“Colombia no acepta más la lucha armada como camino”: Monseñor Monsalve


Enero 20, 2019 – 07:50 a.m. Por:Olga Lucía Criollo / Reportera de El País

Monseñor Darío de Jesús Monsalve

El arzobispo de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve.

El ELN no se debe a un gobierno o a otro, se debe al pueblo colombiano y el pueblo colombiano no acepta más violencia, no acepta más lucha armada como camino, ese es un desgaste ya vivido y superado”.

Así responde el arzobispo de Cali, Darío de Jesús Monsalve, al preguntarle por un mensaje para esa guerrilla, señalada por las autoridades como responsable del atentado cometido el jueves contra la Escuela de Cadetes de la Policía.

Reflexivo, cuidando mucho más sus palabras, quien se la ha ‘jugado’ por la llamada Paz Completa que muchos reclaman para Colombia, monseñor Monsalve dice que sigue dispuesto a servir de facilitador con ese grupo armado, porque “la tarea de la paz no depende de la favorabilidad o de la oposición que uno pueda tener frente a esa responsabilidad”.

¿Qué reflexión hace sobre lo ocurrido en la Escuela de Cadetes?

Más que una reflexión, es el sentimiento común de repudio a semejante atrocidad, pero también de solidaridad muy inmediata, desde mi condición de sacerdote y ciudadano, con todas estas familias afectadas, con los heridos que se están recuperando y con la institución de la Policía. Pero también pienso que estos hechos necesitan ser digeridos con cuidado, evitando ser manipulados frente a estos acontecimientos inaceptables como hechos de violencia, de terrorismo, pero al mismo tiempo el pueblo debe, sin duda alguna, mantener el espíritu del futuro inmediato de Colombia, que es inseparable de la convivencia y de una paz lograda por vía de acuerdo.

En lo personal, ¿cómo lo afecta el que estos diálogos hayan terminado así, ya que usted fue facilitador de los mismos y tantas veces llamó a las partes para que se evitarán tragedias como esta?

Desde el punto de vista de la coyuntura política que tiene el país, me causa tristeza y me duele, como lo he dicho en otras ocasiones, que no se valoren los pasos que con sacrificio se han venido construyendo, sacrificio de muchas gentes, y siento también que la construcción de paz en el país no se agota entre el Gobierno y un grupo subversivo, como no se agotó la paz tampoco en el Acuerdo de La Habana. Pero el tema fuerte aquí es el pueblo colombiano mismo, es la comunidad internacional que ha venido acompañando al pueblo colombiano y es el imperioso sentido de garantizarle un mañana sereno a las nuevas generaciones. Este atentado es un golpe directo a la juventud colombiana, truncó vidas y sueños jóvenes e inocentes, ni los jóvenes ni sus familias ni los militares, nadie debe contagiarse de la carga de odio que explota vidas. Por eso esas nuevas generaciones se deben garantizar un mañana superando las violencias de las viejas generaciones que, como se ha dicho, piensan más en las próximas elecciones que en las venideras generaciones.

El exnegociador de paz con las Farc Juan Fernando Cristo ha planteado que es mejor levantar la mesa y atacar militarmente al ELN y esperar otro momento para el diálogo, ¿qué opina?


Evitando polémicas, porque no es este ni el día ni la hora para las polémicas, pero sí hay que decir que en ningún momento el diálogo queda como un accesorio. El diálogo en una sociedad conflictiva es parte sustantiva de esa sociedad que necesita sobrevivir y que necesita abrirse horizontes y Colombia sí que los necesita. Colombia no puede seguir perdiendo tiempo, vidas, riqueza, paz y tranquilidad.

Lea también: ‘La huella de dolor que el ELN dejó en dos familias vallecaucanas’.

¿Qué mensaje le envía al ELN?

Yo les pido tres cosas siempre: la primera es la verdad. En este caso es la del atentado. El ELN debe ser absolutamente claro, contundente, objetivo en esto. Necesitamos la verdad, porque este es un hecho que tiene un contexto muy difícil, complejo y polifacético y esto significa muchísimo para la sociedad, de tal manera que es urgente la verdad, que se sepa qué papel tuvo el ELN en esto. Y lo segundo es la lealtad: el ELN no se debe a un gobierno o a otro, se debe al pueblo colombiano y el pueblo colombiano no acepta más violencia, no acepta más lucha armada como camino, ese es un desgaste ya vivido y superado.”Colombia hoy es un foco de concurrencia universal y todo esto se está frustrando, en la medida en que la guerra arrecia y la inseguridad azota a la ciudadanía”,Monseñor Darío de Jesús Monsalve,Arzobispo de Cali.

