8 de Marzo: la huelga mundial de mujeres está en marcha


Publicado el 13/02/2017

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A la huelga. El próximo 8 de marzo las mujeres del mundo están llamadas a parar en sus trabajos como respuesta a la violencia “social, legal, política, moral y verbal que experimentamos hoy las mujeres en distintas latitudes”, según la convocatoria del International Women´s Strike, Paro Internacional de Mujeres en español. Está en marcha en casi 30 países y es difícil predecir su alcance, si bien sus organizadoras se miran en la fuerza demostrada por movimientos civiles como el suyo, que fueron la raíz de la enorme Women´s March on Washington del 21 de enero, que reunió a más de 500.000 personas en la capital federal. O tres meses antes, de la huelga general de mujeres en Argentina del 19 de octubre de 2016, el llamado “miércoles negro˝ que llevó a decenas de miles de manifestantes al centro de Buenos Aires en respuesta a los feminicidios como el de Lucía Pérez: en los días previos, el 8 de octubre, el brutal asesinato tras cruentas torturas de esta muchacha de 16 años había conmocionado el país. Y solo un poco antes, el 3 de octubre, las “mujeres de negro” en Polonia habían obtenido un gran triunfo con su jornada de huelga al lograr impedir que el gobierno aprobara mayores penalizaciones sobre el aborto, en un país que ya tiene una de las leyes más restrictivas de Europa en este ámbito.

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La solidaridad es nuestra arma

“La solidaridad es nuestra arma” es el lema común del Paro Internacional de Mujeres, una plataforma nacida de las movilizaciones en Polonia y que ha cogido fuerza también en Argentina, con presencia en Perú, Chile, Bolivia, Guatemala, México, Irlanda, Corea del Sur, Australia, Rusia o Estados Unidos entre otros países. Ellas se definen como un movimiento “grassroot”, o de base (así se llaman en inglés, por contraposición a las “astroturf”, campañas con apariencia espontánea pero dirigidas por alguna instancia), sin relación con partidos políticos. Apoyada por organizaciones de mujeres y de derechos humanos, la iniciativa se lanzó al mundo desde Polonia en la últimas semanas de 2016 y propone para el 8 de marzo de 2017 “una forma abierta de protesta”, desde la huelga total de una jornada en el trabajo, en los cuidados y tareas domésticas, a un paro parcial por una o dos horas, la realización de marchas y manifestaciones, el cese de compras por ese día o el boicot a las empresas discriminatorias o la “huelga de sexo”. El negro, elegido como luto por las mujeres asesinadas, es su seña de identidad mayoritaria: ropa negra, cintas o cualquier otro elemento de ese color (no obstante, ante las objeciones que las mujeres africanas han expresado al uso del negro, las participantes están debatiendo el uso de más colores en sus carteles y ropas, como el tradicional morado feminista, o el rosa en algunos lugares). Están en Facebook, en Twitter, en Instagram y en su propio sitio web, en inglés y en español. Un soporte digital para el que necesitan un mínimo apoyo económico y para el que han iniciado una campaña de donativos. Su icono, el perfil blanco de una mujer sobre fondo negro, se difunde por las redes sociales.

Desde España, han contactado con las polacas órganos como el Consejo de las Mujeres de Madrid –donde participan las asociaciones de mujeres de la capital–, que incluye en su web el llamamiento del Paro Internacional, y lo mismo ocurre con Mujerpalabra.net, administrada por Michelle Renyé, “espacio feminista independiente y autogestionado”, que se suma al llamamiento de las argentinas. Sin embargo, la organización de la jornada en España es aún incipiente y la llamada podría diluirse en un año más de manifestaciones por el día de la mujer; además, desde algunas plataformas sugieren que la descentralización del Estado español complica la coordinación de grupos activos entre Comunidades Autónomas. De momento (actualización del 20 de febrero) están publicadas en la web acciones al menos para Madrid (Movimiento Feminista de Madrid), Barcelona (Vaga de Totes) Región de Murcia (Mujeres Intersindical Región Murciana), Badajoz… la mecha de la convocatoria prende y hay que seguir la última hora directamente a través de Facebook, la red social donde el Paro Internacional de Mujeres toma cuerpo cada día.

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Klementyna Suchanow (foto: Tomek Prokop)

Viento del Este

Klementyna Suchanow es una joven periodista y escritora polaca, investigadora de la vida y la obra de Witold Gombrowicz, figura de la literatura del siglo XX de su país. Ella, que no pertenece a ningún grupo feminista, sindicato o partido, es una de las fundadoras de este movimiento nacido en Polonia como “autodefensa” frente al gobierno conservador del partido Ley y Justicia –con mayoría absoluta desde 2015– y también por la preocupación con la que las mujeres del Este de Europa siguen la deriva del gobierno ruso en materia de derechos civiles, especialmente los de las mujeres. Las polacas son muy conscientes de la amenaza que supone el influjo de la potencia más cercana, la Rusia de Putin, donde se alzan voces de la ultraconservadora iglesia ortodoxa por la imposición de los valores de la “familia tradicional”. La muestra más reciente de esta deriva ha sido la despenalización en Rusia de la violencia física en el ámbito doméstico. Así, de Washington a Breslavia, a un lado y otro del mundo hay mujeres que se echan a la calle frente a dos mandatarios poderosos que se apoyan mutuamente: unas salen más por Trump, otras por Putin. Con ambos las manifestantes entienden que las mujeres pierden. En Polonia, no solo es la legislación sobre el aborto: también el gobierno hace daño cuando “está sacando la plata de las organizaciones de apoyo a las mujeres que sufren violencia”, afirma enérgica Klementyna Suchanow en un perfecto español rioplatense. El compromiso con esta causa, explica, empezó desde su propio trabajo periodístico, que ha decidido hacer activo y participativo. Ella y otras compañeras crearon el evento en Facebook que fue el inicio de la convocatoria, que tuvo enseguida respuesta en Corea del Sur y Rusia, para sumarse pronto grupos de mujeres en Argentina y otros países latinoamericanos. Además, la abogada Marta Lempart, la principal organizadora del grupo polaco, mantiene contactos con las activistas estadounidenses que iniciaron su propia marcha. “Es un verdadero movimiento de base –asegura Suchanow– sin más financiación que alguna campaña de crowdfunding, aunque casi todo es trabajo que aportamos las propias chicas, en los diseños, acciones, la página web…˝ “No queremos convertirnos en una estructura formal”, afirma. Paradójicamente, en los países en los que existe un feminismo anterior más fuerte y más organizado –como Francia– es donde Suchanow y las suyas encuentran más fría acogida, como recién llegadas “a sus festejos del 8 de marzo”.

