COLOMBIA.Mal comienzo: Por: Carlos Villalba Bustillo


OPINIÓN

En 48 horas Duque cambió el tono conciliador de las dos señales de unidad y desprevención del 17 de junio, por la animosidad contra el proceso de paz

Por:  Junio 22, 2018
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Mal comienzo

Empalme Santos-Duque: Dr. Duque, deje la obcecación de tronchar una paz que no es de Santos, sino de Colombia. Foto: Presidencia

Dos señales que parecían muy claras. Una: “Voy a entregar todas mis energías por unir al país”; otra: “No tengo ni tendré odios hacia ningún colombiano”, se desvanecieron a menos de 48 horas de la elección presidencial. Ambas pugnaban con el divisionismo, la polarización y el sectarismo encarnados en el ex presidente Uribe. El desvanecimiento se produjo cuando el presidente electo, cuyo mandato se inicia el 7 de agosto próximo, adelantó su posesión para pedirle al Congreso que aplazara de nuevo la aprobación del Código de Procedimiento de la JEP. Mal comienzo. ¿Actuó motu proprio? ¿O captó Uribe las dos señales e hizo valer su autoridad de jefe? La directora de campaña, Alicia Arango, tuiteó y dijo: “Duque es el presidente pero no hay que olvidar que Uribe es el jefe”. Como que tuvo razón Alicia.

Creí que Duque habló así porque había leído bien el resultado electoral: ocho millones por Petro y novecientos mil por el voto en blanco son, casi, otra media Colombia que pensó y votó distinto de lo que él y su partido propusieron. Sería peligroso desestimar ese potencial que se pronunció contra los rencores y el egocentrismo de un expresidente y un presidente que no estuvieron, durante dos períodos presidenciales, a la altura de su preeminencia. El país que imaginamos diferente el 18 de junio seguía siendo el mismo país de Santos y Uribe, no el de la generación de Duque.

La caprichosa animosidad contra el proceso de paz subsiste y ahora con el respaldo de cuatro partidos que lo avalaron en el Congreso. Lo confirmó la decisión condicionada del martes pasado, a petición de un Duque ya no tan conciliador como el de las dos señales de unidad y desprevención del 17 de junio. Comprometerá el mandatario electo un tiempo precioso e indispensable para ocuparse en las tantas iniciativas que anunció para racionalizar el gasto, financiar la inversión pública, revitalizar el fisco nacional luchando contra la evasión, reincorporar el campo a un enfoque integral del desarrollo armónico y frenar la corrupción que pudrió al país.

Cualquier revisión de los acuerdos basada en el desdoblamiento del mismo Estado contra una política suya, alteraría la concordia que, pese a las bandas criminales, a los disidentes de las Farc y al Eln, se viene respirando desde diciembre de 2016 con el respaldo de la Comunidad Internacional y de los organismos multilaterales. Además, ya la contraparte advirtió que se sentaría a escuchar y hablar, pero sin renegociar. La paz se hizo entre dos enemigos y hay uno antojado de bloquearla, unilateralmente, sin pensar en una factura cuantiosa de la historia.

Las consideraciones anteriores son tanto más importantes cuanto que viene en camino otro proceso de paz con el Eln, un grupo ilegal que no querrá negociar si una de las condiciones es dejarlo sin las prerrogativas que supone el cambio de la guerra por el ejercicio de las libertades y los derechos democráticos, como siempre que los gobiernos y la subversión se han sentado a dialogar y entenderse, con fines de elegibilidad y justicia transicional. Así lo hizo Uribe con los paramilitares a través de su ley de Justicia y Paz y con amnistía para el grueso de los desmovilizados. Es ponderosa la responsabilidad que le cayó encima al doctor Duque y serán de él, y de nadie más, los aciertos y los fracasos.

 

La doctrina joseobduliana según la cual lo que hay en Colombia
es terrorismo y no insurgencia guerrillera,
que Uribe se tragó sin beneficio de inventario, fue desbaratada por los hechos

 

 

La doctrina joseobduliana según la cual lo que hay en Colombia es terrorismo y no insurgencia guerrillera, que Uribe se tragó sin beneficio de inventario, fue desbaratada por los hechos. Váyase mejor el doctor Duque con todo por las soluciones que ofreció y otras que, como la amenaza nicaragüense contra nuestra soberanía en el Caribe, son realidades más serias y costosas que la obcecación de tronchar una paz que no es de Santos, sino de Colombia. La postración de la Justicia es otro capítulo que no podrá abordarse a la ligera, y que requerirá insomnios y roturas de cabeza para recomponerla.

Serán los ojos, el talante y el talento del nuevo mandatario los que le inspiren el diagnóstico y el tratamiento para una sociedad anarquizada por el comején clientelista y corruptor que la empeoró en los doce años de vigencia del articulito reformado en 2004.

Aun cuando no pertenecen a la generación del doctor Duque, le tocará tirar a cara y sello el nombramiento de embajador en Francia entre Plinio Apuleyo Mendoza y Jaime Castro.