¿Y cuál es la tercera?

La coherencia con ellos mismos y con su mensaje, si es que aún siguen pensando en un horizonte político; la coherencia con los medios, que no pueden ser indiscriminados, sin parar mientes en el daño causado, y la coherencia con el mensaje de defensa y protección de la vida, que han dicho tantas veces y que esperamos verlo en relación con la vida humana, con la dignidad y la libertad de las personas y en relación con el medio ambiente.

¿Para usted son convincentes los argumentos dados por las autoridades en el sentido de que sí fue el ELN el responsable de ese hecho?

En este momento la autoridad no tiene título de ninguna índole, es el Estado, no es la autoridad de tal o cual Gobierno, de tal cuál o institución. Aquí es el Estado y la sociedad, y yo espero que el Estado no actúe como Gobierno sino como Estado, y que la sociedad actúe como sociedad y no como partido.

El presidente le pidió al Gobierno de Cuba que capture a los negociadores del ELN que están allá, pero hay quienes dicen que eso viola los protocolos que se pactaron al inicio de las conversaciones. ¿Cree que hubo precipitud en esa solicitud?

Esa respuesta la deben dar los especialistas en el asunto y los gobiernos implicados y creo que tomar decisiones bajo el dolor intenso que tiene Colombia no es lo mejor, el dolor es el dolor y las decisiones van encaminadas a la verdad, a la justicia y al orden, pero cuando se trata de realidades tan decisivas para una nación, como es la paz y el monopolio de la fuerza y de las armas por parte del Estado, hay que pensar más allá de esos términos de ejercicio de la autoridad, es decir, hay que pensar en términos del futuro necesario, posible, inmediato y a mediano y largo plazo.

Lea también: ‘La amenaza del ELN: así está hoy la guerrilla que desafía al Estado colombiano’.

De manera increíble, el atentado también ha avivado la polarización política que padece el país, ¿cómo evitar esa otra tragedia?

Yo creo que la solidaridad es con la defensa y la protección de la vida de todos los colombianos sin excepción, y la solidaridad con un pueblo que ha venido luchando por construir su paz y que no puede permitir que esa paz sea asaltada por fuerzas tenebrosas que se está todavía por precisar bien quiénes son. Me da pie la pregunta para insistir en que la situación se maneje con el sentido del Estado, es decir, los que trabajamos por la paz no lo hacemos por un gobierno u otro, lo hacemos por el sentido de una sociedad y de su Estado, sus instituciones, su futuro, y por eso creo que en este momento hay que reaccionar con silencio, con sencillez, sin vociferaciones y sin caer en las trampas de la manipulación.

¿Cree que lo sucedido con el ELN puede afectar la implementación del Acuerdo de Paz con las Farc?

El proceso de una sociedad que camina hacia la paz no solo por unos acuerdos y pactos sino que camina ella misma como gestora de convivencia y participa en la solución de sus problemas es un esfuerzo de largo aliento, así que lo que está en peligro es que no solo no exista una política gubernamental de paz, sino que se pierda el horizonte de la necesidad de la paz para que el progreso de Colombia sea posible.

¿Pese a todo lo que le ha costado, usted sigue dispuesto a ser facilitador de los diálogos si las partes o una de ellas se lo pide?

Claro, ya lo he dicho en las respuestas anteriores, nosotros, desde la fe, y yo muy en concreto como Iglesia, sé que la tarea de la paz no depende de la favorabilidad o de la oposición que pueda tener uno frente a esta responsabilidad. Nosotros estamos trabajando por la paz, no lo hemos dejado de hacer, y si no tenemos un marco político para ayudar en los diálogos y en los acuerdos, pues trabajamos en el marco jurídico y constitucional y en el marco pastoral y en nuestra misión sacerdotal y de Iglesia.

Precisamente sobre otra cruzada que usted ha emprendido, muchos colombianos lamentan que la muerte de los líderes sociales no genere tanto rechazo como el padecimiento de los venezolanos y la tragedia de los policías que acaban de morir, ¿está de acuerdo?

Cómo le digo es toda vida humana y la vida de todos, de todos sin excepción. Nosotros sentimos dolor por el que probablemente fue un suicida y también sentimos dolor por tantos que cogen el camino de la desesperación y de la violencia, como sentimos repudio y tristeza y cercanía solidaria con todas las víctimas y con las familias que en el silencio tal vez tengan que vivir la tragedia de ser familia de un violento o de ser la familia de un víctima.

