HERMANAS DE LA COMUNIDAD CRISTIANA COMENZÓ EN 1970


Sobre el artículo hermanas por COMUNIDAD CRISTIANA, mi comunidad religiosa

HTTPS://WWW.SFCCINTERNATIONAL.ORG/

h ttp:? //www.catholicglobe.org/ p = 5,906

Por JOANNE FOX
joannef@scdiocese.org
El 19 de febrero de 2015, The Globe Católica inició su serie de artículos que destacan el Año de la Vida Consagrada, promovido por Francisco. El año concluyó el 2 de febrero, al igual que nuestra serie de artículos con esta edición.
En respuesta a la llamada del Vaticano II para incluir modelos participativos de organización, las hermanas por la comunidad cristiana (SFCC) surgió como una comunidad distinta en 1970 – a dar testimonio en la forma de los votos tradicionales de obediencia, castidad y pobreza, expresado como escuchar, amar y servir.
Lillanna Kopp (hermana Audrey Kopp), un estudioso de la antropología y la sociología, en los años inmediatamente siguientes Vaticano II, atravesó los Estados Unidos y Canadá hablando en “Capítulos de Renovación” y los consejos hermanas diocesanas sobre las opciones de renovación de las estructuras dentro de las mujeres
Kopp

Kopp
comunidades religiosas, como se pide por el Concilio Vaticano II de 1962-65.
Kopp creía que eran hermanas y mujeres que buscaban una estructura y forma de vida religiosa fuera de una organización tradicional de la congregación, que todavía deseaba servir a su máxima capacidad de acuerdo con la premisa del Evangelio. Se prevé que estas mujeres que trascienden las distancias geográficas y se pone en una red de comunicación y la unidad. Kopp ha creado un perfil que delineó un nuevo tipo de comunidad basada en un carisma común de la unidad en Cristo.
En agosto de 1971, casi 40 mujeres, inspirados en Kopp, se reunieron en Dunrovin, Minn., Para trazar su futuro juntas. Ellas refinaron y afirmaron un documento oficial de identidad y propósito, e hizo hincapié en la sencillez, la comunidad y la solidaridad como sus señas de identidad.
Estas mujeres resuelven primero en explorar una nueva estructura de la vida religiosa – que encarna la visión y el desafío del Vaticano II – la solidaridad y la igualdad a través de la autodeterminación y la colegialidad. A través de esta nueva estructura, SFCC pretende dar testimonio de la iglesia como una comunidad sacudió la cama en su espiritualidad compartida que encuentra su fuente en la oración de Cristo, “para que todos sean uno”.
En 1995 SFCC define a sí misma como una “comunidad profética-eclesial” que debe “hablar la verdad del amor y crecer en la madurez de Cristo” (Ef 4:15). SFCC describe a sí misma como una comunidad no canónica de mujeres consagradas que se auto-determinación, la auto-regulación y auto-gobierno.
Desde su creación, SFCC se han reunido todos los veranos en asamblea general para construir su red de comunicación, para afirmar su unidad y el compromiso y explorar cada vez más amplios parámetros del ministerio. En los 40 años que han pasado desde que el primer montaje, más de 1.000 mujeres han aceptado el pedido. A partir de 2015, hay 31 regiones SFCC repartidos por 14 naciones,
SFCC puede vivir solo o con otros. Comunidad se mantiene a través de contactos personales, reuniones y boletines de noticias regionales e internacionales. SFCC es colegiada en todas las decisiones que afectan a la comunidad. Cada miembro es autoportante y dedica sus energías y talentos al servicio de la construcción de la comunidad cristiana. ministro SFCC en las parroquias y en el mundo profesional.
En la Diócesis de Sioux City, la hermana Mary Ann Nacke representa las hermanas por la comunidad cristiana.
La hija de Joseph y Maude (Barlow) Nacke creció en Remsen y se graduó de la Escuela Secundaria de Santa María. La vida religiosa no fue ajeno a ella como dos de sus tías eran monjas benedictinas.
Fue miembro de las Hermanas de San Francisco de Dubuque, sirviendo en la Diócesis de Sioux City, en escuelas, parroquias y como trabajador de la salud mental en el departamento del capellán en el Instituto de Salud Mental en Cherokee, antes de abrazar a las hermanas por la comunidad cristiana hace cerca de 35 años.
“No me separo de mi comunidad anterior porque no me gusta la vida religiosa o porque fue separada de ellos”, insistió. “Todavía tengo una gran cantidad de amor y afecto por las hermanas.”
Al unirse a las hermanas por la comunidad cristiana, la hermana Mary Ann señaló las bendiciones asociadas con ser un miembro de la orden.
“Simplemente quería un lugar en mi ministerio que estaba más en línea con el Vaticano II,” dijo. “Si usted cree que Dios obra en todas las circunstancias y situaciones, entonces se puede entender por qué alabar y dar gracias a Dios por todo lo bueno que ha venido a mí.”
La hermana Mary Ann se retiró como un terapeuta de matrimonio y la familia después de haber enseñado durante 22 años en Siouxland Family Practice Resendency. Involucrados durante décadas con la Renovación Carismática, que sigue trabajando con eventos coordinados por el Santísimo Sacramento liderada por Espíritu Grupo oración de intercesión.
Más información sobre las hermanas de la comunidad cristiana se puede encontrar en sfccinternational.org.
http://bridgetmarys.blogspot.com.co/2017/05/article-about-sister-for-christian.html?spref=fb

Hermana Megan Rice: los 85 años de edad, monja con antecedentes penales se mantiene desafiante.


