La visión teológica radical del papa Francisco.


En una dirección pasada por alto, el Papa jesuita ofrece una teología renovada para nuestros tiempos turbulentos.

Robert Mickens, Roma 
Ciudad del Vaticano5 de julio de 2019

El Papa Francisco asiste a la conferencia “Teología después de Veritas Gaudium en el contexto del Mediterráneo” en la Facultad de Teología del sur de Italia, en Nápoles, Italia, el 21 de junio. (Foto por EPA / CIRO FUSCO)

“Entre todos los líderes políticos y sociales del mundo, el Papa Francisco se encuentra cada vez más solo como la fuerza más poderosa para la paz y la estabilidad mundial”.

Así comenzó el preludio de un artículo anterior titulado: “¿ Papa Francisco o Steve Bannon? Los católicos deben elegir “.

En parte, la pieza trató de mostrar cómo el papa está tratando de unir a toda la humanidad, especialmente a las personas de varias religiones, en contraste con aquellos que manipulan deliberadamente la religión para sembrar la división.

“En una época en la que los populistas de extrema derecha se disfrazan de cristianos y usan símbolos religiosos para asustar a los creyentes para que incluyan el racismo, la xenofobia, la islamofobia y el ultranacionalismo, todo esto en desacuerdo con el Evangelio, por cierto, Francisco ha jugado un papel indispensable. papel en la prevención de una espiral peligrosa en un choque de civilizaciones en toda regla …

“Otro papa puede no haber tenido el coraje, la fortaleza o la fe profunda y genuina para oponerse a todo esto y no permitirse ser cooptado por la causa de los soberanos cristianos”.

Fin del preludio.

La fe del papa evangélico.

Desde los primeros días de su pontificado, Francisco ha demostrado ser no ideológico y, sorprendentemente, no partidario. A pesar de los despidos de algunos de sus detractores, incluso dentro de los sectores más intransigentes de la jerarquía de la Iglesia, este Papa es definitivamente católico. Pero incluso más que eso es un cristiano.

Al igual que su homónimo papal, Francisco de Asís, la fe y el liderazgo del Papa están profundamente arraigados en una lectura radical y la adhesión al Evangelio de Jesucristo.

Como obispo de Roma, no está obsesionado con tratar de demostrar que sus propias enseñanzas están en continuidad con los pronunciamientos magistrales anteriores, especialmente cuando esas enseñanzas anteriores han demostrado ser defectuosas (o falsas).

Francisco está más interesado en convertir a la Iglesia a la radicalidad del Evangelio, incluso si eso significa perder el poder, el prestigio, el privilegio y la influencia mundanos.

Él no está interesado en la preservación de nada que no sea esencial para ese Evangelio. Tampoco se le da por mantener ningún tipo de apariencia que la Iglesia (y los papas) nunca puedan errar.

Por esta y muchas otras razones, ha sido criticado por ser débil teológicamente.

El cardenal Gerhard Müller, antiguo prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ha sido uno de los críticos más entusiastas, a pesar de que utiliza la clásica cortesía del Vaticano para culpar a los asesores del Papa, en lugar de apuntar directamente a los asesores del Papa. papa mismo

Muchos teólogos profesionales parecen pensar que el Papa Francisco apenas tiene conocimientos de teología. Están muy equivocados.

Teología renovada y en contexto específico.

El Papa de 82 años dio recientemente una de las direcciones teológicas más importantes de su pontificado. Es una pena que se haya pasado por alto en gran parte, porque fue una presentación clara de cómo ve la teología y su papel en la Iglesia y en el mundo de hoy.

Dio la dirección el 21 de junio en una escuela de teología dirigida por jesuitas en la ciudad portuaria italiana de Nápoles. Fue tan extraordinario en la forma en que se presentó como en lo que dijo realmente el Papa.

Antes de hablar, Francis pasó la mayor parte de la mañana escuchando las presentaciones teológicas ofrecidas por otros oradores. Sólo después de eso ofreció sus propios pensamientos .

El título de su intervención fue ” Teología después de Veritatis gaudium (la constitución apostólica de 2018 sobre universidades y facultades eclesiásticas) en el contexto del Mediterráneo”.

Es importante tener en cuenta que Francis cree que la teología solo se puede hacer en un contexto real de carne y hueso. Nunca se puede ejercer como mera idea o ideal.

Y fue en el contexto del Mediterráneo, cuna de la civilización occidental, pero tal como está hoy , que el Papa trató de mostrar cómo deben proceder las investigaciones teológicas de la Iglesia.

“El Mediterráneo siempre ha sido un lugar de tránsito, de intercambios y, a veces, incluso de conflictos”, dijo Francis.

Señaló que es un área que enfrenta una serie de preguntas dramáticas, que él y los líderes musulmanes destacaron durante su histórico viaje en febrero pasado a los Emiratos Árabes Unidos.

“Se pueden expresar en algunas de las preguntas que nos hicimos en la reunión interreligiosa en Abu Dhabi : ¿cómo podemos cuidarnos unos a otros dentro de la única familia humana? ¿Cómo podemos fomentar una coexistencia tolerante y pacífica que se traduzca en auténtica fraternidad?

“¿Cómo podemos lograr que la acogida de la otra persona y de quienes son diferentes de nosotros porque pertenecen a una tradición religiosa y cultural diferente prevalece en nuestras comunidades? ¿Cómo pueden las religiones ser caminos de hermandad en lugar de muros de separación? ” el papa recordó

El diálogo como esencial para la teología.

