MENSAJE NIÑOS/AS: Demostramos el amor de Dios al mundo en la unidad. Resurrección 7-C


Título: Somos uno

Tema: Demostramos el amor de Dios al mundo en la unidad. Resurrección 7-C

Objetos: Un rompecabezas

Escritura: “Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí. Permite que alcancen la perfección en la unidad, y así el mundo reconozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos tal como me has amado a mí”. Juan 17:22-23 (NVI)

¿Te gusta hacer rompecabezas? Los rompecabezas pueden ser muy divertidos. (Abra la caja para mostrar las piezas del rompecabezas.) Wow! Mira todas las piezas de este rompecabezas. Las piezas vienen de diferentes colores, formas y tamaños.  Si miras a una pieza del rompecabezas, no podrás tener idea del cuadro final, ¿no es así? No, las piezas no son muy importantes si están solas, pero cuando se unen, muestran el cuadro final.

Este rompecabezas nos enseña una lección importante sobre la iglesia.  La iglesia esta formada por muchos miembros.  Al igual que las piezas de este rompecabezas, los miembros de una iglesia son de diferentes tamaños, formas y colores.  Jesús mismo oró para que la iglesia pudiera ser una en la cual el mundo pudiera ver el amor de Dios en nosotros.  Tú y yo somos parte del cuadro.  Jesús desea que nos amemos, nos ayudemos y sirvamos los unos a los otros. Cuando hacemos eso, llegamos a ser uno, tal como Jesús oró para que así fuéramos, y cuando somos uno, el mundo puede ver el amor de Dios en nosotros.

Desgraciadamente, al igual que en ocasiones nos es difícil poner las piezas del rompecabezas, los miembros individuales de la iglesia pueden tener dificultad para ser uno en otros.  Podemos escuchar a personas de la iglesia decir cosas como: “No me gustan las canciones que cantamos” o “El predicador predica muy largo”.  Cuando decimos cosas como esas y nos concentramos en nuestros gustos y disgustos, no estamos siendo uno.  Venimos a ser como las piezas individuales de un rompecabezas. El mundo no puede ver el amor de Dios en nosotros, no puede ver el cuadro completo.

Si alguna vez te concentras en ti en lugar de estar unido a los otros en la iglesia, recuerda que Jesús oró para que todos seamos uno.  Cuando somos uno, unidos por el amor de Cristo, el mundo podrá ver el amor de Dios a través de nosotros.

Amado Padre, ayúdanos a ser uno para que el mundo pueda ver tu amor en nosotros.  En el nombre de Jesús oramos.  Amén.

PÁGINAS PARA COLOREAR Y ACTIVIDADES

ENLACES A LOS SERMONES 
Impresión amistosa:     “Somos uno”

Otra sermon para Día de Madres::  “El bolso de una madre”

TENEMOS MATERIALES PARA AYUDARLE CON LOS NIÑOS

Tenemos un CD contiendo estos materiales.
Tres años de sermones
Páginas para colorear
Canciones para la Escuela Biblica de Niños
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Domingo 01 de mayo de 2016  Hermann Rodríguez Osorio, S.J.


 

Hace algunos años escuché esta historia que me vino a la mente al leer las palabras de Jesús: “No se angustien ni tengan miedo”. Había una vez un niño que se llamaba Jesulín. Su padre era mago. Todas las mañanas, Jesulín se levantaba, se lavaba y se vestía a toda carrera, porque sus padres lo despedían en la puerta de la casa. El papá mago se acercaba a Jesulín y le decía al oído unas palabras mágicas que éste escuchaba lleno de emoción. Jesulín guardaba las palabras mágicas en el bolsillo de su camisa, muy cerca del corazón, y de vez en cuando, se detenía, sacaba sus palabras mágicas, las escuchaba de nuevo y seguía su camino lleno de alegría.

Jesulín tenía la costumbre de recoger a algunos amigos y amigas antes de llegar a la escuela; primero que todo iba a la casa de Miguelito, que era hijo de un policía de tránsito. El papá de Miguelito le decía a su hijo al despedirlo: «Ten cuidado al cruzar las calles… espera siempre a que el hombrecito del semáforo esté en verde. Cruza siempre las calles por el paso de cebra y no corras. Espera a que los carros se hayan detenido y ten cuidado con las bicicletas y las motos…» Y Miguelito salía siempre con una cara de `semáforo en rojo´…; pero al encontrarse con Jesulín, se daban un abrazo, y entonces, lo que era malo, no parecía tan malo… Luego iban caminando a casa de Conchita, que era hija de una dentista. Su madre la despedía todos los días con estas palabras: «Hija mía, no comas chucherías, ni golosinas, ni chicles… Lávate los dientes cada vez que comas algo; no mastiques muy rápido y ten cuidado con las cosas duras…», y le daba un cepillo de dientes, seda dental y un tubo de crema. Y la pobre Conchita salía con una cara de`dolor de muelas´…; pero al encontrarse con Jesulín, se daban un abrazo, y entonces, lo que era malo, no parecía tan malo…

Después los tres iban corriendo a casa de Campeón, que era hijo del dueño de un banco. A Campeón siempre lo despedía su papá en la puerta diciéndole: «Tienes que ser el primero, el mejor en todos los deportes y en todas las clases; a mi no me vengas con segundos puestos; siempre hay que ganar; ser el mejor de todos en todo… Ánimo; hay que vencer a los demás en todo». Y su padre le colocaba una medalla que decía por un lado “Soy el mejor” y por el otro decía “Soy el primero”… Y Campeón, salía siempre con una cara de `partido perdido´…; pero al encontrarse con Jesulín, se daban un abrazo, y entonces, lo que era malo, no parecía tan malo… Por último, pasaban a recoger a Tesorito; una niña muy bonita y muy bien puesta, hija de una familia muy rica; tenían una casa enorme, con una gran escalera a la entrada y un jardín muy bonito; todas las mañanas los padres de Tesorito salían a la puerta y le decían a su hija: «Tienes todo lo que necesitas; llevas dinero, comida, libros, cuadernos, esferos, lápices, colores, plastilina… Llevas de todo y no te falta nada; te hemos dado todo para que no tengas problemas en tu vida… Por eso no hace falta que te digamos nada más». Y así la despedían sin decir más… Y la pobre Tesorito salía con una cara de `felicidad fingida´…; pero al encontrarse con Jesulín, se daban un abrazo, y entonces, lo que era malo, no parecía tan malo…

Al llegar al colegio, sus amigos le preguntaron a Jesulín por las palabras mágicas; pero Jesulín no quiso revelarlas porque su padre se las decía sólo a él; y si las escuchaba otro, perderían su efecto mágico… De modo que los cuatro fueron una mañana, muy temprano, a la casa de Jesulín; esperaron escondidos, cerca de la puerta, a que llegara la hora en que salieran Jesulín y su papá mago; querían escuchar las palabras mágicas que le decían a Jesulín; pasó un rato y por fin salieron Jesulín y su papá mago… prestaron mucha atención y por fin escucharon las palabras mágicas: El papá mago le decía a Jesulín: «Hijo mío, te quiero mucho… ¡que tengas un día muy feliz!».

Cuando hemos sentido una experiencia de amor incondicional, no podemos tener miedo ante los problemas que nos presenta la vida. Sentirnos amados por Dios, como Jesulín se sintió amado por su papá mago, es lo que Jesús quiso comunicarnos desde la experiencia de su resurrección

http://www.jesuitas.org.co/homilia.html?homilia_id=1596

UNA HOMILÍA DIALOGADA. JUAN 17:20-26. Olga Lucia Álvarez Benjumea ARCWP*


MI RELACIÓN CON LA DIVINIDAD.

La comunidad de la ´ps-penadas escuchando el texto de Juan 17:20-46

La comunidad de las pos-penadas escuchando el texto de Juan 17:20-46

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Estamos en la nueva sede de la Fundación Bordado a Mano, hoy 29 de Abril 2016. Motivándoles, reflexionando y compartiendo la Palabra, para la Eucaristía del Domingo.