La Hna. Rice pasó dos años en prisión por irrumpir en una instalación nuclear de alta seguridad en Tennessee como parte de una protesta, pero insiste en que el delito se cometen en esta historia es que el gobierno de Estados Unidos de, no de ella
Hermana Megan Rice
Hermana Megan Rice: ‘Estados Unidos está actuando penalmente contra el derecho internacional mediante la producción de armas de destrucción masiva’. Fotografía: The Washington Post / Getty Images

Hermana Megan Rice, una paz monja octogenaria activista con antecedentes penales, cruzó la calle 34 Este de Nueva York, la negociación de su camino a través del ajetreo de cuernos de taxis y peatones.

“Cada vez que estoy en la ciudad, noto que es más lleno de gente”, dijo antes de descender en el metro, donde tomó un tren de la parte alta de tener a alguien fijar su teléfono celular. Ella viaja solo, no tocado, que no es poca cosa: El arroz es 85.

Por otra parte, se necesita mucho desconcertar a Rice.

Hace tres años, a los 82 años, llevando una mochila y una profunda convicción de que Estados Unidos estaba rompiendo la ley internacional al mantener en silencio un programa de armas nucleares de billones de dólares, que participó en un medio-de-la-noche de rodaje a una instalación nuclear de alta seguridad en Tennessee – una acción que fue más tarde describió como el mayor fallo de seguridad en la historia atómica estadounidense.

no violenta acción anti-nuclear de arroz, que involucró a caminar por una colina boscosa durante dos horas en la oscuridad, por la parte inferior cuatro vallas que habían sido cortadas a través, y evitando los coches patrulla, dio lugar a su condena a casi tres años tras las rejas.

Este mes de mayo, después de servir dos de esos años, Rice fue puesto en libertad. Su convicción, que se basó en el acto de sabotaje de Estados Unidos, fue anulada por un tribunal federal de apelaciones. El arroz se fija para ser re-sentenciados este mes de agosto; Se espera que la condena a ser inferior a los dos años de su tiempo de servicio, lo que significa arroz debe permanecer – en espera de cualquiera próxima acción – una mujer libre.

Rice, que tiene un grado de maestría en biología de la radiación de la Universidad de Boston – la cual obtuvo antes de embarcarse en un viaje a Nigeria y Ghana, donde enseñó los escolares durante décadas – sostiene que el delito se cometen en esta historia no es de ella, pero el gobierno de Estados Unidos de .

Sus acciones hace tres años fueron diseñados en torno a esa idea.

Esa mañana, junto con otros activistas Michael Walli y Gregory Boertje-Obed, ambos dos décadas menor que ella, Rice efectivamente entregado una acusaciónal gobierno de Estados Unidos, que pone a cabo tres formas en que la instalación específica, el complejo de la seguridad nacional Y-12 en Oak ridge, estaba en violación de la ley internacional.

Arroz, centro, con otros activistas Gregory Boertje-Obed y Michael Walli.
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Arroz, centro, con otros activistas Gregory Boertje-Obed y Michael Walli. Fotografía: The Washington Post / Getty Images

Mientras sus compañeros pintadas aerosol-el exterior de Y-12 con mensajes de paz, Rice dijo que deposita biberones llenos de sangre humana, a los pies de la “muy largo edificio que parecía que la longitud de un bloque de la ciudad”. La sangre había sido buen donados al trío y fue destinado a actuar como símbolos de la naturaleza mortal armas nucleares. Ella también envuelto cinta policial en torno a tres pilares “para que los trabajadores sabrían que es una actividad criminal”.

“Estados Unidos está actuando penalmente contra el derecho internacional mediante la producción de armas de destrucción masiva, las pruebas de ellos, su almacenamiento y amenazando con ellos”, explicó Rice tan sólo unas semanas en su nueva libertad, se toma un café con leche chai.

De particular contención en la mente de arroz es lo que describió como el incumplimiento de los EE.UU. con el Tratado de No Proliferación Nuclear, que entró en vigor en 1970 y que el país es signatario.

John Burroughs, director ejecutivo del Comité de Abogados sobre Política Nuclear, acordó los EE.UU. no logra cumplir con sus obligaciones.

“El gobierno de Obama, y ​​también el Reino Unido, Francia y Rusia, han rechazado todas las oportunidades para entrar en negociaciones multilaterales hacia el desarme nuclear”, dijo Burroughs, quien agregó que el tratado es “sin lugar a dudas una obligación legal internacional vinculante e importante”.

El año pasado, el Instituto de Monterey en California lanzó un estudio , financiado por la fundación antinuclear del Fondo Ploughshares, la estimación del costo de los planes de armas nucleares de Estados Unidos durante los próximos tres décadas ascendió a alrededor de 1 billón de $. El presupuesto incluye el mantenimiento de los arsenales actuales, la mejora de las bombas y cabezas nucleares, y la compra de sistemas de reemplazo.

Más allá de la amenaza de la pérdida de la vida, esto es lo que motivó a costo exorbitante de arroz a llamar la atención sobre el tema y puso su propia libertad en la línea.

Rice dijo que el gasto militar es el dinero no se gasta para hacer frente a los enormes problemas socioeconómicos pasando en casa, que ella cree que es un crimen.

Jon Rahbek-Clemmensen, profesor de ciencias políticas en la Universidad del Sur de Dinamarca, y un experto en estudios de seguridad occidentales, dicho de “todo el dinero que el gobierno de Estados Unidos tiene que pasar cada año” – de la gestión de parques para la emisión de pensiones – 17% se destina a gastos militares, que asciende a $ 620bn. Por eso, se estima que el gobierno de Estados Unidos se ahorraría $ 25 mil millones “sin efectos significativos seguridad nacional”.

