COLOMBIA: COMUNICADO DE LA MESA ECUMENICA POR LA PAZ


BOGOTÁ DC, 26 DE AGOSTO DE 2016

_                                   BIENAVENTURADOS LOS QUE TRABAJAN POR
LA PAZ PORQUE SERÁN LLAMADOS HIJOS DE DIOS __(…) MAT. 5:9_

¡SÍ A LOS ACUERDOS FIRMADOS!

Desde nuestras convicciones de fe, desde  el respeto a la diversidad que
hemos construido en la Mesa Ecuménica por las  Paz,  desde la memoria
de hombres y mujeres que han sido mártires en medio de estas cinco (5)
décadas de Conflicto armado y que han derramado su sangre desde su
compromiso Cristiano por la defensa de la dignidad, la justicia y los
territorios;  queremos expresar nuestra más profunda alegría por los
acuerdos alcanzados entre el Gobierno Colombiano y la Guerrilla de las
FARC-EP,  hace muchos años estábamos esperando un hecho de ésta
envergadura.

Somos consientes que iniciamos un periodo distinto, un caminar que nos
exige hacer una profunda pedagogía para la paz,  que requiere de
grandes esfuerzos para la Unidad y de seguir exigiendo los derechos de
todos  y todas las ciudadanías colombianas.  Es necesario continuar
nuestros esfuerzos para alcanzar la verdadera Paz.

El proceso de refrendación que se dará el 2 de Octubre, será una
oportunidad para seguir consolidando el movimiento por la paz en
Colombia, y nos comprometemos participar  en la campaña por el SI.

Al igual que volvemos a reiterar nuestra propuesta de las VEEDURIAS
ÉTICAS CIUDADANAS POR LA PAZ, que la MEP viene construyendo en
distintas regiones del país como mecanismo de seguimiento y apoyo a la
implementación de los acuerdos alcanzados el día de ayer.

Reiteramos la necesidad de iniciar los diálogos formales con el ELN  y
el Gobierno de Juan Manuel Santos,  les pedimos que se generen las
condiciones necesarias para iniciar la fase publica  y la instalación
de la mesa de Diálogos

Como MEP, y como acompañantes de las comunidades de creyentes
seguiremos caminando al lado de los pueblos que desde los territorios,
anhelan la paz. Y nos comprometemos a acompañar y monitorear el proceso
de implementación de estos acuerdos desde nuestra condición de
ciudadanos y ciudadanas, y desde nuestras posibilidades.

_¡ UN VERDADERO CREYENTE EN JESUCRISTO ESTÁ POR LA VIDA DE SU PUEBLO !


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Comunicado. MEP

COLOMBIA.ANTIOQUIA: Foro Interinstitucional Educación para la paz territorial: Diálogo de Saberes


Imagen

Una resurrección es Fiesta: – Lucas 14: 1, 7-14


Para el domingo, 28 de de agosto de, el año 2016

Uno de los líderes religiosos invita a Jesús  a una comida del sábado, y todo el mundo lo mira de cerca. Jesús trae un aura de misterio y curiosidad por dondequiera que va. ¿Qué va a decir o hacer? ¿Cómo podría todo el grupo llegar a ser desafiado y cambiado? El aire está cargado de anticipación, y es probable que roció con un cierto grado de incertidumbre. Pero Jesús no dice nada. Él sólo silencio observa la forma en que está, como la mayoría de los clientes, dada la oportunidad, consistente ocupar los asientos preferentes. Nada sorprendente, la verdad. Esto es común, la práctica de primero en llegar, primero en ser servido. Llega a la iglesia temprano, tomar un buen asiento cerca de la parte posterior!

Como de costumbre, Jesús usa una lente diferente. Él le dice al grupo una historia acerca de un banquete de bodas a la que se puede agarrar el mejor asiento para sí mismo. Pero entonces el huésped llega y se traslada a un lugar más bajo para hacer espacio para una persona que merezca más. Cómo desgracia se sentirá a continuación. ¿Por qué no sorprender a todos por elegir el lugar más bajo desde el principio? Entonces, si el host que se mueve, que será a una posición más alta. Si usted se pone en posiciones elevadas en la vida, nunca se llega a experimentar la alegría de ser levantado.

