JULIO 24. MENSAJES PARA NIÑOS/AS:No hables de la oración – ¡Solo hazla! (Tiempo Ordinario Domingo 17-C)


SERMÓN DE LA SEMANA
Título: ¡Solo hazlo!

Tema: No hables de la oración – ¡Solo hazla! (Tiempo Ordinario Domingo 17-C)

Objeto: Cualquiera que tenga el logo de Nike. Si no tiene alguno, puede crearlo fácilmente.

Escritura: “Así que yo les digo: Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá la puerta. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre” (Lucas 11:9-10 – NVI).

¿En qué piensan cuando ven este logo? ¡Correcto! Piensan en Nike. Como saben, Nike es uno de los líderes en la fabricación de equipo deportivo. Hubo un momento en que se conocía como la compañía que hacía tenis de correr, pero ahora hacen equipo para casi todo deporte imaginable. Probablemente casi todo el mundo podrá reconocer este símbolo de Nike.

Cada vez que pensamos en Nike también pensamos en su lema: “Solo hazlo”. ¿Qué significa eso? Bueno, como Nike está en el negocio de hacer equipo deportivo, eso significa que en relación con los deportes, es mejor que no hables de ellos – ¡Solo hazlos! No hables de correr, sal de la casa y corre. No hables de baloncesto, sal y juega. No hables de…bueno, creo que entienden lo que deseo decir.

Un día Jesús estaba con sus discípulos los cuales pidieron que les enseñara a orar. Jesús no les dijo: “Primero pónganse de rodillas, entonces unan sus manos, luego cierren sus ojos y luego comiencen a orar. Después de darle una oración de ejemplo, les dijo: ” Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá la puerta. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre”. En otras palabras, Jesús les dijo a sus discípulos que la regla más importante de la oración es: “Solo hazla”.

Cuando venimos a la iglesia hablamos mucho de la oración, ¿no es así? Cuando alguien se enferma decimos: “Oremos por los enfermos”. Cuando alguien está teniendo problemas financieros decimos: “Necesitamos orar por los pobres”. Cuando hay guerra en nuestro mundo decimos: “Tenemos que orar por la paz”. Hablamos mucho acerca de la oración pero lo que realmente necesitamos es hacerla. De hecho, creo que debemos dejar de hablar sobre ello y “Solo hacerlo”.

Querido Padre, te pedimos que sanes a los que están enfermos, que proveas alimento para los que tienen hambre y traigas paz donde hay guerra. Te pedimos estas cosas porque eres el único que nos das cada buen don y nos has dicho que todo el que pide, recibe. En el nombre de Jesús oramos, amén.

Nota: Ya que los Juegos Olímpicos comenzarán en unas semanas, la maestra puede comenzar compartiendo ideas acerca de las olimpiadas.

PÁGINAS PARA COLOREAR Y ACTIVIDADES

ENLACES A LOS SERMONES 

 
Impresión amistosa:   “¡Sólo hazlo!”
Otra sermon para Lucas 11:1-13:  “Tun, Tun. ¿Quién es?”

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Papa: “Aquel emigrante que queréis expulsar era yo, aquel niño hambriento…”


Francisco, en la cátedra de la ventana

Saluda a marinos y pescadores, “que realizan un trabajo duro y arriesgado”

Recuerda que, al final, “seremos juzgados por las obras de misericordia”

José Manuel Vidal, 10 de julio de 2016 a las 11:49

El Obispo de Roma puso de manifiesto que la actitud del buen samaritano es necesaria para dar prueba de nuestra fe, que si no está acompañada por obras, resulta muerta

Papa, en la ventana/>

Papa, en la ventana

(RV).- Puntualmente a mediodía el Papa Francisco se asomó a la ventana frente a la Plaza de San Pedro, para rezar con los miles de fieles y peregrinos que, a pesar del calor veraniego, se dieron cita el segundo domingo de julio para rezar el Ángelus junto al Sucesor de Pedro, escuchar su comentario al Evangelio y recibir su bendición apostólica.

A través de la parábola del “buen samaritano”, propuesta en esta ocasión por el Evangelio de Lucas, el Santo Padre explicó que mediante este relato sencillo y estimulante, Jesús nos indica un estilo de vida, cuyo baricentro no somos nosotros, sino los demás con sus dificultades.

De manera que Francisco dijo que el Señor hace uso de esta parábola en su diálogo con un Doctor de la Ley a propósito del dúplice mandamiento que permite entrar en la vida eterna: amar a Dios con todo el corazón y al prójimo como a sí mismos.

El Papa Bergoglio invitó a que – como el Doctor de la Ley – también nosotros nos preguntemos: ¿Quién es mi prójimo? ¿A quién debo amar como a mí mismo? ¿A mis parientes? ¿A mis amigos? ¿A mis compatriotas? ¿A los de mi misma religión?