No dejamos pasar por alto, el día de hoy, de una de nuestras santas patronas muy importante en la vida de la Iglesia: Santa Catalina de Siena y dando a conocer de ella la siguiente frase:

Predicar la verdad como si tuviera un millón de voces. 
Es el silencio el que mata el mundo.
                                        Santa Catalina de Siena
Que eco tan hermoso nos deja esta mujer para el dia de hoy.
Ahora pensemos qué cosas lindas no deja la Palabra de Dios que acabamos de escuchar?
Maria Elena: Me parece que Jesús se le está quejando a Dios porque el mundo no le ha conocido, “pero yo si te he conocido y éstos han conocido que tú me enviaste”.
Qué bien Maria Elena. A ver quién quiere agregar algo a este comentario.
Silencioooo…A ver, todas al tiempo no, para que nos escuchemos.
Qué quieres decir Saturnina? Hacia dias que no te veía, aprovecho para darte la bienvenida.
Saturnina: Estaba pensando…y lo digo aqui, a mi me cuesta conocer a Dios, y ya tengo muchos años, ya estoy vieja…
Ligia: A mi me pasa igual. Cómo poder conocer a Dios?
Consuelo: Nos han dicho que Dios está en todas partes.
Beatriz: Eso que ha dicho Consuelo, es verdad. Pero, es como la costumbre de un decir, no nos hemos preocupado por confirmar, su presencia.
Bien dicho Beatriz, gracias: “No nos hemos preocupado por confirmar, su presencia” creo eso lo tendríamos que hacer continuamente. Quien hizo el dia de hoy?
Todas: Dios!
Y el de ayer? Todas: Dios!
Si, Él/Ella han creado el Cielo y la Tierra y todo lo que existe. Cuando alguien tira colillas, a la calle, echa basuras, ensucia el agua, corta los árboles, atropella los animalitos, a los niños, a los ancianos, a todo ser vivo. A quien estamos “ensuciando”, atropellando?
Todas: A Dios!
El Espíritu de Dios está en todo lo creado!
Últimamente he recibido muchas quejas, diciendo: “es que Dios, es sordo, no me escucha, le he pedido y pedido y no me atiende”.
Creo que el problema es que no nos hemos sabido relacionarnos con Él/Ella. Hoy vamos a aprender a relacionarnos con la Divinidad, con Dios. Es que a Él/Ella, no le gusta que le mandemos recados (mensajes-razones). Es que muchas veces el mensajero/a no da la razón como es, o se le pierde la boleta. Si nos ha pasado, verdad ?
Pues, bien, la Divinidad-Dios, quiere que le hablemos cada uno/a de nosotros/as personalmente con nuestras propias palabras, sin intermediarios/as, sin usar palabras ajenas. Todos los días, en presente.
En el hoy. En la actualidad y le gusta que le demos las gracias.
Nuestra relación con la Divinidad, ha de ser de Tú-a-tú sin jerarquías.
Maria, la Madre de Jesús y todos los santos y santas, son nuestros amigos, con su vida, nos han dejado la enseñanza de cómo relacionarnos con la Divinidad-con-Dios.
Nuestras madres, en sus casas, ellas han sido portadoras de nuestra fe, y también nos han enseñado, según su experiencia a relacionarnos con Dios-Padre-Madre.
Como mujeres, tenemos una gran responsabilidad de “conocer su nombre y darle a conocer”  para que el amor con que Él/Ella nos ama este en todos/as nosotros/as. Por eso, aqui en la Fundación a nadie rechazamos, a nadie discriminamos, eso sería rechazarlo a Él/Ella.
La Divinidad, es una Sola, para todos/as en todas partes!
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Aquí terminamos y mañana, estamos invitadas/os a participar en el Bazar que ha organizado la Fundación para conseguir fondos, para muchas cosas que necesitamos todavía.
Damos gracias a la Divinidad por su presencia entre nosotros/as, por la acogida de las compañeras de la Corporación Primavera, por las personas que nos han ayudado ayer, hoy y mañana, por el Equipo voluntario que nos acompaña, por la oficina jurídica que ya está funcionando, por el apoyo del equipo de psicólogas/os voluntarias.
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La Comunidad, se dispone a recibir la ayuda alimentaria, organizada por ellas mismas, quienes han traído, lo que en la Plaza Minoristas, que ya las conocen, les han dado, para compartir, con las familias de las compañeras que están en la cárcel, sus familiares, de manera especial, los abuelos y los niños.
Y escuchamos decir por las ventanas a los muchachos que nadie se les acerca y les tienen miedo: “para, ustedes buena cosa”. Pregunté qué querían decir con esa jerga de la calle. Y me dijeron, es como una bendición: lo mejor para ustedes!lo mejor para ustedes!
Es decir, nos protege la Divinidad a través de los muchachos!
*Presbitera católica romana.

BOLETIN JUAN CEJUDO C. ABRIL 28/16


Estimados compañeros/as: Os reenvío la presentación de la liturgia del próximo domingo 1 de mayo, 6º de pascua. de las benedictinas de Montserrat y las reflexiones de Pagola y del portal de Koinonía.

 
DOMINGO 1 DE MAYO, 6º DE PASCUA. Koinonía
http://www.servicioskoinonia.org/biblico/160501.htm

 
Saludos cordiales: Juan Cejudo
 
—————————–

Si no desea seguir recibiendo los mensajes, conteste BAJA. Si quiere que otras personas reciban los mensajes, indique su nombre, apellidos y correo electrónico para darle de alta.

Más informaciones a diario en: www.redescristianas.net; www.moceop.net;www.somosiglesiaandalucia.net; www.solidariosmayores.es; etc…etc..

Juan Cejudo
http://juancejudo.blogspot.com

2 archivos adjuntos

BOLETIN DE FE CANSADA. ABRIL 28/16


1 de mayo de 2016 – Luis Alemán

Posted: 28 Apr 2016 01:01 AM PDT

Domingo 6º de Pascua – Ciclo C

Evangelio según san Juan 14,23-29):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado.” Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, sigáis creyendo.»

Palabra del Señor

“El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él.”

Juan y su comunidad prescinde de todo judaísmo y no encuentra más vida que la del maestro. La Palabra de Jesús es vida. Vida que nace en el Padre. Guardar la palabra de Jesús: esa es la vida, eso es cristianismo, eso es ser morada de Dios.

“Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió”.

Guardar su palabra es creer en Jesús, es seguir a Jesús. En eso consiste pertenecer a Dios. Creo que no deberían utilizarse estas afirmaciones con un sentido Trinitario.

“El Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho”

Nunca debería olvidar un cristiano este anuncio de Jesús. Nunca la Iglesia debería poder afirmar que lo sabe todo de todo. La verdad de Dios se abre día a día sobre el hombre.

Todos los días iluminará el sol. Con mucha más seguridad será Dios quien ilumine al hombre. Solo los miedos actúan como nubes negras.

“La paz os dejo, mi paz os doy”.

Todo hombre debería saborear algún día la paz de Dios.

Luis Alemán Mur

La presencia de Dios – Casiano Floristan

Posted: 28 Apr 2016 01:00 AM PDT

Frase evangélica: «El que me ama guardará mi palabra»

1. El capítulo 14 de san Juan termina con una despedida, después de expresar tres modos de presencia divina: la donación del Espíritu (vv. 16-17), la vuelta invisible de Jesús (vv. 1820) y la venida del Padre y del Hijo (vv. 22-24). Por el contrario, los discípulos, educados en las visiones proféticas del Antiguo Testamento y en descripciones apocalípticas, sueñan con una teofanía fantástica. Sin embargo, la presencia de Dios entre nosotros nunca se realiza con alardes de poder, sino que está en relación directa con la guarda y el cumplimiento, por la caridad, de la palabra de Jesús, que es la Palabra de Dios.

2. Dios hace morada en nosotros en virtud de una doble exigencia: guardar su palabra y amarle de verdad. La venida del Espíritu, de Jesús y del Padre está en función de la práctica del amor. Dios se hace presente en cada uno y en medio de su reino La morada de Dios se da en la persona y en la comunidad, ya que el ser humano es sagrado. Por el contrario, Dios se aleja cuando hay desamor o injusticia. El Dios cristiano es un Dios que está con nosotros de una doble manera: amando a nuestro prójimo desvalido y reuniéndonos en el nombre del Señor. Nosotros, sin embargo, nos empeñamos en encontrar a Dios desde nuestras necesidades; por eso exigimos «milagros».

3. El término «Paráclito», propio de san Juan, equivale a defensor, protector, intercesor; puede traducirse por «abogado». El Paráclito tiene varias funciones: enseñar y recordar todo lo dicho por Jesús, ser testigo de Dios frente al mundo y acusar el sistema diabólico de su pecado. Por último, en varias ocasiones Cristo saluda o se despide con la paz de Dios, no «como la da el mundo». El deseo de paz -don precioso de Dios y logro apreciado del esfuerzo humano- era saludo habitual al llegar y al despedirse. Así lo hace Jesús, que se hace presente en la fe y permanece en la caridad.

REFLEXIÓN CRISTIANA:

¿Cuándo le hacemos morada a Dios dentro de nosotros?

¿En qué situaciones nos alejamos de su presencia?

CASIANO FLORISTAN

 

La paz en la iglesia – J.A. Pagola

Posted: 28 Apr 2016 12:56 AM PDT

La paz os dejo; mi paz os doy.

En el evangelio de Juan podemos leer un conjunto de discursos en los que Jesús se va despidiendo de sus discípulos. Los comentaristas lo llaman “El Discurso de despedida”. En él se respira una atmósfera muy especial: los discípulos tienen miedo a quedarse sin su Maestro; Jesús, por su parte, les insiste en que, a pesar de su partida, nunca sentirán su ausencia.

