turia. Aunque, para Cañizares, un cambio de timón en Roma ya le llegaría tarde. Y él también ha sufrido, en el pasado, los ataques de este grupo.

Finalmente, “los problemáticos”, quienes sin criticar abiertamente las reformas papales, suponen un escándalo a todas luces inaceptable. El más conocido, sin duda, es el arzobispo de Granada, Javier Martínez, cuya actuación en el escándalo de abusos sexuales del “clan de los Romanones” ha servido para que los jueces declaren a la diócesis responsable civil subsidiaria de los posibles delitos cometidos por sus sacerdotes, siete de los cuales, a día de hoy, continúan ejerciendo como si nada hubiera pasado.

También en el sur, el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, empeñado en criticar cualquier tipo de avances legislativos en lo tocante a la sexualidad o la igualdad de sexos, y cuyas decisiones sobre la titularidad de la mezquita de Córdoba podrían llevar a la diócesis a un escándalo similar al que ese mismo Obispado tuvo años atrás con Cajasur. Una caja de la que fue responsable el hoy obispo de Bilbao, Mario Iceta, más moderado pero cuyo papel en el caso de abusos del colegio “Gaztelueta” (del Opus Dei) está dejando mucho que desear. Y es que los escándalos sexuales son una de los grandes problemas que el Papa ha encontrado en España, y para los que (salvo en contadas ocasiones), no se está encontrando una respuesta satisfactoria por parte de los obispos españoles.

 

http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2016/05/02/fidel-herraez-lidera-la-oposicion-a-las-reformas-del-papa-francisco-en-espana-religion-iglesia-rouco-osoro-blazqu

CARTA DEL SANTO PADRE FRANCISCO  AL CARDENAL MARC OUELLET, PRESIDENTE DE LA PONTIFICIA COMISIÓN PARA AMÉRICA LATINA


A Su Eminencia Cardenal

Marc Armand Ouellet, P.S.S.
Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina

Eminencia:

Al finalizar el encuentro de la Comisión para América Latina y el Caribe tuve la oportunidad de encontrarme con todos los participantes de la asamblea donde se intercambiaron ideas e impresiones sobre la participación pública del laicado en la vida de nuestros pueblos.

Quisiera recoger lo compartido en esa instancia y continuar por este medio la reflexión vivida en esos días para que el espíritu de discernimiento y reflexión “no caiga en saco roto”; nos ayude y siga estimulando a servir mejor al Santo Pueblo fiel de Dios.

Precisamente es desde esta imagen, desde donde me gustaría partir para nuestra reflexión sobre la actividad pública de los laicos en nuestro contexto latinoamericano. Evocar al Santo Pueblo fiel de Dios, es evocar el horizonte al que estamos invitados a mirar y desde donde reflexionar. El Santo Pueblo fiel de Dios es al que como pastores estamos continuamente invitados a mirar, proteger, acompañar, sostener y servir. Un padre no se entiende a sí mismo sin sus hijos. Puede ser un muy buen trabajador, profesional, esposo, amigo pero lo que lo hace padre tiene rostro: son sus hijos. Lo mismo sucede con nosotros, somos pastores. Un pastor no se concibe sin un rebaño al que está llamado a servir. El pastor, es pastor de un pueblo, y al pueblo se lo sirve desde dentro. Muchas veces se va adelante marcando el camino, otras detrás para que ninguno quede rezagado, y no pocas veces se está en el medio para sentir bien el palpitar de la gente.

Mirar al Santo Pueblo fiel de Dios y sentirnos parte integrante del mismo nos posiciona en la vida y, por lo tanto, en los temas que tratamos de una manera diferente. Esto nos ayuda a no caer en reflexiones que pueden, en sí mismas, ser muy buenas pero que terminan funcionalizando la vida de nuestra gente, o teorizando tanto que la especulación termina matando la acción. Mirar continuamente al Pueblo de Dios nos salva de ciertos nominalismos declaracionistas (slogans) que son bellas frases pero no logran sostener la vida de nuestras comunidades. Por ejemplo, recuerdo ahora la famosa expresión: “es la hora de los laicos” pero pareciera que el reloj se ha parado.

