COLOMBIA.CONVERSATORIO: LA BÚSQUEDA DE LA ARMONÍA EN LA DIVERSIDAD. CON VITORINO PÉREZ PRIETO


La busqueda DE LA ARMONÍA
EN LA DIVERSIDAD
 
En El Pensamiento de
Raimon Panikkar
Con
 
Victorino Pérez Prieto
Discípulo y sistematizador del Pensamiento de Raimon Panikkar
 
Lugar
Aula Internacional
Calle 52 # 64 A 29, Carlos E. Restrepo, Medellín, Colombia.
Día
Agosto 31 de 2014
Hora
16:30 – 6: 30 PM
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Invita
Asociación Católica Romana Mujeres Presbiteras en Colombia
Organiza
Fraternidad de la Amistad
Informes
300 231 54 81

HOMENAJE A GERARDO VALENCIA CANO: EN SU CUMPLEAÑOS; AGOSTO 26  


 

Olga Lucia Álvarez Benjumea ARCWP*

 

Cómo no recordar a Gerardo en su cumpleaños, y cómo no dar gracias a la Esencia Divina de la Vida, por el regalo de la vida de Gerardo, en medio de su familia, con sus amistades, por su ministerio; en el Seminario de Yarumal, en el Vaupés, en Buenaventura y sus ríos, en el CELAM, y con las misioneras USEMI?

 

Se le recuerda como hermano, amigo, pastor, religioso, músico-compositor, místico, hombre comprometido, hombre de fe!

 

Imposible olvidar, las enseñanzas, y los desafíos que con su palabra y testimonio nos movieron el piso, a quienes estuvimos cerca de él compartiendo la vida.

 

Para llegar hacia Gerardo no había que hacer fila, ni pedir cita, lo mismo atendía, en el atrio, en el bus, en la calle, en la sacristía, en el comedor, que en la oficina. No tenía chofer, ni guardaespaldas. El mismo manejaba la camioneta del Vicariato, ayudaba llevando las remesas de las misioneras al embarque del rio Calima, sin que por ello perdiera su dignidad episcopal. Era inquieto, de andar de ligero, de prisa, con las antenas puestas, siempre atento al acontecer de la realidad no solo de la isla Cascajal=Buenaventura, sino del mundo entero.

 

De él, escuchábamos las noticias de Tanzania, (Africa), Estados Unidos, América Latina, Inglaterra, Israel, como si estuviera hablando  del Barrio Calimita, Pueblo Nuevo, La Independencia, o La Marea. No teníamos T.V. no había internet ni computadores, solo un radio, que apenas si entraba la señal si es que energía había, cuando la planta servía. Con él, vivíamos informadas. Escucharle era una delicia, era un gran comunicador.

 

Hombre sencillo, de mirada profunda, vestir austero, gozón de las cosas simples y sencillas; “a mí, dame, mazamorra, y el dulce de brevas con arequipe”. Nada exigente en la comida, lo que se le servía eso comí.

 

Aplicó y vivió en intensidad lo que se comprometió a cumplir cuando se adhirió al Pacto de las Catacumbas, en la catacumba de Santa Domitila-Roma, Nov 16 1965 en unión de 40 obispos, liderados por Dom Helder Cámara, con quien le unía una gran amistad, al igual que con Mons. Leonidas  Proaño, Samuel Ruiz y Pedro Casaldaliga y otros más.

 

El mencionado “pacto” es una invitación a los “hermanos en el episcopado” a “vivir en pobreza” y ser una Iglesia “servidora y pobre” como lo quería Juan XXIII y lo ha venido manifestando el Papa Francisco.  Proponen los firmantes despojarse de símbolos o privilegios de poder trabajando con los pobres y por lo pobres, haciéndoles centro fundamental de la Iglesia para el Reino de Dios.

 

¿Tendrá lo anterior algo que ver con lo que dice Francisco de  “oler a ovejas”?

Yendo más lejos, Gerardo y los demás obispos conciliares que firmaron dicho documento, acaso con este hecho, no estaban firmando un documento en que implícitamente estaban diciendo: no al clericalismo?

 

He aquí el documento al que Gerardo se adhiere y nos invita a cumplir:

 

“Nosotros, obispos, reunidos en el Concilio Vaticano II, conscientes de las deficiencias de nuestra vida de pobreza según el evangelio; motivados los unos por los otros en una iniciativa en la que cada uno de nosotros ha evitado el sobresalir y la presunción; unidos a todos nuestros hermanos en el episcopado; contando, sobre todo, con la gracia y la fuerza de nuestro Señor Jesucristo, con la oración de los fieles y de los sacerdotes de nuestras respectivas diócesis; poniéndonos con el pensamiento y con la oración ante la Trinidad, ante la Iglesia de Cristo y ante los sacerdotes y los fieles de nuestras diócesis, con humildad y con conciencia de nuestra flaqueza, pero también con toda la determinación y toda la fuerza que Dios nos quiere dar como gracia suya, nos comprometemos a lo que sigue:

  1. Procuraremos vivir según el modo ordinario de nuestra población en lo que toca a casa, comida, medios de locomoción, y a todo lo que de ahí se desprende. Mt 5, 3; 6, 33s; 8-20.
  2. Renunciamos para siempre a la apariencia y la realidad de la riqueza, especialmente en el vestir (ricas vestimentas, colores llamativos) y en símbolos de metales preciosos (esos signos deben ser, ciertamente, evangélicos). Mc 6, 9; Mt 10, 9s; Hech 3, 6. Ni oro ni plata.
  3. No poseeremos bienes muebles ni inmuebles, ni tendremos cuentas en el banco, etc, a nombre propio; y, si es necesario poseer algo, pondremos todo a nombre de la diócesis, o de las obras sociales o caritativas. Mt 6, 19-21; Lc 12, 33s.
  4. En cuanto sea posible confiaremos la gestión financiera y material de nuestra diócesis a una comisión de laicos competentes y conscientes de su papel apostólico, para ser menos administradores y más pastores y apóstoles. Mt 10, 8; Hech 6, 1-7.
  5. Rechazamos que verbalmente o por escrito nos llamen con nombres y títulos que expresen grandeza y poder (Eminencia, Excelencia, Monseñor…). Preferimos que nos llamen con el nombre evangélico de Padre. Mt 20, 25-28; 23, 6-11; Jn 13, 12-15.
  6. En nuestro comportamiento y relaciones sociales evitaremos todo lo que pueda parecer concesión de privilegios, primacía o incluso preferencia a los ricos y a los poderosos (por ejemplo en banquetes ofrecidos o aceptados, en servicios religiosos). Lc 13, 12-14; 1 Cor 9, 14-19.
  7. Igualmente evitaremos propiciar o adular la vanidad de quien quiera que sea, al recompensar o solicitar ayudas, o por cualquier otra razón. Invitaremos a nuestros fieles a que consideren sus dádivas como una participación normal en el culto, en el apostolado y en la acción social. Mt 6, 2-4; Lc 15, 9-13; 2 Cor 12, 4.
  8. Daremos todo lo que sea necesario de nuestro tiempo, reflexión, corazón, medios, etc. al servicio apostólico y pastoral de las personas y de los grupos trabajadores y económicamente débiles y subdesarrollados, sin que eso perjudique a otras personas y grupos de la diócesis.
    Apoyaremos a los laicos, religiosos, diáconos o sacerdotes que el Señor llama a evangelizar a los pobres y trabajadores, compartiendo su vida y el trabajo. Lc 4, 18s; Mc 6, 4; Mt 11, 4s; Hech 18, 3s; 20, 33-35; 1 Cor 4, 12 y 9, 1-27.
  9. Conscientes de las exigencias de la justicia y de la caridad, y de sus mutuas relaciones, procuraremos transformar las obras de beneficencia en obras sociales basadas en la caridad y en la justicia, que tengan en cuenta a todos y a todas, como un humilde servicio a los organismos públicos competentes. Mt 25, 31-46; Lc 13, 12-14 y 33s.
  10. Haremos todo lo posible para que los responsables de nuestro gobierno y de nuestros servicios públicos decidan y pongan en práctica las leyes, estructuras e instituciones sociales que son necesarias para la justicia, la igualdad y el desarrollo armónico y total de todo el hombre y de todos los hombres, y, así, para el advenimiento de un orden social, nuevo, digno de hijos de hombres y de hijos de Dios. Cfr. Hech 2, 44s; 4, 32-35; 5, 4; 2 Cor 8 y 9; 1 Tim 5, 16.
  11. Porque la colegialidad de los obispos encuentra su más plena realización evangélica en el servicio en común a las mayorías en miseria física cultural y moral -dos tercios de la humanidad- nos comprometemos:

* a compartir, según nuestras posibilidades, en los proyectos urgentes de los episcopados de las naciones pobres;
* a pedir juntos, al nivel de organismos internacionales, dando siempre testimonio del evangelio, como lo hizo el papa Pablo VI en las Naciones Unidas, la adopción de estructuras económicas y culturales que no fabriquen naciones pobres en un mundo cada vez más rico, sino que permitan que las mayorías pobres salgan de su miseria.

  1. Nos comprometemos a compartir nuestra vida, en caridad pastoral, con nuestros hermanos en Cristo, sacerdotes, religiosos y laicos, para que nuestro ministerio constituya un verdadero servicio. Así,
    * nos esforzaremos para “revisar nuestra vida” con ellos;
    * buscaremos colaboradores para poder ser más animadores según el Espíritu que jefes según el mundo;

* procuraremos hacernos lo más humanamente posible presentes, ser acogedores;
* nos mostraremos abiertos a todos, sea cual fuere su religión. Mc 8, 34s; Hech 6, 1-7; 1 Tim 3, 8-10.

  1. Cuando regresemos a nuestras diócesis daremos a conocer estas resoluciones a nuestros diocesanos, pidiéndoles que nos ayuden con su comprensión, su colaboración y sus oraciones.

Que Dios nos ayude a ser fieles (1)

 

Además de todo lo que fue la vida de Gerardo, como líder espiritual y pastoral pide al clero del Vicariato, vivir como viven los pobres con un salario mínimo, empezando por él mismo. En Enero de 1972 el salario mínimo era de $1.500.oo, (pesos col) hoy, 42 años más tarde, ese salario mínimo esta en $616.000.oo (pesos col).  El Decreto #44 expedido Enero 14 de 1972,(2) lo dejó firmado en su escritorio en la mañana, para hacerlo llegar, a sus sacerdotes hermanos, a quienes ya se los había anunciado. En la tarde estaba en Medellín, para dirigirse a Yarumal a una reunión con sus hermanos javerianos, le faltaban pocos días para entregar su vida en Los Farallones de Ciudad Bolivar, en el fatal accidente del 21 de Enero del mismo año.

 

 GRACIAS ESENCIA DIVINA POR LA VIDA DE GERARDO. Y A TI GERARDO GRACIAS POR TU TESTIMONIO Y COMPROMISO EN EL PROYECTO DE JESUS DE NAZARETH

 

BIBLIOGRAFIA:

 

 

 

 

*Presbitera Católica Romana

Carta de un cura a su obispo: Joaquím Cervera


oct212014

 

Moceop

Barcelona
13 octubre de 2014
Estimado/a
He pensado en escribirte para hacerte llegar un conjunto de reflexiones y decisiones sobre mi futuro.
Perdona si lo hago por escrito, ya que así me explico mejor y creo que el tema lo exige, lo cual no impide que podamos tratarlo de nuevo personalmente.

Lo primero que quiero expresar es que llevo mucho tiempo con el deseo de jubilarme de mis responsabilidades pastorales antes de los 75 años (edad oficialmente estipulada para los sacerdotes). En un principio pensé en hacerlo a los 65 años, que cumpliré el 27 de noviembre de 2015, pero a causa de la segunda cuestión, que te comentaré más adelante, he pensado que era mejor adelantar la jubilación a este mes de octubre de 2014. Por lo cual mi voluntad es dejar mi responsabilidad como párroco de Santa María del Gornal a partir del 12 de octubre da 2014.

Te expongo las razones que, desde hace tiempo, me han llevado a plantearme la jubilación antes de los 75 años:

1. Pienso que los sacerdotes, al igual que cualquier otro ciudadano o ciudadana, tenemos ese derecho.

2. Las limitaciones propias de la edad nos empujan a dejar las tareas de responsabilidad. Además noto un cierto cansancio, el paso de los años…Por supuesto, tampoco tengo la misma energía y capacidad creativa e innovadora de hace algunos años.