Hasta cinco veces les repite que podrán contar con «el Espíritu Santo». Él los defenderá, pues los mantendrá fieles a su mensaje y a su proyecto. Por eso lo llama «Espíritu de la verdad». En un momento determinado, Jesús les explica mejor cuál será su quehacer: «El Defensor, el Espíritu Santo… será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho». Este Espíritu será la memoria viva de Jesús.

El horizonte que ofrece a sus discípulos es grandioso. De Jesús nacerá un gran movimiento espiritual de discípulos y discípulas que le seguirán defendidos por el Espíritu Santo. Se mantendrán en su verdad, pues ese Espíritu les irá enseñando todo lo que Jesús les ha ido comunicando por los caminos de Galilea. Él los defenderá en el futuro de la turbación y de la cobardía.

Jesús desea que capten bien lo que significará para ellos el Espíritu de la verdad y Defensor de su comunidad: «Os estoy dejando la paz; os estoy dando la paz». No sólo les desea la paz. Les regala su paz. Si viven guiados por el Espíritu, recordando y guardando sus palabras, conocerán la paz.

No es una paz cualquiera. Es su paz. Por eso les dice: «No os la doy yo como la da el mundo». La paz de Jesús no se construye con estrategias inspiradas en la mentira o en la injusticia, sino actuando con el Espíritu de la verdad. Han de reafirmarse en él: «Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde».

En estos tiempos difíciles de desprestigio y turbación que estamos sufriendo en la Iglesia, sería un grave error pretender ahora defender nuestra credibilidad y autoridad moral actuando sin el Espíritu de la verdad prometido por Jesús. El miedo seguirá penetrando en el cristianismo si buscamos asentar nuestra seguridad y nuestra paz alejándonos del camino trazado por él.

Cuando en la Iglesia se pierde la paz, no es posible recuperarla de cualquier manera ni sirve cualquier estrategia. Con el corazón lleno de resentimiento y ceguera no es posible introducir la paz de Jesús. Es necesario convertirnos humildemente a su verdad, movilizar todas nuestras fuerzas para desandar caminos equivocados, y dejarnos guiar por el Espíritu que animó la vida entera de Jesús.

José Antonio Pagola

El kerygma de Galilea – Luis Alemán

Posted: 28 Apr 2016 12:53 AM PDT

EL KERYGMA DE GALILEA

Ando estos días leyendo lo que hay alrededor del llamado documento Q. En síntesis, este escrito Q cobra vida al descubrirse que dentro de Lucas y de Mateos existen unos 230 versículos iguales por su estilo y teología, y que provienen de un evangelio escrito en Galilea más cercano en el tiempo a Jesús que los evangelios conocidos como canónicos.

Detrás de esta aportación galilea se descubre un Jesús propio de Galilea. Galilea fue siempre una región geográfica, social y afectivamente alejada de la Capital. Poblada por asentamientos judíos tradicionalistas de corte fariseo. Jesús nació y desarrolló su misión en Galilea y cercanías. De Galilea eran su familia y sus amigos. Por mucho que creamos que triunfó en Galilea, la realidad es que no consiguió el levantamiento del pueblo con su anuncio del reino. Y al constatar que no cuajaba su misión, fue a Jerusalén, centro de la nación, a jugarse el todo por el todo. Y en Jerusalén lo crucificaron como a tantos profetas. Jerusalén tenía la especialidad de eliminar profetas. Desde Galilea se vio lo ocurrido como lógico. ¡Era de esperar! En Galilea se vivió la muerte y resurrección de manera distinta a la narrada en los evangelios.

Resucitado Jesús se multiplicó las narraciones y las incertidumbres teológicas. Florecían las fantasías. Y no solo aparecían los escritos diferentes sino las iglesias diferentes. Lo ocurrido fue de una carga histórica, emocional y teológica tal que era lógica la enorme riqueza vital que provocó un cristianismo naciente. En Jerusalén se centró la “ortodoxia” judía-cristiana. En Jerusalén a la sombra del Templo se organiza también con naturalidad el primer Vaticano católico. Allí, al Templo subían, como siempre a orar todos los días, los primeros “cardenales” alrededor de Santiago el hermano de Jesús. Lucas manifiesta en sus Hechos la necesidad de unificar en una gran Iglesia todas las teologías y todos los ritos. La dispersión sin control sería un peligro. A Jerusalén son llamados los hermanos principales de Antioquía. Allí es llamado el inquietante Saulo: la carne de los sacrificios, la circuncisión, ley de Moisés etc.

En Jerusalén va cuajando un cristianismo judío–cristiano, con la pretensión de condicionar a los cristianos-gentiles. Pablo misiona Asia menor mirando siempre a Jerusalén. Pero con su enorme personalidad, y su mayor cultura siembra en el cristianismo de segunda generación su kerygma o visión de Cristo. Según esta visión, el fundamento de la existencia cristiana era la fe en la muerte y resurrección de Jesús, entendidos como acontecimientos salvíficos “por nuestros pecados”. El kerigma de la muerte y resurrección tiene probablemente su origen en los primeros grupos cristianos de Jerusalén y Antioquia. Fue tal la importancia que tuvo en la vivencia de estas comunidades y del cristianismo paulino que sustituyó al kerigma de la llegada del Reino anunciado por Jesús. (Santiago Guijarro)

En Galilea se vive una teología distinta, aunque no contraria, a la imagen que Pablo y la comunidad de Jerusalén y Antioquía pretenden elaborar y controlar. En Galilea (Documento Q), Jesús anuncia, y explica el reino de Dios. Primero pensando en su pueblo, los judíos, pero pronto, iluminado por el Espíritu, es el reino de todos los hombres. La visión del documento Q no está centrado en la muerte y resurrección de Jesús sino en su venida como Hijo del Hombre. Esta comunidad Galilea no veía en la muerte y resurrección de Jesús el cumplimiento de su anuncio sobre la llegada del Reino sino que esperaba que dicho anuncio se cumpliera con su segunda venida, momento en que tendría lugar el juicio de Dios sobre esta generación.

Por tanto, Jerusalén (Pablo) y Galilea (Documento Q) tienen un kerygma diferente que se sustenta en una teología diferente.

Luis Alemán Mur

Libros: La humanidad de Jesús

Posted: 28 Apr 2016 12:52 AM PDT

Presentación de

LA HUMANIDAD DE JESÚS

Editorial Trotta

José M. Castillo

Acabo de comprar el último libro de Pepe Castillo. Lo edita Trotta. Tiene 143 páginas. El contenido es el siguiente

CONTENIDO

Introducción     11
1. Lo humano como punto de partida     15
2. ¿Qué es lo que nos hace humanos?     21
3. Encontrar a Dios en nuestra humanidad     33
4. El problema empezó con Pablo     43
5. Jesús y Pablo     53
6. Pablo y la religión     59
7. Pablo y la Iglesia     85
8. Iglesias con más religión que humanidad     93
9. De Jesús al descrédito de «ser humano»     123
Conclusión: Una pregunta apremiante     137

Todavía no he leído el libro. He ido directamente a la pregunta apremiante de conclusión. La pregunta es tan inquietante que, antes de entrar en ella, el mismo Pepe se siente obligado a confesar que es creyente y católico. Y que acepta todo cuanto la Iglesia nos propone como “doctrina de fe divina y católica”.

Pregunta: ¿quién ocupa realmente el centro de la vida de la Iglesia? ¿Jesús y su Evangelio o Pablo y su teología?

“Concretando y aclarando la pregunta: 1) ¿De dónde o de quién se han tomado los grandes temas que se proponen y se explican en la teología católica? 2) ¿En qué o como se justifican el culto, los ritos y, en general, la liturgia que se celebra en nuestros templo? 3) ¿Desde quién y desde qué argumentos se legitima el modo de gobierno que se ejerce en la Iglesia? 4) ¿Qué forma depresencia en la sociedad tiene la Iglesia que tenemos? 5) ¿Por qué el cristianismo es visto, considerado y juzgado como una religión, una más entre las demás religiones, que inevitablemente sitúa a las demás confesiones religiosa en la falsedad y el error?

En la cinco preguntas planteadas, ¿quién o qué es el factor decisivo y el elemento determinante de la vida de la Iglesia, de su presencia en el mundo y de lo que comunica o deja de comunicar a la sociedad y a la cultura? Ese factor decisivo, el elemento determinante, ¿tienen sus raíces en la teología de Pablo o la tiene en el Evangelio de Jesús? Como es lógico, para quien haya leído este libro, el problema de fondo está, no en la aceptación (mayor o menor) de la divinidad de Cristo, sino en la aceptación sin límites de la humanidad de Jesús”.

A quien le apremie la pregunta, como a mí, que compre el libro, lo lea, y lo medite. Seguro que se le abrirán horizontes y su lectura le confortará.

Luis Alemán Mur

Cervantes no iba a misa – Carlos Mayoral

Posted: 28 Apr 2016 12:49 AM PDT

CUARTO CENTENARIO

Cervantes no fue a misa

El amor entre Cervantes y la Iglesia católica no fue todo lo platónico que a la España del siglo XVI le hubiera gustado. Biografía y obra aderezada de paganismo; libertad de pensamiento y credo

 

Auto de fe de la Inquisición, 1815-1819, Academia de San Fernando.

