Los yihadistas obligaron al cura a arrollidarse y le degollaron mientras lo grababan


  • Abatidos por la Policía los dos secuestradores

S. I. . 

Agentes de policía y servicios de rescate junto a la Iglesia en la que entraron los secuestradores en Saint-Etienne-du -Rouvray
Agentes de policía y servicios de rescate junto a la Iglesia en la que entraron los secuestradores en Saint-Etienne-du -Rouvray
Reuters

Los terroristas que atacaron este martes una iglesia en la región francesa de Normandía, en el norte del país, obligaron al sacerdote asesinado, Jacques Hamel, a arrodillarse en el suelo del templo y grabaron el crimen en vídeo, según ha relatado una de las monjas secuestradas.

Las declaraciones de los testigos han arrojado luz sobre lo vivido este martes por la mañana en la iglesia de Saint-Etienne-du-Rouvray, asaltada por dos hombres armados en nombre del grupo terrorista Estado Islámico. Esta organización ha reivindicado la autoría del ataque, cometido supuestamente por dos de sus “soldados”.

Los terroristas retuvieron en el interior del templo al cura, Jacques Hamel, que ha muerto degollado, a dos monjas y a dos feligreses. Otra monja consiguió escapar y dio la voz de alarma a las autoridades.

Una de las mujeres, identificada como la hermana Danielle, ha explicado a la emisora RMC que los dos terroristas entraron durante la misa decididos a asesinar al religioso. “Le obligaron a ponerse de rodillas, intentó defenderse y es cuando comenzó el drama”, ha contado.

La hermana Danielle ha contado que los dos terroristas llegaron a grabar el asesinato de Hamel, que murió degollado. Además, “hicieron una especie de sermón alrededor del altar en árabe”, ha recordado esta monja, testigo del “horror”.

Una fuente de la investigación ha confirmado al periódico ‘Le Figaro’ que los terroristas tenían, además de armas blancas, una pistola “inoperativa” y un dispositivo “falso” que hicieron pasar por una bomba. La Policía Nacional ha aclarado en Twitter que el registro a la iglesia ha concluido sin que se hayan hallado explosivos.

Las autoridades inicialmente fueron prudentes al pronunciarse sobre “las motivaciones y el perfil” de los autores, que entraron en la iglesia al grito de “Alá es grande” y portando una “chachia” (gorro típico musulmán). Todo parecía indicar que se trataba de un nuevo atentado islamista y así se confirmó en cuanto comenzaron los testigos a relatar lo sucedido.

Reivindicación del Estado Islámico

DAESH ha reivindicado el atentado identificando a los asaltantes como “dos soldados del Estado Islámico”. La autoría de la barbarie se la han atribuido a través de la agencia de noticias Amaq, vinculada a la organización yihadista, que ya fue utilizada para atribuirse el atentado masivo de Niza del 14 de julio.

Se sabe que uno de los asaltantes era un viejo conocido de las fuerzas de seguridad galas, con varias detenciones y que estaba en libertad vigilada y con una pulsera electrónica.

Reacciones al crimen

Las primeras reacciones a lo sucedido no se han hecho esperar, desde el mundo de la política y desde la Iglesia Católica.

Para el presidente francés, François Hollande, quien se ha desplazado hasta Normandía con el ministro del Interior, es un atentado “innoble” y ha llamado a los franceses a “estar juntos” ante lo que considera una declaración de guerra por parte de DAESH. “Nos ha declarado la guerra” ha aseverado y ha alertado también de que “la amenaza sigue siendo muy elevada”.

El expresidente francés Nicolás Sarkozy ha instado a las autoridades a ser “implacables” y ha pedido al Gobierno que ponga en práctica “cuanto antes” medidas legislativas planteadas por los republicanos y que abogan por un endurecimiento de las leyes para sospechosos de terrorismo e incluso la retirada de la nacionalidad. Para Sarkozy el “enemigo” “no tiene tabúes, ni límites, ni moral, ni frontera”.

El primer ministro, Manuel Valls, ha condenado el “ataque bárbaro” y ha llamado a “hacer bloque”. “Toda Francia y todos los católicos están afectados”, ha escrito el primer ministro en su cuenta de Twitter.

La líder del Frente Nacional, Marine Le Pen, también ha condenado el ataque en redes sociales y ya ha apuntado a un posible trasfondo yihadista: “El ‘modus operandi’ hace temer evidentemente un nuevo atentado de terroristas islamistas”.