Y añadió que Jesús ha cambiado completamente la perspectiva inicial de aquel Doctor, y también la nuestra, por lo que afirmó que no debemos catalogar a los demás para decidir quién es mi prójimo. Puesto que depende de nosotros ser o no ser prójimo de la persona que encontramos y que tiene necesidad de ayuda, independientemente de quien sea.

El Obispo de Roma puso de manifiesto que la actitud del buen samaritano es necesaria para dar prueba de nuestra fe, que si no está acompañada por obras, resulta muerta. Mientras a través de las obras buenas, realizadas con amor y alegría hacia el prójimo, nuestra fe brota y da fruto.

El Pontífice también invitó a preguntaros si nuestra fe es fecunda; si produce obras buenas; o si en cambio es estéril… En una palabra dijo: ¿Me hago prójimo o simplemente paso de lado?

Es bueno hacerse estas preguntas – dijo el Papa – porque al final, seremos juzgados por las obras de misericordia. Y agregó que el Señor podría decirnos si nos acordamos de aquella vez, por el camino de Jerusalén a Jericó, mientras Aquel hombre, medio muerto, era precisamente Él.

Francisco concluyó invocando a la Virgen María para que nos ayude a caminar por la vía del amor generoso hacia los demás, la vía del buen samaritano, esa que nos hace entrar en la vida eterna.

Al final de la oración mariana el Obispo de Roma saludó a los fieles presentesllegados de tantas partes del mundo, especialmente a los numerosos grupos de Italia y de Polonia, participantes en la gran peregrinación de la Familia de Radio María al Santuario de Częstochowa. Francisco recordó que en la fecha celebramos el “Domingo del mar”, jornada en la cual se nos invita a reconocer el trabajo de la “gente del mar”, así como sus múltiples sacrificios. En esta misión el Papa alentó a los capellanes y a los voluntarios en su “precioso servicio” a todos ellos.

Palabras del Santo Padre después del rezo del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas,

hoy se celebra el “Domingo del Mar”, en apoyo del cuidado pastoral de la gente del mar. Aliento a los marinos y a los pescadores en su labor, a menudo dura y arriesgada, así como también a los capellanes y a los voluntarios en su precioso servicio. Que María, estrella del Mar, vele sobre ellos.

Saludo a todos ustedes, fieles de Roma y de tantas partes de Italia y del mundo.

Dirijo un saludo especial a los peregrinos de Puerto Rico; a aquellos polacos que han cumplido una estafeta desde Cracovia hasta Roma; y lo hago extensivo a los participantes en la gran peregrinación de la Familia de Radio María al Santuario de Częstochowa, llegado a su 25ª edición.

Saludo a las familias de la diócesis de Adria-Rovigo, a las Hermanas Hijas de la Caridad de la Preciosísima Sangre, el Orden Seglar Teresiano, a los fieles de Limbiate y a la Comunidad Misionera Juan Pablo II.

Deseo a todos un buen domingo. Por favor no se olviden de rezar por mí. Buen almuerzo y ¡hasta la vista!


Texto completo de la catequesis del Papa

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy la liturgia nos propone la parábola llamada del “buen samaritano”, tomada del Evangelio de Lucas (10, 25-37). Esta parábola, en su relato sencillo y estimulante, indica un estilo de vida, cuyo baricentro no somos nosotros mismos, sino los demás, con sus dificultades, que encontramos en nuestro camino y que nos interpelan. Los demás nos interpelan. Y cuando los demás no nos interpelan, algo allí no funciona; algo en aquel corazón no es cristiano.

Jesús usa esta parábola en el diálogo con un Doctor de la Ley, a propósito del dúplice mandamiento que permite entrar en la vida eterna: amar a Dios con todo el corazón y al prójimo como a sí mismos (vv. 25-28). “Sí – replica aquel Doctor de la Ley – pero dime, ¿quién es mi prójimo?” (v. 29).

También nosotros podemos plantearnos esta pregunta: ¿Quién es mi prójimo? ¿A quién debo amar como a mí mismo? ¿A mis parientes? ¿A mis amigos? ¿A mis compatriotas? ¿A los de mi misma religión?… ¿Quién es mi prójimo?

Y Jesús responde con esta parábola. Un hombre, a lo largo del camino de Jerusalén a Jericó, fue asaltado por unos ladrones, agredido y abandonado. Por aquel camino pasan primero un sacerdote y después un levita, quienes, aun viendo al hombre herido, no se detienen y siguen adelante (vv. 31-32). Después pasa un samaritano, es decir un habitante de la Samaria, y como tal, despreciado por los judíos porque no observaba la verdadera religión. Y, en cambio él, precisamente él, cuando vio a aquel pobre desventurado, “se conmovió”. “Se acercó y vendó sus heridas (…), “lo condujo a un albergue y se encargó de cuidarlo” (vv. 33-34). Y al día siguiente, lo encomendó al dueño del albergue, pagó por él y dijo que también habría pagado el resto (Cfr. v. 35).

