Ecuador fiction, la otra aventura ecuatoriana: Gustavo Pérez Ramírez


A pesar del acreditado legado literario del Ecuador, con autores muy admirados a nivel internacional, el país nunca fue parte del “boom” latinoamericano de los años 60 y 70, con autores como Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa,  Julio Cortázar, Jorge Luis Borges o  Carlos Fuentes, y mujeres que sobresalían, como Isabel Allende, en un medio dominado por varones, cuyas obras se fueron traduciendo en Europa. Leopoldo Verdesoto, el primer embajador ecuatoriano en Nigeria, durante una reciente conferencia de literatura ecuatoriana en Abuyá, la nueva capital nigeriana en el centro del país, se refirió a esta problemática.

“Aunque Ecuador ha producido algunos grandes escritores, estos no son ampliamente conocidos fuera del país en comparación con otros escritores dentro de  Latinoamérica, pues muchas de las obras son en español y no han sido traducidas;  podría explicar la falta de una apreciación más amplia fuera de Latinoamérica”. Esto puede cambiar. El 8  de septiembre, el Centro Cultural Benjamín Carrión auspició el lanzamiento de la página, ecuadorfiction.com, subtitulada, la otra aventura ecuatoriana. Es el primer sitio web en inglés dedicado a la promoción de ficción ecuatoriana en el exterior,  fruto de la creatividad de mi hijastro, el periodista ecuatoriano-norteamericano, Ricardo Segreda. Notable aporte a la cultura ecuatoriana, como se verá  aquí,  no solo a nivel académico, sino educativo, de impacto en el turismo y en la promoción del Ecuador a través del mundo. La página ofrece a lectores de habla inglesa a través del mundo, no solo una introducción a la historia de ficción en Ecuador, sino una oportunidad de leer todo lo que de la literatura ecuatoriana ha sido traducida al inglés y está  disponible en el internet. Este proyecto comenzó en 2014, inicialmente como una reunión social para extranjeros interesados en literatura local. Como muchos autores tienen  obras traducidas al inglés y viven en Quito, Ricardo los fue invitando a participar en las discusiones. Entre ellos están Argentina Chiriboga y Alicia Yanez Cossío, Francisco Proaño Arandi, Marco Antonio Rodríguez, Luis Aguilar Monsalve, Abdón Ubidia, Javier Vásconez, Raúl Pérez Torres y Vladimiro Rivas Iturralde, de paso por Ecuador. Pronto después, Ricardo comenzó una página en Facebook para el grupo, y ya tiene más de 350 miembros a través del mundo. La página ofrece biografías de los autores presentados, y también da acceso a ensayos académicos en inglés sobre sus obras. Por ejemplo, en la página sobre Argentina Chiriboga se pueden leer cinco artículos analíticos sobre sus novelas. La página podrá ser un auxiliar valioso para profesores de estudios latinoamericanos en los Estados Unidos u otros países, que ofrecen clases sobre nuestra cultura. Igualmente, será útil para la Cancillería y los Ministerios de la Cultura, Educación, Turismo, lo mismo que para los centros de enseñanza, colegios y universidades del país y del exterior. Fernando Carrión Mena podrá añadirla a su testimonio de que el pensamiento de su abuelo, de “convertir al Ecuador en potencia cultural, da la impresión de que se puede ir cumpliendo”. (O) ENLACE CORTO

Esta noticia ha sido publicada originalmente por Diario EL TELÉGRAFO bajo la siguiente dirección: http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/columnistas/1/ecuador-fiction-la-otra-aventura-ecuatoriana
Si va a hacer uso de la misma, por favor, cite nuestra fuente y coloque un enlace hacia la nota original. www.eltelegrafo.com.ec

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“Peligroso” huracán María sube a categoría 5


María es el ciclón de mayor categoría que amenaza con impactar Puerto Rico en casi un siglo, según meteorólogo Gabriel Lojero.
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“Peligroso” huracán María sube a categoría 5
Imagen del peligroso huracán María acercándose a la Isla de Sotavento capturada por el satélite GOES-16 de NOAA hoy, lunes 18 de septiembre de 2017.

Miami, 18 sep (EFE).- El “peligroso” huracán María subió hoy a categoría 5, la máxima en la escala de intensidad Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de 160 millas por hora (260 km/h) en camino a Dominica, informó hoy el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EE.UU.

Captura de la página de mapas interactivas del Centro Nacional de Huracanes (CNH) que muestra el recorrido pronosticado del huracán María, de categoría 5

En su boletín de las 00.00 GMT, el huracán se encontraba a 15 millas (25 kilómetros) a este sureste de Dominica y a 40 millas (70 kilómetros) al noreste de Martinica, ambas en las Antillas Menores.

Según el meteorologo Gabriel Lojero, María es el huracán de mayor categoría que podría impactar a Puerto Rico en casi un siglo, por lo que la Isla se encuentra en alerta.