Pero Rice pareció sugerir que es el paradigma de la guerra y nuestra concepción de la dinámica global que tienen que cambiar.

Criado en Nueva York en los años 1930 y 1940 por los padres académicos, Rice dijo que desde muy temprana edad que estaba preocupado por la injusticia, y “golpeado por el trato injusto de los afroamericanos en este país a lo largo de los siglos”.

En el momento en que ella tenía 20 años, había tomado sus órdenes y estaba listo para una vida de servicio.

Hoy, 65 años después, Rice dijo que todavía está conmocionado por la desigualdad, incluyendo lo que ha visto en refugios sin hogar en Nueva York, y durante su reciente pelea en la cárcel.

“Se sentía como un regalo”, dijo cuando se le preguntó lo que significa ser liberado de la prisión sentía. “Pero fue agridulce. Muchas de esas mujeres [] compañeros de celda no deberían haber estado allí “.

Rice pasó el último año de su pena cumplida en un Brooklyn centro de detención– actuando como una prisión federal – la cual ella y alrededor de 100 otras reclusas en una única gran sala de literas, cama llena en el sexto piso de un edificio de gran altura a cabo .

La celda común era el sitio de casi todas sus actividades diarias, ella dijo – de comer, hablar, escribir y durmiendo a caminar a través de las camas y en torno a hacer algo de ejercicio.

Una vez allí, Rice dijo que vio a Nueva York a través de las grietas de una pequeña ventana, pero no se permitió que una vez fuera. En un artículo a principios de este año, el New York Daily News describió las graves condiciones de hacinamiento, de su confinamiento como “un infierno”.

No alguien sea empujado fácilmente hacia abajo, arroz sigue siendo optimista, comprometida con su causa y cálido hacia los demás.

Ella se había presentado a la entrevista que llevaba un jersey de punto grueso, pantalones vaqueros para los pantalones y una camisa vaquera. Toda su ropa se han donado a ella, dijo, descartando la frivolidad. Pero cuando se le informó al final de nuestro encuentro que los pantalones vaqueros-on-jeans son un aspecto muy fresco en esta temporada, parecía desconcertado por mi estado de cuenta – pero sólo por un segundo.

“Ah. Usted está diciendo que yo estoy en la moda.”Ella me entregó con un guiño y una sonrisa.

https://www.theguardian.com/world/2015/jul/16/sister-megan-rice-nun-prison-nuclear-weapons-protest

De mujeres, monjas y libertades. Homenaje a Mercedes Navarro


Por Pepa Torres

Hay libros que te cambian  la vida, te la reorientan, te  amplían la perspectiva. Sin duda uno de ellos en la mía, allá por los años 90  fue Las siete palabras de Mercedes Navarro” (Madrid 1996). A través de este relato experiencial y profundizando en  siete gerundios:Sintiendo, narrando, alentando, bordeando, queriendo, liberando, disfrutando, se me desveló una nueva conciencia, un nuevo modo de ser y vivirme como religiosa en el mundo al hilo de su autora.

En él encontré la mejor definición de esta forma paradójica de vida cristiana que seguimos llamamos vida religiosa, aun cuando esta forma de designarla ya no nos sirva por imprecisa:

“Me encuentro en medio de muchas contradicciones. No soy del clero, pero tampoco se me considera laica. Mi consagración no es otra que la del bautismo y sin embargo, mi estilo de vida la reafirma de modo explícito y público, como si se tratara de algo esencialmente diferente.

Aparezco como elemento de institución  e incluso de la jerarquía eclesial, y sin embargo, me coloco en el borde de la misma, allí donde debo saberme más crítica y más dispuesta a cuestionar la institucionalización.

Mi forma de vida es esencialmente carismática y el soporte de la institución no puede nunca sustituir o encasillar el carisma, so peligro de ahogarlo y destruirlo. Debo estar en este mundo con los cinco sentidos especialmente abiertos, como abierta debe ser mi experiencia humana radical, de forma que nada de lo humano me sea extraño, indiferente, ni deje de convertirse en interrogante.

Debo por tanto vivir  la pasión profunda por lo humano. Y sin embargo, mi estilo de vida debe anunciar el absoluto que es Dios, y en consonancia con ello, pero en paradoja con la pasión por lo humano, debe subrayar lo relativo que es lo humano, enfatizar su condición limitada y fronteriza.

No es extraño, que cuando hago consciente todo esto en lo concreto de mi cotidianidad, me siento algo así como una mujer imposible (…), contenta de serlo. Por vivir en los limites, por bordear típicamente la frontera mi estilo de vida es el más libre que conozco dentro de la iglesia, por eso es a la vez el más vulnerable y menos comprendido” (pág. 85).

Así fue mi primer acercamiento a la teóloga, biblista y psicoterapeuta Mercedes Navarro. Sus libros me crearon una adicción de la que me costó tiempo desengancharme, sobre todo por la novedad de sus contenidos y los interrogantes y horizontes vitales, teológicos, epistemológicos a los que me abrieron. Entre ellos destaco Barro y aliento, Exégesis y antropología teológica de Gn 2-31993); Ungido para la vida, Exégesis narrativa de Marcos 14, 3-9 y Juan 12,1-8, ( 1999); Morir de vida, Mc 16,1-18: Exégesis y aproximación psicológica a un texto (2011); Jesús y su sombra. El mal, las sombras, lo desconocido y amenazante en el Evangelio de Marcos (2016).