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¿PODRÁN NUESTROS LIDERES RELIGIOSOS EL VALOR DE HABLAR?


NCR llamadas para los Obispos de hablar

Podrán nuestros líderes religiosos tienen el valor de hablar?   Un artículo NCR hoy llama a los obispos católicos para hablar de: hacer sonar la bocina, obispos, estamos esperando.  https://www.ncronline.org/news/opinion/editorial-sound-horn-bishops-were-waiting .

Las mujeres en la iglesia siguen liderando el camino. Los sacerdotes católicos romanos de las mujeres y los miembros de la Sala Superior Incluido Comunidad Católica de Albany, Nueva York se están uniendo a los movimientos de base como el cambio de decisiones en sus comunidades. Esta caricatura apareció en la gaceta diaria Periódico (Schenectady, Nueva York) e inmediatamente, los mensajes de correo electrónico comenzó a volar en protesta.

Acción ciudadana de Nueva York publicó este mensaje: Estamos pidiendo a todos a llamar Jefe de Redacción, Miles Reed, al 518-395-3106 y editor, John DeAugustine al 518-395-3051.

Nuestro mensaje es: No aceptamos la publicación, y la perpetuación, del racismo. Exigimos el reconocimiento de que el ataque atroz contra los inmigrantes y personas de color y una disculpa publicada por el dibujo animado creado por Tom Stiglich y publicado el miércoles 20 de junio de, 2018.

Necesitamos que todos llamar y no dejar que este tipo de estereotipos vicioso siga pasando. Las mujeres líderes están tomando medidas en cuestiones locales, nacionales y globales. Estamos hablando fuera! ¿Cuándo vamos a saber de los obispos?

¿Qué diaconado femenino?


Las católicas de EEUU apoyan la reintroducción del diaconado femenino

(Antonio Duato).- Iglesia Viva acaba de publicar en su web el número 274 con el título: Diaconado femenino: oportunidad o riesgo.

Efectivamente, el papa creó una comisión para su estudio y es posible que pronto se restaure esta institución. Para algunos esto puede representar un riesgo, el de dar un caramelito a mujeres que acepten el ver confirmadas algunas funciones que ya ejercen (de servicios sociales y de ministros extraordinarios de algunas liturgias y sacramentos), pero quedando siempre excluidas de la igualdad en el acceso al orden sagrado y gobierno jerárquico.

Sin embargo, las mujeres que escriben en este número (Phyllis Zagano, miembro de la comisión, Serena Noceti, Marilú Rojas, Olga Lucía Álvarez Benjumea, Christina Moreira Vázquez, mujeres sacerdotes católicas las dos últimas , Filo Hirota, quien hizo la pregunta decisiva al papa Francisco, Adelaide Baracco y el recuerdo de lo que hace años ya decía Marie de Gournay) siguen viendo en esa institución la ocasión para abrirse a la única decisión que la Iglesia tiene que adoptar de una vez para siempre y para la que SÍ que está autorizada, digan lo que digan: establecer igualdad de sexos en todo lo que se refiere a todos los asuntos de gobierno jerárquico y sacramentos.

¡Bienvenido todo lo que sirva para allanar el camino hacia ello! ¡Ay de medidas que confirmen el cierre de puertas para bautizadas, solo por el hecho de ser mujeres!

El número ha sido coordinado por Roberto Casas y Montserrat Escribano. Y en él escribe un documentado artículo sobre la historia del diaconado femenino el profesor de Comillas, Fernando Rivas.

Entra en la página web de Iglesia Viva, mira el sumario del número y pídelo completo o suscríbete.

COLOMBIA: DENUNCIAMOS HECHOS OCURRIDOS EN TRUJILLO-VALLE


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HECHOS OCURRIDOS TRUJILLO 2018 VER 2

Indemnizaciones por abusos sexuales: el tsunami de demandas que podría enfrentar la Iglesia católica.


por  21 junio, 2018

Indemnizaciones por abusos sexuales: el tsunami de demandas que podría enfrentar la Iglesia católica
Muchas de las víctimas que se entrevistaron con los enviados papales, Charles Scicluna y Jordi Bertomeu, ya se están preparando para presentar demandas civiles una vez que terminen los procesos penales. El Arzobispado de Santiago es uno de los blancos para solicitar reparaciones económicas, pero también colegios que taparon delitos, como asimismo congregaciones y hasta el Estado Vaticano.

No es un plan, pero sí una aspiración que se repite con más fuerza que nunca entre las víctimas abusadas por sacerdotes y que, ante los enviados especiales del Papa, Jordi Bertomeu y Charles Scicluna –en su último paso por Chile–, expusieron los delitos que sufrieron: lograr compensaciones económicas después de largos procesos judiciales que se ocultaron y tardaron años en salir a la luz. “La gente que ha sido abusada cuando niña, después de 30 o más años, son personas que ven deteriorada su vida, hay una carga muy grande, un peso enorme que enferma”, relata una de las víctimas que ya prepara con su abogado una estrategia para pedir reparación económica a la Iglesia.