“Peligroso” huracán María sube a categoría 5

ESPAÑA. VIDEO. SIN DESPERDICIO: Podemos saca los colores a Montoro enumerando las manipulaciones de TVE


El ministro de Hacienda se queda sin palabras. Su cara lo dice todo

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Mié, 13 Sep 2017

Estupefacto, desconcertado, patidifuso, como un barquito de papel a merced de las embestidas de un oleaje indomable. Así se ha quedado el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, ante la diputada de Unidos Podemos Noelia Vera, quien ha sido la encargada de presentar una interpelación de urgencia al ministro relativa a la garantía de la independencia de RTVE.

Vera ha subido al estrado y ha enumerado varias manipulaciones que a buen criterio se podrían considerar escandalosas. Y no se ha remitido a años anteriores con casos como desconectar cuando Urdangarin empieza a hablar durante el juicio del caso Nóos, los favoritismos hacia la “gran familia” del PP, el hablar de Venezuela únicamente durante campañas electorales y otras tantas y tantas manipulaciones de la PPTVE, sino que únicamente le ha mencionado los escándalos protagonizados por TVE durante este verano.

La diputada morada ha anunciado que “me voy a pasar al nivel de los eufemismos”: “¿Sabe, señor Montoro, cómo le llaman al dictador Francisco Franco en TVE? Caudillo. ¿Sabe cómo llaman a la caja B del Partido Popular? Contabilidad no oficial. ¿Sabe cómo se describe la comparecencia de Cifuentes para declarar también por la corrupción de la Comunidad de Madrid? Compromiso con la honestidad”, ha sentenciado. Tras esto, ha asegurado que lo verdaderamente escandaloso son las purgas y los movimientos en las plantillas, porque “¿Qué pasa si usted es directivo de TVE en un centro territorial y te pillan en una grabación hablando de cómo manipulas para beneficiar al PP? Que te ascienden”,haciendo referencia a Juan de Díos Martínez, nuevo flamante fichaje del 24 Horas.

Noelia Vera le ha recordado a Montoro quién dirige RTVE: José Antonio Sánchez, quien se declaró “apostólico, románico y católico” y se negó a retransmitir el WorlPride de Madrid. “Debe ser que sus amigotes de Hazte Oír le llamaron para decirle que los niños tienen pene y las niñas tienen vagina”, ha aseverado la diputada de Unidos Podemos.Asimismo, ha mencionado la filtración desde la Moncloa del argumentario íntegro del Partido Popular, la chapuza de cobertura TVE sobre la declaración del presidente del Gobierno ante la Audiencia Nacional, cuando prefirieron emitir la receta de una bechamel en lugar de las explicaciones de Rajoy ante la Gürtel. Más casos: como la cancelación del especial de las primarias del PSOE tras la victoria de Pedro Sánchez para emitir Masterchef, la falta de algún contertulio independentista en la cadena o la decisión adoptada la noche antes de la moción de censura, cuando todos los partidos políticos fueron invitados a un debate en La Noche en 24 Horas, todos, salvo Podemos.

La cara de Montoro no tiene desperdicio:

https://www.elplural.com/politica/2017/09/13/podemos-saca-los-colores-montoro-enumerando-las-manipulaciones-de-tve

Bondad en crisis. POR JUAN FRANCISCO MUELA


POSTED ON 16/09/2017EN OPINIÓN

“He andado muchos caminos (…) y he visto gentes que danzan o juegan (…) donde hay vino beben vino, donde no hay vino, agua fresca. Son buenas gentes que viven, laboran, pasan y sueñan y en un día, como tantos, descansan bajo la tierra”
(Antonio Machado)

Así describe el poeta a las gentes sencillas del mundo rural castellano que él tan bien conocía. Buenas gentes anónimas cuya bondad simple y sin exhibiciones tanto le impresionó. Pero ya ha llovido bastante desde los tiempos en que llamar a alguien “buena persona” era un elogio. Hoy es casi un insulto pues todos preferimos de nosotros que digan que somos dinámicos, cultos, inteligentes, bellos, influyentes, ingeniosos, ambiciosos o brillantes.

Tanto el sentido común como la Palabra de Dios nos dicen que, pese a su relatividad y nulo mérito (en sentido estricto sólo el Padre es Bueno) la bondad moral es una de las más altas virtudes que puede tener una persona; sin embargo tendemos a minusvalorarla ante otras cualidades. Es más, frecuentemente, concedemos la bondad como una especie de premio de consolación cuando no podemos decir nada más: “Fulano no será muy inteligente …pero es buena persona”.

Y es que, en el fondo, no nos hace demasiada gracia que nos califiquen, simplemente, de “buenas personas”. Nos sabe a poco. Nos gustaría que nos valorasen por algo más. Otras virtudes suponen tener un cierto éxito entre los que nos rodean pero ser bueno, las más de las veces no nos supone más que la valoración de las muy pocas personas que realmente aprecian esa cualidad. Que suelen ser cada vez menos.