3. A mi humilde parecer, creo que no es bueno acumular tareas y responsabilidades a medida que nos vamos haciendo mayores. Ya no tenemos la misma visión y eficacia, y además es bueno dejar paso a las nuevas generaciones y sobre todo a los laicos. Veo más inconvenientes que ventajas en el hecho de dar más responsabilidades a los sacerdotes a medida que pasan los años.

4. Desde el Concilio Vaticano II, corroborado por el Concilio de la Tarraconense, se contempla como muy positiva la responsabilidad compartida en equipo entre sacerdotes, religiosos/as y laicos/as. Por ello, creo que es conveniente que los sacerdotes y, con más razón, a medida que nos vamos haciendo mayores, dejemos paso a laicos/as de mediana edad y a otros más jóvenes para que vayan adquiriendo responsabilidad en las parroquias, como ya ocurre en los movimientos de acción católica y de los cuales hay ejemplos en muchas parroquias. Dejar tareas para que otros puedan actuar. Si no se hace así se sigue “ocultando” la necesidad de afrontar seriamente los cambios en la forma de funcionar y de organizarse las comunidades cristianas.

5. Me parece bien que algunos sacerdotes reduzcamos nuestras actividades y nos concentremos en un menor número de tareas, más adecuadas a nuestra situación de mayores, tales como: formación,apoyo, acompañamiento, animación personal…

Así pues, pienso que tengo que ir “desapareciendo” en las responsabilidades para dar lugar a un modelo eclesial más de equipo, laico y comunitario y, por tanto, menos clerical.

Tampoco estoy en contra de la posibilidad de que existan distintas formas de servicio ministerial dentro de la comunidad cristiana. No solo creo que podrían ejercer este servicio hombres y mujeres, casados y solteros, sino también que algunos se comprometieran para toda la vida y otros solo temporalmente. La combinación entre la vocación, tiempo de dedicación y servicio que se lleva a cabo no tiene porque ser igual para todos.

Una de las reflexiones que yo me hacía antes de la ordenación (1976) era la de que los sacerdotes deberíamos “normalizar” al máximo nuestra vida y me puse en marcha para conseguirlo. Para mí, en aquel entonces, ( y la reflexión sigue
vigente aún)“normalizar” la vida de sacerdote suponía hacerlo en tres aspectos: el laboral, el ciudadano y el de relación de pareja. Personalizando y aplicando la reflexión, entonces pensé que era una tarea difícil para un sacerdote “normalizar” los tres aspectos.

En cuanto al aspecto laboral, a pesar de que en mi generación admirábamos a los “curas obreros” y considerábamos que su opción era necesaria para acercar el testimonio de Cristo al mundo obrero, yo no lo veía igual para mí. Creí que en mi caso se concretaba en la dedicación al estudio, al análisis e investigación y a la docencia. Esto lo he intentado a través de la sociología, aunque dedicada a la ayuda a la pastoral en la que yo me he realizado. Quizás tendría que haber desempeñado un trabajo más independiente de la iglesia, que me habría evitado sentir un vínculo que me condicionaba demasiado. De hecho los sacerdotes recibimos dinero de la gente y que debemos revertir al pueblo, en forma de servicio a través de nuestro trabajo y/o del servicio voluntario para la construcción social.

La dimensión ciudadana es la que desde entonces tuve más clara y que, tras largas reflexiones, debates y dejandome aconsejar por distintas personas, me llevó a implicarme primero en la asociación de vecinos de Clot-Camp de l’Arpa, barrio donde viví mi aprendizaje de cura y donde me ordené de diácono y sacerdote. Más adelante me decidí, no sin dudarlo bastante, por el PSUC que ha continuado en ICV. Para mí ésa era una forma de sentirme “ ciudadano normal” comprometido con las capas populares y obreras, pese a que ello suponía perder la neutralidad socio-política que se suele pedir a los sacerdotes con la idea, que yo juzgo poco acertada, de que el sacerdote debe ser neutral.

La dimensión de pareja la descarté, ya que me parecía que mi energía podía muy bien quedar concentada en estos dos aspectos que ya he comentado:
el laboral (relativamente) y el ciudadano. Como es normal, he tenido amistades masculinas y femeninas y de todas he aprendido, lo cual agradezco. Las femeninas, en especial, han contribuido a humanizarme, a hacer que expresara mejor mis sentimientos, a hacerme más comunicativo, a quitarme los miedos, a ser más realista, a aceptar que muchas veces más que ayudar debemos dejar que nos ayuden.. Tambien me han enseñado a madurar y, por encima de todo, a sentirme querido y acompañado. Las posibilidades que he tenido de continuar una amistad femenina y avanzar hacia la vida de pareja las he rechazado por voluntad propia, quedando todo en una pura amistad o relación esporádica y convencional. Yo no contaba con que alguna de esas relaciones fuese madurando hasta llevarnos a algo más profundo, pero hace 14 años conocí (mejor dicho reencontré) a Mercè Basté, hija de unos amigos de juventud de mis padres. Me fui sintiendo bien con ella (opciones de vida parecidas, tareas pastorales comunes, forma de pensar y aficiones similares..)

Nos encontramos en el CEP (Centro de estudios pastorales) en 1998 y a partir de 2000 en la parroquia de Gornal, de donde he sido párroco durante 22 años. Esta amistad me ayuda a centrarme en las tareas parroquiales, a canalizar mi afectividad, a no culpabilizarme tanto, a aumentar mi autoestima. Con ella comparto pensamientos, reflexiones y también el trabajo pastoral. Es una compañía asidua que se hace cotidiana, en la que nos contamos y valoramos lo que hemos hecho durante el dia. Es lo que yo necesitaba y ahora me doy cuenta del beneficio que eso supone. Creo que he encontrado a la compañera ideal. Ella me inspira nuevas ideas e iniciativas, me ayuda en la organización práctica, con lo que creo que ha mejorado la marcha de la parroquia. También me lleva a ser más realista y a relacionarme más con la gente, así como a trabajar mejor en equipo. En ella tambien he encontrado a alguien que hace lo que yo no sé hacer. Todo ello ha sido en beneficio de la parroquia, de la fundación de la Vinya de acción social de Bellvitge y Gornal, del CEP, el ACO, etc.