Aunque en Chile sería un hecho inédito, el resto del mundo ya se acostumbró a que, después del reconocimiento de estos delitos, las indemnizaciones sean un paso obvio. En Vermont, Estados Unidos, la institución pagó cerca de 18 millones de dólares a 26 ex monaguillos que denunciaron haber sido víctimas de abusos sexuales, y la Oficina de Coordinación de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK) se ha hecho cargo de miles de solicitudes de demanda por casos de abuso sexual.

A fines de mayo y días después de que el arzobispo de Adelaida, Australia, Philip Wilson, fuera encontrado culpable de encubrimiento a un cura que cometió abusos hace cinco décadas, la Iglesia católica de ese país anunció que se sumará al plan nacional de víctimas de pederastia. El programa entregará cerca de 200 mil dólares a cada persona afectada y es uno de los ejemplos que son observados desde Chile. “Creo que la experiencia australiana es digna de imitar y es lo que hemos estado diciendo nosotros hace tiempo. El informe australiano propuso una cierta compensación económica y nosotros hemos pensado en cerca de 200 millones de pesos por víctima en Chile”, dice Jaime Concha, uno de los afectados por el llamado “caso Maristas”.

Para quienes han atendido casos de pederastia relacionados con el clero, debiera existir un camino común en la reparación de los afectados: después del ataque sexual, la manipulación de conciencia, el sometimiento en silencio y secreto, pueden pasar entre 20 y 70 años para la divulgación, tiempo en que la vida de una persona se hace trizas. “La reparación es una etapa ineludible de estos procesos de denuncia, y están estrechamente relacionados con la sanación”, comenta otro afectado.

Las víctimas analizan apuntar las indemnizaciones no solo al Arzobispado, sino también a todos quienes permitieron, encubrieron y ocultaron los abusos por tantos años. En este sentido, se evalúa presentar demandas civiles contra el Estado Vaticano, colegios donde se cometieron abusos, congregaciones religiosas que los ampararon y también obispados.

En el viaje realizado anteriormente por Bertomeu y Scicluna, este tema fue profusamente abordado con las víctimas. De hecho, en una de las reuniones que sostuvo con los afectados que estudiaron con los Hermanos Maristas, el obispo de Malta les recordó a los denunciantes que podían acudir a la justicia civil y denunciar los hechos, además de pedir compensaciones económicas.

En el acta de reunión que se registró en febrero, Scicluna incluso instó a denunciar civilmente los hechos y apuntó al Código de Derecho Canónico y algunos de sus artículos. “El canon 128 CIC permite solicitar la compensación económica. También como apoyo, canon 1399 CIC, no obstante su prescripción de 3 años y no permitir una pena perpetua, aunque se puede pedir a la Santa Sede que sean derogados ad casum”, publicó en ese momento Radio Bío Bío.

Una de las víctimas que se reunió en esta visita con los enviados del Papa precisa que “claramente hay una diferencia entre Scicluna y Bertomeu”. Y eso quedó claro en las declaraciones que realizaron ambos sobre este tema. En una entrevista, Bertomeu dijo abiertamente que debería existir una reparación para las víctimas: “La Iglesia, siempre que se solicita un proceso canónico, evidentemente tiene que haber una reparación”.

Una de las demandas civiles que se han presentado hasta el momento es la de las víctimas de Fernando Karadima: James Hamilton, José Andrés Murillo y Juan Carlos Cruz pidieron $450 millones y disculpas públicas por los actos de encubrimiento de la Iglesia católica y, aunque esa demanda fue rechazada por la justicia, el tema podría entrar a tabla en cualquier momento en la Corte de Apelaciones. “Lo que se va a resolver es esa demanda contra el Arzobispado de Santiago y su responsabilidad en los abusos de Karadima. No hay demanda contra el Vaticano. En su momento evaluamos el tema, pero optamos por demandar al Arzobispado”, aclara Juan Pablo Hermosilla, abogado de los demandantes.

Scicluna vs. Bertomeu

Al interior de la Iglesia el tema está siendo cada vez más verbalizado. No solo porque los ejemplos, como el de Australia, pueden empujar a un tsunami de petición de indemnizaciones, sino porque, en su paso por Chile, el tema debió ser abordado públicamente por los enviados del Papa.

En la primera conferencia de prensa ofrecida por Scicluna y Bertomeu, el director de Comunicaciones del Arzobispado, Cristián Amaya, señaló que “si hay que pagar indemnizaciones se hará. Vamos a prestar toda la ayuda necesaria para esclarecer si hay delitos”. Sin embargo, al interior de la Iglesia no es completamente compartida la fórmula que debiera usarse para responder a esas demandas.

Una de las víctimas que se reunió en esta visita con los enviados del Papa precisa que “claramente hay una diferencia entre Scicluna y Bertomeu”. Y eso quedó claro en las declaraciones que realizaron ambos sobre este tema. En una entrevista, Bertomeu dijo abiertamente que debería existir una reparación para las víctimas: “La Iglesia, siempre que se solicita un proceso canónico, evidentemente tiene que haber una reparación”.

