Las monjas contemplativas: autonomía en cuarentena?


TRADUCCIÓN NO OFICIAL DEL CATALAN.

Fotografía: parroquia de San Juan de Vilassar de Mar.

(Laura Mor -CR)   Primeras impresiones de la nueva instrucción del Vaticano a la vida religiosa contemplativa femenina. Las comunidades afectadas, como pueden ser las carmelitas, las benedictinas, las cistercienses, las dominicas o las clarisas, entre otros, todavía no han hecho un debate a fondo del documento ‘ Corazón Orans‘. Pero algunas perciben que la nueva legislación les hará perder autonomía.

Las monjas del monasterio de las carmelitas descalzas de Mataró participaron en la consulta previa que hizo el Vaticano a las comunidades de todo el mundo. Fruto de aquellas orientaciones, el Papa Francisco publica en junio de 2016 la constitución apostólica   Vultum dei Quaerere. Y ahora se ha concretado en un texto normativo.

Sorpresa por el asistente religioso

la carmelita   Anna Boj   es priora de las carmelitas de Mataró desde el 2013. Señala la importancia de tener una pauta, una normativa conjunta para la vida contemplativa. Pero reconoce que les ha sorprendido la novedad de las visitas: “Nos ha venido muy de nuevo”.

Se refiere a la figura del asistente religioso, que explicita el punto VI del segundo capítulo de la instrucción. “En nuestra federación, en Cataluña, no habíamos querido y nunca se nos había impuesto. Ahora será obligatorio “. Además, dice, “podríamos tener una asistenta, por qué tiene que ser siempre un hombre?”.

Boj hace una valoración desde la prudencia. Ahora les corresponde estudiar su aplicación. Pero, a priori, la primera impresión no es muy positiva: “No parece que las normas favorezcan mucho la apertura que habíamos visto con el primer documento del papa Francisco. Esta instrucción de leyes en vez de abrir, cierra “.

mayor control

Una impresión basada en el hecho de que “hay muchos puntos de control”. Por ejemplo, con la visita pastoral que pasa a ser regular. Para Boj es un buen mecanismo que puede ayudar a “solucionar problemas cuando desde dentro es muy complicado”. La crítica la hace porque “estas medidas se adoptan para todas las comunidades, tengan o no dificultades”.

Interpretan que esto les resta autonomía. “Hasta ahora no nos venía nadie de fuera a ver cómo estábamos dentro de casa; no nos hace mucho ilusión “, apunta. “Parecen cosas muy superficiales, de norma y estructura, pero que responden a una concepción teológica de cómo entiendes Dios y la vida espiritual y, y las relaciones humanas y fraternas.”

En el caso particular de las carmelitas, cada monasterio es autónomo. La priora es la máxima autoridad. Hasta ahora, la presidenta federal era elegida en asamblea cada tres años -un mandato que con la nueva instrucción pasa a ser de seis años- y tenía como objetivo “crear más fraternidad”. Ahora gana autoridad desde Roma: “Podrá decidir, intervenir, ir y pedir cuentas a una comunidad; y eso no nos hace gracia “.

La priora del monasterio de Mataró diferencia el hecho de que “tenga la facultad de solucionar un problema puntual” -cosa que sí habían pedido- a que se establezcan unas visitas regulares, en el que la presidenta federal irá acompañada del obispo o de un delegado episcopal: “Aquí no estábamos acostumbradas”.

Según Anna Boj, el primer texto del papa Francisco,   Vultum dei Quaerere, pedía no juzgar por la diferencia entre institutos de vida contemplativa. “La normativa no debería ahogar”, dice.

Desde las carmelitas de Mataró, una comunidad de 15 monjas, han convocado una reunión para comentar con el vicario de los frailes, que consideran sus hermanos. “Pero a ellos no les afecta. Es una normativa para la vida femenina “. El caso contrario no se da. No hay mujeres que asesoren o hagan acompañamiento a una congregación masculina.

“Los frailes tienen un general de la orden y provinciales por regiones o países”. El general de los carmelitas no tiene ningún poder jurídicamente sobre las monjas, pero como hermanos colaboran y la relación es muy buena. “Siempre se ha intentado que las relaciones fueran de tú a tú”. Un caso que difiere, por ejemplo, de otras congregaciones, como son las monjas cistercienses, que dependen jurídicamente del monasterio masculino de Poblet.

