Un paso hacia atrás


La Restauración borbónica fue un retroceso del protestantismo español. Los protestantes pasaron de la Libertad Religiosa a la simple tolerancia.  CAMINO A LA LIBERTAD AUTOR

David Güemes 26 DE MAYO DE 2019 12:50 h

Boda de Alfonso XII y María de las Mercedes de Orleans, el 23 de enero de 1878, en la basílica de Atocha, dibujo de Vierge para Le Monde Illustré. / Wikipedia, dominio público

Antonio Cánovas del Castillo redacta el manifiesto de Sandhurst en 1874, documento firmado por Alfonso XII, donde allí se plasmaba la necesidad de restablecer de nuevo la monarquía parlamentaria con la figura de Alfonso XII como nuevo rey de España. Este documento ayudó al restablecimiento de la monarquía borbónica, pero el detonante que hizo definitiva este restablecimiento de los borbones fue el pronunciamiento militar de de Martínez Campos el 29 de diciembre de 1874. Tras estas dos acciones se instauró en España la llamada “Restauración Borbónica”, con la figura de Alfonso XII, que duró hasta el año 1902.  Para los protestantes este acontecimiento que se dio en España a partir de 1874 fue negativo, dado que perdieron la gran mayoría de las libertades del texto constitucional de 1869. Es decir, pasaron de una libertad religiosa a la simple tolerancia. Fue un paso hacia atrás en el protestantismo contemporáneo español.  En 1876 se redacta una nueva Constitución en la cual tanto Rey Alfonso XII como sus ministros se comprometieron en dejar algunas iniciativas liberales del texto constitucional de 1869, pero reforzaron su apoyo incondicional en la Iglesia Católica, que fue la religión oficial del estado.

Respecto a la cuestión religiosa del nuevo texto constitucional dice lo siguiente:  “La religión Católica, Apostólica, Romana es la del Estado. La nación se obliga de mantener el culto y sus ministros. Nadie será molestado en el territorio español por sus opiniones religiosas ni por el ejercicio de su culto respectivo, salgo respecto debido a la moral cristiana, No se permitirán, sin embargo, otras ceremonias ni manifestaciones públicas que las de la religión del Estado. ”  En este momento, las iglesias protestantes perdieron toda posición de igualdad y pasaron a una posición de inferioridad, donde desaparecieron todas los signos exteriores que expresen su fe. Y las reuniones pasan al ámbito doméstico, volvieron a los tiempos del reinado de Isabel II. Pero a pesar de esta simple tolerancia impuesta en el texto constitucional de 1876, el movimiento evangélico no quedó estancado, sino que siguió su desarrollo durante todo este tiempo. Extendiéndose el evangelio por toda España, por ejemplo en Madrid, se abrieron dos nuevos lugares de culto.  En conclusión, este periodo histórico cierra el largo y inestable siglo XIX en España.

Un centenario difícil para la comunidad protestante, pero a pesar de ello, el movimiento evangélico no cesó ante la persecución y la represión. En definitiva fueron hombres y mujeres de Dios que dejaron una huella en España y gracias a ellos, el protestantismo está vigente en la actualidad.

Leer más: http://protestantedigital.com/magacin/47087/Un_paso_hacia_atras

1 de cada 10 jóvenes protestantes han abandonado la iglesia debido al abuso sexual


PARA LEER LA NOTICIA, ABRIR EL SIGUIENTE ENLACE:

http://www.noticiacristiana.com/estudios/2019/05/protestantes-abandonado-iglesia-abuso-sexual.html


Noticias Cristianas NoticiaCristiana.com
Según Christianity Today, el 10 por ciento de los feligreses protestantes menores de 35 años informan que han abandonado una iglesia porque la …

La sangrienta historia tras las primeras traducciones de la Biblia


Muchas de las personas que se atrevieron a traducirla terminaron ardiendo en la hoguera.

BBC Mundo: John Wycliffe traduciendo

No parece una ocupación muy peligrosa. Lo que John Wycliffe está haciendo es sólo traducir la Biblia del latín al inglés…Foto:

Getty ImagesRELACIONADOS:

Por: 25 de mayo 2019 , 09:15 a.m.

En 1427, el papa Martín V ordenó que los huesos de John Wycliffe fueran exhumados de su tumba, quemados y arrojados a un río. Wycliffe había estado muerto por 40 años, pero la furia que causó su ofensa seguía viva.

John Wycliffe (circa 1330-1384) era un destacado pensador inglés en el siglo XIV.

Teólogo de profesión, fue llamado para asesorar al Parlamento en sus negociaciones con Roma.

En ese tiempo, la iglesia era todopoderosa, y cuanto más contacto tenía Wycliffe con Roma, más indignado se sentía. El papado -pensaba- apestaba a corrupción e interés propio. Y él estaba decidido a hacer algo al respecto.

Wycliffe comenzó a publicar folletos argumentando que, en lugar de buscar riqueza y poder, la iglesia debería preocuparse por los pobres.

En una ocasión, describió al Papa como “el anticristo, el orgulloso sacerdote mundano de Roma y el más maldito de los esquiladores”.

En 1377, el obispo de Londres exigió que Wycliffe compareciera ante su corte para explicar las “asombrosas cosas que habían brotado de su boca”.

La audiencia fue una farsa.

Comenzó con una pelea violenta sobre si Wycliffe debería sentarse o no. Juan de Gaunt, hijo del rey y aliado de Wycliffe, insistió en que los acusados ​​permanecieran sentados; el obispo le exigió que se pusiera de pie.

Cuando el Papa se enteró del fiasco, emitió una bula papal [una carta o documento papal oficial] en el que acusó a Wycliffe de “vomitar de la mazmorra sucia de su corazón las más perversas y condenables herejías”.

Wycliffe fue acusado de herejía y puesto bajo arresto domiciliario y más tarde se vio obligado a retirarse de su puesto como Maestro del Colegio Balliol, Oxford.La Biblia para la emancipación

Wycliffe creía firmemente que la Biblia debería estar disponible para todos. Veía la alfabetización como la clave para la emancipación de los pobres.

Aunque partes de la Biblia se habían traducido previamente al inglés, todavía no había una traducción completa.

La gente común, que ni hablaba latín ni podía leer, solo podía aprender del clero. Y gran parte de lo que creían saber, ideas como el fuego del infierno y el purgatorio, ni siquiera formaban parte de las Escrituras.

Así que, con la ayuda de sus asistentes, Wycliffe produjo una Biblia en inglés, durante un período de 13 años a partir de 1382.

Era inevitable que esto produjera una reacción violenta: en 1391, antes de que se completara la traducción de la Biblia, se presentó un proyecto de ley ante el Parlamento para prohibir la Biblia en inglés y encarcelar a cualquiera que poseyera una copia.

El proyecto de ley no fue aprobado, John de Gaunt se encargó de eso en el parlamento, pero la iglesia reanudó su persecución contra Wycliffe, a pesar de que había muerto hacía 7 años, en 1384.

Sin otras alternativas, lo mejor que podían hacer era quemar sus huesos [en 1427], así fuera sólo para asegurarse de que su lugar de descanso no fuera venerado.

El Arzobispo de Canterbury explicó que Wycliffe había sido “ese desgraciado pestilente, de condenable memoria, sí, el precursor y discípulo del anticristo que, como complemento de su maldad, inventó una nueva traducción de las Escrituras a su lengua materna”.Jan Hus

En 1402, el sacerdote checo recién ordenado, Jan Hus, fue designado a un púlpito en Praga para ministrar en la iglesia.

Inspirado por los escritos de Wycliffe, que ahora circulaban en Europa, Hus usó su púlpito para hacer campaña en favor de una reforma administrativa y contra la corrupción de la iglesia.

Al igual que Wycliffe, Hus creía que la reforma social sólo podía lograrse mediante la alfabetización.

Darle a la gente una Biblia escrita en el idioma checo, en lugar del latín, era un imperativo.

Hus reunió a un equipo de eruditos y en 1416 apareció la primera Biblia checa.

Fue un desafío directo para aquellos a quienes llamó “los discípulos del anticristo” y la consecuencia era previsible: Hus fue arrestado por herejía.

El juicio de Jan Hus, que tuvo lugar en la ciudad de Constanza, es uno de los más espectaculares de la historia.

Fue más parecido a un carnaval: casi todos los peces gordos de Europa asistieron.

Llegó un arzobispo con 600 caballos; 700 prostitutas ofrecieron sus servicios; 500 personas se ahogaron en el lago; y el Papa se cayó de su carruaje y aterrizó en un montón de nieve.

El ambiente era tan estimulante que la eventual convicción de Hus y su brutal ejecución debieron parecer un anticlímax.

El condenado fue quemado en la hoguera.

Su muerte galvanizó a sus partidarios en la revuelta. Sacerdotes e iglesias fueron atacados, las autoridades tomaron represalias. En pocos años, Bohemia entró en guerra civil.

Todo porque Jan Hus tuvo el descaro de traducir la Biblia.William Tyndale

En lo que respecta a la Biblia en inglés, el traductor de más alto perfil que perdió la vida por ese crimen fue William Tyndale.

Corría el siglo XVI y Enrique VIII estaba en el trono.

La traducción de Wycliffe aún estaba prohibida y, aunque las copias de los manuscritos estaban disponibles en el mercado negro, eran difíciles de encontrar y costosas de adquirir. La mayoría de las personas todavía no tenía ni idea de lo que realmente decía la Biblia.

Pero la impresión en papel se estaba convirtiendo en algo más común, y Tyndale pensó que era el momento adecuado para una traducción accesible y actualizada.

Sabía que podía crear una. Todo lo que necesitaba era la financiación y la bendición de la iglesia.

No obstante, rápidamente se dio cuenta de que nadie en Londres estaba dispuesto ayudarlo. Ni siquiera su amigo, el obispo de Londres, Cuthbert Tunstall. La política de la iglesia se aseguró de eso.