Mirar al Pueblo de Dios, es recordar que todos ingresamos a la Iglesia como laicos. El primer sacramento, el que sella para siempre nuestra identidad y del que tendríamos que estar siempre orgullosos es el del bautismo. Por él y con la unción del Espíritu Santo,(los fieles) quedan consagrados como casa espiritual y sacerdocio santo (LG 10). Nuestra primera y fundamental consagración hunde sus raíces en nuestro bautismo. A nadie han bautizado cura, ni obispo. Nos han bautizados laicos y es el signo indeleble que nunca nadie podrá eliminar. Nos hace bien recordar que la Iglesia no es una elite de los sacerdotes, de los consagrados, de los obispos, sino que todos formamos el Santo Pueblo fiel de Dios. Olvidarnos de esto acarrea varios riesgos y deformaciones tanto en nuestra propia vivencia personal como comunitaria del ministerio que la Iglesia nos ha confiado. Somos, como bien lo señala el Concilio Vaticano II, el Pueblo de Dios, cuya identidad es la dignidad y la libertad de los hijos de Dios, en cuyos corazones habita el Espíritu Santo como en un templo (LG 9). El Santo Pueblo fiel de Dios está ungido con la gracia del Espíritu Santo, por tanto, a la hora de reflexionar, pensar, evaluar, discernir, debemos estar muy atentos a esta unción.

A su vez, debo sumar otro elemento que considero fruto de una mala vivencia de la eclesiología planteada por el Vaticano II. No podemos reflexionar el tema del laicado ignorando una de las deformaciones más fuertes que América Latina tiene que enfrentar —y a las que les pido una especial atención— el clericalismo. Esta actitud no sólo anula la personalidad de los cristianos, sino que tiene una tendencia a disminuir y desvalorizar la gracia bautismal que el Espíritu Santo puso en el corazón de nuestra gente. El clericalismo lleva a la funcionalización del laicado; tratándolo como “mandaderos”, coarta las distintas iniciativas, esfuerzos y hasta me animo a decir, osadías necesarias para poder llevar la Buena Nueva del Evangelio a todos los ámbitos del quehacer social y especialmente político. El clericalismo lejos de impulsar los distintos aportes, propuestas, poco a poco va apagando el fuego profético que la Iglesia toda está llamada a testimoniar en el corazón de sus pueblos. El clericalismo se olvida que la visibilidad y la sacramentalidad de la Iglesia pertenece a todo el Pueblo de Dios (cfr. LG 9-14) Y no solo a unos pocos elegidos e iluminados.

Hay un fenómeno muy interesante que se ha producido en nuestra América Latina y me animo a decir: creo que uno de los pocos espacios donde el Pueblo de Dios fue soberano de la influencia del clericalismo: me refiero a la pastoral popular. Ha sido de los pocos espacios donde el pueblo (incluyendo a sus pastores) y el Espíritu Santo se han podido encontrar sin el clericalismo que busca controlar y frenar la unción de Dios sobre los suyos. Sabemos que la pastoral popular como bien lo ha escrito Pablo VI en la exhortación apostólica Evangelii nuntiandi, tiene ciertamente sus límites. Está expuesta frecuentemente a muchas deformaciones de la religión, pero prosigue, cuando está bien orientada, sobre todo mediante una pedagogía de evangelización, contiene muchos valores. Refleja una sed de Dios que solamente los pobres y sencillos pueden conocer. Hace capaz de generosidad y sacrificio hasta el heroísmo, cuando se trata de manifestar la fe. Comporta un hondo sentido de los atributos profundos de Dios: la paternidad, la providencia, la presencia amorosa y constante. Engendra actitudes interiores que raramente pueden observarse en el mismo grado en quienes no poseen esa religiosidad: paciencia, sentido de la cruz en la vida cotidiana, desapego, aceptación de los demás, devoción. Teniendo en cuenta esos aspectos, la llamamos gustosamente “piedad popular”, es decir, religión del pueblo, más bien que religiosidad … Bien orientada, esta religiosidad popular puede ser cada vez más, para nuestras masas populares, un verdadero encuentro con Dios en Jesucristo. (EN 48). El Papa Pablo VI usa una expresión que considero clave, la fe de nuestro pueblo, sus orientaciones, búsquedas, deseo, anhelos, cuando se logran escuchar y orientar nos terminan manifestando una genuina presencia del Espíritu. Confiemos en nuestro Pueblo, en su memoria y en su “olfato”, confiemos que el Espíritu Santo actúa en y con ellos, y que este Espíritu no es solo “propiedad” de la jerarquía eclesial.