Llegados a este punto Jesús se dirige al Doctor de la Ley y le pregunta: “¿Cuál de los tres – el sacerdote, el levita o el samaritano – te parece que se portó como prójimo del hombre asaltado por los ladrones?”. Y aquel – porque era inteligente – responde naturalmente: “El que tuvo compasión de él” (vv. 36-37).

De este modo Jesús ha cambiado completamente la perspectiva inicial del Doctor de la Ley – ¡y también la nuestra! -: no debo catalogar a los demás para decidir quién es mi prójimo y quién no lo es. Depende de mí ser o no ser prójimo – la decisión es mía -, depende de mí ser o no ser prójimo de la persona que encuentro y que tiene necesidad de ayuda, incluso si es extraña o incluso hostil.

Y Jesús concluye: “Ve, y procede tú de la misma manera” (v. 37). ¡Hermosa lección! Y lo repite a cada uno de nosotros: “Ve, y procede tú de la misma manera”, hazte prójimo del hermano y de la hermana que ves en dificultad. “Ve, y procede tú de la misma manera”. Hacer obras buenas, no decir sólo palabras que van al viento. Me viene en mente aquella canción: “Palabras, palabras, palabras”. No. Hacer, hacer. Y mediante las obras buenas, que cumplimos con amor y con alegría hacia el prójimo, nuestra fe brota y da fruto. Preguntémonos – cada uno de nosotros responda en su propio corazón – preguntémonos: ¿Nuestra fe es fecunda? ¿Nuestra fe produce obras buenas? ¿O es más bien estéril, y por tanto está más muerta que viva? ¿Me hago prójimo o simplemente paso de lado? ¿Soy de aquellos que seleccionan a la gente según su propio gusto?

Está bien hacernos estas preguntas y hacérnoslas frecuentemente, porque al final seremos juzgados sobre las obras de misericordia. El Señor podrá decirnos: Pero tú, ¿te acuerdas aquella vez, por el camino de Jerusalén a Jericó? Aquel hombre medio muerto era yo. ¿Te acuerdas? Aquel niño hambriento era yo. ¿Te acuerdas? Aquel emigrante que tantos quieren echar era yo. Aquellos abuelos solos, abandonados en las casas para ancianos, era yo. Aquel enfermo solo en el hospital, al que nadie va a saludar, era yo.

Que la Virgen María nos ayude a caminar por la vía del amor, amor generoso hacia los demás, la vía del buen samaritano. Que nos ayude a vivir el mandamiento principal que Cristo nos ha dejado. Este es el camino para entrar en la vida eterna.

http://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2016/07/10/papa-aquel-emigrante-que-quereis-expulsar-era-yo-aquel-nino-hambriento-iglesia-religion-dios-jesus-francisco-samaritano.shtml

Estudio Exegético Homilético: Domingo 11 de julio, Sexto domingo de Pentecostés: Lucas 10:25-37


Salmo 25:1-9; Deuteronomio 30:9-14; Colosenses 1:1-14;
Responsable para el mes de julio de 2004: Dr. Pablo R. Andiñach