El clima religioso parecía menos opresivo en Alemania.

Lutero ya había traducido la Biblia al alemán; la Reforma protestante se estaba acelerando y Tyndale creyó que tendría más chance de realizar su proyecto allá. Así que viajó a Colonia y comenzó a imprimir.

Esto resultó ser un error. Colonia todavía estaba bajo el control de un arzobispo leal a Roma.

Cuando estaba en medio de la impresión del evangelio de Mateo se enteró que estaban a punto de allanar la imprenta. Agarró sus papeles y huyó.

Esa historia se repetiría varias veces. Tyndale pasó los años siguientes esquivando espías ingleses y agentes romanos.

Pero logró completar su Biblia y las copias pronto inundaron Inglaterra, ilegalmente, por supuesto.

El proyecto estaba completo, pero Tyndale era un hombre marcado… y no era el único.

El cardenal Wolsey estaba realizando una campaña contra la Biblia de Tyndale. Nadie relacionado con Tyndale o su traducción estaba a salvo.

Thomas Hitton, un sacerdote que había conocido a Tyndale en Europa, confesó haber contrabandeado dos copias de la Biblia a Inglaterra. Fue acusado de herejía y quemado vivo.

Thomas Bilney, un abogado cuya conexión con Tyndale era tangencial a lo sumo, también fue arrojado a las llamas en 1531.

Richard Bayfield, un monje que había sido uno de los primeros partidarios de Tyndale, fue torturado incesantemente antes de ser atado a la estaca. Y un grupo de estudiantes en Oxford fueron dejados en un calabozo que se usaba para almacenar pescado salado hasta que se pudrieron.

El final de Tyndale no fue menos trágico.

Fue traicionado en 1535 por Henry Phillips, un joven aristócrata disoluto que había robado el dinero de su padre y lo había perdido en apuestas.

Tyndale estaba escondido en Amberes, bajo la protección casi diplomática de la comunidad mercantil inglesa. Phillips se hizo amigo de Tyndale y lo invitó a cenar. Cuando salieron juntos de la casa del comerciante inglés, Phillips le hizo señas a un par de matones que atraparon de Tyndale.

Fue el último momento libre de su vida.

Tyndale fue acusado de herejía en agosto de 1536 y quemado en la hoguera unas semanas después.

En Amberes, la ciudad donde Tyndale creía que estaba a salvo, Jacob van Liesveldt produjo una Biblia en holandés.

Como tantas traducciones del siglo XVI, su acto fue tanto político como religioso.

Su Biblia fue ilustrada con grabados en madera: en la quinta edición, representó a Satanás con la apariencia de un monje católico, con pies de cabra y un rosario.

Fue un paso demasiado lejos.

Van Liesveldt fue arrestado, acusado de herejía y condenado a muerte.Una era asesina

El siglo XVI fue, de lejos, la época más sangrienta para los traductores de la Biblia.

Pero las traducciones de la Biblia siempre han generado emociones fuertes y continúan haciéndolo.

En 1960, la Reserva de la Fuerza Aérea de Estados Unidos advirtió a los reclutas contra el uso de la Versión Estándar Revisada recientemente publicada porque, según afirmaron, 30 personas en su comité de traducción habían sido “afiliadas a los frentes comunistas”.

En 1961, el estadounidense T.S. Eliot, uno de los principales poetas del siglo XX, se opuso a la Nueva Biblia en inglés y escribió que “asombra en su combinación de lo vulgar, lo trivial y lo pedante”.

Y los traductores de la Biblia todavía están siendo asesinados. No necesariamente por el hecho de traducir la Biblia, sino por ser una de las cosas que hacen los misioneroscristianos.

En 1993, Edmund Fabian fue asesinado en Papua Nueva Guinea, por un hombre local que lo había estado ayudando a traducir la Biblia.

En marzo de 2016, cuatro traductores de la Biblia que trabajaban para una organización evangélica estadounidense fueron asesinados por militantes en un lugar no revelado en el Medio Oriente.

Traducir la Biblia puede parecer una actividad inofensiva, pero la historia muestra que es cualquier cosa menos eso.

*El escritor británico Harry Freedman se especializa en historia de religión y cultura y es autor de The Murderous History of Bible Translations (Bloomsbury, 2016).

http://www.eltiempo.com/vida/educacion/la-sangrienta-historia-de-las-primeras-traducciones-de-la-biblia-366820

CHILE: Carlos Irarrázaval, nuevo obispo auxiliar: “En la última cena no había ninguna mujer en la mesa y eso tenemos que respetarlo”


Soledad Del Villar. Le responde:

El nuevo obispo auxiliar de Santiago dijo al final de la entrevista: “si me equivoco en algo, por favor corríjanme” …. así que aquí voy con algunas cosas que me llamaron la atención…

1. Ser cura significa cuidar “almas”: si creemos en un Dios que se hace carne en Jesús, creemos también que seguirlo a el es cuidar almas y cuerpos… especialmente los cuerpos de tantos marginad-s, abusad-s, vulnerables… (Mt.25) Es más, separar alma de cuerpo es un dualismo que no es bíblico, una antropología simplista…

2. Quizás a las mujeres les gusta estar en la trastienda: Una generalización muy amplia, a muchas NO nos gusta y nos encantaría tener más responsabilidad, voz y protagonismo. Lo hacemos porque es en la mayoría de los casos el único espacio que nos dejan. Pero varias de nosotras queremos un rol más allá de “ayudar al cura”…

3. Solo había hombres en la ultima cena y eso hay que respetarlo: efectivamente en los tres sinópticos se dice que se sentó a la mesa “con los Doce”, en Juan dice que con sus “discípulos” (entre los que sabemos, había también discípulas). Una biblista feminista diría que esto no necesariamente significa que habían solo hombres, sería muy extraño que en una cena judía de pascua no hubiesen mujeres involucradas. Por otro lado, sabemos de otros pasajes del evangelio en que solo se contaron a los hombres (unos 5.000 en la multiplicación de los panes)… y luego se menciona que además habían mujeres y niños… lo mismo pasa cuando se habla de “los discípulos” he ahí un criterio hermenéutico clave. No asumir que porque no están nombradas no estaban. Mas bien asumir lo contrario. Ahora, incluso si históricamente fuera cierto que solo habían hombres esa noche, entre los doce había un traidor y 11 cobardes que arrancaron cuando llegó la crucifixión. No era un grupo muy de confianza parece. Solo las mujeres lo acompañaron, y luego fueron las mujeres las primeras en saber de la resurrección. Si vamos a hacer una division sexual del trabajo eclesial basado en el relato de la pasión… entonces los hombres solo podrían sentarse a comer en la mesa, y las mujeres serían las únicas capacitadas para anunciar la buena nueva de la resurrección, deberían monopolizar la palabra… Pero hasta donde yo sé nunca las mujeres han usado su protagonismo en una escena bíblica para reclamar para si el monopolio del poder o de la palabra en una comunidad… entonces, porque los hombres sí lo hacen?

4. No pongamos al hombre contra la mujer, no peleemos por el protagonismo y el poder: de acuerdo, la división por la división, el conflicto por el conflicto no aportan mucho. Pero entorno al rol de la mujer en la Iglesia, la pelea no es por quien es el “más grande” (lógica masculina que aparece repetidamente en los evangelios y es condenada por Jesús) sino simplemente por igualdad en responsabilidades y roles. No nos interesa reemplazarlos. Nos interesa compartir el poder y las responsabilidades, tener voz, dejar la trastienda. Porque cuando ustedes tienen o adquieren poder son héroes con vocación “al servicio” de la comunidad? Y cuando las mujeres piden lo mismo somos trepadoras, ambiciosas y generamos división?

5. Y sobre el arroz recalentado: creo que queda bastante arroz añejo en los refrigeradores del clero… y ojalá que se lo sigan comiendo por un buen rato. Me encantaría cocinarle algún día un arroz fresquito y sentarnos a comer juntos, como iguales, en la misma mesa. Pero mientras aquello no sea posible, quédese con su arroz recalentado.

Fuente: remitido al e-mail

“No hay nada que pueda contra la voluntad de un pueblo a resistir”


VIRGINIA BENEDETTO, SOBRE LA REVOLUCIÓN DE LAS MUJERES EN KURDISTÁN

  • La reportera gráfica estuvo un mes en un territorio arrasado por la guerra, de donde emergió, desde la montaña, un movimiento liderado por mujeres. El resultado visible: la muestra que se exhibe hasta el viernes en la Legislatura provincial.
8-A-DSC_3911.jpg

La reportera gráfica en la presentación de su muestra, el miércoles en la Legislatura santafesina.

Foto: Luis Cetraro.

Nancy Balza

nbalza@ellitoral.com

Tres años le llevó a Virginia Benedetto, reportera gráfica, docente y documentalista, preparar su viaje a Kurdistán, “la etnia sin Estado”. Un mes permaneció en ese territorio asolado por la guerra, retratando y aprehendiendo la vida de su pueblo perseguido. Mucho más tiempo lleva elaborando esa experiencia que la conmovió y que aún sigue procesando para sus adentros. El resultado de aquella travesía es “Soresa Jinê, la revolución de las mujeres”, la muestra fotográfica que la Legislatura santafesina habilitó al público el último miércoles, por iniciativa del diputado Rubén Galassi, y que permanecerá abierta al público hasta el 31 de mayo.

“Volví en noviembre: parece mucho pero es poco para procesar todo aquello”, contó a este diario en horas previas a la inauguración. Y deja, en una frase, apenas una de las tantas convicciones que trajo en el equipaje: “La revolución de las mujeres es la revolución de este siglo”.

—¿Qué significa “Soresa Jinê”?

—La revolución de las mujeres, en kurdo.

—¿Aprendiste el idioma para viajar?