Pero Scicluna fue más cauto en eso e insistió en el mismo argumento que ha esgrimido la Iglesia católica chilena hasta el momento, es decir, que el culpable sea quien pague. “El principio es de la responsabilidad personal de un delito. Quien es culpable de un delito debe hacer resarcimientos, no es la comunidad eclesial”, sentenció, cerrando así la puerta a la posibilidad de que sea el propio Estado Vaticano el que se haga cargo de la reparación económica de las víctimas.

Una de las últimas medidas que tomaron los enviados papales en Chile fue establecer un servicio de escucha, sobre todo para aquellos casos que ellos no pudieron abordar. Se trata de un servicio en el que participarán casi todos los miembros actuales del Consejo para la Prevención de Abusos de la Conferencia Episcopal, a excepción del obispo de San Bernardo, Ignacio González, quien fuera duramente rechazado en ese cargo por la víctimas.

Respecto a plantear reparaciones económicas en ese nivel del proceso, la coordinadora de esa instancia, Pilar Ramírez, indicó que ellos no podrían, como servicio, señalar si es necesario reparar y cuál podría ser el monto, pero aseguró que, cuando sea necesario, “se tendrá que hacer”.

http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2018/06/21/indemnizaciones-por-abusos-sexuales-el-tsunami-de-demandas-que-podria-enfrentar-la-iglesia-catolica/

En la ciudad de Calvino. Visita ecuménica de Francisco


21.06.18 | 15:24.

Francisco ha venido a Ginebra para dialogar con diversos grupos protestantes, y en especial con los “calvinistas” (reformados, presbiterianos, hugonotes…), cuyo origen está vinculado a la “reforma” de esta ciudad suiza, donde Calvino ejerció su autoridad “teocrática”.

Se le llamó el “ginebrino” (aunque era francés del norte), porque se estableció en Ginebra, creando allí el más significativo de los “estados” nuevo, de tipo popular y dictatorial. Era un hombre intenso, un duro intelectual… y muchos le acusaron y le siguen acusando de intransigente y violento, incluso de sanguinario (por su forma de humillar y ejecutar por ejemplo a M. Servet).

Pero fue, al mismo tiempo, un gran pensador… y todavía se leen con provecho sus Instituciones Cristianas y sus Comentarios bíblicos… Por otra parte, su visión político-social ha sido influyente, no sólo en Suiza sino en varias partes de Francia e Inglaterra y, sobre todo, en Escocia, y después en Estados Unidos (en una línea que, conforme a la visión de M. Weber influyó bastante en la creación del capitalismo moderno).

Calvino no fue muy dialogante en su vida con algunos de sus adversarios como Servet (ni con los “papistas”), pero sus propuestas teológicas, eclesiales e incluso económicas ejercieron un gran influyo en el desarrollo de la modernidad, y son fundamentales para entender el mundo actual.

Por otra parte, Ginebra, la ciudad donde él impuso su teocraciaha venido a convertirse con el tiempo en metrópoli de pactos, de diálogos y encuentros… en un tipo de Vaticano Protestante, lugar de referencia para el Consejo Mundial de las Iglesias y para diversos tipos encuentros ecuménicos (siendo, al mismo tiempo, ciudad del Dinero).

Allí ha venido Francisco, para aceptar e impulsar el diálogo, desde la “patria” de Ginebra, donde hay un gran letrero que dice Post Tenebras Lux, tras la tinieblas del “papismo” llegó la luz de los reformadores…

Aquel lema es hoy en parte una historia pasada (para calvinistas y católicos), pues tanto Papa Francisco como muchos líderes “protestantes” quieren hoy abrir en Ginebra (y no sólo en Roma) un resquicio para que penetre en el mundo la Luz del Evangelio.

Deseamos esa luz de Dios para Francisco y para todos los representantes de las iglesia, en Ginebra que (por su mismo espíritu calvinista recreado…) ha venido a convertirse en una de las capitales del diálogo y encuentro entre grupos cristianos y no cristianos, entre pueblos y naciones (a pesar de que puede correr el riesgo de ser diálogo de ricos, en una capital de gran riqueza).

CALVINO, JEAN (1509-1564).
(Pikaza, Diccionario Pensadores Cristianos, Estella 2011, 167-170)

Reformador, teólogo y dirigente eclesial francés (Nacido en Noyon, Picardía, al norte de París), hijo de un abogado, al servicio del obispo. En torno al 1535 abrazó la Reforma de Lutero, proclamando la justificación por la fe y tomando la Biblia como único fundamento de la fe cristiana. Vivió en Ginebra (Suiza), donde impulsó la Reforma, en una línea propia y más radical, apareciendo así como fundador de la rama “reformada” (calvinista, prebiterana) del protestantismo.

1. Elementos básicos de su movimiento.

Calvino estableció en Ginebra una “teocracia”cristiana, condenando incluso a muerte a los que a su juicio eran contrarios a los principios de la fe, como a . Servet, por ser anti-trinitario (cf. Castellio). Sus seguidores se llaman “calvinistas” (por su fundador), “reformados” (por la intensidad con que insisten en la reforma) y “presbiterianos” (porque niegan en principio la estructura episcopal de la Iglesia).