El relato del buen samaritano es de los más conocidos y comentados de los evangelios. Como anécdota es una de las preferidas en escuelas dominicales y estudios bíblicos. Y lo es por su densidad pero a la vez por su simple profundidad. Es casi imposible no decir que cuesta comentar algo nuevo o novedoso sobre un texto como este. De todos modos intentaremos dar algunas pistas para presentarlo de manera que el oyente de nuestra predicación se interese en indagar que hay detrás de esta conocida historia.
Señalamos los siguientes puntos:
1. Quien se dirige a Jesús lo hace para probarle. La intención no es aprender algo de él o recibir una respuesta a una duda espiritual o existencial. Solo quiere poner a prueba la habilidad de Jesús para salir de un apuro intelectual. Sin embargo el Señor no va limitarse a responder con ingenio a fin de salir airoso de la prueba sino que aprovechará la ocasión para darle una lección a este escriba y a quien lo estuviera escuchando. Que al finalizar la historia se diga que el escriba responde a Jesús “el que usó de misericordia con él”, indica que aunque su intención original era espuria, al final no pudo eludir tener que involucrarse en la discusión y asumir una posición respecto a lo escuchado. Fue a dar una lección y finalizó recibiendo él una enseñanza.
2. La pregunta que le hace a Jesús es por la vida eterna. No es una pregunta menor, por no decir que es una pregunta fundamental de la vida humana. Los faraones hace 6.000 años se hacían esa pregunta y la contestaban construyendo tumbas que hasta hoy nos asombran. El hombre moderno busca eternidad en la fama o en el dinero. La verdad es que ni los monumentos ni las luces de la fama responden solidamente a esa cuestión. Jesús va a dar otra respuesta.
3. Jesús comienza por lo más sencillo: ¿Qué está escrito? Es como si hoy cuando nos preguntan por si está bien o no robar contestáramos: ¿qué dice la ley? La respuesta es obvia y el escriba que conoce la ley contesta correctamente. El amor a Dios y al prójimo es lo que el Señor manda para acercarse a la vida eterna. Es la norma de vida dada a todos los creyentes en el Dios bíblico.
4. Pero algo no estaba del todo bien para este escriba. El quería demostrar que Jesús se equivocaba y ahora se estaba quedando con las manos vacías. La actitud de Jesús era tan simple y llana, tan sin vueltas que su proyecto de hacerlo quedar en ridículo había fracasado. Entonces piensa que insistiendo podrá desenmascarar su debilidad conceptual y vuelve a preguntar: ¿pero quien es mi prójimo? Si su intención fue complicarle la vida a Jesús lo único que logró es otra vez ofrecer una ocasión para que el mensaje fuera presentado. Jesús ya no contesta directamente: ahora narra una parábola. Al hacerlo de este modo trasciende la respuesta al escriba para dejar una lección a todos los que escuchan, tanto en aquel tiempo como hoy.
5. El relato es conocido: un hombre es asaltado en el camino y dejado lastimado y abandonado. Pasan un sacerdote y luego un levita y ambos sucesivamente continúan su camino. Luego pasa un samaritano y tuvo compasión de él y lo atendió en sus necesidades. Recordemos que tanto el sacerdote como el levita eran conocedores de la ley y además pertenecían a sectores de la población que gozaban de prestigio social. Eran tenidos por personas “puras”, que obraban la ley en sus detalles y que estaban “más cerca de Dios” que el resto de los mortales, tan solo porque la función que ejercían los hacía parecer más piadosos y observantes. El resto del pueblo esperaba de ellos una actitud afín con la fe que profesaban.
6. La enemistad entre judíos y samaritanos era centenaria y en ellos dos fue más fuerte que el llamado de Dios a amar al prójimo. Era una enemistad prejuiciosa de ambos lados pues se basaba en odios construidos sobre hecho lejanos y de los cuales ninguno de los habitantes de esa época tenía mucha certeza sobre cuan verdaderos eran o habían sido. Es importante notar que también los samaritanos despreciaban a los judíos. El rechazo era mutuo.
7. El tercer hombre es un samaritano. Este también tenía la misma fe que los judíos y las mismas Escrituras regían su vida. Los prejuicios –en este caso en sentido inverso- eran también parte de su sociedad y su formación. Sin embargo en él el mandato de Dios fue más fuerte que los prejuicios. Un ser humano estaba caído y era su deber atenderlo. Para la ley no importaba si era judío o samaritano: alguien lo necesitaba y él estaba allí para ayudarlo.
8. Es importante destacar que para los judíos –a quienes Jesús les hablaba- atender a un samaritano caído era también una obligación moral, pero que sus prejuicios y falta de sensibilidad había anulado ese aspecto de su fe.
9. Al finalizar la narración Jesús vuelve a dirigirse al escriba con una pregunta. Así lo fuerza a que conteste él mismo la pregunta que antes le había dirigido a Jesús. Y el escriba contesta bien: el que tuvo compasión es el prójimo. Esto lo debemos traducir bien: quiere decir que el que amó al caído se sintió prójimo de esa persona indefensa y actuó del modo que Dios esperaba de él. Los que pasaron de largo consideraron que el samaritano –por serlo- no merecía ser considerado prójimo ni que ellos lo fueran de él.
10. El texto finaliza de una manera extraordinaria: Jesús le dice –nos dice- “ve y haz tú lo mismo”.
Este relato se lo ha analizado de decenas de formas. En general los comentaristas se concentran en destacar la bondad del samaritano, su actitud piadosa. Se ha criticado que un “exceso” de amor puede esconder un negocio celestial: yo ayudo al prójimo para ganarme la vida eterna. Sería un acto interesado, con segundas intenciones. Casi como deseando encontrar un caído para luego poder ayudarlo. El amor así sería un sentimiento distorsionado pues buscaría responder a mi necesidad de quedar bien frente a Dios más que a la de responder al clamor de la persona caída. Si esto es así está mal y nada tiene que ver con el mensaje de la parábola.
En ella Jesús destaca no que el samaritano fuera bueno –ni siquiera más bueno que el sacerdote y el levita que huyeron-, sino que supo ver el rostro de Dios en el cuerpo del caído. Su acto responde a la sencilla experiencia de reconocer la imagen de Dios en cada ser humano y especialmente en aquellos que son maltratados, golpeados, que sufren injusticias. No obra para ganarse ningún cielo sino en respuesta a una verdad profunda que lo vincula con cada persona. Por eso la falta de los que siguieron de camino es más grave que la de no tener compasión por otros. Consiste en no saber ver en el prójimo la imagen de Dios.
La lección para los judíos que escuchaban estas palabras es que aquel al que ellos despreciaban resultó ser el que estaba más cerca de Dios y de sus enseñanzas. Los prestigiosos sacerdotes y levitas no fueron capaces de comprender una ley elemental que los llamaba a responder al prójimo.