—No, aprendí sólo algunas palabras que tenían que ver con el respeto por llegar a una cultura diferente, sobre los modos de saludar, de agradecer, de comprender cuando hay una situación de peligro: “tengo hambre”, “tengo sed”, “tengo miedo”.

—¿Tuviste que usar la expresión “tengo miedo” en algún momento?

—No la usé directamente pero sí lo he sentido. Turquía tiene una política de opresión continua contra el pueblo kurdo y utiliza toda la tecnología disponible para destruirlo. Utilizan los drones que detectan el movimiento y en menos de diez minutos despega sus aviones de guerra y bombardea. Esas son situaciones de tensión. Por otro lado, esta revolución es a nivel de la cabeza, a nivel subjetivo; es enfrentar el miedo de otra manera. A pesar de estar en esa situación de riesgo, se sigue adelante, tomando recaudos -por supuesto-, pero sin dejar que el miedo entre en la cabeza. Es lo más importante para enfrentar esas situaciones de tensión. Al principio era mucho más difícil para mí incorporar eso porque, desde el primer día que llegué, teníamos los drones encima. Pero con el paso de los días y viendo que la gente sigue adelante, lo empecé a incorporar de otra manera. No significa que no sienta el peligro.

—¿Cómo se gestó este proyecto?

—Me enteré de que en Kurdistán había una revolución y que las mujeres eran las protagonistas. Conocí el proceso de la revolución cubana, porque me sentí identificada políticamente, pero no me da la edad para haber vivido esa época. Después de este viaje, tengo la certeza de que la revolución de las mujeres es la revolución de este siglo. No solamente en Kurdistán sino en todos los espacios en que nos estamos organizando.

—¿Cómo te preparaste para el viaje?

—Tuve que investigar, generar contactos, ganarme la confianza para hacer un trabajo que muestra aquello que es posible sin poner en riesgo el proceso que se está desarrollando. Había que generar una confianza para ingresar a esos lugares. Fue un proyecto de tres años para un viaje que se cayó dos veces, porque no se podía ingresar por los bombardeos. Y la última vez decidí que lo iba a hacer como fuera. Y así fue.

—¿Cuánto tiempo estuviste allá?

—Estuve un mes.

—¿Qué alcanzaste a “absorber” de esa cultura?

—Todavía estoy procesando muchas cosas de las que viví. Puedo decir que Kurdistán es una sociedad en términos diferentes del capitalismo, distinta del modo en el que generalmente vivimos. Por otro lado, me quedé con la certeza de que no hay nada que pueda contra la voluntad de un pueblo. Nada. Ni siquiera los bombardeos, las masacres, los genocidios. Cuando un pueblo está decidido a resistir, no hay nada que pueda contra eso. Es lo más potente de todo. Creo que Kurdistán es un ejemplo de eso; es un pueblo que históricamente ha sido asediado, bombardeado, masacrado. En la región conviven diferentes pueblos y la idea es que convivan entre sí; no que se adapten a la idiosincrasia kurda, sino que cada uno viva como era antes de la formación del Estado turco. Dentro de la región de Turquía viven 20 millones de kurdos de los 40 millones que son en total, y no plantean la destrucción del Estado turco sino vivir de acuerdo a su cultura, su idioma y su religión. Porque todo eso fue prohibido, tuvieron una política de aniquilación donde les negaron su historia. Este movimiento kurdo es la vanguardia de otros pueblos que habitan esta región: asirios, yazidíes, árabes. Y su objetivo es vivir bajo el régimen político del Confederalismo Democrático que tiene cuatro líneas bien marcadas: el protagonismo de las mujeres, la naturaleza, la convivencia de diferentes culturas y religiones, y la autodefensa. Pero tienen dos frentes abiertos: uno es el frente islámico, que tampoco tolera nada por fuera de su ideología, y el otro es el Estado turco.

—En todo ese contexto, ¿cuál es la situación de las mujeres?

—En el contexto previo a la revolución era una situación de opresión: las mujeres no podían salir de su casa ni estudiar, y esperaban a que viniera un marido a decirles lo que tenían que hacer, como antes lo habían hecho sus padres y hermanos. La revolución transformó esa concepción de la vida, rompió con el patriarcado y con algunas cuestiones naturalizadas. Por supuesto que es un proceso. Siempre recuerdo el caso de una mujer que es del pueblo Yazidí, que vivió 74 genocidios. Ella fue esclava del ISIS, asesinaron a sus cuatro hijos, venía de una vida muy opresiva y cuando las fuerzas de autodefensa kurdas entraron a defender al pueblo de la masacre de miles de muertos y bombardeos que dejó el ISIS, dijo: “Desde que conocí el movimiento de mujeres, sé que ningún hombre tiene que decirme cómo tengo que vivir”. Ese ejemplo me pareció muy gráfico para pensar cómo esa revolución, que surge en las montañas, se traduce al resto de la población. La educación se piensa bajo un pensamiento libre y con mucho desarrollo de teatro y literatura, para que se expresen niños y niñas que viven “muy para adentro” en un contexto de guerra. Todo está pensado por el bien de la sociedad.

8-B-2.jpg

Ciudad de Kobane, en el Kurdistán sirio, destruida por el ataque del autodenominado Estado Islámico y Turco, y liberada por las fuerzas de autodefensa kurdas. Foto: Gentileza Virginia Benedetto.

—Decís que éste es el siglo de las mujeres y que te quedaste pensando en muchas cosas que viviste en Kurdistán, antes de volver al país donde el tema género está en un primer plano. ¿Podés hacer un paralelismo entre los dos lugares?

—Sí, primero que ellas saben qué es lo que sucede en todos los lugares del mundo, porque estudian todos los movimientos de mujeres del mundo. Saben perfectamente lo que sucede en la Argentina. De hecho, cuando saqué allá el pañuelo verde (símbolo de la Lucha por el Aborto legal, seguro y gratuito), una de ellas me dijo en castellano “Ni una menos”. Creo que el paralelismo fundamental tiene que ver con que la lucha es contra el patriarcado, que es un sistema y está en todos lados. Y otro es la solidaridad entre los pueblos, algo que se hace necesario. No hay otro modo.

—¿Cómo se ubica el varón ante esa revolución de las mujeres?

—El hombre construye esa revolución junto a las mujeres. Los hombres y las mujeres se interrogan sobre sus prácticas, no únicamente las políticas, sino también las individuales que también son políticas. Un miliciano que está hace 20 años luchando en la montaña tiene que interrogarse sobre su relación con su hermana, con su madre. Y es un ejercicio colectivo. Nunca un problema es del individuo en sí, sino de la sociedad a la que pertenece ese individuo. No tienen, en general, una política punitivista: si un hombre ejerce violencia de género sobre una mujer, tiene la obligación de formarse en género. Si ese hombre no lo cumple y vuelve a cometer un acto de violencia hacia su compañera, es expulsado de su casa. Es el hombre el que tiene que irse de la casa. Y las fuerzas de autodefensa garantizan que eso ocurra.

—¿Qué es lo que mostrás a través de tus fotos?

—La idea es mostrar la lucha de las mujeres kurdas desde un lugar de resistencia. Por supuesto que los lugares de destrucción están, viven en un contexto de guerra y lo que padecen es terrible. Nosotros no lo podemos dimensionar: la guerra es avasallante y no hay modo de transmitir sus marcas. Pero ante todo eso hay una alternativa de Confederalismo Democrático, que es un proyecto de paz para Medio Oriente. Ellas lo piensan desde ese lugar, de proponer una forma de vida de paz para Medio Oriente. Mi trabajo muestra a las mujeres desde un lugar de resistencia, de cómo se organizan y no únicamente desde este contexto de la guerra o con un fusil, como se ha hecho, para ligarla al terrorismo. Por supuesto que están, pero la autodefensa es, para ellas, algo que va mucho más allá de la lucha armada, que es una consecuencia del contexto de guerra en que viven.

PERSONAL

—¿Estás pensando en otro proyecto?

—Sí, vinculado con las mujeres, con la tierra.

—Lo tuyo va más allá del trabajo como reportera gráfica.

—Trabajo como fotoperiodista, pero tengo además una mirada documentalista. Me interesa la fotografía desde la vertiente que pensó a la fotografía como una herramienta de denuncia y transformación, y de poner voz en quienes no la tienen. Hice el camino del Che Guevara por La Higuera, en Bolivia, y trabajé con el conflicto mapuche antes y después de (la muerte de) Santiago (Maldonado). Además, trabajo como docente y trato de construir con los estudiantes un conocimiento que vaya más allá de lo establecido institucionalmente con la idea de que uno no pase de largo por la vida. Por supuesto que estos trabajos dejan marcas, nada es inocuo. Pero creo que esas marcas valen la pena.

—¿Qué significa la fotografía para vos?

—La Asociación de Reporteros Gráficos hizo una entrevista hace algunos años a Osvaldo Bayer, un 24 de marzo, para que hable del lugar de la fotografía y él dijo: “La fotografía es la memoria eterna”. Y me pareció tan gráfico, además de que lo admiro profundamente. La fotografía es historia y, al serlo, hay un compromiso ético mayor de cómo se cuenta esa historia y es el lugar desde donde uno se para y de la sociedad que quiere construir.

HASTA EL 31

La muestra “Soresa Jinê, la revolución de las mujeres” va a estar expuesta en el hall de la Legislatura provincial (General López 3055) hasta el próximo 31 de mayo.

8-C-4.jpg

Cooperativa de pan donde trabajan las mujeres en el Kurdistán iraquí

Foto: Gentileza Virginia Benedetto.

CONTEXTO

La reseña que acompaña la presentación indica que los kurdos constituyen un pueblo perseguido y prohibido por la cultura dominante y patriarcal de Turquía y también por ISIS. Son una nación de más de 40 millones de personas, sin territorio (les fue arrebatado), que se ubica entre Siria, Irak, Irán y Turquía, e intenta mantener viva su cultura, habitando en las montañas y apelando a la autodefensa.