Después de la consulta

“Cuando se nos pidió la opinión hace unos años, nos dimos cuenta de que el sector que quería más apertura era minoritario”. Por eso “nos sorprendió positivamente el aire que le daba el Papa Francisco”.

Para Boj el Papa Francisco en el primer texto defendió que “se puede ser diversamente plural y que esto sea enriquecedor”. Y recomendaba “que cada uno intentara vivir fielmente a lo que le decía el espíritu o la conciencia y que no juzgara a la comunidad de al lado que lo hacía diferente”. Un aspecto que ellas reivindicaron durante la consulta: “Pedimos una palabra de autoridad que dijera puede ser diferente y ser igualmente auténtico”.

Cada institución tiene su carisma y muchos acentos diferentes. “Sólo en las carmelitas también hay una gran diversidad de interpretación”. La realidad de cada país también condiciona: “No tenemos la misma mentalidad aquí que en China”.

Clausura y redes sociales

“La famosa clausura, si nosotros la observáramos tal como está establecida, muchas de las salidas que hacemos  deberíamos pedir permiso al obispo y eso no lo hemos hecho nunca.” En el caso de las carmelitas. “Por ley deberíamos dar razón de nuestros movimientos y pensamos que esto, hoy en día, ya no debería ser”.

Aplauden las orientaciones referidas a la formación, pero también pone en cuarentena que sea una ventaja poder estudiar desde casa gracias a las nuevas tecnologías: “Antes si te querías formar tenías que salir, ahora no es necesario”. Pero no les ha llamado la atención ningún aspecto concreto en el capítulo dedicado a la formación.

Sobre el uso de las redes sociales , Boj reivindica el criterio de cada comunidad a la vez de discernir qué ayuda y qué dificulta la oración. “No se nos debe decir desde fuera internet sí y facebook no ‘o puede mirarlo de día, pero de noche está prohibido”. Cree que las pautas que da el nuevo documento “son orientaciones para cualquier colectivo o persona” y que “por ser de vida contemplativa no tenemos más peligro que las otras personas”.

Boj encuentra curioso que en relación a la vida contemplativa “siempre se fijan en las cosas que tienen que ver con el contacto con el exterior”: “Como si nos pudiéramos contaminar o no fuéramos capaces de poner un filtro”, dice.

Una cuestión que liga a la actualización de la clausura. “Lo que nos gustaría de verdad es acabar sacando la clausura papal, pero eso ya son palabras mayores”. Por lo menos, querrían “entenderla de otra manera”. Es decir: que no se las defina primeramente como monjas de clausura sino de vida contemplativa. “Es toda una concepción teológica: la clausura puede ser un medio, pero no el fin de nuestra vida”.

Desde las carmelitas de Mataró entienden que conviene hacer un replanteo, con perspectiva: “La clausura nos ha llevado más inconvenientes que ventajas: de falta de formación, de conocimiento de la realidad del mundo, de una vida más aislada”.

Señala que “hay hermanas que ya se encuentran cómodos y les va bien” o de otras que seguirán haciendo su. Pero también cree que “si realmente algo no te identifica, se debería poder cambiar -… vas con unos escritos que luego no responden a la realidad”. En un futuro inmediato prevé “continuar viviendo como la conciencia nos dice que tenemos que vivir” y plantea una duda: “saber si se pondrán muy encima”.

 

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Detalles

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El Vaticano ordena a las monjas pasar menos tiempo en MEDIOS SOCIALES y más tiempo en contemplación.


http://www.dailymail.co.uk/news/article-5738485/Vatican-orders-nuns-spend-time-SOCIAL-MEDIA-time-contemplation.html

  • Las 38,000 monjas de la Iglesia Católica dijeron que tuitear demasiado se inmiscuye en la vida de oración
  • Documento del Vaticano publicado en 2016 ofrece pautas sobre la vida cotidiana en los monasterios
  • Dice que las monjas deben usar cuentas de redes sociales con ‘sobriedad y discreción’

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 Mi respuesta:  1) Realmente, ¿qué tal el Vaticano agradeciendo a las monjas por las horas de oración en las que participan antes de ofrecer consejos condescendientes sobre su uso de las redes sociales para llegar a los heridos y aquellos que buscan su ayuda. 2) Las redes sociales son una excelente forma para que las monjas se conecten con las personas que piden sus oraciones. Brinda un alcance global tanto para las monjas como para los buscadores espirituales. 3). Se recomienda a muchas personas que disminuyan el uso de las redes sociales y aumenten la contemplación, ¡no solo las monjas contemplativas!