Luego se tira su historia hacia adelante en el ahora. Mirando alrededor de esta habitación en estas personas seguras, amable, respetable, él da el anfitrión algunos consejos. Cuando aloja una cena, dice, no cometa el error común de invitar solamente a sus amigos y familiares. Mezclar. No sólo los que pueden devolver el favor invitar. Pregunta a los que menos, los que no tienen medios para pagar, salvo que por la gran bendición de su presencia. La recompensa podría ser mayor y duran más tiempo de lo esperado.

Devolver la pelota a sus patrones habituales. Sal de tu rutina acogedor. Pasar el rato a veces con el tipo equivocado de personas, el aviso que le falta a los círculos que pertenece y llegar a conocer y se preocupan por unos desconocidos. Reorganizar el familiar. Instar a los componentes humillados de su vida para seguir adelante, y las partes orgulloso y distante a venir abajo. Práctica recuperar su vida en equilibrio, estás ensayando para una fiesta de resurrección!

Por:
Temporada y Escritura: ,

 

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“Es un engaño que el trabajo asalariado sea la clave para liberar a las mujeres”


Entrevista con la pensadora feminista Silvia Federici, que reivindica que el trabajo reproductivo y de cuidados que hacen gratis las mujeres es la base sobre la que se sostiene el capitalismo”Ahora las mujeres tienen dos trabajos -el de fuera de casa y el de dentro- y aún menos tiempo para luchar, y participar en movimientos sociales o políticos”

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El Patriarcado del Salario: “Lo que llaman amor, nosotras lo llamamos trabajo no pagado”


ABR 21

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Conversaciones con Silvia Federici (I/II)

Por Gladys Tzul Tzul[1]

Silvia Federici. Teórica y militante feminista italiana. Autora de Calibán y la Bruja (Pez en el Árbol, 2013); la Revolución Feminista Inacabada (Calpulli, 2013); la Revolución en Punto Cero (Traficantes de Sueños, 2013). Federici participó y acompañó luchas de las mujeres por la defensa de las tierras comunales en Nigeria; en los años setenta realizó una campaña por el salario al trabajo doméstico. Sus reflexiones abordan de manera histórica las luchas políticas de las mujeres por producir lo común, con una fértil mirada sobre la reproducción de la vida. En esta conversación que sostuvimos en Puebla, México, nos presenta elementos teóricos para interpretar de manera más amplia el funcionamiento de lo que ella llama el patriarcado del salario. La conversa nos dota de una serie de detalles de la historia del capitalismo que sirven para comprender nuestras luchas.

GTT. Tú has reflexionado sobre las distintas formas de explotación de las mujeres, por ejemplo nombras Patriarcado del salario como una forma específica de dominación, ¿puedes hablarnos sobre ello?

  1. El patriarcado es una institución muy larga y no ha sido universal. Debemos de rechazar esa afirmación que dice que las mujeres siempre han sido oprimidas, primero porque en muchas comunidades las mujeres tenían poder. 2 mil años atrás había formas de matriarcado, yo no puedo aclarar ampliamente como se establecía un matriarcado, pero es importante comprender que la historia ha sido destruida. La idea es entender que el patriarcado ha tenido formas diferentes, las relaciones no se estructuran de la misma manera en todos los sistemas sociales; también el patriarcado no se transmite automáticamente, no es un asunto que continua de forma natural y automática de un siglo a otro, de una sociedad a otra. Las investigaciones históricas han demostrado que con el desarrollo del capitalismo, es decir con el paso del feudalismo al capitalismo, hubo un pasaje violento, porque el desarrollo del capitalismo fue como la contrarrevolución en un momento de crisis del feudalismo. El capitalismo dio una nueva fundación a las relaciones patriarcales; el capitalismo se ha apropiado de los elementos de la relación patriarcal del feudalismo, pero lo ha transformado y ha dado nuevas funciones para sus fines sociales y económicas. Por ejemplo, una diferencia muy grande entre el patriarcado del feudalismo y el patriarcado del capitalismo, es que en el primero, para las mujeres prevalecía un sistema de uso comunitario de las tierras, es decir, las mujeres y los hombres usaban las tierras. En Europa por ejemplo, las mujeres no fueron dependientes económicamente de los hombres, su alimentación no dependía de los hombres. Tampoco en la sociedad feudal estaba la diferencia del tipo de poder entre hombres y mujeres, que en la sociedad capitalista se generó. La relación desigual de poder entre hombres y mujeres en el feudalismo no tenía raíces materiales. La diferenciación venía, por nombrar dos casos, de la formas del uso de la violencia, porque los hombres hacían parte de los ejércitos del poder feudal, los hombres componían los ejércitos y las mujeres no; otro caso es el de la diferencia de poder que estaba justificada en la religión, pues ésta tenía una función de diferenciación. Todos los sistemas sociales que han explotado el trabajo humano, han explotado a las mujeres en una medida particular, porque las mujeres son las que producen trabajadores, cuando hay un sistema social que explota el trabajo humano, éste cerca e intenta controlar el cuerpo de las mujeres, porque el cuerpo de las mujeres genera riqueza, mano de obra, cocinan. El capitalismo es una forma de explotación específico que tiene relaciones diferentes.