He tomado este ejemplo de la pastoral popular como clave hermenéutica que nos puede ayudar a comprender mejor la acción que se genera cuando el Santo Pueblo fiel de Dios reza y actúa. Una acción que no queda ligada a la esfera íntima de la persona sino por el contrario se transforma en cultura; una cultura popular evangelizada contiene valores de fe y de solidaridad que pueden provocar el desarrollo de una sociedad más justa y creyente, y posee una sabiduría peculiar que hay que saber reconocer con una mirada agradecida (EG 68).

Entonces desde aquí podemos preguntarnos, ¿qué significa que los laicos estén trabajando en la vida pública?

Hoy en día muchas de nuestras ciudades se han convertidos en verdaderos lugares de supervivencia. Lugares donde la cultura del descarte parece haberse instalado y deja poco espacio para una aparente esperanza. Ahí encontramos a nuestros hermanos, inmersos en esas luchas, con sus familias, intentando no solo sobrevivir, sino que en medio de las contradicciones e injusticias, buscan al Señor y quieren testimoniarlo. ¿Qué significa para nosotros pastores que los laicos estén trabajando en la vida pública? Significa buscar la manera de poder alentar, acompañar y estimular todo los intentos, esfuerzos que ya hoy se hacen por mantener viva la esperanza y la fe en un mundo lleno de contradicciones especialmente para los más pobres, especialmente con los más pobres. Significa como pastores comprometernos en medio de nuestro pueblo y, con nuestro pueblo sostener la fe y su esperanza. Abriendo puertas, trabajando con ellos, soñando con ellos, reflexionando y especialmente rezando con ellos.Necesitamos reconocer la ciudad —y por lo tanto todos los espacios donde se desarrolla la vida de nuestra gente— desde una mirada contemplativa, una mirada de fe que descubra al Dios que habita en sus hogares, en sus calles, en sus plazas… Él vive entre los ciudadanos promoviendo la caridad, la fraternidad, el deseo del bien, de verdad, de justicia. Esa presencia no debe ser fabricada sino descubierta, develada. Dios no se oculta a aquellos que lo buscan con un corazón sincero (EG 71). No es nunca el pastor el que le dice al laico lo que tiene que hacer o decir, ellos lo saben tanto o mejor que nosotros. No es el pastor el que tiene que determinar lo que tienen que decir en los distintos ámbitos los fieles. Como pastores, unidos a nuestro pueblo, nos hace bien preguntamos cómo estamos estimulando y promoviendo la caridad y la fraternidad, el deseo del bien, de la verdad y la justicia. Cómo hacemos para que la corrupción no anide en nuestros corazones.

Muchas veces hemos caído en la tentación de pensar que el laico comprometido es aquel que trabaja en las obras de la Iglesia y/o en las cosas de la parroquia o de la diócesis y poco hemos reflexionado como acompañar a un bautizado en su vida pública y cotidiana; cómo él, en su quehacer cotidiano, con las responsabilidades que tiene se compromete como cristiano en la vida pública. Sin darnos cuenta, hemos generado una elite laical creyendo que son laicos comprometidos solo aquellos que trabajan en cosas “de los curas” y hemos olvidado, descuidado al creyente que muchas veces quema su esperanza en la lucha cotidiana por vivir la fe. Estas son las situaciones que el clericalismo no puede ver, ya que está muy preocupado por dominar espacios más que por generar procesos. Por eso, debemos reconocer que el laico por su propia realidad, por su propia identidad, por estar inmerso en el corazón de la vida social, pública y política, por estar en medio de nuevas formas culturales que se gestan continuamente tiene exigencias de nuevas formas de organización y de celebración de la fe. ¡Los ritmos actuales son tan distintos (no digo mejor o peor) a los que se vivían 30 años atrás! Esto requiere imaginar espacios de oración y de comunión con características novedosas, más atractivas y significativas —especialmente— para los habitantes urbanos. (EG 73) Es obvio, y hasta imposible, pensar que nosotros como pastores tendríamos que tener el monopolio de las soluciones para los múltiples desafíos que la vida contemporánea nos presenta. Al contrario, tenemos que estar al lado de nuestra gente, acompañándolos en sus búsquedas y estimulando esta imaginación capaz de responder a la problemática actual. Y esto discerniendo con nuestra gente y nunca por nuestra gente o sin nuestra gente. Como diría San Ignacio, “según los lugares, tiempos y personas”. Es decir, no uniformizando. No se pueden dar directivas generales para una organización del pueblo de Dios al interno de su vida pública. La inculturación es un proceso que los pastores estamos llamados a estimular alentado a la gente a vivir su fe en donde está y con quién está. La inculturación es aprender a descubrir cómo una determinada porción del pueblo de hoy, en el aquí y ahora de la historia, vive, celebra y anuncia su fe. Con la idiosincrasia particular y de acuerdo a los problemas que tiene que enfrentar, así como todos los motivos que tiene para celebrar. La inculturación es un trabajo de artesanos y no una fábrica de producción en serie de procesos que se dedicarían a “fabricar mundos o espacios cristianos”.