4) ¿Qué tal aconsejar a algunos líderes mundiales que hagan esto? ¡En serio, muchos de nosotros podríamos beneficiarnos con más oración y menos tweets y redes sociales, incluyéndome a mí! Es difícil saber cuánto es suficiente, ¡pero la moderación es sabia! 
Bridget Mary Meehan #mujerespriestsnow

http://bridgetmarys.blogspot.com.co/2018/05/vatican-orders-nuns-to-spend-less-time.html?spref=tw

Una Nueva Mañana: El rol de la mujer en la vida religiosa


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La hermana Eugenia Valdés del sagrado Corazón de Jesús conversó en Una Nueva Mañana acerca del rol que cumple la mujer dentro de la Iglesia Católica.

El Vaticano recomienda a las monjas no excederse en las redes sociales


redacción internacional

A través de un documento, el Vaticano recomendó tener cuidado con los contenidos y la cantidad de información que suben a las redes, pues pueden perjudicar el estado de contemplación en el cual deberían vivir.

El Vaticano recomienda a las monjas no excederse en las redes sociales

El Vaticano aseguró que es simplemente un consejo que se le da a las monjas, pues son libres de usar las redes. EFE

El Vaticano recomendó a las monjas que pertenezcan a un claustro que tengan cuidado con el contenido que publican en las redes pues podría afectar la vida contemplativa a la que se deberían dedicar. “Por lo tanto, estos medios deben usarse con sobriedad y discreción, no solo en relación con los contenidos sino también con la cantidad de información y el tipo de comunicación”, aseguró el documento.

Además, abusar de este tipo de herramientas podría llevar a abstraer a las monjas de su función principal: “Se podrían presentar ocasiones para perder el tiempo o escapar de las exigencias de la vida fraterna en comunidad, por lo que tampoco debe resultar perjudicial para su vocación”. Con esto, el Vaticano deja claro que, aunque es permitido realizar este tipo de actividades no es lo más recomendable.

(Le puede interesar: El feminismo toma fuerza en las estudiantes de España tras el caso de “La Manada”)

El hecho se da luego de que un grupo de monjas españolas protestaran a través de Facebook por el polémico caso de ‘La Manada’ en España, en el que un grupo de jóvenes, entre 24 y 27 años violaron a una joven y se filmaron mientras lo hacían.

En el post se leía: “Vivimos en el claustro, usamos un hábito que casi llega hasta nuestros tobillos, no salimos de noche (a menos que sea por una emergencia médica), no vamos a fiestas, no consumimos alcohol, y hemos hecho un voto de castidad”.

(Lea: España: después del caso La Manada, dejan libre a un violador)

“La nuestra es una opción que no nos hace mejores o peores que nadie, incluso si, paradójicamente, nos hace más libres y felices que la mayoría. Y debido a que es una opción gratuita, defendemos con todos los medios a nuestro alcance -este es uno de ellos- el derecho de todas las mujeres a decir libremente no sin ser juzgadas, violadas, intimidadas, asesinadas o humilladas. Por ello, hermana, te creo”, agregaron.

https://www.elespectador.com/noticias/el-mundo/el-vaticano-recomienda-las-monjas-no-excederse-en-las-redes-sociales-articulo-788830

Sueños e insomnios sobre la vida religiosa: Dolores Aleixandre rscj


16.05.18 | 17:18. Archivado en Vida Religiosa

“Ahí viene el soñador”, dijeron los hermanos de José al verle venir hacia ellos. No es el único personaje al que la Biblia relaciona con los sueños: soñó Abrán que Dios lo bendecía aunque aún no había recibido su nombre definitivo (Gen 15,12); soñó Jacob y vio una escalera que comunicaba el cielo con la tierra (Gen 28,12); soñó el Faraón y vio vacas gordas y vacas flacas pastando junto al Nilo (Gen 41,2-3); soñó Nabucodonosor y se agobió tanto, que buscó a Daniel para que le explicara su pesadilla (Dn 2,1); habló Joel (y con lenguaje inclusivo, qué detalle) de un pueblo en el que iban a profetizar jóvenes y muchachas (Jl 3,1).

