VATICANO: Lo que no se ha contado de la reunión del Papa con los obispos de Chile


La crisis de los abusos en la Iglesia chilena ha causado también malestar y división dentro de la Conferencia Episcopal

Fue inevitable la presentación de renuncias por escrito de los 34 obispos chilenos que se reunieron durante tres días con el Papa Francisco en el Vaticano para afrontar la crisis de los abusos de poder y sexuales por parte del clero de este país. Ahora queda esperar la última palabra del Pontífice.

Declaración a la prensa de los obispos chilenos. Declaración a la prensa de los obispos chilenos. RC

Un artículo de…

Mercedes  De La Torre
Mercedes De La Torre

Corresponsal en el Vaticano

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Este caso “podría poner en juego la credibilidad del actual Pontificado”, así han confiado analistas laicos, pero también miembros eclesiales de Chile. Como se sabe, esta semana en Roma el Papa Francisco se ha reunido durante tres días con 34 obispos chilenos, quienes habían sido convocados con esta carta para afrontar la crisis de los abusos por parte del clero de este país. Si bien no es la primera vez que en este espacio abordo la cuestión, merece la pena recordar algunos antecedentes.

En primer lugar, es importante recordar el clima previo al viaje del Papa a Chile. Este caso era una cuestión que requería atención, el tema estaba en la agenda de los medios, como habíamos informado en Religión Confidencial, y obviamente había malestar dentro de la Iglesia chilena también.

Por ejemplo, fuentes de la Iglesia en Chile me han confiado que, al centro de la cobertura local del viaje papal, no estaba Bergoglio, sino el prelado Juan Barros, el actual obispo de la diócesis de Osorno acusado por presunto encubrimiento del sacerdote Fernando Karadima condenado en 2011 por haber cometido abusos.

Sin embargo, el video que mostró la lamentable respuesta del Papa ha complicado mucho la situación y cobró, obviamente, un eco mundial. La “tolerancia cero” en la Iglesia ante los casos de los abusos -impulsada con más fuerza desde el Pontificado de Benedicto XVI- perdió credibilidad a pesar de encontrarse a la base de la reforma de Francisco. Escándalo que provocó la nueva misión encabezada por el arzobispo maltés Charles Scicluna.

Falta de información veraz

Otra cuestión que llama mucho la atención es que el mismo Bergoglio haya aceptado que previamente no habría recibido suficiente “información veraz y equilibrada”, por lo que miembros de la Curia se preguntan a quién -o quienes- se refería el Pontífice.

Por ejemplo, se sabe que por oficio quien informa al Papa de estas cuestiones es el Nuncio Apostólico. Sin embargo, otras fuentes locales acusan también de haber “filtrado” la información al Vaticano del mismo Karadima y posteriormente de Barros a tres cardenales: el chileno Jorge Medina Estévez, prefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino, al italiano Angelo Sodano, actual decano del Colegio Cardenalicio e incluso al chileno Francisco Javier Errázuriz actual miembro del C9, el consejo de cardenales que asesora en la reforma a Francisco.

Por otro lado, varias voces chilenas coinciden en el destacado papel que jugó el jesuita español Germán Arana, quien le predicó un mes de Ejercicios Espirituales a Juan Barros antes de su ordenación episcopal y que, según estas fuentes, habría avalado ante Francisco el nombramiento como obispo de Osorno.

Dolor y enojo

Pero muchos que no han seguido el caso desde hace tiempo podrían interrogarse: ¿Por qué tanta insistencia con Juan Barros? En realidad, no fue el único obispo cercano a Karadima, pero lo grave es que algunas víctimas han acusado al actual obispo de Osorno no solo de haber encubierto, sino de haber sido testigo de los abusos, cuestión que hace que el nombramiento episcopal sea visto no solo como un castigo, sino como una “promoción”. Esto ha reabierto viejas heridas y ha causado mucho asombro y molestia también dentro de los fieles chilenos.