“Estos y otros temas deben ser discutidos en varios niveles, y requieren un compromiso generoso de escuchar, estudiar y dialogar para promover procesos de liberación, paz, fraternidad y justicia.

“Debemos estar convencidos: se trata de iniciar procesos, no de definir u ocupar espacios. ¡Iniciar procesos!” Les contó a los que estaban reunidos en un patio al aire libre bajo el famoso sol napolitano.

Diálogo sobre las grandes preguntas para nuestra humanidad común, como hijos del Único Dios, por el bien de la coexistencia pacífica … Todo esto es parte integrante de la teología en la visión de Francisco.

“No perdemos nada al dialogar. Siempre ganamos algo. En un monólogo, todos perdemos, todos nosotros”, advirtió.

Dijo que el diálogo “no es una fórmula mágica”, pero es esencial, especialmente con musulmanes y judíos, para la renovación de la teología de manera interdisciplinaria.

“Los estudiantes de teología deben ser educados en diálogo con el judaísmo y el islamismo para comprender las raíces y diferencias comunes de nuestras identidades religiosas, y así contribuir de manera más efectiva a la construcción de una sociedad que valora la diversidad y fomenta el respeto, la fraternidad y la coexistencia pacífica”. dijo.

Ese diálogo debe estar marcado por la compasión y la misericordia, agregó el Papa.

“Es importante que los teólogos sean hombres y mujeres de compasión. Hago hincapié en esto: que son hombres y mujeres de compasión; tocados interiormente por la vida oprimida que muchos viven, por las formas de esclavitud presentes hoy, por las heridas sociales, la violencia Las guerras y las enormes injusticias sufridas por tanta gente pobre que vive en las orillas de este “mar común”, dijo.

Una teología sin tal compasión no estaría arraigada en la realidad sino en un aula, sostuvo el Papa. Dijo que sería “una teología de laboratorio, una teología pura, ‘destilada’ como el agua, que no comprende (sabe) nada”.

El diálogo como acogedor

“Yo diría que la teología, particularmente en este contexto, está llamada a ser una teología acogedora”, insistió Francis.

Dijo que debería “desarrollar un diálogo sincero con instituciones sociales y civiles, con universidades y centros de investigación, con líderes religiosos y con todas las mujeres y hombres de buena voluntad, para la construcción en paz de una sociedad inclusiva y fraterna, y también para la cuidado de la creación “.

El punto más importante para el Papa Francisco es que el núcleo esencial de la fe cristiana, el kerygma , sea el corazón de la teología y la evangelización (predicando la Buena Nueva).

“No apologética, no manuales … pero evangelizando. En el centro está evangelizando, que no es lo mismo que hacer proselitismo”, dijo.

“En diálogo con las culturas y las religiones, la Iglesia anuncia la Buena Nueva de Jesús y la práctica del amor evangélico que predicó como una síntesis de toda la enseñanza de la ley, el mensaje de los profetas y la voluntad del padre …

“Solo al escuchar esta Palabra y en la experiencia de amor que se comunica se puede discernir la relevancia del kerygma. El diálogo, entendido de esta manera, es una forma de bienvenida”, agregó el Papa.

Cuestionando la tradición y creciendo desde sus raíces.

Pero esto también significa que los teólogos deben “revisar y reconsiderar continuamente la tradición”.

“¡Reconsidere la tradición! Y siga haciendo preguntas”, enfatizó Francis. Dijo que la nuestra es una “tradición viva” que puede ayudar a dar sentido a los problemas contemporáneos.

“Sin embargo, siempre que se vuelva a leer con sincera voluntad de purificar la memoria, es decir, discernir lo que estaba de acuerdo con la intención original de Dios, revelado en el Espíritu de Jesucristo, y lo que fue infiel a esta intención misericordiosa y salvadora ,” el insistió.

El Papa Francisco dijo que el cristianismo occidental había “aprendido de muchos errores y momentos críticos del pasado”. Esto lo ayudará a “regresar a sus fuentes con la esperanza de poder dar testimonio de la Buena Nueva a los pueblos del este y el oeste, del norte y del sur”.

Al “mantener su mente y su corazón fijos en el ‘Dios misericordioso y misericordioso’ (cf. Jon 4: 2),” la teología debería alentar a “las personas del Mediterráneo a rechazar cualquier tentación de reconquistar o de identificar una identidad cerrada en sí mismo, “ambos de los cuales fueron el resultado del miedo, según el Papa.

“La teología no se puede hacer en un entorno de miedo”, dijo.

La teología renovada que quiere Francisco.

“Sueño con las facultades teológicas donde se viven las diferencias en la amistad, donde se practica una teología del diálogo y la acogida; donde se experimenta el modelo del poliedro del conocimiento teológico en lugar del de una esfera estática e incorpórea. Un proceso de inculturación desafiante pero convincente “, dijo el Papa Francisco, resumiendo su largo discurso.

Y aquí está su conclusión:

“La teología después de Veritatis gaudium es una teología kerygmática, una teología del discernimiento, de la misericordia y de la acogida, en diálogo con la sociedad, las culturas y las religiones para la construcción de la coexistencia pacífica de los individuos y los pueblos”.

Esto no es una rendición de la fe cristiana o una dilución de la creencia de la Iglesia en la verdad del mensaje del Evangelio. Más bien, es una afirmación audaz de ambos.

Y es la única forma responsable, y evangélica, de hacer teología en un mundo donde algunos usarían la religión para dividir en lugar de unirse, para destruir en lugar de construir, para infundir miedo en lugar de amor y esperanza.