Mensaje

“Nuevamente el ánimo destructor que mueve a personas y organizaciones criminales golpea nuestros anhelos de vida, verdad y reconciliación. La violencia es el arma del poder enceguecido, idolátrico, que se impone con crudeza, sin parar mientes en los medios y el daño que causa. Convertida en arma de terror y pánico, pretenderá siempre esconder los peores y más inhumanos instintos.

Al testimoniar nuestra solidaridad eclesial y ciudadana con las víctimas fatales, los heridos, las familias y la Institución de la Policía Nacional, abogamos por la cordura y la sensatez del pueblo colombiano ante este asalto a sus más legítimas aspiraciones de paz.

Nos atenemos al poder supremo del Espíritu Divino, el de Jesucristo y Dios, para que actúe sobre los espíritus de todos nosotros, generación de estos tiempos enrarecidos, iluminando las conciencias y guiando nuestras actuaciones.

Las almas de los difuntos encuentren en Dios la paz negada por los humanos. Los cuerpos de los heridos lleguen a la mejor recuperación posible. Las familias hallen consuelo. Y toda la población sea solidaria en la esperanza que nunca debemos perder, porque es la esencia del vivir humano y del futuro de todos”.

https://www.elpais.com.co/proceso-de-paz/colombia-no-acepta-mas-la-lucha-armada-como-camino-monsenor-monsalve.html?fbclid=IwAR2_FDlTXiXwr

COMUNICADO DE LA CRC SOBRE LOS ULTIMOS ACONTECIMIENTOS DE VIOLENCIA EN COLOMBIA.


COMUNICADO:
Los religiosos y religiosas de la Conferencia de Supervisores Mayores Relaciones de Colombia – CRC, nos unimos a todas las voces de estudio de los actos terroristas ocurridos en la ciudad de Bogotá y que acabamos con los sueños y la ilusión de 21 Nacional y que se ha Producido más de 60 heridos y significativos. Y hacemos memoria de todos los lideres soci …Ver más

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47 años de la muerte del OBISPO, PROFETA Y MARTIR, GERARDO VALENCIA CANO


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Cuando el Papa A.Juan XXIII.convocó, el 25 de diciembre de 1961, por el medio de la constitución: «HUMANAE SALUTIS», la realización del CONCILIO IVA para 1962.
GVC, recibió los textos con los temáticos a tratar en el Concilio, GVC, LO estudio y con base en el mismo. 
Como viaje era costoso, los buenos hermanos de Btura, el banquete con el fin de recaudar fondos para el viaje de su obispo. Este banquete se realizó y se recaudó suficiente dinero para viajar a Roma con permanencia de tres meses.
Aquí pasó un caso insólito, que uno ahora se pregunta …. GVC..estaba loco o qué?
Cuando llegó el momento de realizar el viaje, GVC, se despidio de los sacerdotes y fieles, fue a despedirse personalmente donde las Hermanitas de Anunciación, Kilómetro 5, se construyó el colegio Politécnico y el GVC, la falta de fondo a para continuar la obra.
Escuchen lo que hizo este buen hombre: «El donó todo el dinero que había recibido para el viaje.Las Hermanistas lo hicieron sin saber el objetivo de ese dinero y lo despidieron.»
Así es como son las cosas de Mons.
Todo lo que pueda y se aproveche de él, por su benevolencia.
Imagínese, las llamadas de atención respetuosa que el padre ANTONIO RUIZ, EL Economo del vicariato.
Trabajar y convivir con un Santo es más difícil de esta vida (aparte de P GJG y algunos comentarios personales)

Fomado del FB escrito por Ferdinand Peña Posso

HOMENAJE A MONS. GERARDO VALENCIA POR LA ENTREGA DE SU VIDA AL SERVICIO DE LOS MAS NECESITADOS. ENERO 21/72-ENERO 21/19


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GERARDO VALENCIA CANO : PROFETA, APOSTOL DE LA NO VIOLENCIA, OBISPO DE INDIGENAS, NEGROS Y BLANCOS.

Papa: Tengo dos dolores en mi corazón: Colombia y el Mediterráneo


20/01/2019, 14.17VATICANO


En el Ángelus, el Papa Francisco recuerda el ataque terrorista en Bogotá y el ahogamiento de 170 migrantes frente a Libia y el Mar de Alborán. “Hablamos con la Madre para que Ella le hable a su Hijo. Y Jesús nos sorprenderá”. En los próximos días, el pontífice estará en Panamá, para la 22a JMJ del 22 al 27. La nueva aplicación “Haga clic para orar” del Apostolado de la Oración. Saludos para los amigos italianos de la Asociación Raoul Follereau y los Hansenians.