Dos memorias se nos pide cuidar en nuestro pueblo. La memoria de Jesucristo y la memoria de nuestros antepasados. La fe, la hemos recibido, ha sido un regalo que nos ha llegado en muchos casos de las manos de nuestras madres, de nuestras abuelas. Ellas han sido, la memoria viva de Jesucristo en el seno de nuestros hogares. Fue en el silencio de la vida familiar, donde la mayoría de nosotros aprendió a rezar, a amar, a vivir la fe. Fue al interno de una vida familiar, que después tomó forma de parroquia, colegio, comunidades que la fe fue llegando a nuestra vida y haciéndose carne. Ha sido también esa fe sencilla la que muchas veces nos ha acompañado en los distintos avatares del camino. Perder la memoria es desarraigarnos de donde venimos y por lo tanto, nos sabremos tampoco a donde vamos. Esto es clave, cuando desarraigamos a un laico de su fe, de la de sus orígenes; cuando lo desarraigamos del Santo Pueblo fiel de Dios, lo desarraigamos de su identidad bautismal y así le privamos la gracia del Espíritu Santo. Lo mismo nos pasa a nosotros, cuando nos desarraigamos como pastores de nuestro pueblo, nos perdemos.

Nuestro rol, nuestra alegría, la alegría del pastor está precisamente en ayudar y estimular, al igual que hicieron muchos antes que nosotros, sean las madres, las abuelas, los padres los verdaderos protagonistas de la historia. No por una concesión nuestra de buena voluntad, sino por propio derecho y estatuto. Los laicos son parte del Santo Pueblo fiel de Dios y por lo tanto, los protagonistas de la Iglesia y del mundo; a los que nosotros estamos llamados a servir y no de los cuales tenemos que servirnos.

En mi reciente viaje a la tierra de México tuve la oportunidad de estar a solas con la Madre, dejándome mirar por ella. En ese espacio de oración pude presentarle también mi corazón de hijo. En ese momento estuvieron también ustedes con sus comunidades. En ese momento de oración, le pedí a María que no dejara de sostener, como lo hizo con la primera comunidad, la fe de nuestro pueblo. Que la Virgen Santa interceda por ustedes, los cuide y acompañe siempre,

Vaticano, 19 de marzo de 2016

Francisco

 


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“Hay cardenales y obispos que no merecen un Papa como Francisco”


El Papa y Müller

El mayor enemigo de Jesús, el capitalismo

“¿Qué es amar a Jesús hoy?: es denunciar a los corruptos y defraudadores”

Redacción, 01 de mayo de 2016 a las 08:59

¿Qué hizo Jesús?: comprometerse en la lucha contra los males, los sufrimientos y las angustias de los oprimidos, y a favor de aspiraciones y necesidades de las gentes de su pueblo de Galilea

(Faustino Vilabrille).- Hoy, 1º de Mayo, denunciamo: hay algunos Cardenales y Obispos que no merecen un Papa tan necesario e importante como Francisco. La lucha de clases es absolutamente inevitable porque no se puede mantener el sufrimiento de forma permanente para gran parte de la humanidad.

Desde que Jesucristo nació el mayor enemigo de sus enseñanzas ha sido el Capitalismo.