 

CARLOS MAYORAL @LaVozDeLarra

Publicado en el Español

 

A Cervantes, como al Quijote, no le gustaba ir a misa. Al menos eso se desprende, en el caso del segundo, al leer la gran obra maestra de la literatura en castellano. Casi 400.000 palabras y ni siquiera una aparición por el altar, por la iglesia o por el confesionario. Probablemente, Cervantes, como su gran héroe (me niego a utilizar el anti), creía en algo parecido a Dios. Creía tanto, que esta palabra aparece la friolera de 531 veces en la susodicha novela. Podemos concluir entonces que Cervantes creía en Dios… pero ¿en qué Dios? Y, sobre todo, ¿de qué manera?

No debemos olvidar que Cervantes había nacido al son de los tambores del Concilio de Trento, es decir, al son de los tambores de guerra. Y decimos guerra porque a partir de ese momento, la España de Carlos I, la potencia entre las potencias, se convierte en la espada de una Contrarreforma que terminaría por cortar a todo aquel que se acercase, empezando por aquel imperio que se empeñaba en empuñarla. España, por decirlo de manera franca, le ha entregado a la moral católica el futuro de su dominación mundial. Con este panorama de fondo aparece don Miguel de Cervantes en escena.

LITERATURA Y DIOS

Ya hemos avisado del influjo que el contexto religioso habría de tener sobre la literatura en castellano. Por todos lados aparecen dedicatorias, títulos, versos y representaciones que buscan la complicidad con Dios. Sin embargo, Cervantes se ha decantado por un personaje que no se deja arrastrar por figura divina alguna. A Don Quijote le mueve su afán por deshacer entuertos, la necesidad de arreglar el mundo, el amor por Dulcinea… pero nunca es Dios el motor de este caballero andante.

Esto llama la atención, más si cabe atendiendo al tipo de personaje que por aquel entonces era perseguido por el catolicismo. Entre los acorralados destaca Erasmo de Rotterdam, una de las mentes más formidables de la historia, un abanderado de la libertad de pensamiento. Erasmo criticó con dureza, ya a mediados del siglo XVI, los malos hábitos de la Iglesia, el talante despilfarrador de la misma y la hipocresía que giraba alrededor de dicho gasto. Esto le valió para ganarse la enemistad de Roma y, por ende, del imperio de Carlos V.

A Don Quijote le mueve su afán por deshacer entuertos, la necesidad de arreglar el mundo, el amor por Dulcinea… pero nunca es Dios el motor de este caballero andante

Aunque en un principio fue aplaudido por Lutero, murió perseguido por ambos bandos, tanto por reformistas como por católicos, debido a su inconformismo con el poder y a su independencia intelectual. En la sombra, muchos aplaudieron la postura liberal de Erasmo y compartieron el talante innovador que predicó el sabio. ¿Fue este el caso de Cervantes? Permitan que lance otra pregunta al respecto. Una de las obras más celebradas del gran Erasmo fue Elogio de la locura. ¿Les suena como argumento de alguna obra maestra de Cervantes?

Pero, erasmismos aparte, ¿se mostró crítico Cervantes con la forma de vida eclesiástica? Sólo hay que echarle un vistazo a su obra para comprender que sí.

LA OBRA CASI PAGANA

Para empezar, a través de Sancho, Cervantes había hecho de la lengua popular uno de sus pilares fundamentales. La Iglesia había promulgado el uso del latín y otras lenguas cultas en sus escritos, llegando a encarcelar, décadas atrás, a algunos traductores como Fray Luis, maestro intelectual de Cervantes, por acercar sus textos a la lengua popular. En otras palabras, el catolicismo pretende que el pueblo no se haga con la más peligrosa de todas las armas: la palabra. El Barroco en general y Cervantes en particular revolucionan el lenguaje, lo alejan del cortijo y se lo acercan al pueblo. De esta manera, Sancho y otros personajes inundan el texto con refranes y expresiones populares. La literatura como expresión de la libertad de pensamiento ya no le pertenece a la Iglesia.

La literatura como expresión de la libertad de pensamiento ya no le pertenece a la Iglesia

Por otro lado, ya en la propia narración se advierte algún pullazo más. Por ejemplo, al entrar en El Toboso buscando a Dulcinea, el Quijote emite una frase que pasaría a la historia después de contemplar el sagrado edificio: “Con la iglesia hemos dado, Sancho”. ¿Buscó Cervantes, maestro del juego de palabras barroco, el mismo doble sentido que esta afirmación tendría posteriormente? Otra de las expresiones que pasarían a la historia ligadas a este maravilloso libro, la pronuncia de nuevo don Alonso Quijano: “Así, ¡oh Sancho!, que nuestras obras no han de salir del límite que nos tiene puesto la religión cristiana”. ¿Qué pretendía Don Quijote al emitir este juicio? No hay que olvidar que Don Quijote es un idealista, el hombre que llega al lugar que no llega nadie. ¿Está criticando la terrible censura a la que los escritores de antaño se veían abocados?

Esto de la censura no es cuestión baladí para el alcalaíno. El mismo caballero andante la sufrió en sus carnes cuando, pocos años después de que la aparición de sus aventuras se convirtieran en un éxito editorial sin precedentes, la Iglesia retiró del capítulo XXXVI de la segunda parte la siguiente expresión: “Las obras de caridad que se hazen tibia y flojamente no tienen mérito ni valen nada”. Curiosamente, esta frase es muy parecida a la emitida por otro famoso erasmista perseguido por el Santo Oficio, Juan de Borja: “El tratar con floxedad y tibieza lo que cada uno està obligado à hazer es una fuente de donde no manan sino ruynes sucesos”. ¿Otra casualidad?

Cervantes también muestra algún guiño a la libertad de religión. Los musulmanes, por ejemplo, se pasean por la obra con cierta elegancia.

Cervantes también muestra algún guiño a la libertad de religión. Los musulmanes, por ejemplo, se pasean por la obra con cierta elegancia. Desde el propio Cide Hamete, a quien Cervantes nombra como autor ficticio del relato, hasta Ricote, un personaje que siente “terror y espanto” cuando el Rey emite el comunicado que obliga a toda la comunidad morisca a huir de la península. No debemos olvidar la historia del cautivo en Argel, de corte profundamente autobiográfico y que nos presenta a unos personajes nada estigmatizados a pesar de su condición morisca. No está menos presente la cultura hebrea, con citas constantes al Antiguo Testamento e incluso un versículo del Éxodo recordado por el propio Sancho; “yo soy Jehová, tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”.

Por último, quizás la prueba más clara del cristianismo quijotesco que pudiera encontrarse dentro de la genial novela llega cuando Alonso Quijano exige recibir la extremaunción en sus últimos párrafos. Pero, en ese punto, nuestro protagonista ya se ha alejado del idealismo, se muestra desengañado y cuerdo, lejos de la maravillosa utopía que a punto estuvo de alanzar el ingenioso hidalgo de la mano de su magistral creador.

VIDA CASI IMPÍA

Los rumores de la impureza sanguínea del apellido Cervantes siempre han estado ahí. Lo cierto es que su padre, don Rodrigo de Cervantes, había pedido expresamente un “informe de limpieza” de linaje para su hijo Miguel cuando éste quiso servir a Acquaviva en Roma. ¿Por qué lo hizo si esto, por aquel entonces, no era necesario? Esta obsesión acompañaría a don Miguel durante toda su vida. Tanto le obsesionaba, que en una de sus mejores piezas, el entremés titulado El retablo de las maravillas, critica dicha obsesión durante toda la obra. Benito, por ejemplo, se dirige a Capacho para recriminarle: “Puedo ir seguro a juicio, pues tengo el padre alcalde; cuatro dedos de enjundia de cristiano viejo rancioso tengo sobre los cuatro costados de mi linaje”.

Ya en España, Cervantes volvió a verse las caras con el régimen eclesiástico cuando, ejerciendo como comisario real de abastecimiento de la Armada, exigió el embargamiento de cereales también para las entidades religiosas. Aquella época como recaudador no podía acabar bien. Don Miguel no cuenta con el beneplácito de la Iglesia y la etapa se salda con varios encarcelamientos, algunos de ellos de dudosa licitud. El Cervantes que vuelve a Madrid es, ya por entonces, un Cervantes tan arruinado como desengañado.

Cervantes sí muestra una cierta inclinación por aquellos personajes eclesiásticos que predican con la humildad, religiosos de perfil bajo

Sin embargo, Cervantes sí muestra una cierta inclinación por aquellos personajes eclesiásticos que predican con la humildad, religiosos de perfil bajo. Quizás esta tendencia empiece a germinar en su ánimo cuando, cautivo en Argel, los padres trinitarios deciden desembolsar quinientos escudos para liberar a don Miguel y a su propio hermano del cautiverio. En 1609, Cervantes decidió devolverle el favor a la Orden y ayudó en todo lo posible a la fundación del convento en el que hoy descansan sus restos. Precisamente, el cariño que su fundadora, Francisca Romero, le profesó a aquel pobre mutilado de guerra que nadaba entre la pobreza y la fama, le valió para poder ser enterrado allí.