El modo de organización política es el Confederalismo Democrático, régimen político que tiene líneas fundamentales: el protagonismo de las mujeres, la autodefensa, la convivencia de las diferentes culturas y religiones, y la ecología. En lo económico la organización es comunitaria y está sujeta a las necesidades de la sociedad en la que viven.

http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2019/05/25/politica/POLI-09.html

Avery Dulles s.j.Sobre la mujer y el sacerdocio (desde 1996).


Avery Dulles24 de mayo de 2019.

Los candidatos al sacerdocio yacen en el piso mientras el Papa Francisco celebra una Misa de ordenación en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, 12 de mayo de 2019. El Papa ordenó a 19 nuevos sacerdotes. (Foto CNS / Yara Nardi, Reuters)

El miércoles se celebró el 25 aniversario de la publicación de la Carta Apostólica ” Ordenación Sacerdotalis ” el 22 de mayo de 1994. El siguiente ensayo, titulado “Género y sacerdocio: examinar la enseñanza”, apareció en Origins ( Vol. 25, No. 45, con fecha 2 de mayo de 1996), y se reimprime con permiso.

Al comparar los motivos de la enseñanza de la iglesia sobre la inadmisibilidad de las mujeres al sacerdocio ministerial “con la evidencia dada por doctrinas católicas como la concepción inmaculada, el supuesto y la infalibilidad papal, la base bíblica y tradicional para la no subordinación de las mujeres parece ser más firme “, dijo el padre jesuita Avery Dulles en una conferencia el 10 de abril en la Universidad de Fordham. El teólogo, profesor de religión y sociedad en Fordham, examinó 10 objeciones planteadas a la enseñanza, comentando que los críticos de la enseñanza “incluyen teólogos de reconocida competencia profesional” y que “las objeciones que han planteado … no se pueden descartar como meramente flipante “. Dulles concluyó que” en vista de la fuerza del argumento convergente y la autoridad de la oficina papal, Los católicos pueden y deben dar el pleno consentimiento que el Papa ha pedido ”. Pero Dulles también dijo que“ debido a que la enseñanza oficial va en contra del clima de opinión prevaleciente y debido a las objeciones plausibles se han difundido ampliamente, es inevitable que un número significativo de Los católicos … no podrán asentir “. Recomendó que” el liderazgo pastoral de la iglesia, reconociendo la complejidad de los problemas teológicos y la inevitabilidad de las opiniones disidentes, debe ser paciente con los católicos que se sienten incapaces de aceptar la posición aprobada. Al asegurar la integridad de la doctrina católica, los obispos deben mostrar comprensión por los disidentes que muestran buena voluntad y evitan conductas disruptivas. “Dulles dijo que en esta enseñanza” el papa y el cardenal no han pedido un acto de fe divina o teológica, sino simplemente un firme consentimiento. Pero en la medida en que este consentimiento se debe dar a una enseñanza contenida en el depósito de la fe, parece difícilmente distinguible de un acto de fe. Sin embargo, el estado “de fide” de la doctrina no se ha enseñado tan claramente que se pueda acusar a los que no lo acepten de herejía “. El texto de su discurso sigue.

La declaración más controvertida que ha venido de la Santa Sede durante el presente pontificado es, con toda probabilidad, la que tiene que ver con la ordenación sacerdotal de mujeres. El domingo de Pentecostés de 1994, el papa Juan Pablo II emitió una breve carta, “Ordenación sacerdotalis”, que concluyó con las siguientes palabras: “Para que toda duda pueda ser eliminada con respecto a un asunto que pertenece a la constitución divina de la iglesia, en virtud de mi ministerio. de confirmar a los hermanos (cf. Lc 22, 32) Declaro que la iglesia no tiene autoridad alguna para conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres y que este juicio debe ser definitivamente celebrado por todos los fieles de la iglesia “. (Véase la nota 1 a continuación. )

El 28 de octubre de 1995, la Congregación para la Doctrina de la Fe, en un documento aprobado por el papa , respondió a una pregunta sobre si la enseñanza de “Ordinatio Sacerdotalis” debía entenderse como perteneciente al depósito de la fe. Después de responder afirmativamente, la congregación agregó que la doctrina, fundada en la palabra escrita de Dios, se había mantenido constantemente en la tradición de la iglesia y se ha establecido infaliblemente por el magisterio ordinario y universal. Por lo tanto, en su carta apostólica, el Papa no estaba haciendo la enseñanza infalible, sino confirmando una enseñanza que ya era infalible por las razones expuestas.Dulles: “El caso contra la ordenación de mujeres se realiza bajo cuatro títulos principales: Biblia, tradición, razonamiento teológico y autoridad magisterial. Estos componentes no deben tomarse en forma aislada sino en convergencia, ya que ninguno de ellos es una autoridad independiente”. tuitea esto

“Ordinatio Sacerdotalis” es la culminación de una larga serie de documentos emitidos por Pablo VI y Juan Pablo II desde 1975. En estos documentos, el caso contra la ordenación de mujeres se realiza bajo cuatro títulos principales: Biblia, tradición, razonamiento teológico y autoridad magisterial. Estos componentes no deben tomarse en forma aislada sino en convergencia, ya que ninguno de ellos es una autoridad independiente. De acuerdo con el Concilio Vaticano II, “La tradición sagrada, las Escrituras sagradas y la autoridad de enseñanza de la iglesia, de acuerdo con el diseño más sabio de Dios, están tan vinculados y unidos que uno no puede estar sin los demás, y que todos juntos, cada uno en su propio bajo la acción del único Espíritu Santo, contribuya efectivamente a la salvación de las almas “(” Dei Verbum, “10).

El componente bíblico en el argumento es doble: primero, que Cristo no llamó a las mujeres al ministerio apostólico, ya que seleccionó solo a los hombres como miembros de los Doce; y segundo, que los mismos apóstoles, fieles a la práctica de Cristo, eligieron solo a los hombres para los oficios sacerdotales, los del obispo, el presbítero y sus equivalentes.

El argumento de la tradición es que los obispos católicos siempre han observado la norma de conferir órdenes sagradas solo a los hombres y que las sectas que ordenaban al sacerdocio a las mujeres o que les permitían realizar funciones sacerdotales han sido denunciadas como heréticas. Los padres de los primeros siglos y los teólogos de la Edad Media consideraron la cuestión como resuelta. (Vea la nota 2 a continuación). Desde el siglo XVI, los teólogos católicos han caracterizado regularmente la práctica de la iglesia como fundamentada en la ley divina y han juzgado la posición opuesta como herética o, al menos, al margen de la herejía. (Vea la nota 3 a continuación).

El razonamiento teológico es en el sentido de que el sacerdote ministerial comparte de manera representativa el oficio de Cristo como esposo de la iglesia, y por lo tanto debe ser, como Cristo, del sexo masculino. Una mujer no podría representar adecuadamente a Cristo en esta capacidad particular.

La enseñanza del magisterio, como cuarto componente, también ha sido constante. En los primeros siglos, muchos obispos y algunos papas hablaron sobre la cuestión, y durante los últimos 20 años o más, las declaraciones explícitas de la Santa Sede dejaron en claro que el magisterio jerárquico es inquebrantable al sostener que el sacerdocio ministerial no puede ser ejercido por mujer.Dulles: “Aunque muchos de los fieles han sido convencidos por los pronunciamientos oficiales de los últimos años, otros han respondido negativamente. Los críticos incluyen teólogos de reconocida competencia profesional”. tuitea esto

Aunque este argumento convergente es impresionante, no ha disipado todas las dudas. Desde alrededor de 1970 se han levantado varias voces, incluso en la Iglesia Católica, favoreciendo la admisión de mujeres a órdenes sacerdotales. Aunque muchos de los fieles han sido convencidos por los pronunciamientos oficiales de los últimos años, otros han respondido negativamente. Los críticos incluyen teólogos de reconocida competencia profesional. Las objeciones que han formulado a los argumentos estándar no pueden ser anuladas simplemente como impertinentes. La Congregación para la Doctrina de la Fe ha reconocido, en otro contexto,

1. Con respecto a la práctica de Cristo, se plantea una doble objeción: primero, que Jesús no ordenó a nadie al sacerdocio, y segundo, que no hay evidencia de que su intención fuera llamar a los hombres como miembros de los Doce Ser vinculante para todas las generaciones futuras.

A la primera parte de esta objeción se debe responder que, según la enseñanza católica, Cristo confirió el sacerdocio ministerial a sus apóstoles. Aunque el momento exacto en que lo hizo no es importante para nuestra pregunta actual, se puede recordar que, según el Concilio de Trento, otorgó poderes sacerdotales a los Doce en la Última Cena cuando los encargó a celebrar la eucaristía. (Vea la nota 5 a continuación.) Esta afirmación del Concilio de Trento, que representa una lectura de las Escrituras a la luz de la tradición católica, sigue siendo la enseñanza autorizada de la iglesia, como puede verse en muchos documentos publicados en los últimos años. En el Misal Romano de Pablo VI (1970), la Misa del Crisme del Jueves Santo conmemora la institución del sacerdocio en la Última Cena. Juan Pablo II, en su carta a los obispos del Jueves Santo de 1980,Dominicae Cenae ” , afirma que el sacerdocio nació junto con la eucaristía en la Última Cena. (Vea la nota 6 abajo).