Asimismo, cabe destacar que actualmente está en curso un juicio en el que las tres víctimas recibidas recientemente en Santa Marta por el Papa han solicitado por daños 480 millones de pesos chilenos (alrededor de 650.000 euros). En estos días, podrían recibir la segunda sentencia tras la apelación presentada por Cruz, Murillo y Hamilton después de que el primer fallo fuera a favor del Arzobispado de Santiago de Chile.

Diferencia de “tonos”

Por último, los expertos comparan esta crisis en Chile con la ocurrida hace varios años en Irlanda. A pesar de las diferencias de los casos, destacan también la carta enviada por Benedicto XVI  en mazo de 2010, la cual tenía un enfoque principalmente pastoral. En este sentido, fuentes chilenas han hecho notar el tono radicalmente distinto de la reciente carta de Bergoglio a los obispos chilenos que parecía más bien una fuerte corrección fraterna.

De este modo, el hecho de que el episcopado chileno haya declarado con unanimidad nuevamente su solicitud de perdón “por el dolor causado a las víctimas, al Papa, al pueblo de Dios y al país por sus graves errores y omisiones” además de haber presentado su renuncia por escrito al Pontífice es un gesto concreto de la actitud de disponibilidad que los pastores tienen. Entre los 34 prelados chilenos presentes en Roma se encontró también el mismo mencionado Juan Barros.

Ahora la decisión final, que algunos dicen podría ser tomada durante las próximas semanas, está en manos de Francisco. Una tarea nada fácil. En caso de aceptar la renuncia de uno, tres o más obispos (presuntamente cercanos a Karadima) y, sobre todo, el nombramiento de los sucesores para cubrir las probables sedes vacantes. Mientras tanto las heridas en la sociedad chilena tardarán mucho más tiempo en sanar.

https://www.religionconfidencial.com/cronica_de_roma/contado-reunion-Papa-obispos-Chile_0_3150284956.html?utm_term=Lo%20que%20no%20se

 

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Vicario de la Diócesis de Talca: Puede haber una renovación muy grande en la Iglesia


Publicado:  | Autor: Jaime Morales – Cooperativa

Llévatelo:

El vicario del clero de Talca, el sacerdote Sergio Cereceda, dijo en una misa en la Catedral, este domingo, que “puede haber una renovación muy grande” de la Iglesia Católica chilena tras la renuncia de todos los obispos del país. Entre los que pusieron el cargo a disposición está el líder de su Diócesis, Horacio Valenzuela, ex miembro del círculo cercano de Karadima y acusado de encubrir sus abusos.

“No hay lugar en el sacerdocio para quienes dañan a los jóvenes”


La frase es de Juan Pablo II y constituye la severa respuesta pontificia a la hecatombe que en el año 2002 se registraba en Estados Unidos, con la explosión de casos de pederastia. En ese contexto, Juan Pablo II convocó a un encuentro interdicasterial con los cardenales de Estados Unidos, reuniendo a 24 cardenales y obispos.

Al concluir dicho encuentro, el 23 de abril de 2002, el Papa dirigió un discurso donde manifestó aquella expresión, que ha quedado grabada en la memoria eclesial como una severa advertencia para los abusadores.

La frase literal dice: “La gente debe saber que en el sacerdocio y en la vida religiosa no hay lugar para quienes dañan a los jóvenes.”

Dicha sentencia vuelve a tomar especial actualidad, con el reciente encuentro que el Papa Francisco ha tenido con los obispos chilenos, donde la jerarquía episcopal ha sido severamente responsabilizada por su negligente y culposa actuación frente a crímenes intolerables. Ello porque cabe esperar, como ya ha comenzado a ocurrir, que muchísimos más casos comiencen a hacerse públicos, en Chile y en el mundo.

La advertencia que Juan Pablo II hizo a los abusadores, en la actualidad debiera comprometer también a los superiores por su negligente actuación en la protección de las víctimas, como por complicidad y encubrimiento.

Un año antes del encuentro del Papa con los cardenales estadounidenses, la Congregación para la Doctrina de la Fe, presidida entonces por el cardenal Ratzinger, había actualizado los procedimientos canónicos para el tratamiento de estos crímenes. Posteriormente en el año 2010, el Papa Benedicto XVI los modificó, incorporando otros delitos y ampliando el plazo de prescripción canónica de diez a veinte años.