El Evangelio de hoy recoge estás palabras de Jesús a sus discípulos: “El que me ama guardará mi palabra y mi Padre lo amará…la paz os dejo, mi paz os doy”.

Amar a Jesucristo es guardar su palabra: Guardar la palabra de Jesucristo es hacer justamente lo que El hizo.
¿Qué hizo Jesús?: comprometerse en la lucha contra los males, los sufrimientos y las angustias de los oprimidos, y a favor de aspiraciones y necesidades de las gentes de su pueblo de Galilea.

¿Qué hizo Jesús?: anunciarles un orden nuevo justo y humano, basado en la justicia, la fraternidad y el amor.
¿Qué hizo Jesús?: denunciar a los opresores del pueblo, tanto los políticos, como aún más los religiosos, porque si oprimir a otro es muy grave, mucho más aun lo es oprimir en nombre de Dios, y utilizar los sentimientos religiosos en nombre de Dios a tal fin.

¿Qué es amar a Jesús hoy?: Comprometerse con las angustias, los sufrimientos, los males, y esperanzas de los empobrecidos, maltratados, explotados, encarcelados; victimados por las guerras, las injusticias, las amenazas, las drogas, la impotencia, la desesperación, los malos tratos, la emigración, los desplazamientos, las deportaciones, las enfermedades injustas, las dependencias, los recortes y negación de los derechos fundamentales de las personas en cualquier parte del mundo.

¿Qué es amar a Jesús hoy?: es denunciar a los corruptos y defraudadores, y por eso:

 


Denunciamos: a los grandes bancos (en los 9 primeros meses de 2013 ganaron 8.062 millones de €, y en el primer semestre de 2015 ganaron 7.989 millones de euros, una cifra un 48% superior a la registrada en 2014), cuyos directivos no solo cobran sueldos millonarios, sino que se retiran con pensiones multimillonarias.

-Denunciamos: que entre tanto el 29% de la población española es pobre o está en riesgo de pobreza y emerge una clase social nueva, que son los trabajadores pobres, con un agravante nuevo: esa pobreza se hereda de tal manera que ocho de cada diez niños pobres, lo serán también de adultos. Más aun: hijos de padres no pobres, ya son ahora pobres.

En marzo de este año se firmaron 402.679 contratos de una semana o menos, con incidencia especial en los jóvenes y más en las mujeres que entre los hombres. Con una situación así ¿qué jóvenes se pueden aventurar a formar una familia y tener hijos?

-Denunciamos, hoy día 1º de mayo, a los grandes empresarios, que no cumplen las leyes laborales, que pagan en B, que reducen plantilla sin justificación, que deslocalizan las empresas para pagar menos sueldos o menos impuestos o ninguno, que se instalan o contratan los trabajos a maquilas del Tercer Mundo, como hacen en países de Hispanoamérica, Africa o la India, así como a los sindicatos, que parece que están medio muertos, y no se les ve realmente comprometidos con los obreros y la lucha sindical.

-Denunciamos: a los Gobiernos y parlamentarios que elaboran y aprueban leyes a la medida de los grandes poderes económicos y políticos del mundo actual, para detrimento y sufrimiento de los ciudadanos más pobres, impotentes e indefensos, como las amnistías fiscales, las SICAV, los paraísos fiscales, las empresas para evadir impuestos, etc.

-Denunciamos, hoy día 1º de mayo, que niñas y adolescentes trabajan sin contrato,privadas de libertad y en condiciones insalubres durante más de 72 horas a la semana por un salario de 0,88 euros al día, en el estado indio de Tamil, o Bangladesh. Tuvo que derrumbarse encima de los trabajadores el edificio de Rana Plaza que fabricaba ropa para marcas como Grupo Benetton, The Children’s Place, DressBarn, Mango, Monsoon, Primark y El Corte Inglés, para que el mundo se enterase de las dramáticas condiciones de trabajo de sus más de 3.600 trabajadores, con unas 1.127 personas muertas y otras 2.437 heridas. Un pantalón vaquero sale de esas fábricas por unos dos €: ¿a cuánto se vende en Europa, los EE.UU., etc?