La pregunta de si la elección de Cristo de un sacerdocio masculino es una norma permanente para la iglesia plantea cuestiones sobre la naturaleza misma de los sacramentos. La Congregación para la Doctrina de la Fe señala que los sacramentos “están destinados principalmente a vincular a la persona de cada período con el evento supremo de la historia de la salvación”. (Véase la nota 7 a continuación.) El presente caso es similar al de la institución de la eucaristía, en la que la elección de Cristo del pan y el vino, aunque no haya sido la única posibilidad que se le ofrece, se considera que establece los elementos que se utilizarán para celebrar la misa. Para ordenar sacerdotes, como para celebrar la eucaristía , la iglesia es consciente de hacer lo que Cristo hizo y de no tener poder para alterar esto. La afirmación de fuerza permanente para la propia práctica de Cristo, apoyada como está por los datos bíblicos,

2.La evidencia concerniente a la práctica de la iglesia apostólica también ha sido impugnada. Muchos llaman hoy la atención sobre el estudio de 1975 de la Pontificia Comisión Bíblica que, a veces se alega, no encontró dificultades contra la ordenación de mujeres. Incluso si la comisión bíblica hubiera concluido así, la objeción tendría poca fuerza, ya que esta comisión no es un órgano del magisterio, sino un órgano puramente asesor. De hecho, sin embargo, el informe de la comisión declaró claramente que Cristo escogió solo a los hombres para el liderazgo apostólico y que las primeras comunidades, tal como las conocemos de los Hechos y las cartas paulinas, “fueron dirigidas siempre por hombres que ejercen el poder apostólico. .. El carácter masculino del orden jerárquico que ha estructurado a la iglesia desde su inicio parece, por lo tanto, atestiguado de una manera innegable “. La comisión agregó: sin embargo, según la mayoría de los miembros “no parece que el Nuevo Testamento por sí solo nos permita resolver de una manera clara y definitiva el problema del posible acceso de mujeres al presbiterio”. Vea la nota 8 a continuación. Esta conclusión es bastante justa. Los documentos recientes no afirman que la pregunta pueda resolverse definitivamente solo con las Escrituras, sino solo que el Nuevo Testamento apoya la tradición de la iglesia. Toda la evidencia bíblica que tenemos sobre el oficio sacerdotal en la iglesia primitiva tiende a confirmar su carácter exclusivamente masculino. (Vea la nota 9 a continuación). ”(Vea la nota 8 a continuación). Esta conclusión es bastante justa. Los documentos recientes no afirman que la pregunta pueda resolverse definitivamente solo con las Escrituras, sino solo que el Nuevo Testamento apoya la tradición de la iglesia. Toda la evidencia bíblica que tenemos sobre el oficio sacerdotal en la iglesia primitiva tiende a confirmar su carácter exclusivamente masculino. (Vea la nota 9 a continuación). ”(Vea la nota 8 a continuación). Esta conclusión es bastante justa. Los documentos recientes no afirman que la pregunta pueda resolverse definitivamente solo con las Escrituras, sino solo que el Nuevo Testamento apoya la tradición de la iglesia. Toda la evidencia bíblica que tenemos sobre el oficio sacerdotal en la iglesia primitiva tiende a confirmar su carácter exclusivamente masculino. (Vea la nota 9 a continuación).

3. Desafiando el argumento de la tradición, algunos autores sostienen que la cuestión de la ordenación de las mujeres es nueva para la iglesia y que se necesita más tiempo para dialogar y reflexionar antes de que el magisterio pueda decidir adecuadamente el asunto. De hecho, sin embargo, la pregunta es casi tan antigua como el cristianismo mismo. En los primeros siglos, las sectas heréticas, incluidos los gnósticos, montanistas, priscilianos y collyridianos, introdujeron un sacerdocio femenino en varias partes del mundo cristiano, pero sus iniciativas fueron rechazadas por obispos y teólogos católicos como Irenaeus, Epiphanius, John Chrysostom y Pope Gelasius I (Ver nota 10 abajo).

La pregunta surgió nuevamente en la Edad Media debido a las prácticas de los cátaros y los valdenses. Una vez más, las autoridades católicas negaron que el oficio pastoral o el sacerdocio pudiera ser conferido a las mujeres. Los grandes teólogos del alto escolasticismo, incluyendo Buenaventura, Tomás de Aquino, Duns Scotus y Durandus, fueron unánimes al sostener que la iglesia no tenía poder para ordenar a las mujeres. (Vea la nota 11 a continuación). En esta opinión se unieron una destacada feminista medieval, Hildegard of Bingen, quien se mostró inflexible en oponerse al sacerdocio femenino. (Vea la nota 12 abajo).

El tema del sacerdocio para las mujeres se planteó nuevamente en Alemania después de la Primera Guerra Mundial, pero los líderes del movimiento feminista católico rechazaron la idea. Edith Stein, entre otros, consideró cuidadosamente si las mujeres podían ser sacerdotes, pero sobre la base de su estudio concluyó en forma negativa. (Vea la nota 13 a continuación).

Es cierto que la pregunta ha adquirido una nueva urgencia desde la Segunda Guerra Mundial, momento en el que muchas iglesias protestantes y anglicanas de primera línea comenzaron a ordenar a las mujeres al cargo pastoral, incluido el episcopado. En parte por esta razón, una serie de nuevos estudios comenzaron a aparecer entre principios y mediados de los setenta. El Papa Pablo VI habló con frecuencia a la pregunta. En un discurso de abril de 1975, ocasionado por el Año Internacional de la Mujer patrocinado por las Naciones Unidas, insistió en que, si bien el papel de la mujer debía promoverse vigorosamente, la iglesia no tenía poder para cambiar el comportamiento de Cristo y su llamado a la mujer, lo cual No incluía el apostolado ni el ministerio ordenado. (Vea la nota 14 a continuación). En una carta al arzobispo de Canterbury del 30 de noviembre de 1975, Pablo VI declaró muy claramente que la iglesia católica “sostiene que no es admisible ordenar a las mujeres al sacerdocio, por razones muy fundamentales “. Añadió:” Estas razones incluyen: el ejemplo registrado en las Sagradas Escrituras de Cristo, que elige a sus apóstoles solo entre los hombres; la práctica constante de la iglesia, que ha imitado a Cristo al elegir solo a los hombres; y su autoridad de enseñanza viva, que siempre ha sostenido que la exclusión de las mujeres del sacerdocio está de acuerdo con el plan de Dios para su iglesia “. (Véase la nota 15 a continuación).

El estudio oficial más completo de nuestra pregunta sigue siendo hasta el día de hoy la declaración de la Congregación para la Doctrina de la Fe “Inter Insigniores”, emitida con la aprobación de Pablo VI sobre la firma del Cardenal Franjo Seper, el 15 de octubre de 1976, la fiesta. de santa teresa de avila. Este documento propuso los diversos argumentos que he mencionado y concluyó que la práctica de la iglesia, basada en el ejemplo de Cristo, se ajusta al plan de Dios para su iglesia.

Antes de emitir la breve declaración mencionada en la apertura de este documento, Juan Pablo II trató la cuestión con mayor amplitud en varios documentos importantes, como su exhortación apostólica sobre los laicos ” Christifideles Laici ” y su carta apostólica sobre las mujeres ” Mulieris Dignitatem ” (ambos expedido en 1988). Sobre la cuestión precisa de la ordenación, ha reafirmado enérgicamente las posiciones de Pablo VI, que se solidarizó con la tradición inmemorial de la iglesia. Estas consideraciones deben hacer evidente que no estamos tratando con una pregunta nueva y sin precedentes.Dulles: “Sobre la cuestión precisa de la ordenación [el Papa Juan Pablo II] ha reafirmado firmemente las posiciones de Pablo VI, quien se solidarizó con la tradición inmemorial de la iglesia”.tuitea esto

4.Sin embargo, en algunos sectores todavía se objeta que la tradición de la iglesia y la práctica de Cristo y los apóstoles han sido condicionadas social y culturalmente. Algunos argumentan que las mujeres estaban en una posición de inferioridad social y, por lo tanto, no se consideraban elegibles para nada que se pareciera a un cargo sacerdotal. Pero la evidencia no apoya esta objeción. Independientemente de la inferioridad social de las mujeres, las sacerdotisas eran comunes en las religiones paganas en todo el mundo grecorromano. Eran una institución familiar entre los babilonios y los asirios, los egipcios y los griegos. Si Cristo siguió la práctica de los judíos a este respecto, esa práctica fue moldeada por la revelación divina y contrastó con la práctica de los pueblos de los alrededores, como los cananeos. La práctica del judaísmo tampoco fue determinante para Cristo. Donde su misión lo requería, mostró una sorprendente independencia de las costumbres judías.

A pesar de su exclusión del oficio sacerdotal, las mujeres desempeñaron un papel destacado en la historia de la salvación, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo. Figuras como Deborah y Esther se celebraron en las Escrituras hebreas, al igual que la Santísima Virgen María, Isabel, Ana, María Magdalena, Marta y otras mujeres santas en los Evangelios. En los Hechos y en las cartas de Pablo, se menciona a muchas mujeres que fueron prominentes en la iglesia primitiva. Algunas, como las hijas de Felipe el evangelista, fueron profetisas. Pero ninguna mujer era miembro de los Doce ni, al parecer, eran obispos o presbíteros. (Vea la nota 16 a continuación). Al excluir a las mujeres de estos oficios pero no de otros ministerios, la iglesia fue presumiblemente guiada por su comprensión de la voluntad de Cristo al establecer el oficio apostólico.

Los cristianos deben tener mucho cuidado al invocar argumentos del condicionamiento social. Tales argumentos pueden usarse fácilmente para evacuar los contenidos de la revelación y cuestionar casi cualquier enseñanza moral, incluidos los Diez Mandamientos. Al admitir la existencia de ciertas costumbres socialmente condicionadas, los cristianos están convencidos de que los judíos de antaño y los cristianos bajo la guía de Cristo y el Espíritu Santo pudieron discernir la voluntad de Dios con respecto a las relaciones fundamentales entre los sexos, incluidas las instituciones como el heterosexual monógamo. matrimonio. Como veremos, el orden divino con respecto a las relaciones matrimoniales está íntimamente ligado con el simbolismo que rodea al sacerdocio.