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Los gobiernos conservadores las tienen enfrente, pero ¿apoya el movimiento obrero la huelga de mujeres?Suchanow es tajante: “No hay en Polonia ningún apoyo por parte de los sindicatos”. Como en tantos otros levantamientos populares históricos, las polacas se consideraron “vendidas por sus propios compañeros” cuando el famoso sindicato mayoritario en el país, Solidaridad, llegó al poder. “Los hombres de Solidaridad vendieron los derechos de las mujeres a la Iglesia”, sostiene. En esa transacción de poder entre la jerarquía católica y la sindical, los religiosos “se reservaron el control de las cuestiones morales”, lo que las mujeres polacas, en un país donde el aborto era libre en la época comunista, han vivido como una traición. “La palabra huelga está cambiando de significado”, afirma. “Podemos parar aunque no estemos sindicadas. Huelga, obreros, clases… utilizamos términos del siglo XIX en el siglo XXI, pero hay otras fronteras que no son las clases sociales, podríamos hablar de la defensa de cuestiones humanas y ecológicas… las cosas están cambiando. Incluso en la huelga de octubre hubo muchas pequeñas empresas que entendieron y apoyaron el paro, cuando en la lógica obreros-burgueses deberían haber estado en contra˝. Convocando al paro al margen de los sindicatos clásicos, Marta Lempart, Suchanow y sus aliadas se inscriben en esta nueva acepción de “huelga social”como la que promueve la Transnational Social Strike, y en un modelo de acción con “estructuras flojas”, completamente horizontal, dejando todo el protagonismo a los grupos locales que son los que en definitiva conocen los problemas y mecanismos específicos de cada sociedad, actuando tan solo bajo el paraguas de una llamada abierta pro derechos civiles.

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Kate Deciccio-Embracing Each Other. Women’s March. The Amplifier Foundation.

Las mujeres son las nuevas indignadas

La multitud reunida por la Marcha de las Mujeres en Washington al día siguiente de la toma de posesión de Donald Trump en la Casa Blanca fue respaldada en todo el planeta con manifestaciones en más de 600 ciudades –lo que se llamó la Women´s March Global–. Según Associated Press, hubo más de tres millones de manifestantes en total, en lo que puede considerarse como una reacción global a una ola conservadora global. Las cifras convierten estas jornadas en hitos históricos de los movimientos civiles. Las masivas afluencias en Estados Unidos, Argentina y Polonia hablan de la realidad de un nuevo clamor de indignaciónque recorre el mundo como el que llenó las plazas en 2011, solo que esta vez son las mujeres las indignadas. Un movimiento de masas contra la violencia y la desigualdad que volverá a escenificarse el próximo 8 de marzo, exactamente cinco meses después de la muerte de la desventurada Lucía Pérez. Este año, el Día Internacional de la Mujer será el día de la primera huelga internacional de mujeres de la historia.

Así lo expresan ellas mismas en un de sus documentos, una petición con emplazamiento al paro elevada a Naciones Unidas, en la que justifican la toma de esta medida extraordinaria como la única vía “para asegurar que el retroceso creciente en materia de derechos humanos de las mujeres termine(…)debido al aumento de políticas radicales de derecha”, “Nosotras, las mujeres del mundo –continúan–exigimos: acción inmediata en contra de la violencia de género(…) y en contra de todas las formas de discriminación por género, incluyendo la regulación de salarios (…) Asegurar que eliminar los derechos de la mujer –incluyendo nuestros derechos reproductivos– sobre la base de sistemas religiosos, ya no será tolerado˝.

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Shepard-Defend Dignity. Women’s March. The Amplifier Foundation.

Las hermanas latinoamericanas

Acerca de las raíces del movimiento en América habla una de las portavoces argentinas, María Florencia Alcaraz, del colectivo “Ni una menos”, uno de los grupos contra la violencia de género que más protagonismo está teniendo en este proceso. “Salimos a las calles de manera masiva por primera vez en 2015 bajo la consigna Ni Una Menos, pero desde hace mucho tiempo las argentinas venimos organizadas. Hace 32 años que tenemos el Encuentro Nacional de Mujeres, un espacio de formación y reunión que hacemos todos los años en una provincia distinta. Es una experiencia inédita en el mundo”. Las activistas argentinas saben bien que se enfrentan a una reacción brutal a las conquistas de las mujeres en un país en el que hay una mujer asesinada cada 26 horas, mujeres presas por abortar o por defenderse (o defender a sus hijos) de sus agresores. María Florencia Alcaraz explica cómo su consigna Ni Una Menos Vivas Nos Queremos encontró réplica “entre las hermanas latinoamericanas” en Perú, México, Bolivia, Ecuador. Tomaron la idea de paro del ejemplo de la Huelga de Mujeres islandesas de 1975 y de las polacas en 2016, hitos que “traccionaron para la Women´s March y el paro que se viene, hay una continuidad y una potencia”. En Argentina las convocantes han emplazado a los sindicatos a apoyar la huelga del día 8 de marzo, tras una asamblea con más de 200 mujeres en Buenos Aires celebrada el pasado 3 de febrero. Por su parte, la CGT –Confederación General del Trabajo, la histórica central sindical mayoritaria en el país– anunció una movilización para el día 7, precisamente la víspera del día de las mujeres. No obstante, Alcaraz señala que la huelga del día 8 “va a tener cobertura gremial” y que “muchos referentes sindicales han expresado su apoyo. Estamos con muchas compañeras que están en los sindicatos˝. También Estela Díaz, Secretaria de género de CTA (Central de Trabajadores de la Argentina), se ha expresado en prensa a favor del paro de mujeres como “una oportunidad propicia dentro del sindicalismo”. Así pues, parece que han llegado a un entendimiento para que el 7/3 sea un trampolín –en palabras de uno de los líderes sindicales del CGT– para el #8M.