Ha pasado mucho tiempo desde que leí  aquel primer libro de Mercedes Navarro. Tras la generación deteólogas  feministas españolas a las que Mercedes representa han irrumpido otras nuevas que han seguido abriendo perspectivas liberadoras en el pensamiento y la palabra de las mujeres. Pero desde entonces a hoy todas continuamos pagando un precio”.

La palabra teológica de las mujeres, si bebe de la fuente de las epistemologías feministas sigue siendo contemplada “bajo sospecha” como un  “discurso intruso” en el marco eclesial dominante, máxime si tiene vocación de plaza pública y si su lugar de enunciación es una “vida religiosa indócil”, por fidelidad a la libertad del Evangelio y se sale de las “casillas establecidas en los organigramas eclesiásticos”. Lucía Caram, Teresa Forcades, Ivone Gevara o Megan Rice son un buen ejemplo de ello.

El “techo de cristal” continúa estando demasiado bajo en la sociedad  y mucho más bajo en la iglesia  para las mujeres, pero siempre hay más libertad disponible de la que nos tomamos y hay muchas mujeres, y entre ellas  muchas “monjas” que se atreven a tomársela  y a asumir  con otras los conflictos que conlleva. Pero se paga un precio y hay que estar preparada y “acompañadas por otras mujeres” para encarar consecuencias y poder ejercer el derecho a la felicidad sin quedar instaladas en la rabia o el resentimiento.

Mercedes Navarro, por ejemplo, fue expulsada hace años  en un proceso poco transparente de un cátedra de psicología religiosa de una universidad católica, así como de la docencia académica y eclesiástica, pero ello no le restó libertad a su pensamiento sino que se lo amplió  y redimensionó. Desde entonces trabaja  como freelance como teóloga y psicoterapéutica investigando en temas de mujeres y biblia, violencia y  sexismo y asesorando proyectos editoriales o dinamizando espacios de formación feminista y teológica.

El pasado 19 de Marzo  La Fundación  Herbert Haag para la libertad de la Iglesia le otorgó el premio al pensamiento crítico, fundamentalmente por su trabajo a favor de la igualdad de mujeres y hombres  en la sociedad y en la iglesia. En este premio, como ella misma reconoció en el discurso de acogida del  mismo, lo que ha visibilizado es la historia de libertad de las mujeres, la historia de las monjas libres, que en nombre de Jesús se resisten a pactar con lo políticamente o eclesialmente correcto cuando lo que está en juego es en juego es la libertad y la felicidad del Evangelio

Termino mi post con las propias palabra de Mercedes Navarro, con ellas me congratulo y sumo al deseo  de  libertad por y para el que nacimos la vida religiosa en la iglesia  por obra de la Ruah Santa :

Distinguidos miembros de la Fundación, estimado Presidente, señoras y señores:

Me siento profundamente agradecida a la Fundación Herbert-Haag por este inesperado premio, que es para mí reconocimiento y estímulo en la difícil tarea de construir la igualdad real de mujeres y varones en la Iglesia y en el mundo.

Este premio es una celebración de la libertad. Así lo entiendo, así lo vivo y lo comparto: como una fiesta, porque, aunque se me premia a mí, en mí se premia y se celebra una manera de ver el mundo y la iglesia, una manera de ser teóloga y hacer teología, un modo de entender la vida religiosa, de ser religiosa y estar en este estilo de vida encarnando un carisma.

Toda esta cosmovisión se premia y se celebra porque está atravesada por la libertad, una libertad siempre en construcción. A través de mí, el premio celebra la libertad de muchas mujeres, de muchas teólogas, de muchas religiosas. Somos muchas, conectadas mediante objetivos y procesos que son a la par comunes y diversos. Eso me llena de una gran satisfacción.

Formo parte de una hermosa historia de libertad de mujeres, de una historia de religiosas libres, de cuyas vidas y logros me siento heredera, y formo parte de un presente palpitante de vida libre, dentro y fuera de la Iglesia. Este premio me vuelve más agradecida y consciente y, dado que la consciencia aumenta la libertad, el premio me hace, también, más libre.

Soy lo que soy por ser religiosa. La vida religiosa ha sido y sigue siendo mi camino de libertad. Soy feminista y me comprometo por la igualdad humana y la transformación de este mundo y de la Iglesia como religiosa y gracias a que lo soy. Entré en la vida religiosa porque quería ser más libre. Mi vocación está fuertemente cimentada en la libertad.

La decisión de unirme a una congregación cuyo espíritu es la liberación de los cautivos nació muy temprano y creció en un entorno social en el que se abrían puertas y ventanas a un futuro prometedor y entusiasta para la sociedad y la Iglesia. Era el año 1968. Un año que marcó simbólicamente un cambio cualitativo en mi proceso de libertad.En dicho proceso destacan mi vocación de teóloga y biblista, es decir, de pensadora y exegeta impregnada de conciencia feminista. Ser “teóloga feminista” incluye la libertad.

Cuando estudiaba Psicología en Salamanca, leí el “Examen de ingenios para las ciencias”, de Huarte de San Juan, médico y pensador español del siglo XVI, quien decía que al teólogo le corresponde el ingenio “caprichoso” (del latín capra), pues la finalidad de su pensamiento es abrir caminos inéditos y arriesgados, como hacen las cabras en el monte. Y yo supe que tenía ese “ingenio caprichoso”.