5.Otra objeción surge debido al estado de la ciencia biológica en los primeros siglos. Se sostiene que la tradición de la iglesia con respecto al sacerdocio ha sido moldeada por la opinión de Aristóteles y otros autores antiguos de que las mujeres eran genéticamente inferiores. Esta opinión, que ahora se reconoce como falsa, fue mencionada ocasionalmente por los teólogos en su discusión sobre la posición de las mujeres en la iglesia. Tomás de Aquino aceptó la biología defectuosa de Aristóteles, pero cuando llega a una consideración explícita de las razones por las cuales las mujeres no pueden ser ordenadas, no argumenta que las mujeres sean más débiles en mente o en cuerpo. De hecho, reconoce que algunas mujeres tienen mayores cualidades espirituales e intelectuales que los hombres. Señala que pueden ser gobernantes en la sociedad civil, que pueden recibir el carisma de la profecía y pueden servir como superiores religiosos y abadesas en la iglesia. Pero sostiene que una mujer no puede ser un sujeto apto para recibir el sacramento de órdenes por razones simbólicas, a saber, la falta de semejanza natural entre ellas y lo que deben significar las órdenes sagradas. (Ver la nota 17 abajo).

En el catolicismo medieval, en general se consideraba a María como la más grande de todos los santos, pero esta eminencia no la calificaba para la ordenación. En palabras del Papa Inocencio III, “Aunque la Santísima Virgen María era de mayor dignidad y excelencia que todos los apóstoles, fue para ellos, no para ella, que el Señor confió las llaves del reino de los cielos” (ver nota 18). abajo.)Dulles: “Los cristianos deben tener mucho cuidado al invocar argumentos del condicionamiento social. Tales argumentos pueden usarse fácilmente para evacuar los contenidos de la revelación y cuestionar casi cualquier enseñanza moral, incluidos los Diez Mandamientos”.tuitea esto

6.Con respecto al razonamiento teológico, la Congregación para la Doctrina de la Fe y los papas han apelado al llamado argumento “icónico” para sugerir razones por las cuales Cristo eligió reservar el sacerdocio a los hombres. El argumento es que el sacerdote ministerial tiene que representar a Cristo, especialmente en la eucaristía, que es el sacramento que preeminentemente “expresa el acto redentor de Cristo, el novio, hacia la iglesia”. (Véase la nota 19 a continuación). Las palabras De la institución no hay mera narrativa sobre el pasado; son actos de habla performativos en los que el mismo Cristo, a través del sacerdote, realiza el sacrificio sacramental. El cambio al presente y la primera persona del singular son, por lo tanto, esenciales. Pronunciando las palabras: “Este es mi cuerpo …; esta es mi sangre ”, el sacerdote se pone la persona misma de Cristo. Para que él sea identificado con Cristo como el novio, es apropiado que el sacerdote sea del sexo masculino. Este argumento se usa mucho en la teología ortodoxa oriental y ha sido prominente en Occidente al menos desde los tiempos de Hildegard y Bonaventure.

A esto a veces se le opone que la representación, según el concepto bíblico, es simplemente una autorización para hablar en nombre de otro y que el mensajero no necesita tener un parecido natural con la persona representada. La objeción se mantendría si el sacerdote fuera simplemente un mensajero, transmitiendo un informe verbal, pero en realidad el sacerdote es una figura simbólica, que sirve como una señal y un instrumento para realizar la acción misma de Cristo como novio. Este argumento simbólico no prueba que Cristo no pudo haber llamado a las mujeres al sacerdocio, pero nos ayuda a ver que su decisión en el asunto no fue arbitraria. Para que Cristo mismo fuera el esposo de la iglesia, como Dios había sido el esposo de Israel, tenía que ser un hombre.

7. Una línea adicional de ataque contra la lógica del orden existente es que es una injusticia hacia las mujeres excluirlas como clase. Algunos comparan esta exclusión con la discriminación racial, que a veces se ha practicado incluso en la iglesia. Pero la iglesia no puede ser culpable de discriminación en este asunto porque está incondicionalmente obligada a seguir lo que entiende como la voluntad de Cristo en el asunto. Al proporcionar roles distintos para hombres y mujeres en la iglesia, Cristo no violó el orden de la justicia más de lo que Dios fue injusto al darles a las mujeres solas el poder de tener hijos.

El sacerdocio ministerial no es una marca de superioridad personal, sino un servicio humilde que debe usarse en beneficio de todo el pueblo de Dios. Aunque no pueden ejercer este llamamiento en particular, las mujeres no están excluidas de los beneficios completos de la redención y de otras formas de ministerio. Pueden elevarse al más alto grado de santidad, como queda claro en el caso de María. Como superiores religiosos pueden gobernar grandes comunidades. Pueden ejercer los carismas de profecía, conocimiento y sabiduría; Pueden ser maestros, directores espirituales y similares. Dos mujeres santas, Catalina de Siena y Teresa de Ávila, han sido designadas como doctores de la iglesia. En la iglesia como en la sociedad civil, el papel de la mujer ha ido avanzando rápidamente en los últimos años. Juan Pablo II ha calificado la marginación de las mujeres como un mal, debido en parte al condicionamiento cultural. y ha pedido reiteradamente la eliminación de toda discriminación contra las mujeres en la iglesia y en la sociedad. (Vea la nota 20 a continuación). No condona la injusticia hacia las mujeres.Dulles: “Si la Iglesia Católica ordenara a las mujeres, se crearía una nueva barrera entre ella y las antiguas iglesias del Este”.tuitea esto

8.Algunos objetan que la reserva de ordenación a los hombres en la Iglesia católica no es ecuménica, ya que pone una barrera entre los católicos y la mayoría de los otros cristianos, al menos en el mundo occidental. Los papas recientes han sido muy conscientes de este obstáculo, como lo atestiguan los alegatos de Pablo VI al Arzobispo Coggan (vea la nota 21 a continuación) y de Juan Pablo II al arzobispo Runcie (vea la nota 22 a continuación) para no autorizar las ordenaciones femeninas en la iglesia de inglaterra Pero el ecumenismo seguramente debe incluir a las iglesias del este, que no ordenan a las mujeres, así como a los grupos protestantes conservadores, que se adhieren estrictamente a la práctica bíblica. El argumento ecuménico, por tanto, corta en ambos sentidos. Si la Iglesia Católica ordenara a las mujeres, se crearía una nueva barrera entre esta y las antiguas iglesias del Este. Los ortodoxos estarían convencidos de que Roma había capitulado ante la visión protestante liberal del ministerio. Además, hay que decir que el ecumenismo auténtico no permite que las iglesias se aparten del orden prescrito por Cristo en su esfuerzo por promover la unidad externa. Como señala el Cardenal Ratzinger, uno de los problemas fundamentales entre la Iglesia Católica y los surgidos de la Reforma siempre ha sido “lo que es el sacerdocio, ya sea un sacramento o, en última instancia, un servicio que debe ser regulado por la propia comunidad”. nota 23 abajo.

9.Con respecto al argumento de la enseñanza magisterial, algunos sostienen que a pesar de las recientes declaraciones enfáticas de Juan Pablo II y el Cardenal Ratzinger, la pregunta sigue siendo abierta para los católicos. A esto se debe responder que las más altas autoridades doctrinales en la iglesia, el papa y el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, han dejado claro que en su juicio la cuestión está resuelta irrevocablemente. Como lo mencioné, el Papa, invocando su autoridad como sucesor de Pedro, declaró que la iglesia no tiene autoridad alguna para conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres y que este juicio debe ser sostenido definitivamente por todos los fieles. El término “celebrado definitivamente”, como se usa en los documentos del Concilio Vaticano II y en varias declaraciones oficiales de la Congregación para la Doctrina de la Fe, está reservado al tipo de consentimiento que se le dará a la enseñanza infalible. (Vea la nota 24 a continuación). Cualquier duda sobre la equivalencia de los dos términos se elimina con la respuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que explica que el término del papa “sostenido definitivamente” implica una infalibilidad.

10. Una objeción final, de carácter algo técnico, tiene que ver con la apelación del cardenal Ratzinger al magisterio ordinario y universal como base para la infalibilidad. Según el Concilio Vaticano II, el colegio de obispos no es infalible en su enseñanza cotidiana, excepto cuando los obispos sostienen por unanimidad que los fieles están obligados a dar su consentimiento definitivo a una doctrina particular. ¿Se ha establecido esta unanimidad en el presente caso? Por lo que parece, los obispos no han sido encuestados por cuestionarios como los que circulaban los Papas Pío IX y Pío XII, respectivamente, antes de sus definiciones de los dogmas de la concepción inmaculada y la suposición.

En respuesta, podemos decir, en primer lugar, que el consenso del episcopado actual no se aduce como el único motivo para la infalibilidad en el presente caso. La certeza y la irreversibilidad derivan de los datos bíblicos, tradicionales y teológicos en combinación con el consenso del magisterio contemporáneo. Con respecto a este último componente, debemos reconocer que la Santa Sede ha tomado sondeos y está mejor posicionada para conocer la mente del episcopado mundial que los teólogos que han planteado preguntas críticas. Finalmente, debe notarse que la enseñanza del papa es un ingrediente decisivo en el magisterio universal y ordinario. Hablando en nombre del colegio episcopal, el sucesor de Pedro puede solidificar el consenso con su propia interpretación autoritaria de él,

Si la decisión de “Ordinatio Sacerdotalis” se debe aceptar por un motivo de fe, todavía se puede discutir legítimamente. El Papa y el cardenal no han pedido un acto de fe divina o teológica, sino simplemente un firme asentimiento. Pero en la medida en que este consentimiento se debe dar a una enseñanza contenida en el depósito de la fe, parece difícilmente distinguible de un acto de fe. Sin embargo, el estado de fideicomiso de la doctrina no se ha enseñado tan claramente que se pueda acusar a los que no lo acepten de herejía. Hasta el momento no se han aplicado sanciones canónicas contra los disidentes, pero si “rechazan de manera pertinente” la enseñanza, sin duda se harían responsables de una “pena justa” en virtud del derecho canónico (Canon 1371.1).Dulles: “Según el primero y el segundo Concilio Vaticano, Cristo equipó a la iglesia con una oficina de Petrine precisamente para evitar que el pueblo de Dios o el episcopado caiga en discordia”.tuitea esto

Si se comparan los fundamentos de esta enseñanza con la evidencia dada para las doctrinas católicas, como la concepción inmaculada, la suposición y la infalibilidad papal, las bases bíblicas y tradicionales para la no subordinación de las mujeres parecen ser más firmes. Esta doctrina está sólidamente fundamentada en las Escrituras. Desde los primeros siglos, ha estado en posesión pacífica en todo el cristianismo católico; se ha observado constantemente en la práctica de la iglesia, confirmada por el derecho canónico y por el acuerdo prácticamente unánime de los padres y los médicos que han tratado la cuestión.