-Denunciamos a los políticos corruptos en cuya escandalosa relación encontramos desde Concejales, Alcaldes, Consejeros y Presidentes Autonómicos, pasando por un Popular Presidente de Gobierno investigado y sancionado por Hacienda (que ahora denuncia a Hacienda porque se descubrió su trampa), y hasta llegar a los aledaños mismos de la monarquía. Algo indignante y repugnante en si mismo, y también porque fueron elegidos por el pueblo para gobernarlo lealmente, y se convierten en defraudadores y traidores a la confianza depositada en ellos, creando en la sociedad desánimo, zozobra y ausencia de esperanza. Esperamos que los jueces los pongan a todos a buen recaudo, tanto económica como penalmente.

-Denunciamos a algunos cardenales como Gerhard Müller, Robert Sarah, Marc Ouellet y George Pell, y a los Obispos que se oponen o no secundan las líneas renovadoras del Papa Francisco para sacar a la Iglesia de su marasmo burgués, moral y ético, para que vuelva a ser trasmisora del mensaje íntegro del Evangelio para el bien de la Humanidad y la Madre Tierra. Esos cardenales y obispos no merecen un Papa tan necesario e importante como Francisco.

 

 

-Denunciamos a los ladrones y usureros del Neoliberalismo capitalista que no tienen más dios que el dinero, y por conseguirlo defraudan, engañan, sobornan, hacen trampas, falsean documentos, defienden lo indefendible, adulteran los productos, comercializan y trafican con drogas, crean dependencias en los consumidores, como las tabacaleras, para venderles más: Los/as españoles gastamos al año algo más de 7.300 millones de € en fumar, y 37 millones en dejar de fumar, y más 5.500 millones a la S.Social en tratamientos para reparar nuestra maltrecha salud por hacerlo, (Informe de EAE Business School, Barcelona). Gastamos 1.164 millones de euros al año en cannabis (Agencia Efe).

Denunciamos a los evasores fiscales, con sus dineros en los más de 70 paraísos fiscales que hay en el mundo, donde los más ricos y algunos políticos españoles bien posicionados tienen depositados sus dineros: La Agencia tributaria española declara que el 74 % del fraude fiscal se da entre las grandes familias, las grandes empresas y la gran banca. Un fraude que alcanza los 59.500 millones de euros según datos del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda, Getsha, que el Estado no ingresa y con los que se podrían haber cubierto una parte importante de los gastos de sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios de personas con dependencia y otros, sin recortar o quitar, como se hizo, derechos básicos a los inmigrantes. Ese clamoroso fraude lo estamos pagando todos con más impuestos, menos y peores servicios, más recortes en educación, sanidad, tasas judiciales, pago de medicamentos, etc. etc.

La economía actual es cancerígena para toda la sociedad. Vivimos en un orden mundial criminal y caníbal, donde las pocas pero enormes oligarquías del capital financiero deciden de forma “legal” quien va a morir de hambre y quien no. Por tanto, esos especuladores financieros deben ser juzgados y condenados, en un reeditado nuevo Tribunal de Nüremberg”. (Jean Ziegler, Vicepresidente de la Comisión de DERECHOS HUMANOS de la ONU)

Hay que multiplicar rápidamente las fisuras en el muro capitalista para derrumbarlo y crear un nuevo orden mundial más justo.

Los criminales financieros son el enemigo común de los millones de europeos pobres, de los africanos, de los suramericanos, de los indios, y del resto de la población que sufre de hambre y desempleo en el mundo. Unos oligarcas que monopolizan los beneficios y privatizan los servicios y recursos.

La lucha de clases es absolutamente inevitable porque no se puede mantener el sufrimiento de forma permanente para gran parte de la humanidad.

Desde que Jesucristo nació el mayor enemigo de sus enseñanzas ha sido el Capitalismo.

Jesús dice:”La paz os dejo, mi paz os doy”. Sin un orden económico mundial totalmente nuevo, justo y solidario la paz auténtica es imposible. Sin justicia no hay paz verdadera, la cual no consiste, ni de lejos, en la ausencia de guerra. En varios pasajes la Bíblia dice: “La justicia y la paz se abrazan” (Salmo 85,11; “el fruto de la justicia, será la paz” (Isaías 3217).