Si vemos la bondad como una cualidad “de segunda” es porque creemos, erróneamente, que ser buenos es algo fácil al alcance de cualquiera; mucho más fácil que ser cultos o inteligentes. Y lo creemos porque, quizá, nunca nos hemos propuesto serlo en serio. Otras veces creemos que ser buenos es el único recurso que les queda a los que no se atreven a ser otra cosa; una especie de sustituto del valor o de la fuerza. Olvidamos que, todo aquel que no tiene valor, fuerza u ocasión para ser malvado no merece jamás que le llamen bueno porque sus bondades no pasan de ser cobardías, perezas, pusilanimidades o impotencias.

A otras valoradas cualidades no solemos ponerles límite; a la bondad sí. No creemos que haya razones para no desear ser cada vez más cultos o más importantes pero pensamos que ser bueno está bien…pero hasta cierto punto. Quien rebasa ese punto acaba siendo, como afirma la siempre mezquina “sabiduría popular”, más que bueno…tonto. “Buenismo”, le llaman despectivamente, al fenómeno.

En realidad, la verdadera bondad es crítica, positiva y proactiva (nuestro mejor y óptimo ejemplo es el mismo Jesús de Nazaret), una entrega tan profunda al amor al prójimo que no podrá darse en quien está demasiado alerta para que no le tomen por tonto. Aquel que tiene demasiado cuidado de su imagen para no quedar nunca en evidencia, aquel que se preocupa en no “meterse en líos” ni “meterse con nadie” nunca llegará a ser bueno de verdad…aunque sólo sea en el sentido tan relativo en que los humanos podemos serlo.

http://www.lupaprotestante.com/blog/bondad-en-crisis/

¿Quién cortará los cuatro nudos gordianos de Brasil?


Por 

Brasil está atado con cuatro nudos gordianos que nadie ha conseguido todavía desatar, para liberarlo de forma que pueda construirse como país soberano y libre.

El nudo gordiano procede de una leyenda de la más lejana provincia romana, Frigia, adonde eran condenados los políticos corruptos y, en la era cristiana, los herejes. Era una especie de Siberia, lugar de castigo de los opositores o de los defensores de doctrinas heterodoxas.

La leyenda dice que habiendo quedado vacante el trono, fue escogido como rey un campesino de nombre Gordio. Vino con su carro de bueyes y, para honrar a Zeus y mostrar la humildad de su origen, metió la carreta dentro del templo y la amarró con una cuerda gruesa con muchos nudos, de suerte que nadie podía desatarla. Y quedó así por mucho tiempo hasta que en el año 334 a.C. pasó por allí Alejandro, el Grande. Curioso, fue a ver los nudos. Dio vueltas alrededor. No se sintió rehén de los nudos de la cuerda. Tuvo una iluminación. Desenvainó la espada y de un golpe cortó la cuerda. De ahí se derivó la conclusión de que una idea alejada de los marcos convencionales –los nudos– puede fácilmente resolver el problema.

Brasil está atado con cuatro nudos gordianos, sin que hasta hoy haya llegado alguien que con un corte lo libre de ellos. Pero llegará un día.

El primer nudo gordiano es el etnocidio indígena. Eran cerca de 4 millones. El exterminio los redujo a los 800 mil de hoy. El exterminio más vergonzoso fue por decisión de don Juan VI el 13 de mayo de 1808 al declarar una guerra de exterminio contra los krenak (botocudos) del Valle del Río Dulce. Eran considerados indomesticables, por eso debían ser exterminados. Casi lo fueron. Algunos huyeron hacia la selva. Consiguieron rehacerse y hoy Ailton Krenak es uno de los más importantes líderes de los pueblos que sobrevivieron. Como consecuencia, esos pueblos originarios son discriminados hasta hoy como inferiores, sus tierras son demarcadas con dificultad y muchos de ellos todavía siguen siendo asesinados.

El segundo nudo gordiano es nuestro pasado colonial. Todo proceso colonialista es violento: implica invadir tierras, imponer la lengua, la política, la religión y desestructurar la cultura de los colonizados. La colonia creó dos instituciones que se transformaron en estructuras mentales: la Casa Grande del señor que tiene el poder de vida y muerte sobre los subordinados y la Senzala donde viven los esclavos y los peones sin ningún derecho. La consecuencia: dependemos siempre de afuera, consideramos que lo extranjero es mejor que nuestro propio producto. Dejamos surgir el sentimiento de “perro callejero” sin autovalorarnos.

El tercer nudo gordiano fue la esclavitud. De 4 a 5 millones de africanos fueron traídos de África como esclavos. Se los ponía en la plaza pública y eran vendidos como “piezas” para utilizarlos como trabajadores en el ingenio azucarero o como sirvientes en las ciudades. Se les prohibía formar una familia. Los hijos tan pronto como crecían eran vendidos lejos para romper así el lazo de afecto entre la madre y sus hijos e hijas. Fueron tratados con crueldad, como animales. Consecuencia: la falta de respeto a los otros, la discriminación y el odio que se extiende en la sociedad contra los negros y sus descendientes. Esto perdura hasta el día de hoy. Jessé Souza en su obra sociológica enfatiza que los descendientes de la Casa Grande no sólo los mantienen en las periferias sino que los humillan y desprecian. Sólo el gobierno Lula-Dilma les aplicó alguna medida de reparación, creando cuotas para ellos en las universidades y en las escuelas técnicas y una universidad, UNILAB, en Redenção, en el estado de Ceará.