El hecho de que uno acepte los recientes pronunciamientos de la Santa Sede sobre esta cuestión depende en gran medida del grado en que uno confía en la oficina de enseñanza autorizada. A mi juicio, en asuntos como este, donde se pueden hacer argumentos plausibles para opiniones contrarias, es imperativo tener una autoridad doctrinal capaz de resolver el asunto. Según el primero y el segundo Concilio Vaticano, Cristo equipó a la iglesia con una oficina de Petrine precisamente para evitar que el pueblo de Dios o el episcopado cayeran en la discordia.

La decisión de ciertas iglesias anglicanas de admitir mujeres al sacerdocio funcionó como un catalizador, dando una nueva urgencia a la cuestión dentro del catolicismo romano. Muchos católicos y no católicos comenzaron a preguntar si la Iglesia católica podría no seguir su ejemplo. Si el magisterio hubiera permanecido en silencio, algún obispo podría haberse aventurado a ordenar a una mujer, afirmando que la ordenación era válida por la ley divina, como ocurrió en la Iglesia Episcopal hace unos 25 años. El tema debía aclararse, y solo el papa, hablando en comunión con el colegio de obispos, estaba en condiciones de hablar con plena autoridad.

Algunos católicos opinan que las autoridades no deberían haber hablado hasta que surgió un consenso a través de una discusión libre en la iglesia. Sin embargo, la evidencia no sugiere que un período más largo de debate sin restricciones hubiera producido un consenso o promovido los intereses de la verdad. La opinión pública en la iglesia puede ser fácilmente influenciada por tendencias seculares e ideologías que son ajenas a la auténtica herencia católica. Al igual que en cuestiones de ética sexual, también en el tema de género y sacerdocio, el clima contemporáneo de opinión es predominantemente hostil a la herencia bíblica y católica. Si la iglesia cediera a las presiones de la opinión pública y la corrección política, traicionaría su misión y perdería su capacidad de hablar proféticamente al mundo.

No pretendo sugerir que la iglesia debería emprender un curso de anti-feminismo. Los papas recientes, comenzando con Juan XXIII, han considerado la emancipación de las mujeres como uno de los “signos de los tiempos” a través de los cuales Dios continúa hablando a la iglesia hoy. (Vea la nota 25 a continuación.) Pero los signos de los tiempos deben ser discernidos, de acuerdo con el Concilio Vaticano II, a la luz del Evangelio, según la interpretación de la iglesia viviente. (Ver nota 26 abajo).Dulles: “Si bien la dignidad igualitaria de hombres y mujeres está claramente establecida en la enseñanza oficial, queda por demostrar cómo el verdadero valor y los talentos de las mujeres se pueden respetar y utilizar adecuadamente si las mujeres no son elegibles para órdenes sacerdotales y episcopales. La pregunta si las mujeres pueden ser ordenadas para el diaconado requiere una mayor exploración “.tuitea esto

En el curso de la historia, las nuevas y válidas ideas sobre las realidades sociales han generado con frecuencia movimientos radicales que subvierten los valores de la civilización cristiana. Por ejemplo, la doctrina de los derechos humanos que surgió en el siglo XVIII dio origen a excesos como el jacobinismo de la Revolución Francesa. Tales excesos, sin embargo, no niegan las verdades que se encuentran en la base de los movimientos mismos. En la Constitución de los Estados Unidos y su Declaración de Derechos, tenemos una afirmación moderada de los derechos humanos que se pueden reconciliar con la herencia cristiana. El movimiento actual para una alteración de la enseñanza de la iglesia sobre la ordenación de las mujeres no es necesariamente un signo de feminismo radical, ya que algunas feministas radicales rechazan toda la idea del sacerdocio ordenado. mientras que otros sostienen que una iglesia de mujeres puede ordenar a sus propios sacerdotes sin tener en cuenta la doctrina oficial. El feminismo moderado, evitando tales extremos, puede ser un movimiento saludable y prometedor en la iglesia. Puede promover la dignidad y el estatus de las mujeres en fidelidad a la tradición católica, respetando las Escrituras y respetando el magisterio vivo, que habla con la autoridad de Cristo. En la fe, podemos estar seguros de que tal curso será el más fructífero para que tanto hombres como mujeres puedan realizar sus mayores potencialidades. que habla con la autoridad de cristo. En la fe, podemos estar seguros de que tal curso será el más fructífero para que tanto hombres como mujeres puedan realizar sus mayores potencialidades. que habla con la autoridad de cristo. En la fe, podemos estar seguros de que tal curso será el más fructífero para que tanto hombres como mujeres puedan realizar sus mayores potencialidades.

Aún se pueden plantear preguntas legítimas. Debido a que la evidencia bíblica e histórica es compleja y en algunos puntos oscura, pueden surgir dudas sobre el significado y la fuerza de ciertos textos de las Escrituras y los padres de la iglesia. El llamado argumento “icónico” o “simbólico”, en las formas propuestas hasta ahora, puede necesitar refinamiento para aumentar su fuerza persuasiva. En cuanto a la enseñanza del magisterio, queda por aclarar si la doctrina debe ser creída por un acto de fe divina y católica. Sería deseable que se ofreciera más información sobre el pensamiento de los obispos de todo el mundo y el carácter vinculante que atribuyen a la doctrina. Si bien la igualdad de dignidad entre hombres y mujeres está claramente establecida en la enseñanza oficial, queda por mostrar cómo el verdadero valor y los talentos de las mujeres pueden ser adecuadamente respetados y utilizados si las mujeres no son elegibles para órdenes sacerdotales y episcopales. La pregunta de si las mujeres pueden ser ordenadas al diaconado requiere una mayor exploración. Es posible que se requiera más estudio para determinar si las mujeres pueden tener jurisdicción y, de ser así, en qué condiciones. En mi opinión, una discusión calmada y abierta de temas como estos no solo es legítima sino que, si se lleva a cabo sin ninguna crítica, podría aclarar y promover la doctrina de la iglesia.

Las conclusiones de este documento se pueden resumir en cuatro breves declaraciones:

1. En vista de la fuerza del argumento convergente y la autoridad de la oficina papal, los católicos pueden y deben dar el pleno consentimiento que el Papa ha pedido.

2. Debido a que la enseñanza oficial va en contra del clima de opinión prevaleciente y debido a las objeciones plausibles que se han difundido ampliamente, es inevitable que un número significativo de católicos en un país como el nuestro no lo consienta.

3. Quienes no estén de acuerdo con la enseñanza aprobada, mientras tienen derecho a proponer sus dificultades, deben abstenerse de tratar la cuestión como doctrinalmente indecisa y deben abstenerse de ejercer una defensa estridente. Las presiones para el cambio doctrinal en este punto serían inútiles e incluso perjudiciales, ya que provocarían contramedidas por parte de las autoridades de la iglesia. El resultado neto sería dividir la iglesia contra sí misma.

4. El liderazgo pastoral de la iglesia, reconociendo la complejidad de los problemas teológicos y la inevitabilidad de los puntos de vista disidentes, debe ser paciente con los católicos que se sienten incapaces de aceptar la posición aprobada. Al asegurar la integridad de la doctrina católica, los obispos deben mostrar comprensión por los disidentes que muestran buena voluntad y evitan conductas disruptivas. Sin embargo, tal consideración pastoral no debe tomarse como una licencia para impugnar o poner en duda la tradición de la iglesia, como lo confirman los recientes pronunciamientos de peso excepcional.

Dulles: “El liderazgo pastoral de la iglesia, reconociendo la complejidad de los problemas teológicos y la inevitabilidad de las opiniones disidentes, debe ser paciente con los católicos que se sienten incapaces de aceptar la posición aprobada”.tuitea esto

Notas

(1) Juan Pablo II, “Ordinatio Sacerdotalis”: Carta apostólica sobre la ordenación de mujeres, Orígenes 24 (9 de junio de 1994): 49-52; cita del 51.

(2) Ver Emmanuel Doronzo, Tractatus Dogmaticus de Ordine 3 (Milwaukee: Bruce, 1962), 406-16; Haye van der Meer, ¿ Mujeres sacerdotes en la iglesia católica? (Filadelfia: Temple University Press, 1973), 46-99; Manfred Hauke, ¿ Mujeres en el sacerdocio? (San Francisco: Ignacio, 1986), 404-68.

(3) El período desde la Reforma no se ha estudiado extensivamente, pero se dan algunas indicaciones en Ludwig Ott, Handbuch der Dogmengeschichte vol. 4 , Parte 5, “Das Weihesakrament” (Friburgo: Herder, 1969), 165-66. Véase también Hauke, ¿ Mujeres en el sacerdocio? 468.

(4) Congregación para la Doctrina de la Fe, “Donum Veritatis”: Instrucción sobre la vocación eclesial del teólogo, 30, Origins 20 (5 de julio de 1990): 117-26, en 123.

(5) Concilio de Trento, Sess. XXII, Decreto sobre el sacrificio de la misa, Canon 2 (DS 1752); Sess XXIII, Doctrina sobre el Sacramento del Orden, cap. 1 (DS 1764).