Esquema para la predicación
1. Se puede comenzar destacando las dos partes de este pasaje: el diálogo de Jesús con el escriba y la parábola en sí. Destacar que la pregunta del escriba –aun siendo en él con doble intención- es hoy vigente y nos involucra a nosotros.
2. Comentar la actitud del escriba y su interés en dejar en evidencia la supuesta ignorancia de Jesús. Al final será él mismo revelado como ignorante.
3. Luego ir hacia la parábola. Explicar quienes son los personajes en juego y cuales sus roles sociales.
4. Brevemente recordar los mutuos prejuicios entre samaritanos y judíos.
5. Destacar que mientras unos pasaron de largo lo que hizo que el samaritano ayudara al caído fue su actitud de ver a Dios en él.
6. ¿Cómo describiríamos a nuestros prójimos hoy?
7. La predicación puede cerrarse con un llamado a reflexionar sobre nuestra actitud. ¿Vemos a Dios en el prójimo? ¿Nos sentimos prójimos de aquellos con quienes no estamos de acuerdo (pueden ser razones familiares, culturales, políticas, generacionales, etc.)?

EEH 052 – Julio de 2004
Instituto Universitario ISEDET, Buenos Aires, Argentina.
Este material puede citarse mencionando su origen.

FUENTE: Red de Liturgia del CLAI clailiturgia@redclailiturgia.org

El prójimo no se elige


Publicado: 6 julio, 2016 en ACTUALIDAD

Vicente Martínez: La misión de Jesús. Encontrar necesidades y satisfacerlas, descubrir heridas y sanarlas fue para él prioritario. ¿Podemos olvidar que la misión forma parte de nuestras entrañas?

José Luis Sicre: El teólogo listillo y el buen samaritano. En tiempos de Jesús, el judaísmo contaba 613 mandamientos (365 prohibiciones y 248 preceptos) capaces de volver loco a cualquier persona y es lógico que surgiese el deseo de saber qué era lo más importante.

Fray Marcos: Sin prójimo no hay Dios que valga. El evangelio es demasiado simple. Sólo cuando me aproximo al que me necesita me estoy acercando al verdadero Dios.

José Antonio Pagola: Haz tú lo mismo. ¿A quién imitaremos al encontrarnos en nuestro camino con las víctimas más golpeadas por la crisis económica de nuestros días?

Inma Eibe: Con entrañas de misericordia. “Vete y haz tú lo mismo”. Así acaba el evangelio de hoy. Por desgracia son muchos los que podemos encontrar en el camino, apaleados y despojados de todo. Que nuestras entrañas se conmuevan, como las del buen samaritano, como las de nuestro Abbá.

Artículos seleccionados para la semana

Dolores Aleixandre: Bendecires. Así se despide Jesús de nosotros: me gustáis, podéis contar con mi Espíritu, la alegría que yo os doy no os la puede quitar nadie.

José Ignacio González Faus: Meditación sobre el Brexit. Si Europa había abandonado la Unión Europea desde hace tiempo, tampoco es de extrañar que hoy la abandone Gran Bretaña.

Juan Masiá: Acogida eclesial a matrimonio de mismo sexo. Mi bendición, no. La de Jesús, que ya sabéis que no os casa un juez, ni os casa un cura, sino que os casáis vosotros y el Señor bendice la unión.

Enrique Martínez Lozano: Cuando caen las creencias: ¿Vacío o liberación? (II) Habitualmente, la persona pone su seguridad en sus propias creencias que, compartidas, explican y refuerzan la unidad del grupo.

José Mª Castillo: “Corrupción”: relación entre el poder y el lucro. La “corrupción” es el ataque más directo y más grave que podemos hacer al sistema político, económico, social, cultural y religioso en que vivimos.

Javier Velasco Arias: Raíces judías del cristianismo (breve aproximación). Los estudios actuales, sobre todo desde la crítica histórica, nos muestran a un Jesús judío que no reniega ni de su religión ni de sus orígenes.

Pedro Miguel Lamet: El sol y el sauce llorón. Deja ser al otro como es, no como quieres que sea. Porque los lazos que se basan en deseos son muy frágiles.

Fran Otero: Acoso a los profesores de Religión: «Han puesto la directa y van a por nosotros». Es inaudito que en este país los profesores de Religión seamos la gran lacra. Y, por tanto, hay que crucificarnos.