Para mí no ha sido fácil ver el tipo de relación que debía tener con Mercè. Despues de ejercicios en la vida ordinaria y otros durante años, de las reflexiones durante la convalescencia de la próstata (2008), de escribir el libro “Iglesia, madre y cruz” (del 2008 al 2010), de conversaciones con amigos, con un psicólogo y debido al trato prudente, respetuoso y también pedagógico de Mercè, al fin considero que no deseo de ninguna forma dejar esta relación (es lo mejor que me ha pasado en estos últimos años). Veo que es compatible la relación con ella y el hecho de seguir siendo sacerdote. El sentimiento de liberación humana y psicológica que experimento es el que me hace sentir bien y considero que es obra de Dios, tanto este sentimiento como el amor que nos profesamos. Vivo la fe más como un camino, que está por encima de las normas, que como un directorio moral.

Hace algunos años pasé por una época difícil, debido a los problemas en la diócesis de Barcelona, en la voluntad de tener una Iglesia menos clerical, más al lado de los necesitados y en el deseo una auténtica renovación, lo que me llevó a una fuerte desafección hacia el aparato eclesiástico que me impulsó a actitudes críticas y a situaciones insostenibles. Una vez pasada esta “tormenta
interior” es cuando he creído que podía tomar decisiones sobre mi futuro como persona, como cristiano y como sacerdote.

No me veía con ánimo de tomar ninguna decisión mientras pasaba por esas etapas alteradas, llenas de dudas. Ha llegado el momento en que me siento más sereno y con seguridad para dar un paso adelante hacia una relación estable de hombre casado con Mercè. Por fin, depués de las dudas, he visto que es compatible estar casado y seguir siendo sacerdote, y ahora estoy convencido de ello. Las reflexiones, la plegaria, la lectura del evangelio, las conversaciones con mis amigos más íntimos y, en especial, cuando se lo comenté a mi padre, al acompañarlo en su enfermedad final.El me dijo que lo había hablado con mi madre (ya fallecida en ese momento) y que ambos aprobaban nuestra relación. Todo ello me ha ayudado para llegar a esta decisión. Así es, que he llegado a “normalizarme” tambien en esta tercera dimensión por lo que quiero compartirlo con vosotros. Por todo ello, Mercè y yo hemos decidido casarnos y yo me voy a jubilar.

El 12 de octubre de 2014 (en el encuentro anual del movimiento) he dejado mi responsabilidad como consiliario de la ACO. Mi deseo sería dejar las responsabilidades pastorales pero poder continuar como sacerdote en los servicios que la diócesis dispusiera para mí. Sé que, según el actual ordenamiento jurídico y las normas de disciplina eclesiástica eso no es posible.
De todas formas, sabemos que los curas anglicanos casados son acogidos en la iglesia católica y pueden seguir ejerciendo como sacerdotes. Los sacerdotes católicos de rito ortodoxo se casan y algunos curas casados, concretamente en la antigua Checoslovaquia si no me equivoco, han sido aceptados como tales por la iglesia católica.

A menudo me pregunto: ¿sería posible que se me aceptase dentro de alguno de esos ritos, de esas “excepciones”?. Es decir, ¿sería posible que me casase y continuase de cura llevando a cabo un servicio legitimado y público con los grupos que estuviesen de acuerdo y que el obispado y yo creyesemos conveniente. Podría ser en sesiones de formación, charlas y articulos, animando y acompañando grupos, pudiendo administrar los sacramentos, pero no de párroco en una parroquia ni con responsabilidades en movimientos o instituciones eclesiales?.

De esta forma es como se lo he planteado al Sr. Cardenal, quien no ve posible que yo entre en un régimen especial de “cura casado” como los anglicanos o los de rito oriental. Me recomendó que primero comunicara mi decisión a la parroquia y después iniciara los trámites para obtener la dispensa.

El sábado 4 de octubre se lo comuniqué al Consejo pastoral de la parroquia del Gornal y al dia siguiente, domingo, lo anuncié en la misa de 12. Se estableció un diálogo tras mi intervención, hubo palabras de apoyo, muy acertadas, y se aludió a la história de la ley del celibato. Algo parecido ha ocurrido con todos los grupos, personas y consejos pastorales con los que he hablado. Lo más frecuente han sido las felicitaciones, el respeto a mi decisión y el deseo de que seamos felices. Por todas partes he encontrado agradecimiento por mi valentía, sinceridad y confianza que dicen haber aprendido de mí y de Mercè, al compartir la fe, el trabajo en equipo y la forma de coordinar y animar a la comunidad. Varias personas, con gran madurez en el seguimiento de Cristo, se han referido a la centralidad del amor y la libertad que está por encima de las leyes, piensan que es un déficit de la iglesia católica el hecho de no ordenar a los casados y a las mujeres.

En el consejo pastoral de Gornal se comentó que esta decisión que hemos tomado los dos supone una oportunidad para trabajar todos con más responsabilidad y que habrá que avanzar en la responsabilidad compartida.
Como es lógico, también algunas personas al felicitarme expresaron un sentimiento agridulce. Se alegraban por mí y por Mercè pero sentían que yo dejara de ser sacerdote.

Da que pensar al ver la madurez de las personas sobre esta cuestión y como aceptarían perfectamente que hubiese curas casados y no-casados, según su libre elección. También es notable el sentido de pertenencia y de afecto hacia la iglesia y el grado de implicación en la marcha co-responsable de la comunidad. Hay una distancia lamentable entre esta madurez de la iglesia del pueblo y gran parte de nuestra jerarquía eclesiástica.

Soy consciente, respeto y comprendo que habrá personas que ante mi decisión se puedan sentir decepcionadas, defraudadas o sentir que he sido infiel a un compromiso tomado libremente y a todo un itinerario de servicio a la comunidad cristiana. Precisamente esta cuestión ha sido una de las más dificiles para mí a la hora de decidirme. Como toda decisión, la mia es subjetiva, personal, limitada e intransferible, creo que está muy meditada y madurada. Supone un cambio importante en mi vida que, creo y espero, ha de salir bien y que los dos, Mercè y yo, nos aportaremos amor, compañía y felicidad.