El cuarto nudo gordiano, que obnubila la realidad brasilera, es el patrimonialismo asociado a la corrupción. El patrimonialismo significa que las oligarquías consideran como privado el bien público, ocupan altos puestos del aparato del Estado, controlan las políticas públicas, entran en consorcio con empresas privadas para realizar proyectos del Estado, consiguiendo propinas por la mediación o por la sobrefacturación de las obras. Ahí corre suelta la corrupción, que ha sido naturalizada. Solamente en los últimos tiempos, mediante el Lava Jato, los dueños de las grandes empresas y políticos del más alto escalafón han sido desenmascarados y muchos de ellos llevados a la cárcel. Este nudo gordiano es el más difícil de desatar pues se ha ido infiltrando en toda la sociedad como si formase parte de los negocios y de nuestro ser brasilero.

Si Brasil quiere construir su propio camino, conseguir autonomía y contribuir al devenir de la nueva fase planetaria de la Tierra, deberá cortar esos cuatro nudos. Un gobierno con fuerte liderazgo y coraje y con sentido de nacionalidad podrá cortar estos nudos, como condición para realizar el sueño brasilero. No perdemos la esperanza de que llegará ese día. Energías poderosas nos están impulsando en esta dirección.

(*) Leonardo Boff es Teólogo

http://www.elpais.cr/2017/09/10/quien-cortara-los-cuatro-nudos-gordianos-de-brasil/

El documento que revela la verdad sobre Uribe


  • La colombiana es una democracia atravesada por la violencia, las mafias y el clientelismo que no ha permitido ni el florecimiento de una derecha decente ni la aparición de una izquierda competitiva. Pero el uribismo no quiere que le toquen un pelo a este remedo de democracia.

No quería escribir sobre las 68 críticas de Uribe y su partido a los acuerdos de La Habana. Ya hay suficientes pronunciamientos y columnas sobre el asunto, me decía. Pero he visto que la mayoría de los analistas se detienen en las mentiras y exageraciones del texto. No se fijan en la doctrina que lo alimenta. No advierten el tipo de propiedad que defiende, la democracia que protege y la lucha contra el narcotráfico que alienta. Ahí está la verdad de esa corriente política.

Tiene razón Uribe. No deberíamos estar discutiendo con la guerrilla sobre una reforma agraria integral. Esa tarea la hicieron los capitalistas visionarios de manera gradual o las revoluciones triunfantes a la largo del siglo XX en muchos países. Aquí la intentaron Alfonso López Pumarejo y Carlos Lleras Restrepo y no pudieron. La resistencia de los grandes terratenientes se los impidió.

Por eso a estas alturas del siglo XXI los ganaderos poseen 39,5 millones de hectáreas, es decir, el 35 por ciento del territorio nacional y allí pastan 25 millones de reses, ni siquiera una res por hectárea, según los datos del informe de Naciones Unidas para el desarrollo de 2011 dedicado a la Colombia rural. Dice también que tenemos una de las más altas concentraciones de tierra del mundo. Dice igualmente que el 64,3 por ciento de la población campesina vive en la pobreza. Es un feudalismo tardío que ahoga al campo colombiano.

La Mesa de La Habana se convirtió en un pretexto para volver a hablar de un tema que no se tocaba desde 1971 cuando el gobierno de Misael Pastrana Borrero suscribió en Chicoral, Tolima, un pacto con los terratenientes para echar abajo el intento de reforma de Lleras. Es así de triste el asunto. Uribe entonces levanta la voz contra algunas medidas que anuncian tímidamente que se expropiarán, si es necesario, con indemnización, tierras que no están cumpliendo una función social para entregar en forma gratuita a los campesinos.

Porque dice su documento: “Lo que exige la agricultura son grandes inversiones en extensas plantaciones… No desconcentrar y repartir la propiedad”. El mismo argumento del 71. La misma treta para defender el gran latifundio que nunca ha aceptado la modernización, porque se le hace más rentable no pagar impuestos y mantener en condiciones laborales lamentables a miles de campesinos.

En el terreno político la desfachatez es mayor. Dice el documento: “Colombia es una democracia amplia, pluralista y participativa” y agrega: “En Colombia existen condiciones suficientes para la conformación de nuevos partidos y movimientos políticos”. Pues bien, este tipo de democracia permitió el genocidio de un partido político entero, la Unión Patriótica; y los magnicidios de Luis Carlos Galán, Carlos Pizarro Leongómez, Bernardo Jaramillo y Jaime Pardo Leal, candidatos presidenciales de diversos partidos.