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La resistencia al Evangelio


El teólogo Castillo analiza el por qué de las acusaciones de “herejía” al Papa Francisco
Cardenales escuchan al Papa Francisco
Cardenales escuchan al Papa Francisco
“Si la Iglesia no ha podido firmar y hacer suya la Declaración de los Derechos Humanos, ¿con qué autoridad y con qué credibilidad puede hablar de amor a la humanidad?”
“En no pocos ambientes del clero, se ve como lo más normal del mundo hacer lo contrario de lo que manda el Evangelio”

07.06.2019 José María Castillo

Hace poco más de dos meses, he publicado un libro que se titula “El Evangelio marginado”. En este libro explico cómo y por qué, en la organización y gestión de la Iglesia, se le concede más presencia y más importancia a la Religión que al Evangelio. De forma que, por las enseñanzas y la gestión de la Iglesia, el Evangelio ha terminado por ser un componente más de la Religión. Cuando, en realidad, lo que sabemos por los evangelios, es que la vida, las enseñanzas y la actividad de Jesús fueron un conflicto profundo y creciente, que terminó en la condena a muerte del mismo Jesús.

En realidad, pues, se puede afirmar que la Religión se enfrentó al Evangelio de forma que, en definitiva, fue la Religión la que rechazó, condenó y mató a Jesús, que es el centro del Evangelio. Sin embargo, es un hecho que la Iglesia se ha organizado y es gestionada de forma que lo más visible y palpable en ella es la Religión, no el Evangelio. Por eso es por lo que se puede hablar de “El Evangelio marginado”. Lo que plantea inevitablemente una situación confusa, compleja y de difícil solución. La situación que consiste en que, en la misma Iglesia, convive gente más “religiosa” que “evangélica”. Como también hay cantidad de personas que son más “evangélicas” que “religiosas”.

Lo peor de todo este asunto es que, siendo así las cosas, se hace extremadamente difícil – por no decir imposible – gestionar esta Iglesia, tan confusa y complicada, de forma que pueda ser, en este momento, prolongación y presencia del Evangelio del Reino de Dios, tal como lo quiso Jesús.

Pero no es esto lo más complicado. Lo más problemático, en todo este asunto, no es que podamos hablar, con todo derecho, de “El Evangelio marginado”. Lo más grave y preocupante es que, si se intenta llegar hasta el fondo del problema, sin más remedio nos vemos obligados a tener que hablar, con toda razón, de “La resistencia al Evangelio”. Es decir, no se trata simplemente de que, en gran medida, hayamos “marginado” el Evangelio. Lo peor de todo es que “nos resistimos” a vivirlo y cumplirlo.

'El Evangelio marginado', libro del teólogo Castillo
‘El Evangelio marginado’, libro del teólogo Castillo

El Evangelio, más exigente que todos los Derechos

Según el Evangelio, Jesús no vino a este mundo para “suprimir la Ley y los Profetas…, sino a darles cumplimiento” (Mt 5, 17). Es decir, Jesús vino para que los seres humanos comprendamos y vivamos lo que Dios quiere hasta realizarlo en su plenitud. Y esa plenitud lleva consigo que, si estando en el templo y acercándote al altar, te acuerdas de que alguien tiene algo contra ti, no te acerques al altar de Dios. Vete primero a ordenar y resolver tus relaciones humanas. Y cuando eso esté resuelto, entonces vas a misa, comulgas… etc. (Mt 5, 23-24). Y es que las “ofrendas” y ceremonias de los pecadores le causan horror a Dios (Prov 15, 8. 21; 3, 27; Eclo 31, 21-24; 35, 1-3…) (U. Luz, El Evangelio según san Mateo, vol. I, 362). Además, el Evangelio nos dice que tenemos que amar al enemigo, al que nos ofende, al que se aprovecha de nosotros, al que nos hace daño (Mt 5, 43-48).

Si todo esto no es mera palabrería, es decir, si todo esto se toma en serio, la consecuencia lógica, que de ello se sigue, es que el Evangelio no se cumple observando los Derechos Humanos. El Evangelio no se fundamenta en ningún “derecho”, sino en el “amor” a todos, ante todo a los más débiles. El Evangelio es indeciblemente más exigente que todos los Derechos. Pero cuando sabemos que, a estas alturas, la Iglesia no ha podido firmar y hacer suya la Declaración de los Derechos Humanos, ¿con qué autoridad y con qué credibilidad puede hablar de amor a la humanidad?

Consistorio de cardenales
Consistorio de cardenales

Las dignidades, lo contrario del Evangelio

Pero hay más. Indeciblemente más. Jesús les prohibió a sus apóstoles tener o llevar dinero (Mt 10, 9-10 par) y les mandó decir tales cosas, que tendrían que aceptar ser perseguidos y llevados ante los tribunales civiles y religiosos (Mt 10, 16-28 par). Además, les prohibió aceptar títulos, dignidades, cargos de poder, usar vestimentas de hombres importantes, vivir en palacios (Mt 23, 5-12 par; Mc 12, 38-40; Lc 11, 37-52; 20, 45-47; Mt 11, 8-9), ser importantes o pretender los primeros puestos (Mc 9, 33-37 par). O sea, Jesús les prohibió a sus apóstoles la forma de vida que suelen llevar la mayoría de los cardenales, los obispos, los monseñores. En no pocos ambientes del clero, se ve como lo más normal del mundo hacer lo contrario de lo que manda el Evangelio.