Calvino destacó la importancia de la fe pura, insistiendo mucho menos que Lutero en los sacramentos y en la jerarquía de la iglesia. Por eso abolió el episcopado, de manera que sus seguidores se establecieron como comunidades igualitarias y democráticas de seguidores de Jesús, dirigidas por unos “ancianos” o presbíteros, nombrados por las mismas comunidades (que han podido llegar a ser muy radicales y exigentes).

Los calvinistas se extendieron en diversas zonas de Francia, desde el País Vasco hasta Normandía, recibiendo el nombre de “hugonotes” y formando una especie de estado propio, dentro del Estado francés, pero fueron perseguidos y tuvieron que huir a vivir en un tipo de clandestinidad. Ellos se establecieron también, de un modo preferente, en Escocia, donde formaron una iglesia nacional.

Durante un tiempo tuvieron gran influjo en Inglaterra (en los años de Cromwell: 1653-1658), pero fueron perseguidos, precisamente porque sus ideales democráticos iban en contra de los poderes instituidos (de reyes y obispos). Muchos de ellos emigraron a los Estados Unidos, donde contribuyeron de manera radical al surgimiento de la democracia americana que, en su principio, resulta ejemplar (aunque sus aplicaciones posteriores puedan ser dictatoriales).

Los cristianos reformados o calvinistas han sido muy estrictos en la vida social, estableciendo comunidades intensa, de «cristianos puros». Ciertamente, ellos quisieron ser pacíficos, pero muchos se estructuraron de un modo militar, estableciendo fuertes dictaduras, aunque también han sido grandes promotores de la democracia. Su participación en las guerras religiosas de Francia e Inglaterra resulta sobradamente conocida. Desde →
M. Weber, suele afirmarse que los calvinistas han influido no sólo en el surgimiento de la democracia europea sino, sobre todo, en el nacimiento del espíritu moderno del capitalismo porque ellos han puesto de relieve la honradez en el trabajo, destacando la necesidad de una racionalización social en el plano de la producción y consumo de bienes.

En ese sentido, su religiosidad más intensa, fundada en el principio de responsabilidad personal, puede vincularse con el riesgo de una racionalización económica de la vida, donde la búsqueda del éxito venga a ponerse por encima del respecto a las personas y del amor a los pobres. Si esa hipótesis es cierta, el calvinismo se encuentra en la raíz de unos de los fenómenos más violentos de la historia moderna: el despliegue del capitalismo. De todas formas, más que por el posible influjo en la economía, el calvinismo ha sido importante en la historia del pensamiento cristiano por los grandes teólogos que ha suscitado. Entre los últimos quiero citar a → K.Barth y J. Moltmann, que han renovado de manera la teología de todas las iglesias.

Éstos son los cuatro puntos básicos de su enseñanza.

a. Pecado radical: Por la Caída de “Adán”, todos los hombres y mujeres nacen esclavizados por el pecado: no buscan el bien, ni aman a Dios, sino que tienden necesariamente a conseguir sus intereses, pecando siempre.

b. Predestinación particular. Dios escoge y llama desde toda la eternidad a los que él quiere salvar, por pura misericordia gratuita, sin contar con los méritos de los hombres.

c. Salvación limitada. Dios no llama a todos, sino a los que quiere. Por eso, a pesar de que en general puede desear la salvación universal, en concreto, sólo llama y ama a los que quiere, para atraerlos hacia sí, sin que los hombres puedan hacer nada por su parte (en esta línea, algunos calvinistas como K. Barth hablarán de una salvación universal).

d. Perseverancia de los elegidos. Los que han sido llamados por Dios en Cristo y ungidos por el Espíritu Santo no pueden abandonar la fe, ni perder la salvación. Todo está en las manos de Dios, que llama y salva a los que quiere, sin que los hombres y mujeres puedan oponerse a su decreto. Eso significa que Dios realizará su voluntad sin que nadie se le pueda oponer. Eso significa que los verdaderos creyentes están ya salvados.

2. Confesión de fe.

La obra fundamental de Calvino (Institutionis Christianae religionis, 1536) fue traducida al castellano por C. de Valera (año 1597) y se han venido editando de un modo regular entre los cristianos reformados. Esa obra ha sido y sigue siendo el texto teológico fundamental de la reforma protestante, un compendio de teología dogmática, estructurada y desarrollada a partir de la justificación por la fe. Lutero no había escrito nada semejante (en línea dogmática).

Es en ella donde el protestantismo ha encontrado por primera vez su identidad teológica, en forma de tratado, es decir, de unidad de pensamiento. Ésta y las restantes obras de Calvino indican su fidelidad a la gran tradición de la Iglesia universal, pero desde una doctrina “reformada”, es decir, de justificación por la fe y de libertad individual creyente, dentro de una iglesia que “salvaguarda” esa libertad, como indicamos a continuación, citando uno de sus textos más significativos, en el que muestra que la salvación del hombre se realiza en las tres personas de la Trinidad:

(Trinidad).