Facilitó el acceso al Congreso de 61 candidatos condenados hoy por vínculos con paramilitares y 67 más que han sido investigados por el mismo delito. También, claro, ha posibilitado la persistencia de unas guerrillas que han golpeado sin misericordia a la población civil y a la institucionalidad. Es una democracia atravesada por la violencia, las mafias y el clientelismo que no ha permitido ni el florecimiento de una derecha decente ni la aparición de una izquierda competitiva. Pero el uribismo no quiere que le toquen un pelo a este remedo de democracia. Les irrita que el acuerdo acepte que, “en Colombia la democracia es estrecha, no es pluralista y no hay garantías para la participación y la inclusión política”.

En la lucha contra las drogas ilícitas el uribismo hizo una jugada magistral en 2003. Ligó el narcotráfico principalmente a las Farc. Logró que Estados Unidos enfocara su guerra contra las drogas hacia la guerrilla. Acuñó la frase: “Las Farc son el más grande cartel de drogas del mundo”. Partía de algo innegable, la subversión armada tenía como fuente principal de finanzas al narcotráfico. Pero el grueso del negocio seguía estando en manos de los narcotraficantes comunes y silvestres que se habían refugiado en el paramilitarismo. Con este ardid Uribe negoció con los paramilitares y no puso en la Mesa de conversaciones el narcotráfico. Ahora, con descaro, impugna que Santos, en una jugada certera, meta el tema en la Mesa y acuerde con las Farc un plan para atacar el negocio.

Termino esta columna diciendo que no me gusta que la respuesta de Santos a las críticas de Uribe sea que no están concediendo nada, que todo está en el Estado de Derecho vigente. Una paz verdadera exige cambios en la realidad y cambios en el derecho. Eso hay que decirlo de frente para que el país lo entienda.

Las impresiones de un extranjero que vivió en Colombia


En una carta dirigida a los colombianos, un turista que vivió en el país por seis meses habla sobre los problemas que, según él, aquejan al país y no lo han dejado progresar.

Acabo de dejar Colombia después de una visita de seis meses y ya la extraño. Mi nombre es Eli David, y desde 2010 he vivido un estilo de vida nómada, cambiando de país a país cada dos meses. Soy un economista y contador nacido en Israel que decidió que es mejor conocer el mundo en lugar de quedarse en el mismo lugar. Hasta la fecha, he vivido en más de 60 países y he publicado artículos sobre el estilo de vida nómada en el portal BecomeNomad.

Quedarme en Colombia por seis meses no fue algo que planeara, pero fue difícil irme. Pasé la mayor parte de mi tiempo en Medellín, Bogotá, Pasto y Bucaramanga mientras hacía viajes los fines de semana a municipios cercanos a esas ciudades. Para este artículo, habría sido fácil centrarme en los aspectos positivos de la vida en Colombia, principalmente sobre su gente y la naturaleza.

Sin embargo, creo que sería más beneficioso si comparto las principales cosas que faltan o deberían mejorarse en Colombia, al enfocarme en los aspectos sociales, económicos y ambientales que afectan al país. No soy un local que vive diariamente la “realidad colombiana”, así que mis disculpas por adelantado si ofendo a alguien.

Hay una infección que es la razón de la mayoría de los problemas de Colombia. Probablemente no les sorprenderá que esta infección sea la corrupción. He tratado de entender por qué la corrupción es tan frecuente aquí, y concluí que es causa de algo mucho más profundo. Colombia sufre de una grave falta de solidaridad que provoca y amplifica directamente la corrupción. Profundicemos.

Ahora estoy viviendo en Madrid, España, y unos días aquí me me recordaron la razón principal por la que no me quedaría en Colombia por un período prolongado. Mis amigos colombianos, la mayoría de sus ciudades están muy contaminadas, y parece que la mayoría de ustedes no son conscientes de lo grave que es esta situación.

Esta es una cuestión de vida o muerte. Todos los que viven en una ciudad colombiana están respirando constantemente humo, lo que terminará afectándolos a ustedes y a sus familiares. Madrid y otras ciudades europeas tienen millones de habitantes, pero el aire es limpio. En el caso de Colombia, el gobierno no está poniendo suficiente esfuerzo. Porque no hay suficiente presión de la gente para tomar este tipo de decisiones difíciles.

La iniciativa del Pico y Placa es un buen comienzo, pero es una solución fácil que no ataca a la raíz del problema: los contaminadores y la grave falta de infraestructura. Así como el cáncer no puede ser curado con aspirina y analgésicos, sus “trancones” solo tendrán margen para empeorar. Cuando llegué a Bogotá en 2007, mis amigos me hablaron de que había planes para construir un metro. ¿Qué pasó?

Para un país con la gente más amable del planeta, nunca entendí por qué es tan difícil ser un peatón en Colombia. Cuando llegué a España después de seis meses en su país, no crucé la calle ni siquiera cuando los coches se pararon para mí en las cebras porque no podía creer que estaban esperando a que cruzara la calle.

Pero si cruzar la calle no es fácil, viajar entre las ciudades colombianas es aún más difícil. Es cierto que los majestuosos Andes hacen que los viajes terrestres  sean más difíciles, pero su infraestructura es verdaderamente horrible. Después de viajar en un autobús entre Pasto, Bogotá, Medellín, Bucaramanga, Cucuta, y la costa Caribe, puedo decir honestamente que sus estrechas carreteras están planificadas de manera ineficiente, y hacen que viajar por tierra sea innecesariamente largo.