Pienso, como ya he dicho, seguir sirviendo en lo que pueda a la comunidad y a los pequeños grupos cristianos, así como a nuestro pueblo, teniendo una mirada y una acogida especial para los más necesitados.

Todo lo que penseis y querais decirme sobre lo que os estoy comentando, será bien acogido y reflexionado.

No hace mucho, cuando le preguntaron a la lider de la asamblea nacional de Cataluña, Carme Forcadell, sobre lo que haría cuando el proceso en el que está involucrada hubiese terminado, dijo que lo que quería era vivir una vida “normal”. Hoy en dia se habla mucho y se trabaja por un país normal y por el derecho a decidir que tenemos los catalanes. Más de una vez he pensado en este proceso mío que se relaciona con el de mi país, que el derecho a decidir empieza también por uno mismo y ahora siento que lo estoy ejerciendo con total libertad y paz.

Todo este proceso de cambio, decisión y normalización comporta un conjunto de cambios prácticos que he contemplado:

1 Será necesario encontrar una solución para la parroquia del Gornal. En mi opinión es que, siendo una agrupación parroquial Bellvitge-Gornal, las tareas pastorales, muchas de ellas ya orientadas y animadas por equipos de laicos y laicas que lo están haciendo muy bien, podrían seguir de la misma forma. Otras tareas necesitarían la ayuda del equipo de sacerdotes de Bellvitge’que estarían dispuestos a retomar la comunidad de Gornal, tal como ellos mismos me han expresado. Mn. Casimir tambien está de acuerdo y el pasado septiembre ya ya nos reunimos para planificarlo. Esta es mi opinión y la del equipo de sacerdotes de Bellvitge lo que no impide que el Sr. Cardenal busque otras soluciones que le parezcan más acertadas.

2 Sea cual sea el camino a seguir, para mí es importante seguir sirviendo a la iglesia de Barcelona en lo que crea conveniente.

3 En cuanto a mi presencia en los grupos, en algunos de ellos cambiará el “rol”, en otros no y ya se irá viendo

4 Quiero meditar y ver en que tareas quiero continuar y de que forma, y también disfrutar de la jubilación. Tengo ganas de dedicar tiempo a escribir y a otras actividades que iré descubriendo, así como a trabajar por un país más justo, en acciones y entidades en las que hace tiempo ya estoy implicado y en iniciar otras nuevas.

Quedo a vuestra disposición. Agradezco la amistad y todo lo que he recibido de cada uno de vosotros/as y quiero seguir correspondiendo en lo que me pidais. Cuento con vosotros/as y espero que conteis conmigo en lo que necesiteis.

Mi móvil es el 695333883. Mi correo electrónico es: quimcervera@gmail.com
Mi dirección: Plaça Alfons el Savi,7 4º1ª 08025 Barcelona

Gracias por todo y un fuerte abrazo de Quim Cervera

 

http://www.redescristianas.net/2014/10/21/carta-de-un-cura-a-su-obispojoaquim-cervera/#more-59412

COLOMBIA: Declaración encuentro Interétnico por los territorios en la Paz


Jueves 16 de octubre de 2014

Con apoyo de el MOVICE y CONPAZ nos hemos reunido durante los días 13 y 14 de octubre, más de 250 delegados rurales (indígenas, afro, mestizos) de nueve departamentos de Colombia, en la Zona Humanitaria de Pueblo Nuevo Jiguamiandó, en el Encuentro Interétnico por los derechos territoriales, la verdad y la justicia en la Paz.

40 niñas y niños durante los días del encuentro dibujaron, jugaron, cantaron y danzaron en torno al significado de vivir en resguardos humanitarios, consejos comunitarios, zonas de biodiversidad, zonas de reserva campesina. Plasmaron con colores sus ríos, montañas, bosques valles, ciénagas, animales, llanuras y crearon cantos al sueño de una paz que compartieron a todas y todos los participantes, dejando el esperanzador mensaje de que el arraigo a los territorios pasa necesariamente por el corazón, la mente, las manos, los pies, la piel, de las niñas y los niños.

Las comunidades y organizaciones participantes afirmamos nuestros derechos humanos y los de la humanidad a la paz, a la justicia socio ambiental, a la preservación de las fuentes de la vida, humana, animal, vegetal, flora y fauna, la soberanía alimentaria, producción alimentaria sana, la soberanía y alternativas energéticas, educación, salud, vivienda con dignidad.

En la memoria de nuestros asesinados, desaparecidos, torturados, desplazados y desarraigados y de las esperanzas que hemos ido afirmando, quienes hemos sobrevivido a la persecución del Estado, a la violencia socio política y a las operaciones empresariales que niegan nuestros derechos y los del país, debatimos sobre asuntos de importancia sustancial para el país, siendo nosotros habitantes rurales indígenas, afros y mestizos.

Entre los temas abordados se encuentran el estado de la reglamentación de la ley 70, el código minero, el estatuto desarrollo rural, los fracking, la licencia ambiental llamada exprés, el proyecto sobre baldíos, el estado de las conversaciones con las guerrillas de las FARC y del ELN, analizando los avances y retrocesos en esas materias, nuestros temores y sobre todo nuestras iniciativas para afrontar el presente y el futuro de nuestro país, de cara a cimentar el nuevo país para todas y todos.

Proponemos a la humanidad, a la sociedad colombiana, al Estado colombiano, al gobierno del Presidente Juan Manuel Santos, a las guerrillas de las FARC y del ELN, escuchar y reconocer cada una de las propuestas construidas en medio de la persecución, de violaciones graves de derechos humanos y de infracciones al derechos humanitario y del desarrollo de operaciones empresariales contra nuestras comunidades, estamos seguros que nuestros aportes son salidas democráticas para un país que requiere justicia.

Nuestras propuestas frente a los modelos de uso del suelo y del subsuelo pretenden preservar la posibilidad de la reproducción de todas las vidas, la de los seres humanos, flora, fauna, animales, agua, páramos, bosques, lograr nuestra sobrevivencia en estos territorios con calidad de vida y derechos a la salud, a la educación, a la información y a la comunicación asumidos como políticas de inclusión, facilitando y aportando al mejoramiento de la vida, la salud, la educación, el techo y el ambiente sano de todos los colombianos y de la humanidad.