Como teóloga y biblista feminista, busco “caminos de cabras” en el monte del pensamiento y esta búsqueda es, sin duda, un continuo desafío a la libertad. No estoy sola. Hoy, compartiendo este premio, me acompaña otra religiosa, teóloga y feminista, pero hay otras muchas religiosas pensadoras feministas compañeras de camino, que abren sendas inexploradas y arriesgadas, externas e internas, de libertad. A todas dedico este premio y doy sinceramente las gracias. Este reconocimiento es también reconocimiento de todas ellas.

Felicidades, Mercedes y felicidades a todas las mujeres seducidas por la intemperie de la libertad incómoda de Jesús de Nazaret.

http://entreparentesis.org/mujeres-monjas-libertades-homenaje-mercedes-navarro/

Sacerdocio Carmelitano femenino. (Basado en una conferencia de: Ma. José Arana. RSCJ)


Sin título1A lo largo de los tiempos, no han sido pocas las mujeres que se han encontrado muy limitadas por el hecho de no poder participar directamente en las actividades evangelizadoras y sacramentales. Encerradas, honestas y recogidas, tanto en la sociedad civil como en la eclesiástica, se les impedía toda actividad “impropia de su sexo” y se les evitaba cualquier responsabilidad y credibilidad.

Sin embargo, aun bajo estas prohibiciones, encontramos varias reivindicaciones femeninas cuando examinamos vidas y textos de muchas santas y místicas, que bajo el velo de una espiritualidad de la inmolación eucarística, llegan a expresar claramente una vocación al sacerdocio ministerial.

El Carmelo ha sido una tierra fecunda para estas mujeres con vocación sacerdotal, podemos leer claramente en los escritos de Teresa de Lisieux, Isabel de la Trinidad y Teresa de los Andes esta profunda convicción, pues para ellas vivir la descalcez es ser sacerdote en la inmolación.

Isabel de la Trinidad expresa: “…Del fondo de la inmolación silenciosa de un alma hostia -dice- brota un llamamiento misterioso y real, una vocación sacerdotal…”[1]. Su vida espiritual está centrada en ese anonadamiento de la víctima que se inmola: “…El sacerdote y la víctima son seres correlativos…”, y su vocación contemplativa la descubre íntimamente relacionada con la sacerdotal: “La vida del sacerdote, como la de la carmelita”; “Tal es como yo entiendo el apostolado de la carmelita y del sacerdote”; “¡Qué sublime misión la de la carmelita!; ha de ser mediadora”. Todas estas afirmaciones están profundamente conectadas con el centro de su espiritualidad: “Que no deje de consagrarme en el Santo Sacrificio de la Misa, para que sea una Hostia de alabanza para gloria de Dios”. Unida a la que ella llama “Virgen Sacerdotal”, se anega, llena de celo, en Cristo y, aunque feliz en su vocación contemplativa, sin embargo deja traslucir, como un deseo incumplido, esa “vocación sacerdotal” casi secreta: “Fuera del sacerdocio no veo nada más santo en la Tierra”[2].

Algo semejante percibía en sí Santa Teresita del Niño Jesús y poco antes de morir escribía a su hermana: “Siento en mi interior vocación de sacerdote”; y en otro momento exclama con toda espontaneidad: “Sin embargo siento en mí otras vocaciones; siento la vocación de guerrero, de sacerdote, de doctor, de mártir”. Experimentaba una especial satisfacción al “tener que tocar, como los sacerdotes, los vasos sagrados”[3]. También añoraba el apostolado mediante la predicación ministerial y escribe: “Si hubiese sido sacerdote, cómo hubiera hablado de Ella!”[4]. Sin embargo, en el fondo de su corazón, no renunció nunca a esta real vocación, la supo integrar en su espiritualidad y vivencias, pero, además, tampoco excluyó la intuición de que sus deseos, algún día, se pudieran realizar: “Ando con la idea de que los que lo hayan deseado en la tierra participarán en el cielo del honor del sacerdocio”[5].

Teresa de Los Andes, es más reservada en sus comentarios, sin embargo sus ganas de participar activamente en el sacrificio del altar le consumen y lo expresa recurrentemente en sus cartas. Ella considera su vocación a la vida contemplativa en el Carmelo semejante a la vocación sacerdotal pues: “La carmelita es hermana del sacerdote. Ambos ofrecen una hostia de holocausto por la salvación del mundo”.[6] Su vida quiere ser una continua la inmolación eucarística, y siente la misión de cristificarse por medio de la eucaristía, donde ella se ve reflejada: “Dime por donde puede buscarse a la Carmelita que no se le encuentre en el altar del sacrificio. Es inmolada cual la hostia santa: en silencio. Su acción, su obra redentora, ¿No es acaso semejante a la de Jesús-hostia? Ella salva las almas por la oración y el sacrificio.”[7] Es tanta la seguridad que siente en esta semejanza con Jesús Eucaristía que pide a sus directores espirituales que la ofrezcan como tal en la misa: “Quiero ser hostia por hostia. Introdúzcame en el cáliz para que bañada en la sangre de Jesús, sea aceptada por la Sma. Trinidad”.[8]

La vocación sacerdotal no es solo un ministerio apostólico, implica en sí una mística y espiritualidad propia y especifica, cuyo mejor ejemplo, según estas santas, ven reflejado en la Virgen María, verdadera mujer sacerdotal: “Con la Sma. Virgen he arreglado que sea mi sacerdote que me ofrezca en cada momento por los pecadores y sacerdotes, pero bañada con la sangre del Corazón de Jesús.”[9]

Sin embargo muchos apuntan que estas vocaciones al ministerio sacerdotal y las de otras muchas mujeres de tiempos pasados y modernos no son vocaciones verdaderas, pues su verdadera vocación es la de ser victima (sic), ya lo reconocía Paulo VI: “La mujer no puede ser sacerdote. No realiza el Sacrificio. Pero la mujer puede ser víctima”.[10] Pero a éstas y otras mujeres no les convence esta idea. Es más, ven en ello una flagrante injusticia y desigualdad.