En cualquier caso, lo dicho no es lo más fuerte en cuanto se refiere a “la resistencia al Evangelio”. La Iglesia se ha organizado de manera que el “clero” (obispos, curas, frailes, religiosos…) es un colectivo de hombres “sagrados” y “consagrados”, que tienen (excepto en casos determinados) unos poderes, unos derechos, una dignidad y unos privilegios, que les dan a estos escogidos una categoría y sobre todo una “seguridad”, en la vida y en la sociedad, que pocas personas pueden tener semejante estabilidad y firmeza. Y digo que aquí está la clave de la “resistencia al Evangelio” porque, si algo hay patente y repetido en los evangelios, es que la convicción y la conducta central, que exige el Evangelio, es el “seguimiento de Jesús”.

Seguir a Jesucristo
Seguir a Jesucristo

La clave: abandonarlo todo

En efecto, cuando Jesús inicia su relación más estable y profunda con sus discípulos, lo primero que hace no es preguntarles si “creen” en él, sino que todo se resume y se concentra en una sola palabra: “sígueme” (Mt 8, 22; 9, 9; 19, 21; Mc 2, 14; 10, 21; Lc 5, 27; 9, 59; 18, 22; Jn 1, 43; 21, 19. 20). De forma que la respuesta es abandonarlo todo(familia, trabajo, dinero, casa…) y empezar a vivir con Jesús y tal como vivía Jesús. Hasta el extremo de que Jesús no le tolera al que es llamado ni despedirse de la familia, ni siquiera enterrar al propio padre (Mt 8, 21-22). El seguimiento de Jesús supera la cumbre de nuestras buenas obras (Martin Hengel).

Con una particularidad que impresiona: cuando Jesús llama a alguien, para que le siga, no da explicaciones. No explica ni para qué llama, ni propone un proyecto o presenta unas condiciones, ni siquiera plantea un ideal. Nada de nada. Jesús solo. Eso es todo (Dietrich Bonhoeffer). La vida (y la presencia de Jesús en la propia vida) tiene que ser tan determinante y tan fuerte, que únicamente Jesús tiene que ser nuestra más firme seguridad. Incluso a sabiendas de que “seguir a Jesús introduce a los discípulos en la inseguridad total” (M. Hengel). Porque, entre otras cosas, el seguimiento de Jesús comporta “cargar con la cruz” (Mt 10, 38; 16, 24; Mc 8, 34). Lo que significa que estas “palabras de Jesús son una llamada a escoger un camino de vida de marginación” (Warren Carter).

Seguir a Jesucristo
Seguir a Jesucristo

Miedo al seguimiento de Jesús

Seamos honestos y afrontemos la pregunta: ¿Ha echado la Iglesia por este camino? Dicho con más claridad: ¿se nos conoce a los cristianos como los “seguidores de Jesús”? Estas preguntas – y lo que ellas suponen – nos enfrentan a un miedo tan hondo que ni nos atrevemos a planteárnoslas y afrontarlas de veras.

La resistencia al Evangelio es algo tan patente en la Iglesia, que ha sido necesaria la llegada al papado del actual papa Francisco, para que, con su profunda sensibilidad y sintonía evangélica, ha dividido a la Curia Vaticana, al episcopado de muchos países, a cantidad de clérigos, y laicos.

Los “peligros” y “herejías”, que mucha gente de Iglesia ve en el papa Francisco, son los mantos de luto con los que los más cobardes intentan ocultar su miedo al seguimiento de Jesús.

No cabe duda: la “resistencia” al Evangelio es tan fuerte, en esta Iglesia en que vivimos, que nos da pánico reconocer que esa resistencia existe y que la llevamos en la sangre de nuestras venas. Quizás las venas más “observantes” y más “religiosas”.     

El Papa Francisco, rodeado de cardenales
El Papa Francisco, rodeado de cardenales

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CHILE: Paula Córdova, profesora en Arica: “Mi vocación es el llamado a servir a los más excluidos”


Nació en el sur, estudió en Santiago y hoy trabaja en el norte. Fue voluntaria en la Pastoral juvenil y actualmente es profesora en una escuela básica municipal en Arica. En esta entrevista, Paula nos cuenta sobre cómo la fe y la espiritualidad ignaciana están ligadas a su rol de educadora.POR ANDRÉS MARDONESMARTES 4 DE JUNIO DE 2019

Artículo publicado en Revista Jesuitas Chile número 46  

Profesora de educación básica con mención en Lenguaje y Comunicación. Paula Córdova trabaja  actualmente en una escuela básica municipal en la ciudad de Arica. Nació en Puerto Montt y estudió en Santiago. ¿Cómo llegó al norte del país? Según nos cuenta, fue por “una búsqueda permanente de dar mi más y mejor al servicio de otros. En 2016, al finalizar mis estudios   superiores, discerní que era tiempo de descentrarme y compartir con otros lo que me había sido dado. Por esta razón, postulé al voluntariado VOLCAR (Voluntariado Comunidad, Acción y Reflexión) de la Red Juvenil Ignaciana. Y de acuerdo a mi perfil, fui destinada a trabajar en el Servicio Jesuita a Migrantes. Esa labor, de la que estoy profundamente agradecida, me llevó a reconocer la importancia de estar en el aula y en los procesos de cambios locales de cada escuela. En 2018, comencé a trabajar como profesora en una escuela municipal”.

—El ser voluntaria en la Pastoral juvenil, ¿cómo marcó tu adolescencia?