Los vuelos se han convertido en la regla para viajar en Colombia, algo que es lamentable. Puedo informar de mis viajes que la guerrilla se ha ido, y viajar en transporte público o en automóvil es ahora seguro. Viajando así y evitando los aviones, conocerán lo bella que es Colombia, ya que los lugares más majestuosos no se encuentran en las ciudades. Los vuelos crean contaminación, ruido y retrasan el crecimiento y la integración de los pueblos más pequeños que actualmente no son visitados por los colombianos.

Ecuador, su país vecino, no es de ninguna manera más exitoso que ustedes, sin embargo, tienen excelentes carreteras e infraestructura. Alguien les robó durante decenas de años, es hora de asegurarse de que este robo termine para que se pueda invertir en la infraestructura y el futuro de Colombia.

Hablemos de sus ciudades y parques. Y sí, estoy hablando con mi amada Bucaramanga, La ciudad de los parques. Sus ciudades no son divertidas para caminar en absoluto. Aparte de la contaminación, tienen muy pocos parques que siguen desapareciendo cada vez que un proyecto inmobiliario paga lo suficiente para obtener un permiso. Así terminan destruyendo uno más de los pulmones verdes de sus ciudades.

Así que, colombianos, les sugiero que empiecen a defender activamente sus parques y la naturaleza. Vayan a protestar cada vez que un parque esté a punto de desaparecer, asegúrense de que las vías que se construyen entre sus ciudades estén planificadas sin corrupción, sin intereses particulares y que se piense cuidadosamente sobre las implicaciones ambientales a largo plazo. Defiendan su asombrosa naturaleza, que son verdaderamente bendecidos con espectaculares montañas, playas, plantas y animales a diferencia de cualquier otro país, y una vez que se ha ido no se puede recuperar.

La forma más fácil de empezar a proteger su naturaleza es cambiar sus propios hábitos. Por ejemplo, la situación con las bolsas de plástico en Colombia es más que absurda. En Europa, se pagan las bolsas de plástico y la gente suele evitarlas. En Colombia, se obtiene una con cualquier cosa que se compre.

Cuando alguien le ofrezca una bolsa  diga que no y que lo hace porque le importa el medioambiente. Si su Gobierno está demasiado ocupado para impulsar un cambio, ustedes como pueblo tendrán que asumir esa luchas y establecer las normas para  que los escuchen. No los esperen.

Otro tema es el de la obesidad y la diabetes, que se han hecho increíblemente frecuentes en todo el mundo, y una de las cosas relacionadas con esas enfermedades son los alimentos que comemos. En Colombia me engordé, pero no me malinterpreten. La comida colombiana es deliciosa y extraño mis arepas y buñuelos, pero es difícil encontrar una buena ensalada o comida que no tenga fritos. Solo puedo recomendar cambiar el menú para protegerse a ustedes mismos y a sus familias. Me encanta que solo en Colombia un adulto puede desayunar con chocolate caliente, pero esta adicción a la Coca Cola tiene que parar. Cambien a agua por favor.

Colombia tiene la gente más amable que he tenido el privilegio de conocer durante mis viajes. A diferencia de muchas otras partes de América del Sur, los colombianos no solo son amistosos sino que generalmente no se aprovechan de los turistas, sino que los cuidan. En algunas ocasiones, los colombianos me hicieron descuentos o me ofrecieron servicios gratis con la intención de que tuviera una buena impresión del país (un agradecimiento especial para el doctor Vicente Unigarro de la Clínica Unigarro en Pasto. ¡Es usted un gran hombre!).

Durante mi estadía en Colombia, dos de mis hostales se convirtieron en lugares en donde me sentía en familia. Nariño es mi región colombiana favorita y Antoni y Mónica, en el Hostel Bohemia de Pasto, son la razón principal de eso (además de la espectacular Laguna Verde). Mi otra familia en Colombia la conseguí en el hostal rural Chitota, cerca de Bucaramanga y atendida por los legendarios Enrique y Diana, quienes me mostraron lo grande que es la vida cuando vives en una finca colombiana.

Sin embargo, ser tan amigable tiene también sus desventajas. En Israel las personas se quejan de todo lo que no funciona o no tiene sentido, lo que lleva a que las cosas mejoren. Si sus derechos son violados por la corrupción, el crimen y la ineficiencia, ustedes deben actuar activamente y cambiar al establecimiento. Con tantos años de conflicto interno y problemas, yo estaba seguro de que los colombianos serían mucho más duros y curtidos, pero descubrí que probablemente son la gente más dulce del planeta y también un poco mimada. Muchos de ustedes evitan explorar la increíble naturaleza de su país porque es difícil viajar a esos lugares, y se quejan cuando no tienen una televisión en las habitaciones de sus hoteles y hostales. Se están perdiendo la oportunidad de explorar y disfrutar de su increíble país cuando solo buscan el comfort.