Noticias de alcance. Monseñor Aguirre denuncia: “Los soldados de la ONU no hacen nada por defender a mi pueblo”.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Deuteronomio 30, 10-14. Escucha la voz del Señor tu Dios, guardando sus preceptos y mandatos, lo que está escrito en el código de esta ley.

Colosenses 1, 15-20. Cristo Jesús es imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura.

Florentino Ulibarri: Para hacerse prójimo. Dos ojos para mirar y ver corazones, reversos y cunetas tan llenos de vida y llamadas que detienen nuestros negocios a pesar de su importancia y urgencia.

Vicky Irigaray: Deseo de seguirte. Que los enfermos, los excluidos de nuestra sociedad, los refugiados, los parados, nos encuentren con un corazón abierto, dispuestos a acogerles y ayudarles.

Anáfora: Solidaridad. No debemos pedirte milagros, no eres Dios de rogativas, los problemas de la gente son cosa nuestra. Bendito sea tu nombre, Señor. Gracias por la vida, gracias por vivir en todos los seres humanos.

Monjas Benedictinas de Montserrat. Domingo 15 del Tiempo Ordinario.

Material multimedia

Compasión. Por Vicente Simón. Meditación guiada del corazón del que emerge un profundo deseo de felicidad, de paz y de salud, para todos los seres humanos, sumergidos en la conciencia de la ternura.

Hogar Betania. Un ejemplo de Amor, del buen samaritano. Impresionante documental de la Escuela Internacional Sotogrande en La Línea, campo de Gibraltar, donde acogen y ayudan a inmigrantes y personas en riesgo de exclusión social.

Salomé Arricibita: Oración del samaritano. Quiero tener el corazón del samaritano, que mira con los ojos de Dios… sólo con Amor… sólo con Amor…

Encuentra tu propia voz. Encontrarte contigo mismo, es a veces difícil y confuso, pero sólo desde la serenidad amorosa y armoniosa que nace en ti, puedes encontrarte en el OTRO.

Equipo Quiero Ver: Éste es. ¿Y quién es mi prójimo?

Una abuela para los refugiados en Idomeni. En Idomeni, una pequeña localidad griega  cercana a la frontera con Macedonia, Panagiota,  de 82 años y que sabe lo que es vivir una guerra y tener que huir, no ha dudado en solidarizarse con las decenas de familias refugiadas que han pasado por su casa en busca de una mano amiga.

Metidos ya de lleno en el verano, todavía hay tiempo para asistir a talleres, retiros y cursos. Podéis consultarlos en elTablón de anuncios.

En la Escuela EFFA seguimos facilitando el acceso al informedonde encontraréis las 27 clases que hemos subido durante el curso. En el Temario están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.

Un abrazo,

Inma Calvo

Boletín de la Iglesia de San Romero domingo, 3 de julio, 2016 14º Domingo en tiempo ordinario


 

Querido/as amigos y amigas,

Un día hace muchos años, alguien complementado en mi canto. He desviado el complemento, el pensamiento de todos los maravillosos cantantes que hemos tenido en la iglesia – Eastman estudiantes, profesionales, un montón de impresionantes voces. Pero me sentí en mi espíritu un poderoso empujón que dice, “no devaluar su forma de cantar!!!” Fue como una orden.

Pienso que a veces, cuando estoy en frente de los cultos. Si en St Romero el domingo por la mañana, o en la Misa, migrantes o los principales servicios en los pisos en el hogar de ancianos, estamos cantando a capella. Sin mi voz, no hay música. Yo cantaba en el coche de Santiago todo el tiempo, demasiado. Él me llama su pajarita.

Así que esta semana pasada, hemos tenido que leer donde Jesús envía a la gente “como corderos en medio de lobos” y les dice que no aporta nada con ellos, y a aceptar lo que la hospitalidad que se les da. Eso es bastante parecido a nuestra pequeña iglesia, adorando en espacios prestados, con altares improvisados, sin músicos, a veces incluso al aire libre. Los servicios de la planta en la residencia de ancianos son, también, al igual que acaba de hacer iglesia con lo que tenemos y las personas que están allí. Era tan caliente un día de la semana pasada, decidí no usar mi alb, y pensaba que encaja bastante bien con “ni siquiera llevar un abrigo extra.”

Los servicios en el hogar de ancianos son generalmente bastante somnoliento exteriores, con sólo uno o dos muy alerta a la gente en la habitación. Esta semana, sin embargo, en que un servicio, era como una luz se ha encendido. Estábamos cantando “Señor de la danza”, y la gente estaba aplaudiendo. Una mujer estaba bailando en su silla de ruedas. Un hombre que estaba visitando la cantaron, y su voz de bajo lo hizo sentir como si nosotros realmente tenía música sucediendo, casi tan buena como si hubiéramos tenido un instrumento que nos acompañaba. Cuando estaba sobre él me dio las gracias y dijo que “fue genial!” No fue hasta más tarde que me di cuenta que una gran parte de lo que lo hizo grande era su voz! Él fue nuestro don en ese momento.

¿Es usted consciente de sí mismo como un don? Cuando yo era estudiante, capellán, nosotros, los estudiantes tienden a querer caminar en las habitaciones del paciente con cosas en nuestras manos: biblias, libros de oración, rosarios, lo que sea. Nuestros profesores nos dijo una y otra vez, “Tú eres lo que ponen en la habitación!” fue nuestra presencia escuchando que la gente necesita, y no lo hicimos.

Creo que cuando somos conscientes de nosotros mismos como regalo, estamos más fácilmente consciente del don que los demás son para nosotros. El dar siempre va en ambos sentidos!

 

No vamos a tener la masa migrante esta semana, o masa en St Romero el domingo, porque voy a estar lejos. Voy a Boston para hablar en el espíritu de la vida eclesial, donde Jean Marchant y Ron Hindelang son pastores. Jean me pidió que pusiera fotos, así que esta semana he encontrado todas las imágenes de cinco años del migrante ministerio para poner en una unidad flash. He encontrado fotos me había olvidado, fotos de tantos viejos amigos, la mayoría de los cuales han cambiado – deportado o trasladado lejos – pero hay un montón de recuerdos felices.

 

Las bendiciones y la paz, y disfrutar de este hermoso verano. (bello, pero ellos necesitan la lluvia cerca de Batavia!)

Amor a todo/as

Chava

 

“Si has venido para ayudarme, estás perdiendo tu tiempo. Si has venido porque tu liberación está ligada a la mía, entonces trabajemos juntos.”

palabras usadas por Lilla Watson, anciano aborigen, activista y educador de Queensland, Australia.

Oscar Romero Iglesia una comunidad inclusiva de la liberación, la justicia y la alegría                                                                                                                       adorar en el marco de la Tradición católica                                                                                                                                                  Misa: Los domingos, 11 am                                                                                                                                                                              de San José Casa de Acogida, 402 South Ave Rochester, NY 14620                                                                                                      una comunidad de la Federación de Ministerios Cristianos

MENSAJE PARA NIÑOS/AS : Parábola del Buen Samaritano – Propio 10 (15)


SERMÓN DE LA SEMANA

Título:
Un vecino es un vecino (no importa lo pequeño que sea)

Tema: Parábola del Buen Samaritano – Propio 10 (15)

Objeto: “Horton escucha a quien” (“Horton Hears a Who!”) por Dr. Seuss

Escritura: La parábola del buen samaritano – Lucas 10:25-37

¿Te gusta leer? Soy un gran fanático del Dr. Seuss. Me encantan sus libros. De todos los personajes maravillosos creados por el Dr. Seuss mi favorito es Horton el elefante. Horton es un personaje dulce y compasivo. Creo que todos podríamos aprender mucho de Horton.

El libro que tengo hoy se llama “Horton escucha a quien” Al comienzo del cuento, Horton está chapoteando en una charca fresca de la selva cuando escucha una vocesita pidiendo ayuda. Miró a su alrededor, pero no vió a nadie. Todo lo que vió fue una mota de polvo muy pequeña flotando en el aire. Horton se dió cuenta de que alguien en esa motita de polvo estaba pidiendo ayuda. En realidad había un pueblo completo en esa motita. Estaban pidiendo ayuda pues temían que la motita de polvo cayera en la charca. A pesar de que las personas eran tan pequeñas que él no podía verlas, Horton decidió que iba a ayudarlas. “Después de todo”, dijo, “una persona es una persona, no importa lo pequeña que sea.”

Todos los demás animales de la selva pensaron que Horton estaba loco. Primeramente, un canguro, y después unos monos, y finalmente una águila se burlaron de Horton por desear ayudar a las personas en la motita de polvo. ¡Hasta trataron de enjaular a Horton!

A pesar de que ninguno de los otros animales deseó ayudarlo, Horton no se dió por vencido. Se mantuvo fiel a la tarea de rescatar a las pequeñas personas que necesitaban su ayuda. Debido a su fidelidad, las personas pequeñas fueron salvadas y finalmente los otros animales se dieron cuenta de que, como decía Horton, “una persona es una persona, no importa lo pequeña que sea.”

La historia de Horton me recuerda un poco la historia bíblica de hoy. Un día, un abogado le preguntó a Jesús qué tenía que hacer para obtener la vida eterna. Cuando Jesús le preguntó qué decía la Biblia, el abogado le respondió: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente, y: ama a tu prójimo como a tí mismo.’ Jesús le dijo: “Bien contestado. Haz eso y vivirás.” Pero el abogado queriéndose justificar, le preguntó a Jesús: “¿Y quién es mi prójimo?”

Para contestar esta pregunta Jesús le dijo una historia de un hombre que viajando de Jerusalén a Jericó fué atacado por unos ladrones. Le quitaron la ropa, lo golpearon y se fueron, dejándolo medio muerto.