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María Florencia Alcaraz, de Ni Una Menos (Argentina).

“El movimiento de mujeres marca agenda en el mundo”, escribe la periodista Tali Goldman en Página 12 a propósito de la asamblea en Buenos Aires. Es así pese a las dificultades que encuentra incluso entre sus potenciales aliados del movimiento obrero. Goldman narra una muestra de estas resistencias: “Parada en el centro de la ronda (Natalia Fontana, sindicalista) mostró un papel en el que se podía ver a mujeres con dos leyendas diferentes. La primera con la frase “Las mujeres fuertes toman las riendas de sus vidas”, la otra con la consigna “las débiles culpan de sus problemas al patriarcado”. Arriba había una mujer sonriente con uniforme de trabajo, abajo un grupo de manifestantes con carteles mostrando las tetas”. Precisamente por estas fechas en Argentina hay una oleada de movilizaciones feministas a pecho descubierto bautizadas como “tetazos”contra la prohibición del topless playero y la lactancia materna en lugares públicos. “Estamos hartas de la intervención de la iglesia en las decisiones sobre nuestros cuerpos”, afirman las convocantes del Paro Internacional de Mujeres. “Estamos hartas de la misoginia y el discurso contra lo que llaman “ideología de género”.

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Derechos de las mujeres, derechos humanos

En definitiva, “Women´s rights are human rights”. Éste es uno de los principales lemas que se escucharon en enero en Washington. Las redacciones de los periódicos reseñaron principalmente la presencia en el estrado de estrellas como Madonna o Scarlett Johanson, si bien hubo personalidades históricas de los movimientos feministas y pro derechos civiles que también participaron en una marcha que tuvo un fuerte componente antirracista y contra la xenofobia, dadas las amenazas de la presidencia Trump. Grandes veteranas como Gloria Steinem –quien recordó a las polacas de negro en su discurso– o la profesora Angela Davis (filósofa, activista y miembro del partido comunista) hablaron a la multitud tocada con los llamativos gorros de lana rosa, los “pussyhats” que tejieron miles de mujeres en irónica respuesta a las despectivas y machistas expresiones del nuevo presidente.Esta marcha de mujeres representa la promesa del feminismo contra los poderes perniciosos de la violencia estatal”, dijo la señora Davis. “Los derechos de la mujer son derechos humanos en todo el planeta”.

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Intervención de Gloria Steinem en la Women’s March. 21 de enero de 2017.

 

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Marcha de las Mujeres en Washington. 21 de enero de 2017. Daniel Gagnon, JTF-DC. Creative Commons.

Las dimensiones y la capacidad organizativa de lo ocurrido en Washington suponen, no obstante, un giro cualitativo respecto a las recientes marchas en ciudades suramericanas o europeas. Hubo allí un escenario, equipos técnicos, mayores medios de los que cabe esperar obtener con pequeñas colectas en internet. Las norteamericanas contaron con colaboraciones económicas que no han pasado desapercibidas para la prensa estadounidense. Así, en el New York Times se han publicado artículos apuntando las conexiones entre los donantes de la Women´s March –teóricamente, un acto pro derechos humanos no partidista– y el entorno del Partido Demócrata, extremo que estos socios (partners) niegan y afirman ser puramente filantrópicos. Por otra parte, en el debate público tras la Marcha de Washington han aflorado de nuevo las divergencias en las posiciones pro-trabajo sexual (en ese sentido se entienden las discusiones sobre el grito “pussy power”) frente a las abolicionistas, o las ideas acerca del uso del velo entre las mujeres musulmanas (una de las principales figuras de la marcha es Linda Sarsour, una activista cercana a Michelle Obama que dirige la oficina femenina de la Asociación Árabe-Americana de Nueva York y cubre su cabeza con el velo). No dejan de ser, finalmente, las mismas cuestiones que dividen a las activistas en todo el mundo y sobre las que el Paro Internacional de Mujeres no ha fijado una posición en ningún documento. “Luchamos ahora por algo común e internacional muy básico”, por la libertad y la seguridad de la mitad de la población mundial, apunta en este sentido Klementyna Suchanow.

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Marcha de las Mujeres en Washington. 21 de enero de 2017. Ted Eytan. Creative Commons.

Pero, ¿hubo alguna vez una huelga de mujeres que sirviera para algo?

Es sorprendente comprobar cómo los logros reales de acciones de esta clase son ignorados por la mayoría, pese a su rotundidad. Una vez más, la historia de los hechos protagonizados por mujeres desaparece pronto del relato común y hay que hacer el esfuerzo de buscarla. La del próximo 8 de marzo será la primera convocatoria internacional pero no la primera vez que las mujeres han usado la huelga, la herramienta insignia del movimiento obrero y de la lucha de clases, en defensa de sus derechos. Si hoy se levantan y hablan en las asambleas argentinas y polacas, hace ya más de un siglo que la joven judía de 23 años Clara Lemlich pidió la palabra en otra asamblea para llamar a la huelga. En 1909 Lemlich habló y para el asombro de sus compañeros varones se convirtió en la líder del histórico “Levantamiento de las 20.000”, la huelga de las camiseras de Nueva York de 1909. Las huelguistas –en su mayoría mujeres emigrantes, judías procedentes de la Europa del Este– fueron fuertemente reprimidas por el poder y menospreciadas en su capacidad de organización por sus iguales varones, sin embargo, su lucha acabó convirtiendo la industria de la confección en uno de los oficios mejor regulados de los Estados Unidos de América.

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Las costureras de Nueva York levantan sus manos por la huelga durante el “Levantamiento de las 20.000” en 1909. International Ladies Garment Workers Union Archives, Kheel Center, Cornell University.

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Clara Lemlich (1886-1982), alrededor de 1910. International Ladies’ Garment Workers’ Union Archives. Kheel Center, Cornell University.

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Trabajadoras con delanteros a medida durante el “Levantamiento de las 20.000”. Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.