Sabemos que nuestras organizaciones de base ni CONPAZ han sido asumidas en el Consejo Nacional de Paz, así aglutinemos la expresión de más de 50 mil habitantes rurales; y que tampoco, a pesar de la solicitud expresa de la Comisión Ética de la Verdad, en que participan personas y organizaciones como Adolfo Pérez Esquivel, las Madres de la Plaza de Mayo Línea Fundadora, el Comité contra la Tortura de Chile, hemos sido escogidos para participar en las Audiencias de La Habana. A pesar de ello seguimos esperanzados en que el gobierno escuche con transparencia y honestidad nuestras iniciativas.

Para tal fin, solicitamos al presidente Santos, conforme al artículo 23 de la Constitución Nacional, habilitar una hora de su agenda para que nos reciba en su despacho, escuche cada una de nuestras propuestas frente a estos temas, que consideramos por nuestras prácticas concretas que deben ser parte de una política pública hacia la paz.

Nuestras propuestas se basan en nuestra experiencia de habitación territorial, nacen al experimentar las consecuencias de la impunidad jurídica en crímenes de lesa humanidad y violaciones de derechos humanos por parte de estructuras estatales y paraestatales y empresas beneficiadas.

Tenemos propuestas para un nuevo país como reglamentación de los capítulos 4, 5 y 6 de la ley, 70, una serie de principios y criterios para el código minero conforme a principios de derecho internacional de Naciones Unidas, iniciativas de proyección ambiental y protección de aguas y especies forestales, propuestas para un modelo minero energético que preserve las fuentes hídricas. En este mismo sentido, iniciativas y criterios para el desarrollo de obras con reparación integral de los daños causados y la creación de una Comisión Nacional de Represas integrada por los afectados, el Estado y las empresas que evalúe lo ocurrido con estas obras en el país, la vulneración de derechos a las poblaciones y sus aspectos económicos, sociales, culturales, ambientales y políticos.

Nuestras propuestas aportan a una paz cierta, duradera, sostenible y sustentable que pasa por una democracia nueva en lo político, lo económico, lo social, lo ambiental, en un Nuevo Pacto Socio Ambiental en un mecanismo constituyente.

Nos sumamos a las iniciativas de protección de agua y de los ríos de todas las cuencas hidrográficas del país, de los páramos y la protección de los animales, de las semillas nativas, entre otras, por lo que no estamos de acuerdo con el fracking e invitamos a buscar otras alternativas, muchas de ellas, en una nueva ciudadanía consiente de lo que consumimos en términos energéticos, prendas de vestir, la alimentación, y de los excesos que aceleran una degradación e imposibilidad de la vida humana.

Nos hemos sumado a las propuestas de reformulación de la actual ley de víctimas, o ley 1448, como lo plantea, el MOVICE, porque en ella se desconocen de fondo contenidos y principios de derecho internacional, están desmoronando los contenidos reales de lo que significa los derechos a la verdad, a la justicia y la reparación integral.

Hemos escuchado voces de delegados que participaron en dos de las tres grupos de víctimas que han participado en la audiencia de La Habana ante el gobierno y la guerrilla de las FARC, y nos sumamos a la voz de quienes hemos exigido la aplicación de un Acuerdo Especial Humanitario, Cese Bilateral del Fuego, un no a la reforma del fuero penal militar.

Esperamos que las propuestas de las comunidades presentadas por CONPAZ de una Comisión de la Verdad sean recogidas por las partes, así como, las iniciativas de justicia.

Invitamos al gobierno del presidente Santos y a la guerrilla del ELN a iniciar lo más pronto las conversaciones.

Nos sumaremos a todas las iniciativas que busquen la paz con justicia socio ambiental y que se expresan en múltiples iniciativas de la sociedad entre ellas Colombianas y Colombianas por la Paz, Clamor por la Paz, Congreso Constituyente por la Paz, Pacto por la Paz, entre otros.

Reiteramos que solo dejando a un lado pequeñeces, y asuntos circunstanciales es posible avanzar para la Construcción de una gran Convergencia por la Paz, todas las plataformas e iniciativas deben convergen en un asunto ético: la paz es de todas y de todos, la justicia es nuestro norte y esa apuesta exige estar a la altura del momento histórico que vivimos.

Martes, 14 de octubre de 2014, Jiguamiandó


Asociación de Víctimas de la Violencia de Rio Sucio, CLAMORES, Municipio de Turbo, Antioquia.

Asociación de Trabajadores del Campo (ASOTRACAMPO), Galapa – Atlántico

Asociación Campesina en la memoria de Dumar Aljure, Mapiripán, Meta.

Comunidades Construyendo Paz en los Territorios -CONPAZ-

Comunidades de Autodeterminación Vida y Dignidad del Cacarica, CAVIDA, municipio Riosucio, Chocó.

Comunidades de Santa Rosa del Limón y Vigía del Curvaradó, Carmen del Darién, Chocó.

Consejo Comunitario del Río Naya.

Consejo Comunitario del Río Jiguamiandó.

Consejo Comunitario La Gloria, Buenaventura.

Consejo Comunitario La esperanza, Buenaventura.

Consejo Comunitario Andalucía, Cacarica.

Consejo Comunitario de La Higuana Curvaradó

Consejo Comunitario de No Hay Como Dios Curvaradó.

Espacio Humanitario Puente Nayero, La Playita-Buenaventura.

Familias de los Consejos Comunitarios que habitan en Zonas Humanitarias y Zonas de Biodiversidad de Curvaradó y Jiguamiandó, municipio Carmen del Darién, Chocó.

Familias del Consejo Comunitario de Bijao, Onofre en Pedeguita y Mansilla.

Familias de los Consejos Comuntarios de la Cuenca de la Larga Tumaradó

Familias del Consejo Comunitario La Caucana, Buenaventura.

Familiares de Fredy Mosquera, ejecutado extrajudicialmente, cauca.

Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado -Movice-

Resguardo Humanitario Ambiental – Urada Jiguamiandó, So Bia Drua, Pueblo Embera, municipio Carmen del Darién, Chocó.

Resguardo Humanitario y Biodiverso Santa Rosa Guayacán Pueblo Nonam, Buenaventura, Valle.

