“Hay muchos poderes económicos que no perdonarán al Papa sus críticas feroces a esta economía que ‘mata'”


“Los medios censuran su doctrina social y geopolítica”, denuncian escritores de izquierdas

“El Dios de Francisco, como el de Descartes, pone en marcha el mundo, y lo sostiene desde fuera, para dejar luego que se rija por sus propias leyes humanas, donde ningún dios puede servir para justificar la humillación social, la explotación y la desigualdad”
“Contra todos sus enemigos, resiste espartano y partisano, inquieto e incompleto, sin callar y amordazado, confesando y confesado, siempre imperfecto, humano, en claroscuro”

21.05.2019 | Gorka Larrabeiti, Santiago Alba Rico y Carlos Fernández Liria, en ‘Éxodo’*

Acaban de cumplirse seis años de pontificado de Francisco y algo muy serio debe de estar sucediendo en el mundo y en el seno de la Iglesia para que personas no creyentes, y además de izquierdas, como lo somos nosotros, sientan la necesidad de pronunciarse públicamente en defensa de un Papa. Ni parece muy normal ni debiera ser necesario. No siendo expertos en la materia y en un contexto muy polarizado, corremos incluso el riesgo de ser vapuleados y, si nos atrevemos a hacerlo, pese a previsibles malentendidos y prejuicios, es porque no podemos pasar por alto esta evidencia: la Iglesia ha pasado de ser un actor protagonista de la vida política a ser, al mismo tiempo, actor, escenario y motivo de una gran batalla.

No sabemos hasta qué punto la ciudadanía es consciente de la gravedad de la situación, de lo encarnizada y trascendental que es esta lucha. Nos preguntamos por qué en España lo que sucede en el Vaticano a la gente le interesa tan poco. Creemos que, en general, la gente ve la Iglesia más como un organismo anclado en el tiempo que como una barca a merced de las olas de la historia. Los medios de comunicación poco ayudan a entender el momento, pues tienden a destacar los clásicos escándalos que revelan homofobia, machismo, antiabortismo, así como otras muchas falsas polvaredas – el besamanos del anillo del Pescador, la purga antifeminista en el Osservatore Romano… – que deben de saber a gloria a los muchos y poderosos enemigos tanto internos como externos del papa Bergoglio. Esa visión de la Iglesia varada en el tiempo se debe, pues, a que se silencian o soslayan, por no decir censuran, la doctrina social y geopolítica de este Papa agitado, y a que rara vez se informa de la sólida alianza de intereses entre sectores de la extrema derecha internacional y sectores de las alas más retrógradas y fanáticas de la Iglesia. Si algo hay que está anquilosado, es la información sobre el Vaticano. E pur si muove…

No se sospeche de nosotros: seguimos siendo igual de no creyentes, seguimos discrepando con el Papa – y radicalmente – en las cuestiones bioéticas o en el concepto de familia; seguimos pensando que todo Papa es el monarca absoluto de una rancia institución heteropatriarcal, etc… Y, sin embargo, tras haber examinado su papado, conscientes del peligro que para la sociedad entraña la visión del mundo de sus enemigos integristas, nos sentimos obligados a defenderlo por dos motivos: por lo que tiene en sí mismo de estimable (buen cristiano, pensador ilustrado y compañero de viaje), pero sobre todo porque consideramos que, si se responde con desinterés o pasotismo a esos sepulcros blanqueados que combaten su labor pastoral y política, si titubeamos en el diálogo y el debate con las fuerzas mejores de la Iglesia el resultado será contraproducente para todos, creyentes y no creyentes, como ya avisaba Pier Paolo Pasolini.

¿Quién es, para nosotros, Francisco? De él sabemos que es hijo porteño de emigrantes italianos, que creció en el peronismo, que es amante de Dostoievsky y Hölderlin, que fue profe de literatura, que tiene más de cura prágmático de barrio que de teólogo refinado. Tras el shock por la renuncia de Ratzinger, Francisco es un despeje seguro al córner del Concilio Vaticano II, una solución in extremis en el momento de prestigio más bajo y en el caos interno mayor que ha vivido la Iglesia, según dicen, desde la Reforma. En plena pujanza de nuevos movimientos religiosos con gancho emotivo, como lo son las diferentes iglesias evangélicas que se están expandiendo por Europa y América; salpicada por escándalos financieros, corrompida de globales abusos sexuales, Francisco es un cambio radical de juego, un regreso a lo esencial, al Evangelio. Su batalla sucede más en el tiempo que en el espacio: “No hay que dar preferencia a los espacios de poder frente a los tiempos, a veces largos, de los procesos. Lo nuestro es poner en marcha procesos, más que ocupar espacios”. En esto se parece mucho a Juan de Mairena, poeta del tiempo.

Francisco, Papa del tiempo, con jactancia propia de novato, está dispuesto a gobernar como Mairena escribía: “por todos y para todos, y en último término, contra todos”. Es urbanita global, no como Ratzinger o Wojtyla, más eurocéntricos y provincianos; viene del sur de la periferia global armado de franciscanismo retórico y secundado por el siempre fiel AMDG ejército jesuita. Profundamente indisciplinado, apenas lo designan Papa revoluciona signos y símbolos e, inmediatamente, olvidados los negros cuervos del final del papado de Ratzinger, se habla – ¿recuerdan? – de “primavera vaticana”. Desde entonces, Francisco es una sacudida que no cesa. El Papa eléctrico, como lo llama Antonio Spadaro S.J., director de La Civiltà cattolica, genera campos magnéticos opuestos.

“Este es el periodo más luminoso en la historia de la Iglesia desde la época apostólica”, reivindican sus partidarios. “Desobedecer al Papa es un deber si ejercita su poder de modo pecaminoso”, incita cizañero el cardenal estadounidense Burke, amigo de Steve Bannon y de Matteo Salvini, adalides todos ellos de las “raíces judeocristianas”, concebidas como engañifas de incienso, arietes de guerra cultural y souvenirs de folklore identitario. Francisco es la piedra en el camino contra la que chocan esos campeones restauracionistas, fanáticos legalistas del primado de Occidente que tan temerosos dicen estar de “perder la Iglesia”; una piedra sobre la que se levanta una esperanza inquieta y creativa frente a quienes quisieran recuperar la Cristiandad perdida haciendo que la Iglesia vuelva a ser el corazón doctrinalmente seguro de todo el Occidente blanco; un pedrusco frente a los teocons y frente a esa nueva facción estadounidense que el historiador del Cristianismo y vaticanista Massimo Faggiolidefine como “catolicismo teológicamente neoortodoxo, moralmente neointegralista, políticamente antiliberal, antiinternacionalista y estéticamente neomedieval”.

Contra todos ellos, Francisco resiste espartano y partisano, inquieto e incompleto, sin callar y amordazado, confesando y confesado, siempre imperfecto, humano, en claroscuro: “Yo soy un pecador. Esta es la definición más exacta. Y no se trata de un modo de hablar o de un género literario. Soy un pecador”. En una lúgubre Europa que, según esos apocalípticos y tenebrosos reconquistadores de valores, estaría aquejada de descristianización masiva, relativismo e islamización sin freno, Francisco reivindica tres cosas: las luces del discernimiento y del Derecho frente a las sombras y los miedos; la vida en comunidad frente a la negra soledad; la audacia en la frontera frente a la segura inseguridad de la fortaleza.