AL FINAL, LA LIBERTAD

El afecto que Cervantes le tiene a estos individuos se ve reflejado también enEl Quijote, esta vez en la figura del cura. Este personaje busca en todo momento el bienestar del hidalgo, persuade a la Santa Hermandad para que no lo apresen; le socorre en Sierra Morena, adonde acude disfrazado de doncella; por último, le confiesa cuando el Quijote se encara con la muerte. Es una figura benévola, protectora. Como quizás así las vio en realidad el escritor.

Quizás la mejor definición del talante espiritual de Cervantes sea la de un cristiano que ha soportado la etiqueta impuesta con una cierta resignación, pero que aboga íntimamente por la libertad de pensamiento y de credo. Y esta libertad quedó, para siempre, reflejada en una de las citas más memorables de la historia de la literatura:

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”- El Quijote, Segunda Parte, capítulo LVIII.

El Papa y la Familia – J.M. Castillo

Posted: 28 Apr 2016 12:46 AM PDT

EL PAPA Y LA FAMILIA: LA NOVEDAD INESPERADA

Una de las cosas que más se repiten, en estos días y en determinados ambientes eclesiásticos, es que la reciente Exhortación Apostólica “Amoris laetitiae”, del papa Francisco, no aporta nada nuevo, si se compara con la “Familiaris consortio”, de san Juan Pablo II. Después de tanto Sínodo y de tanto darle vueltas al tema, venimos a lo mismo. A lo que siempre ha enseñado la Iglesia. ¿Es esto realmente así?

El escritor José Artrila ha publicado un estudio detallado, “La verdadera novedad de Amoris laetitiae”, en el que explica documentadamente lo novedoso que es el contenido de la reciente Exhortación del papa Francisco. Vaya por delante que yo estoy completamente de acuerdo con lo que dice José Artrila en su reciente escrito. Y valdría la pena que las mentalidades más rígidas y espiritualistas se fijen en lo que enseña el papa Francisco cuando habla, por ejemplo, del “amor erótico” (nº 150) y del amor como “pasión” (nº 148). Cosas que, por cierto, no se suelen oír en la retórica clerical. Pero, sobre todo, lo llamativo es la insistencia del papa en el tema del amor mutuo, “amor de amistad” que iguala y une a los esposos – y no en la doctrina de la Iglesia o en sus leyes – como argumento transversal, que recorre toda la reciente Exhortación papal de principio a fin.

Pues bien, supuesto lo que acabo de indicar, a mí me parece importante que nos enteremos (o caigamos en la cuenta) de la novedad que entraña todo este planteamiento de la familia, si este asunto se piensa desde dimensiones que le son inherentes. Por ejemplo, la dimensión histórica o cuanto afecta a la sociología de la institución familiar.

Me explico. Si prestamos atención a lo que dicen los sociólogos actualmente más valorados, enseguida comprendemos que la familia es una de las instituciones que está experimentado cambios tan rápidos y tan profundos, que, en una misma familia – esto es frecuente – los abuelos no comprenden las nuevas costumbres de los hijos y, menos aún, las de los nietos. Mucha gente no ha pensado que la familia tradicional era, sobre todo, una unidad económica. De manera que, durante siglos, el matrimonio no se contraía sobre la base del amor sexual. Así se entendía (y se vivía) este asunto desde los orígenes de Derecho romano. Todos los derechos y todo el poder se concentraba en el paterfamilias (Peter G. Stein). Y así hemos estado, en cosas muy fundamentales, hasta hace bien poco. De ahí que la desigualdad era intrínseca a la familia tradicional.

En los últimos años, todo esto ha saltado por los aires. Y quedan tres puntos capitales, que están reemplazando los viejos lazos que solían unir las vidas privadas de la gente; las relaciones sexuales y amorosas, las relaciones padre-hijo y la amistad. De ahí que el centro de la institución familiar se ha desplazado: de la familia como “unidad económica”, a lo que acertadamente se ha denominado la “relación pura” (Anthony Giddens). Pero, ¿qué es, en definitiva, esta “relación pura”? “La relación que se basa en la comunicación, de manera que entender el punto de vista de la otra persona es esencial”.

Ahora bien, si todo esto es así, y creo que por ahí van las cosas, si ahora volvemos la atención a la Exhortación del papa Francisco, no hay que esforzarse mucho para advertir que el papa, siendo fiel a la tradición de la Iglesia, ha dado en el clavo de lo que está ocurriendo en la institución familiar. Y en el clavo también de la solución que tiene el estado de cosas en que vivimos. Dicho más claramente: la solución de los problemas de la familia no va a estar en afirmar verdades rotundas. Ni vendrá por el sometimiento a normas todo lo rígidas que se quieran. No. En nada de eso está el problema. Y, por tanto, en nada de eso estará la solución. La familia recuperará su estabilidad, su equilibrio y su razón de ser, en la medida en que el amor de amistad, que, en lenguaje secular, se puede denominar “relación pura”, ocupe el centro que, durante siglos, ocupó elpaterfamilias, como dueño y garante de la unidad económica que, de facto, era la institución familiar.

El papa Francisco, no sólo ha innovado en cuestiones muy fundamentales, respecto a san Juan Pablo II, sino que, además, ha captado los “signos de los tiempos” mucho mejor de lo que se imaginan quienes se empeñan en que todo siga igual.

Pascua 6 C – Paz y Vida – Asun Gutiérrez

Posted: 28 Apr 2016 12:43 AM PDT

HOMILÍA DIALOGADA: CUÁNTOS DISCÍPULOS ERAN? CUÁNTOS APÓSTOLES ERAN? Juan 13:31-34-35: Olga Lucia Álvarez Benjumea ARCWP*


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UNA HOMILÍA DIALOGADA

Todos los Viernes en la Fundación Bordado a Mano, nos reunimos con varias mujeres recién salidas de la cárcel, o con sus familiares, hacemos una breve oración y  nos preparamos para disponernos a escuchar el Evangelio del Domingo, en la celebración que hagamos en alguna de la Casa-Iglesia.

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Viernes Abril 22/16 reflexionando con las pos-penadas el texto del Domingo Juan 13:31-33-35

Viernes Abril 22/16 reflexionando con las pos-penadas el texto del Domingo Juan 13:31-33-35

Quien me quiere decir que es una homilía? Nadie, se atreve?A ver Consuelo, que se te ocurre? “No, le quería devolver la pregunta, porque yo no se”.

Entonces, preguntemos de otra manera. Saben que es un sermón? Margot responde: “Hay varios sermones, el que dice el Padre en la misa, y el que dice la mamá en la casa cuando regaña”. Liliana comenta: “El Padre también regaña, en la misa”.

Quien hace la “homilía” en la misa? Marta dice: “Ahora, voy entendiendo. A pues, el Padre”. Muy bien, Marta, has dado en el clavo.

Les gustan las “homilías” o esos sermones, que hemos escuchado? María Elena, no vacila en responder: “A mi no me gustan, porque él  Padre, el solo habla, se pregunta y se responde, él solito”.

Mercedes, quiere intervenir: “Es como si nos estuviera diciendo: “Yo hablo y ustedes, se callan y me escuchan”. Amparo, agrega: “Es que él tiene la Palabra de Dios y por  eso fue Padre y fue ordenado”.

No estas equivocada Amparo, eso es lo que nos enseñaron y hemos escuchado. Pero, aquí en confianza, qué tal nos parece esa norma, será correcta, será justa? Tiene que ser así? Ligia, dice: “Yo no creo. Eso tendría que ser más ameno, donde con entusiasmo se nos explicaran las cosas de la religión, pero no regañadas y ni tan con tanta revoltura, por lo alto que nadie entiende”. Muy bien, Ligia, creo que lo que has dicho es la definición más correcta. Muchas gracias.

Entonces? Creo que todos comentarios a modo de breve introducción, que hemos hecho nos van ayudar para hacer nuestra homilía. Les parece?

Amparo, nos ha leído el texto de Juan 13: 31-33-34-35. Qué nos ha llamado la atención de este texto? 

“Me llama la atención con el cariño con que Jesús trata y le habla a sus discípulos” interviene de nuevo Ligia. “Me gusta ese pedazo, en que dice que “cuando salió” refiriéndose a Judas. Jesús dice: que el Hijo el hombre y Dios ha sido glorificado”. Nos comenta Margarita. 

Que maravilla! Lo que han dicho! Este texto tiene mucha tela para cortar. Perdón, Sandra, que querías decir? “Tengo la curiosidad, cuántos discípulos estaban con Jesús?”.   En ese momento, según el evangelista San Juan, se suponen que eran los 12. Pero, se sospecha que habían más. No dudo que a Jesús le gustaba la sazón de las hermanas de Lázaro…(risas, con picardía femenina).