Una de las cosas que me sorprendió en Colombia fue ver a las adultos mayores trabajando activamente. En Bogotá, tuve un divertido paseo Uber con un conductor de 78 años. Es genial ver a las personas mayores que no renuncian y siguen trabajando  para proveer a sus familias. Ustedes deben abrazarlos y apoyarlos, ya que están impulsando la economía y se siguen creyendo relevantes en un mercado que por lo general prefiere a los más jóvenes. En Israel, el gremio de los taxis ha bloqueado a Uber y me ha impresionado que Colombia permita que esos servicios operen en la zona gris de la legalidad. Espero que así continúe, ya que los negocios de la nueva economía están rompiendo monopolios ineficientes, creando empleos y permitiendo más movilidad social.

La economía compartida también mejora el nivel de servicios que tratan mal a sus clientes  por no tener competencia. Si no están seguro de lo que quiero decir, simplemente tomen un taxi en Bogotá.

Cabe señalar que a la población de edad avanzada se le debe dar la oportunidad de participar en la economía debido a la ineficiente cobertura del sistema de pensiones colombiano. He oído historias de personas que trabajan durante años y no reciben su pensión, por lo que lo menos que pueden hacer es permitirles trabajar y darles las herramientas.

No solo los ancianos luchan para conseguir un trabajo. En Colombia, el factor decisivo para obtener un empleo es conocer a las personas adecuadas, especialmente en el sector público. Su mercado de trabajo es rígido, y una vez que alguien consigue un trabajo, tienen miedo de cambiar, incluso si saben que no es el trabajo adecuado para ellos. Un mercado de trabajo rígido significa que los recursos no se distribuyen eficientemente y las personas no trabajen en las cosas en que son mejores o disfrutan haciendo. Al mismo tiempo, los trabajadores con talento que carecen de las ‘palancas’ necesarias se quedan fuera del mercado, lo que los lleva a actividades ilegales y aumenta la delincuencia.

La buena noticia es que los colombianos son trabajadores incansables. Fue increíble para mí ir al metro en Medellín a las 5:30 de la mañana y verlo lleno de personas que luchan por proveer a sus familias y construir un futuro para sí mismos mientras hacen malabares. El Gobierno debe apoyar un mercado de trabajo flexible que esté abierto para todos, en lugar de complicar las cosas con leyes innecesarias. Un ejemplo que se me viene a la mente son las docenas de lunes festivo (Puentes). Puede ser bueno para el turismo, pero es malo para los negocios y, lo que es más importante, malo para su propia libertad personal.

A medida que los colombianos empiezan a trabajar con clientes y empresas de todo el mundo, será muy difícil explicarles que la mitad de sus lunes son vacaciones generales para todos. Es cierto, los colombianos merecen más días de vacaciones que ahora, pero obligar a todos a tomar vacaciones al mismo tiempo es contraproducente. La gente debe poder decidir sus días de vacaciones individualmente.

Las vacaciones colectivas se conectan con otro fenómeno interesante, la familia colombiana. Los europeos y estadounidenses abandonan sus hogares cuando tienen 18 años, mientras que los colombianos parecen quedarse allí para siempre. Su unidad familiar es inspiradora, pero también podría hacer que sus nuevas generaciones tengan ambiciones reducidas. Las economías son impulsadas por la gente trabajadora y por los empresarios con sueños de cambio y prosperidad. La norma social de que los padres cuiden a sus hijos sin importar la edad podría hacer más daño que bien. También podría traer otro fenómeno negativo. Cuando sus lazos con la familia y los amigos son tan poderosos, no hay lugar para que nadie afuera de ese círculo sea incluido. Colombia necesita más integración y solidaridad, y menos familias y amigos aislados que se conservan a sí mismos.

Independientemente de su nivel de educación, los colombianos también son emprendedores, y sus calles están llenas de pequeñas tiendas y puestos de frutas atendidos por vendedores expertos. Colombia se está convirtiendo en un centro importante para pequeñas empresas tecnológicas. Mi proyecto StartupBlink está mapeando ecosistemas tecnológicos en todo el mundo, y Medellín es una ubicación estelar en Suramérica. Medellín es también cada vez más popular para los turistas, lo que muestra un ejemplo increíble de cómo un lugar problemático, con la peor imagen posible, se ha transformado para convertirse en un lugar envidiable.

¡Tómense el tiempo para sentirse orgullosos de la excepcional transición de su país! En mi primer viaje de mochilero en 2003, Colombia fue un país paria que escogí evitar. En 2007, tomé la valiente decisión de llegar y me enamoré de un país que tenía pocos turistas. La Colombia de 2017 se está convirtiendo en uno de los lugares turísticos más populares de América Latina. Enfureceré a mis amigos de izquierda y de derecha diciendo que sus últimos dos gobiernos hicieron un trabajo excepcional para manejar tanto la guerra como la paz y recuperar el control del campo, que prácticamente no funcionaba. Sinceramente, no entiendo por qué los colombianos están tan divididos políticamente. Celebren su transición, ámense y respétense uno al otro, y entiendan que son un solo un pueblo que se levantará o caerá.