¿Qué demonios ha hecho durante estos años para granjearse tantos enemigos, para que se hable de cisma incluso? Pues básicamente dar dos buenos calambrazos: uno a la geopolítica global, hablando demasiado claro, liso y llano sobre la pobreza y la iniquidad como máximos problemas reales de este mundo, y el otro a la geopolítica vaticana, concentrando mucha atención en el Islam y en China, menos en Occidente, y acaso – solo acaso – dando un primer paso para abrir un proceso hacia una desvaticanización de la Iglesia.

Comencemos por lo primero. Hay muchos poderes económicos que no le perdonarán sus críticas feroces, certeras, ya eternas, a esta economía que “mata”, a ese “primer terrorismo”Trump, Salvini, Orban o Le Pen jamás le perdonarán su palabra clara y solidaria a 80 metros del muro en Tijuana, en Lesbos o en Lampedusa, su primera visita. Francisco insiste e insiste en que la cuestión migratoria es “el verdadero nudo político global”.

Ningún fundamentalista cristiano, ni menos aún los destropopulistas olvidarán aquellas declaraciones en las que desmontaba las famosas raíces cristianas de Europa que tanto aireara Ratzinger: “Hay que hablar de raíces, en plural, pues hay muchas más de una. En ese sentido, cuando oigo hablar de las raíces cristianas de Europa, a veces temo el tono que se emplea, que puede ser vengativo o triunfalista. Entonces se convierte en colonialismo”.

Menos aún le perdonarán los integristas católicos ese Documento sobre la Fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia común, firmado junto con el Gran Imam de Al-Azhar, que derrumba teóricamente no solo la tesis del conflicto de civilizaciones de Samuel P. Huntington, piedra angular sobre la que se erigió la política del gobierno Bush de la exportación de la democracia y que justificó las guerras de Afganistán e Irak, sino también el fundamento religioso de todo acto terrorista. Tampoco se le perdonará en Hong Kong ni en Estados Unidos que el principio de acuerdo con China pueda desactivar el argumento de la falta de libertad religiosa en China como arma política contra Pekín. Así de elocuentemente valoraba este acuerdo Steve Bannon, el exconsejero de Trump y líder de The Movement, esa suerte de internacional destropopulista: “Es atroz. Han firmado un acuerdo con el Estado más totalitario del mundo y completamente ateo. Hay 20 millones de fieles santos a los que han dejado tirados. ¿Un acuerdo secreto? Lo único que te dicen es que elegirán ellos a los obispos. Todo esto terminará con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas. Eso es de lo que va todo esto. Y venderán a Taiwán y a todos sus cristianos.” En realidad, ya se trate de Venezuela, Palestina, Siria o Yemen, lo que a Francisco no se le perdona es que haga lo posible por apagar incendios, algunos de los focos de esa “Tercera Guerra Mundial a pedazos” que otros quisieran seguir atizando.

Tampoco se le perdona su condición de labrador viejo, sabio y lento, que, día tras día, siembra propuestas constructivas con eslóganes sencillos y eficaces. No es que diga que el dios dinero y su profeta el beneficio no pueden ser el centro de la vida, sino que sostiene que ese lugar ha de ocuparlo el ser humano, al que le bastan tres tes para vivir con dignidad: Tierra, Techo y Trabajo. No es que reproche al mundo entero y en concreto a los líderes políticos mundiales la “globalización de la indiferencia” y “la cultura del descarte”, sino que propone detalladamente acoger, proteger, promover e integrar a los emigrantes y refugiados. De su bellísima encíclica Laudato si’ sobre el cuidado de la casa común solo diremos que en ella se encuentra la única respuesta posible al “diluvio” en el que ya vivimos: una ecología integral – ambiental, económica, social, cultural, cotidiana, intergeneracional, biencomunista, radical – o sea, una conversión comunitaria hacia aquello que llamó Pablo VI “una civilización del amor”. Si la disyuntiva existencial ante la que nos hallamos es la de elegir entre esa esperanza o más diluvio, entonces alabada sea esa bendita civilización del amor.

¿Habla de amor el Vaticano? Aquí muchos traerán a colación, no sin razón, el tema de los abusos sexuales de los sacerdotes. ¿Qué amor ni qué diablos cabe esperar de una institución criminal que ha tolerado y encubierto los abusos de pederastia y que acaba de descubrir – aleluya – los abusos sexuales a las religiosas? ¿Cómo no denunciar que el Encuentro sobre “La Protección de los menores en la Iglesia” recientemente celebrado en el Vaticano concluyera, de hecho, sin medidas concretas? ¿Acaso no estamos ante una operación más de fachada? Esas dudas, junto a la debida indignación y de la imperativa solidaridad con las víctimas, deben ser lo obvio, lo primero, lo sustancial. Sin vacilaciones. Los partidarios de Francisco justificarán su actuación diciendo que finalmente se ha afrontado abiertamente el problema, que han participado por primera vez mujeres en un encuentro de este tipo y que acaba de promulgar nuevas normas penales anti-abusos sexuales para el Estado de la Ciudad del Vaticano y la Curia romana, incluidos los nuncios apostólicos. No es suficiente. Está claro. Con todo, quedarse en esa crítica no afronta el grave problema ante el que se halla la Iglesia y que puede acabar salpicando a la sociedad entera. De esta batalla crucial para la Iglesia y para el mundo, los grandes medios, incomprensiblemente, callan.

Digamos que el escándalo de los abusos ha abierto una doble grieta en la Iglesia. La primera salta a la vista. Divide a la Iglesia en dos. Por un lado, un sector retrógrado de la Iglesia, cuyas cabezas visibles son los cardenales Burke y Brandmüller, sostiene que “la plaga de la agenda homosexual se ha extendido dentro de la Iglesia, fomentada por redes organizadas y protegida por un clima de complicidad y silencio”. El mal, según esta corriente de la Iglesia, sería la homosexualidad en sí. Una enfermedad. Un tumor que habría que extirpar, dijéramos. La prensa no monta escándalos por semejantes sandeces. Aún más: se diría que esas opiniones gozan de gran predicamento en la maleza de Internet donde proliferan sitios fundamentalistas – poco leídos, dicen– que se hacen eco de dichas declaraciones.

(P.S.: El largo texto que publicó el 10 de abril Benedicto XVI sobre la crisis de abusos sexuales en la Iglesia también se inscribe en esa corriente que alimenta la confusión entre abusos sexuales y homosexualidad y, al fin, la oposición a Francisco).