Saturia: “Tengo otra pregunta. Entonces es lo mismo “discípulos” que “apóstoles”? Buena pregunta Saturia. Quien nos puede aclarar esto? Qué dices, Margarita, ya que tienes la mano levantada. “A mi me enseñaron, en la escuela que discípulo, es el que está aprendiendo” Así es, Margarita, no hay nada que agregar. Jesús, en este pasaje les estaba enseñando a amarse los unos a los otros, y les dice “en eso conocerán que son mis discípulos, en el amor que se tengan unos a otros” Juan 13:35.

Cruz Elena, nuestra directora del grupo, pregunta: “Entonces, quienes eran los apóstoles, y cuántos eran?”  Uy! Cruz Elena, qué pregunta! Cómo les parece,  no eran solo 12, habian muchos más. No lo digo, yo. Lo pueden leer en Lucas 10:1.9. De todas maneras la palabra “Apóstol” les cuento, significa ser enviado. Si mal no recordamos, a María de Magdala, Jesús la envió, a ella, a llevar el mensaje de su Resurrección a sus discipulos y apostoles. Mensaje muy importante, que si no fuera por ello:Vana seria nuestra fe.50408ec4-2059-4c13-bee2-69b8d9b98d7f

Beatriz que está allá, atrás, que nos quieres compartir o decir? “Por qué solo se habla de hombres? y no aparecen a las mujeres ya que allí no se mencionan?”   Gracias, Beatriz por tu pregunta.

Se pueden considerar dos motivos y convertirlos en pregunta: 1) quién escribió la Biblia?, y  2) quién hizo más tarde la traducción de esos textos que estaban en griego, arameo y hebreo, para que llegaran hasta nosotros en el español? A mi comentario Liliana dice: “O sea que esos textos, han sido traducidos y vueltos a traducir y muy fácilmente manipulados, o cambiados? Mejor dicho, la Palabra de Dios, nos ha llegado, pero,bien reciclada”.

Gracias, Liliana. Por hoy dejamos acá, y vamos a seguir estudiando y reflexionando los textos de cada Domingo. 

Agradezcamos a la Divinidad su Presencia en medio de nosotros/as en nuestra nueva sede, de manera especial hoy Día de la Madre Tierra, y nos disponemos a recibir la Ayuda Alimentaria,  así como dice Cruz Elena, esto solo, no es solución a nuestros problemas, pero si es una puerta que nos abre a la Solidaridad, Apoyo y Amor mutuo entre todas/os.

Nos veremos para la celebración en la Casa-Iglesia de Consuelo y el próximo Viernes nuevamente aqui.

 

*Presbitera católica romana.

 

 

 

BOLETIN DE “FE CANSADA”


24 de abril de 2016 – Luis Alemán

Posted: 20 Apr 2016 03:50 PM PDT

Domingo 5º de Pascua – Ciclo C

El lunes pasado murió de infarto, sin previo aviso, Senén Vidal. Con su muerte la lengua española pierde quizá al mejor conocedor de la historia de cómo se redactaron y formaron los libros del Nuevo Testamento. El conocimiento de los estudios de Senén V. nos resulta ya imprescindible para evitar que las homilías se conviertan en sermones y moralinas sin fundamento.

“El largo proceso de redacción del Evangelio de Juan”.

Todavía domina la imagen tradicional, según la cual, el origen del evangelio de Juan y de las cartas (1-3 Jn) se remontaría a la autoría puntual de un único autor, Juan, el hijo de Zebedeo. Sin embargo, el análisis literario de esos escritos demuestra que tuvieron una larga historia de formación y de maduración, en la que intervinieron diversos autores. La imagen que del evangelio de Jn se impone no es, ciertamente, la de una edificación bien estructurada, construida conforme a un único proyecto fijo y uniforme. La imagen que se impone es, más bien, la de un gran árbol frondoso que ha ido creciendo y formándose a través de sucesivas podas y de nuevos injertos. Y el suelo en el que se asentó no fue otro que el de la vida de unos grupos cristianos especiales, cuyos orígenes se remontan a los mismos inicios del movimiento de Jesús y cuya historia, compleja y quebrada, discurrió hasta el s. II, tiempo en que desaparecieron como tales grupos, bien entrando a engrosar la gran iglesia naciente, o bien diluyéndose dentro de los círculos heréticos.

Evangelio según san Juan 13,31-33a.34-35

Papa abrilCuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús: «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en si mismo: pronto lo glorificará. Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros.»

Palabra de Señor

“Cuando salió Judas del cenáculo”

Ahora van empezar los gestos y palabras sobre el pan, al inicio de la comida principal, y sobre la copa al final de la comida.

“Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él”. “Pronto lo glorificará”

Es admirable la fe en su Padre. No es comprensible el proceso de la crucifixión sin palpar la profunda fe en el Padre.

“Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros”

Pasados muy pocos años, Juan comprueba cómo comienzan a abrirse las grietas de las divisiones entre los mismos cristianos.

“Como yo os he amado, amaos también entre vosotros”

Si algo claro queda de Jesús, es su amor por encima de pobrezas, y mezquindades. La novedad del reino del Padre es amar como Jesús.

La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros.»

¡Esa es la señal! ¡Esa es la herencia que deja a los suyos! Ese es el ADN de los cristianos.

Luis Alemán Mur

El amor mutuo – Casiano Floristan

Posted: 20 Apr 2016 03:48 PM PDT

Frase evangélica: «Os doy un mandamiento nuevo»

1. El estatuto fundamental de la nueva comunidad cristiana que sustituye al de Moisés y su alianza, es el mandamiento nuevo de la caridad. Es nuevo (amar como amó Jesús) frente a los preceptos antiguos (amar «como a sí mismo»); es mandamiento personalizado desde dentro (somos hijos de Dios), no precepto impuesto desde fuera (no somos esclavos); es constitución de la comunidad cristiana en el mundo, su norma de conducta y su criterio de identidad (amando al hermano se ama a Dios).

2. El amor de Cristo es más fuerte que la muerte: es servicio hasta dar la vida (lavatorio de pies); es más fuerte que el odio, porque ama al enemigo (traición de Judas). El evangelio de este domingo empieza con el recuerdo de la traición de Judas, quien decide que muera Jesús; por eso sale fuera de la comunidad, es decir, sale de noche, se pasa al enemigo, deja el amor y acepta el odio. Jesús respeta su decisión, no coacciona su libertad, le ofrece su amistad. En resumen, el amor de Cristo -el amor cristiano- respeta la libertad, no conoce límites, incluye al enemigo y excluye toda violencia. Quien vive en el amor vive en la gloria. La gloria, en el evangelio de Juan, es doble: la que corresponde al amor de Dios al hombre y la que expresa el amor de Jesús a Dios.

3. El gran mandamiento del amor a Dios va unido en el evangelio al mandamiento del amor al prójimo; el segundo mandamiento es un signo del primero. «Prójimo», en la Biblia, es sinónimo de «hermano», con el que se tiene una relación amistosa o amorosa. Pero la proximidad del prójimo no es sólo física, sino de justicia y caridad. «Prójimo» es, en el evangelio, el hermano desvalido al que se ayuda. Por eso, quien cumple con el amor del prójimo cumple con toda la ley. Jesús promulga el nuevo mandamiento en sustitución del de Moisés: no se trata de amar como se ama uno a sí mismo, sino como nos ama Cristo.

REFLEXIÓN CRISTIANA:

¿Cuándo hacemos realidad el mandamiento nuevo?

¿Qué reacción nos produce comprobar que hay personas que cumplen con el mandamiento nuevo?

Salmo CXLIV – Luis Alemán

Posted: 20 Apr 2016 03:47 PM PDT

Salmo CXLIV

R/. Bendeciré tu nombre por siempre jamás, Dios mío, mi rey.

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas.

Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad. R/.

 

“Bendeciré tu nombre por siempre jamás, Dios mío, mi rey”.

Pocas cosas hieren tanto como oír que alguien maldice a Dios. Y puede que por diferentes explicaciones sea ese el recurso de algunos. Si solo sale de los labios por mecanismo, no suena bien. Si brota del corazón, habría que preguntar que cree que le ha hecho Dios.

“Que proclamen la gloria de tu reinado. Explicando tus hazañas a los hombres”

Durante mucho tiempo, los creyentes nos dedicamos a proclamar su justicia, su Ley sus condenas eternas. ¿Quién no dio permiso para ello?- El poder, los poderosos. Los que se sintieron dueños del reino del Padre.

¡Tremenda responsabilidad la de los funcionarios del Reino, que persiguieron a los hombres!

Luis Alemán Mur

 

 

 

 

 

 

 

No perder la identidad – J.A. Pagola

Posted: 20 Apr 2016 03:46 PM PDT

Como yo os he amado.