Soy miembro de la CVX (Comunidad de Vida Cristiana) desde 2009. Este caminar me ha enseñado no solo la importancia del discernimiento como opción de vida, sino seguir el estilo de Jesús de forma permanente como una opción en mi vida. Durante mi adolescencia me ayudó el ser parte de una comunidad, pues comprendí —quizás no de forma inmediata— la importancia de reconocer el paso de Dios en la vida de otros y en la propia. Vivir en comunidad y pensar por el bien común. Creo que esta idea la logré afianzar en mi época universitaria, cuando la comunidad no solo se transformó en un grupo de acompañamiento, sino en una familia cotidiana que camina junta por la justicia.

—¿Por qué decidiste ser profesora?

Porque siempre pensé que este era un vehículo para revolucionar el mundo y construir el Reino de la justicia, diversidad, solidaridad y amor. Sin duda, hoy soy más consciente de que revolucionar o cambiar todo el sistema educacional es complejo, pero tengo mucha esperanza en que el trabajo con otros que creen en la educación como un medio de liberación y reflexión, es posible. Ser profesora es un privilegio que como católica, ignaciana y mujer abrazo fuertemente. Es un regalo que mi trabajo sea también mi vocación, y desde ahí, sentirme llamada a más amar y servir con ojos de niños y adolescentes del siglo XXI.

—¿Cómo ves la educación chilena hoy?

Con todos los cambios que se han dado en los últimos años en materia de reformas, inclusión… El sistema educacional chileno está cambiando y, de forma personal, me alegra saber que estamos empezando a comprender que la educación va más allá de calificar a nuestros estudiantes o exigirles ciertos contenidos según su edad. Hoy, nuestras escuelas están asumiendo su función social per se y eso significa un aumento de responsabilidades —a veces agobiantes, pero necesarias— para educar desde la multidimensionalidad del educando. Lo que más me ha gustado ha sido la posibilidad de incluir a todos, todas y todes nuestros estudiantes; la escuela debe ser pensada y construida por todos quienes la componen.

—¿Y cómo se expresa la fe en tu labor profesional, concretamente?

Ser profesora es el mayor regalo que pude haber aceptado. Cuando eres joven, te asustan por el tema vocacional, pero a mí siempre me dijeron que mi vocación la debía buscar, y pensar alguna carrera que encaminara mi vocación. Hoy, mi vocación es el llamado a servir a los más excluidos, luchar por un mundo más justo y desde ahí, construir el Reino. No fue aleatorio querer trabajar en una escuela municipal y tampoco que esta opción haya sido en Arica. Para mí, la frontera entrega elementos enriquecedores para reflexionar sobre el mundo que estamos construyendo y el que soñamos. A partir de ahí, la escuela se configura como el escenario de llegada de diversas personas desde distintos lugares, que buscan en la escuela no solo un espacio de aprendizaje, sino también niños y niñas que desean encontrar un lugar que les acoja y en el que puedan conocer a otros como ellos.

Los niños frente a la sociedad actual

—Tú que eres formadora de niños y jóvenes, ¿cómo los preparas para enfrentar los retos que presenta el mundo de hoy?

Admiro profundamente a nuestros niños, niñas y adolescentes que se están educando. Tienen una capacidad única de cuestionar todo lo que ocurre a su alrededor. Por tanto, me encanta generar clases de discusión, ya sea a través de cortometrajes, noticias, literatura o canciones, como también promover espacios en que ellos se construyan con libertad no solo pensando que deben ser algo por haber nacido hombres o mujeres, sino que en sus manos tienen una variedad de opciones que deben conocer y así decidir lo que quieran.

La crisis de la Iglesia

—¿Qué opinión tienes sobre la situación actual de la Iglesia?

Hoy nuestra Iglesia está en un proceso de enorme deconstrucción.  Creo que necesitamos reflexionar cada arista de cómo hemos construido la Iglesia, con todos y todas. No creo que sea el tiempo de dividirnos entre consagrados o no, sino que todos debemos hacernos cargo de los abusos que se han develado y re-pensar cómo volver a caminar como Pueblo. Como un Pueblo que está dolido, que ha sido golpeado y que se ha equivocado enormemente.

— ¿Y cómo ves a las nuevas generaciones frente al tema de la fe?

Tengo el presentimiento de que nuestra Iglesia se irá haciendo cada vez más pequeña. Y es que los jóvenes de hoy no van a la Iglesia como un deber o como una imposición familiar, que por mucho tiempo fue así, sino que tienen una mirada mucho más profunda de lo que significa comprometerse con algo. Quienes actualmente están en nuestras parroquias son jóvenes responsables, alegres y valientes. Valientes porque no es una moda ser católico, no es algo envidiable, hoy ser católico es una opción radical frente a un llamado que se nos presenta.

—¿Y cómo crees tú, como profesora creyente, que puedes contribuir a superar esta crisis?