Esto abre una discusión sobre la solidaridad. No parece que los colombianos se preocupen unos por otros. No es suficiente sentirse colombiano solo cuando la Selección Colombia está jugando, lo más importante es sentirlo durante las tragedias y cuando la gente está sufriendo. La gente sufre mucho en Colombia. Me sorprendió ver que la vida siguiera cuando la tragedia en Mocoa dejó más de 300 muertos. La fuerza de Israel es su solidaridad. Cuando ocurre la tragedia, nuestro país está en suspenso, de luto, enfurecido.

La solidaridad suena bien, pero para Colombia es crucial, ya que les permitirá enfrentar la corrupción. ¿Qué es la corrupción? Buscar el beneficio propio a expensas los demás. La falta de solidaridad colombiana trae corrupción, ya que si las únicas personas por las que se preocupan son sus familiares y amigos, se olvidan de los colombianos sin hogar o de otras regiones como La Guajira y Mocoa. Parece que los colombianos han renunciado a ellos, y es evidente que ellos también han renunciado a ustedes. Así que si comienzan a preocuparse por los “colombianos perdidos”, la corrupción disminuirá y se volverá socialmente inaceptable al igual que en Japón, sin importar el castigo.

Después de vivir en más de 60 países, quedó claro para mí que la corrupción está altamente correlacionada con las normas y prioridades de la gente común y corriente y no con los políticos. Los políticos son un reflejo de la gente, y tienen la misma ética y prioridades de cualquier otra persona. Los colombianos que se quejan de la corrupción son a menudo las mismas personas que no pagan impuestos, que se cuelan en el sistema de transporte para evitar pagar el pasaje, sin respetar las filas, o bloqueando los andenes con sus carros.

Colombia, en materia general, no es un país seguro y eso podría explicar el por qué muchos de ustedes rodean sus casas de cercas eléctricas. Pero esas vallas no pueden protegerlos de ustedes mismos. Tienen la suerte de no tener guerra de religión e ideología, pero son las clases económicas las que los separan. En lugar de construir cercas para aislar a su propia gente, es mejor reducir las brechas sociales y dar a todos una oportunidad justa para tener éxito. Para que tengan algo que perder antes de decidir a saltar por encima de su cerca.

Su problema del crimen está aquí para quedarse y no será resuelto por los premios nobel y los tratados de paz. Por lo general, tuve suerte viajando por seis meses sin mayores incidentes, aparte de una vez donde yo era el único pasajero en un autobús que fue robado en las afueras de Bucaramanga por un adolescente con una pistola. Tanto el adolescente como el conductor parecían ver esto como algo normal. El adolescente no tenía nada que perder y el conductor no tenía esperanza de un cambio. Pero el crimen solo empeorará a medida que se amplíen las brechas entre los colombianos exitosos y los débiles y abandonados con su pobreza, falta de educación y adicciones. Colombia debe priorizar a esas personas y dar más posibilidades de reducir las brechas, e invertir fuertemente en educación y otros programas informales que dan una oportunidad a los jóvenes y adultos mayores.

Una vez decidí visitar Camarones en La Guajira para tener un “escape” cerca del mar y del desierto. Mientras estaba sentado, pedí un pescado de uno de los quioscos en la playa y un perro se acercó a mi mesa. Me sentí triste y le di unos huesos y esperé a que se fuera. Pero unos minutos más tarde, un grupo de siete niños pequeños se sentó alrededor de mi mesa, me miraron y luego tuvieron el coraje de empezar a comerse los huesos del pescado. El plato quedó limpio después de 2 minutos, cuando ya se habían ido.

Esto me hace hablar de la Colombia que he visto en Medellín y Bogotá, que es solo una parte de un panorama más amplio, muy inquietante. Salí de Camarones ese día  sintiéndome triste, pero también muy afortunado de no vivir allí. Desafortunadamente, ellos no pueden hacer lo mismo. Estoy 100 por ciento seguro de que  esos niños siguen con hambre.

Las personas que no tienen nada que perder, los niños abandonados, serán el futuro problema de Colombia. En unos cuantos años, ellos serán los que estén derrotados pidiendo dinero en la calle o en un restaurante. Verán la versión más emprendedora de ellos en prisión después de haber cometido algún crimen. Pueden incluso ver la versión demagógica y carismática de uno de ellos que exigirán justicia para todos, mientras destruyen su economía y sus logros. No pueden mantenerse a ustedes y a sus familias aislados, seguros, felices y prósperos con cercas en sus casas, pero una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil.

Cada colombiano debe ayudar activamente al eslabón más débil a ser más fuerte antes de que sea demasiado tarde. Cuiden de su gente y asegúrense de que todos los niños tengan la oportunidad de tener éxito y asegurarse de que todos tengan la oportunidad que merecen. Así, Colombia puede continuar con el gran impulso que trae y se podrá convertir en el país que merece ser.

http://www.semana.com/mundo/articulo/las-duras-impresiones-de-un-israeli-que-vivio-en-colombia/539856

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