Frente a esos homófobos, hay un sector progresista cuya cara más visible es la Conferencia Episcopal Alemana, que ha comenzado a abordar cuestiones anatematizadas hasta ahora: celibato, papel de la mujer, homosexualidad, masturbación, transgénero. La prensa que se las da de laica, al no informar sobre este debate y limitarse a denunciar la inacción del papado, acaba haciendo el juego a los oscurantistas, pues se desplaza el foco de la agenda política vaticana de lo social y geopolítico a la familia y lo bioético, a los “principios no negociables” de Ratzinger, el terreno – la cortina de incienso – que más respiro da a los fundamentalistas y menos apasiona a Francisco: “No podemos seguir insistiendo solo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos. Es imposible. Yo no he hablado mucho de estas cuestiones y he recibido reproches por ello. Pero si se habla de estas cosas, hay que hacerlo en contexto. Por lo demás, ya conocemos la opinión de la Iglesia y yo soy hijo de la Iglesia, pero no es necesario estar hablando de estas cosas sin cesar”. Francisco tiene otras prioridades: “Las enseñanzas de la Iglesia, sean dogmáticas o morales, no son todas equivalentes. Una pastoral misionera no se obsesiona por transmitir de modo desestructurado un conjunto de doctrinas para imponerlas insistentemente. El anuncio misionero se concentra en lo esencial, en lo necesario, que, por otra parte es lo que más apasiona y atrae, es lo que hace arder el corazón, como a los discípulos de Emaús”.

Hablábamos de dos grietas. Pues bien: la segunda afecta a la estructura profunda del Vaticano. Es un problema mayúsculo. Probablemente sea ahora el mayor problema, lo que más preocupa a los enemigos de Francisco. El historiador Massimo Faggioli, tras señalar paralelismos entre la falta de reformas descentralizadoras a raíz de la Reforma o del Concilio Vaticano II, afirma: “La crisis de los abusos sexuales de hoy deriva en buena parte de que en el Vaticano llevan 50 años rechazando toda propuesta para descentralizar o modernizar la Curia Romana, cuya estructura poco ha cambiado desde su fundación en 1588, justo después del Concilio de Trento”. Veamos si conseguimos explicar lo que extramuros hemos entendido: los abusos sexuales son un problema global que exige una respuesta global. Para responder globalmente, caben dos caminos: Francisco podría optar por descentralizar la Iglesia y renunciar al primado espacial de Roma sin que ello significase renunciar al primado espiritual. Ubi Petrus, ibi Ecclesia. Allá donde esté el Papa, estará la autoridad espiritual. Frente a él, sus enemigos en la Curia Romana jamás renunciarán a ese poder romano; frente a él, sus enemigos de fuera del Vaticano jamás renunciarán a la potencia simbólica y política del Vaticano, a ese primado espacial de Occidente.

Víctor Manuel “Tucho” Fernández, estrecho colaborador de Francisco, contestaba así a la pregunta de si sería posible un Papa sin Vaticano, un Papa fuera del Vaticano: “La Curia vaticana no es una estructura esencial. El Papa podría irse y vivir fuera de Roma, tener un dicasterio en Roma y otro en Bogotá, y a lo mejor conectarse por teleconferencia con expertos de liturgia residentes en Alemania. Lo que ha de rodear al Papa, en sentido teológico, es el Colegio de los Obispos para servir al pueblo”.

¿Sucederá algún día que Roma deje de ser espacialmente el centro del catolicismo? Quién sabe. Lo que sí está visto es que el mero interrogante compacta aún más una cruzada contra el Papa que con tal de no “perder Roma”, hace de todo por reconquistarla: desde fomentar, como decíamos, la agenda bioética y de los “valores” familiares y las “raíces” identitarias a través de la organización de eventos “provida”, como el Congreso Mundial de las Familias o el Rome Life Forum, a montar “un motor evangelizador”, el llamado The Movement, esa internacional destropopulista ideada por Bannon en la que están involucrados Salvini, Orban, Bolsonaro o Vox, o bien el Dignitatis Humanae Institute, una academia político-religiosa cuyo fin declarado es “promover la civilización occidental y sus raíces judeocristianas según el pensamiento nacionalista populista que ha desarrollado Bannon”.

Insistimos: sorprende que quienes se rasgan las vestiduras por lo poco que ha hecho Francisco sobre el problema de los abusos guarden un silencio sepulcral sobre esa convergencia de intereses entre miembros de la Curia que perdieron poder en este papado, sectores fanáticos de la Iglesia estadounidense, agitadores como Bannon, tradicionalistas ortodoxos rusos, neocatecumenales europeos y políticos de extrema derecha europeos. ¿Cómo es que apenas se ha comentado la noticia, destapada por Open Democracy, según la cual cristianos fundamentalistas ligados a Trump y Steve Bannon figuran entre una docena de grupos que vertieron 50 millones $ en distintas asociaciones y partidos de extrema derecha europeos durante la última década? La gravedad del momento y la peligrosa estrategia ante la que se encuentra la Iglesia la explica y resume muy clara Antonio Spadaro: “De una teología que pretende condicionar la ideología política hemos pasado a que sea la ideología la que quiere adueñarse de la teología”Francisco resiste. Por supuesto que no reniega de lo que Ratzinger consideraba como principios no negociables: “La familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer es esencial”, “[Abortar] es como contratar un sicario para resolver un problema”. Pero tampoco se pone a esgrimir esos principios – eso quisieran y eso hacen sus enemigos – como arma política para reconquistar poder e influencia. Afirma Spadaro: “La cultura de la familia no puede ser la parte instrumental de una guerra cultural. Es un error de método y así acaba siéndolo también de sustancia”.  Allí donde vemos que hay católicos que se niegan a que se instrumentalice políticamente una cuestión moral, nosotros queremos advertir cierta mentalidad ilustrada, cierta actitud “republicana”.

Entramos en un terreno – la República – en el que nos sentimos más cómodos. Creemos que la máxima aspiración realista a la que podemos aspirar en cuanto no creyentes no es a que la Iglesia desaparezca de los mapas y del tiempo. Ya que existe, expongamos cuál sería la mejor de las iglesias posibles para nosotros. Y, sin duda,la respuesta sería una Iglesia ilustrada. La cuestión es: ¿puede ser un Papa, de algún modo, ilustrado?

Si ese Papa fuera Ratzinger, la respuesta sería indudablemente no. En una conferencia titulada Europa. Sus fundamentos espirituales ayer, hoy y mañana, Benedicto XVI, al explicar el efecto de la Revolución Francesa en la sociedad, concluía con amargura: “Dios y su voluntad cesan de ser relevantes en la vida pública”. No, Ratzinger no solo no era un ilustrado sino que se diría que consideraba ese periodo una derrota de la que derivaban muchos de los males de Europa, o sea, de Occidente. No cabe duda de que la naturaleza de la Iglesia, desde Constantino, es en sí contradictoria, por ser agua y aceite, religión y Estado. Una iglesia constantiniana en la que los católicos estén representados por una autoridad política concreta parece el modo más sencillo de resolver ese oxímoron histórico de imposible química política.

La Iglesia constantiniana siempre ha defendido – en el presente y el espacio – el primado de Occidente. Así lo ha hecho hasta Francisco, el cual, ante una Iglesia en sus más bajas horas de consenso y prestigio, abandona el constantinismo y vira audazmente, sin ahorrarse peligros, hacia una Iglesia universal y evangélica, hacia “un hospital de campo”. Ello se traduce en la renuncia a una única forma de partido político católico concreto y en la apuesta por una alternativa coral que englobe a todos los que, creyentes y no creyentes, comulguen con la doctrina social de la Iglesia. Al sostener Francisco que, “para avanzar en la construcción de un pueblo, el tiempo es superior al espacio”, repite de algún modo aquello que decía Cristo: que su reino no es de este mundo, que lo que es del César es del César. O mejor: sabe, acepta y cree que, para gobernar los Estados, ya está el Derecho. En el discurso ante el cuerpo diplomático de este año, Francisco defendió, citando a Pablo VI, “el primado de la justicia y del derecho”: “Vosotros —decía el Papa Montini— habéis consagrado el gran principio de que las relaciones entre los pueblos deben regularse por el derecho, la justicia, la razón, los tratados, y no por la fuerza, la arrogancia, la violencia, la guerra y ni siquiera, por el miedo o el engaño”.  