GTT. Podrías explicarnos más sobre las diferencias entre el sistema de explotación capitalista y el sistema de explotación feudal.

  1. Una primera diferencia es que el capitalismo es el primer sistema social que funda su riqueza y su acumulación sobre el trabajo humano. Todos los sistemas de explotación precedentes, siempre han visto la riqueza no como trabajo humano, sino como tierra, bosques. El trabajo humano era importante para construir, crear, cultivar. Pero la riqueza fue conceptualizada por la riqueza material. Con el capitalismo cambia.

GTT. ¿Cambia la noción de riqueza?

 

  1. Si, cambia la concepción de la riqueza social. Esto lo dicen los primeros economistas del capitalismo, dicen que la riqueza no es la tierra, la riqueza es el trabajo humano. Entonces comienza con el capitalismo una concepción del trabajo humano nueva, como algo que se puede intensificar, que se puede desarrollar, que puede tener nuevas formas de productividad, así como se cultivaba la tierra, así se cultiva el trabajo humano. El objetivo era medir cuanta fuerza de trabajo había. Es por esto, que en el desarrollo del capitalismo en su primera fase, lo que puede verse es una acumulación inmensa de trabajo humano, se ve esclavitud, millones y millones de personas traficadas para el trabajo esclavo. Segundo, la colonización es un evento que ha dado a los europeos el control de millones de personas, de trabajadores de las nuevas tierras que invade. Es en estas condiciones en que se comienza a usar la pena de muerte para prohibir a las mujeres que usen anticonceptivos o se persigue a las que abortan. Comienza una intervención directa para apropiarse del cuerpo de las mujeres. Por eso se habla de las mujeres como máquinas productoras de trabajadores. Eso yo lo pongo en contextos de esta hambre de trabajo que el capitalismo tiene. Esto promueve formas diferentes de patriarcado y por ello nuevas formas de relaciones sociales comienzan a conformarse, porque hay un control del Estado sobre el cuerpo de las mujeres; se inicia un control de la procreación y del trabajo de la reproducción. Las mujeres deben de procrear trabajadores y cuidarlos todos los días y deben hacerlo en condición invisible, en condiciones no pagadas, porque de ésta manera se reproducen de una forma muy barata. El capital puede tomar toda la riqueza que los trabajadores producen, pueden tomar toda la riqueza porque las mujeres producen trabajadores casi gratis.

 

GTT. ¿Y aquí es donde el salario produce una forma de patriarcado?

 

  1. En este sistema el Estado y el capital, controlan el cuerpo de las mujeres y se apropian de su trabajo a través del sistema del salario. El sistema del salario no solamente controla el trabajo de los asalariados, porque si lo pensamos como una relación, éste moviliza a dos trabajadores; con un salario se moviliza al hombre y la mujer que lo reproduce, le pagan a uno, pero trabajan dos. Entonces moviliza una gran cantidad de trabajo no pagado. El salario amplía la explotación, porque no solamente toma el trabajo del hombre que está en la fábrica o en la oficina, sino que también el trabajo de la mujer que lo reproduce diariamente, la que cocina, la que cría a los hijos. El capital acumula, porque hay mujeres que trabajan por casi nada, no completamente para nada, porque de la mujer comen, etc. Con el salario se puede controlar directamente el trabajo de las mujeres a través del sistema de la familia y el matrimonio. El matrimonio es un sistema fundamentalmente laboral, es el medio por el cual el capitalismo hace trabajar a las mujeres para que reproduzcan su fuerza de trabajo obrero. El salario es la medida para conformar la familia, porque es ahí donde se obliga a las mujeres a reproducir trabajadores. Yo creo que cuando se ve esto se comprende por qué se puede hablar de un patriarcado del salario, porque el salario toma el trabajo de la mujer y también la controla a ella. El hombre se convierte en el delegado, porque el capital y el Estado delegan en el trabajador el poder de controlar y golpear las mujeres si no cumplen con esa función. Así como los señores que dominaban las plantaciones tenían a los supervisores que controlaban el trabajo de los empleados, se puede decir que los hombres controlan  a las mujeres.