Los efectos prácticos de esos cambios normativos derivan en lo que el Código de Derecho Canónico tipifica como la pena más severa que puede afectar a un abusador, cual es la “pérdida del estado clerical”. Al respecto, el anterior Código de Derecho Canónico (modificado en 1983) definía dicha sanción como “reducción al estado laical”.

Cuando Juan Pablo II enunció aquella advertencia, que no hay lugar en el clero para los abusadores, tenía presente aquella sentencia canónica de la “reducción al estado laical”. Dicha frase nunca ha sido cuestionada y ha sido asumida como una tautología irrefutable.

Sin embargo, éste es el momento oportuno para expresar, con gravedad, que esa frase contiene un error eclesiológico profundo. Sí, porque lo que la Iglesia establece con ello, es que la inmundicia que genera tal sanción dentro del clero, debe ser castigada con el ejercicio de la vida laical para quien lo realiza.

Entonces es urgente recordar hoy, al Papa Francisco, que el laicado no es el vertedero de los criminales de la Iglesia.

En la práctica hay que proscribir de la documentación y del lenguaje eclesial esa frase, que se repite con demasiada insistencia, porque la misma es una expresión colegiada de la jerarquía, que ofende y que se constituye en una forma sutil de abuso de poder contra el laicado.

Ser laico o laica en la Iglesia no es un castigo, es una dignidad maravillosa en la que Dios puso todas las potencialidades de la vida humana, con el anhelo de su plena realización. La inmundicia de la Iglesia no es patrimonio del laicado, afortunadamente porque al ser marginados de las decisiones de la Iglesia, el laicado ha salido indemne de esa culpa.

Sin embargo, es oportuno recordar la historia de la sucesión apostólica, donde uno de los doce, ungido por Jesucristo como apóstol (hoy sería obispo), faltó gravemente a la confianza del Maestro, vendiéndolo por treinta monedas de plata.

Desde ahora, es indudable que la alta jerarquía tiene un nuevo problema a resolver, porque de esto se derivan responsabilidades institucionales, fundamentales e ineludibles, con ese clero que ha corrompido su vocación sacerdotal y religiosa.

Mientras tanto, el laicado seguirá ejerciendo su vocación, desde ese servicio silencioso, fecundo y permanente, en los más variados ámbitos de la vida humana.

http://opinion.cooperativa.cl/opinion/religion/no-hay-lugar-en-el-sacerdocio-para-quienes-danan-a-los-jovenes/2018-05-20/070307.html

CHILE: Obispo Goic suspendió a 12 curas de la Diócesis de Rancagua tras denuncias


 

Autor: Cooperativa.cl

El prelado tomó la medida tras haber reconocido que no actuó con “agilidad” ante presuntas “conductas impropias” de los religiosos.

“Tienen mecanismos para abusar de niños y encubrirse”, acusó una víctima de otro caso similar denunciado en 2016.

Obispo Goic suspendió a 12 curas de la Diócesis de Rancagua tras denuncias

Llévatelo:

El obispo Alejandro Goic suspendió a 12 presbíteros de la Diócesis de Rancagua tras las denuncias de “conductas impropias” que evidenció un reportaje de Canal 13 emitido la noche del viernes.

La medida, que publica hoy La Tercera, es de carácter temporal “mientras se efectúa la revisión de cada caso” que involucra a los religiosos, y se da luego de que Goic pidiera perdón públicamente por haber actuado “sin la agilidad adecuada” ante las acusaciones.

En la nota periodística del viernes, Elisa Fernández, ex coordinadora de pastoral juvenil, denunció que existe una organización dentro de la iglesia de Rancagua llamada “La Familia”, que está liderada por alguien que se hace llamar “La abuela”, y en la cual participa el párroco de Paredones, Luis Rubio, quien reconoció haber enviado imágenes semidesnudo a un supuesto menor.