La célebre Carmelita y filósofa Edith Stein señalaba como una gran contradicción la postura del Derecho Canónico que excluye a las mujeres, por el hecho de serlo, de todas las funciones consagradas dentro de la Iglesia. “¿A qué se debe esto?”, se preguntaba; porque, ciertamente, además de no encontrar razones en contra del sacerdocio femenino desde el punto de vista dogmático, antropológico ni bíblico, pensaba que es una cuestión “que aún no ha sido tomada en serio” y esperaba, de la Iglesia, una futura acogida[11].

[1] ISABEL DE LA TRINIDAD, Obras Completas, Madrid 1958. pp. 171, 173, 185, 192, 223, 254, 365, 369, 541, 547, etc.

[2] Ibid., 904-905.

[3] SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS, Manuscritos Autobiográficos (Historia de un alma), Burgos 1958, p. 242.

[4] Se refiere a la Virgen, p. 373.

[5] Proceso diocesano, 2741, Sor Genoveva.

[6] SANTA TERESA DE LOS ANDES, Obras Completas, Burgos 1995. Carta 63, p. 375.

[7] Ibid. Carta 138, p. 613.

[8] Ibid. Carta 116, p. 547.

[9] Ibid. Carta 162, p. 674.

[10] J. GITTON, Dialogues avec Paul Vl, Fayard 1967, p.304.

[11] C. FELDMANN, Edith Stein, Judía, Filósofa y Carmelita, Barcelona 1988, p.72. A. JIMÉNEZ VICENTE, Destellos en la noche, Publicaciones Claretianas, Madrid 1990, p. 70.

Vocaciones Religiosas: una carta abierta a Francisco


Su nombre es Michele Somerville, poeta y escritora y creo que vive en Nueva York? Tengan un buen fin de semana, Suz


Santísimo Padre:

Me dirijo a usted como madre, esposa, escritora, profesora y  estudiante católica de mi propia fe católica. Escribo esto como “una carta abierta.”

Al igual que muchos de mis compañeros católicos, rezo, esta semana, con un enfoque especial en las vocaciones.

Al igual que muchos de mis compañeros católicos romanos he celebrado, últimamente, la posibilidad de que se le puede considerar aflojando el celibato por nuestros sacerdotes. Aunque se reconoce que algunos de los que son llamados a la vista sacerdocio el celibato un regalo, sé que para muchos sacerdotes, el celibato no es un regalo.

Sé que ya tenemos sacerdotes casados ​​en nuestra iglesia, y que para (más o menos) la primera mitad de la historia de la Iglesia, los sacerdotes casados. Sé también que la mayoría de nuestros sacerdotes casados ​​nos vienen de otras tradiciones como “vir probati.” Después de haber servido como sacerdotes en sus tradiciones originales, convierten, llevar a cabo la preparación de las órdenes sagradas y son ordenados en la sucesión apostólica por el Vaticano.

Vengo a pensar acerca de la cuestión de los sacerdotes casados, con la creencia de que la sexualidad, al ser inyectado con respeto, el compromiso y el amor, es un regalo de Dios. Como poeta católico, he admirado durante mucho tiempo el erotismo sagrado que se encuentra en el verso de nuestros poetas místicos católicos. El amor erótico tiene el potencial para recordarnos el amor pasión de Dios por nosotros. Sensualidad, la cual, por supuesto, va más allá del sexo, impregna la vida católica.

Como mujer casada desde hace más de treinta años, que ha sido bendecido con tres hijos (ahora adultos), y que ha perseverado en un matrimonio que tiene, a veces, ha sido profundamente preocupado, puedo dar fe de que el matrimonio de energía puede tener para catalizar crecimiento espiritual, y aumentar la madurez, la gratitud, la devoción y la fe. Así también, tiene ser padre intensificó mi fe y creencia. He, por ejemplo, siempre amado, gozado y los niños respetados. Pero la maternidad aumentó mi preocupación por los niños que nacen hoy tierra heredarán, que creó el mundo Santidad tan líricamente alabado en Laudato Si!

Por estas razones, celebro la posibilidad de que pronto podríamos ver más y más casadas sacerdotes sirviendo en nuestros altares.

Como católico feminista, sin embargo, me siento en conflicto.

Creo que para explorar la ordenación de sacerdotes casados ​​fundición siquiera una mirada en la dirección de las muchas mujeres que son llamados a la ordenación envía un mensaje terrible a las mujeres católicas y el mundo más allá de la iglesia.

Sé que Su Santidad ha afirmado la enseñanza de san John Paul II que la puerta está cerrada en la discusión de la ordenación de mujeres, pero somos una Iglesia de milagros y sigo orando para las chicas día de la mano de sus madres en la misa del domingo lo hará sin ya tiene motivos para sentir que de alguna manera no apta para responder a la llamada a la ordenación.

Creo que la tradición de defensa de resoluciones papales de precursores inmediatos de su santidad y el temor a la cuenta de escisión para la negativa a permitir incluso un diálogo entre los estudiosos y teólogos de la cuestión de la ordenación de mujeres católicas. No soy experto en mi iglesia, pero me gusta leer y sé que casi siempre la opción de silenciar a la oposición en cuestiones de justicia es una respuesta impulsada por el miedo.