Víctimas de la Represa Hidroituango

Víctimas de la Represa Hidrosogamoso

Zona de Reserva Campesina integrada representada en la Asociación de Desarrollo Integral Sostenible Perla Amazónica “ADISPA”, Puerto Asís Putumayo, constituida por:

Juventud Raíces de Dignidad. Perla Amazónica “JURADIPA”.

Mujeres Semilleros de Paz, Vereda La Piña.

22 Juntas de Acción Comunal:

Puerto Playa.

Guadalupe.

Toayá.

Bajo Cuembí.

Agualongo.

Angosturas.

Camios.

Chufiyá.

Belén

Buen Samaritano

Comandante

La Rosa

Sevilla

Bajo Mansoyá

Baldío

Bocana del Cuembí

La Piña.

La Frontera.

La Española.

Bajo Lorenzó.

San Salvador.

La Juvenil.

 

http://justiciaypazcolombia.com/Declaracion-encuentro-Interetnico-8599

Sobre la increíble historia de la intolerancia


 

Una vez más volvemos sobre el inmortal poema del pastor protestante alemán Martin Niëmoler:

         Primero vinieron a buscar a los comunistas,
         Pero no dije nada porque yo no era comunista.
         Luego vinieron a por los judíos,
         Y no dije nada porque yo no era judío.
         Luego vinieron a por los sindicalistas,
         Y no dije nada porque yo no era sindicalista.
         Luego vinieron a por los católicos,
         Y no dije nada porque yo era protestante.
         Luego vinieron a por mí,
         Pero para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada.

Yo no soy ni comunista, ni judío, ni sindicalista, ni católico. Tampoco soy homosexual. Soy, como Niëmoler, protestante. Pero, por encima de cualquier otra cosa, me identifico como persona, dispuesto a renunciar a cualquier otro apellido que pretenda desvincularme del colectivo de personas con las que me cruzo por la calle, comparto plaza en el autobús, coincido en el super haciendo la compra o me congrego los domingos.

A lo largo de mi vida he sido, o he trabajado en muy diversos oficios: administrativo, pastor bautista, profesor, jefe de personal de una gran empresa, asesor de empresas, escritor y, por no hacer esta referencia excesivamente prolija,  he estado al frente de algunas entidades religiosas, entre otras, como secretario ejecutivo y presidente del Consejo Evangélico de Madrid (CEM) durante un buen número de años, a título absolutamente honorífico, en lo que a salarios se refiere.

Hecha esta necesaria presentación para saber en que terreno nos movemos, quiero dejar constancia de mi total repudio a que entidades como el CEM, un organismo de configuración no eclesial sino administrativa, creado para representar y gestionar ante la Administración al amplio espectro de las iglesias protestantes, haya derivado su gestión hacia derroteros en los que jamás pensé que pudiera caer.

Hablamos de una entidad que fue promovida por la federación que aglutina a todo el protestantismo español, en su base original formada por iglesias históricas, como la IERE, la IEE, la UEBE, las Asambleas de Hermanos y otras que se habían ido añadiendo con el paso del tiempo, mostrando de esa forma su pluralidad y vocación integradora; un organismo que tuvo el arrojo de afrontar una crisis interna por reiterar su identidad abierta, admitiendo en su seno a las iglesias adventistas, cuando los radicales de siempre se oponían frontalmente (incluso a costa de sufrir la baja de alguno de ellos); un cuerpo federativo que no ha mostrado reparo en admitir como miembros con pleno derecho a congregaciones fronterizas identificadas con exorcismos y prácticas eclesiales extremas, muy distantes de la ortodoxia histórica protestante; un cuerpo no eclesial, repetimos, sino administrativo y de gestión, que en el único congreso que ha celebrado tuvo la sensibilidad de unir en su lema, con clara intencionalidad integradora, los términosevangélico y protestante, para que nadie se sintiera excluido.

Pues bien, esta entidad, organismo, federación o ente representativo de iglesias, que no iglesia, ha invadido la esfera de las iglesias que la integran para definir, como si de un concilio se tratara, aspectos de fe y práctica, con la no confesada intencionalidad de expulsar de su seno a quienes no se identifican con la ortodoxia radical y sectaria de algunos de sus dirigentes que, a juzgar por lo acordado, deben ser mayoría.  En este caso su campo de batalla se ha centrado en la doctrina de la Trinidad (tema que a los padres de la Iglesia les costó algunos siglos definir) y con las iglesias que asumiendo el mandato evangélico de no hacer acepción de personas, admiten con pleno derecho en sus congregaciones a quienes se manifiestan como homosexuales. “¿Quién soy yo para juzgarlos?”, respondió el papa Francisco a un grupo de periodistas que le pusieron en el aprieto de hacer juicio sobre los gays. Pero los ultraortodoxos evangélicos que se avergüenzan de ser conocidos como protestantes, sí se sienten capaces de hacerlo, aunque sea en ámbitos impropios.

Las iglesias, cada una de ellas, están en su derecho de elaborar la doctrina y las prácticas inclusivas o excluyentes que consideren oportunas y que afecten a su propia congregación, denominación o confesión religiosa, pero una federación como es el CEM no tiene ningún derecho a hacerlo, al margen de la opinión que sobre el tema pudiera tener el papa Francisco o el que esto escribe. Hoy lo hacen en torno a un tema de gran enjundia teológica o sobre un asunto de moral que, como su propia raíz indica, mor- moris, es, o puede ser, algo cambiante; mañana lo harán por la forma en la que se practica el bautismo y si ha de ser de infantes o de adultos, o como se administra y qué sentido tiene la santa cena, o a causa de la forma en que se gestiona una iglesia, o por no aceptar o aceptar determinadas formas de bautismo del Espíritu Santo, o por ser o dejar de ser de orientación carismática, etcétera, etcétera.

Siempre podemos decir: no pasa nada. Yo estoy en una iglesia ortodoxa, que no se sale de los cauces conservadores. Yo estoy seguro. Pero lo único seguro es que, ante el silencio de quienes deberían elevar un grito de rabia y rebelarse contra los fanatismos excluyentes, ninguno de nosotros estamos realmente seguros.

 

http://www.lupaprotestante.com/

¿Controla el Opus Dei la élite financiera de España?