Ciudad del Vaticano (AsiaNews) – “Hoy tengo dos dolores en mi corazón: Colombia y el Mediterráneo”: el Papa Francisco comenzó después del Angelus de hoy con peregrinos en la Plaza de San Pedro, recordando el ataque el 17 de enero en Bogotá, en la escuela de la policía nacional. , donde murieron 21 personas y más de 68 resultaron heridas. A esto se sumaron las tragedias que tuvieron lugar ayer en el mar Mediterráneo y hace unos días, donde naufragaron respectivamente 117 y 53 migrantes de Libia y el Mediterráneo occidental, respectivamente. El primero ocurrió en la costa libia; Sólo tres personas admitidas en la isla de Lampedusa fueron salvadas. El segundo naufragio ocurrió en el Mar de Alborán, donde solo un sobreviviente se recupera en Marruecos.

Hablando del ataque en Colombia, y asegurando su “cercanía con el pueblo colombiano”, el Papa dijo: “Rezo por las víctimas y sus familias, y sigo rezando por el camino de la paz en Colombia”.

Al recordar a las 170 víctimas de los dos naufragios, Francisco comentó: “Estaban buscando un futuro para sus vidas. Quizás víctimas de traficantes de personas. Oramos por ellos, por aquellos que tienen la responsabilidad de lo que sucedió”. Y después de un breve silencio, recitó un Ave María junto con los peregrinos.

Anteriormente, el pontífice había hecho una pausa para comentar sobre el Evangelio de la misa de hoy, que narra el milagro de Caná, el agua que Jesús transformó en vino, después de que María se da cuenta de que en el banquete de bodas “no tienen más vino”. El papa habita en la figura de maria. “Me gustaría enfatizar una experiencia que muchos de nosotros hemos tenido. Cuando estamos en situaciones difíciles, con problemas que no sabemos cómo resolver, cuando nos falta alegría … Tenemos que ir a Nuestra Señora y decir: El vino está terminado, ya no tenemos más vino. Ella irá a Jesús para decirle: Mira esto, mira esto: no tienen vino. Luego volverá a nosotros y nos dirá: Lo que él te diga, hazlo. …. Hablamos a la Madre para que Ella le hable al Hijo. Y Jesús nos sorprenderá “.

“Que la Santísima Virgen, concluyó, nos ayude a seguir su invitación:” Lo que sea que te diga, hazlo “, para que podamos abrirnos completamente a Jesús, reconociendo en la vida cotidiana los signos de su presencia vivificadora”.

Después de la oración mariana y los llamamientos para Colombia y los inmigrantes ahogados en el Mediterráneo, el Papa Francisco recordó que en unos días partirá hacia Panamá, donde se celebrará la Jornada Mundial de la Juventud del 22 al 27 de enero. A menudo interrumpido por los gritos de los jóvenes, también panameños, presentes en la multitud de peregrinos, dijo: “Les pido que oren por este evento tan hermoso e importante en el viaje de la Iglesia”.

También anunció que esta semana se publicará el Mensaje para el Día Mundial de las Comunicaciones Sociales, “que este año contiene una reflexión sobre las comunidades de la red y la comunidad humana”, en Internet y las redes sociales como “un recurso de nuestra hora” “.

En este punto, a su lado, presentó al sacerdote jesuita Frederic Fornos, del Apostolado de la Oración, para presentar la plataforma oficial de la Red Mundial de Oración del Papa, vinculada a una aplicación llamada “Click To Pray”. “Aquí, dijo el Papa, señalando un punto en una tableta, insertaré las intenciones y las solicitudes de oración por la misión de la Iglesia. Les invito especialmente a los jóvenes a descargar la aplicación Click To Pray, y continúen rezando conmigo el Rosario. por la paz, especialmente durante la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá “.

Finalmente, hicimos dos convocatorias para el Día Internacional de la Educación, marcado para las Naciones Unidas para el 24 de enero, y para la Asociación Italiana de Amigos de Raoul Follereau, a favor de los que tienen la enfermedad de Hansens, dirigiéndose “un saludo en especial, las personas que padecen la lepra, así como la redención humanos y sociales “.

http://www.asianews.it/news-en/Pope:-I-have-two-pains-in-my-heart:-Colombia-and-the-Mediterranean-46020.html

Aquellos pastores obreros en lucha y con “olor a oveja”


‘Botas, casco y mono de obrero sobre el altar. Los curas obreros y la lucha por la justicia social, 1966-1979’, del doctor Francisco Javier Torres Barranco, desentierra del olvido un fenómeno muy relevante en Cádiz que, en pleno tardofranquismo y siguiendo el Evangelio, peleó por las libertades y los derechos laborales

Paco Sánchez Múgica

PACO SÁNCHEZ MÚGICA 20 DE ENERO, 2019 8 MINUTOS EN LEER

 El cura obrero Javier Fajardo, abajo a la izda. en la imagen, en su trabajo en Astilleros.