Aún así, tengo la esperanza de que un cambio en la disposición del Vaticano hacia los sacerdotes casados ​​(masculinos) podría, con el tiempo, dar lugar a una visión más amplia de la ordenación de las mujeres. Tengo la esperanza de que la luz divina de una verdad pura podría, con el tiempo, empujar a través de la puerta el avance de los sacerdotes casados ​​ha dejado un poco entreabierta.

Entiendo que al aumentar el número de sacerdotes casados ​​facilitará la asignación de los sacerdotes católicos a regiones en las que actualmente no tienen acceso a los sacramentos y la celebración de la misa que es tan necesario.; Irónicamente, en muchas de esas comunidades sin sacerdotes, son las mujeres las que mantienen la fe católica y la tradición viva. ¿No son aptos para la ordenación?

Estoy familiarizado con el argumento de que excluir a las mujeres no sacerdocio cuestión de la “aptitud”. Derecho Canónico exige claramente que los ordenandos deben ser “hombres bautizados”. Ese mismo cuerpo legal (Canon) también prohíbe a los hombres casados ​​de servir como sacerdotes.

Leer “Reflexiones sobre las Vocaciones Religiosas: Una carta abierta a Francisco I” en su totalidad en Indie Teología.

Lea el artículo completo aquí:

http://www.huffingtonpost.com/entry/thoughts-on-religious-vocations-an-open-letter-to_us_59120eb8e4b07e366cebb683

VENEZUELA: Iglesia Venezolana celebró la beatificación del Padre Luis Ormiéres


El cardenal Urosa recordó que las Hermanas del Santo Ángel, fundadas por el padre Ormiéres, realizan actividades pastorales y religiosas en 11 comunidades distintas de Venezuela, 4 de ellas en Caracas

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic

Fotos: Hermana Ileane Tolosa (SAC)

12 de mayo de 2017

Representantes de la iglesia venezolana y las Hermanas del Ángel de la Guarda, celebraron en diferentes arquidiócesis y diócesis del país, la beatificación del padre Luis Antonio Ormiéres (1809-1890), fundador de esta congregación, cuya ceremonia central se cumplió el 22 de abril en la catedral de Oviedo, España, siendo presidida por el cardenal Ángelo Amato, prefecto de la congregación para las Causas de los Santos.

Fue así como el domingo 7 de mayo, en la Catedral Metropolitana de Caracas, el cardenal Jorge Urosa Savino, en el marco de la LIV Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y en la festividad del Buen Pastor, ofició una misa en la que describió al padre Ormiéres como un sacerdote diocesano de “insignes virtudes”.

Las Hermanas del Ángel de la Guarda”, conocidas también como Hermanas del Santo Ángel, participaron de la procesión inicial de la misa con un afiche del nuevo beato, siendo felicitadas “de todo corazón” por el arzobispo de Caracas.

Él, imitando a Jesús, fue realmente un buen pastor como Nuestro Señor Jesucristo”, dijo el cardenal Urosa en su homilía, dedicada en buena parte al padre Luis Ormiéres, que nació en Quillán (Francia) el 14 de julio de 1809, “en plena época de revolución”.

“Hoy, a través de la benemérita congregación que él fundara, las Hermanas del Ángel de la Guarda, sigue presente en el mundo, para proyectar la luz de Cristo, la luz de la vida, para que los niños y jóvenes de las escuelas y parroquias donde las Hermanas del Santo Ángel realizan su labor apostólica, tengan vida y vida abundante”, acotó.

El arzobispo de Caracas expresó su agradecimiento a Dios, porque estas religiosas “también están con nosotros en Venezuela desde 1950, y realizan actividades pastorales y religiosas en 11 comunidades distintas, 4 de ellas en Caracas. Así perpetúan ellas la vida y obra del padre Ormiéres en nuestra Patria”, sostuvo Urosa.

Recordó que Ormiéres recibió la ordenación sacerdotal a la edad de 24 años, y como sacerdote diocesano “trabajó intensamente, con gran dedicación y abnegación en varias parroquias muy difíciles, incluso una donde había epidemia de peste, a la cual se ofreció a ir, dándonos ejemplo a nosotros, los seminaristas, sacerdotes y Obispos de la Iglesia”.

Reconoció que para el padre Ormiéres “el servicio a los demás estaba por encima de cualquier otro interés y también del riesgo de su misma vida como lo demostró en su entrega a los afectados por las epidemias en Camus (1838 y 1845)”.

“Fue un hombre de acción y de fidelidad que respondió al llamado de Dios, siguiendo con decisión su vocación al ministerio sacerdotal para ser buen pastor como Nuestro Señor Jesucristo. Se consagró a atender a la educación de los niños de las montañas del sur de Francia, que carecían de cultura y formación cristiana; de ahí su esfuerzo por conseguir religiosas que junto con él se entregaran generosamente a esta causa”.

Indicó que en 1839 fundó la primera escuela, con tres religiosas que más tarde dieron origen a la Congregación de las Hermanas del Ángel de la Guarda. “Vivió su vocación de educador con esmerada atención a la formación de los niños más desfavorecidos, pues estaba persuadido de que donde están los pobres allí debe estar la Iglesia”.

También destacó su “gran personalidad e iniciativas oportunas y eficaces, totalmente consagrado al Señor, con un gran deseo de evangelizar. Expresaba su anhelo en una de sus máximas: “Formar verdaderos discípulos de Jesucristo es nuestro único fin”. El padre Ormiéres “murió en fama de santidad, rodeado del afecto de los suyos,  en 1890”, acotó durante la homilía.