Entre 2008 y el primer trimestre de 2015, se han iniciado en España 598.747 procesos de ejecución hipotecaria según las estadísticas del Consejo General del Poder Judicial. Son muchos miles de familias que no pueden vivir en paz. Están sufriendo una guerra horrorosa y cruel sin empuñar un arma, llegando en algún caso al suicidio. Perder la casa es la cara más despiadada y cruel de la crisis. En Asturias la banca se quedó en 2012 con 345 viviendas principales por impagos, según los registradores.

La paz de Jesús de Nazaret solo es posible con justicia, con igualdad, con verdad, con respeto a la dignidad de las personas, con solidaridad, con amor. Construir esta paz es el camino verdadero para el hombre y por tanto para la presencia del Dios verdadero entre los seres humanos.

 

http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2016/05/01/hay-cardenales-y-obispos-que-no-merecen-un-papa-como-francisco-religion-iglesia-trabajo-explotacion-faustino-vilabrille.s

Francisco podría conceder una Prelatura Personal o un Ordinariato a los lefebvrianos


Francisco y los lefebvrianos

El Papa impondría tres requisitos previos genéricos a la Fraternidad San Pío X

Fellay, que se reunió con Bergoglio hace semanas, dijo que “Amoris Laetitia nos hace llorar”

Redacción, 01 de mayo de 2016 a las 17:48

Fellay dijo que el coloquio “sirvió para saldar las relaciones entre la fraternidad y la Sede Apostólica”. “Fue una alegría”, agregó el líder de los lefebvrianos

En una decisión que si se concreta causará desconcierto y críticas en el mundo católico, elPapa Francisco estaría por ofrecer a los ex cismáticos tradicionalistas del arzobispo francés Marcel Lefebvre, fallecido en 1991, unestatuto canónico regular dentro de la Iglesia.

Según información coincidente de fuentes periodísticas internacionales y de la misma Fraternidad San Pío X, con base en Econe, Suiza, que Lefebvre fundó en 1970, el pontífice argentino impondría tres requisitos previos genéricos, que a los ultramontanos no crean problemas doctrinarios, para acogerlos en “una estructura eclesiástica apropiada”, como reclaman los tradicionalistas. Esa estructura sería unaprelatura personal, como el Opus Dei, o un ordinariato, como el que rige para los anglicanos tradicionalistas que abandonaron la Iglesia de Inglaterra cuando ésta aceptó la ordenación sacerdotal de mujeres.

A diferencia de los papas anteriores (Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI), que exigieron a la comunidad lefebvriana como paso previo a cualquier negociación que aceptaran los documentos del Concilio Vaticano II, el magisterio de los últimos pontífices y la histórica reforma de la misa en el posconcilio, Jorge Bergoglio abandonaría esta posición y, afirmando su línea de una Iglesia inclusiva, aceptaría que estos temas fundamentales sean objeto “de discusión y aclaraciones” posteriores. Esto lo dijo monseñor Guido Pozzo, secretario de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, responsable de los coloquios doctrinales con la Fraternidad San Pío X.

Monseñor Pozzo en los últimos años ha proseguido los contactos con los ultraconservadores lefebvrianos y afirmó que “se ha llegado a una importante elucidación:el Concilio Vaticano II puede ser adecuadamente comprendido solo en el contexto de la plena tradición de la Iglesia y su contante magisterio”. Una conclusión más bien abstracta.

Entre los lefebvrianos circula un documento desde el 19 de febrero que tras enumerar los avances logrados, la vocación de mantener bien altas las banderas de la tradición católica y las enseñanzas de monseñor Lefebvre, afirma que “ha llegado el tiempo para normalizar la situación de la sociedad” con Roma.

En el documento se señala que la iglesia “sigue sangrando por mil heridas”, lo que representa un aviso de que “no nos callaremos”.

 

 

A principios de este mes, el sucesor de Marcel Lefebvre al frente de la comunidad de Econe, el también monseñor francés Bernard Fellay, se encontró en el Vaticano con Francisco. Unos días después Fellay dijo que el coloquio “sirvió para saldar las relaciones entre la fraternidad y la Sede Apostólica”. “Fue una alegría”, agregó el líder de los lefebvrianos.

En cuanto a la exhortación apostólica “Alegría del Amor”, que el papa firmó como la conclusión del doble sínodo de la familia, Fellay dijo que “nos hace llorar”, un comentario tajante para poner distancia con las posiciones de Bergoglio.