Este caso trae el recuerdo de los abusos sexuales destapados en 2016 en la pastoral juvenil Revive, que funcionó en la Parroquia San José Obrero de Rancagua y que, en su momento, también fueron revelados por un reportaje.

Una de las víctimas de ese caso, Fernando Brierley, acusó esta vez que en la Iglesia “tienen mecanismos que permiten el abuso a los niños que tiene al cuidado la Iglesia, y que encubren sus mismas acciones”.

El hecho de que Goic tenía los antecedentes y reconoció que conocía los hechos, es gravísimo“, apuntó, en referencia a la actitud del obispo cuando le fueron denunciados los aspectos de este nuevo caso, hace más de un año, y respondió que no era “detective”.

“Si uno no parte una investigación, está siendo parte del problema”, manifestó Brierley.

https://www.cooperativa.cl/noticias/pais/iglesia-catolica/obispo-goic-suspendio-a-12-curas-de-la-diocesis-de-rancagua-tras/2018-05-20/141807.html

ARGENTINA: El padre “Pepe” contra la legalización de la marihuana: “Son banderas que levantan las clases medias, pero deberían mirar a los más humildes”


El cura villero visitó Santa Fe para compartir sus experiencias de trabajo social en lugares vulnerables. Con UNO dialogó sobre la problemática de las adicciones en los barrios, el feminismo y el Papa Francisco, entre otros temas.

Esta semana, el cura villero “Pepe” Di Paola llegó a la ciudad de Santa Fe para visitar las parroquias Santa Rosa de Lima y Virgen de los Pobres –ubicadas en el cordón oeste– y compartir sus experiencias sobre la recuperación de jóvenes adictos. Fue invitado por la Pastoral de Adicciones y por la diputada Silvina Frana, presidenta de la Comisión de Prevención de Adicciones y Control del Narcotráfico de la Cámara de Diputados de la Nación. “Creo que es importante compartir la experiencia del trabajo que hacemos en lo que es la recuperación, plantear la problemática y ver que se pueda dar una respuesta, como nos pasó a nosotros, que hemos visto otros ejemplos al iniciar este camino. Siempre las experiencias de otras personas nos ayudan a poder organizar la respuesta propia”, expresó el referente de la Iglesia Católica.
—¿Cómo es la situación actual que se puede leer con las adicciones?
—Y es un tema complicado. Estamos peor. Hace cincuenta años que estamos en declive en este tema. La presencia de la droga creció mucho. Son datos del Ministerio de Educación de varios años atrás, el crecimiento de consumo en escuelas secundarias. El aumento es muy grande y eso significa que la droga está presente en todos lados. La medición no es solamente de colegios de los barrios humildes, hay una naturalización del consumo que va acompañada de una presencia en toda la Argentina. Y las respuestas no fueron acordes al incremento del problema, nunca estuvieron a la altura de lo que pasa.
—¿Qué es lo que pudo saber de lo que ocurre en la ciudad de Santa Fe?
—Voy conociendo de a poco. Santa Fe, como muchos lugares del interior, está viendo de qué manera puede actuar. Con los grupos con los que me reuní, pude saber que no hay lugares de internación que sean accesibles. También vi gente con ganas de organizarse, de contar experiencias. Por ahí estas charlas o encuentros pueden ayudar a desarrollar esta actividad.
—¿En qué consisten las charlas y los programas que usted emprende?
—Tenemos algo que se llama El Hogar de Cristo, que es una propuesta barrial. Es muy propia de una comunidad que se organiza en un lugar determinado para atender a los chicos que han caído en una adicción dentro de ese mismo barrio. Es una respuesta de una institución, en este caso mi parroquia, a los problemas de los chicos del barrio. La realidad que así empezó, nos mantuvimos y nos permitió crecer. Es una organización simple que tiene un camino de recepción de la persona como viene sin requisitos y de iniciar junto a él la recuperación. Es un centro que está dentro del barrio y atiende todos los días, cualquiera puede acercarse. Es atendido, charla con los encargados. También hay profesionales que van algunos días. Siempre hay referentes con los cuales se hacen reuniones de grupos, tienen talleres, almuerzan, eso genera un vínculo y a partir de allí vamos viendo el recorrido que tiene que hacer cada uno, que no va a ser siempre el mismo. Algunos capaz no hace falta que se internen, van manejando su adicción junto a las personas que lo acompañan. Otros necesitan un tiempo de desintoxicación de camino espiritual para volver nuevamente.
Y siguió: “Lo que tienen estos centros es que reciben las personas para organizar un proyecto de vida, para poder vivir sin la necesidad de consumo. Y en este trabajo estamos desarrollando cosas nuevas que no pensábamos. Primero empezamos con varones, luego seguimos con las casas de las chicas. Después recibimos a curas que nos hicieron ver experiencias que se replicaron en lugares muy diferentes a una villa, como puede ser una ciudad, en pueblos originarios, donde hay muchos problemas de alcoholismo, o en grupos trans, que estaban muy afectados por el tema de las drogas. Por eso es importante el intercambio, porque permite después que el centro barrial aplique la creatividad de cada comunidad para los problemas propios que ese lugar tiene. Otro caso es un pequeño hospitalito que tiene una de las parroquias para chicos en situación de calle, entonces tiene una atención directa a los jóvenes con enfermedades propias de la calle como tuberculosis o sida, y tantas otras por vivir en esa marginalidad. Puedo pensar también en otros que han hecho casas para los que vuelven de la cárcel. Entonces, no es un modelo que se agota en una estructura que se tiene que replicar. Más bien, es un modelo que permite que cada comunidad con creatividad le pueda ir dando la forma necesaria para poder desarrollarlo”.
—Esta problemática y el proceso de recuperación, ¿es de igual manera para los varones, las mujeres o la comunidad trans?
—Puedo decir sobre los varones y las mujeres, a la comunidad trans la conozco poco. Recién ahora fui a una de las casas que está en Buenos Aires y realmente vi que recuperaron cierta dignidad que habían perdido, se sienten en un lugar donde no se las discrimina. Además de la droga, nosotros vemos el tema de la sustancia y lo que rodea a la persona, que es lo más importante. Con respecto a las chicas, hay mucho para decir ahí. Con el tema del paco, muchas se prostituían para seguir consumiendo así como los varones salen a robar. Entonces es muy importante el cuidado de ellas y la atención que se les diera al cuidado de los hijos, porque en esa situación se debe ver cómo acompañar el cuidado de sus chicos y a los que quiere realmente. Se siente mal con ella misma y porque no puede estar. Es una tarea que no es solamente la sustancia de por sí, es también la persona y todo lo que vive, sufre y es parte de su vida.
—Hace tiempo que está instalado el debate de la despenalización y legalización de la marihuana en la sociedad. Este tipo de propuestas, ¿sería favorable?
—Nosotros decimos que no. En los casos de nuestros centros, muchos chicos han entrado con la marihuana y la cerveza. La evaluación que hacemos es que es una puerta de entrada para después otras drogas más pesadas en los ambientes en que trabajamos nosotros. Entonces, imaginá que si ahora en un hospital no pueden ayudar a sacar el problema en alguna crisis, menos lo van a hacer después. Los países que han trabajado la legalización hicieron una labor seria en salud y educación, que Argentina no la hizo nunca. En general, las banderas estas las levantan las clases medias. Pero debieran mirar que las clases más humildes con pibes que no tienen trabajo, ni capacitación laboral, que no van a la escuela seguro, que su vida es una esquina en una fogata, el cigarrillo de marihuana que se puede llamar consumo recreativo en algún lado, acá termina siendo problemático, la puerta de entrada para cualquier droga.
—¿Qué pasa con el alcohol?
—Pasa lo mismo. Por eso es triste que la propaganda “El sabor del encuentro” en este país sea de una marca de cerveza. Ahora, ¿quién permite eso? Seguramente que el alcohol debería tener sus limitaciones, es una bebida socialmente aprobada. Cuando comprás un paquete de cigarrillo tenés esas imágenes horribles que te advierten lo que te va a pasar si lo consumís. El alcohol debería tener una ley.
—El gobernador Miguel Lifschitz propuso que la provincia de Santa Fe adhiera a la ley de narcomenudeo. ¿Qué opinión tiene sobre este tema?
—Antes que nada quiero aclarar que no estoy muy familiarizado con las problemáticas tan locales. Ahora, el gran tema es cómo poder llegar a los grandes narcos siempre para no agarrar al último eslabón y no criminalizar al adicto. Sin dudas el negocio de la droga está destruyendo la vida de los chicos en los barrios. No sé cómo van a tener en cuenta todas estas cuestiones a la hora de legislar. Tendría que haber posibilidades para aquellos chicos cuya voluntad está quebrada, un proceso de recuperación que no sea voluntario. Cambiar muchas veces las penas por la obligación de un proyecto de recuperación, por eso debe haber casas adecuadas a eso. Porque la mayoría, como la nuestra, tienen que ver con el querer recuperarse. Es muy importante que existan dentro del Estado opciones que signifiquen no criminalizar al adicto y sí ayudarlo a su recuperación. Porque generalmente lo que pasa es que por no atenderlo a tiempo llega a las instituciones cuando ya cometió un delito grave, entonces después ya está. El Estado respeta su libertad aparentemente, entonces esa libertad lo deja fumar acá, drogarse allá y de pronto está esperando que cometa un delito para poder llegar. El Estado siempre llega tarde en la vida del chico. Lo importante es si llegaste antes, si lograste encontrarlo al pibe con una cantidad de droga que no comprometa su salud o la de otros que tenga que hacer un tiempo de recuperación.
—¿Qué opinión tiene sobre la salud mental en Argentina?
—Es una locura. La verdad es que la ley de salud mental ha sido una medida que quiso ser muy progresista y que de hecho lo es. Mira a la persona desde otra óptica, sin criminalizar, pero que es impracticable. Es como una ley para Suiza. Porque vemos que los hospitales, al menos en el conurbano bonaerense, no atienden a una persona que tiene un problema de apéndice; entonces menos van a atender a una persona con problemas de adicciones. No tuvo un correlato que podríamos decir de sanación o de ayuda. Así que hay varias cosas que se tienen que ver, otras que implementar y otras que revisar.
—¿Por qué es importante la presencia de las parroquias de la Iglesia Católica en los barrios?
—En algunas parroquias, para la recuperación de los chicos hemos abierto una posibilidad para relacionarnos mucho mejor con otras instituciones, como los centros de salud y las escuelas. Y el eje del trabajo me parece que pasa por ese lado, por la relación con lo propositivo. Decir: “Un chico dentro de este barrio tan vulnerable tiene la posibilidad de crecer sanamente”. Y eso se lo puede dar la iglesia, más el cura, más el centro de salud, más cualquier organización que realmente quiera trabajar en serio y en tiempo. No es un trabajo para gente que no tenga paciencia, todo esto es a largo plazo. Y el rol de la iglesia se juega más en esto, porque es algo que después perdura y hace que muchos chicos que terminan cambiando después convenzan a sus compañeros para que se sumen a seguir una recuperación.
—¿Continúa en contacto con el Papa Francisco? ¿Cómo es el trabajo con él?
—Sí. Él está conforme. Todo este trabajo lo empezamos cuando era nuestro obispo. Fuimos haciendo un camino pequeño y ahora se fue multiplicando. De hecho los centros barriales, cuando estuvo Juan Carlos Molina –que está a cargo del Sedronar– lo puso como una de las posibilidades de dispositivo territorial, vio que era una respuesta. Hoy día se conformó como una de las tantas respuestas que puede tener un lugar de recuperación. En ese sentido estamos conformes. Y al Papa le sorprendió el crecimiento que tuvieron estos centros.
—Es indudable el trabajo social que hacen las iglesias en estos barrios, pero es también inevitable preguntarse cómo se convive con casos tan graves de curas pederastas dentro de la misma institución.
—Primero que tanto los curas que los cometieron como cualquier persona –si hablamos del club Independiente– que hace un trabajo social como nosotros, sabemos que la mayoría de los abusos pasa dentro de las familias. Estos curas tendrían que ser condenados como cualquier persona, pero son una parte muy pequeña de la iglesia. Lamentablemente, la otra parte de la iglesia es la que no tiene la propaganda, que es el cura que trabaja todos los días, la religiosa que está siempre, el que construyó un colegio para que estén los chicos. Esa parte tan pequeña de la iglesia merecerá una condena, como también la merecen, porque trabajan muy mal los servicios locales, los familiares que abusan de los menores en el ámbito familiar y que son la mayoría de los casos. El que trabaja en cualquier servicio local podrá darse cuenta de esto. Y hoy día empiezan a salir casos de otros lugares donde pasó lo mismo. Generalmente el pedófilo va a buscar lugares donde haya muchos niños o adolescentes para generar un vínculo. Entonces, hay que tener mucho cuidado con aquellos que se acercan a trabajar.
—Aquellos que tienen poder, justamente. ¿No piensa que se requiere una revisiónde las estructuras de poder dentro de la institución?
—Puede ser en la familia, que es el mayor caso en este momento de abusos, ¿Cómo hacés para revertir eso? Es un tema del poder sobre aquel que es más chico, más indefenso. Es un tema que evidentemente hay que trabajarlo pero que no piensen es patrimonio de una institución sino que es, lamentablemente, una realidad mucho más común de lo que se piensa en Argentina.
—Y en tiempos feministas, ¿qué piensa del lugar que ocupa la mujer dentro de la Iglesia Católica?
—Un lugar muy importante. Creo que nadie de nosotros se puede comparar con la Madre Teresa de Calcuta. Si es que tienen que ser obispos o no, para mí no. Pasa por otro lado, por quien vive bien el Evangelio y quien no. Si nos referimos al poder, sería otra cosa. Creo que la mujer ha desarrollado en la iglesia las tareas que nadie hizo. A veces las mismas mujeres no reflejan lo que hicieron tantas mujeres siglos atrás. Acá las que cuidaban a las chicas que no tenían familia eran las monjas. Los hospitales, cuando nadie atendía porque había epidemia y se escapaban, se quedaban y morían las monjas. Hay mujeres abnegadas en la historia de nuestra iglesia, que es la fe cristiana, que es mucho más importante que llegar a una autoridad eclesiástica. Lo digo realmente porque lo siento así. Creo que hay un desconocimiento de las mujeres en la historia de las mujeres en la iglesia que merecería un lugar mucho más protagónico. Por eso digo que como la Madre Teresa no hay. Y, por otro lado, creo que en esta etapa la mujer va a ir adquiriendo roles que hasta ahora no tuvo y se van a ir dando de a poco. Yo por ejemplo me fui ahora de la parroquia y quién quedó: la hermana Patricia. Es quien hace las celebraciones, la que canta, la que dirige la catequesis, los grupos. O sea, tiene un rol protagónico en la evangelización de nuestra villa en León Suárez. Se van a ir dando los lugares porque lo exige el tiempo y la realidad. Pero volvería a hacer hincapié en todas las mujeres que viven su vida en la iglesia y que el feminismo no reconoce. Porque cuando hablan de la mujer… ¿sabés la cantidad de mujeres que atendían en los hospitales a la gente que estaba sola, que venían del interior, haciendo la monjita de madre casi? Hay un rol que se desconoce o a veces de desvaloriza inclusive de parte de las mujeres hacia las mismas mujeres. Es importante que eso se tome en cuenta.
—¿De qué mujeres habla cuando dice que estas no conocen la historia de las mujeres en la iglesia?
—Estoy diciendo las mujeres en general. Las de la iglesia algunas conocen, pero las mujeres en general no la conocen. Y sería algo interesante –que lo hagan–, porque hicieron mucho más de lo que se piensa. Algunas historias te dejan pensando en que tenemos una cantidad de santas, de mujeres entregadas que no son parte del reconocimiento.