Para superar la crisis actual, creo que debemos permearnos de lo que sucede afuera de nuestras iglesias. Escuchar los hermosos y potentes movimientos sociales que marchan por las calles, escuchar a la tercera edad, que cada vez es mayor, escuchar a nuestros niños, niñas y jóvenes que están en un mundo de la inmediatez, y escuchar a las mujeres, a todas, religiosas, jóvenes, madressolteras, mujeres violadas, mujeres que decidieron abortar, mujeres golpeadas, mujeres que cumplen un rol doméstico en casa, y también a las que trabajan durante horas fuera del hogar. Debemos escuchar a las mujeres que llenan todos nuestros espacios parroquiales de forma

diaria con sus distintas expresiones de fe. Tenemos que discernir el futuro de nuestra Iglesia desde los signos de los tiempos, y eso significa contemplar nuestra cotidianidad —hoy, 2019, en el siglo XXI—, escucharla y conversar. El diálogo y la simetría de ese diálogo es, para mí, una fuente esencial para reconstruir nuestra Iglesia; sabiendo que nos urge una Iglesia democrática, en la que hombre y mujer y sus diferentes formas de expresión puedan dialogar y tomar decisiones a la par.

http://www.jesuitas.cl/paula-cordova-profesora-en-arica-mi-vocacion-es-el-llamado-a-servir-a-los-mas-excluidos/?fbclid=IwAR2NJPBtc1bjRjSjRMT0WanRbHS2VnpBXnq0YWMCkb39Ut0ywBHmIHrHymY

Desafíos de la Revolución Bolivariana. Por Exeario Sosa Ocanto


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Opinión03/06/2019A+A

Desafío 3: De la resistencia a la recuperación económica

La actual situación socio-económica de Venezuela da cuenta de la pugna histórica de dos modelos políticos y económicos. Por una parte, el capitalismo rentístico venezolano, con una clase económica parasitaria (que llegó a concentrar el 90% de las riquezas, configurada por sólo unas 30 familias), y por la otra, un nuevo modelo político-económico construido a favor de las mayorías empobrecidas, liderizado por el Comandante Hugo Chávez y ahora por Nicolás Maduro, orientado en las prácticas colectivas y la construcción teórica del Socialismo del Siglo XXI.

Desde inicios de la Revolución Bolivariana, los ataques al nuevo modelo económico se hicieron patentes en no permitir el control soberano de la industria petrolera (2002). Esta batalla sería ganada por el pueblo venezolano, iniciando un periodo de inversiones sociales y de infraestructura, que logró reducir la pobreza extrema de 20.3% (1998) a 9.5% (2007). A pesar de este inmenso esfuerzo del pueblo venezolano, la oligarquía permanecía intacta, expresada en su control mayoritario de los sectores claves de la economía, tales como, manufactura (alimentos), construcción, telecomunicaciones, y por último, pero el más importante, el sector bancario y de la actividad aseguradora. La guerra económica contra el modelo de inclusión social bolivariana empieza a tomar forma precisamente en ese año, con el desabasto programado de alimentos y la subutilización de capacidades instaladas en el sector manufacturero, todo ello con la intención de “quebrar” internamente el aparato productivo venezolano, como una reacción a la política de defensa de la soberanía agroalimentaria y económica implementadas por el Gobierno de Chávez.

A finales del año 2010, siempre con el apoyo del imperio norteamericano, la burguesía venezolana, afina su estrategia de “RollBack” que en informática significa restaurar la función anterior o restablecer el sistema y es empleado en términos socio-políticos como sinónimo de volver atrás, regresar al viejo orden, devolverse al sistema anterior, reversión de los cambios, detener el proceso transformador, retrotraer. En términos económicos se expresa en:

  • Sanciones: Bloqueo financiero expresado en más de 5.000 mm $, bloqueo de navieras, prohibición de venta de medicamentos, alimentos al gobierno venezolano, robo de activos CITGO, MONOMEROS, ETC)
  • Presión con los precios del petróleo (Incremento de oferta petrolera proveniente del fracking, Libia e Iraq, informes soberanos de reservas, manipulación en mercados financieros).
  • Uso de la calificación de riesgo (Venezuela es de los países que paga los créditos más costosos del planeta, tenemos casi de 50 puntos de sobrecarga).
  • Manipulaciones monetarias y financieras (doble acumulación de capital en Bolívares y Dólares, captación de remesas, cesación de financiamiento externo, hiperinflación).

El Banco Central de Venezuela (BCV) recientemente (mayo 2019) publicó cifras de la dramática situación económica nacional, el Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo un 50% en el periodo 2013-2018. En términos sencillos, lo que se logró en 14 años se destruyó en 5. Eso sin mencionar los sustantivos avances en materia de salud, vivienda, educación, reconocidos por las Naciones Unidas y demás organismos internacionales, que hoy en día resultan afectados por esta guerra, trayendo efectos desastrosos sobre la alimentación, la salud, la seguridad, la productividad en la nación y la calidad de vida en términos generales.

La recuperación económica pasa por la superación del modelo rentista y ello sólo se puede lograr con el desarrollo del sistema económico comunal, impulsando el poder popular para combatir y superar la explotación del trabajo, la opresión política y la dominación cultural. Sabemos que existen corrientes internas (en el chavismo) que no apuntan hacia estas acciones, hay sectores que apoyan las privatizaciones de servicios públicos y empresas estatales, otros que hablan del “socialismo de mercado” inspirados en la experiencia China.

Nosotros nos situamos en un complejo escenario geopolítico, la revolución bolivariana apuesta por una nueva arquitectura financiera internacional, los debates arriba mencionados son válidos y necesarios, pero nuestro pueblo está enfocado en resistir las sanciones del imperio norteamericano y sus aliados (para lo cual solicitamos la solidaridad de los pueblos del mundo), pero al mismo tiempo, expresamos que este es un pueblo que luchará sin descanso para garantizar su bienestar y la reproducción de la vida comunitaria-nacional, una vida plena para todos y todas.