Las promotoras del International Women´s Strike conocen sin duda la historia de Clara Lemlich y también habrán visto las viejas fotografías de la huelga de las mujeres de Islandia de 1975, secundada por el 90% de las trabajadoras. De hecho, la inspiración directa de Marta Lempart para llamar a sus compatriotas al “lunes negro” polaco del pasado 3 de octubre es esta huelga islandesa. El 24 de octubre de 1975 las islandesas paralizaron, literalmente, el país, en una jornada en la que hicieron huelga laboral y de cuidados y que fue descrita por los hombres como el “viernes largo”, pues tuvieron que ir al trabajo y llevarse a los niños con ellos: las madres y las abuelas estaban de huelga ese día. En esa fecha, había solamente tres mujeres diputadas en Islandia, el 5% del Parlamento. Cinco años después, en 1980, Islandia tenía la primera mujer presidenta en Europa y la primera jefa de Estado elegida democráticamente, Vigdis Finnbogadottir. Ocupó el cargo durante 16 años. Según ella misma explicó a la BBC, nunca hubiera llegado a la presidencia de no haber sido por la huelga de mujeres, el día que “abrió los ojos de muchos hombres”.

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Liza Donovan-Hear Our Voice. Women’s March. The Amplifier Foundation.

“Creo que sí, que tras el 8 de marzo el movimiento va a tener continuidad”, dice Klementyna Suchanow, “porque las mujeres sienten que hay sobre ellas una amenaza física”. Desde Islandia en 1975 a Polonia y Argentina en 2016, la Marcha Global contra Trump del 21 de enero y la convocatoria para marzo de 2017 pueden ser los primeros pasos de una nueva internacional en la que nos agrupemos todas; esta vez, una internacional de mujeres es la que está en marcha.

https://artemisiarevista.wordpress.com/2017/02/13/8m-la-huelga-mundial-de-mujeres-esta-en-marcha/

COLOMBIA: Los carnavales y el cura de la Parroquia en el Atlántico.


 

El párroco de la iglesia invitó al pueblo a celebrar el Carnaval en paz y alegría.
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Harvey Cox: “Francisco es quizás el único muro de contención frente a Trump”


El profesor Harvey Cox

Harvard

“El Papa tiene un sentido maravilloso de madurez, equilibrio y justicia”

“La reforma de la Iglesia es una tarea demasiado grande como para terminarla en un pontificado”

José Manuel Vidal, 20 de febrero de 2017 a las 22:18

La reforma de Francisco seguirá, porque la gente ya ha visto y saboreado lo que ha significado. Puede ser que se torne más difícil, pero no la detendrán

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Cox, Berrigan y Figueroa en el Encuentro Iberomaericano

(José M. Vidal).- El pastor bautista y profesor Harvey Cox (1929, Pensilvania) ha sido durante los últimos cincuenta años uno de los más destacados expertos mundiales en el hecho religioso en la sociedad moderna. Su libro, ‘La Ciudad secular’ marcó un hito. Habló con RD durante un descanso en el I Encuentro Iberoamericano de Teología celebrado en Boston, cita a la que acudió para apoyar al Papa Francisco, figura que admira por ser, entre otras cosas, el único líder mundial que puede hacer frente a Trump.

Profesor Cox, ¿sigue estando vigente la tesis de su libro sobre la secularidad?

Sí y no. Muchas de los corrientes que analizo se han mantenido actuales, mientras que otras cosas han cambiado. El cambio más grande que noto en mi pensamiento de hace cincuenta años es que “secularización” no es el término más apropiado para lo que está pasando en el mundo.

A mi modo de ver, lo que está pasando es una descentralización de lo sagrado hacia otras instituciones: el deporte, los negocios, el ocio, el estilo… muchos de los elementos que antes estaban presentes en las instituciones religiosas ya están allí en estas formaciones supuestamente “seculares”. Pero no son “seculares” en el sentido exacto de ese término: aún conservan una calidad “religiosa” ambigua. Algunas tendencias continúan, por lo tanto, pero otras no.

Su último libro es El Futuro de la Fe. ¿Cuál es el futuro de la fe? ¿Tiene futuro la fe?

Sí, porque creo que los seres humanos son criaturas que por naturaleza buscan la fe, el significado, los valores, las narrativas. Eso es lo que buscamos -lo encontramos de diferentes maneras, en diferentes expresiones- pero la búsqueda de la fe en sí no es algo que desaparecerá mientras sigamos siendo seres humanos.

Habrá diferentes expresiones de la fe. Por eso, como cristianos, tenemos que prepararnos para esta diversificación de diferentes camino. La fe en sí, no obstante, seguirá sin duda.

Creo que estamos ante un período de crecimiento del cristianismo: no tanto en Occidente -Europa, los Estados Unidos- sino en el Sur global. Allí es donde está el futuro de mi fe, el cristianismo. Creo que allí es donde su futuro será más fuerte.

¿Tienen futuro todas las religiones, incluido el catolicismo?

Sí, pero de diferentes formas. El catolicismo de hoy no es el de hace 150 años. Ha habido cambios grandes: Vaticano II, y ahora el Papa Francisco… El núcleo es el mismo pero las expresiones culturales son bastante diferentes, y lo seguirán siendo.

Y eso también es verdad respecto al islam. El islam ha cambiado y está cambiando, aunque muchos crean que no lo hace. Lo mismo pasa con el protestantismo y con otras formas de ser religioso. Si las religiones no cambian, desparecerán…Pero, mientras van cambiando, tienen que preservar el mismo significado -ese sentido fundamental de qué es la realidad, Dios, el ser humano-, a la vez que encuentran diferentes formas para captar eso.

¿Le gusta el Papa Francisco?

Sí, soy un gran admirador. Es una de las razones por las que estoy aquí, en esta conferencia.

¿Qué es lo que espera de él?

Creo que hasta aquí ha hecho cosas maravillosas. Le conocí el año pasado, cuando yo estaba en Roma, y me impresionó mucho. Es un don para la Iglesia católica, para todas las Iglesias…un don para todo el mundo.

Es una persona extraordinaria, y rezo por él. Sé que tiene oposición -una oposición fuerte y seria- y creo que necesita que le apoyemos. Así que, cuando Rafael Luciani me habló de esta conferencia en la que ahora estamos y me dijo que una de las cosas que pretendían hacer era apoyar al Papa Francisco en lo que está haciendo -darle un soporte teológico-, quise venir con mucho gusto, aunque no soy un teólogo católico, y quise contribuir en todo lo que pude.

¿Dónde tiene más enemigos: dentro de la Iglesia o fuera?

En los dos sitios.

¿Y los más peligrosos?