“Mujeres católicas llamadas” Marion Flynn, Illinois, EE. UU., Conferencia de Ordenación de Mujeres


https://bridgetmarys.blogspot.com.co/2018/05/catholic-women-called-marion-flynn.html?spref=fb

Hoy, en Pentecostés, también celebramos nuestro segundo video de ” Mujeres Católicas Llamadas “, que presenta a Marion Flynn, miembro de la junta de la Conferencia de Ordenación de Mujeres. 
Marion  comparte cómo su llamado al sacerdocio le ha permitido ser una compañera de jóvenes, sin importar cuán complicados sean sus viajes. ¡Puede ver todos nuestros videos en nuestra  página de YouTube o enviar su propio video! ¡Responda a este correo electrónico si le interesa!

VATICANO. FRANCISCO ANUNCIA PARA JUNIO 29, NUEVOS CARDENALES.


El Papa Francisco llega en procesión para celebrar la Misa de la fiesta de Pentecostés en la Basílica de San Pedro en el Vaticano el 20 de mayo. El Papa en su “Regina Coeli” anunció que creará 14 nuevos cardenales el 29 de junio. (CNS photo / Paul Haring)

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Ciudad del Vaticano, 20 de mayo de 2018 CNA / EWTN News.- Habrá un consistorio el 29 de junio para crear 14 nuevos cardenales, cada uno de los cuales expresará la “universalidad” de la Iglesia, anunció el domingo el Papa Francisco después de su discurso en Regina Coeli.

“Su procedencia expresa la universalidad de la Iglesia que continúa proclamando el amor misericordioso de Dios a todas las personas en la tierra”, dijo el 20 de mayo, señalando que los nuevos cardenales de la Diócesis de Roma también muestran “el vínculo inseparable entre la sede de Pedro y las Iglesias particulares se esparcieron por todo el mundo. ”

” Recemos por los nuevos cardenales, para que al confirmar su adhesión a Cristo, el Sumo Sacerdote misericordioso y fiel (vea Hebreos 2:17), ellos me ayuden en mi el ministerio como Obispo de Roma por el bien de todo el pueblo fiel de Dios “, dijo el Papa.

Entre los cardenales recién nombrados está Su Beatitud Louis Raphael Sako I, el patriarca de Babilonia para la Iglesia Católica Caldea y el arzobispo de Bagdad.

Los de la Diócesis de Roma y de la Santa Sede que han sido nombrados son: el arzobispo Luis Ladaria, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe; El arzobispo Giovanni Angelo Becciu, sustituto de la Secretaría de Estado; El arzobispo Kondrad Krajewski, limosnero papal; y el arzobispo Angelo De Donatis, vicario general y arcipreste de Roma de la Archibasílica de San Juan de Letrán.

De todo el mundo son: el arzobispo Joseph Coutts de Karachi, Pakistán; El obispo Antonio do Santos Marto de Leiria-Fátima, Portugal; El arzobispo Pedro Barreto de Huancayo, Perú; El arzobispo Desire Tsarahazana de Tamatave, Madagascar; El arzobispo Giuseppe Petrocchi de Aquila, Italia; y el arzobispo Thomas Aquino Mango Maeda de Osaka, Japón.

El Papa Francisco hizo especial hincapié en tres que recibirán sombreros rojos: el arzobispo emérito Sergio Obeso Rivera de Xalapa, Veracruz, México; Prelado Emérito Toribio Ticono Porco de Corocoro, Bolivia; y el padre claretiano. Aquilina Bocos Merino, a quien dijo que “se han distinguido por su servicio a la Iglesia”.

El día del consistorio, la solemnidad del 29 de junio de Sts. Pedro y Pablo, los nuevos cardenales concelebrarán la Misa con el Papa Francisco en la Basílica de San Pedro junto a los nuevos arzobispos metropolitanos nombrados durante el año anterior, que tradicionalmente recibieron el palio del Papa ese día.

La mayoría de los cardenales recién nombrados tienen menos de 80 años y, por lo tanto, son elegibles para votar en un cónclave. El arzobispo emérito Obeso Rivera y Ticono Porco, y el padre. Aquilina Bocos Merino, tiene más de 80 años.

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