-Exeario Sosa Ocanto es politólogo, obispo de la Unión Evangélica Pentecostal Venezolanahttps://www.alainet.org/es/articulo/200203

/www.alainet.org/es/articulo/200203

Desaparecidos: la emoción apretando por dentro


(M.Estupiñán)

COLOMBIA-

Miguel Estupiñán-

Cementerio central de Villavicencio (Meta). 30 de agosto de 2018. Daniel Calderón, desaparecido a los 17 años, salió de su casa y nunca volvió. Nació hace 29 años. Su mamá llora su ausencia.

(M. Estupiñán)

Escribe su nombre sobre el ala ancha de un alegórico sombrero blanco que rodea un monumento en memoria de los desaparecidos de los Llanos orientales. Saca una foto del joven: cara redonda, bigote incipiente, mirada expectante. La memoria congelada en una imagen, pero caliente en el alma. La mujer exige saber la verdad sobre el destino y el paradero de su hijo. La verdad con mayúscula.

Fue a buscarlo hasta Mesetas, todavía más lejos, cuando lo del proceso de paz. No sabe de él. La suya es una angustia permanente; una espera atrabancada que no da tregua.

Si el infierno de una madre es que el hijo no llegue entrada la noche, ¿qué son 4.380 noches esperando la llegada del desaparecido? ¿Cómo dar cuenta del tormento? Una lágrima contiene todo el dolor en una gota. Lo llorado en el departamento del Meta haría ríos.

El padre Henry Ramírez conoce el dolor de los familiares de los desaparecidos. Es su dolor y lo lleva en cuerpo y alma. Cada año el misionero claretiano organiza una peregrinación por veredas del municipio de El Castillo. Los peregrinos recorren un territorio marcado por el genocidio del partido político Unión Patriótica y por la violencia contra otros pobladores de la región.

(M.Estupiñán)

Los cementerios veredales albergan cuerpos de antiguos combatientes, cuyos familiares deben estarse preguntando dónde están sus hijos, nietos, sobrinos, esposos… El dolor trasciende ideas políticas. Cayó muerto el familiar. Su nombre es clandestino, pero su ausencia todavía carcome.

Entre vereda y vereda los peregrinos conocen, además, los peligros ambientales que se ciernen en el piedemonte ante proyectos de explotación petrolera. Donde corrió la sangre puede dejar de correr el agua, si no se respeta el rechazo de la población civil al cambio de la vocación agrícola y ganadera de la región por una vocación petrolera foránea.

Hoy en Villavicencio hay actividades en distintas partes de la ciudad para honrar la memoria de los familiares y multiplicar los reclamos de justicia. “No más desapariciones forzadas”, reza una cartelera en el cementerio central, en donde se reunieron víctimas para manifestar su situación.

“La desaparición forzada es un crimen de lesa humanidad, ¿quién nos responde?”, reclama alguien más. Flores en las manos. Sombreros blancos rodeando un monumento. Fotos como la de Daniel Calderón y familiares como su madre, quien se enteró de la cita a través de radio y llegó trayendo la foto entre un libro de “Minutos de amor”.

Algo debe decir el evangelio ante tanto dolor.

Acomodo mi sombrero y sigo mi camino. Mientras tanto, suena de fondo Heredia: “… que nos digan a dónde han escondido las flores que aromaron las calles persiguiendo un destino”.

http://alc-noticias.net/es/2018/08/30

COLOMBIA. CONVOCATORIA: POR UNA PAZ SIN DESAPARECIDOS.


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Llega la ‘happycracia’ o la obligación de ser feliz


Libros para el día internacional de la Felicidad

El ensayo ‘Happycracia’ ataca una noción de felicidad que crea hipocondriacos emocionales
Llega la ‘happycracia’ o la obligación de ser feliz
Este miércoles se celebra el día internacional de la Felicidad (CSA Images / Getty)

0 Justo Barranco, Barcelona 20/03/2019 01:16 | Actualizado a 20/03/2019 16:01

Me harás el favor de ser feliz?”, pedía hace ya unos años una popular adivina desde su insistente anuncio televisivo de madrugada. Ella lo solicitaba con voz meliflua, pero justamente hoy que se celebra el día internacional de la Felicidad, la sociedad, más que pedirlo, parece exigirlo: la felicidad, dicen la socióloga israelí Eva Illouz y el psicólogo español Edgar Cabanas en Happycracia (Paidós) –un libro que ha sido todo un fenómeno en Francia–, se ha convertido en “una obsesión”, “un regalo envenenado”. Al servicio del sistema económico actual.Más noticias

El problema

“La felicidad se ha convertido en una obsesión y en un regalo envenenado”

Sobre todo desde que, señalan, en 1998 naciera en EE.UU. la ciencia de la felicidad, la psicología positiva, que, bien financiada por fundaciones y empresas, en pocos años ha introducido la felicidad en lo más alto de las agendas académicas, políticas y económicas de muchos países. Una ciencia quizá no tan sólida, más bien endeble, ni tan nueva, dicen los autores –bebe de la psicología de la adaptación o la cultura de la autoayuda–, alrededor de la cual florece una poderosa industria con terapias positivas, servicios de coaching o aplicaciones como Happify, que promete “soluciones efectivas y basadas en la ciencia para una mejor salud emocional y mayor bienestar en el siglo XXI”. Una ciencia y una industria que venden una noción de felicidad, apuntan Illouz y Cabanas, “al servicio de los valores impuestos por la revolución cultural neoliberal”: no hay problemas sociales estructurales sino deficiencias psicológicas individuales. Riqueza y pobreza, éxito y fracaso, salud y enfermedad, son fruto de nuestros propios actos. Estamos obligados a ser felices y sentirnos culpables de no sobreponernos a las dificultades. Los autores reconocen que poner la felicidad en cuestión es hoy hasta de mal gusto. Pero señalan que no escriben contra la felicidad sino contra la visión reduccionista de la buena vida que la ciencia de la felicidad predica.