Jesús se está despidiendo de sus discípulos. Dentro de muy poco, ya no lo tendrán con ellos. Jesús les habla con ternura especial: «Hijitos míos, me queda poco de estar con vosotros». La comunidad es pequeña y frágil. Acaba de nacer. Los discípulos son como niños pequeños. ¿Qué será de ellos si se quedan sin el Maestro?

Jesús les hace un regalo: «Os doy un mandato nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado». Si se quieren mutuamente con el amor con que Jesús los ha querido, no dejarán de sentirlo vivo en medio de ellos. El amor que han recibido de Jesús seguirá difundiéndose entre los suyos.

Por eso, Jesús añade: «La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros». Lo que permitirá descubrir que una comunidad que se dice cristiana es realmente de Jesús, no será la confesión de una doctrina, ni la observancia de unos ritos, ni el cumplimiento de una disciplina, sino el amor vivido con el espíritu de Jesús. En ese amor está su identidad.

Vivimos en una sociedad donde se ha ido imponiendo la “cultura del intercambio”. Las personas se intercambian objetos, servicios y prestaciones. Con frecuencia, se intercambian además sentimientos, cuerpos y hasta amistad. Eric Fromm llegó a decir que “el amor es un fenómeno marginal en la sociedad contemporánea”. La gente capaz de amar es una excepción.

Probablemente sea un análisis excesivamente pesimista, pero lo cierto es que, para vivir hoy el amor cristiano, es necesario resistirse a la atmósfera que envuelve a la sociedad actual. No es posible vivir un amor inspirado por Jesús sin distanciarse del estilo de relaciones e intercambios interesados que predomina con frecuencia entre nosotros.

Si la Iglesia “se está diluyendo” en medio de la sociedad contemporánea no es sólo por la crisis profunda de las instituciones religiosas. En el caso del cristianismo es, también, porque muchas veces no es fácil ver en nuestras comunidades discípulos y discípulas de Jesús que se distingan por su capacidad de amar como amaba él. Nos falta el distintivo cristiano.

Los cristianos hemos hablado mucho del amor. Sin embargo, no siempre hemos acertado o nos hemos atrevido a darle su verdadero contenido a partir del espíritu y de las actitudes concretas de Jesús. Nos falta aprender que él vivió el amor como un comportamiento activo y creador que lo llevaba a una actitud de servicio y de lucha contra todo lo que deshumaniza y hace sufrir el ser humano.

Giro eclesiástico hacia la realidad – Jorge Costadoat

Posted: 20 Apr 2016 03:45 PM PDT

“Un nuevo horizonte de comprensión”

Concentrar la atención en la realidad de las personas

La exhortación apostólica Amoris laetitia recientemente publicada por el Papa Francisco representa un giro -insinuado en algunos asuntos, y efectivo en otros- en el acento en la enseñanza de la Iglesia. Cambió el viento. Hasta ahora el énfasis de la jerarquía eclesiástica en el planteamiento de la moral sexual y familiar había sido puesto en el “ideal”. Desde ahora habrá que concentrarse en la “realidad” de los católicos, en sus esfuerzos por ser responsables en este plano de la vida y en la necesidad de volver a pararse cuando han experimentado fracasos o cometidos errores.

Debe notarse que el giro no es del Papa. Él ha sido intérprete de dos sínodos (2014 y 2015) que reunieron obispos de regiones culturalmente muy diversas del mundo, los que aprobaron por más de 2/3 los textos finales. Ha sido la institución eclesiástica la que ha sido tocada por la realidad de un Pueblo de Dios alejado de sus autoridades. ¿Podría hablarse de una “conversión” eclesiástica? En cierto sentido, sí. Si en todos los planos de la vida cristiana la distancia entre la jerarquía y los fieles es hoy muy grande, en el campo de la enseñanza sexual, matrimonial y familiar se ha declarado un abismo, un auténtico cisma (Cardenal Kasper). Cisma blanco, en los casos de católicos que no reniegan de su pertenencia eclesial, pero no se rigen por el Magisterio; cisma rojo, las veces que los católicos renunciaron a la Iglesia por habérseles vuelto inhabitable. El giro constituye nada menos que la apertura a una reconciliación de la Iglesia con sus propias autoridades.

Desde un punto de vista teórico ha comenzado a hacer crisis un modo abstracto de ver la moral sexual católica, modo que en su peor versión no reconoce que es posible aprender algo nuevo de la experiencia y de la historia, y que tampoco las culturas tienen nada aportar; y que, peor aún, esta visión moral abstracta resta valor a conciencia de las personas al momento de discernir sus decisiones éticas.

El nuevo modo de plantearse la moral sexual católica de la exhortación papal -modo que prevalece en la moral social desde hace ya muchas décadas- exige concentrar la atención en la realidad de las personas. En esta óptica, lo primero son fines trascendentes que guían efectivamente las decisiones de la gente en las circunstancias concretas e irrepetibles de sus vidas. La moral no puede consistir meramente en saber lo que está prohibido y lo que está permitido. No es cosa de blanco y negro.

Curiosamente, Amoris laetitia es una vuelta al pasado, al modo de exigir respuestas éticas del mismo Jesús hace dos mil años, quien, sin desconocer el valor de la Ley, se concentró en la gente, en sus fallos, fracasos, marginaciones, sufrimientos, pecados, para alentarlas a que se pusieran de pie y con salieran adelante por sí mismas.

Dice Francisco: “Durante mucho tiempo creímos que con sólo insistir en cuestiones doctrinales, bioéticas y morales, sin motivar la apertura a la gracia, ya sosteníamos suficientemente a las familias, consolidábamos el vínculo de los esposos y llenábamos de sentido sus vidas compartidas. Tenemos dificultad para presentar al matrimonio más como un camino dinámico de desarrollo y realización que como un peso a soportar toda la vida. También nos cuesta dejar espacio a la conciencia de los fieles, que muchas veces responden lo mejor posible al Evangelio en medio de sus límites y pueden desarrollar su propio discernimiento ante situaciones donde se rompen todos los esquemas. Estamos llamados a formar las conciencias, pero no a pretender sustituirlas” (AL 27).

Una lectura atenta de Amoris laetitia y de los documentos de los sínodos que la precedieron, permite hallar nuevas ideas y un nuevo horizonte de comprensión para las convivencias, las relaciones pre-matrimoniales, la homosexualidad, la contracepción, las segundas familias y la participación de los cristianos divorciados y vueltos a casar en la eucaristía. La eventual readmisión de estos a la comunión -acompañada por una comunidad eclesial que se hace responsable de ellos- representa muy bien los cambios que podrían darse también en los otros asuntos.

Jorge Costadoat

Francisco, discernidor – Juan Masia

Posted: 20 Apr 2016 03:43 PM PDT

Alegría del Evangelio y alegría del amor

Durante estos años de discernimiento eclesial sobre la familia en los Sínodos de Obispos, comenté en este blog cuatro clases de posturas entre los sinodales: la tradicional a ultranza, la revolucionaria, la diplomática conciliadora y la reformadora mediante el discernimiento. Por esta cuarta vía vemos caminar coherentemente al obispo de Roma.

No a la primera vía, inmovilista; no a la segunda, demoledora. El inmovilismo de las condenaciones inquisitoriales en la iglesia y el radicalismo de manifiestos progresistas son dos caras de la misma moneda dogmatizante (Igual que en política, Rajoy e Iglesias son las dos caras de la misma casta, que ni dialoga ni discierne).

Francisco dice no a la tercera vía. La cuarta vía no es una coalición de compromiso, sino un consenso transformador y abierto.

No es un consenso diplomático (entre la derecha eclesial más conservadora y la izquierda más radical). Es más bien un consenso regenerador y refundacional, que posibilita al centro derecha y al centro izquierda caminar juntos por la cuarta vía de una transformación mutua hacia la meta más lejos en el tiempo de una reforma creativa.

En el documento postsinodal La alegría del amor, Francisco respeta las propuestas del Sínodo (cuyas citas literales ocupan más de las tres cuartas partes de la presente exhortación). Estas propuestas sinodales se sitúan a menudo en lo que llamamos la tercera vía, con débiles insinuaciones que invitan a Francisco a explicitar su cuarta vía.

Pero tampoco deja de mencionar (como parte de los datos para el discernimiento) incluso algunas propuestas que parecerían provenir de las que llamamos primera o segunda vía. Sobre esta pluralidad de pareceres en el Sínodo, dice Francisco, por cierto con buen humor, que le sugiere “un precioso poliedro, conformado por muchas legítimas preocupaciones y por preguntas honestas y sinceras”. Pero no se limita a constatarlo y citarlo, sino dice que quiere “agregar otras consideraciones que puedan orientar la reflexión, el diálogo o la praxis pastoral”.