Los más peligrosos están dentro, porque ocupan puestos de poder. Algunos son obispos, hasta cardenales, y otros, teólogos… Pueden hacerle la vida muy difícil e imposibilitarle que haga lo que cree que Dios quiere. Pero es muy bueno a la hora de tratar con esta gente: primero, de manera suave, y también con mano dura cuando hace falta. Espero que tenga éxito.

Tiene 80 años, ¿le va a dar tiempo a terminar su reforma?

Probablemente no. Puede empezarla, y de manera contundente -puede poner las bases para un futuro desarrollo de su proyecto para cuando ya no esté-, pero creo que es una tarea demasiado grande como para terminarla en un solo pontificado.

¿La reforma tendrá que continuarla él que venga, su sucesor?

¡Espero que sí!

Pero, ¿puede ser reversible?

Creo que, al menos algunos aspectos, no lo son, porque la gente ha visto y saboreado lo que esta reforma ha significado, y no se va a parar solo porque el Papa Francisco no la lidere. Creo que continuará: puede ser que se torne más difícil, pero no la detendrán.

¿Por qué le quiere tanto la gente sencilla, el pueblo, incluso los no creyentes, los indiferentes o los ateos?

Porque es un ejemplo para todos: un ejemplo de apertura, de aliento y de no críticar. Lo que tenemos en los EEUU, y en muchos sitios del mundo, son muchísimos jóvenes que no están afiliados a ningún movimiento religioso, organismo, o iglesia. Pero no son ateos: están mirando, buscando, intentando encontrar algo, y pienso que el Papa les habla a ellos. Con su forma de vivir y su forma de hablar.

Yo, por ejemplo, tengo amigos en mi universidad que se consideran no religiosos, algunos hasta agnósticos, pero el 100% de ellos está favorablemente dispuesto hacia el Papa Francisco. Es increíble.

¿El Papa puede ser el único líder global que le pueda hacer frente a Donald Trump?

Bueno… como alguien dijo hace solo una semana: el Papa Francisco es el único adulto que queda ahora, el único maduro. Creo que uno de los problemas con Trump es que es muy infantil. Es impetuoso, intemperado: actúa desde la ira y no modera sus sentimientos. Esa es una forma peligrosa de actuar, y es característico de los niños. Hay otras cosas. Sus políticas muy a menudo son muy malas -no todas, pero muchas-, pero me preocupa su falta de temperamento equilibrado.

Una cosa que tiene el Papa Francisco es un sentido maravilloso de madurez. Madurez, equilibrio y justicia. Así que sí, creo que ya es uno de los pocos muros de contención -quizás el único- a lo que a Trump le gustaría hacer.

¿El mundo va a sufrir con Trump?

Sin ninguna duda: van a sufrir los pobres, los emigrantes, los refugiados… muchos van a sufrir por culpa de sus políticas.

¿América Latina especialmente?

Me temo que sí. Procurará ser muy severo con los latinoamericanos. Ha manifestado claramente su intención en ese sentido, no es ningún secreto. Pero algunas de las cosas de las que habla son ridículas, como este gran muro, por ejemplo… No va a conseguir nada. Antes que nada, no creo que lo vaya a poder hacer. Veremos. Pero el 40% de las personas que entran en EEUU desde México y otros sitios de América Latina -el 40%- lo hacen volando: no tendrían de ninguna forma que atravesar ningún muro. Es verdad que hay gente que viene aquí y no abandona EEUU cuando debe… pero la actitud de Trump hacia los refugiados es absolutamente lo opuesto a la actitud del Evangelio.

¿El dinero gobierna el mundo? ¿Es una lucha de la luz contra las tinieblas?

¡Hasta en la Iglesia! Es la tiranía del “dios mercado”… lo dice hasta el Papa. Nos gobierna el mercado.

¿Pero hay esperanza?

Sí, siempre, y la esperanza es más importante ahora que nunca. La esperanza no es un dato empírico: es una virtud teologal que viene de lo más profundo. Tenemos que tener esperanza, y creo que la tenemos: la gente nunca se rendirá. Me dan mucho aliento mis estudiantes, mis hijos ya adultos… ellos nunca abandonarán la esperanza.

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English-language version:

(José M. Vidal).- For the past fifty years the Baptist pastor and professor Harvey Cox has been one of the world’s most renowned experts on religiosity in modern society. His book The Secular City marked a watershed moment. Cox spoke to RD during a break in the 1st Iberoamerican Conference of Theology held in Boston. A meeting to which Cox went out of his support for Pope Francis: a figure he admires, among other reasons, because he sees him as being the only world leader who can face up to Trump.

Professor Cox: are the arguments you made in The Secular City still valid?

More or less: yes and no. Yes: many of the currents that I describe, the trends, are still operating; some things have changed, however. The big change in my thinking, from fifty years ago, is that “secularisation” is really not the most appropriate term for what’s happening in the world. I see what is happening is what I call a “decentralisation”, a “decentring” of the sacred into other institutions: sports, business, entertainment, style… Many of the elements that used to be present in religious institutions are now present in these so-called “secular” formations. But it really isn’t “secular” in the full sense: they still have a kind of a “religious” quality, or an ambiguous “religious” quality. So I would say some of the trends continue, but some don’t.

One of your recent books was entitled The Future of Faith. What’s the future of faith? Does faith have a future?

Yes, and that’s because I think human beings are congenitally faith-seeking, meaning-seeking, values-seeking, narrative-seeking creatures. That’s what we’re looking for: we find it in different ways, in different expressions, but the quest for faith itself is not something that’s going to disappear as long as there are human beings. There’ll be different expressions of faith, so I think as Christians we have to ready for that diversification of different faith paths, but faith itself will certainly continue. And I think that we’re in a period of growth in Christianity: not so much in the Western world – Europe, the United States – but in the Southern world… That’s the future of the faith that’s my faith, the Christian faith. I see the future strongest there.

Do all the religions have a future?

Yes, I think so.

Catholicism, Islam…

Yes. In different ways. The Catholicism of today is not the Catholicism of 150 years ago. There have been some big changes: Vatican II, and now Pope Francis… The core is the same but the cultural expressions are quite different, and will continue to differ, and that’s also the case with Islam. Islam is changing – many people think it isn’t but it is changing, and has changed, and will continue to change I think. The same with Protestantism and with other religious forms. If they don’t change they disappear, but while they change they have to keep that same core meaning – their underlying sense of what reality is, what God is, what human beings are – but find different moods of expressing that.