A pesar de que en los últimos años el poder de la organización Opus Dei ha disminuido, algunos de sus miembros siguen ocupando puestos importantes en empresas, bancos y bufetes de abogados en España. Sigue leyendo

 

 

http://periodismo-alternativo.com/

Convertir el agua en una medicina


Por Roberto Benítez

Ver + http://www.robertobenitez.info/conver…

CANADÁ: Terrorismo en Ottawa acaba inocencia canadiense


Un soldado recibió el impacto de bala cuando montaba guardia en un monumento cercano al Parlamento.
AFP

De acuerdo con el medio Usa Today, el ministro de Empleo de Canadá confirmó la muerte del soldado.

DEJE AQUÍ SUCOMENTARIOPor otro lado, al menos uno de los autores del tiroteo, en los alrededores y el interior del parlamento, fue abatido en un cruce de disparos con policías, informó la televisión pública del país.

“Un hombre entró corriendo al Parlamento. Fue perseguido por policías armados con fusiles que gritaban a todo el mundo que se pusieran a cubierto”, dijo Marc-André Viau, un funcionario del Parlamento que estimó haber escuchado ahí “una veintena de disparos de arma automática”.

Imágenes de video publicadas por medios locales muestran a la policía agachándose para cubrirse mientras avanza a lo largo de un vestíbulo y se escucha el sonido de los disparos.

Policías armados acordonaron rápidamente el edificio y el despacho del primer ministro canadiense, Stephen Harper.

Harper abandonó el lugar del tiroteo y se encuentra “a salvo”, según indicó en Twitter su portavoz Jason McDonald.

DEJE AQUÍ SUCOMENTARIOEl perímetro de seguridad se ha ampliado y la policía pidió a la gente que se alejara y se resguardara.

Según el New York Times, hoy también se reportaron disparos en una zona cercana a un centro comercial.

AFP

Horas de terror en Canadá

DEJE AQUÍ SUCOMENTARIOAyer, la muerte de un soldado canadiense atropellado por un joven enfrentó a Canadá al espectro de la violencia islamista, justo cuando el gobierno inició el despliegue de aviones para sumarse a los bombardeaos contra el grupo Estado Islámico.

En conferencia de prensa, el ministro de Seguridad Pública canadiense, Steven Blaney, sostuvo que el ataque estaba “claramente vinculado a la ideología terrorista”.

El atentado fue realizado por un joven de 25 años que según las autoridades canadienses se había “radicalizado”.

El agresor fue ultimado por la policía el lunes después de atropellar a dos soldados en un supermercado en Quebec.

El individuo lanzó su auto contra los soldados en el estacionamiento de un supermercado de la ciudad de Saint-Jean sur Richilieu de Québec (a 40km de Montreal) y emprendió luego la huida.

A pocos kilómetros perdió el control de su coche y cayó a una cuneta. Los uniformados dispararon varias veces contra el sospechoso.

DEJE AQUÍ SUCOMENTARIOLa Real Policía Montada de Canadá (RPMC), por su parte, afirmó que el sospechoso “era conocido” por la fuerza de tareas anti-terrorista del Estado.

AFP

En julio, los investigadores lo interrogaron en el aeropuerto “cuando estaba a punto de partir” hacia Turquía y le “retiraron su pasaporte”, agregó Fontaine.

Turquía sirve de puerta de entrada hacia Siria e Irak para muchos candidatos a integrar las filas yihadistas, pero ante la falta de pruebas para acusarlo de intentar realizar actividades terroristas, las autoridades lo dejaron en libertad.

El motivo del ataque a los soldados está siendo investigado. La policía dijo que el sospechoso pudo haber acechado a sus víctimas, al señalar que estuvo sentado en su coche en el estacionamiento por más de dos horas.

DEJE AQUÍ SUCOMENTARIOEl mes pasado, el portavoz del grupo Estado Islámico, Abu Mohammed Al Adnani exhortó a sus partidarios que viven en países miembro de la coalición internacional en su contra, lo cual incluye a Canadá, a lanzar ataques espontáneos contra sus compatriotas no musulmanes.

“Si se puede matar a un estadounidense o europeo infiel -especialmente a los rencorosos y viles franceses- o un australiano o un canadiense o cualquier otro no creyente (…) incluidos los ciudadanos de los países que entraron en una coalición contra el Estado islámico, entonces confía en Alá y mátalo”, dijo.

“Aplasta su cabeza con una piedra, o sacrifícalo con un cuchillo, o atropéllalo con tu coche”, indicó.

Con AFP

http://www.pulzo.com/mundo/229371-terrorismo-en-ottawa-acaba-inocencia-canadiense

Acoger a homosexuales tiene que ser obvio para la Iglesia Católica


Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia Mons. Luis Augusto Castro Quiroga. / Foto: Colprensa
El presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia dijo que “la tendencia sexual no agota totalidad del ser humano”.
Caracol | 22 de Octubre de 2014
Así lo afirmó el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, Mons. Luis Augusto Castro Quiroga, a su regreso de Roma tras participar de la III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de los Obispos que se celebró en el Vaticano del 5 al 19 de octubre.

Castro reconoció que hay matrimonios donde el amor se termina y que han perdido el camino. Afirmó que hay que ayudarles a robustecer su relación a través del Evangelio de la Familia.

Explicó que las familias deben ser tratadas con misericordia y que la Iglesia no trabaja sólo para aquellas que están “bien constituidas”, sino para las que no han pasado por el sacramento del matrimonio o se han casado solamente por lo civil.

En relación a los denominados “matrimonios homosexual”, monseñor Castro Quiroga reiteró que la Iglesia acoge obviamente a las personas que tienen una orientación distinta a la heterosexual. Afirmó que “la tendencia sexual no agota la totalidad del ser humano”, sin embargo reiteró que la Iglesia “no va ha poner estas relaciones al mismo nivel del matrimonio cristiano”.

Sobre los casos de anulación en el matrimonio aseguró que en el Sínodo se está trabajando para que el proceso sea más corto. Actualmente la nulación de un matrimonio dura de 2 a 3 años. “Quisiéramos que se realice en unos 6 meses”, comentó.

Finalmente explicó que de este Sínodo no se pueden sacar conclusiones finales, ya que dentro de un año los obispos se reunirán nuevamente para tratar los temas que se reflexionaron en Roma.

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