En el NT sueña José y se despierta decidido a llevarse a María a su casa (Mt 2,12); sueñan los Magos y, al cambiar de camino en su retorno, se libran de los desvaríos de Herodes (Mt 2,12); vuelve a soñar José y descubre que ha llegado el tiempo de volver a Nazaret (Mt 2,19); sueña la mujer de Pilatos y su sueño la alarma porque están condenando al Inocente (Mt 27,19).

Y aquí andamos hoy los que vivimos esta vida un poco rara que calificamos, con más o menos acierto, como de seguimiento, empeñados unas veces en seguir soñando y sin pegar ojo otras, porque el futuro que entrevemos nos provoca insomnio y el presente en ocasiones también.

  • “Cuenta las estrellas si puedes”, le había dicho el Señor a Abrán, pero nosotros refunfuñamos por lo bajo: – Pues sí que estamos para ponernos a contar, si nos sobran dedos de la mano para contar a la gente en formación. Y encima, instalados hace años en el punto B del sueño del faraón: solo vacas flacas y con poca pinta de engordar y aumentar, por más planes de pastoral vocacional en los que nos atareamos.

Afortunadamente, si no son nuestras fantasías sino Otro quien los inspira, los sueños siguen ahí, tenaces y persistentes, sosteniendo nuestros desánimos y sin darnos tregua hasta que los hagamos realidad. Esto hemos aprendido de los soñadores bíblicos:

  • a plantar nuestra escalera bien abajo pero en comunicación con lo de arriba; con las raíces en lo humano, en medio de la gente, respirando sus mismas búsquedas, participando de sus esperanzas y de sus problemas. Porque eso es ya innegociable y no hay retroceso posible hacia un espiritualismo etéreo, ni hacia un secularismo reseco y despalabrado.

– a repetir con la terquedad de Habacuc: “- Aunque los campos no dan cosechas y no quedan vacas en el establo, yo festejaré al Señor gozando con mi Dios salvador” (Ha 3,18).

– a buscar otros caminos diversos de los ya recorridos, aunque supongan cambios, riesgos y desconciertos.

– a dar libertad a los jóvenes para que profeticen y a ellas para que tengan visiones, sin chafarles los sueños con lo de que “eso ya lo soñamos los de nuestra generación, y salió fatal”.

– a acoger con una alegría nueva en nuestra casa a esos huéspedes, Jesús y su Madre, que son sus únicos dueños (y los otros okupas, que salgan zumbando).

– a volver al Nazaret de nuestros orígenes, con el mismo brillo en los ojos de quienes iniciaron la aventura, pidiéndoles que se encarguen de re-encantar al novicio/a que fuimos, pero con la madurez que nos han dado muchos años de relación y de amor

– a entregar la vida en el servicio a los inocentes de hoy, condenados injustamente por el pecado del mundo.

– a reconocer como tiempo de gracia el que ahora nos toca vivir.

Para terminar, una conjetura: quizá Jesús, mientras cruzaba el lago con sus amigos, rezaba el salmo 126: “Si el Señor no construye la casa ni guarda la ciudad, son inútiles nuestros agobios: sus dones vienen a nosotros durante el sueño…” Y por eso dormía tan tranquilamente en la barca, en medio de la tempestad.

http://blogs.periodistadigital.com/un-grano-de-mostaza.php

 

 

 

Vaticano presenta nuevo documento para los monasterios de religiosas


Redacción ACI Prensa

Religiosas de las Carmelitas Samaritanas / Foto: Facebook Carmelitas Samaritanas del Corazón de Jesús

Religiosas de las Carmelitas Samaritanas / Foto: Facebook Carmelitas Samaritanas del Corazón de Jesús

 

La Santa Sede ha hecho público este martes 15 de mayo la Instrucción “Cor orans”, aprobada por el Papa Francisco el pasado 25 de marzo, sobre la vida contemplativa de las congregaciones religiosas femeninas.