Do you like Pope Francis?

Oh yes, I’m a great admirer, I like him a lot! That’s one reason I’m here, at this conference.

What do you hope he’ll be able to achieve?

I think so far he’s done wonderful things. I met him just last year, in October, when I was in Rome, and I was very impressed with him then. I think he’s a gift: to the Catholic Church, to all the churches… I think he’s a gift to the whole world, really. I think he’s a remarkable person and I pray for him. I know he has opposition – serious and strong opposition – and I think he needs our support. So when Rafael Luciani told me about this conference that we’re at now, and said one of the things we’re hoping to do is to support Pope Francis in what he’s doing – give him some theological support and undergirding – and he asked me to come and be here, even though I’m not a Catholic theologian, I gladly accepted the invitation. I said I would be able to contribute whatever I could.

Where does the Pope have more enemies: inside the Church or outside?

In both places.

Where are his most dangerous enemies?

I think the most dangerous are within, because they’re in positions of power. Some of them are bishops, even cardinals, and others, theologians… They’re in a position to make life difficult, and to make it hard for him to do what he thinks God wants him to do. But he’s very, very good at dealing with these people: first in a kind of gentle way but also rather firmly when necessary. So I hope he succeeds.

Pope Francis is 80 years old. Is he going to have time to finish his reforms?

Probably not. He can begin it, and begin it in a very strong way – lay some groundwork for further growth and development when he’s gone – but I think it’s too big a job to finish in one pontificate.

But will his reforms have to be continued by his successor?

I hope so!

Could his reforms be reversible?

Some of it isn’t reversible, I don’t think, because people have tasted and seen what the elements of this reform have been – what the elements of this reform are – and they’re not going to stop wanting it just because Pope Francis is no longer leading it. I think they’ll continue with it: it may be harder for them, but I don’t think it’s going to be stopped, or turned back.

Why do people like him so much? The common people, even non-believers, the indifferent, and atheists?

He’s such an example, I think: of being open, encouraging, and not judgmental about all kinds of people. What we have in the United States and in many other places in the world are many, many young people who are not affiliated with any religious movement, or body, or Church, or anything. But they’re not atheists: they’re looking, they’re searching, they’re trying to find something, and I think he speaks to them, just by the way he lives and the way he talks.

I have friends, for example, at my university who think of themselves as non-religious – some even as agnostics – but 100% of them are favourable disposed towards him. It’s amazing.

Is the Pope the only world leader who can face up to Trump?

Well, as someone said a week or so ago: Pope Francis is the only adult in the room now, the only grown-up. I think one of the problems with Trump is he’s very childish. He’s impetuous, he’s intemperate. He acts on anger and doesn’t moderate his feelings, and that’s a very dangerous thing to do. And it’s a childish quality, a childish characteristic. There are other things: his policy positions are often very bad – not every one of them but many of them are – but I worry about his lack of a balanced temperament.

One thing certainly that Pope Francis has is a marvellous sense of maturity, and balance, and fairness. So I think he’s one of the few if not the only counterforce now to some of the things that Trump would like to do.

Will the world suffer with Trump?

I think so: especially poor people, immigrants, refugees… a lot of people are going to suffer because of his policies.

Latin America especially?

Yes, especially. He’ll try to be very severe with Latin Americans. He’s made that clear: he’s not making that a secret. But you know some of the things he talks about are quite ridiculous, like this big wall, for example. It’s not going to achieve anything! First of all I don’t think he’s going to be able to make it… we’ll see. But 40% of the people who come into the United States from Mexico and other places in Latin America – 40% – fly. They come in on planes: they don’t have to go past or over a wall at all! They get here and even though some of them don’t leave when their document expires… I think it exhibits an attitude towards refugees which is absolutely the opposite of the Gospel attitude towards refugees and strangers.

Does money rule the world? Not intelligence or the common good? It is a case of good vs. evil: the forces of light against the forces of darkness?

Even in many of the churches! It’s a case of the market as god… Even the Pope said this: we’re governed by the market.

But there’s still hope?

Yes, always! And hope is more important now than ever. Hope is not an empirical judgment, it’s a theological virtue: it comes from a much deeper place in people’s hearts. We have to have hope, and I think we do, and that will continue. People won’t give up hope. I’m very encouraged by my students, who are not giving up hope; my children, who are now my adult children, who are not going to give up hope…

Other headlines:

What’s happening in our world today is what I call a “decentralisation”, a “decentring” of the sacred into other institutions: sports, business, entertainment, style… 

Human beings are congenitally faith-seeking, meaning-seeking, values-seeking, narrative-seeking creatures

We’re in a period of growth in Christianity: not so much in the Western world – Europe, the United States – but in the global South: that’s where the future is

Islam is changing – many people think it isn’t but it is changing, and has changed, and will continue to change

I’m a great admirer of Pope Francis: I like him a lot! 

I think Pope Francis is a gift: to the Catholic Church, to all the churches… I think he’s a gift to the whole world, really

I know the Pope has opposition – serious and strong opposition – and I think he needs our support

The most dangerous enemies of the Pope are within, because they’re in positions of power

The reform of the Church is too big a job to finish in one pontificate

I think the reform will continue: it may be get harder, but I don’t think it’s going to be stopped or turned back

I think the Pope is one of the few if not the only counterforce now to some of the things that Trump would like to do

A lot of people are going to suffer because of Trump’s policies, especially poor people, immigrants, and refugees

Trump’s attitude towards refugees is absolutely the opposite of the Gospel attitude towards refugees and strangers

It’s a case of the market as god… Even the Pope said this: we’re governed by the market


http://www.periodistadigital.com/religion/libros/2017/02/20/religion-iglesia-eeuu-profesor-harvey-cox-francisco-es-quizas-el-unico-muro-de-contencion-frent

  FIRMA y acaba con la era de los paraísos fiscales


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España deja de ingresar 1.550 millones de euros como resultado del fraude fiscal, el 58% del déficit del fondo de reserva de las pensiones en 2017
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Futuro de la Teología de la Liberación


Publicado:

costadoat-jorge

La Teología de la liberación ha sido más que una teología, ciertamente. ¿Qué teología tiene mártires?