Esa “fraternidad”, palabra clave del documento firmado conjuntamente con el Gran Imam de Al Azhar, ¿no nos suena acaso a “Liberté, egalité, fraternité”? ¿No evoca lenguajes constitucionales? Adentrándonos en ese  texto, la palabra “derechos” se repite catorce veces en referencia a los derechos de las mujeres, los niños, los ancianos, los explotados, los exiliados…. Se emplean asimismo las siguientes expresiones jurídicas: “justicia”, “convenciones internacionales”, “textos legislativos”, “leyes”, “derecho internacional”, “la fuerza de la ley”, “legislaciones rigurosas”. Tomen nota también de este pasaje elocuente: “El concepto de ciudadanía se basa en la igualdad de derechos y deberes bajo cuya protección todos disfrutan de la justicia. Por esta razón, es necesario comprometernos para establecer en nuestra sociedad el concepto de plena ciudadanía y renunciar al uso discriminatorio de la palabra minorías, que trae consigo las semillas de sentirse aislado e inferior; prepara el terreno para la hostilidad y la discordia y quita los logros y los derechos religiosos y civiles de algunos ciudadanos al discriminarlos”. ¿No revela ese texto que el Derecho – el concepto de ciudadanía –  es el único camino pacífico para dirimir cuestiones interreligiosas?

Otro ejemplo más. En la Conferencia Internacional sobre el tema “Los derechos humanos en el mundo contemporáneo: conquistas, omisiones, negaciones”, organizada por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y por la Pontificia Universidad Gregoriana, con motivo del 70 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y del 25 aniversario de la Declaración y del Programa de Acción de Viena, Francisco, probablemente el único líder global que se sigue batiendo por los derechos humanos, soltó otro de sus luminosos calambrazos: “Deseo, en esta ocasión, dirigir un llamamiento sincero a aquellos con responsabilidades institucionales, pidiéndoles que coloquen los derechos humanos en el centro de todas las políticas, incluidas las de cooperación para el desarrollo, incluso cuando esto signifique ir contra la corriente.”. El derecho en el centro de lo terrenal: a esto nos referimos – eso aplaudimos – cuando decimos que vemos en Francisco un hombre de luces, un ciudadano ilustrado. El Dios de Francisco, como el de Descartes, pone en marcha el mundo, y lo sostiene desde fuera, para dejar luego que se rija por sus propias leyes humanas, donde ningún dios puede servir para justificar la humillación social, la explotación y la desigualdad. Francisco apuesta, como Kant, por “la mayoría de edad de la Humanidad”, que implica la responsabilidad de los dirigentes (políticos, empresarios y periodistas) y el sometimiento de todos por igual a leyes – y no a intereses privados – protectoras y liberadoras.

Podríamos seguir ilustrando este rasgo suyo con más ejemplos significativos, como su batalla por la abolición de la pena de muerte. Baste para concluir, por su proximidad y alcance, lo que contestó al periodista Jordi Évole a propósito del pago de impuestos de la Iglesia al Estado español: “la Iglesia es un ente, una sociedad, y los hombres de Iglesia son ciudadanos y tienen que cumplir con todos sus derechos de ciudadanos”.

Lo que no parece que se pueda poner en duda es que el Papa ha iniciado un diálogo entre creyentes y no creyentes, entre creyentes católicos y los de otras religiones. Un diálogo es un diálogo, no una imposición imperialista o un programa proselitista, como protagonizó en otros tiempos la Iglesia.  Que aceptara la entrevista con Jordi Évole es un botón de muestra de su voluntad de descender a la arena pública, advirtiendo de que los problemas estructurales a los que nos enfrentamos interpelan por igual a la conciencia de los católicos, de los ateos y, en general, de todo ser humano. Porque lo que está en juego no es sólo la conciencia personal o la intimidad religiosa de las personas, sino este sistema político y económico mundial, que ha condenado a la miseria y la emigración a millones de seres humanos y amenaza ya con la viabilidad ecológica más elemental de planeta.

El Papa ha dado un primer paso para hacer comprender que aquí estamos todos comprometidos, seamos o  no creyentes. Sería una gran irresponsabilidad que, en cambio, los ateos, nos empecinemos en prescindir de los creyentes para afrontar la gravedad del problema. La Iglesia, al menos en este momento, no está alineada con esa revolución de los ricos contra los pobres que inició el neoliberalismo desde los años ochenta y que nos ha conducido al desastre global de nuestros días. No se puede decir lo mismo, por ejemplo, de las iglesias evangelistas y pentecostales, a las que, en su afán de combatir a cualquier precio la teología de la liberación, el Papa Wojtyla regaló Latinoamérica, y en general, a todos los pobres del planeta.

La actitud de Francisco es enteramente distinta y sería estúpido no comprenderlo así. Pese a su indudable declive, la Iglesia sigue siendo, como dijo Gramsci, una de las mayores organizaciones de masas de la humanidad, una organización que cuenta con una parroquia en cada barrio y cada pueblo, un verdadero medio de comunicación y de organización de masas. Sería paradójico que la izquierda política, blindada en su ateísmo, no fuera capaz de ver, lo que el Papa sí ha visto, a saber, que, en estos momentos, los creyentes y los no creyentes tenemos un enemigo común:  el terrorismo estructural que rige los destinos del planeta, eso, en definitiva, que algunos (también el Papa) seguimos llamando capitalismo.

Así pues, por todo lo que hemos contado: por sus feroces y certeras críticas al capitalismo financiero, por esa propuesta de ecología integral tan coherente y tan completa, por ese respeto que demuestra hacia los creyentes y no creyentes que compartimos la casa común: por eso y no obstante sigamos radicalmente en desacuerdo, sobre todo, en las cuestiones bioéticas, hemos roto esta lanza en su nombre, rompiendo al mismo tiempo el silencio de una izquierda farisea pero laicamente correcta que, en medio del escándalo de los abusos, jamás apoyará a un Papa – vade retro – ni aunque lo ataquen nuestros mayores enemigos, ni aunque nos convenga porque en muchas cosas estemos eléctricamente de acuerdo, ni siquiera aunque esté en juego el presente, el futuro, la Tierra.