GTT. ¿Qué formas cobra este tipo de control, además de los que ya nos has   comentado?

 

  1. Todo esto se hace invisible por lo que se llama amor. El capitalismo también se ha apropiado y ha manipulado la búsqueda de amor, de afectividad y de solidaridad entre todos los seres humanos; lo han deformado, usándolo como una medida para extraer trabajo no pagado. Por eso yo escribí. “Eso que llaman amor, nosotras lo llamamos trabajo no pagado”.

GTT. ¿Le dicen amor al trabajo no pagado?

 

  1. Si porque en la familia se dice amor,  dicen que por amor se limpia y se cocina, que todo se hace por amor. Confunden amor con un servicio personal. El amor es un sistema que obligaba a muchas mujeres que no tenían posibilidades de sobrevivencia y el matrimonio era como tomar un empleo. Por mucho años, hasta la generación de mi madre, ocurría que si no te casabas ¿Qué harías? Pobrecilla, porque estás sola, muchas veces estabas en la casa de tu hermana que si estaba casada y ella ayudaba, porque es muy difícil tener un empleo y si se tenía un empleo no podías tener una vida social. Esas mujeres que no se casaban eran consideradas como desdichadas, por eso muchas mujeres compiten entre ellas por un hombre bello y con un buen salario. Por eso tu mamá te prepara, te orienta para arreglarte, que no salgas despeinada a la calle, que siempre estés de buen humor y que aprendas a hacer labores domésticas. Mi madre me amenazaba: “Si tu continuas así, ningún hombre se va a casar contigo” porque se sabe que casarse significa obedecer, hacer trabajo domésticos y si tú eres una buena mujer, él va a mantenerte, él te va a dar una posición social. Pero en el matrimonio un hombre te puede golpear y lo que van a decir, es que lo tienes merecido porque seguramente no lo obedeciste, porque no hiciste el amor cuando él lo quería. En el matrimonio se presume que él compra tu cuerpo y que siempre tienes que estar a su disposición. A todo esto muchas luchas feministas han dicho que ni el hombre, ni el matrimonio tienen derecho absoluto a tu cuerpo. Si tú dices que no, es no.

GTT. Es interesante hacer una revisión del amor romántico por este mundo de la reproducción.

 

  1. ¡Ah! el amor romántico donde las vidas se funden, pero se funden en la voluntad del hombre. Yo quiero escribir un libro sobre el amor y la sexualidad. La causa de tanta pena de las mujeres y su sentido de valor depende de si estas o no casada, si un hombre te quiere o no te quiere. Yo he visto muchas veces, que aunque a un hombre no lo aman tanto, cuando acaban las relaciones, las mujeres se sienten desvalorizadas y con penas. Por eso quiero escribir ese libro, no sé si con eso se puede hacer la revolución pero con eso se puede aliviar la pena. Un asunto que no quiero olvidar es que el sistema del salario crea la familia como una formación social jerárquica, donde el hombre es el patrón, el representante del Estado y la mujer debe ser sometida, puede ser obligada a hacer todo el trabajo de reproducción. Entonces el salario crea una división, porque con la creación de la división sexual del trabajo crea una división que rompe el frente unido de la lucha. Por eso yo digo que es importante que los hombres comprendan que esa relación de poder   los destruye a ellos también. Si se comprende que un hombre colabora con el capital, cuando esté contento con ser el patrón de la familia, cuando se siente fuerte porque es superior a la mujer y puede golpearla o humillarla, él no sabe que refuerzan sus cadenas con respecto de la dominación, porque hace que no puedan luchar juntos hombres y mujeres. Es importante comprender que el conflicto que se produce en el trabajo asalariado y el trabajo no asalariado, crea una jerarquía laboral y se crea una naturalización de la explotación de la mujer. Por eso creen que el trabajo doméstico pertenece a la naturaleza de la mujer y contra eso es lo que hay que luchar. A veces se piensa que si se lucha contra el trabajo doméstico se es una mala mujer, que no ama a su marido, etcétera. Y no se trata de eso, el trabajo doméstico es un sistema de explotación que usa el amor, usa las relaciones entre hombres y mujeres.