Mediante esta instrucción, el Vaticano busca ayudar a comprender las indicaciones señaladas en la Constitución Apostólica sobre la vida contemplativa femenina “Vultum dei quaerere”, y aclarar algunas dudas al respecto.

La Instrucción se desarrolla en 4 capítulos: la autonomía de los monasterios, las federaciones de los monasterios, la separación del mundo, la formación. En cada uno de ellos, la Instrucción introduce elementos que hablan de la voluntad de renovación, unidad y salvaguarda de los principios de vida contemplativa.

Monasterio autónomo

La Instrucción confirma en su capítulo primero que “la Iglesia reconoce a cada monasterio sui iuris una justa autonomía jurídica, de vida y de gobierno, mediante la cual la comunidad monástica puede gozar de una disciplina propia y ser capaz de conservar su índole y tutelar su identidad”.

A continuación, se precisa que “autonomía del monasterio favorece la estabilidad de vida y la unidad interna de la comunidad, garantizando las condiciones necesarias para la vida de las monjas, según el espíritu y el carácter propio del Instituto al que pertenece”.

Para poder obtener esta autonomía jurídica, el monasterio “debe comportar una real autonomía de vida, es decir la capacidad de gestionar la vida del monasterio en todas sus dimensiones (vocacional, formativa, de gobierno, relacional, litúrgica, económica…)”.

En este sentido, Mons. José Rodríguez Carballo, Secretario de la Congregación para los Estudios de Vida Consagrada y la Sociedad de Vida Apostólica, señaló durante una intervención explicativa del documento, que “el Dicasterio ha podido constatar con pesar la existencia de monasterios que no se encuentran capacitados para llevar una vida digna, sin que existiera una legislación que dictara cuándo y cómo intervenirlo”. En este sentido, la presente Instrucción busca llenar ese vacío.

Este primer capítulo también especifica los criterios para fundar un monasterio individual o una federación de monasterios. “También en este caso el objetivo es que los monasterios sean realidades vivas y significativas, evitando promulgar experiencias que no tienen razonables posibilidades de futuro”, aclaró Mons. Carballo.

Según la Instrucción, algunos de los criterios que se deben seguir a la hora de fundar un monasterio de religiosas son si la vida monástica ya está presente en el país en el que se quiere fundar, el sentido religioso de la población, la posibilidad de futuras vocaciones para la nueva fundación, si existen las condiciones necesarias para garantizar un mantenimiento digno de las religiosas, la disponibilidad de clero, si es posible la separación del mundo de la comunidad religiosa en lugar de fundación.

En este sentido, según la Instrucción, “corresponde a la Santa Sede el juicio último de valoración sobre la presencia de dichos requisitos”.

Además, para aquellos monasterios que han perdido su autonomía o parte de su autonomía, la Santa Sede ofrece una “forma especial de ayuda”: la afiliación como “casa dependiente de otro monasterio autónomo del mismo Instituto o de la Federación”.

De esta manera, se ayuda “a la comunidad del monasterio afiliado a superar las dificultades o a disponer lo que sea necesario para suprimir dicho monasterio”. Así, el documento regula también las condiciones y las vías para el traslado o la supresión del monasterio. La última parte de este primer capítulo se dedica a las condiciones bajo las que se produce la vigilancia eclesial de los monasterios, concretando las relaciones entre el monasterio y el Obispo diocesano.

Federación de monasterios

Según se define en el documento, “la federación es una estructura de comunión entre monasterios del mismo Instituto erigida por la Santa Sede para que los monasterios que comparten el mismo carisma no permanezcan aislados, sino que lo custodien con fidelidad y, prestándose mutua ayuda fraterna, vivan el valor irrenunciable de la comunión”.

La condición indispensable para que un monasterio de religiosas pertenezca a una federación es la “afinidad de espíritu y de tradiciones y, si bien no están configurados necesariamente según un criterio geográfico, siempre que sea posible, no deben estar geográficamente demasiado distantes”.