*Artículo publicado en Éxodo 148, www.exodo.org

https://www.religiondigital.org/opinion/Apologia-Papa-electrico_0_2123787612.html

Cardenal Hummes, rotundo: “El actual sistema económico mundial es insostenible”


Aprobado el Instrumentum laboris para el Sínodo para la Amazonía
El cardenal Claudio Hummes, Relator del Sínodo sobre la Amazonía y presidente de la REPAM
El cardenal Claudio Hummes, Relator del Sínodo sobre la Amazonía y presidente de la REPAM
“Es mentira que los recursos del planeta sean infinitos”, denuncia el Relator del Sínodo y Presidente de la REPAM
“¿Qué tipo de mundo queremos dejarle a los que vienen después de nosotros? La Amazonía es un punto de equilibrio para el planeta. Nunca ha estado tan amenazada como ahora”
Cardenal Barreto: “La Iglesia debe ser pobre para los pobres y debemos comenzar por los más pobres que son los indígenas”

17.05.2019 | RD/Vatican News

El martes y miércoles de esta semana se reunieron en el Vaticano los miembros del Consejo Presinodal para darle los últimos ajustes al Instrumentum Laboris. Este documento debe ser aprobado y luego reflexionado por los obispos y sus diócesis.

En la Universidad Gregoriana ha tenido lugar un seminario que busca dar a conocer los grandes desafíos que enfrentan los habitantes y la Iglesia de la región amazónica, así como ha permitido reflexionar sobre dichos desafíos buscando caminos para enfrentarlos desde el trabajo pastoral, formativo y la educación formal.

Las ponencias fueron presentadas por expertos, misioneros y representantes del Secretariado General del Sínodo y miembros de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), creada para coordinar la acción de cada una de las Conferencias Episcopales en el vasto territorio amazónico, que abarca nueve países. Esta iniciativa sur surge en un momento en que se juega el futuro de la humanidad.

La Amazonía espera la respuesta de todos

La jornada de estudio comenzó con un video mensaje de parte del Cardenal K. A. Turkson, Prefecto del Dicasterio de Desarrollo Humano Integral. Desarrolló el tema de la protección del tesoro amazónico. Cuidar de los 7.5 millones que la componen es un desafío para la humanidad, no solo para las comunidades locales, así como supone una acción a largo plazo. Se trata de una responsabilidad intergeneracional.

El purpurado insistió en que “Nosotros hemos recibido esta herencia de nuestros ancestros, así como su sabiduría. Por eso, nuestra responsabilidad es administrar los recursos para que estos, en el largo plazo, lleguen a las futuras generaciones”.

El Card. Turkson afirmó: “El objeto del desarrollo humano es el desarrollo de la dignidad de la persona, sin dejar a nadie fuera”.Ver imagen en Twitter

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AICA@AgenciaAica

Card. Turkson: El Sínodo para la Amazonía es un bien para el mundo entero http://ow.ly/ghTW30oL07V 27:01 – 17 may. 2019Ver los otros Tweets de AICAInformación y privacidad de Twitter Ads

El tiempo apremia

El Relator del Sínodo y Presidente de la REPAM, Card. Claudio Hummes, presentó el contexto de la crisis ambiental y humana que se vive en la Amazonía: degradación ecológica, clima con cambios repentinos y extremos, contaminación del aire y de las fuentes de agua. Agroindustrias que son insostenibles, un mercado depredador de la naturaleza.

Para el Cardenal Humes, las causas están en “el sistema económico tecnocrático, que tiene como objetivo primordial el lucro y no el bienestar humano o ambiental”. A esto se unen principios que atentan contra la vida humana: “el subjetivismo, el individualismo que caracteriza la cultura occidental. Según esto, el ser humano es el centro. Es creador de un progreso económico ilimitado”. Insistió: “para la ecología integral, el ser humano no es el propietario, el dueño, sino que es parte de todo lo que lo rodea, es una unidad”.  Añadió: “es mentira que los recursos del planeta sean infinitos”.

Finalizó su presentación afirmando que “el actual sistema económico mundial es insostenible”. El Cardenal cuestionó a los presentes: “¿Qué tipo de mundo queremos dejarle a los que vienen después de nosotros? La Amazonía es un punto de equilibrio para el planeta. Nunca ha estado tan amenazada como ahora. La Iglesia misionera en nombre de la encarnación de Jesucristo debe asumir el cuido de la casa común”.

Presentación en la conferencia sobre la Amazonía en la Gregoriana
Presentación en la conferencia sobre la Amazonía en la Gregoriana

Expectativas de los pueblos indígenas

El Cardenal Pedro Barreto, del Perú insistió en que en el momento actual es importante “tomar conciencia de lo que la ciencia nos dice: estamos urgidos a la acción: la Iglesia debe ser pobre para los pobres y debemos comenzar por los más pobres que son los indígenas”.

Sobre el tema ecológico afirmó: “tenemos que escuchar el clamor de la tierra y de los pobres. Escuchar sin protagonismos. Ninguna institución por sí sola va a solucionar lo que está ocurriendo. Necesitamos una red que busque la justicia en el cuidado de la casa común. Todos tenemos que sentirnos parte de esta acción. Esta red tiene que ser organizada y los indígenas son parte de ella”.

Sobre este tema, el Card. Humes insistió: “Es necesario un constante acompañamiento para que los acuerdos se realicen. Las sociedades deben hacer presión para animar al diálogo con los gobiernos y así tengan voluntad política para actuar por el bien común”.

Principales desafíos de la humanidad
Principales desafíos de la humanidad

Educación para los pueblos indígenas

La educación constituye uno de los grandes desafíos en la Amazonía. Las grandes distancias y la ausencia de recursos humanos formados en las propias lenguas locales son algunos de los problemas que cualquier solución debe enfrentar.

Pablo Mora, jesuita peruano analizó este desafío: “en la mayoría de los casos, la educación bilingüe termina en la escuela primaria”. “Debido a las grandes distancias, los alumnos que van a las escuelas, se alojan en internados y regresan a sus comunidades una o dos veces al año. Esto crea la ausencia de los padres de familia en los procesos formativos de sus hijos”.

El Padre Mora expresó que la Iglesia es una de las instituciones en la que las comunidades y las autoridades civiles confían. Esta confianza, en el área educativa, debe ser asumida con responsabilidad y creatividad, para ofrecer una educación de calidad que permita fortalecer las comunidades y sus culturas.

El seminario contó con la presencia de casi docientos participantes. Las imágenes, los cantos, los distintos rostros de las personas de origen amazónico, el verde de los bosques y las aguas cristalinas están allí, esperando que actuemos para cuidar la Casa Común.

Conferencia en la Gregoriana sobre la Amazonía
Conferencia en la Gregoriana sobre la Amazonía

Aprobado el Instrumentum laboris para el Sínodo para la Amazonía

Por otro lado, la Secretaria General del Sínodo de los Obispos dio a conocer este viernes, 17 de mayo, las conclusiones de la segunda reunión del Consejo Pre-Sinodal de la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la Región Panamazónica, que tuvo lugar en el Vaticano, los días 14 y 15 de mayo de 2019. En esta segunda reunión pre-sinodal, participaron todos los miembros del Consejo, incluyendo Cardenales, Obispos, Religiosos y un laico, en representación de las Iglesias de la Amazonía. También estuvieron presentes expertos, consultores de la Secretaría General e invitados especiales.

Gratitud al Papa por los nombramientos

Al inicio de los trabajos, se lee en el Comunicado, el Secretario General, Card. Lorenzo Baldisseri, dirigió un saludo especial a los participantes en este segundo Encuentro y agradeció al Santo Padre por el nombramiento del Relator General del Sínodo, Card. Cláudio Hummes, Arzobispo Emérito de São Paulo y Presidente de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), y de los dos Secretarios Especiales: Mons. David Martínez de Aguirre Guinea, O.P., Obispo titular de Izirzada, Vicario Apostólico de Puerto Maldonado, (Perú); y P. Michael Czerny, S.J., Subsecretario de la Sección de Migrantes y Refugiados del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

El cardenal Claudio Hummes y el cardenal Pedro Barreto
El cardenal Claudio Hummes y el cardenal Pedro Barreto

Tres pasos significativos hacia el Sínodo

En la exposición del Card. Baldisseri se presentaron las diversas actividades llevadas a cabo por la Secretaría General desde la primera reunión del Consejo Pre-Sinodal, en abril de 2018, con vistas a la Asamblea Sinodal Panamazónica del mes de octubre. Entre ellas destacan la segunda reunión de la REPAM con la Secretaria del Sínodo, en Manaos los días 14 y 15 de noviembre de 2018; el Seminario de Estudio organizado por la Secretaría General sobre el tema “Hacia el Sínodo Especial para la Amazonía: Dimensión Regional y Universal”, realizado del 25 al 27 de febrero de 2019; la tercera actividad de la Secretaria General fue su participación en la Conferencia Internacional de Washington, del 19 al 21 de marzo de 2019, organizada conjuntamente por la REPAM, el Departamento para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el Observador de la Santa Sede ante la ONU y la Conferencia de Provinciales Jesuitas de Estados Unidos y Canadá. El tema del evento fue “Ecología Integral: una respuesta sinodal de la región amazónica y otros biomas – territorios esenciales para el cuidado de la casa común”.

Estudio del Instrumentum laboris

La actividad más importante de esta segunda reunión Pre-Sinodal en la que participó la Secretaría General fue la preparación del Documento de Trabajo. “En las diferentes sesiones de esta segunda reunión – precisa la Secretaria del Sínodo – se examinó el proyecto del Instrumentum laboris para la Asamblea Especial, que reúne en un solo texto el material de la consulta iniciada con el Documento Preparatorio, los resultados del mencionado Seminario, así como la abundante documentación de los eventos organizados por la REPAM en el contexto de la Amazonía”.

Estructura del Instrumentum laboris

La Secretaria General del Sínodo de los Obispos señala que, “el Documento de Trabajo se divide en tres partes que afrontan los siguientes temas: la voz de la Amazonía entendida como escucha de ese territorio, la ecología integral y la Iglesia con rostro amazónico”. El objetivo del texto – se lee en la nota – es presentar la situación pastoral de esas tierras e iniciar nuevos caminos para una evangelización más incisiva en la Amazonía. Asimismo, el Instrumentum laboris es una reflexión sobre el problema ecológico que afecta a la Región, según la Encíclica Laudato si’. Los Miembros del Consejo Pre-Sinodal expresaron su agradecimiento por la labor realizada y formularon sugerencias útiles para mejorar este documento.

Aprobación del Instrumentum laboris

“Al final de las discusiones – informa la Secretaria del Sínodo – el Consejo Pre-Sinodal aprobó el Instrumentum laboris, que será ampliamente difundido a todos los niveles para involucrar al Pueblo de Dios en el proceso sinodal y que será transmitido a las Conferencias Episcopales interesadas y a los demás Organismos con derechos, cuyos representantes participarán en la Asamblea Sinodal”. Antes de concluir los trabajos, el Secretario General agradeció a los miembros del Consejo y a los demás participantes por sus aportaciones y por el espíritu de comunión manifestado durante el Encuentro.

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Mira los árboles más antiguos del mundo a la luz de las estrellas.


SE PUEDEN MIRAR LAS FOTOS EN EL SIGUIENTE ENLACE:
https://www.nationalgeographic.com/science/2019/04/diamond-nights_beth-moon/

HISTORIAS DE CIENCIA E INNOVACIÓN

Beth Moon durmió bajo baobabs antiguos y esperó las nubes para fotografiar la belleza arbórea de la Tierra en la noche.

Para llegar a los árboles baobab en la foto de arriba, Moon condujo con una guía durante la mayor parte del día a través de las cacerolas remotas de Makgadikgadi en Botswana. Los cielos eran “fantásticamente oscuros”, dice ella. “No hay alojamiento, así que acampar bajo los árboles fue una solución feliz. Ni siquiera nos molestó una manada de elefantes que pasaron”.FOTOGRAFÍA DE BETH MOON4 MINUTOS DE LECTURAPOR CATHERINE ZUCKERMAN


PUBLICADO 26 DE ABRIL DE 2019

En una vida de secuoya gigante, nacerán y morirán múltiples generaciones de humanos. Estos enormes árboles, nativos de California, pueden vivir durante miles de años. Aunque ese período de tiempo es considerable, escribe la fotógrafa Beth Moon en su libro, Ancient Skies, Ancient Trees , “comparado con la edad de las estrellas de arriba, ni siquiera es un abrir y cerrar de ojos”.

Fotógrafa autodidacta con antecedentes en bellas artes, Moon ha estado fotografiando árboles durante 20 años. Pasó gran parte de ese tiempo filmando y luego procesando sus imágenes utilizando un método en blanco y negro del siglo XIX llamado impresión con platino paladio. Durante más de una década, fotografió árboles en todo el mundo desde el amanecer hasta el atardecer.

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Izquierda: 

Un pino bristlecone parece girar hacia el cosmos en el Bosque Nacional Inyo de California durante la lluvia de meteoros anual de Perseidas.
Derecha: 

Un árbol de aljaba se eleva en la oscuridad en Keetmanshoop, Namibia. Para hacer esto… Leer másFOTOGRAFÍA DE BETH MOON

Pero entonces Moon se encontró con un estudio científico que sugiere una correlación entre el crecimiento del árbol y la radiación cósmica galáctica. “Mientras lo pensaba”, dice ella, “tenía mucho sentido; sabes que el sol es una estrella de todos modos, así que ¿por qué no habría una correlación tan fuerte con la luz estelar en la noche, así como nuestro sol durante el día?

La idea para su proyecto, Diamond Nights, nació. Durante los próximos tres años y medio, Moon viajó por los Estados Unidos y también a varios otros países, entre ellos Inglaterra, Italia, Namibia y Botswana, documentando antiguos baobabs, enebros, secuoyas y más, bajo el cielo cubierto de estrellas. Su misión era simple: descubrir dónde los lugares más oscuros del mundo se superponen con los árboles más antiguos del mundo, ir allí y hacer hermosas fotografías. (Aprende por qué la contaminación lumínica daña la Tierra ).

Izquierda: 

Este antiguo árbol baobab en Botswana tenía una circunferencia de 82 pies y tenía una emisión de carbono de radio de más de 1,400 años, dice Moon. Está lleno de nidos construidos por pájaros del tamaño de un gorrión llamados tejedores sociables, quienes “dejaron muy claro que no estaban contentos con la luz I… Leer másFOTOGRAFÍA DE BETH MOON

La ejecución de este plan, por supuesto, no fue tan simple.

En primer lugar, dice Moon, muchos lugares tienen árboles viejos o cielos oscuros, pero no ambos. Cuando los dos se intersecan, la ubicación a menudo es difícil de alcanzar. Así que Moon contrató guías locales para ayudarla a buscar sus temas leñosos, que a veces se encontraban en áreas extremadamente remotas. “Viajaríamos todo el día sin ver a otra persona, un letrero o incluso cualquier camino”, dice ella. En estas ocasiones, la Luna acamparía bajo el árbol, comiendo sardinas enlatadas para su sustento y esperando pacientemente a que las nubes entraran y salieran de su cuerpo.

Izquierda: 

El tronco masivo de este olivo en Puglia, Italia, es evidencia de la edad del árbol.
Derecha: 

Un árbol baobab parece alcanzar las estrellas en Botswana.FOTOGRAFÍA DE BETH MOON

Izquierda: 

Torcido y desnudo, un enebro crece desde una ladera en el Parque Estatal Dead Horse Point, Utah. 
Derecha: 

“El National Sequoia Park en California es el hogar de muchas enormes secuoyas y secuoyas gigantes”, dice Moon. “Tomé esta foto porque quería recordar estos… Leer másFOTOGRAFÍA DE BETH MOON

Para Diamond Nights, Moon hizo la transición de la fotografía de película a la captura digital. Es una técnica más sensible a la luz, dice, y da como resultado imágenes increíblemente vívidas. Al planear todos sus brotes alrededor de noches sin luna, ella quería que cada árbol estuviera principalmente bañado por la luz de las estrellas, con un brillo adicional de las linternas, por ejemplo, según sea necesario. (Averigua cómo los árboles se hablan en secreto en el bosque).

Debido a las condiciones de oscuridad, Moon ajustó su cámara a una velocidad de obturación lenta. Esto significaba estar a la espera del viento y detenerse durante las ráfagas. “Con una exposición de 30 segundos no quieres que las ramas se sacudan”, dice ella. “Así que hubo mucho tiempo de inactividad”.

Aunque Moon no es una científica, se ha interesado por el aspecto científico de los árboles y la contaminación lumínica. Algunos de los lugares “más salvajes” que buscaba, dice, en realidad estaban estropeados por la luz artificial proveniente de edificios y ciudades cercanas. “Se ha dicho que el destino de la humanidad está escrito en las estrellas”, escribe en su libro, “pero será un destino muy sombrío” si finalmente no podemos verlos.El trabajo de Beth Moon ha aparecido en más de 60 exposiciones en todo el mundo. Sus impresiones se encuentran en numerosas colecciones, entre ellas el Museo de Bellas Artes de Houston, el Museo de Arte de Cleveland, el Museo de Arte Fotográfico de San Diego, el Museo de Arte Moderno de Bolzano, Italia, el Museo de Arte y Ciencia de Louisiana y el Museo Fox. Museo Talbot en Inglaterra. Actualmente vive con su familia en Connecticut.

Un niño alemán de 12 años lleva más de un millón de arboles plantados


POR Delfina Velarde

Un genioFelix Finkbeiner con tan solo 9 años de edad creó el movimiento “Planta por el Planeta”, el cual consistía en reclutar niños y plantar árboles, el arma perfecta para frenar el cambio climático.

Felix comenzó su labor desde que era un niño, a la edad de 9 años, convirtiéndose desde aquel entonces en una figura influyente en el cuidado del planeta.

Este niño se ha comprometido a plantar tantos árboles como sea posible y con el objetivo de frenar el cambio climático.

Desde muy pequeño, Felix Finkbeiner trabaja por salvar el planeta

En el año 2007, formó una agrupación juvenil denominada «Plant for the Planet» o «Planta para el Planeta», una iniciativa en la que capacitaban a niños de todo el mundo para plantar árboles para luchar contra el cambio climático.

Desde su creación, el movimiento ya ha logrado un progreso significativo con la ayuda de más de 100,000 jóvenes entusiastas entre las edades de 9 y 12 años, y plantó su árbol número un millón en Alemania cuando solo tenía doce años.

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Felix, como líder de su movimiento, se ha convertido en un gran comunicador y ha brindado discursos inspiradores en el Parlamento Europeo y en la Asamblea General de las Naciones Unidas:

“Los bosques no solo son el sustento de miles de millones, sino que para nosotros los bosques son nuestro futuro”.

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El Día Mundial de la Tierra en 15 imágenes que te harán reflexionar

Hoy se celebra en todo el mundo el Día de la Tierra para tomar conciencia de la diversidad y la riqueza del planeta. Esta fecha fue designada por las Naciones Unidas para crear conciencia sobre los problemas que afectan a nuestro planeta, la mayoría de ellos provocados por la acción humana.

https.intriper.com

Amerindia y REPAM reflexionan sobre el Sínodo Panamazónico


04 de Abril de 2019

[AMERINDIA]

En un clima de fraternidad y haciendo memoria de las realidades que impactan a los pueblos de la ‘Patria Grande’, inició este 4 de abril en Bogotá el encuentro de trabajo propuesto conjuntamente por Amerindia Continental y la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), con el propósito de reflexionar sobre la temática de la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la Región Panamazónica: “Amazonía: nuevo camino para la Iglesia y para una ecología integral”.

“Nos interesa profundizar, conjuntamente, temáticas centrales al Sínodo Panamazónico, desde una perspectiva teológica pero también como Iglesia latinoamericana”, ha dicho Pablo Bonavía, del equipo coordinador de Amerindia Continental, en la apertura del encuentro que se extenderá hasta el próximo sábado 6 de abril.

Una treintena de teólogas, teólogos, pastoralistas, indigenistas, humanistas y cientistas sociales del continente latinoamericano y caribeño –muchos de ellos en contacto directo con las comunidades originarias de la Panamazonía–, acogieron la invitación a centrar su mirada, colectivamente, en algunos ejes temáticos del próximo sínodo panamazónico, convocado por Francisco para el mes de octubre de este año.

En la primera jornada de trabajo, los participantes del encuentro –provenientes de Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Paraguay, Perú, Puerto Rico y Uruguay, así como de Alemania y de Italia– analizaron la coyuntura política-económica-social de la región, así como de los actores en juego, sus intereses e incidencias

A partir de estos insumos, la reflexión se encaminó en torno a la cuestión ecológica, los pueblos originarios y los nuevos modelos de Iglesia, mediante una dinámica de trabajos en grupo. 

“En nuestras reflexiones queremos avanzar en la perspectiva sinodal convocada por el papa Francisco, fortaleciendo además nuestras articulaciones de cara a las interpelaciones que brotan de la ecología integral y la Iglesia en la Amazonía”, ha señalado el secretario ejecutivo de la REPAM, Mauricio López.

Al final de este primer día de encuentro, se abrió un espacio para socializar y retroalimentar los elementos compartidos en cada uno de los grupos de trabajo. Luego, en la noche, se proyectó uno de los cinco documentales de la serie ‘La vida por la Amazonía’, producida por la REPAM, al tenor del compromiso misionero y martirial del jesuita Vicente Cañas. 

http://www.amerindiaenlared.org/contenido/14414/amerindia-y-repam-reflexionan-sobre-el-sinodo-panamazonico/

¿Por qué el planeta conmemora el “Día Mundial del Mar”?