 

[1] Comunidad de Estudios Mayas y doctoranda en Sociología en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades. Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

https://comunitariapress.wordpress.com/2015/04/21/el-patriarcado-del-salario-lo-que-llaman-amor-nosotras-lo-llamamos-trabajo-no-pagado/

COLOMBIA.PUTUMAYO: La nieta de chamanes que se convirtió en psiquiatra


Pertenece a la comunidad camëntsá

Gina Coral Palchucán quiere tender un puente entre dos mundos lejanos: la medicina occidental y la medicina tradicional del Putumayo. Se graduó de la Universidad Nacional con una investigación sobre el suicidio entre indígenas.

Por: PABLO CORREA
En Twitter: @pcorrea78

La nieta de chamanes que se convirtió en psiquiatraLina Coral, del pueblo camëntsá, en el valle del Sibundoy, decidió estudiar medicina a los 16 años. / Pablo Correa

Sobre las piernas, para protegerse del aire frío que corre en el hospital San Rafael de Pasto, Gina Coral tiende un rebozo tejido por mujeres de su comunidad, el pueblo camëntsá que habita en el valle del Sibundoy, en Putumayo. Sobre la bata blanca que la distingue como médica y psiquiatra resaltan los brillantes colores de un collar que fabricó una de sus tías. Es un amuleto de protección. Una representación del sol.

Tenía 16 años cuando decidió estudiar medicina. Vivía en Orito (Putumayo). Sus padres se habían instalado en este pueblo rodeado de campamentos petroleros para trabajar como maestros de un colegio. A veces, en vacaciones, acompañaba a su abuelo materno y a dos de sus tíos, médicos tradicionales, a recorrer el país de feria en feria vendiendo productos de medicina natural. Aunque los hombres son los que se convierten en chamanes, en tatšëmbuá, las mujeres “son las primeras médicas”, las que primero escuchan las quejas de los niños, las que se hacen cargo de las plantas, de la siembra. “Tienen mucho conocimiento”, dice Gina.

Logró un cupo en la Universidad de Antioquia en 2003. No fue un comienzo fácil. “En esa época no conocía los computadores. Todos mis compañeros ya tenían correos electrónicos. También tenían muchas ventajas por su educación. Ya sabían de medicina, de bioquímica”.

Alejarse de su comunidad, de su familia, entrar en la soledad de la ciudad fueron golpes duros. Pero las cosas comenzaron a mejorar cuando conoció a otros indígenas que venían de todos los rincones del país a estudiar a Medellín y se reunían en el cabildo Chibcariwak. Eran indígenas del Chocó, de la Sierra Nevada, del Cauca, del Putumayo, de Nariño, que se convirtieron en un círculo de apoyo indispensable.

Al terminar la carrera viajó a San Miguel, en el Putumayo, para cumplir con el requisito del año rural. La moneda corriente en este poblado en la frontera con Ecuador era la coca. En las casas se guardaban los cargamentos. Se construían laboratorios. Los pacientes que atendía trabajaban como raspachines, en los cultivos, comercializando la pasta de coca. La violencia y el narcotráfico eran parte de la vida cotidiana.

Gina se conmovió al ver que muy pocas de esas personas tenían acceso a un psiquiatra si lo necesitaban. En todo el departamento del Putumayo sólo trabaja uno. El lugar más cercano para acceder a un tratamiento de salud mental estaba a ocho horas por tierra. Los problemas de alcohol y consumo de sustancias psicoactivas eran muy comunes. Esa precariedad del sistema de salud y la vulnerabilidad de los pacientes la llevaron a pensar en estudiar psiquiatría. “Fue bonito aprender tantas cosas de esa gente que ha vivido la violencia en carne propia”, dice Gina.

El año pasado se graduó como psiquiatra de la Universidad Nacional, con una tesis que exploró la conducta suicida en indígenas a través de los testimonios de 29 estudiantes de su comunidad que viven en Bogotá.

En estudios con indígenas o nativos en Norteamérica, Canadá, Australia, Europa y Latinoamérica, las tasas de suicidio, son superiores en 2 a 500 veces respecto a las presentadas por los no indígenas, y el grupo de mayor riesgo lo conforman las personas adolescentes y adultas jóvenes.