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Nacieron antes o después de la Guerra Civil y eran pastores del rebaño nacional-católico de la época, pero su conciencia social y el Evangelio estaban por encima de todo, por lo que decidieron ponerse frente por frente ante los abusos y la falta de libertades democráticas para combatirlos. “En esos momentos sentimos que venían desde el pueblo al cura a darnos, no a pedirnos. Esa era la línea que queríamos. Esas eran las cosas que nos iban dando vida”. Alfonso Castro, el jerezano afincado en Cádiz que fuera conocido como el padre de los curas obreros gaditanosera profesor de filosofía, lógica, crítica y metafísica, y a través de estas materias trataba de inculcar a los seminaristas su convicción por volcarse en este tipo de sacedorcio en el trabajo, un sacedorcio que lo mismo le llevaba a participar en movilizaciones que a acabar corriendo delante de la policía del tardofranquismo.

Jesús Maeztu, actual Defensor del Pueblo Andaluz, fue cura de la parroquia del gaditano barrio del Cerro del Moro. Allí recuerda que “hacíamos todos los papeles menos el de cura, hasta el punto que no había una misión parroquial como tal y sí emprendíamos retos sociales que entraban en contradicción con la misma” convirtiéndose la parroquia en uno de los núcleos más activos de la lucha en pro de los derechos de los trabajadores de los astilleros de la bahía gaditana y de otras luchas políticas y sociales“. Éramos el santuario de los que luchaban”, asegura.

Si en España se calcula que unos 800 sacerdotes lucharon por las libertades democráticas desde los años 60 y hasta la Transición, renunciando al salario oficial para arrimar el hombro junto a los excluidos, una parte muy importante de este fenómeno se desarrolló en la Diócesis de Cádiz. De los altares bajaron al fango de las calles sin asfaltar, soltaron los cirios y agarraron los picos y las palas, y siguieron los dictados del Evangelio: estar al lado de los más pobres y que por sus obras les conocieran. Un libro les recuerda después de tantas décadas de olvido. El doctor en Humanidades por la Universidad de Cádiz, sociólogo y politólogo algecireño Francisco Javier Torres Barranco ha convertido su tesis doctoral en la obra Botas, casco y mono de obrero sobre el altar. Los curas obreros y la lucha por la justicia social, 1966-1979 (Editorial UCA, 2018)una intensa y emotiva memoria fruto de años de investigación, recopilación documental y acceso a las últimas fuentes vivas donde ha querido contribuir “a la recuperación de la memoria histórica de los curas obreros”.

“Quien debería mantener vivas sus experiencias evangélicas y misionales, la Iglesia jerárquica de nuestros días, ha hecho poco por recordarlos como lo que fueron, unos sacerdotes que llevaron al extremo, varias décadas antes, el deseo que popularizaría el Papa Francisco de que sus curas deberían ser pastores con olor a oveja”, asegura en respuesta a lavozdelsur.es. Como explica el autor, “el libro va más allá y transciende el territorio gaditano para analizar el fenómeno desde su génesis, describir su labor sociopolítica y analizar las acciones sociales que llevaron a cabo. La idea final que me hizo decidirme por la redacción del libro fue la de intentar acabar con esa confusión existente en catalogar como cura obrero a todo sacerdote que tuviera inclinación hacia la promoción de las clases más humildes o trabajadoras o que, simplemente, desarrollaran su trabajo eclesiástico en parroquias ubicadas en barrios obreros”.

Porque, efectivamente, los curas obreros estaban en el tajo, no eran simples curas rojos, como alguna vez peyorativamente se les ha descrito. Dividido en tres partes, tras la lectura del libro, como explica Torres Barranco, “el lector comprobará que los curas obreros fueron sacerdotes que en el ejercicio de su ministerio dedicaban la mayor parte de su tiempo a una actividad profesional y el tiempo libre a su misión pastoral entre los fieles, renunciando a la paga estatal a la que tenían derecho como sacerdotes por su deseo de vivir del salario conseguido con sus propias manos”. Además, abunda, “de ordinario vivían juntos varios de ellos en domicilios particulares localizados en los mismos barrios populares en los que lo hacía mayoritariamente la clase obrera, alejados de las comodidades que les podría ofrecer otra vivienda perteneciente a la iglesia. Todo ello lo hacían con una inequívoca voluntad de permanecer dentro de la clase obrera para siempre bajo el principio de encarnación, frente a otros compromisos temporales dentro del mundo obrero“.