«Acabamos de exponer lo que obtenemos en Cristo por la fe.
Escuchemos ahora lo que nuestra fe debe mirar y considerar en Cristo para consolidarse. Esto está desarrollado en el Símbolo (como se le llama), en el que vemos cómo Cristo fue hecho para nosotros, por el Padre, sabiduría, redención, vida, justicia y santificación. Poco importa el autor o autores que compusieron este resumen de la fe, puesto que no contiene ninguna enseñanza humana, sino que proviene de los firmísimos testimonios de la Escritura. Pero con el fin de que nuestra confesión de fe en el Padre, en el Hijo y el Espíritu Santo no perturbe a nadie, hablemos primero un poco de ella. Cuando nombramos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, no nos imaginamos tres dioses; sino que la Escritura y la experiencia de la piedad nos muestran en el Ser único de Dios, al Padre, a su Hijo y a su Espíritu. De modo que nuestra inteligencia no puede comprender al Padre sin comprender igualmente al Hijo en el cual brilla su viva imagen, y al Espíritu en el cual aparece su poder y su fuerza. Detengámonos, pues, y fijemos todo el pensamiento de nuestro corazón en un solo Dios. Y sin embargo contemplemos siempre al Padre con el Hijo y su Espíritu».
(Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra). «Estas palabras no sólo nos enseñan a creer que Dios existe, sino también, y sobre todo, a reconocer que es nuestro Dios y a tener por cierto que formamos parte de aquellos a. quienes Él promete que será su Dios y a los que ha recibido como pueblo suyo. A Él se le atribuye todo poder: dirige todo con su providencia, lo gobierna con su voluntad y lo conduce con su fuerza y con el poder de su mano. Decir “creador del cielo y de la tierra”, significa que cuida, sostiene y vivifica perpetuamente todo lo que creó una vez».

(Y en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor).

«Lo que hemos enseñado más arriba, a saber, que Cristo es el objeto mismo de nuestra fe, aparece claramente en estas palabras que describen en Él todos los aspectos de nuestra salvación. Le llamamos Jesús, título con que le honra una revelación celestial, pues ha sido enviado para salvar a los suyos de sus pecados. Por esta razón la Escritura afirma que “no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”. El título de Cristo significa que ha recibido con plenitud la unción de todas las gracias del Espíritu Santo (simbolizadas en la Escritura por el óleo), sin las cuales caemos como ramas secas y estériles. Esta unción le consagró: Primero como Rey, en el nombre del Padre, para tener todo poder en el cielo y en la tierra, a fin dé que fuésemos nosotros reyes por Él, con dominio sobre el Diablo, el pecado, la muerte y el infierno. En segundo lugar como Sacerdote, para damos la paz y reconciliación con el Padre por medio de su sacrificio, a fin de que fuésemos sacerdotes por Él, ofreciendo al Padre nuestras plegarias, nuestras acciones de gracias, nosotros mismos y todo lo que nos pertenece, ya que es nuestro intercesor y nuestro mediador. Además se le llama Hijo de Dios, no como los fieles que lo son solamente por adopción y por gracia, sino como verdadero y legítimo Hijo que lo es, y por consiguiente el único, en contraposición a nosotros. Él es nuestro Señor, no sólo según su divinidad, que es desde toda la eternidad una sola con el Padre, sino también según esta carne creada en la que se nos ha revelado…»

(Creo en el Espíritu Santo).

«Enseñamos a creer en el Espíritu Santo, quiere decir que se nos manda esperar en Él todos los bienes que nos han sido prometidos en la Escritura. Todo lo que existe de bueno, sea donde sea, lo hace Jesucristo por el poder de su Espíritu. Por él crea, sostiene, conserva y vivifica todas las cosas. Por él nos justifica, santifica, purifica, llama y atrae hacia sí, para que obtengamos la salvación. Por eso el Espíritu Santo, cuando habita de este modo en nosotros, es quien nos ilumina con su luz para que aprendamos y sepamos perfectamente las infinitas riquezas que, por la divina bondad, poseemos en Cristo. El Espíritu Santo es quien inflama nuestros corazones con el fuego de un ardiente amor a Dios y al prójimo.

Es Él quien, cada día y cada vez más, mortifica y destruye los vicios de nuestra codicia, de modo que si hay en nosotros algunas obras buenas, son frutos y efectos de su gracia. Sin Él no habría más que tinieblas en nuestra inteligencia y perversidad en nuestro corazón» (Breve Instrucción Cristiana, 1537, Parte III, Núm 9).

Obras: Se han publicado en diversas ocasiones las obras completa de Calvino; cf. Oeuvres complètes (Paris 1936ss).
En castellano: La institución cristiana I-II (Barcelona 1982). Hay una edición latina: Institutio Christianae Religiones, Univer. Valencia 1996.
Cf. además El libro de la Verdadera Vida Cristiana, Clie, Terrasa 1991. Estudios.