La Teología de la liberación ha sido la expresión más genuina de la recepción del Vaticano II en América Latina. El Concilio en el continente dio lugar a una Iglesia nueva, una iglesia ungida por el Espíritu, capaz de celebrar y de pensar como solo pueden hacerlo comunidades libres y adultas.

Esto, creo yo, es lo que reconoce el Papa con decir: “La teología de la liberación fue una cosa positiva en América Latina”. ¿Lo sigue siendo? ¿O simplemente se agotó?

No tengo dudas de que, desde un punto de vista metodológico, la Teología de la liberación está vigente. Habría que sospechar, en cambio, de teologías no liberadoras. Si no liberan, ¿en qué están? Pero no puede negarse que la Teología de la liberación, en cuanto movimiento, en cuanto un modo de ser iglesia, está en crisis.

Observo el tema desde una esquina del continente: Chile. Mi visión es parcial. ¿Qué veo? Un nuevo clero combatió la eclesiología del Pueblo de Dios. Llegó el obispo y dijo: “es mejor un mal cura que una buena monja”. Sacó a la monja y el cura acabó con la participación comunitaria. La religiosa voló. Nunca más se supo de ella. Comunidades llenas de vida, gentes que aprendieron a leer con la Biblia en las manos, catequesis familiares, cocinas, platos, recolección de fondos, refugio contra la dictadura, amparo a las víctimas de las violaciones a los derechos humanos, canastas de solidaridad, teatro, visitas a los enfermos, responsos a los difuntos realizados por los mismos laicos, iniciativas con discapacitados, liturgias guiadas por mujeres, drogadictos, ancianos, personas enfermas alcohólicas, esto y mucho más fue ignorado, considerado talvez profano, eliminado o dejado simplemente caer.

Debe reconocerse, sí, que las crisis de las comunidades -y de una teología que si no arraiga en ellas no tiene razón de ser-, no ha dependido solo de sacerdotes y obispos del postconcilio revisionista. El cambio cultural en curso es impresionante. El mercado convierte las personas en individuos solitarios, inermes; arma y desarma redes precarias de clientes. Todas las formas de asociatividad experimentan mutaciones radicales. Surgen nuevas. Las antiguas mueren, languidecen y, en algunos casos, logran transformaciones positivas. La religiosidad se encuentra a la mano en un gran mercado, en el que incluso el cristianismo se ofrece en productos y a precios con los que el mismo catolicismo no puede competir.

La situación es tan grave que, no por un asunto de mejor o peor teología, el futuro de la Iglesia en América Latina está comprometido. Se dirá que aún la religiosidad popular es vigorosa. Cierto, pero en la perspectiva del Evangelio, esta es más cristiana mientras más fraternal y solidaria. Y es esto exactamente lo que está fracasando. ¿Habrá a futuro comunidades cristianas que celebren su fe y compartan el pan con los necesitados? ¿Quién correrá riesgos por amor al próximo? ¿Los devotos de las pulseras milagrosas? A mi juicio las comunidades son esenciales. Si faltan, el resto importa menos, poco o nada.

Con todo, aun en el caso que solo queden cristianos solitarios, sin comunidades, creyentes zombies, utópicos del reino de los cielos, ellos pueden librar una batalla en esta guerra, aunque sea como francotiradores; que también Jesús, al final, siguió solo. Lo abandonó la comunidad. Podrán solo resistir, porque las razones para vencer, en esta tierra, son casi nulas. Todavía podrán identificarse con la Teología de la liberación quienes militen contra el atropello de la dignidad humana. El capital se concentra a un grado espeluznante, la necesidad de tener un trabajo compromete más que nunca el honor de las personas, el planeta se incendia y puede fracasar por la razón menos pensada. Quienes todavía crean que el cristianismo es un motivo de esperanza, encontrarán en la Teología de la liberación vínculos solidarios con todos los credos, filosofías, modos de humanidad y agrupaciones sensibles a la suerte de los descartados. Nuevas alianzas aún son posibles. Lo fueron en el pasado. Serán indispensables a futuro.

Talvez la Teología de la liberación todavía radica en la Iglesia. Si no, esperamos que así sea.

Jorge Costadoat, SJ

http://www.reflexionyliberacion.cl/ryl/2017/01/29/futuro-de-la-teologia-de-la-liberacion/

Asesinatos de líderes sociales: el eterno retorno de la muerte


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Imagen: Corporación Latinoamericana SurImagen: Corporación Latinoamericana Sur

Por José Hilario López Rincón

21 de febrero, 2017.- Entre el 6 de enero y el 4 de febrero de 2017, es decir en menos de un mes, ocho líderes sociales fueron asesinados en diversos y distantes sitios del país: Edilberto Cantillo, el 4 de febrero en El Copey, Cesar; Porfirio Jaramillo Bogallo, el 29 de enero en Turbo, Antioquia; Hernán Enrique Agamez Flórez, el 19 de enero en Puerto Libertador, Córdoba; Emilsen Manyoma, el 14 de enero en Buenaventura, Valle del Cauca; Edmiro León Alzate Londoño, el 12 de enero en Sonsón, Antioquia; José Yimer Cartagena Úsuga, el 10 de enero en Carepa, Antioquia; Aldemar Parra García, el 7 de enero en El Paso, Cesar; y, Olmedo Pito García, el 6 de enero en Caloto, Cauca.

Que los asesinatos ocurran en sitios distantes, en contra de líderes de diferentes sectores (indígenas, comunitarios, movimientos políticos, reclamantes de tierras), en un período marcado por la implementación del “Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”, suscrito entre el gobierno colombiano y las Farc, y el inicio de la fase pública de los diálogos con el ELN, significa que no se trata de crímenes espontáneos, ajenos al contexto social y político que vive el país, o aislados entre sí y que por el contrario se caracterizan por su generalidad.

Que tales asesinatos hagan parte del panorama general de persecución, amenazas y violencia en contra de líderes sociales, defensores de derechos humanos y reclamantes de tierras, significa que los asesinatos hacen parte de la metodología criminal utilizada por quienes se empeñan en cerrarle el paso a la posibilidad de una sociedad menos injusta y menos inequitativa.

Con el asesinato de Porfirio Jaramillo Bogallo, son 73 los campesinos que han perdido su vida, esperando que el Estado colombiano, en sus distintas instancias burocráticas, atendiera sus reclamos de restitución de sus tierras y sin que el gobierno nacional pase del anuncio de investigaciones exhaustivas a medidas efectivas de protección del derecho a la vida.

Para el gobierno en boca de su ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, no se puede hablar de sistematicidad en la ocurrencia de los crímenes y además, estos no tienen coincidencias entre sí.

Por su parte, el Movimiento social y político, Marcha Patriótica, en reciente informe sobre violaciones a los derechos humanos en Colombia durante los últimos seis meses, llama la atención sobre cómo a la par que disminuyen las muertes en razón del conflicto armado, se acrecienta la violencia contra líderes comunitarios por sus actividades sociales y políticas. De acuerdo con esa organización, entre agosto de 2016 y enero de 2017 se presentaron 419 casos de violaciones y atentados contra los derechos humanos.

Independientemente de que se trate de crímenes sistemáticos o generalizados, lo relevante y que debería preocupar al gobierno nacional es desenmascarar a los perpetradores de los mismos; lo que subyace en el fondo de ese embate de violencia, es la historia que se repite cada vez que se intenta acordar nuevos horizontes para la sociedad colombiana: el asesinato de Guadalupe Salcedo Unda el 6 de junio de 1957, tras la amnistía decretada por Rojas Pinilla y la desmovilización de las guerrillas liberales del llano; el asesinato de los hermanos Oscar William y Jairo de Jesús Calvo Ocampo, el 20 de noviembre de 1985 y el 15 de febrero de 1987 respectivamente, luego de la firma de los acuerdos de cese al fuego y diálogo nacional entre el gobierno de Belisario Betancur y el EPL en Medellín el 23 de agosto de 1984; el asesinato de Carlos Toledo Plata el 10 de agosto de 1984 días antes de que se firmaran los acuerdos de cese al fuego y diálogo nacional entre el M-19 y el gobierno de Belisario Betancur en Corinto Cauca el 24 de agosto de 1984; el asesinato de Carlos Pizarro Leongómez el 26 de abril de 1990, unas semanas después de que se firmara el “Acuerdo político” entre el M-19 y el gobierno de Virgilio Barco Vargas.

Y también es la historia repetida del genocidio contra los miembros de la Unión Patriótica tras la firma de  los acuerdos de cese al fuego y diálogo nacional entre el gobierno de Belisario Betancur y las FARC, en agosto de 1984.

Lo que está ocurriendo es, ni más ni menos, que los sectores que han hecho de la guerra un lucrativo negocio, pugnan por mantener intactas sus ganancias; quienes han acaparado las mejores tierras se esmeran en mantener sus privilegios; quienes han hecho del ejercicio de la política un acto de malabarismo entre corrupción y enriquecimiento personal quieren continuar con su inmunidad.

Para que ese sinnúmero de ataques y asesinatos ocurra en todo el país se requiere que haya articulación, coordinación entre los criminales, en sitios tan remotos como Caloto, Cauca y El Paso, Cesar; o Buenaventura, Valle del Cauca y Sonsón, Antioquia.

Y esa orquestación criminal solo puede darse mediante una estructura compleja propia de las bandas organizadas, llámense bandas criminales o paramilitares, que el ministro de Defensa se ha apresurado a desconocer

Y esa orquestación criminal solo puede darse mediante una estructura compleja propia de las bandas organizadas, llámense bandas criminales o paramilitares, que el ministro de Defensa se ha apresurado a desconocer: “No hay paramilitarismo. Decir que lo hay significaría otorgarle reconocimiento político a unos bandidos dedicados a la delincuencia común y organizada”.

Se equivoca el ministro al negar la presencia de bandas paramilitares y se equivoca al pensar que si acepta su existencia les otorga reconocimiento político. El accionar paramilitar, continuo o esporádico, indica que el proceso de “desmovilización” que impulsó Uribe Vélez fue un fracaso o una farsa y que ahora se aprestan a ocupar las zonas que tradicionalmente fueron copadas por la insurgencia, en cuyo propósito utilizan métodos criminales ya conocidos de asesinatos selectivos, amenazas, hostigamientos. No hay tal reconocimiento político en tanto su accionar no busca subvertir el orden constitucional o derrocar al gobierno; por el contrario continúa de su lado para silenciar las voces que disienten de las voces oficiales.

La cesación del conflicto armado y la construcción de una paz estable y duradera van más allá del silenciamiento de los fusiles. No basta crear comisiones, como la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad, para detener la ola de asesinatos de líderes sociales. Se requieren medidas efectivas que socaven las causas que generan el conflicto social, político y armado; más que medidas punitivas contra la corrupción se requiere desterrar de por vida a los corruptos; mientras el narcotráfico y el microtráfico generen los inmensos márgenes de ganancia, continuará siendo el combustible que alimente la guerra y el afán de riqueza rápida.

—-
Fuente: Corporación Latinoamericana Sur: https://www.sur.org.co/asesinatos-de-lideres-sociales-el-eterno-retorno-de-la-muerte/

AUSTRALIA: Obispo australiano: Yo también fui víctima de abuso clerical


21 de de febrero de, 2017

Un obispo australiano ha revelado que él mismo fue víctima de abuso sexual.

Obispo Vicente Van Nguyen largo de Parramatta dijo a un comité de investigación real que fue abusado por un clérigo cuando llegó por primera vez en Australia como refugiado de Vietnam. “Eso tuvo un gran impacto en mí”, dijo. El obispo dijo que él era un adulto cuando ocurrió el abuso, pero todavía se considera a sí mismo una víctima, y se encontró que sea fácil simpatizar con otras víctimas de abuso.

Obispo de Long dijo a la comisión real que cree que el problema de abuso se ha agravado por un sistema jerárquico que se “reproducen la superioridad de oficina y elitismo.” Él dijo que los sacerdotes están protegidos por obispos simpáticos, y los obispos están protegidos si están respaldados por el Papa . “No hay rendición de cuentas que se extiende hacia abajo de hacia el exterior,” dijo, “y ese es el problema fundamental.”

referencias:

http://www.catholicculture.org/news/headlines/index.cfm?storyid=30819

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