¡Alerta! En 2017 los feminicidios aumentan en América Latina


  • La violencia de género en América Latina, a pesar de los avances en programas y leyes que la penalicen, va en ascenso.

    En Profundidad

    21 FEBRERO 2017

    La violencia de género en América Latina, a pesar de los avances en programas y leyes que la penalicen, va en ascenso.

En lo que va del año 2017 en Paraguay se registraron seis asesinatos de mujeres, en México diez y solamente en Argentina existen 57 casos de feminicidio.

Miles de mujeres son asesinadas en América Latina simplemente por ser mujer. Los feminicidios en la región han crecido en los últimos años y más del 90 por ciento de los casos permanecen impunes.

Aunque muchos de los Gobiernos de Latinoamérica impulsan leyes para evitar la violencia de género, las acciones son insuficientes. A esto se suma la falta de estadísticas oficiales: los feminicidios se contabilizan de manera dispar y los procesos judiciales suele ser lentos.

1 de cada 3 mujeres en el mundo ha sufrido violencia física o sexual en algún momento d su vida.Ayúdanos a construir un futuro sin violencia

Los feminicidios son la muerte violenta de mujeres por razones de género, ya sea que tenga lugar dentro de la familia, unidad doméstica o en cualquier otra relación interpersonal; en la comunidad, por parte de cualquier persona, o que sea perpetrada o tolerada por el Estado y sus agentes, por acción u omisión.

2017: se duplica el feminicidio y la violencia de género en América Latina


Apenas han transcurrido dos meses de 2017 y ya se registran en varias naciones de la región cifras elevadas de feminicidios o de actos de violencia contra las mujeres, lo que demuestra que aún se está lejos de acabar con estos crímenes.

Tan solo en Ecuador se han registrado 19 homicidios, ocho más que en el mismo período del pasado año, según datos oficiales. Las investigaciones por parte de las autoridades arrojan que la mayoría de los casos los asesinos utilizan el cuchillo como arma homicida.

Paraguay también registró el doble de feminicidios en lo que va de año. Varias marchas se han protagonizado para denunciar seis asesinatos de mujeres, solo por su condición de ser mujeres. La cifra representa un  promedio de un asesinato cometido cada cuatro días.

 

Similar situación se vive en Argentina, donde un informe elaborado por el Instituto de Políticas de Género Wanda Taddei reveló que durante los primeros 43 días de este año se produjo un total de 57 feminicidios, una de las cifras más altas del área.

Ante la falta de registros oficiales del Gobierno argentino, el instituto obtuvo esa cifra a partir del cruce de datos que ofrecen comisarías y fiscalías especializadas en el área. Si hasta 2016 se calculaba que cada 30 horas moría una mujer en la Argentina, ahora la cifra aumentó, pues una mujer es asesinada cada 18 horas.

Por su parte, México, uno de los países con más alto índice de asesinatos por día, no queda rezagado en cuanto a feminicidios. De hecho en ese país, los homicidios, violaciones contra las mujeres resultan una constante.

El equipo editorial de Nueva Mujer inició una recopilación semana tras semana de los casos de feminicidios que se documentan a través de los medios de comunicación. Desde enero de este año, se han registrado diez casos de asesinatos de mujeres.

Combatiendo el femicidio en América Latina


Movimientos sociales en distintos países de la región se han organizado para salir a las calles a exigir el fin de la violencia contra las mujeres. A pesar de las medidas que toman los Gobiernos y los esfuerzos de los defensores de los derechos humanos, la cantidad de víctimas demuestran lo lejos que está de resolverse este flagelo llamado feminicidio.

>> Uruguay exige retomar ley contra feminicidio

En 2014, ONU Mujeres y la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos promovieron el Modelo de Protocolo para llevar a cabo las investigaciones por parte de las autoridades policiales, de las muertes violentas de mujeres por razones de género.

El apoyo de esta organización a los Gobiernos de la región para la adopción de esta herramienta ha resultado positivo. En 2008, nueve países de América Latina tenían legislación especializada sobre feminicidio, actualmente suman 16 países.

La violencia de género en América Latina, a pesar de los avances en programas y leyes que la penalicen, va en ascenso. Se manifiesta de diversas formas: violencia económica, psicológica, física, acoso sexual o intimidación, entre otras manifestaciones. El feminicidio es la forma más grave y extrema de las violencias contra las mujeres.

>> Incrementan índices de feminicidio en Paraguay

La debilidad de las instituciones locales, la falta de voluntad de los líderes políticos, entre otros factores, impiden enfrentar en su totalidad y erradicar la violencia de género y feminicidios.

http://www.telesurtv.net/telesuragenda/Alerta-En-2017-los-feminicidios-aumentan-en-America-Latina-20170221-0012.html

MEXICO: Van en aumento los feminicidios


LA CAPITAL

Reporta ONG 17 casos de asesinatos de mujeres en menos de tres meses

por Sayra Cruz el Lunes 20 de febrero de 2017 – 07:36:3

La representante de Consorcio Parlamentario para la Equidad, Jéssica Sánchez Maya, alertó que siguen en aumento los feminicidios tras reportar aproximadamente 17 casos en lo que va de la actual administración que encabeza el gobernador Alejandro Murat.

Tan sólo de enero a mediados de febrero el copilado que tienen de fuentes hemerográficas, dio cuenta de seis hechos ocurridos que han privado de manera doloso y por de más agresiva a las mujeres.

La administración pasada de Gabino Cué se registraron 527 feminicidios y durante el periodo de Ulises Ruiz Ortiz, 283.

Hace algunos días, en Chalcatongo, en la región de la Mixteca, fue hallado el cuerpo de una menor de edad, quien fue secuestrada y después privada de la vida por sus captores.

“Mientras no se haga una atención real en la prevención de la violencia contra las mujeres, el tema del feminicidio seguirá incrementando. Tenemos un tipo penal de feminicidio, pero no está instalado el Comité Institucional para la implementación del protocolo en la materia que es un pendiente de la Fiscalía”, dijo Sánchez Maya.

La falta de voluntad política, ausencia de presupuesto y una política fallida en la materia han ocasionado que se sigan presentando los casos, consideró.

Señaló que existen tres casos de feminicidio con órdenes de aprehensión que no se ejecutan, así como hechos por abuso de autoridad contra ataques de mujeres defensoras que han sido archivados.

“Hay que atender la violencia intrafamiliar, violencia sexual, acoso laboral y acoso sexual por ser previas al feminicidio”, abundó Sánchez Maya.

Aún cuando en el discurso, las autoridades reconocen la existencia de este flagelo, en la realidad poco se hace para que se atienda, dijo.

En los primeros meses de esta administración, consideró que van aumentando de manera rápida los asesinatos contra las mujeres, urgen acciones del Gobierno del Estado para no terminar peor que en el sexenio de Gabino Cué, añadió.

Entre los casos emblemáticos por la dilación en la impartición de justicia, Sánchez Maya mencionó el proceso de Dafne Bengochea. “Existen evidencias de machismo, signos de agresión y argucias para alargar, entre otros, por lo que dudamos que haya voluntad para atender todos los ya ocurridos”, mencionó.

La integrante del Consorcio manifestó que no existen políticas efectivas, tampoco interés para enfrentar los feminicidios de manera integral, pues el proceso que le antecede no es atendido por la autoridad.

http://imparcialoaxaca.mx/la-capital/gN4/van-en-aumento-los-feminicidios

CHILE: PATRICIA RUIZ DELGADO: “NI UNA MENOS”

19 Feb 2017 Deja un comentario


Posted: 15 Feb 2017 11:14 AM PST

Somos cada día más las mujeres que actuamos para frenar la misoginia y la desigualdad y es un gran placer encontrarse en esa sincronía.
Por eso desde aquí quiero agradecer el trabajo artístico de Patricia Ruiz Delgado que visibiliza a cada mujer asesinada en Chile y le dedica su atención y trabajo haciendo algo para requilibrar el dolor de la ausencia y del desamor.

Expo “CORAZONES: NI UNA MENOS”

Enero 17 – Febrero 17

 
Muestra de Patricia Ruiz, activista feminista, compuesta por corazones bordados atrapados o dispuestos en cajas blancas, que representan la muerte de mujeres víctimas de violencia de género.  
Quedan dos días para que finalice su exposición no se la pierdan .

A través de corazones bordados enmarcados en un nicho y acompañados de un poema escrito para cada mujer asesinada, la activista feminista Patricia Ruiz Delgado, hace un llamado sobre la violencia de género.
La muestra “Corazones: Ni Una Menos”, que en su primera edición en la Biblioteca de Santiago contó con al apoyo de Fondo Alquimia, se presenta desde el 17 de enero al 17 de febrero en el Salón Los Conservadores del Archivo Nacional Histórico, ubicado en Miraflores 50, Santiago.
“Las puntadas de mis cuadros fueron guiadas por todas las mujeres, las arpilleristas, las tejedoras, las luchadoras de los 80, las dirigentas de las ollas comunes, las mujeres de Temuco, las chilotas, las poetas, las presas políticas, las exiladas, mis abuelas y, por supuesto, mi madre y todas que en Latinoamérica bordamos, bordamos la historia, nuestros dolores, nuestras alegrías”, indica Patricia Ruiz respecto de la exposición.
 
 
Los bordados de Patricia se inspiraron en los corazones mexicanos de lata. “La muerte es un cotidiano de las mujeres de este continente, la cultura nos asesina y yo no puedo quedarme en silencio, debo gritar, decir en voz alta sus nombres, contar sus vidas y que cada una de esas mujeres se transforme en colores”, sostiene.
 

https://www.fondoalquimia.org/notas/violencia-contra-la-mujer/expo-corazones-ni-una-menos/

http://www.feministastramando.cl/event/expo-corazones-ni-una-menos

COLOMBIA: Los abusos sexuales de los ‘paras’ contra las mujeres en el sur de Chocó

18 Feb 2017 Deja un comentario


Durante los años de dominio del Bloque Pacífico-Héroes del Chocó de las Auc, sus integrantes cometieron decenas de ataques sexuales que, según lo consideró el Tribunal de Justicia y Paz de Medellín, constituyen crímenes de guerra, con un agravante: el componente discriminatorio y racial.

violencia sexual choco 1En la actualidad, las mujeres chocoanas esperan que la violencia perpetrada contra ellas sea reparada. Foto: Juan Diego Restrepo E.

“La violencia sexual tenía como objetivo específico a las mujeres negras y lo fueron no sólo por su género, sino particularmente por su raza. No fue una forma de represalia o castigo a las mujeres del enemigo, como suele suceder en los conflictos armados, sino que tenía sus raíces en la historia de discriminación, servidumbre y esclavitud a que han estado sometidos los hombres y mujeres de las comunidades negras”.

A esa conclusión llegó la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Medellín al evaluar los vejámenes, ultrajes, ataques sexuales, casos de servidumbre sexual y tratos degradantes que los miembros del Bloque Pacífico-Héroes del Chocó de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) perpetraron contra las mujeres de las comunidades afros asentadas en el sur del departamento de Chocó.

Las valoraciones de los relatos de las víctimas quedaron consignadas en la sentencia proferida recientemente por este Tribunal contra Rodrigo Zapata Sierra, alias ‘Ricardo’ y otros cinco desmovilizados de esta estructura paramilitar postulados a los beneficios de la Ley de Justicia y Paz, entre ellos a purgar sólo ocho años de cárcel. (Descargar sentencia)

La magistratura analizó en detalle 31 casos de violencia sexual cometidos por los integrantes del Bloque Pacífico-Héroes del Chocó en los municipios de Bajo Baudó (Pizarro), Condoto, Quibdó, Medio Baudó (Puerto Meluk), Istmina, Alto Baudó (Pie de Pató), Medio Atrato y Lloró.

Para los magistrados, se trata de una cifra que encierra un alto subregistro, pues las víctimas de este crimen generalmente eran intimidadas por los ‘paras’ con el fin de que no denunciaran dichas agresiones o, en el peor de los casos, las mismas mujeres afectadas optaron por guardar silencio para evitar los señalamientos y los juicios de sus comunidades o el rechazo de sus parejas y familiares.

En los casos analizados se advierten patrones de sistematicidad que dan a entender que se trató de una “clara manifestación de abuso de poder, dominación y sometimiento del grupo armado y sus hombres sobre las mujeres negras, asociado al dominio y control que tenían sobre la población”, con lo cual se infringieron las normas internacionales que regulan los conflictos armados, constituyéndose así en crímenes de guerra agravados por su carácter discriminatorio y racial.

Tal como quedó demostrado a lo largo del proceso judicial, la violencia sexual en el sur de Chocó se incrementó notoriamente desde 1997, año en que ingresaron los primeros paramilitares que sirvieron de base para la conformación del Bloque Pacífico-Héroes del Chocó (ver más en: Baudó, Chocó: dos décadas de guerra intensa). Desde entonces, esta práctica criminal comenzó a registrar incrementos, siendo el periodo comprendido entre los años 2000-2004 el pico más alto.

El análisis de estos casos dejó entrever que, a diferencia de episodios similares registrados en otras regiones del país, “ninguno obedeció a la humillación, represalia o castigo de las niñas, adolescentes y mujeres del enemigo, o una especie de ‘botín de guerra’ que se le arrebata y del que se despoja a éste”, así como también quedó claro que “ninguna de ellas tenía vínculos con los otros grupos armados ilegales que hacían presencia en la región ni se les acusó de tenerlos. Todas ellas hacían parte de la población civil y eran mujeres civiles”.

Uno de los señalamientos más graves de la sentencia es que este tipo de prácticas “se ejercían y realizaban de manera pública y continúa, con el conocimiento y la tolerancia, permisividad o indiferencia de las autoridades. La omisión de éstas constituye un incumplimiento de los deberes del Estado”.

Relatos de dolor

violencia sexual choco 2La violencia sexual en el Chocó tiene un gran subregistro, pues muchas mujeres aún se niegan a denunciar por temor al rechazo social y familiar. Foto: Juan Diego Restrepo E.M* fue víctima del asedio desde que tenía 10 años y los paramilitares del Bloque Pacífico-Héroes del Chocó ingresaron al corregimiento Aguacatico del municipio de Medio Baudó (Puerto Meluk). “Alias ‘el vaquero’ comenzó a molestarme, a decirme que le parara bolas, a enviarme razones. Como no le prestaba atención me cogió a la fuerza y me violó”, describe uno de los casos consignados en la sentencia.

Este fue uno de los aspectos más llamativos de los crímenes documentados: en el 49 por ciento de los casos las víctimas fueron objeto de seguimientos y acosos previos por parte de sus victimarios. El caso de T* da cuenta de ello: “antes que de que me violaría, el ‘Yuca’ (paramilitar) me decía que estaba muy buena (sic), que esos vestidos me quedaban muy bien, que tenía un cuerpo muy bueno (sic)”.

Al momento de los ultrajes sexuales, ambas víctimas eran menores de edad. Este fue otro de los dolorosos hallazgos que dejó el análisis de este crimen cometido por los paramilitares: 12 de los 31 casos documentados correspondieron a mujeres menores de 18 años y en tres de esos casos la víctima no superaba los 14 años de edad.

Además, si algo demostró el estudio realizado por la Sala de Justicia y Paz de Medellín es que la violencia sexual se convirtió en una práctica para ejercer poder y dominación sobre las poblaciones donde se asentaron los paramilitares. En ese sentido se estableció que “aunque la violencia sexual se concentraba en cierto tipo de mujeres, y dentro de éstas privilegiaba la edad y la condición civil, de alguna manera también asociada a la edad, terminaba siendo indiscriminada y no distinguía las demás condiciones de las víctimas. De ella no escapaban las embarazadas, ni las mujeres recién paridas, ni las que sufrían de algún trastorno mental, ni las vírgenes

El caso de Y* también es diciente al respecto: “llegaron dos hombres, que iban de parte de su jefe y que él quería que me presentara en su casa, me tocó irme (…) me llevaron a un cuarto donde estaba alias ‘don Mario’ vestido con una pantaloneta y sin camisa (…) se me presentó como el jefe de la zona y que necesitaba de mis servicios, que estuviera con él, a lo que yo me rehusé y este se puso como bravo, me cerró la puerta y me dijo que tenía que estar con él”.

En otros casos, los ataques sexuales ocasionaron embarazos no deseados entre las víctimas, como en el caso de L*: “llegó un muchacho y me dijo que fuera donde el comandante y yo le dije que no iba a ir porque no tenía nada que hablar con él. A la media hora llegó con otro muchacho, me dijeron que el jefe había mandado por mí, yo le dije que no y cada uno me cogió del brazo y me llevaron, cuando llegamos allá, el comandante me dijo que yo me las tiraba de muy creída, que de qué me las aplicaba, que nunca una mujer lo había despreciado y me violó”.

violencia sexual choco 4Por varios años los paramilitares del Bloque Pacífico-Héroes del Chocó de las Auc sometieron a las comunidades del Baudó a sangre y fuego. Foto: Ricardo CruzTal como lo consignó el Tribunal, la víctima, que tenía 19 años para el momento de la violación, quedó embarazada. Ella decidió ocultarle el hecho a su victimario, pero cuando este se enteró ordenó golpearla por “haberle dicho mentiras”.

Como si fuera poco, la violencia sexual vino aparejada con casos de servidumbre y esclavitud sexual, como lo revela el caso de S*, quien a la edad de 15 años fue retenida por un comandante paramilitar en zona rural de Bajo Baudó: “alias Ronald apenas me miró dijo que yo tenía que ser de él y me cogió y me llevó para el monte y no me dejaba salir y para donde él iba yo tenía que ir con él (…) me obligaba a tener relaciones con él (…) y me decía que si me volaba me mochaba la cabeza”.

En otro de los casos, estuvo asociada a la desaparición forzada, tal como lo narró R*, luego de describir cómo fue violada por dos hombres: “en ese momento llegó mi hijo de nombre F.M. y trató de defenderme, pero no pudo hacer nada porque los tipos lo amarraron y se lo llevaron… por la desaparición de mi hijo tampoco pude hacer nada, cuando preguntaba a la gente si habían visto a mi hijo me contestaban que los grupos armados estaban matando la gente y la estaban tirando al río, que era mejor que me quedara callada y las cosas quedaron así… yo no tengo esperanza de que sea encontrado”.

La magistratura también destacó que “hubo verdaderos casos de humillación y degradación”, entre ellos la violación sucesiva por dos o tres hombres, uso de objetos y violencia innecesaria y excesiva. Así quedó constatado en el caso de F*, al describir qué le ocurrió luego de que un grupo de por lo menos cien paramilitares llegara a donde ella estaba junto con otra mujer.

“Dos de ellos nos detuvieron… me decían que no gritara que nadie iba a hacer nada… me llevaron detrás de una casa… [y] entre los dos me arrancaron la blusa también tenía una falda short, también me la arrancaron… yo estaba temblando del miedo y gritaba, y ellos me metieron un trapo en la boca… seguí gritando y el negro me pegó en la cara y me reventó la boca, ellos estaban discutiendo quién era primero y me preguntaron si yo había estado con algún hombre yo les dije que no… me violaron, primero el negro, y yo botaba mucha sangre y luego el paisa y después vino otro paramilitar y también abusó de mí, yo quede tendida en el suelo llena de mucha sangre, y como pude me levanté”.

Tras estos dolorosos relatos, la magistratura concluyó que “todo ello no era más que una forma de negar o eludir la propia degradación e indignidad, pues para no experimentarla era preciso hacer todo lo posible para humillar, vejar, pisotear y aniquilar la integridad y dignidad de la mujer”.

Los efectos fueron devastadores para las víctimas. De los 31 casos analizados, “en 11 de ellos las mujeres quedaron en embarazo y casi todas tuvieron su hijo a pesar de ser el fruto de la violación y las dos que no, fue porque lo perdieron. En la larga lista de efectos de la violación, además del daño emocional y sicológico, está el desplazamiento forzado, las ideas suicidas, las enfermedades de transmisión sexual, la ruptura de la relación con sus compañeros y/o la dificultad para sostener nuevas relaciones sentimentales y sexuales, el abandono del estudio”.

Los responsables

violencia sexual choco 3Las mujeres jóvenes, incluso menores de edad, fueron el blanco de la violencia sexual infringida por paramilitares en el sur del Chocó, así como en su capital, Quibdó. Foto: Juan Diego Restrepo E.Según lo estableció la Unidad de Justicia Transicional de la Fiscalía, finalizando 1995 se realizó en Quibdó una reunión en la que participó un selecto grupo de mineros y comerciantes chocoanos con Carlos Mario García, alias ‘Rodrigo Doblecero’, en aquel entonces mano derecha del máximo comandante de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu), Carlos Castaño Gil.

El motivo del encuentro fue concretar la creación de un grupo de autodefensas que incursionara en el sur de Chocó. El primer contingente paramilitar arribó en los primeros meses de 1996, en total 30 hombres bajo el mando de Rafael Antonio Londoño Ramírez, alias ‘Rafa’, a quien le encomendaron la misión de proteger los intereses de mineros y comerciantes de Quibdó, la región del San Juan, así como recuperar los ejes viales Quibdó-Medellín y Quibdó-Pereira.

Santiago Uribe, ante nueva investigación por violación a los derechos humanos

Ese primer grupo tomaría el nombre de Frente Minero y sería la génesis del Bloque Pacífico-Héroes del Chocó, una máquina de guerra que sembró el terror en los pueblos asentados a lo largo de la cuenca de los ríos Baudó y San Juan, y responsable del éxodo de decenas de comunidades negras de sus territorios ancestrales. Curiosamente, buena parte de los miembros de este Bloque eran hombres mestizos, provenientes de Antioquia y la costa norte del país.

Y fueron principalmente los mestizos (paisas y costeños) los responsables de los ataques y ultrajes sexuales perpetrados contra las mujeres negras, como lo pudo establecer el Tribunal de Justicia y Paz de Medellín y, según constataron los magistrados que lo integran, dichos actos no solo fueron cometidos por los jefes paramilitares, también los patrulleros de bajo rango, incluso bajo beneplácito de sus jefes.

De acuerdo con los testimonios consignados en la sentencia, reconocidos paramilitares como Hernán Darío Aristizábal, alias ‘King Kong’, quien luego fuera comandante del Bloque Cacique Nutibara en la comuna 13 de Medellín; Aldemar Echavarría Durango, alias ‘Mario’; José María Negrete, alias ‘Raúl’; y Nilson Machado Rentería, alias ‘Capaceño’, aparecen como los máximos responsables de estos crímenes de violencia sexual.

Pero más allá de ello, la conclusión del Tribunal es que se trató de un crimen con connotaciones discriminatorias: “En su inmensa mayoría, la violencia sexual fue ejecutada por hombres blancos o mestizos o de regiones distintas a Chocó o el litoral pacífico. En múltiples casos, el perpetrador, blanco o mestizo, emitía un mandato imperativo y perentorio y las mujeres, negras, eran retenidas o sustraídas y conducidas forzosamente ante él, quien las sometía a distintas formas de violencia sexual”.

En los apartes finales, la magistratura exaltó la valentía de las víctimas ante hechos tan aberrantes: “Esta sentencia es un reconocimiento del sufrimiento de las mujeres negras víctimas de violencia sexual, pero también un homenaje a su capacidad de soportar el dolor, a su fortaleza para seguir adelante y a su entereza para enfrentar el futuro con dignidad, dar a luz y levantar a sus hijos fruto de la violencia, con el mismo afecto y ternura que los demás y sin discriminación alguna”.

http://www.verdadabierta.com/violencia-sexual/6556-los-abusos-sexuales-de-los-paras-contra-las-mujeres-en-el-sur-de-choco

‘Colombia, en deuda con todas sus mujeres’

17 Feb 2017 Deja un comentario


Martha Ordóñez analiza las formas de violencia que padecen las mujeres colombianas.

Por:  EL TIEMPO |

8:50 p.m. | 16 de febrero de 2017

Martha Ordóñez, consejera para la Equidad de la Mujer.

Foto: Archivo EL TIEMPO

Martha Ordóñez, consejera para la Equidad de la Mujer.

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 A la violencia en el hogar, en el conflicto armado, en las calles y hasta en las instituciones a donde van a denunciar o a pedir ayuda es a lo que se enfrentan a diario muchas mujeres en Colombia.

Y aunque ya hay más conciencia sobre la necesidad de denunciar, muchas todavía prefieren callar, por miedo, por vergüenza e incluso por temor a la estigmatización de la sociedad y de la familia.

En entrevista con EL TIEMPO, Martha Ordóñez, consejera presidencial para la Equidad de la Mujer, hace un balance sobre los principales desafíos frente a este flagelo con niñas y mujeres y presenta las campañas de su despacho.

¿Qué diagnóstico hace hoy sobre la violencia contra la mujer en Colombia?

Es muy preocupante. Colombia está en deuda con todas sus mujeres. Hay muchas violencias contra las mujeres, de todas las edades. Por ejemplo, el 82 por ciento de las víctimas de violencia intrafamiliar son mujeres.

¿Y en el hogar cuáles son los tipos de violencia?

Psicológica, emocional, física y sexual son las más fuertes, y el gran perpetrador es el hombre. También, la violencia económica y la patrimonial, porque también se amenaza a la mujer con quitarle el sustento, de ella y de los hijos.

¿Qué tanto denuncian las mujeres?

Ha aumentado la denuncia, eso es algo que tratamos de estimular. Pero las mujeres callan por miedo, por vergüenza, por miedo a que las estigmaticen la sociedad y la familia. Normalmente, las mujeres denuncian después de mucho tiempo de ser víctimas.

Si los hombres son los mayores perpetradores, ¿qué hacer con ellos?

Cuando crecemos en un entorno violento, donde hay tantas agresiones y vulneraciones de los derechos humanos de los integrantes de una familia, lo que hacemos es perpetuar esa violencia, porque después llega el niño al jardín y llegan las quejas del niño, pues repite allá lo que ha visto en la casa. El alcohol tiene mucho que ver, el machismo.

Entonces, hay que trabajar con los niños…

Claro, pues son realidades que les transmitimos a los niños: que la violencia es la forma de resolver los conflictos. Hay que trabajar el respeto en la casa y en la escuela, en nuevas masculinidades, promoviendo el respeto a los derechos de las mujeres.

Usted también ha hablado de violencia institucional. ¿De qué se trata?

Es lo que pasa cuando una mujer se acerca a pedir orientación o a denunciar, o a pedir alguna medida de protección a un funcionario público y necesita atención rápida. Pero ese funcionario pone en duda lo que está diciendo y la revictimiza, la hacen sentir culpable. Ahora, no podemos generalizar y decir que todos los servidores públicos son así. Por eso tenemos una campaña con todos los funcionarios públicos.

¿Cuál es su postura frente al endurecimiento de penas para violadores de niños?

Total, siempre lo he acompañado. Incluso, desde antes de llegar a la Consejería hice parte del comité promotor del referendo para la cadena perpetua. Creo que la merece quien le haga daño a un niño, a una niña, a un adolescente, pero especialmente a las mujeres, que son las más violentadas. Hay que hacer justicia, acompañar a las víctimas y a su entorno.

Tres campañas contra violencia de género

Línea 155. Orientación gratuita para mujeres víctimas de todo tipo de violencias. Recibe llamadas en casos de violencia intrafamiliar, tanto física como psicológica; violencia en espacios públicos, derechos de las mujeres, inasistencia alimentaria, hechos de emergencia, delitos sexuales
y acoso laboral.

Violentómetro. Es un material gráfico ydidáctico que permite medir y visualizar las diferentes manifestaciones de violencia contra las mujeres, ocultas en la vida cotidiana y que muchas veces se confunden o desconocen. Se establece una escala de violencia.

Me Comprometo. Es una estrategia conjunta con el Departamento Administrativo de la Función Pública en la que se promueve un pacto para impulsar acciones que transformen hábitos, actitudes y prácticas que legitiman y perpetúan las agresiones, daños y violencias en espacios institucionales.

(Le puede interesar leer: Esta es la ruta que puede seguir una mujer agredida para denunciar)

EL TIEMPO

http://www.eltiempo.com/politica/justicia/entrevista-con-martha-ordonez-sobre-las-formas-de-violencia-contra-las-mujeres/16821586

COLOMBIA. CAUCA-TACUEYO: Indígenas condenaron a presunto guerrillero de las Farc por feminicidio

12 Feb 2017 Deja un comentario


  • FOTO COLPRENSA

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COLPRENSA | PUBLICADO HACE 2 HORAS
La Asamblea de Justicia de Indígenas Nasa del resguardo de Tacueyó (Cauca) condenó a 30 años de cárcel a un presunto integrante de las Farc, por el delito de feminicidio, en un proceso proceso judicial que acompañó la Fiscalía General de la Nación.

Los hechos se originaron el 28 de agosto de 2016 en medio de las fiestas regionales. La indígena Ninfa Isabel Mosquera, quien formaba parte del Colectivo de mujeres de la comunidad, fue asesinada por su compañero sentimental, Germán Antonio Osorio, alias ‘Sangre’, cuando intentaba impedir que este hiciera disparos al aire.

El juicio al indígena comenzó el 9 de febrero con la intervención de la Asamblea General, donde compareció Osorio custodiado por 14 integrantes de la Guardia Indígena, Nasa, segunda comunidad indígena más grande de Colombia, después de los Wayúu.

De acuerdo con las pruebas obtenidas por el cabildo de Tacueyó y las declaraciones de los familiares de la víctima, se tenía conocimiento que el hoy condenado presuntamente “tenía problemas con la ley (…) que era militante de las Farc, y se le había visto de camuflado con armas”. Incluso luego de la captura de Osorio, el 5 de febrero, las autoridades de la comunidad fueron amenazadas.

Según informó la Fiscalía, desde un comienzo las autoridades indígenas solicitaron apoyo de la entidad en la inspección técnica a cadáver y el aseguramiento temporal del agresor. En la etapa del juicio el ente acusador asistió en calidad de observador, con un equipo de la Dirección Nacional de Seccionales y Seguridad Ciudadana, en cabeza de una fiscal destacada para Asuntos Indígenas.

Alias ‘Sangre’ será trasladado por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), a la cárcel de San Isidro de Popayán, donde cumplirá la condena.

COLOMBIA: Luz Herminia Olarte Piedrahita, era la líder de derechos humanos de Yarumal.

09 Feb 2017 Deja un comentario


 Su cuerpo fué hallado en una fosa de la zona rural del municipo del norte antioqueño (vereda las cruces), con varias heridas de machete.

El coronel Wilson Pardo Salazar confirmó que “Es una mujer que es líder de Derechos Humanos, pero no sabemos las circunstancias ni los motivos por los cuales la asesinaron. Esperamos los resultados de la investigación y del informe de Medicina Legal”.

Los asesinatos a líderes comunales continúan en ascenso desde el 2015. El año pasado la Cumbre Agraria presentó un informe al gobierno, la  Defensoría del Pueblo y Naciones Unidas, donde denunciaron que “En el año 2016 se han presentado noventa y cuatro (94) homicidios en contra de defensores de Derechos Humanos. La cifra más alta en los últimos 6 años y 31 más que el año anterior“.

Vea también: Lista de líderes comunales asesinados en Colombia desde la firma del acuerdo de paz

 

http://solopaisas.com.co/lider-derechos-humanos-asesinada-machete-yarumal-crece-la-lista/

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