Calvino es uno de los pensadores cristianos que sigue suscitando más discusiones e interpretaciones. Cf.
H. Schützeichel, Die Glaubenstheologie Calvins (Trier 1972); Der Herr ist mein Hirt. Calvin und der Psalter (Trier 2005);
F. D. Tosto, Calvino punto di convergenza (Napoli 2003);
G. Tourn, Giovanni Calvino. Il riformatore di Ginevra (Torino 2005);
Cornelis van der Kooi, As in a mirror. John Calvin and Karl Barth on knowing God (Leiden 2005);
M. Oertner, Martin Luther and John Calvin (Louisville Ky 2005);
M. García Alonso, La teología política de Calvino: Pensamiento 62 (2006) 5-20; La “contrarrevolución” juridica de Calvino: Ius canonicum 47 (2007) 99-118;
V. Reinhardt, Die Tyrannei der Tugend. Calvin und die Reformation in Genf (München 2009);
W. de Greef, J. Calvin. Eine Einfürunf in sein Leben und seine Schriften (Neukirchen-Vluyn 2009).

http://blogs.periodistadigital.com/xpikaza.php/2018/06/21/en-la-ciudad-de-calvino-visita-ecumenica

¿Qué es el clericalismo?


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¿Qué es el clericalismo?
 19 jun 2018, 12:37  0 Comentarios
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Para ser fiel al espíritu de Cristo y al Evangelio, el papa Francisco exhorta a la Iglesia a liberarse del clericalismo. Extractos y citas cruciales.

Compilado por Gilles Donada

Un apego que ata la libertad

«Solo una Iglesia liberada del poder y del dinero, libre de triunfalismos y clericalismos testimonia de manera creíble que Cristo libera al hombre. Y quien, por su amor, aprende a renunciar a las cosas que pasan, abraza este gran tesoro: la libertad. No se queda enredado en sus apegos, que cada vez le piden algo más, pero nunca dan paz, y siente que el corazón se expande, sin inquietudes, disponible para Dios y para los hermanos».
(Discurso del 5 de mayo de 2018, Encuentro internacional en el 50 aniversario del Camino Neocatecumenal, Tor Vergata, Roma)

Una caricatura de la vocación recibida

«La falta de conciencia de pertenecer al Pueblo fiel de Dios como servidores, y no como dueños, nos puede llevar a una de las tentaciones que más daño le hacen al dinamismo misionero que estamos llamados a impulsar: el clericalismo, que resulta una caricatura de la vocación recibida»
(Encuentro del 16 de enero de 2018, Viaje apostólico de Su Santidad Francisco a Chile y Perú, Santiago de Chile)

Un viejo mal denunciado por Jesús

«La vida cristiana es un camino humilde de una conciencia nunca rígida y siempre en relación con Dios, que sabe arrepentirse y remitirse a él en sus pobrezas, sin presumir nunca de que se basta a sí misma. Así es como se superan las ediciones revistas y actualizadas de ese viejo mal que Jesús denuncia en la parábola: la hipocresía, la doble vida, el clericalismo acompañado por el legalismo, la separación de las personas».
(Homilía del 1 de octubre de 2017, Visita pastoral a Bolonia)

¡Una danza son dos cómplices!

«El otro peligro, que es una tentación muy fuerte y he hablado de ello en diversas ocasiones, es el clericalismo. Y esto es muy fuerte. Pensemos que hoy más del 60 por ciento de las parroquias –de las diócesis no lo sé, pero sólo un poco menos– no tienen consejo para asuntos económicos y consejo pastoral.

¿Qué quiere decir esto? Que esa parroquia y esa diócesis está guiada con espíritu clerical, sólo por el sacerdote, que no pone en práctica la sinodalidad parroquial, la sinodalidad diocesana, la cual no es una novedad de este Papa. ¡No! Está en el derecho canónico, es una obligación que tiene el párroco de tener el consejo de los laicos, por y con laicos, laicas y religiosas para la pastoral y para los asuntos económicos. Y no lo hacen.

Y este es el peligro del clericalismo hoy en la Iglesia. Tenemos que seguir adelante y quitar este peligro, porque el sacerdote es un servidor de la comunidad, el obispo es un servidor de la comunidad, pero no es el jefe de una empresa. ¡No! Esto es importante.

En América Latina, por ejemplo, el clericalismo es muy fuerte, muy marcado. Los laicos no saben qué hacer si no se lo preguntan al sacerdote… Es muy fuerte. Y por esto la consciencia del papel de los laicos en América Latina está muy atrás. Se ha salvado un poco de esto sólo en la piedad popular: porque el protagonista es el pueblo y el pueblo ha hecho las cosas como venían; y a los sacerdotes ese aspecto no les interesaba mucho, y alguno no veía con buenos ojos ese fenómeno de la piedad popular.

Pero el clericalismo es una actitud negativa. Y hay complicidad, porque se hace de a dos, como el tango que se baila entre dos… Es decir, el sacerdote que quiere clericalizar al laico, la laica, el religioso y la religiosa, y el laico que pide por favor ser clericalizado, porque es más cómodo. Es curioso esto.