“Estamos todos conmocionados”, ha escrito por su parte el exprimer ministro Alain Juppé, en reacción al “horror y la barbarie” ocurridos en Normandía.

Las reacciones de miembros de la Iglesia Católica se han unido a las reacciones de líderes políticos en manifestar su preocupación por lo sucedido.

El Papa Francisco ha transmitido su “solidaridad y proximidad” a la iglesia de Francia. El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi admite, en un comunicado, que se encuentran “preocupados” tras esta toma de rehenes que se produce después de una cadena de ataques perpetrados durante los últimos días.

“Es una noticia terrible, que se suma desgraciadamente a una cadena de violencia que, estos últimos días, nos ha perturbado, creando un inmenso dolor y suscitando una viva preocupación”, apunta en una nota de prensa.

En esta ocasión, según precisa, se sienten “particularmente golpeados” al tratarse de una ataque contra una iglesia, “un lugar sagrado en el cual se anuncia el amor a Dios”.

“La Iglesia Católica no puede tomar otras armas que la oración y la fraternidad entre los hombres”, ha manifestado el arzobispo de Rouen, monseñor Dominique Lebrun, quien se encontraba en Polonia para participar en el encuentro de los jóvenes con el papa Francisco.

A esta petición y condena del arzobispo francés se han unido los obispos españoles que además de condenar el ataque en la iglesia francesa piden “el fin de toda violencia”.

“Nuestro dolor y condena por el ataque sufrido en la iglesia S. Etienne du Rouvray. Oramos por el sacerdote asesinado, heridos y el fin de toda violencia”, reza el mensaje publicado este martes en la red social Twitter por el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), José María Gil Tamayo.

Por su parte el teólogo español del ‘Berkeley Center for Religion, Peace a World Affairs‘ José Vicente Casanova, ha advertido de que “hay que tener mucho cuidado” al hablar de “enfrentamiento” entre religiones ya que “muchos” autores de crímenes o actos violentos no tienen ningún pasado religioso, sino “una serie de frustraciones, por lo que sea, con las sociedades modernas” y “sólo adoptan un discurso religioso” en el momento del crimen. En su opinión Europa debe aprender “la convivencia plurirreligiosa y secular” y no pensar que “la religiosidad desaparecerá con la modernidad”.

http://www.larazon.es/internacional/varios-religiosos-y-fieles-tomados-como-rehenes-en-una-iglesia-de-normandia-NC13220814

Violencia sexual de las Farc


OPINIÓN

Desde La Habana las Farc dan cátedra de trato a la mujer. ¿A quién quieren engañar? ¿Acaso no se ha acusado a un enfermero suyo de practicar cientos de abortos a la brava?

Por:
julio 26, 2016
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.

Hasta ahora nos enteramos de que en el proceso de paz entre el gobierno nacional y las Farc se estaba tratando el tema de la inclusión de la mujer y la comunidad LGBTI en una nueva Colombia, en la Colombia sin pobres, sin injusticias y sin desigualdades.

El domingo vi desde La Habana a una señora de las Farc llamada Victoria Sandino dando cátedra de cómo se debe tratar a la mujer colombiana. “Trabajo de dos años de Subcomisión de Género recoge iniciativas de las mujeres de distintos sectores y poblaciones”, escribió Sandino en su cuenta de Twitter. Más adelante agregó que “el reto de Subcomisión de Género está en la implementación de acuerdos y en la construcción de la Paz duradera. ¡La tarea apenas comienza!”.

¿A quién quieren engañar las Farc? ¿Acaso no se ha acusado a un enfermero suyo de practicar a las brava cientos de abortos en algunos frentes de esa guerrilla? ¿Acaso el exfiscal Eduardo Montealegre no reveló que los jefes de las Farc obligaban a sus guerrilleras a abortar para no perderlas como combatientes?

Qué bueno saber cómo las Farc imaginan en un tiempo a la mujer colombiana: ¿acaso en el monte y con un fusil terciado al hombro? ¿O preparándoles los alimentos a sus comandantes? ¿O —como denuncia constantemente el exministro Fernando Londoño Hoyos— sirviendo de objetos sexuales de los guerrilleros?

 

 

Informe reciente de la Fiscalía dio cuenta de que
214 mujeres (92 %) y 18 hombres (8 %)
fueron víctimas de violencia sexual en las filas de las Farc

 

 

Un informe reciente de la Fiscalía General sobre “violencia sexual, crimen asociado al reclutamiento ilícito” dio cuenta de que 214 mujeres (92 y 18 hombres (8 %) fueron víctimas de violencia sexual en las filas de las Farc. El informe de la Fiscalía trae igualmente una serie de testimonios de esos que no se olvidan:

 

“Vi a una amiga de nombre alias Lorena que estaba en embarazo y ya tenía como cuatro meses (y) entonces la obligaron a abortar. Quien ordenó fue Albeiro Guzmán, alias Morroco y quien lo realizó fue alias Micofis … Cuando le hizo el aborto a alias Lorena lo realizó con una especie de motorcito que sacaba unas navajas que le introducían por dentro de la vagina y molía al bebe y salía en pedacitos… Alias Lorena murió en esa operación”, relató a las autoridades una niña del llamado bloque occidental de las Farc.

Otra chica guerrillera, según el documento oficial, fue castigada por haber quedado en embarazo, y para eso la obligaron a hacer 400 viajes con leña; transcribir el reglamento de régimen disciplinario; en cinco páginas explicar el papel que desempeña la mujer en la guerrilla; hacer 10 huecos para basura de un metro por un metro, y en 10 páginas hacerse una autocrítica y explicar el “delito” cometido.

Asimismo, una chiquilla que fue reclutada cuando tenía 10 años contó a las autoridades judiciales que en la guerrilla no se podía quedar en embarazo, que eso era un crimen, que apenas las mujeres ingresan a las filas rebeldes las obligan a planificar. “Yo por ejemplo, que era una niña, me pusieron la t y eso casi que me mata porque me dio una anemia terrible”.

Otra jovencita más del bloque Caribe relató que “cuando yo me fui reclutada, como tenía 15 años de edad, yo me fui señorita y ellos allá lo obligaban a uno a planificar porque los comandantes me obligaban a estar con ellos a la fuerza. Uno no podía oponerse porque el comandante era el que decidía eso. Lo hizo el comandante alias Duver”.

Finalmente, otra mujer que fue reclutada cuanto tenía 10 años relató cómo fue su historia de esclavitud sexual. Un tipo llamado Efraín y apodado Pájaro, de unos 40 años, empezó a cortejarla. Cuando ella se fue para la guerrilla el sujeto la hizo de inmediato su mujer. “Yo me aguanté todo eso porque él me daba mucha información y la intención que yo tenía era matarlo, coger el fusil y entregarme al Ejército”.

Y resulta que ahora las Farc van a pontificar sobre buen trato y justicia de género. Por supuesto: El grupo guerrillero siempre ha negado que este tipo de atrocidades se cometan en sus filas; pero eso mismo han dicho del narcotráfico y del secuestro.

Apenas se conoció el informe de la Fiscalía, alias Iván Márquez, jefe del equipo negociador de las Farc en el proceso de negociación con el gobierno, se vino con este mensaje en su cuenta de Twitter: “La existencia ‘de una política de violación sexual emanada de la dirigencia guerrillera’ es un delirio algorítmico del Sr. Perdomo”. Y sentenció: “Definitivamente el fiscal (e) Jorge Perdomo es un personaje dañado. Miente para entrampar jurídicamente la reconciliación de Colombia”.

http://www.las2orillas.co/violencia-sexual-de-las-farc/

Cien muertos en 24 horas: la gente del Catatumbo empieza a hablar


El miedo quiso enterrar el horror pero en La Gabarra quieren recordar lo que ocurrió ese 21 de agosto de 1999, el día en el que todo cambió. VIDEO

Por:
julio 25, 2016
Cien muertos en 24 horas: la gente del Catatumbo empieza a hablar

Las siete manzanas que forman La Gabarra, Norte de Santander llegaron a ser un centro de prosperidad en el oriente colombiano. Desde allí se movía riqueza, mercancía, coca;  billete en rama e incluso dólares que iban y venían por el río Catatumbo, atravesando la frontera con Venezuela, viajando lejos. No había autoridad legal reconocida, mientras los capos entraban y salían y el comandante de las Farc, Rubén Zamora, imponía las reglas. La gente había aprendido a vivir así: entre el derroche, las cantinas, el jolgorio y la abundancia. Disfrutaban y ya. Eran tiempos de bonanza cocalera.

El jefe paramilitar, Salvatore Mancuso, comandante del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas (AUC), había trazado el camino que concluía con la toma del Catatumbo y el puerto fronterizo de La Gabarra desde el comando central en el Nudo de Paramillo, en Córdoba. Ese último domingo de agosto se fue la luz. Las calles polvorientas, los bares y las residencias eran testigos de los trasnochos, la bebeta y la voracidad de los forasteros de manos rajadas que habían llegado, como todos los fines de semana, con los bolsillos llenos, a gastar.

Cuatro camperos atestados de hombres armados con las insignias de las AUC salieron a cumplir la orden sangrienta sin reparo. La ruta Aguachica – Ocaña – Tibú se convirtió en un trazo de muerte sembrando destrucción y tragedia a su paso. A La Gabarra le había llegado la hora. Era el 21 de agosto de 1999, el día en el que todo cambió:

Pause

Mute


Video #SanarNarrando – Las2orillas
María E. Bonilla – Tomás Pinzón – Alejandro Álvarez – Iván Gallo – Juan S. Barragán.

Violencia, desarrollo y despojo en Buenaventura


Una radiografía del puerto colombiano sobre el Pacífico, a propósito del debate “Buenaventura y los modelos de desarrollo para el posconflicto” que realizan mañana en el auditorio Banco de Occidente del Icesi en Cali, El Espectador, la fundación Friedrich-Ebert-Stiftung y el mismo Icesi.
Por: Inge Helena Valencia – Laura Silva Chica

Violencia, desarrollo y despojo en Buenaventura/ Archivo – El Espectador

Buenaventura es hoy un territorio de fronteras políticas, culturales y económicas producto de años de migración y del desplazamiento forzado de miles de personas, provenientes de varias poblaciones del Litoral Pacífico que le han huido a la guerra. Por su cercanía a Panamá y fácil conexión por vía marítima con países del Asia-Pacífico, se ha convertido en el puerto más importante del país en términos geoestratégicos.

Su ubicación y actividad portuaria la hacen una de las principales ciudades del Pacífico para las economías comerciales regionales y nacionales. Pero también los escenarios de violencia que hoy la caracterizan representan los límites entre el conflicto armado y la convivencia, la ilegalidad y la legalidad, la destrucción y la conservación y la pobreza y la riqueza. Es así como la historia de Buenaventura ha sido una constante tensión entre la expansión del desarrollo económico, y las dinámicas del conflicto armado en el puerto más importante del país.

De acuerdo con el plan de ordenamiento territorial (POT) del municipio de Buenaventura (2015), el territorio está dividido en una zona rural, compuesta por 19 corregimientos, que contienen 268 veredas y 388 asentamientos localizados sobre las riberas de ríos, y una cabecera municipal dividida en doce comunas. A su vez, esa cabecera municipal está dividida en dos zonas: una insular, la isla de Cascajal, donde se han concentrado la totalidad de actividades y proyectos relacionados con la actividad portuaria, y una continental, predominantemente residencial.

Las diferencias entre el modelo de crecimiento de la isla y el del continente se han acentuado en los últimos años. En la zona continental, el crecimiento de la ciudad ha sido longitudinal a lado y lado de la avenida Simón Bolívar, su única vía principal. En la isla de Cascajal, por su parte, ha habido un desarrollo concéntrico respecto a la ubicación del puerto, en el que predominan las viviendas palafíticas ubicadas sobre tierras ganadas al mar por medio de rellenos con basuras.

Por su relación con el puerto y con el comercio, Cascajal es la zona más poblada y donde se han concentrado la mayoría de oportunidades de trabajo, aunque es allí donde también se han dado intensas confrontaciones entre grupos armados ilegales, y donde se está ejecutando el proyecto de expansión portuaria, que viene expulsando a los habitantes de los barrios de Bajamar. A ello hay que sumar que la especialización de la ciudad en logística portuaria se ve influenciada por el proyecto de ley que busca establecer la ciudad como distrito especial, industrial, portuario, biodiverso y ecoturístico.

Actualmente, en la ciudad existen ocho proyectos que se enmarcan en el fortalecimiento de la logística portuaria. Estos son: el terminal de contenedores de Buenaventura (TcBuen); la Sociedad Puerto Industria Aguadulce; la ampliación del terminal actual; el muelle cementero; el terminal marítimo del río Dagua (TMD); el proyecto Caeb (Centro de actividades económicas de Buenaventura); el proyecto Zelesa (Zona de actividades logísticas extraportuarias de Buenaventura); y el proyecto Celpa S. A. (Centro logístico del Pacífico S. A).

El puerto es reconocido como el centro de servicios del Pacífico y la conexión con Cali. Este es un aspecto de gran importancia, ya que a pesar de que este moviliza más del 60% de actividades portuarias del país, también es conocido por ser una ciudad en el que más del 80% de su población se encuentra en situación de pobreza de acuerdo a cifras del Dane.

Dos aspectos pueden ser considerados para explicar esta situación: el primero es que la privatización del puerto, a inicios de la década de 1990, trajo la ruptura de los circuitos económicos de la ciudad. El modelo de gestión seguido tras la privatización del sector portuario incluyó la flexibilización del mercado laboral (reglamentado por la Ley 50 de 1990 y las reformas posteriores), y la consolidación del puerto como un proyecto económico que no vincularía a la comunidad en general.

Esta desvinculación hizo una división tajante entre las economías portuarias (servicios logísticos, carga, comercio), y las economías locales tradicionales propias de la población bonaverense, en su mayoría afrodescendiente (pesca, agricultura). Un segundo aspecto que se debe tener en cuenta para comprender la complejidad del escenario económico y social de Buenaventura es el manejo del puerto por élites foráneas, lo cual ha producido que los flujos de capital no se reinviertan en la ciudad, ni en sus pobladores, lo cual ha configurado unas preocupantes brechas sociales, que día a día despojan y aumentan los conflictos en la ciudad.

A esta difícil situación de desigualdad económica, hay que sumarle que desde el año 2000 aumento el control que ejercen grupos armados ilegales, lo que incrementó la frecuencia e intensidad de las confrontaciones armadas y el número de muertes violentas en el municipio. Aun cuando esta situación logró llamar la atención del gobierno, el cual respondió con el aumento del pie de Fuerzas Militares en la ciudad, entre 2012 y 2014, la violencia alcanzó un nuevo pico, ocasionado por la llegada de grupos armados herederos del paramilitarismo que buscaron retomar las rutas del narcotráfico en la región. La ubicación geoestratégica del puerto ha sido un elemento clave para el control de las rutas de armas, drogas y siembra de cultivos ilícitos de coca.

Actualmente, estamos frente a un fenómeno de expansión de las denominadas bandas criminales o neoparamilitares emergentes (de grupos como la “Empresa” y los “Urabeños”) que nacen con el proceso de desmovilización de 2005 y se expresan en una nueva forma de apropiación y adaptación de la violencia, y unas formas de control territorial, en los que se destaca la urbanización de la violencia y la vinculación de jóvenes de cada vez más temprana edad.

A ello se suma, que los actores armados actualmente, no son externos a estos territorios, sino que a diferencia del paramilitarismo contrainsurgente, en esta fase, la misma población se vincula directamente a las dinámicas del narcotráfico y la violencia. Lo anterior mediante un proceso de reconfiguración de las estructuras organizacionales del tráfico de drogas que hoy han llegado a presentar una cara cada vez más relacionada con formas de outsourcing criminal. En esta medida, el conflicto armado y la presencia de actores armados ha reconfigurado social, económica y políticamente al puerto y sus pobladores.

La llegada de un nuevo modelo de desarrollo al país y en especial a la región, la desatención del Estado frente a la situación social de Buenaventura, y sus altos índices de pobreza, desempleo, marginalidad y debilidad institucional, y la movilidad continua de capitales públicos y privados, han convertido a la ciudad en un lugar perfecto para las actividades ilegales. Los procesos de desposesión y ausencia de oportunidades han facilitado el fortalecimiento de las nuevas formas de estructura organizacional de los grupos criminales del narcotráfico, y su operatividad facilita la permeabilidad de sus ofertas y demandas en la población joven y las mujeres, logrando rápidamente la transformación del orden social local y regional de Buenaventura.

Desde los grandes carteles hasta las nuevas formas de outsourcing delincuencial, el narcotráfico diversificado hoy se expresa en la intensificación de la violencia (masacres, desmembramientos, torturas, desapariciones, etcétera), las nuevas formas de control territorial que produce el desplazamiento masivo de la población, creando estructuras de control interno en la zona urbana y rural del municipio.