Un sacerdote que pasó por allí vió al hombre, cruzó al otro lado de la carretera y continuó su camino.

Un rato más tarde, un levita que trabajaba en el templo llegó hasta donde estaba el hombre, lo miró y siguió su camino.

Finalmente , un hombre de Samaria llegó al lugar, y cuando vió al hombre y se paró a ayudarlo. Le puso medicina en sus heridas y las vendó. Pero no sólo eso, sino que lo llevó a una hostelería y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos monedas de plata y se las dió al dueño del alojamiento y le dijo: “Dale lo que necesite. Si cuesta más de lo que te he dado, te lo pagaré cuando regrese.”

Entonces Jesús le preguntó: ¿Cuál de estos tres piensas que demostró ser el prójimo (vecino) del que cayó en manos de los ladrones?

El que se compadeció de él”, contestó el abogado. “Anda entonces y haz tú lo mismo”, contestó Jesús.

Jesús nos ha dicho que amemos a nuestros vecinos. Si tienes dificultad en saber quién es tu vecino, recuerda el cuento de “Horton escucha a quien” y de la historia del Buen samaritano y entonces sabrás que todas las personas son tu vecino y que “un vecino es un vecino, no importa lo pequeño que sea.”

Querido Padre, ayúdanos a amarte con todo nuestro corazón y a amar a nuestro vecino como nos amamos a nosotros mismos. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

Trabajo citado:

Geisel, Theodore Seuss. Horton escucha a quien. Lectorum Publications (April 2003).

PÁGINAS PARA COLOREAR Y ACTIVIDADES

ENLACES A LOS SERMONES 
 
Impresión amistosa:   “Un vecino es un vecino”
Otra sermon para Lucas 10:25-37:   “¿Quieres ser mi vecino?”

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14 Tiempo ordinario – C (Lucas 10,1-12.17-20) JOSE ANTONIO PAGOLA


Evangelio del 03/Jul/2016
 PORTADORES DEL EVANGELIO

14-TO

Lucas recoge en su evangelio un importante discurso de Jesús, dirigido no a los Doce sino a otro grupo numeroso de discípulos a los que envía para que colaboren con él en su proyecto del reino de Dios. Las palabras de Jesús constituyen una especie de carta fundacional donde sus seguidores han de alimentar su tarea evangelizadora. Subrayo algunas líneas maestras.

«Poneos en camino»

Aunque lo olvidamos una y otra vez, la Iglesia está marcada por el envío de Jesús. Por eso es peligroso concebirla como una institución fundada para cuidar y desarrollar su propia religión. Responde mejor al deseo original de Jesús la imagen de un movimiento profético que camina por la historia según la lógica del envío: saliendo de sí misma, pensando en los demás, sirviendo al mundo la Buena Noticia de Dios. «La Iglesia no está ahí para ella misma, sino para la humanidad» (Benedicto XVI).

Por eso es hoy tan peligrosa la tentación de replegarnos sobre nuestros propios intereses, nuestro pasado, nuestras adquisiciones doctrinales, nuestras prácticas y costumbres. Más todavía, si lo hacemos endureciendo nuestra relación con el mundo. ¿Qué es una Iglesia rígida, anquilosada, encerrada en sí misma, sin profetas de Jesús ni portadores del Evangelio?

«Cuando entréis en un pueblo… curad a los enfermos y decid: está cerca de vosotros el reino de Dios»

Esta es la gran noticia: Dios está cerca de nosotros animándonos a hacer más humana la vida. Pero no basta afirmar una verdad para que sea atractiva y deseable. Es necesario revisar nuestra actuación: ¿qué es lo que puede llevar hoy a las personas hacia el Evangelio?, ¿cómo pueden captar a Dios como algo nuevo y bueno?

Seguramente, nos falta amor al mundo actual y no sabemos llegar al corazón del hombre y la mujer de hoy. No basta predicar sermones desde el altar. Hemos de aprender a escuchar más, acoger, curar la vida de los que sufren… solo así encontraremos palabras humildes y buenas que acerquen a ese Jesús cuya ternura insondable nos pone en contacto con Dios, el Padre Bueno de todos.

«Cuando entréis en una casa, decid primero: Paz a esta casa»

La Buena Noticia de Jesús se comunica con respeto total, desde una actitud amistosa y fraterna, contagiando paz. Es un error pretender imponerla desde la superioridad, la amenaza o el resentimiento. Es antievangélico tratar sin amor a las personas solo porque no aceptan nuestro mensaje. Pero ¿cómo lo aceptarán si no se sienten comprendidos por quienes nos presentamos en nombre de Jesús?

José Antonio Pagola

Audición del comentario

Marina Ibarlucea

 http://www.gruposdejesus.com/14-tiempo-ordinario-c-lucas-101-12-17-20/

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