(6) Juan Pablo II, “Dominicae Cenae”: Misterio y adoración de la Sagrada Eucaristía, 2, Orígenes 9 (27 de marzo de 1980): 653-66, a 655.

(7) Congregación para la Doctrina de la Fe, “Inter Insigniores”: Sobre la admisión de mujeres al sacerdocio ministerial, 4, Orígenes 6 (3 de febrero de 1977): 519-24, en 521. El Cardenal Ratzinger hace énfasis en la mismo punto en su comentario sobre “Ordinatio Sacerdotalis”, “Grenzen Kirchlicher Vollmacht”, “Internationale Katholische Zeitshrift: Communio” 23 (1994): 337-45, esp. 340-41.

(8) Pontificia Comisión Bíblica, “¿Pueden las mujeres ser sacerdotes?” Orígenes 6 (1 de julio de 1976): 92-96; citas de 95 y 96. Según una nota del editor, los miembros en la sesión plenaria de la comisión votaron 12-5 que los fundamentos bíblicos por sí solos no son suficientes para impedir la posibilidad de ordenar a mujeres.

(9) En la literatura exegética reciente, algunos argumentan que una mujer llamada Junia figura entre los apóstoles en Romanos 16: 7. De acuerdo con la Versión Estándar Revisada, el texto dice: “Saluden a Andrónico y Junias, mis parientes y mis compañeros de prisión; son hombres notables entre los apóstoles, y estaban en Cristo antes que yo ”. Aunque los mejores manuscritos griegos le dan el nombre de Junias en forma masculina, es posible seguir una lectura minoritaria, en cuyo caso Andronicus y Junia probablemente serían una equipo de marido y mujer. Es discutible si están siendo nombrados como apóstoles o simplemente designados para disfrutar de una alta reputación entre los apóstoles. Si ellos mismos son nombrados como “apóstoles”, el término “apóstol” no se usa aquí en el sentido de aquellos que habían visto al Señor y habían sido comisionados oficialmente como testigos del Evangelio, pero en un sentido amplio del término como misioneros itinerantes. Ver francis martinThe Feminist Question (Grand Rapids: Eerdmans, 1994), 100, y Manfred Hauke, Forum Katholische Theologie 11 (1995): 270-98, a 287-88.

(10) La carta del papa Gelasio no trata directamente con la ordenación de las mujeres, pero en los motivos para rechazar el servicio de las mujeres en el altar, implícitamente enseña que las mujeres no pueden ser sacerdotes. Ver van der Meer, Mujeres Sacerdotes , 93; Hauke, ¿ Mujeres en el sacerdocio? 423.

(11) Ver Hauke, ¿ Mujeres en el sacerdocio? , 445-68; Joseph A. Wahl, “La exclusión de la mujer de las órdenes sagradas”, resumen de disertación de ETS (Washington, DC: The Catholic University of America, 1959), 45-58.

(12) Ver Augustine Thompson, “Hildegard of Bingen sobre Género y el sacerdocio”, Church History 63 (1994): 349-64.

(13) Edith Stein, Collected Works, vol. 2 , “Ensayos sobre la mujer” (Washington, DC: ICS Studies, 1987), esp. pp. 82-85. El contexto histórico está bien explicado en Hilda C. Graef, The Scholar and the Cross: The Life and Work of Edith Stein (Westminster, Md .: Newman, 1955).

(14) Pablo VI, “Mujeres, discípulos y compañeros de trabajo”, Orígenes 4 (1 de mayo de 1975): 718-19.

(15) Pablo VI, Carta al Arzobispo Donald Coggan, 30 de noviembre de 1975; Orígenes 6 (12 de agosto de 1976): 131.

(16) Tampoco parece que las mujeres estén incluidas entre los “proistamenoi” (1 Tes. 5:12) y “hegoumenoi” (Hebreos 13: 7, 24). Ver Martin, Pregunta Feminista , 111.

(17) Tomás de Aquino, Summa Theol. , Supl. 39.1.

(18) Inocencio III, Carta del 11 de diciembre de 1210 a los obispos de Palencia y Burgos, incluida en “Corpus Iuris, Decret”. Lib. 5, tit. 38, De Paenit., Cap. 10 Nova; ed. A. Friedberg, vol. 2, Col. 886-87; citado en “Inter Insigniores”, Nota 11.

(19) Juan Pablo II, “Mulieris Dignitatem”: Sobre la dignidad y la vocación de la mujer, 26; Orígenes 18 (6 de octubre de 1988): 261-83, a 279.

(20) Ver especialmente su “Carta a las mujeres” escrita en preparación para la Conferencia Mundial sobre la Mujer de las Naciones Unidas en septiembre de 1995; Texto en Orígenes 25 (27 de julio de 1995): 137-43.

(21) Ver la Nota 14 arriba.

(22) Text in Origins 19 (8 de junio de 1989): 64.

(23) Ratzinger, “Grenzen Kirchlicher Vollmacht”, 344-45.

(24) Vaticano II, “Lumen gentium” 25; profesión de fe de 1989 (Orígenes 18 [16 de marzo de 1989] 661, 663, en 663); “Donum Veritatis”, 16, p. 121.

(25) Juan XXIII, “Pacem in Terris”, 41; texto en Joseph Gremillion, ed., El Evangelio de la Paz y la Justicia (Maryknoll, NY: Orbis, 1976), 209-10.

(26) Vaticano II, “Gaudium et Spes”, 4.

/www.americamagazine.org/faith/2019/05/24/avery-dulles-women-and-priesthood-1996

Advierte padre Solalinde que crecen discriminación y criminalización hacia migrantes


Viven riesgos de violencia y explotación; pide apoyo de la Iglesia Católica

Foto Mariano Soriano

El padre Alejandro Solalinde advirtió que la discriminación y la criminalización hacia los migrantes han incrementado por la propaganda negativa impulsada por Estados Unidos, con lo cual, en sus lugares de origen no los quieren, en los de tránsito no los tratan bien y en los de destino, a donde quieren llegar, tampoco los quieren.

Consideró que falta la intervención y acción de los obispos, pues aunque tienen más de 113 albergues, ante las reacciones que hacen más caso a las opiniones xenófobas de Estados Unidos la Iglesia necesita redoblar esfuerzos para hablar con la gente. La jerarquía católica, enfatizó, tiene un papel fundamental.

“Estoy pidiendo que parte de la jerarquía redoble esfuerzos para que haga su parte en un esfuerzo mayor; por ejemplo, aquí en Toluca que yo sepa no tenemos una casa del migrante, fuera de la que tenemos nosotros en Pilares y es necesario, yo mismo le pedí al señor Obispo, hablé con él, dijo que no era necesario.

SOCIEDAD

¿Padre Solalinde en contra de Ramos? Lo tacha de “agresivo y altanero”

“Yo digo que sí es necesario, cómo no, y es más, hasta le pediría desde aquí que si quiere no ponga casa del migrante, pero que le diga a nuestros queridos sacerdotes, del cual yo formo parte, de este clero, que abran sus parroquias, que abran sus templos a los hermanos migrantes, que no haya casa del migrante, pero que cada parroquia sea una casa del migrante.

Durante el Conversatorio: “Migración y Derechos Humanos” organizado por la diputada Mónica Álvarez Nemer de Morena llamó a redoblar esfuerzos en zonas de llegadas de migrantes y dijo que la Ciudad de México tiene una Ley de Interculturalidad y falta hacerlo en la entidad y tener legislaciones locales migrantes.

Acusó al sistema capitalista de hacernos materialistas y de comercializar a los migrantes y sostuvo que de las cientos de denuncias por delitos graves contra migrantes solo una ha quedado: lal de un joven de Nicaragua que denunció delitos en migración y ha sido víctima de vejaciones.

SOCIEDAD

Pide padre Solalinde cambio de raíz en migración

Todo México es riesgo

El sacerdote y defensor de derechos humanos aseguró que en México ya no hay rutas de riesgo, pues en todo el país es peligroso para ellos y nunca como ahora ha habido tantas personas traficadas, aunque se han colocado filtros.

Dijo que en estos momentos se viven éxodos interminables donde los migrantes están en riesgo de violencia y de explotación. La mayoría de quienes pasan por México vienen de Honduras, Salvador, Guatemala y Nicaragua. Planteó que impulsan un Plan de Desarrollo Integral y aseguró que los únicos que van a rescatar el campo son los migrantes, pues son gente buena que sabe trabajar.

Aclaró que se vive una revolución, pero los migrantes son vulnerables, pues encuentran un tránsito peligroso y tienen un destino incierto, pero también son una gran oportunidad que hay que aprovechar. “Ellos somos nosotros”, afirmó.

Guardia nacional

Sobre la guardia nacional, Alejandro Solalinde dijo que no hay otro recurso más que aceptarla como un mal menor, pues ya ha sido aprobada. Las policías fueron infiltradas, pero en esa guardia la infiltración será más difícil. “Pero no tenemos otro camino”, puntualizó.

SOCIEDAD

Guardia Nacional, mal necesario por corrupción en policías locales: Solalinde

Ante el anuncio de que están por abrirse la asesoría y preparación para las policías pidió al presidente, Andrés Manuel López Obrador que no hagan la asesoría sin contar con el consejo de las mujeres.

Feminicidios

El padre Solalinde advirtió que en la entidad hay factores que mantienen el patriarcado, pues la Iglesia es machista y está en entredicho en cuestión de derechos humanos mientras no reconozca a las mujeres. Lamentó que la iglesia no ha realizado una marcha para protestar por los feminicidios, aun cuando cada día matan a 10 mujeres “¿Por qué no reaccionan? Esto no es normal”, reprochó.

http://www.elsoldetoluca.com.mx/local/advierte-padre-solalinde-que-crecen-discriminacion-y-criminalizacion-hacia-migrantes-3668696.html

Anteriores Entradas antiguas Siguiente Entradas recientes

A %d blogueros les gusta esto: