Un siglo de demora para reivindicar a Gloria Fuertes


Una exposición en el Fernán Gómez – Centro Cultural de La Villa conmemora los 100 años del nacimiento de Gloria Fuertes mostrando el lado más cercano e íntimo de la poeta madrileña.

20 Marzo 2017
09:05
Un siglo de demora para reivindicar a Gloria Fuertes

A la hora de plantarse ante la figura de Gloria Fuertes, cien años después de su nacimiento, vale la pena plantearse dos modos de abordar la situación. El primero: qué asco. Qué asco que hayamos tenido que esperar todo este tiempo para poder reivindicar a Gloria Fuertes en toda su magnificencia. Qué asco que deban ser las fechas señaladas las que nos lleven a este punto. El segundo: qué bien. Qué bien, qué maravilla poder reivindicar ahora a Gloria en toda su magnificencia. Poder airear el secreto a voces de su homosexualidad. Poder leer sus poemas prohibidos y censurados. Poder ver sus fotos acompañando a su amante, como la mujer libre que siempre fue. Poder liberarla, por fin, del sambenito de “la poeta de los niños” y rescatar su obra para adultos sin pudor alguno.

¿Qué hubiera sido de nosotros sin figuras como las de Gloria? Siempre criticamos (y con razón) la costumbre de nombrar a las figuras femeninas por su nombre de pila (algunos, incluso, con diminutivo) y por el apellido a los varones (Lorca, Machado, Picasso, en contraste con Gloria, Rosalía, “Isabelita”). Pero a Gloria no hay más forma de mentarla que por su nombre. Gloria. Como la que siguen destilando sus poemas. Un nombre del que ella misma presumía. Porque fue nuestra, nuestra Gloria, desde que los libros de texto para niños empezaron a incluir la palabra “poesía”. Y todo ello, sin que muchos de los esforzados censores y mutiladores de la historia supieran siquiera de su condición sexual o sentimental. ¿Qué hubiera sido de esta figura de saberse aquello?

Quizás una de las injusticias históricas más grandes de la de la literatura sea haber dejado callada a una figura como Gloria, abandonarla en el apartado de literatura infantil en un país que no da importancia a la infancia. Quizás el punto más importante de la exposición que tan cariñosa y emotivamente se desarrolla actualmente en el Fernán Gómez – Centro Cultural de la Villa (Madrid), hábilmente dirigida por la Fundación Gloria Fuertes; sea precisamente la de dejar hablar a la propia Gloria. Porque nadie conoce mejor a Gloria que ella misma. Y nadie mejor que ella habló de su vida. Así, el detallado recorrido cronológico por la biografía de esta poeta, se dirige gracias a someros apuntes en carteles metálicos en los que se nos relatan las circunstancias históricas que acompañaron y marcaron a la poeta: la Guerra (in) Civil, la Posguerra… acompañados en ocasiones por unas pocas fotografías documentales que nos permitan visualizar el salvajismo del que Gloria nos habla, con mejor humor que la realidad, en sus poemas.

“En Madrid llovía metralla
llovían muertos.
Me regalaron un cordero.
– Tienes para comer un mes -, me dijeron.
Los ojos del cordero me dijeron otra cosa.
Yo, por poco me muero de hambre.
El cordero se murió de viejo.
Nos cogimos cariño,
él y yo solos bajo los bombardeos.
Después iba a por hierba a los solares
para mi cordero.
Le enseñé a comer papel
con los partes de guerra
a mi cordero.”

(“Mujer de verso en pecho”).

El resto, material de la propia poeta – para los fetichistas resultará inspirador poder reconocer la letra de la propia Fuertes en su infinidad de cuadernos -, dibujos, fotografías y, por supuesto, poemas. Fragmentos con los que se irá narrando la vida de la poeta. E incluso un apartado final en el que poder leer todos los libros de la poeta. Llama la atención, pese a todo, lo poco que sabemos de una de las poetas más importantes de nuestra literatura. Ignorancia que esta exposición suple a conciencia, invitándonos y regalándonos a la verdadera Gloria, libre ya – libre siempre -, de cualquier habladuría o rechazo.

Esperamos que no tengan que pasar tantos años para seguir reivindicando a Gloria Fuertes.

http://www.lamarea.com/2017/03/20/siglos-de-demora-reivindicar-a-gloria-fuertes/

COLOMBIA. PERSEGUIDA, ACOSADA Y VIOLADA LA MADRE TIERRA. OLGA LUCIA ALVAREZ BENJUMEA*


“No le hagan daño, ni a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta que hayamos puesto un sello en la frente a lxs siervxs de nuestra Divinidad. Apocalipsis 7:3

No cesan las denuncias, dando a conocer los acosos, violaciones y asesinatos de nuestras mujeres, sean aniñas, adultas o ancianas, en los diferentes escenarios de la sociedad: en sus casas, en la calle, en lo laboral, en la Iglesia, de parte del machismo, en Colombia y en cualquier parte del mundo.

Hoy quiero levantar mi voz, por aquella Madre Tierra que un día, nos pario, a través del soplo de la Divinidad. (Génesis 2:7). Ella, también sufre la violación de sus derechos humanos. Hasta ahora, sus defensores, que no son muchxs todavía, a algunos de ellxs, los están persiguiendo, acosando y asesinando.  Es un escándalo,  en solo 4 meses de lo corrido de este año, en Colombia, ya hayan asesinado 6 mujeres liderezas, guardianas y protectoras de la Madre Tierra!

Qué esta pasando? Quien persigue, acosa, viola y asesina a nuestra Madre Tierra?

Como siempre el enemigo, se niega a dar su cara. Sus argumentos siempre serán y son “para una mejor producción y exportación de nuestros productos, generando empleo”.

Qué pinochada tan horrible! Así se enuncia cada “nuevo” programa para una limpia campaña electoral, supuestamente…

Por qué estoy tan enojada? No soy ingeniera Agrícola, no soy ingeniera del Medio Ambiente, no soy Economista, no soy Agronoma. Soy una hija de la Madre Tierra!

Campo Rubiales
El fracking rompe la roca madre ubicada por encina de los YNC con una emulsión de agua y químicos. (archivo particular) 1)

Me duele, la Madre Tierra, sentirla perseguida, violada y asesinada, por estas infames máquinas, rompiendo hasta el alma de sus entrañas, para envenenar sus venas (sus aguas subterráneas), cual leche materna que proteje y guarda para sus hijxs.

A ese feminicidio le llaman “Fracking”,  fracturar, romper, rasgar el himen de la Madre Tierra!

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Quienes somos citadinos, de este feminicidio no sabemos NADA! Pero, si lo sabe nuestro pueblo, nuestros indígenas, campesinos y afros. Ellos, siente el retumbar de las máquinas. Sienten que se les saca de las tierras, se les roba o masacra. Ahí no hay trabajo, ya no se siembra “el pan coger”,porque es mejor que ellxs no se enteren de lo que el machismo patriótico, le hace a nuestra Madre Tierra. Y los que no se quieren ir a las buenas, porque “mi tierra no se regala, ni se vende” 1 Reyes 21:1-4. ya sabemos lo que le pasa a nuestros campesinos, como la historia de Nabot que acabas de leer.

Qué esta sucederá con Colombia en su amor patriótico? Mirá este mapa te puede interesar, para averiguar que pasa en tu región. 3)

Fidel Mingorance

 

No te canso más, podés seguir averiguando por tu cuenta. Piensa, y mirá haber si te conviene cuidar a nuestra Madre Tierra.

“Desde el corazón del Cielo, al corazón de la Tierra, al corazón de los Mares, al corazón de los Aires” (bendición maya) que la presencia de la Divinidad, nunca nos falte!

*Presbitera católica

 

 

 


BIBLIOGRAFIA:

1)http://www.portafolio.co/economia/colombia-esta-cerca-de-implementar-el-uso-del-fracking-para-producir-crudo-502958

2) http://sostenibilidad.semana.com/medio-ambiente/articulo/fracking-llego-colombia/31672

3) http://www.contagioradio.com/mapa-del-fracking-colombia-articulo-33672/

 

 

 

“Esta mañana me van a fusilar”


 

Retrato de Carme Claramunt, la primera catalana que fue ajusticiada durante el franquismo

El historiador badalonés Emili Ferrando recupera el caso de Carme Claramunt, la primera catalana ejecutada por el franquismo tras la Guerra Civil

  • JORDI RIBALAYGUE
  • Badalona

05/03/2016 20:01“Estimada ‘tieta’: ha venido el juez y ha decretado la pena de muerte, y me ha dicho que así lo había decretado el Generalísimo y esta mañana a las cinco me van a fusilar. Tú ya sabes que matan a una inocente”.

Son las primeras líneas que Carme Claramunt escribió en la madrugada del 18 de abril de 1939, horas antes de ser ejecutada. Trabajadora de 41 años, alejada de los liderazgos políticos y sindicales durante la Guerra Civil, fue la primera de las 11 mujeres encarceladas en la prisión femenina de Les Corts en perder la vida en el Camp de la Bota, donde cayeron abatidos unos 1.700 represaliados por el franquismo. También consta como la única vecina de Badalona ajusticiada entre el centenar de víctimas que la dictadura se cobró tras la contienda en la ciudad.

“Desde el cielo rogaré para que a ti no te falte de nada. Ya sabes que no morimos. Nada más dejamos la tierra”, proseguía la misiva de Carme a Angelina Picas, a quien trataba con familiaridad porque compartían un comercio de tejidos y domicilio en la calle del Mar, y que también fue recluida.

“Es una carta preciosa, el único documento que ha quedado de ella”, comenta el historiador Emili Ferrando, conocedor del movimiento obrero de Badalona y que acaba de editar Executada, un libro sobre una “chica normal y corriente” que se convirtió en la primera catalana fusilada tras la conflagración. Se cuantifican 3.358 ejecutados en Cataluña durante el régimen de Francisco Franco, incluidas 17 mujeres.

“Casi no sabemos nada de ella, pero a través de su última carta muestra un poco quién es. No despotrica, acepta su destino trágico con una normalidad que asusta”, resalta Ferrando, “simplemente reclama su inocencia. Pero luego se preocupa por los demás: por su tía, por la familia, pide justicia para sus compañeros ya que ella no la ha tenido…”.

“No sé cómo decirte lo que quisiera decirte con palabras de consuelo para que no te desesperes”, anota Carme para su ‘tieta’. “La única cosa que te consolará será pensar en nuestra conciencia tan limpia”, reivindica, frente a la muerte que se acerca.

La denunció una vecina, Maria Sallent, con dos hijos asesinados en la retaguardia republicana. “Aparte de la confrontación ideológica se juntaron intereses económicos”, sostiene Ferrando, “Angélica tenia pensado dejar su tienda a Carme. La familia Sallent vivía en la misma casa y esperaba que se la dejara a ellos. Todo influyó: intereses económicos, envidias, venganzas… Son el símbolo de las dos Españas enfrentadas, una viviendo al lado de las otras”.

Transcurrieron 47 días desde que Carme fue apresada junto a Angelina -en su caso, sería castigada con cadena perpetua- hasta ser trasladada ante el pelotón de fusilamiento tras recibirse el ‘enterado’ del dictador. El juicio a ambas en el tribunal militar fue el prototípico en posguerra, describe el historiador: “Se citaron a seis testigos. Iban manipulados. El lenguaje típico de la Falange se puso en boca de los testigos, manipulados descaradamente. Ninguno testificó a favor. En ningún lado aparece un abogado defensor en el caso de Carme. Las acusaciones eran tonterías, se magnificaron, y ellas indefensas, sin un abogado que la guiase. En un mismo juicio se metían a 15 o 20 reclusos. En esos tribunales sumarísimos se violaban todas las leyes humanas y divinas”.

Claramunt -que militó en Esquerra Republicana y Estat Català, pero sin destacar en sus filas- fue declarada culpable de adhesión a la rebelión militar, acusación cínica bajo la que un régimen instaurado por golpistas reprimió a numerosos opositores. Lo que se le atribuyó fueron “exageraciones”, subraya Ferrando: “Eran denuncias en las que no hacía falta probar nada. Hay una acusación bárbara que dice que, por culpa de Angelina y Carme, ha habido todos los asesinatos en Badalona durante la guerra. Pobres chicas. ¿Quién puede creer que tuvieran poder para decir a quién matar?”.

La mujer falleció en el parapeto del Camp de la Bota junto a otro badalonés, Ginés Sánchez Quílez. “Tía querida, te deseo muchos años de vida y salud. Ya notificarás a mis nunca olvidables hermanos, primos y amistades que me han fusilado”, rogaba Carme en la hoja que los descendientes de otra presa de Les Corts han guardado.

“No hay que mitificar”, opina Ferrando, con materia tan dramática entre manos, “lo que hay que mitificar es el valor de las mujeres normales y corrientes. Y más en esa época, que se echaron a la espalda toda la familia, en tiempos en que el marido estaba en el frente o el exilio. Merecen un reconocimiento por sus vidas. Carme era una de esas personas, que tuvo la mala pata de que confluyeran unas circunstancias que acabaron con su muerte prematura”.

“Le mando un sinfín de besos, su hija que nunca la olvidará”, cierra la misiva.

http://www.elmundo.es/cataluna/2016/03/05/56d9e44046163fdd6d8b463f.html

El silencio ante tu feminicidio


POSTED ON 08/03/2017POR Z GARCIA.

Querida Vilma Trujillo,

La semana pasada supe que habías muerto, pero no pude procesar el hecho. No encontraba el coraje suficiente para dar una palabra al respecto. Perdóname por ello. Ahora, he podido leer un poco más sobre tu caso[1], y un escrito pastoral nos invita a la reflexión sobre el tipo de cristianismo de indolencia que se practica en varias de nuestras congregaciones de América Latina. Me sorprende que quien escriba sea una teóloga metodista y no alguien de la comunidad pentecostal. Me sorprende que aún en ese escrito pastoral de solidaridad contigo, no se mencione que lo tuyo fue un Feminicidio y que ¡queremos justicia! Porque aun en tu muerte, tu cuerpo reposa en un lugar distinto; te han negado el derecho a descansar en paz; te llevaron al exilio.

Me sorprende el silencio en nuestras comunidades sobre tu caso. Han de pensar que, por haber pasado en Nicaragua, no es nuestra responsabilidad mostrar solidaridad. Pero hoy, toca hacer un llamado directo a las tradiciones pentecostales, herederas de los avivamientos y de las misiones expansionistas de las Asambleas de Dios. Esos pentecostalismos que hicieron sus primeros conversos entre lo más humilde y pobre de los pueblos latinoamericanos, preocupados por educar a sus primeras generaciones de laicos, hoy en lugares apartados y pobres, abandonan a su suerte a ministros sin vocación. Lo más grave es que las iglesias pentecostales institucionalizadas no han logrado superar las prácticas autoritarias, personalistas y con estructuras violentas hacia las mujeres. Ese tipo de cristianismo históricamente han dañado nuestra dignidad.

He leído que todo comenzó cuando en tu iglesia local se enteraron que habías tenido sexo con otra persona que no era tu esposo. Desde entonces el pastor te recomendó pedir perdón a Dios y después te llevó a su casa pastoral para orar por ti, ya que estabas “enferma.” Algunos hermanos y hermanas se unieron en oración y ayuno para que sanaras porque lo tuyo ya era una “posesión demoniaca”. Por revelación de Dios, en una fogata el espíritu impuro saldría de tu cuerpo. Y aunque algunos no estuvieron de acuerdo, al final te forzaron, te ataron e imagino que, en tu desesperación por librarte, caíste al fuego y tu cuerpo se quemó sin que ellos intervinieran a tiempo para salvarte. Tomaron tu cuerpo aún con vida y te aventaron a un barranco, de donde te encontró tu hermana menor. Aunque tu esposo trato de salvarte la vida al llevarte al hospital, decidiste morir. Has dejado a tu esposo y a tus dos pequeños… Tu esposo dice que ha recibido amenazas de muerte y por ello ha abandonado la comunidad de El Cortezal. Triste es saber que las Asambleas de Dios en Nicaragua se han deslindado de tu caso, y le pese a quien le pese, son colectivos feministas los que ahora apoyan a tu esposo y familia para reclamar justicia ante tu caso.

Lamento que tu fe haya sido usada para quitarte la vida. Me duele tanto saber que el fanatismo cegó a nuestros hermanos y hermanas para poner límites a sus visiones, causando tu muerte. Me duele más que en vida te hayan chantajeado usando tu sexualidad como un mecanismo de sembrarte culpa, remordimiento y castigo; no acepto que te hayan robado la palabra y la decisión de arreglártelas a solas con Dios; no acepto que te hayan golpeado, insultado, desnudado y quemado para salvar tu alma cuando ¡esta fue comprada a precio de sangre por Cristo! No puedo creer que lo que empezó como un acto de fe, terminó siendo un acto criminal. Tengo la necesidad de honrar tu memoria, de clamar justicia ante tu feminicidio.

Tengo la necesidad de referir tu caso porque muchas mujeres dentro de las tradiciones evangélicas hemos sido obligadas a hacer pactos de silencio y nuestra sexualidad ha sido empleada como un arma en contra de nosotras. Sé de mujeres que al ser seducidas por pastores y hombres que se dicen ser hijos de dios, abusan de su poder y carisma para acostarse con ellas y las amenazan con decirle a sus parejas. Como tú, de niña me obligaron a callar. Callar porque lo que cuenta es la voluntad de dios; callar porque quienes tienen el derecho de juzgar a los demás son los más cercanos a la familia pastoral y se establecen grupos de poder. Tuve que callar ante violaciones sexuales que cometieron maestros de escuelas dominicales, recién conversos o hermanos que entregan dulces a los niños para guardar el secreto. Como tú, yo también fui juzgada y amenazada por el ejercicio de mi sexualidad siendo joven. Lo más doloroso fue que dentro de mis acusadores se encontraron mujeres que me victimizaron y me dieron la espalda. Temor, dolor y profunda culpa se apoderaron de mí. Tu caso no es aislado, ni coyuntural. Es la suma de muchos agravios cometidos contra nosotras. Sabes, hay muchas mujeres con casos similares al tuyo, al mío, pero ellas han hecho pactos de silencio dejando todo “en las manos de Dios”. Entonces nos arrebatan la posibilidad de crecer plenamente en nuestra espiritualidad; crecemos rotas.

Lamento mucho que nuestras tradiciones pentecostales cuando son expuestas a la opinión pública sea, o bien para victimizarnos (en casos de persecuciones religiosas), o exhibirnos como fanáticos ignorantes (cómo es tu caso). Creo que somos algo más que esos dos extremos, pero a mí ya no me corresponde decirlo porque yo he salido de mi iglesia. Debo decirte que hace cuatro años me he separado de mi iglesia, aunque asumo mi herencia pentecostal. Me autoexilie para salvarme, para sanarme y sanar así mi relación con mi familia, con el mundo que habito.

Pero, aun así, con todo lo que implico salir de la iglesia, desde hace algunos años vengo compartiendo con otras y otros que las tradiciones pentecostales y las tradiciones evangélicas en general, están llamadas a rectificar sus comportamientos de estatus quo, comportamientos patriarcales, violentos, paternalistas, victimizadores y excluyentes contra nosotras las mujeres, las creyentes de a pie. Las iglesias evangélicas están llamadas a rectificar sus formas de educar a las nuevas generaciones en los ministerios, están llamadas a romper los tabús y silencios que sustentan los privilegios de un grupo en los cargos ministeriales; están llamados a discernirse a sí mismos. Y nosotras, las creyentes de a pie, estamos llamadas a buscar alternativas de denuncia y cuidarnos unas a otras. No queremos más muertes provocadas por esa cultura que nos mata, por esa cultura religiosa que no permite cuestionamientos, por esa cultura donde las mujeres desconfían de otras mujeres y las vidas privadas se usan para destruir la integridad de las personas. Rompamos el silencio, reclamemos justicia, demos nombres de nuestros agresores, de quienes nos censuran; demos nombre a la esperanza aún sí ésta, nos espera fuera de la iglesia.

Vilma, honro tu memoria porque no quiero más mujeres rotas, mujeres derramando lágrimas de dolor porque el mundo y la iglesia ya no son sitios seguros para habitar; no quiero más mujeres violadas, mujeres violentadas, mujeres silenciadas, mujeres engañadas en nombre de Dios. ¡Que tu muerte no sea en vano! #NiUnaMuertaMas #Vivasnosqueremos #JusticiaparaVilma

[1] Algunas de las noticias más relevantes sobre su caso en:

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/02/28/america/1488301755_112117.html

http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-39137450

http://www.lupaprotestante.com/blog/silencio-ante-feminicidio/

COLOMBIA. ES LATENTE LA PAZ EN EL PAÍS: Dos nuevos líderes campesinos asesinados en Meta, Colombia


 "Eran personas honestas, trabajadoras, muy humildes", aseguró el representante legal del Sindicato de Trabajadores Agrícolas, David Martínez.

“Eran personas honestas, trabajadoras, muy humildes”, aseguró el representante legal del Sindicato de Trabajadores Agrícolas, David Martínez. | Foto: Prensa rural

Publicado 6 marzo 2017
Los hermanos José Antonio Anzola Tejedor y Luz Ángela Anzola fueron asesinados con dos horas de diferencia en el municipio Mesetas del departamento de Meta.

Dos hermanos, José Antonio Anzola Tejedor y Luz Ángela Anzola Tejedor, miembros del Partido Comunista y del Sindicato de Trabajadores Agrícolas Independientes del Meta (SINTRAGRIM) fueron asesinados el domingo en “extrañas circunstancias”, informó el portal de noticias colombiano Contagioradio.

Los asesinatos, con dos horas de diferencia, ocurrieron en la Vereda El Gobernador, en el municipio de Mesetas, departamento colombiano de Meta. José fue asesinado a las 17H00 (hora local) y Luz hacia las 19H00 (hora local).


El día de ayer fueron asesinados los hermanos José Antonio y Luz Angela Anzola Tejedor, del sindicato SINTRAGRIM. pic.twitter.com/teIdn0NaR4


Los hermanos José Antonio y Luz Angela Anzola Tejedor, fueron asesinados en el municipio de Mesetas, departamento del . pic.twitter.com/ctMz3gyDhY

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“Eran personas honestas, trabajadoras, muy humildes. Las personas que llegaron a la casa de la señora Luz Ángela estaban encapuchadas y armadas. Llegaron en la noche, se identificaron como grupos ilegales. A Luz la acribillaron delante de su hijo y su familia”, dijo el representante legal de SINTRAGRIM, David Martínez.

>> Asesinan a la líder social Alicia López Guisao en Colombia

Martínez rechazó un comunicado de la policía local en el que tergiversan lo ocurrido al mencionar que Luz y José eran ladrones. “En el comunicado dice que supuestamente los mataron por ir a robar pero nosotros hemos dicho que ellos eran campesinos, la Policía debería esperar la investigación”.

I Asesinados hermanos Anzola Tejedor, militantes del P Comunista y de SINTRAGRIM en Mesetas, Meta.

 

El SINTRAGRIM denunció los ataques que el Ejército Nacional adscrito a la Cuarta División en el Meta ejecutan contra este sindicato de trabajadores. Agregaron que en repetidas ocasiones los funcionarios tomaron productos agrícolas de las comunidades y realizaron bombardeos indiscriminados sobre fincas campesinas y afectaron a los pobladores.

ELN pide cesen los asesinatos de líderes sociales en Colombia

http://www.telesurtv.net/news/Dos-nuevos-lideres-campesinos-asesinados-en-Meta-Colombia-20170306-0057.html

La visión y el legado de Berta Cáceres 


lencas manifestantes muestran imágenes de la activista política asesinada Berta Cáceres en una protesta en Tegucigalpa.

lencas manifestantes muestran imágenes de la activista política asesinada Berta Cáceres en una protesta en Tegucigalpa. | Foto: AFP

 

Publicado el 3 de marzo de 2017

El 2 de marzo de 2016, Berta Cáceres fue asesinado por el gobierno de Honduras nacional y local y una empresa presa multinacional, con al menos el apoyo tácito de los EE.UU. En septiembre pasado, fue robado toda la evidencia de la familia de Cáceres había recogido durante muchos meses, casi sin duda por el gobierno. El gobierno también se ha negado a compartir información con la familia y para que las partes independientes, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para ayudar con el proceso.

RELACIONADO:
Honduras es el país más peligroso para los activistas ambientales

Si usted es de los Estados Unidos por favor, póngase en contacto con su congresista de Estados Unidos para ínstalo que aprueba la Ley de Derechos Humanos Berta Cáceres , que fue reintroducido el jueves en el aniversario de su asesinato. Se obliga al gobierno de Estados Unidos para cortar la ayuda militar a Honduras hasta que mejore su historial de derechos humanos. Por favor, difundir la llamada a sus redes, también.

El legado de la visión y el trabajo de Cáceres sigue vivo. Aquí, dos de sus hijas discuten herencia política, espiritual, intelectual y Cáceres.

Beverly Campana: ¿Cómo ve el legado de tu madre?

Berta Cáceres Zuñiga:  Es un legado de un fuerte compromiso y también muchos logros. Lo que más destaca es la forma Berta fue capaz de recuperar la identidad, la cultura, la espiritualidad y la cosmovisión de los pueblos indígenas, específicamente el pueblo lenca. Esto se tradujo en la organización de las comunidades lencas para hacer frente a los modelos de desarrollo que entran en conflicto con las formas indígenas de entender el mundo.

En sus 44 años, logró tantas cosas – por supuesto, como parte de un trabajo colectivo. Ella no consideró que su papel en una manera de arriba hacia abajo, como en “Estoy ahorrando el pueblo”, sino que reconoció los valores que ya estaban allí, pero se han hecho invisibles. Estos relacionadas con la comunicación popular, la formación política, y los principios de anticapitalismo, anti-patriarcado, el racismo y anti– tanto dentro de la organización y en la sociedad en general. Ella siempre fue muy claro sobre estos principios, por encima de todo con respecto a las mujeres.

Laura Zuñiga Cáceres:  Una de las cosas que mi madre deja tras de sí es la necesidad de cuestionar el status quo, y de ahí, de la utilización de medidas eficaces para hacer frente a la situación actual. Es por eso que es tan importante para organizarse colectivamente, para magnificar el impacto de esas acciones.

Una de las más bellas cosas sobre mi madre era su rebeldía contra los sistemas económicos y culturales, en contra de los roles sociales impuestos. Luchó en base a su propia manera de ver el mundo, sino que también fue enriquecido por el diálogo con la gente que vio las cosas de manera diferente que ella. Todo este trabajo se llevó a cabo a partir del punto de vista del fortalecimiento de la colectiva, y de llevar a cabo la mejor de las personas.

BCZ:  Una cosa que es muy importante, especialmente para los jóvenes, es sentir que son actores de su propia historia, para ver que las cosas no ocurren por casualidad, sino que suceden porque nosotros, como seres humanos construyen nuestra propia historia. Berta nunca llegó a ser paralizado por el mundo o adaptarse a ella, porque ella vivió por el principio de que hay que luchar para el mundo que desee.

Ella insiste en que todas las personas deben asumir la responsabilidad de este momento histórico que nos encontramos. Y tomando la responsabilidad significa actuar, es hacer el trabajo difícil. A veces podemos perder nuestro camino, pero esta es la única manera de cambiarlo.

LZC:  Otra cosa que mi madre tenía era la capacidad de ser feliz, no se permitió ser sacrificado por cualquier persona, pero para ser alegre. A veces era difícil, pero en medio de cualquier situación, en lugar de decir, “Lo que sucede es tan terrible,” ella se ríe. Fue otra herramienta de su rebelión, y fue también una manera de construir nuevas formas de vida.

BB: Mucha gente ve el trabajo del COPINH como defensiva: la defensa del agua, la tierra, los pueblos indígenas, etc, pero sabemos que hay una visión más amplia. Creo que es la profundidad y la integración de esta visión que distingue COPINH, junto con los zapatistas, sandinistas, y algunos otros movimientos revolucionarios. ¿Qué se puede decir sobre esa visión alternativa?

BCZ:  Es una visión muy rica y una que existe entre muchos pueblos indígenas. Tiene que ver con la construcción de una lógica que es completamente opuesta a la forma hegemónica de pensar que siempre estamos enseñados. La visión y propuestas son desafiantes, totalmente diferente a la patriarcal, la visión académica, racista, positivista del mundo. Incluyen las relaciones entre las personas que son mucho más comunitaria y colectiva, y que también tienen una fuerte relación con los bienes comunes globales y con la naturaleza, desafiando la visión antropocéntrica dominante. Se relacionan con la espiritualidad y las relaciones que tenemos con todos los seres vivos – una visión holística de la vida.

Los indígenas se encuentran luchando contra el extractivismo, las empresas, la minería, porque ese es el campo de batalla donde estas diferentes formas de conocer, de sentir, de cosmovisión jugar fuera.

Esta es la riqueza de los pueblos indígenas. Pero también representa una amenaza para el modelo económico que se basa en las ganancias y el dinero, y que ha desarrollado a través de la represión y la exclusión.

LZC:  Un sistema que es esto violenta siempre va a requerir una gran cantidad de trabajo defensivo, que tiene una gran cantidad de energía. Es muy difícil crear cosas de manera proactiva, ya que está siempre acaba luchando por sobrevivir. Y eso es una gran victoria para el capitalismo.

A medida que las personas indígenas, tenemos una cultura de resistencia y rebelión, que es lo que nos ha permitido sobrevivir. Desafiamos el sistema utilizando la creatividad, un tipo diferente de la lógica, y la recuperación de nuestra historia. Esto va más allá de la confrontación directa con el sistema. Nuestra creatividad, nuestra historia y nuestra lucha también están implícitas en todo lo que hacemos.

Con COPINH, nuestra ancestral, cosmovisión indígena nos permite imaginar otro mundo.

BB:  ¿Qué significa para usted la democracia? ¿Qué visión de la democracia tiene COPINH?

LZC:  La palabra “democracia” se ha distorsionado. Está excluido a los pueblos indígenas, les niega.

La profundidad de la democracia real radica en lo que hace COPINH: construcción de los consejos indígenas y las asambleas de base desde el nivel más local hasta el final a la asamblea general [donde todos los miembros discutir y votar sobre cuestiones clave]. La capacidad de dar su opinión, para hablar, en todos los espacios y en todos los niveles, es tan importante. Está es una oportunidad para que todas las personas puedan participar y ser incluidos – y no sólo como personas, sino como seres vivos.

Esto implica la capacidad no sólo para hablar, sino para transformar su propia realidad.

BB: ¿Tendría sentido para que tome la visión que estamos hablando en términos locales y comunitarias, y extenderlo a los sistemas políticos y económicos nacionales y transnacionales? O ¿sería contradictorio con su visión de construir desde abajo?

BCZ:  Sea lo que sea que decida construir – incluyendo a destruir y reconstruir las estructuras globales – si se va a hacer de una manera auténtica, se debe comenzar con un diálogo en las comunidades, a nivel local, y luego pasar regional y global.

BB: ¿Hay algo más que quieras agregar?

LZC:  Quiero añadir que la lucha de los pueblos indígenas, así como de otros sectores, es una lucha por la vida. Estamos protegiendo la posibilidad de que podamos seguir viviendo en este mundo.

También tenemos que buscar la felicidad, de una manera colectiva. Creemos que es posible vivir de otra manera, para tener armonía para todas las personas y no sólo para unos pocos.

Traducido por Tanya Kerssen.

Beverly Campana es el fundador de otros mundos y más de una docena de organizaciones y redes internacionales, Beverly es también miembro asociado en el Instituto para Estudios de Política . Beverly ha trabajado durante más de tres décadas como un organizador, abogado, escritor y en colaboración con los movimientos sociales en América Latina, el Caribe, África y EE.UU. Ella es el autor del libro de caminar sobre el fuego: Historias de la Mujer de Haití de la supervivencia y Resistencia .

Copyleft otros mundos . Usted puede reimprimir este artículo en su totalidad o en parte. Se ruega referir a cualquier texto o una investigación original que se utiliza para otros mundos.

http://www.telesurtv.net/english/opinion/The-Vision-and-Legacy-of-Berta-Caceres-Lives-On-20170303-0013.html?utm_source=planisys&utm_medium=NewsletterIngles&utm_campaign=NewsletterIngles&utm_content=35

Las mujeres no pueden ser víctimas de la paz


Home / Opinión Por Staff ¡PACIFISTA! Publicado marzo 2, 2017

Integrantes de la Ruta Pacífica de las Mujeres. Foto vía.

 

En Opinión Integrantes de la Ruta Pacífica de las Mujeres. Foto vía.   Por: Marina Gallego Zapata* La experiencia de los procesos de paz en el mundo demuestra que una vez firmados los acuerdos entre las partes enfrentadas, la violencia se mantiene durante años. El posacuerdo suele traer inseguridad para las comunidades, los territorios y las personas, pues la amenaza de surgimiento de nuevas expresiones armadas está latente una vez se termina la guerra. El antídoto contra estos riesgos es la recuperación de la gobernabilidad democrática, la aplicación a fondo de las reformas pactadas y el convertir la reconciliación en una realidad. Al parecer Colombia no será la excepción. En el país se ha incrementado los asesinatos de lideres y lideresas desde el 2016. Muchos actores sociales afirman que se trata de un resurgimiento de los grupos paramilitares, mientras el Ministro del Interior y el Fiscal General de la Nación lo atribuyen a bandas criminales. El gobierno en general niega que se trate de acciones sistemáticas, planeadas para golpear el proceso de paz y especialmente la paz territorial y sus líderes. Si bien las bandas criminales son responsables de algunos de estos asesinatos, tampoco se puede desconocer que hay una mutación del paramilitarismo. Que sus intereses en los territorios pone en la mira a las organizaciones sociales y sus dirigentes, que casi siempre se oponen a sus proyectos económicos y políticos, en los que hay en juego jugosas ganancias que quieren defender a sangre y fuego. Sin duda, el desarme de las Farc deja un espacio vacío que intentarán copar otros grupos armados. No hay que olvidar que las guerrillas actuaron en reemplazo de un Estado ausente o cuya presencia fue solo militar. Estos matices y diversidad de situaciones tienen que ser analizados para buscar salidas multidimensionales y para tener eficacia en la deconstrucción de la violencia que debe hacerse durante la transición a la paz. Un proceso de largo plazo y duración. En este contexto es preocupante el asesinato de mujeres, las amenazas y hostilidades que reciben por el ejercicio de su liderazgo. Según la organización Somos Defensores, el año pasado fueron asesinadas nueve defensoras de derechos humanos, es decir, el 11% de los 80 asesinatos reportados.

También preocupa el incremento del feminicidio y en general la violencia contra de las mujeres, en formas que pueden catalogarse como tortura. Esto no solo ocurre en los territorios donde la guerra ha campeado sino en ciudades menos impactadas por la cotidianidad de la guerra. Es claro que la firma del acuerdo y la construcción de la paz no trae consigo, automáticamente, la seguridad de las mujeres. Aunque el proceso de paz crea un ambiente propicio para la democratización y la resolución pacífica de los conflictos, no significa que automáticamente desaparezca o disminuya la violencia contra las mujeres, ni la desigualdad que viven en lo material, lo político y lo cultural. Situación que las hace aún más vulnerables a los riesgos de inseguridad presentes en el posconflicto. Es un lugar común que después de la firma de los acuerdos las mujeres queden expuestas en sus entornos cotidianos.

El regreso de los hombres que participaron en la guerra a sus casas, las secuelas traumáticas de su participación en ella, la tensión por restablecer el dominio masculino, son situaciones que terminan en conductas violentas contra las mujeres. Por eso se requiere hoy, más que nunca, contar con ellas para la construcción de la paz. El Estado y otros actores involucrados deben elevar el papel de las mujeres como agentes de cambio. Respecto a formas de violencia, se debe disponer de una política criminal que prevenga, investigue y sancione. Debe haber cero tolerancia frente a las conductas de violencia de género. Es imperativa la búsqueda de salidas adecuadas para este problema. Salidas que pasan por un trabajo de corto, mediano y largo plazo centrado en la convivencia, la no violencia y la desmilitarización progresiva de los territorios. Así mismo se deben fortalecer los liderazgos democráticos, minimizar la polarización, y por parte del Estado un trabajo centrado en el desmantelamiento de las diversas estructuras criminales ilegales, llámense paramilitares y/o empresas criminales.

Ello implica también la depuración y juzgamiento al interior de la fuerza pública de elementos o estructuras que colaboren de cualquier forma con grupos armados ilegales, los cuales no serán cobijados por la JEP. El Estado debe ser hoy como nunca el garante de los derechos humanos, de la seguridad y del monopolio de la fuerza como lo ordena la Constitución. No puede dar mensajes de corrupción y de justificación de las violencias que operan en el país. Además de la aplicación a fondo del Acuerdo de Paz, debe avanzar en un enfoque de seguridad humanista donde la igualdad y la justicia social y política sean garantía para todos sus ciudadanos. Los procesos transicionales no son lineales y es tarea de toda la sociedad caminar hacia un país mejor. Tenemos con que hacerlo. Los desafíos son monumentales pero no imposibles. *Abogada y Coordinadora Nacional de la Ruta Pacifica de las Mujeres.

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