Según la ONU, cada año el mundo usa 500.000 millones de bolsas plásticas. Al menos 8 millones de toneladas de ese material termina en océanos.

Cada 17 de marzo se conmemora el Día mundial del Mar, fecha que busca promover la conciencia sobre los problemas de los mares en el mundo.

Con el fin de promover el mayor cuidado de todos los mares en el mundo, el Consejo de Administración de la Organización Marítima Mundial (OMI) estableció en 1978 que cada 17 de marzo se conmemore el Día Marítimo Mundial, más conocido como el Día Mundial del Mar.

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La fecha tiene como objetivo crear conciencia sobre la seguridad y prevenir la contaminación marina, la que prolifera en la actualidad más que nunca en la historia de la humanidad.

Las estadísticas más recientes señalan que los deshechos sólidos o basura marítima han incrementado en los océanos, haciendo que la vida de los peces y demás especies se vean sometidas a los riesgos por la alta contaminación.

 La ONU advierte que en los próximos 30 años, podría haber más plásticos que peces en los océanos. | Foto: Pixabay

Cada año, diversas organizaciones del mundo hacen énfasis en la necesidad de preservar la vida marítima, pues la contaminación ha afectado la supervivencia de las especies del océano.

El Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD) de Francia dio a conocer que 1,5 millones de aves, peces, ballenas y tortugas mueren al año por desechos plásticos, y que esta situación podría agravarse.

Pregunta dirigiéndose al sínodo de Amazon: ¿Agitará la olla o calmará las aguas?


Pregunta dirigiéndose al sínodo de Amazon: ¿Agitará la olla o calmará las aguas?

El Papa Francisco llega a un coliseo en Puerto Maldonado, la ciudad considerada una puerta de entrada al Amazonas en la provincia de Madre de Dios, Perú, para reunirse con varios miles de indígenas en el primer día completo de la visita del Papa al Perú, el viernes de enero. 19, 2018. (Crédito: L’Osservatore Romano Vatican Media / Pool Photo a través de AP.)

ROMA – Hasta el momento, el Papa Francisco ha celebrado tres sínodos de obispos, dos de los cuales fueron asuntos de alto octanaje con grandes enfrentamientos, y uno que produjo una era relajante de buenos sentimientos. Con su cuarto sínodo a punto de iniciarse en solo siete meses, la cuestión de qué tipo de discusión resultará ser esta reunión no puede ser más que una idea.

Titulada “Amazonia: nuevos caminos para la iglesia y para una ecología integral”, la reunión se realiza en la región panamazónica de América del Sur, que incluye partes de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana Francesa, Guyana, Perú, Venezuela y Surinam y tendrá lugar del 6 al 27 de octubre.

Un documento preparatorio publicado en junio de 2018 indicó que los puntos clave de discusión para la reunión serán el papel de las mujeres en la Iglesia, los derechos y tradiciones de los pueblos indígenas y posibles sugerencias para un mayor acceso a la Eucaristía en una región con pocos sacerdotes.

Si la discusión de este año levantara polvo, es casi seguro que se trataría de dos temas clave: el cambio climático y la ordenación de viri probati , es decir, hombres casados ​​maduros, al sacerdocio.

En una entrevista reciente con Crux , el padre jesuita Francisco Taborda, profesor de teología en la universidad administrada por los jesuitas en Belo Horizonte, Brasil, y autor de numerosos libros sobre los sacramentos, dijo que la escasez de sacerdotes en el Amazonas hace que sea imposible para muchos en la región para asistir a misa más de un puñado de veces al año, especialmente para las poblaciones indígenas que viven en áreas rurales de difícil acceso.

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La escasez de sacerdotes, dijo, ha llevado a “una nueva reflexión” sobre cómo asegurar que cada comunidad amazónica tenga acceso a la misa semanalmente. Y este replanteamiento, dijo, incluye la ordenación de los viri probati .

“De eso se trata”, dijo Taborda, y agregó que “en el análisis final, la solución que se puede ver es esta”, que dijo que se analizará en la sala del sínodo.

También es probable que se produzca al menos cierto grado de agitación en el tema del cambio climático y el medio ambiente, especialmente debido a nuevos enfrentamientos entre el Vaticano y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, así como el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.

En junio de 2017, Trump anunció su intención de retirar a los EE. UU. Del acuerdo sobre el clima de la COP21 de París 2015, que ha sido un tema importante de la agenda para el Vaticano y que sostiene que las emisiones globales de gases de efecto invernadero deben reducirse a la mitad de lo que se necesita para evitar una Incremento de las temperaturas atmosféricas de dos grados centígrados.

Durante su propia campaña, Bolsonaro, quien ha estado en el cargo desde enero, dijo que toma la misma postura respecto del acuerdo COP21, pero aún no se ha retirado.

Aunque Brasil es el país católico más grande del mundo, el gobierno populista de derecha de Bolsonaro ha expresado sus críticas al sínodo, diciendo que fue llamado para promover una “agenda de izquierda”.

Sin duda, este sínodo también dará voz de manera significativa a la Iglesia en América Latina, que tiende a estar en desacuerdo con sus vecinos del norte.

Los obispos del norte y del sur a menudo tienen un análisis muy diferente de los problemas acuciantes en función de su región geográfica. Particularmente cuando se trata de la teoría social, los obispos del sur tienden a ser muy escépticos con respecto al capitalismo de libre mercado, una visión que el propio Papa Francisco ha expuesto abiertamente en múltiples ocasiones.

Basado en la experiencia pasada, es difícil saber qué esperar.

Cuando se llevaron a cabo dos sínodos sobre la familia en 2014 y 2015, las tensiones eran tan intensas que podían cortarse con un cuchillo. Aquellos en campos más conservadores afirmaron que la discusión había sido secuestrada por temas como el acceso a la comunión para los católicos divorciados y que se habían vuelto a casar y un ablandamiento del enfoque de la Iglesia hacia la comunidad homosexual, mientras que la izquierda estaba entusiasmada de ver que tales asuntos aparentemente avanzaban.

Para bien o para mal, esas intensas discusiones produjeron resultados definitorios, el más notable de los cuales es la exhortación posterior al sínodo de 2016, Amoris Laetitia . Las consecuencias de ese documento, que abrió una puerta cautelosa para permitir que los católicos divorciados y vueltos a casar reciban la comunión, continúan impulsando una gran parte de la discusión eclesial incluso hoy en día.

Sin embargo, cuando se celebró el Sínodo de los Obispos sobre los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional en octubre de 2018, sucedió lo contrario. En lugar de los bulliciosos debates escuchados en 2014 y 2015, la discusión parecía carecer de truenos.

Durante la discusión, las cosas fueron tan bien que muchos participantes jóvenes se quejaron de que, a falta de fuegos artificiales, el evento fue algo aburrido.

En términos del próximo sínodo para el Amazonas, es imposible saber de antemano si sus problemas candentes causarán un gran alboroto, pero sin duda es una posibilidad, una para la cual, sin duda, muchos en la Iglesia ya se están preparando.

https://cruxnow.com/vatican/2019/03/01/question-heading-into-amazon-synod-will-it-stir-the-pot-or-calm-the-waters/

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