Juan Cejudo, otro de los curas obrero gaditanos, con su grupo de trabajo.

¿Qué le ha sorprendido más en el proceso de investigación y escritura?

En primer lugar, el vacío investigador y divulgativo sobre la figura del cura obrero existente en el ámbito académico. Cuestión que se acrecienta en el caso de la Diócesis gaditana, pues no solo fue ésta una de las primeras españolas en que se desarrolló con éxito el fenómeno, sino que también llegó a contar con una de las cifras más elevadas de curas obreros de toda la geografía española. También detecté un déficit investigador sobre dos de los, como llamo en el libro, acelerantes que influyeron decididamente para el éxito del fenómeno a nivel diocesano. Por un lado, la historia de los movimientos especializados obreros de Acción Católica  Juventud Obrera Cristiana (JOC) y Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC).

Por otro, la desconocida y apasionante etapa del obispo Añoveros al frente de la Diócesis. Mucho se ha escrito sobre su talante progresista y, sobre todo, del conocido como caso Añoveros, pero nada se ha escrito a nivel académico sobre su valiente papel de impulsor de los curas obreros de la diócesis de Cádiz en un contexto eclesiástico marcado por las pugnas entre curas progresistas y conservadores. En segundo lugar, y respecto de los curas obreros, su forma de entender la evangelización del mundo obrero: no como un deseo de conversión, sino como la invitación a vivir la palabra de Dios como la mejor forma de luchar por la justicia social, la liberación del hombre y la defensa de los derechos individuales y colectivos.

¿Hasta qué punto estaba necesitada aquella España, aquella Andalucía?

De forma transversal a toda la estructura social asistíamos a lo que suele llamar franquismo sociológico, es decir, al interés del Régimen de atraer hacia su causa ideológica a una sociedad persuadida por los nuevos valores de la sociedad de consumo. Esto trajo aparejado al menos dos consecuencias: la primera de ellas, la de socializar en la idea de que tras años de penurias y hambre, ahora que se podía disfrutar de bienes materiales, mejor era no complicarse la vida embarcándose en posibles protestas sobre el sistema político, lo que invitaba a la desmovilización. La segunda, que el carácter burocrático y autoritario del sistema lo distanciaba cada vez más del pueblo trabajador, aumentando la brecha el desempleo y los bajísimos sueldos y que significaría la pauperización de la clase obrera. Este era, a grandes rasgos, el tipo de capitalismo que imperaba en la sociedad española, andaluza y gaditana y que se reflejaba en una clase obrera que carecía tanto de conciencia política como de falta de conciencia de clase, pues su día a día en el trabajo se centraba exclusivamente en colmar sus aspiraciones de alcanzar escuelas para sus hijos, viviendas, mejores ingresos… Los obreros curas, ya pertenecientes al movimiento obrero, se rebelaron ante esta situación, uniéndose a los frentes de lucha ya abiertos para promocionar la dignidad del trabajador.

Huelga de misas y curas apaleados y en los calabozos de comisaría. Otros, despedidos de trabajo que habían logrado por oposición

Apellidos como Araujo, Mougán, Troya, Fajardo o Avelino, entre otros mucho, son algunos de los rostros del estudio. Sacerdotes, seminaristas, que potenciaron un esquema aplicable a cualquier otro marco espacial de aquella España “injusta y necesitada”. Hay varios casos documentados de la época en que el sacerdote se dirige a la propia comisaría de policía con el deseo de que se le cambie el concepto “profesión” de sacerdote por el de trabajo manual de soldador u operario. O muestras objetivas de solidaridad del pueblo trabajador con estos curas. Como rememora a este medio el autor del libro, en una ocasión una señora del barrio gaditano de Puntales se presentó voluntariamente en la casa del barrio de La Laguna donde vivían dos curas obreros para prepararles la comida y limpiar cuando se enteró de que ambos estaban solos por encontrarse en paro. En otro momento, también fue a visitarles una señora del Cerro del Moro para llevarles un cartuchito de garbanzos y otro de lentejas, y les dijo: “He ido al economato de Astilleros por un mandado y me he acordado de ustedes”. Tan agradecidos estuvieron a la señora los curas obreros que recuerdan que cuando se fue le entonaron el Te Deum.