Yo, en Buenos Aires, experimenté esto tres o cuatro veces: un buen párroco viene y me dice: “Sabe, tengo un laico muy bueno en la parroquia: hace esto, hace esto, sabe organizar, tiene iniciativas, es verdaderamente un hombre valioso… ¿Lo ordenamos diácono?”. Es decir: ¿lo «clericalizamos?». “¡No! Deja que siga siendo laico. No convertirlo en diácono”.

Esto es importante. A vosotros os sucede esto, que el clericalismo muchas veces os frena en el desarrollo lícito de la situación».

(Discurso del Santo Padre Francisco a la Unión Internacional de Superiores Generales «UISG», 12 de mayo de 2016)

Un atentado a la gracia bautismal

«A su vez, debo sumar otro elemento que considero fruto de una mala vivencia de la eclesiología planteada por el Vaticano II. No podemos reflexionar el tema del laicado ignorando una de las deformaciones más fuertes que América Latina tiene que enfrentar –y a las que les pido una especial atención– el clericalismo.

Esta actitud no sólo anula la personalidad de los cristianos, sino que tiene una tendencia a disminuir y desvalorizar la gracia bautismal que el Espíritu Santo puso en el corazón de nuestra gente.

El clericalismo lleva a la funcionalización del laicado; tratándolo como “mandaderos”, coarta las distintas iniciativas, esfuerzos y hasta me animo a decir, osadías necesarias para poder llevar la Buena Nueva del Evangelio a todos los ámbitos del quehacer social y especialmente político.

El clericalismo lejos de impulsar los distintos aportes, propuestas, poco a poco va apagando el fuego profético que la Iglesia toda está llamada a testimoniar en el corazón de sus pueblos.

El clericalismo se olvida que la visibilidad y la sacramentalidad de la Iglesia pertenece a todo el Pueblo de Dios (cfr. Lumen Gentiun 9-14) Y no solo a unos pocos elegidos e iluminados.

Hay un fenómeno muy interesante que se ha producido en nuestra América Latina y me animo a decir: creo que uno de los pocos espacios donde el Pueblo de Dios fue soberano de la influencia del clericalismo: me refiero a la pastoral popular. Ha sido de los pocos espacios donde el pueblo (incluyendo a sus pastores) y el Espíritu Santo se han podido encontrar sin el clericalismo que busca controlar y frenar la unción de Dios sobre los suyos.

Sabemos que la pastoral popular como bien lo ha escrito Pablo VI en la exhortación apostólica Evangelii nuntiandi, tiene ciertamente sus límites. Está expuesta frecuentemente a muchas deformaciones de la religión, pero prosigue, cuando está bien orientada, sobre todo mediante una pedagogía de evangelización, contiene muchos valores. Refleja una sed de Dios que solamente los pobres y sencillos pueden conocer. Hace capaz de generosidad y sacrificio hasta el heroísmo, cuando se trata de manifestar la fe. Comporta un hondo sentido de los atributos profundos de Dios: la paternidad, la providencia, la presencia amorosa y constante. Engendra actitudes interiores que raramente pueden observarse en el mismo grado en quienes no poseen esa religiosidad: paciencia, sentido de la cruz en la vida cotidiana, desapego, aceptación de los demás, devoción. Teniendo en cuenta esos aspectos, la llamamos gustosamente “piedad popular”, es decir, religión del pueblo, más bien que religiosidad … Bien orientada, esta religiosidad popular puede ser cada vez más, para nuestras masas populares, un verdadero encuentro con Dios en Jesucristo (n. 48). […]

No es nunca el pastor el que le dice al laico lo que tiene que hacer o decir, ellos lo saben tanto o mejor que nosotros. No es el pastor el que tiene que determinar lo que tienen que decir en los distintos ámbitos los fieles. Como pastores, unidos a nuestro pueblo, nos hace bien preguntamos cómo estamos estimulando y promoviendo la caridad y la fraternidad, el deseo del bien, de la verdad y la justicia. Cómo hacemos para que la corrupción no anide en nuestros corazones.

Muchas veces hemos caído en la tentación de pensar que el laico comprometido es aquel que trabaja en las obras de la Iglesia y/o en las cosas de la parroquia o de la diócesis y poco hemos reflexionado como acompañar a un bautizado en su vida pública y cotidiana; cómo él, en su quehacer cotidiano, con las responsabilidades que tiene se compromete como cristiano en la vida pública.

Sin darnos cuenta, hemos generado una elite laical creyendo que son laicos comprometidos solo aquellos que trabajan en cosas “de los curas” y hemos olvidado, descuidado al creyente que muchas veces quema su esperanza en la lucha cotidiana por vivir la fe. Estas son las situaciones que el clericalismo no puede ver, ya que está muy preocupado por dominar espacios más que por generar procesos».

► Leer el texto integral de la Carta del Papa Francisco al Cardenal Marc Ouellet, presidente de la Pontificia Comisión para América Latina del 19 de marzo de 2016.

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