Estas consideraciones que añade no las oímos por primera vez. Lo había dicho ya en su exhortación La alegría del Evangelio (Evangelii gaudium), de la que cita muy especialmente en las notas de `pie de página los pasajes referentes a: a) la necesidad de descentralización en la administración eclesiástica y el magisterio eclesial (n.16 y 32), b) la necesidad de discernir las situaciones a la hora de juzgar y decidir en ética, moral y pastoral (nn. 35, 44-49) , c) la necesidad de discernir los conflictos por el camino del diálogo de transformación mutua (tanto en política de la ciudadanía en la sociedad, como en pastoral del pluralismo en la iglesia (nn.69, 117, 270ss.; cf 222ss.: el tiempo superior al espacio)

Para la hermenéutica de Amoris laetitia me parece importantísimo constatar las citas que Francisco hace de su anterior exhortación Evangelii gaudium. En estas citas se ve claramente cuál es su propio parecer sobre estos temas: el discernimiento ético, el discernimiento social y el discernimiento eclesial.

Sobre este último llama la atención su exquisito cuidado en no imponer su opinión sino abrir el camino para que madure el juicio comunitario a través de la descentralización (lo contrario sería dogmatizar desde la izquierda como antes se dogmatizaba desde la derecha, tal como vemos que hacen a menudo algunos políticos).
Me limito hoy a constatar este estilo de Francisco, coherentemente discernidor, y desarrollaré en los siguientes post de este blog su aplicación a los diversos temas tratados en Amoris laetitia.

 

Decepción y esperanza – José Arregi

Posted: 20 Apr 2016 03:40 PM PDT

Me refiero a la Exhortación postsinodal del papa Francisco sobre la Familia: Amoris laetitia (la alegría del amor).

Admiro el espíritu y el arte que exhibe el papa en este documento: se ha bandeado con mucha sutileza entre el sector episcopal más aperturista y el más conservador; ha traspasado furtivamente los límites estrechos que el documento final del Sínodo le había marcado; ha driblado hábilmente a defensas y delanteros sin perder el balón; ha apuntado al horizonte, más lejos, sin salirse del terreno acotado. Dice “no, pero sí”. Eso explica que el texto sea tan largo y prolijo, mucho menos cálido y fresco de lo que Francisco nos tiene habituados. Ha hecho lo que ha podido, y no es poco.

Pero me ha decepcionado. Y me ha hecho perder la cena que hace un año aposté a Itziar, mi mujer: a que, después del Sínodo, el papa abriría la puerta para que los divorciados vueltos a casar pudieran comulgar en la misa, aunque fuera tras el humillante “proceso penitencial” previsto. Pues bien, el papa no ha abierto esa puerta, por mucho que algunos pretendan que sí. Deja la decisión en manos del obispo, tras un proceso de discernimiento y conversión. Abre la puerta a que el obispo la abra, pero no es seguro que éste lo haga. Es como si dijera “sí, pero no”. He perdido, pues, la apuesta. Y el papa Francisco ha perdido una gran ocasión para dar un paso adelante mucho mayor, necesario. Es una pena.

Lo malo no es perder una apuesta con la pareja, pues las apuestas perdidas entre marido y mujer son ganancia para los dos. Y si alguien quería de verdad que yo ganara era ella, mi mujer. Pero en este caso hemos perdido los dos, no la esperanza, pero sí las expectativas puestas. Después de tantas semanas de Sínodo en Roma de tantos obispos venidos de todo el mundo, después de tanta palabra, de tanto tiempo y tanto gasto, seguimos estando donde estamos. Y hay tanto que cambiar, y es tan tarde… Solo queda la esperanza, que consiste en seguir caminando día a día. A eso sí nos anima el papa, ¡gracias! Pero ¿eran necesarios dos años de Sínodo episcopal para eso, para dejarlo todo en manos de unos obispos que no hemos elegido, de un episcopado que más que de este papa depende de los dos anteriores y del siguiente que no sabemos cómo será?

Por ahí van justamente mis preguntas decisivas. Ningún paso será determinante, ningún cambio será irreversible mientras no cambie de raíz el sistema de nombramiento de los obispos y, más fundamentalmente, el modelo clerical y predemocrático de Iglesia, con un papa plenipotenciario a su frente, elegido por unos cardenales elegidos por el papa elegido por los cardenales. Mirad la sociología clerical: del clero joven de hoy saldrán los obispos de mañana, y los cardenales y el papa. Si no creyera en el Espíritu de la vida, perdería el aliento. No es la familia la que está en crisis, querido Francisco: simplemente ha cambiado y sigue cambiando, como todo lo que vive, aunque a veces los cambios nos puedan parecer demasiado acelerados. Es la institución eclesial la que está en crisis, en buena parte porque no cambia o cambia demasiado lentamente y pierde el ritmo de los caminantes de la vida.

He leído que esta Exhortación “marcará un antes y un después en pastoral familiar”. Bendita esperanza o bendito optimismo. ¡Ojalá sea así! En cualquier caso, esperábamos mucho más cuando todo esto empezó. Lorenzo Baldisseri, secretario general del Sínodo, declaró: “El magisterio no está enyesado; es la doctrina acompañando al pueblo”. Constatamos con pesar que la doctrina sigue siendo de yeso y alejada del pueblo. El cardenal Kasper, refiriéndose a la futura Exhortación postsinodal, afirmó tajantemente: “El documento señalará el inicio de la mayor revolución en la Iglesia de los 1500 últimos años”. También él, quizás, ha perdido su apuesta.

La Exhortación apela a la misericordia más de 30 veces. Y relativiza la doctrina. ¡Gracias de nuevo, hermano papa Francisco! Pero el poder y la decisión siguen en manos de los “pastores”. Y la doctrina sigue siendo igual de rigurosa e insólita que antes: el matrimonio es indisoluble aunque el amor se haya disuelto. En cuanto a los homosexuales, llama a que sean acogidos y respetados en su dignidad, pero deja bien claro que no hay analogía, “ni siquiera remota”, entre el matrimonio homosexual y el heterosexual (y el Vaticano acaba de rechazar al diplomático homosexual propuesto por el Gobierno francés). ¿Basta una misericordia que no cambia la doctrina ni el Derecho Canónico? No, no basta.

A pesar de todo, seguiremos caminando, cuidando cada día la esperanza y la alegría del amor. Iremos a cenar y disfrutaremos. Partiremos el pan y comulgaremos con la Vida y con Jesús el Viviente.

Amigas, amigos, nos hallemos en situación “regular” o “irregular”, celebremos en paz la alegría del amor. Y comulguemos en paz, con la bendición de Jesús y seguro que también con la del papa Francisco.

El embajador rechazado: manda San Pablo – J.M. Castillo

Posted: 20 Apr 2016 03:38 PM PDT

    El papa Francisco le dijo a un periodista, en el avión que le traía de uno de sus viajes a América: “¿Quién soy yo para juzgar a los homosexuales?”. Nadie sabe cómo se ha gestionado en el Vaticano el rechazo al embajador gay propuesto por el gobierno de Francia. ¿Ha sido el papa el que ha rechazado a ese embajador? ¿Lo ha rechazado la “mano negra” que, según dicen, se opone a Francisco? Sea quien sea el que ha decidido rechazar a un homosexual, el hecho es que, en este caso, el embajador propuesto ha sido juzgado y rechazado. Entonces, ¿quién manda realmente en la Iglesia? ¿El papa? ¿Los que se oponen al papa?

Una vez más (y en un asunto muy serio), ha quedado patente que quien manda en la Iglesia no es san Pedro y sus sucesores, sino san Pablo y su teología. Sabemos que, en los evangelios, no se dice ni palabra contra la homosexualidad. Por lo visto, a Jesús no le preocupó este asunto. Pablo, por el contrario, fue tajante. En Rom 1, 26 afirma que la homosexualidad es “contra la naturaleza”. Pero, en realidad, ¿a qué se refería Pablo cuando consideraba “natural” o “anti-natural” un acto humano? Esta pregunta tiene su razón de ser en el hecho de que el mismo Pablo considera “antinatural” que los hombres se dejaran en cabello largo y las mujeres se lo cortaran (1 Cor 11, 14-15). Lo mismo para la homosexualidad que para el corte de pelo, Pablo utiliza el sustantivo“physis”, que está tomado de la filosofía estoica (H. Paulsen, Ph. Vielhauer).

Que aceptemos lo que Dios nos ha revelado, de acuerdo. Pero, ¿quién manda o prohíbe que no podamos indagar el origen de ciertas expresiones, que pueden tener (y la tienen) su razón de ser en ideas y expresiones que tienen su origen en Pitágoras o vaya Vd a saber si en los chamanes del Norte de Europa, como vienen diciendo quienes han estudiado a fondo (E. R. Dodds) los orígenes del “puritanismo” occidental?

Todo esto da pie para pensar que, aunque es cierto que Jesús fundó la Iglesia, quien ha tenido – y sigue teniendo – más presencia determinante en ella es el Apóstol Pablo y su teología. ¿No es urgente ya afrontar en serio este asunto capital?

Pascua 5 C – Como Jesús – Asun Gutiérrez

 

http://www.luis-aleman.info/2016/04/20

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