“El cura obrero Alfonso Castro, quien me recordaba estas anécdotas tan ilustrativas, me comentaba: «En esos momentos sentimos que venían desde el pueblo al cura a darnos, no a pedirnos. Esa era la línea que queríamos. Esas eran las cosas que nos iban dando vida”. Hubo curas que hasta amenazaron con huelga de misas si el Obispado no les aceptaba un cambio de destino en la provincia, y hubo otros que tenían casi imposible encontrar trabajo, pues los contratos que se hacían en magistratura terminaban pasando por la Brigadilla político socialpara ser cotejados con los ficheros de la Policía, o incluso llegaron a ser despedidos de otros empleos aunque éste hubiera sido obtenido por oposición. Muchos de ellos fueron detenidos, maltratados en estancias policiales y durmieron en los calabozos, rodeados de otros obreros que “olían” a subversivos.

“Los trabajadores de los años 60 y 70 del pasado siglo podían gozar de unos derechos ahora inexistentes, pero era un trasfondo para justificar bajos salarios y explotación”

Si uno observa los datos de exclusión social y desempleo, especialmente en la Bahía de Cádiz, donde discurren muchos episodios de su libro, pensaríamos que no se ha evolucionado tanto… ¿o es que siempre parece que cualquier tiempo pasado fue mejor?

Esa misma sensación tuve yo en la fase de trabajo de campo. Incluso hubo un momento en que llegué a pensar que ahora la clase trabajadora está peor. ¿Por qué? Porque los trabajadores de los años 60 y 70 del pasado siglo podían gozar de unos derechos ahora inexistentes: viviendas, escuela de formación profesional donde los niños de los productores (terminología franquista) podían estudiar, un dispensario, un economato donde se adquirían las cosas más baratas que en cualquier supermercado y hasta, en el caso de grandes empresas gaditanas, la participación en las tradicionales casetas de feria. Evidentemente esta situación, aparentemente privilegiada, escondía un trasfondo: todo ello no era más que una estrategia de las grandes empresas para justificar la explotación y los bajos salarios. La empresa quería aparecer más que como tal, como parte de la familia.¿Quién desea pelearse con la familia? Nadie.

“El obrero era socializado desde el mundo empresarial para que se centrara en conseguir tales recompensas empresariales, lo que le invitaba a su desmovilización ante las injusticias y penalidades que padecían”

El obrero era socializado desde el mundo empresarial para que se centrara en conseguir tales recompensas empresariales, lo que le invitaba a su desmovilización ante las injusticias y penalidades que padecían, aunque de ellas fuera conscientes. El resultado era el desconocimiento de leyes y derechos laborales, que aunque pocos, existían. Ante ese abuso, la patronal no tenía un contrapeso sindical (recordar que el sindicalismo de clase obrero estaba prohibido), pues el sindicato vertical, como era reconocido por todos, estaba más aliado con los empresarios que con los obreros.

Maeztu, hoy Defensor del Pueblo Andaluz pero cura obrero en el pasado, junto al autor del libro Francisco Javier Torres Barranco, durante una pasada presentación de la obra.

En una época en la  iglesia católica no pasa por sus mejores momentos, con escándalos y desafección de muchos de sus fieles, se hacía imprescindible poner de relieve el papel de estos curas obreros que lo dieron todo a cambio de nada. Pero ¿cómo surgió este fenómeno dentro de la Iglesia? Torres Barranco lo explica: “Lo que hicieron los curas obreros (y esto puede sorprendernos a los católicos de hoy), no fue ni más ni menos que obedecer los mandatos de la Iglesia de entonces. Me explico: gracias al concilio Vaticano II se obtuvo la conciencia de que el mundo de la década de los sesenta del siglo XX era tan moderno como injusto. La Asamblea Conjunta de obispos-sacerdotes de 1971 contribuyó decididamente a que los curas asumieran el compromiso de una Iglesia misionera, libre y profética frente al poder, orientada hacia los alejados y al servicio de los más pobres. Y ¿quiénes eran los más pobres de entonces? Los trabajadores manuales”. De la simpatía a la empatía con la clase obrera, “un encarnamiento” en la clase trabajadora, y un empoderamiento que alcanzó ésta gracias a la labor de esta suerte de misioneros en una tierra necesitada de casi todo. Y el pueblo acabó dándoles, no pidiéndoles.

https://www.lavozdelsur.es/aquellos-pastores-obreros-en-lucha-y-con-olor-a-oveja/

Mujer católica romana fue ordenada sacerdote en J’burg Sudáfrica 19/01/2019


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Con gran alegría informamos que Dianne Willman, de 44 años, fue ordenada sacerdote católico el 19 de enero de 2019 en Klipkerk en Mosaiek, Fairland, Johannesburgo, Sudáfrica, a las 2 p.m. hora de Sudáfrica. La obispo Patricia Fresen de Roman Catholic WomenPriests (International RCWP) fue la ordenación del obispo. A la sagrada ordenación que siguió a la forma tradicional asistieron seres queridos y simpatizantes llenos del Espíritu y la felicidad para ella y para la Iglesia Católica Romana que necesitaba una renovación y una nueva liderazgo de servicio. Reverendo Cararyl Conroy Johnson, de los EE. UU., Región Oriental de RCWP. También asistió a la Santa Misa. La misa de las Órdenes Sagradas es esencialmente tradicional, excepto que la ordenada se postra ante el altar y no ante el obispo.