El Papa argentino dio un paso importante para esta reconciliación, que muchos consideran prácticamente imposible, con una decisión espectacular: las confesiones que los fieles hagan ante un sacerdote lefebvriano son totalmente válidas. Jorge Bergoglio lo justificó en el ámbito del año jubilar de la misericordia, que concluirá el 8 de noviembre.

Según monseñor Fellay, el Papa Francisco es “inclasificable” y aunque para los lefebvrianos muchas decisiones del actual pontífice son “horribles”, el sucesor de monseñor Lefebvre recordó que cuando Bergoglio era el cardenal de Buenos Aires ayudó a la comunidad, que tenía dificultades con los permisos de estadía. En la Argentina está una de las comunidades más importantes de los lefebvrianos y Bergoglio cree que la reconciliación es posible porque “todos somos católicos”.

Lefebvre fue suspendido “a divinis” por Pablo VI después que ordenó sacerdotes sin permiso de Roma. En 1988, tras duras y casi desesperadas negociaciones, Juan Pablo II fulminó con la excomunión a Lefebvre y otro obispo brasileño que consagraron a cuatro episcopales, también excomulgados, de la comunidad. Entre ellos estaban Fellay, el actual líder, y el londinense Richard Williamson.

En enero de 2009, el papa Benedicto XVI, Joseph Ratzinger, que había luchado tanto para evitar el cisma lefebvriano, levantó la excomunión a los cuatro obispos consagrados por Lefebvre.

Esta decisión causó el estallido de un escándalo de tan vastas proporciones que puede considerárselo como una de las causas que llevaron a Ratzinger, en febrero de 2013, a una histórica renuncia como Papa Benedicto XVI, que cambió para siempre el perfil del pontificado.

Williamson era director del seminario lefebvriano de La Reja, un suburbio de Buenos Aires. El gobierno de Cristina Fernández lo expulsó del país después que Williamson reiteró ante la televisión pública sueca su convicción pronazi de que “ningún judío murió en las cámaras de gas” de los campos de exterminio de Hitler.

Extremista entre los extremistas, monseñor Williamson pasó de excomulgado a suspendido “a divinis” por la decisión de Benedicto XVI, pero entabló una dura controversia con la comunidad lefebvriana, oponiéndose a cualquier negociación para volver a la comunión con el Papa de Roma. Finalmente fue expulsado con gran alivio por la Fraternidad de San Pío X, quitando así un escollo formidable a las largas negociaciones con el Vaticano.

En marzo del año pasado, Williamson recuperó la condición de excomulgado, por segunda vez, cuando en un monasterio benedictino cerca de Río de Janeiro consagró obispo al padre Jean-Michel Faure, que como él se oponía a cualquier arreglo con el Vaticano. Faure, también excomulgado, se había alejado voluntariamente de la comunidad lefebvriana.

 

(Valores/Clarin)

http://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2016/05/01/francisco-podria-conceder-una-prelatura-personal-o-un-ordinariato-a-los-lefebvrianos-religion-iglesia-vaticano.shtml

El Papa Francisco pide castigos ‘severos’ a pederastas


Ya ha pedido en varias ocasiones luchar contra la pedofilia, no obstante, señalan que sigue ocultando abusos dentro de la Iglesia. EFE / G. Onorati

  • Hizo estos comentarios durante la misa del Ángelus de este domingo

El máximo jerarca católico exhorta a poner fin a lo que califica de ”tragedia”

CIUDAD DEL VATICANO (01/MAY/2016).- El Papa Francisco pidió este domingo castigar ”severamente” a los autores de abusos sexuales a menores y pidió poner fin a lo que calificó de ”tragedia”.

”¡Esto es una tragedia! No debemos tolerar los abusos contra los menores”, dijo durante el tradicional rezo dominical del Ángelus ante los fieles reunidos en la plaza de San Pedro en el Vaticano.

”Debemos defender a los menores y debemos castigar severamente a los abusadores”, afirmó Jorge Bergoglio, que felicitó a los miembros de la asociación Meter que luchan contra los abusos a menores y que se encontraban este domingo en la plaza.

Desde que se convirtió en papa hace tres años, Francisco ha pedido en varias ocasiones luchar contra la pedofilia, aunque según las asociaciones de víctimas el Vaticano sigue ocultando muchos casos de abusos dentro de la iglesia.

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