En este caso, también la Santa Sede “tiene la competencia exclusiva de erigir, suspender, unir y suprimir las Federaciones de los monasterios de monjas”. La Instrucción precisa diferentes normas sobre la administración de la Federación y sus bienes y delinea la figura de la Presidenta de la federación.

La Presidenta de la Federación “vigila particularmente sobre la formación inicial y permanente en los monasterios, sobre la coherencia con el carisma del Instituto, de forma que cada comunidad sea como un faro que ilumina el camino de los hombres y de las mujeres de nuestro tiempo”.

Además, la Presidenta también “está llamada a potenciar la formación a nivel federal y a exigir la participación de quienes ejercen el servicio de la formación”.

La Instrucción también explica las competencias del Consejo Federal, cuya función es colaborar con la Presidenta de la Federación, y de la Asamblea Federal, donde se hace visible “la comunión que existe entre los monasterios”.

Por último, se especifica la función del asistente religioso de la federación, que “representa a la Santa Sede ante la federación, pero no ante los monasterios que la componen, y desempeña su función siguiendo fielmente las disposiciones relativas a su cargo y cumpliendo el mandato recibido en el marco de la propia competencia”.

Separación del mundo

Este capítulo recuerda que “la separación del mundo caracteriza la naturaleza y las finalidades de los Institutos de vida consagrada religiosos”, y subraya que “para la vida religiosa, la clausura constituye una obligación común a todos los Institutos y expresa el aspecto material de la separación del mundo”.

El espacio de clausura, según indica el documento, “debe ser un espacio de silencio y de recogimiento donde se pueda desarrollar la búsqueda permanente del rostro de Dios, según el carisma del Instituto”.

“En los monasterios de monjas, la clausura debe entenderse en sentido positivo como un espacio para el uso y la intimidad de las monjas que viven la vida contemplativa, un espacio de vida doméstica, familiar, dentro del cual la comunidad vive la vida fraterna en su dimensión más íntima”.

“En los monasterios de monjas, la clausura, en sentido privativo, se ha de considerar como un espacio que hay que proteger, para evitar el acceso de extraños”.

Posteriormente, el documento habla sobre el uso de los medios de comunicación, “se deben usar con sobriedad y criterio, no sólo respecto a los contenidos sino también a la cantidad de informaciones y al tipo de comunicación”, con el fin de salvaguardar la separación del mundo.

También se presentan instrucciones respecto a la clausura y a la clausura papal, que “excluye tareas externas de apostolado”, y las normativas respecto a la clausura constitucional y la clausura monástica.

La formación

En el cuarto capítulo, sobre la formación, se especifican tres etapas iniciales: “El postulantado, el noviciado y el tiempo de la profesión temporal o juniorado, precedidas por el aspirantado, donde las candidatas crecen y maduran hasta llegar a asumir definitivamente la vida monástica en un determinado Instituto”.

Además, la Instrucción incide en la importancia de la formación permanente, entendida como “un itinerario que dura toda la vida, tanto personal como comunitario”. Esta formación permanente “debe ser considerada prioritaria tanto en el proyecto de vida comunitario como en el proyecto de vida de cada una de las monjas”.

Para ello, especifica una serie de instrumentos de formación permanente, como el cuidado de la vida de oración; el cuidado y atención del sacramento de la reconciliación y de la dirección espiritual; los cursos de formación comunes entre varios monasterios de la misma familia carismática; un clima de relaciones fraternas auténticas y una debida información acerca de todo lo que sucede en el mundo.

La Instrucción finaliza con una conclusión en la que se confirma “el inmenso aprecio de la Iglesia por la vida monástica contemplativa y su solicitud por salvaguardar la autenticidad de esa peculiar forma de sequela Christi”.

https://www.aciprensa.com/noticias/vaticano-presenta-nuevo-documento-para-los-monasterios-de-religiosas-61620

LIBRO EN PDF “AMIGAS DE DIOS PROFETAS DEL PUEBLO” CLARA MARIA TEMPORELLI


PARA BAJAR EL LIBRO PDF ABRIR EL SIGUIENTE ENLACE:

 

Amigas de Dios profetas del pueblo (Clara Maria Temporelli)

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