La ordenación de Dianne al sacerdocio cumple un llamado que Dianne experimentó por primera vez cuando era niña y asistía a la Escuela Católica cerca de Durban, Sudáfrica. Antes de los estudios universitarios, Dianne pasó un año de discernimiento dentro de una congregación religiosa, las Hermanas Misioneras de la Preciosa Sangre. Aunque la vida con esta Orden la atrajo, su pasión por la justicia social que se vive en el mundo fue la llamada más fuerte. Completó su licenciatura en la Universidad de Natal y su Maestría en Derecho en la Universidad de Witwatersrand. Actualmente está completando las etapas finales de una maestría en Filosofía / Teología / Espiritualidad y se está formando como Director Espiritual.

Ha trabajado durante 20 años en diversas capacidades legales. Durante 2012 prestó servicios durante cuatro meses como asesora legal de la Misión de Observadores Permanentes de la Santa Sede ante las Naciones Unidas. Participó en la Comisión de las Naciones Unidas sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer dedicada al empoderamiento de las mujeres y la promoción de la igualdad de género. Esta oportunidad profundizó sus ideas sobre las conexiones entre religión y género. Dianne es miembro de grupos de la reforma católica como We Are All Church, Sudáfrica. También es facilitadora de retiros y es miembro de la Junta de un Centro de espiritualidad integrado conocido como Bohareng.

Un momento decisivo con respecto al sacerdocio llegó a Dianne durante un peregrinaje a Israel en 2004. Mientras caminaba por el lugar donde Jesús caminaba, ella afirmó su llamado al sacerdocio. Ella sabía que cumpliría la llamada cuando fuera el momento adecuado y compró su robo, cáliz y patena con confianza y anticipación. Después de completar el programa de discernimiento y preparación con RCWP, ella estaba lista para responder al llamado con “con la ayuda de Dios, estoy listo”. Su amor íntimo por Cristo y el pueblo de Dios ahora incluirán su lucha continua por la dignidad, el respeto y la igualdad de todas las personas y el ministerio sacramental. Su valor para hacer esto contra legem, pero con órdenes sagradas válidas, la guía en cada acción. Aunque el costo personal de responder a la llamada es alto, en un nivel más amplio, Dianne cree firmemente que la necesidad de acción para iniciar una nueva era del Espíritu es mayor. donde se puede ver que las mujeres pueden representar la imagen de Cristo y todas son bienvenidas a la mesa. Habiendo experimentado la vida en un país que sufrió bajo las leyes opresivas del Apartheid, sirviendo como abogado y amando a una iglesia que prohíbe su participación sacerdotal, Dianne está dispuesta a transgredir la Ley Canónica porque, como las leyes del Apartheid, es una ley injusta. Ella cree que tal ley no puede, con buena conciencia, ser justificada obedientemente. Ella está dispuesta y es capaz de servir al pueblo santo de Dios, todos ellos, como un sacerdote católico romano. y amando a una iglesia que prohíbe su participación sacerdotal, Dianne está dispuesta a transgredir la Ley Canónica porque, como las leyes del Apartheid, es una ley injusta. Ella cree que tal ley no puede, con buena conciencia, ser justificada obedientemente. Ella está dispuesta y es capaz de servir al pueblo santo de Dios, todos ellos, como un sacerdote católico romano. y amando a una iglesia que prohíbe su participación sacerdotal, Dianne está dispuesta a transgredir la Ley Canónica porque, como las leyes del Apartheid, es una ley injusta. Ella cree que tal ley no puede, con buena conciencia, ser justificada obedientemente. Ella está dispuesta y es capaz de servir al pueblo santo de Dios, todos ellos, como un sacerdote católico romano.

¡Felicidades Reverenda Dianne y gracias a Dios!

Rev. Dr. Judith Lee, RCWP 
Ministerio de Buen Pastor de SW Florida, EE. UU. UU.

https://judyabl.blog/2019/01/20

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