Una ciencia en cuestión

“La actual noción de felicidad está al servicio de los valores de la revolución neoliberal”

Que la felicidad es hoy omnipresente es indudable. Si en Amazon había hace unos años 300 títulos con la palabra felicidad ahora hay 2.000. La ONU instituyó en el 2012 el día internacional de la Felicidad. Incluso florece una corriente de economistas como Richard Layard que se han propuesto sustituir un parámetro tan cuestionado como el PIB por índices de felicidad. Unos índices que encabeza Finlandia, y en el que España está en el puesto 36 por debajo de Arabia Saudí. David Cameron, tras anunciar en 2007 los mayores recortes de la historia de su país, decidió que era el momento para adoptar la felicidad como índice: los británicos no debían pensar sólo en meter dinero en el bolsillo, sino en lo que les hace más felices.

Cabanas, profesor de la Universidad Camilo José Cela, señala que se propone una felicidad que es “un estilo de vida que apunta hacia la construcción de un ciudadano muy concreto, individualista, que entiende que no le debe nada a nadie, sino que lo que tiene se lo merece. Sus éxitos y fracasos, su salud, su satisfacción, no dependen de cuestiones sociales, sino de él y la correcta gestión de sus emociones, pensamientos y actitudes”.

Lo personal es político

“Se afirma que el 90% de la felicidad son factores personales, como si lo social no importara”

Y advierte que “la psicología positiva lleva 20 años diciendo que han descubierto las claves de la felicidad, pero están por ver. Incluso dijeron que habían descubierto la fórmula de la felicidad como si fuera una ecuación. Afirmaban que la felicidad en casi el 90% se debe a factores personales y las circunstancias no importan. Clase, nivel de ingresos o educativo, género, cultura, no importan. Las circunstancias no nos hacen felices, somos nosotros, es psicológico. Muchos se han desdicho de esa idea”.

Y el psicólogo señala que en esta nueva ciencia “no es suficiente con no estar mal o estar bien, hay que estar lo mejor posible, y por eso no sólo el que lo pasa mal necesita un experto, sino cualquiera para sacarse el máximo rendimiento, aprender nuevas técnicas de gestión de sí mismo y obtener nuevos consejos para conocerse mejor, ser más productivo y tener más éxito. La felicidad así es una meta en constante movimiento, nos hace correr detrás de forma obsesiva. Y tiene que ver siempre con una mirada hacia dentro, nos hace estar muy ensimismados, muy controlados por nosotros mismos, en constante vigilancia. Eso aumenta la ansiedad y la depresión. Nos proponen ser atletas de alto rendimiento de nuestras emociones. Vigorexia emocional. En vez de generar seres satisfechos y completos genera happycondriacos”.

En el trabajo

“Los trabajadores con estrés constante no lo tienen por no gestionar bien sus emociones”

Luego, en el terreno ideológico, es una psicología conservadora. “Propone que las soluciones a problemas estructurales tienen soluciones individuales. Pero los trabajadores que viven en un estrés constante no lo tienen porque no gestionen bien sus emociones, es que la situación laboral es precaria, insegura y muy competitiva”. Justamente por eso esta psicología positiva ha entrado con fuerza en la empresa y la educación. “En las empresas obligan a pasar cursos de resiliencia y mindfulness para aprender que eres tú el que ha de encontrar la forma de estar mejor en el trabajo, de eso depende la productividad. Y en la educación se dice que el objetivo es hacer que los alumnos sean felices. Habría que ver qué tipo de ciudadano queremos construir. Crítico y centrado en el conocimiento del mundo o un alumno emocional centrado en el conocimiento de sí mismo. Es complicado que la psicología en vez de ser una herramienta pase a dictar lo que debe ser la educación”.

Mirar afuera

“De esta noción de felicidad se sale; la buena vida es justa, solidaria, íntegra”

Además, desactiva el cambio social. “Admiten que las circunstancias algo influyen pero es muy costoso cambiarlas y no merece la pena. Debes cambiarte a ti mismo. Abogan poco porque la idea de buena vida esté relacionada con una buena vida colectiva”, dice Cabanas, y explica qué pasa cuando la psicología positiva ataca emociones como la ira. “Las emociones no son positivas o negativas. Tienen diferentes funciones según la circunstancia. Y son siempre políticas. La ira puede ser mala a veces y buena para luchar por reparar injusticias. Cuando dices que es tóxica, desactivas una emoción política muy importante. Cuando estamos indignados, nos ponemos las pilas.”.

En ese sentido concluye que “hoy declarar que no eres feliz es vergonzoso, como si hubiéramos perdido el tiempo, hubiéramos hecho algo mal, podríamos hacer algo y no lo hacemos, somos personas negativas. Pero el concepto de felicidad no ha sido igual en la historia. El actual tiene raíces norteamericanas. Y no tiene las claves para la buena vida. La única buena noticia es que de esta noción de felicidad se sale. Y hay valores más importantes:la buena vida es justa, solidaria, íntegra, comprometida con la verdad. No es estar preocupados por nosotros mismos todo el tiempo”.

https://www.lavanguardia.com

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