El suicidio en comunidades indígenas es un problema al que Colombia le ha dado la espalda. En el país, la tasa de suicidio entre indígenas para el año 2010 fue de 36 por cada 100.000 habitantes, mientras la tasa general de suicidio es de 4,5 por 100.000 habitantes. En el territorio del pueblo camëntsá la tasa aproximada es de 42 por 100.000 habitantes.

Desde una perspectiva de la medicina convencional, explica Gina, el suicidio es un fenómeno que se origina en alteraciones de la salud mental o física, que se asocia a la aparición de estresores psicosociales, por lo tanto, a los suicidas se los puede medicar o tratarlos con psicoterapias.

Entre los indígenas, las conductas suicidas tienen un significado muy distinto. Se pueden considerar, aunque suene paradójico, una medida de “protección de la vida”. Cuando ha ocurrido un empobrecimiento territorial, económico, de tradiciones y costumbres, en la educación y la salud propias, el suicidio es una solución para lograr armonía.

“Si es necesario, en ausencia de posibilidades de superar la amenaza del buen vivir o la madre tierra, la muerte por propia mano es considerada una acción posible y válida para preservar la dignidad que debe existir en este mundo”, escribió Gina. En la lengua camëntsá no existe un vocablo específico para el suicidio. La expresión que usa la mayoría estojisenobuachjanguá, hacerse mal a sí mismo. A través de las entrevistas con estudiantes indígenas, Gina intentó entender qué pensaban sobre la vida, la muerte y el suicidio.

Entre los camëntsás existe un concepto, el tsabá oná, que describe lo que está bien, en equilibrio. Y existe otro, contrario, bacá oná, que se refiere a lo que está mal, en desequilibrio. “El compromiso de protección con la vida”, explica Gina, “continúa con el caminar de la vida misma, procurando siempre mantener una relación armónica con el territorio; lo que implica escuchar, conocer, aprender y compartir con la naturaleza, poniendo en práctica el respeto por toda forma de vida y buscando garantizar el equilibrio y una vida bonita”.

Una estudiante camëntsá de la licenciatura de química resumió en una frase la visión que tienen de la vida: “Lo que a uno lo fortalece son el pensamiento que han dejado los mayores, que es continuar y aprender en base al pensamiento del territorio, de la cultura, de la planta medicinal”. La muerte, en cambio, para otro joven indígena estudiante de filología, es “como ser una semilla nueva, una semilla con la que se llega al mundo espiritual”.

Luego de hablar con los 29 jóvenes de su comunidad, de explorar a fondo su pensamiento, Gina concluyó en la tesis que “la construcción colectiva del valor de la vida y las prácticas alrededor de su cuidado, constituyen para el pueblo camëntsá un proceso de prevención”. La búsqueda de la armonía, el trabajo colectivo, el apoyo mutuo, una conciencia cimentada en la sabiduría de los abuelos, así como elementos de la medicina tradicional como la toma de yagé, una planta sagrada, son elementos que deben estar presentes en la búsqueda de una respuesta al problema del suicidio.

“El papel del médico debe ser diferente”, piensa Gina, “no se trata de atender pacientes sino problemas”. Ese fuerte sentido de comunidad y la importancia que tienen la naturaleza y el entorno en las personas han hecho que entienda muchos problemas de la psiquiatría moderna más allá de los pacientes que se sientan frente a ella todos los días en el hospital San Rafael. Más allá de la medicación y los fármacos, sin desconocer que son útiles bajo ciertas circunstancias. La combinación de las dos medicinas, la que aprendió en los salones de la Universidad de Antioquia y la Nacional, junto a la que aprendió al lado de sus abuelos y sus tíos, hace que tenga “un pensamiento más abierto”

http://www.elespectador.com/noticias/salud/nieta-de-chamanes-se-convirtio-psiquiatra-articulo-650895

¿Cómo combatir al machismo en las iglesias?


26 May 2016

Responda la pregunta en los comentarios de esta nota.

Una de las situaciones de desigualdad que sufre la sociedad latinoamericana, y también en las iglesias, es el machismo.

Muchos dirigentes insisten en posturas que reflejan más la cultura latina que los parámetros de la Palabra de Dios.

¿Qué podemos hacer para que los hombres dejen de lado el machismo y se preocupen más por ser hombres íntegros como lo fue Jesucristo?

Responda la pregunta en los comentarios de esta nota.

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