El cardenal Urosa indicó que el padre Ormiéres dio al Señor una respuesta pronta y generosa que también contagiaba a las religiosas del Ángel de la Guarda a ser “verdaderos ángeles custodios del prójimo necesitados de guía y de consuelo, con una actitud de sencillez humilde y confiada en el Señor, de generosidad en el servicio, de disponibilidad al anuncio del Reino de Dios mediante el testimonio coherente del Evangelio”, dijo citando al cardenal Ángelo Amato, durante la beatificación en Oviedo.

Hermana Griselis: “Todos tenemos una misión que cumplir”

Blanca Griselis Velásquez, una de las religiosas venezolanas integrante de las Hermanas del Santo Angel, tuvo palabras de agradecimiento por la celebración que se realizó en la Catedral de Caracas. 

“Agradecemos a todos los amigos, amigas, vida religiosa que nos acompañó, además unido a la celebración de la campaña Vocacional”, dijo la religiosa.

“Todos tenemos un llamado y una misión que cumplir, todos estamos llamados a responder a la llamada del Buen pastor Jesús de Nazaret, que nos dice: “escuchen mi Palabra y pónganla en práctica”, escuchar y poner en práctica, siguiendo su mandamiento. “Ama, ama”, escribió.

Comentó que esta celebración “es una oportunidad más para seguir agradeciendo que necesitamos ángeles para continuar construyendo la sociedad que todos queremos”. Igualmente, agradeció a otros miembros de la vida consagrada presentes; a los representantes de la AVEC, sacerdotes, seminaristas, comunidad de Escuela San José, Cecal, “todos los que nos permiten seguir comprometidas en la construcción del Reino”.

Finalmente, Griselis Velásquez dio “gracias a las Hermanas del Ángel de la Guarda por estos 64 años de presencia en Venezuela”.

En otras ciudades de Venezuela

La alegría por la beatificación del padre Luís Antonio Ormiéres no se redujo únicamente a Caracas, en el centro del país también se cumplieron diversas actividades por su elevación a los altares con misas, encuentros comunitarios, charlas en los colegios y hasta caminatas, se realizaron como parte de los festejos.

Entre las celebraciones se encuentra la realizada en “Playa Grande, en la diócesis de La Guaira, con monseñor Raúl Biord Castillo. También en la diócesis de Apure, en la comunidad de Arichuna con monseñor Alfredo Torres.

En Ocumare del Tuy, el obispo de la diócesis de Los Teques, monseñor Fredy Fuenmayor celebró una eucaristía; como también ocurrió en la diócesis de San Felipe, donde la eucaristía fue presidida por monseñor Nelson Martínez Ruts, obispo emérito de esta iglesia yaracuyana.

 

Saludos Cordiales.

Ramón Antonio Pérez

Periodista CNP: 14.781

 

CELULAR: 0414-3119772

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COLOMBIA. HOMENAJE A TERESITA RAMIREZ. RELIGIOSA MÁRTIR.


                    Vida de Teresita Ramirez


28 de Febrero de 1989
Colombia 

 
Religiosa de la Compañía de María. Asesinada delante de sus alumnos  en Cristales  Antioquia.
Teresita, de 41 años y origen campesino, decide ser religiosa a los 17. Su formación intelectual y religiosa culmina en Medellín. Fiel a su origen de campesina elige siempre trabajar con los marginados. En Barranquilla permanece durante 9 años en El Bosque, un barrio donde impulsa las Comunidades Eclesiales de Base y donde recibe el apodo de “Hermana Chévere”, sinónimo de afecto, confianza, entrega, alegría, sencillez que en Teresita brotan de su profunda fe y de su confianza en el sentido liberador del Evangelio.
 
 


En 1987 se traslada a Cristales y ofrece a Dios su vida en forma definitiva. vive con entusiasmo, con la pasión misionera,  siente profundamente el sufrimiento de este pueblo abandonado.
Se desplaza a las veredas, comparte con las familias campesinas  la vida diaria, la oración comunitaria, la reflexión de la Palabra.    
“Yo por ti diera mi propia vida” quedó escrito en el tablero del salón el día 28 de Febrero de 1989, donde Teresita se encontraba con los estudiantes en clase de español, cuando llegaron los sicarios a quitarle la vida!
Eran Las 11.20 am, “Dos de los muchachos entran al colegio, saludan a la Secretaria y solicitan a la Hermana…
Tere sale a la puerta del salón y saluda de mano a los muchachos . Un corto intercambio de palabras…
 “una ráfaga de ametralladora que hace  blanco en su espalda y luego en su cara, pone punto final a su clase, a su misión educadora, a su vida de mujer, de cristiana, de hermana y amiga de todos, especialmente de los más pobres!”


 “Hoy tu nombre, Tere, nos sabe a justicia, nos sabe a     esperanza…!
Pasaste tu vida entre sonrisas, brindando confianza y seguridad, tocando las manos tendidas sin distingo alguno, enseñándonos con esto que todos somos importantes y por encima de tus defectos y errores como persona, supiste darte a los demás con tus valores y cualidades”
“ Hna. Teresita Ramírez,  un signo del amor misericordioso de Dios Padre; un testimonio de lo que significa e implica seguir a Jesús hoy en Colombia; un estímulo para superar el miedo y renovar nuestra decisión de cumplir  la voluntad de Dios, que en este momento nos exige luchar decididamente por la justicia, por la vida, por la dignidad  humana” .

http://teresita-ramirez.blogspot.com.co/p/vida-de-teresita-ramirez.html

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