Entender la situación actual de Buenaventura exige una lectura adecuada de los elementos históricos y del contexto social y económico, atravesado por el narcotráfico, el conflicto armado y la presencia de un pujante capital privado. El gran ausente sigue siendo el Estado, como protector de la población y principal combatiente de la pobreza, la escasez de oportunidades económicas, la negación o restricción de los servicios públicos, los conflictos y la represión misma.

La precariedad de las condiciones de vida de los habitantes de Buenaventura ha sido una constante histórica, y aun cuando desde los años ochenta se vienen estipulando políticas que ayuden a cambiar este panorama, la efectividad de estas políticas, quedan en entredicho al ver la situación social en que está sumida la población.

Buenaventura no aguanta más. Mientras se militarizan los barrios, la sociedad es permeada por procesos de naturalización de la muerte a temprana edad, de transformación de las estructuras familiares en función de la desaparición y el asesinato de los hombres jóvenes, de disminución de la credibilidad de la población en las instituciones que representan autoridad y poder dentro de la sociedad, y de reproducción de factores de miedo dentro de la población.

A pesar de lo anterior, amplios sectores de la población de Buenaventura y sus organizaciones sociales, están convocando a movilizaciones constantes y hacen llamados de atención de la comunidad para divulgar y denunciar los crímenes constantes que hacen de uno de los puertos más importantes del país un lugar de violencia por el discurso del crecimiento económico. Porque la violencia no son solo los asesinatos: violencia es la marginalidad y pobreza en que está sumida la mayoría de los habitantes del principal puerto colombiano.

El Espectador, la fundación Friedrich Ebert Stiftung y la Universidad Icesi realizan hoy, en el auditorio Banco de Occidente de esta institución educativa en Cali, entre las 11:00 de la mañana y la 1:00 de la tarde, el debate “Buenaventura y los modelos de desarrollo para el posconflicto”, con la participación de Luis Alfonso Escobar, gerente del Plan Todos Somos Pazcífico; Alexander Micolta, director de la Cámara de Comercio de Buenaventura; Vladimir Rouvinski, director del Centro Interdisciplinario de Estudios Sociales del Icesi; Juliana Cortés, directora de Ordenamiento Social de la Propiedad de la Agencia Nacional de Tierras y Leyla Arroyo, representante del Comité Interorganizacional de Buenaventura por la Defensa de los Territorios Ganados al Mar.

http://www.elespectador.com/noticias/politica/violencia-desarrollo-y-despojo-buenaventura-articulo-645277

Santos reconocerá al primer presidente negro de Colombia


El óleo del primer presidente negro de Colombia será trasladado de Cartagena a la Casa de Nariño, gracias a las gestiones de Gonzalo Guillén.
Por: Santiago Villa
Fue hallado en una mazmorra del Palacio de la Inquisición en Cartagena, donde se pudría por la voracidad de la humedad caribeña y se olvidaba por la intransigencia del racismo colombiano. Aunque el personaje retratado en el óleo, el general Juan José Nieto Gil, fue el primer presidente negro de Colombia, las instituciones públicas, los académicos y los gobernantes lograron hasta hace poco excluirlo de la historia oficial.
La reconstrucción de su peripatética vida, y la lucha por su restitución como ícono de una negritud colombiana que es agente activo de la política -y no pasiva receptora de sus concesiones o crueldades- es el tema del próximo documental del periodista Gonzalo Guillén.
Dos años de producción e investigación basados en una crónica escrita por él en el 2008 para El Nuevo Herald de Miami -durante los que ha recorrido el norte de Colombia en busca de sus huellas y sus descendientes-, han desembocado en una solicitud que Guillén hizo directamente al presidente Juan Manuel Santos mediante un derecho de petición: que el retrato de Nieto sea restituido en la galería de presidentes de Colombia, en la Casa de Nariño.
El 19 de julio Cristina Pardo Schlesinger, secretaria jurídica de la presidencia, respondió al derecho de petición: tras recibir un concepto del Instituto Colombiano de Antropología e Historia que confirmaba que Juan José Nieto fue presidente de Colombia entre el 25 de enero y el 18 de julio de 1861, el traslado del óleo de Cartagena a Bogotá fue ordenado por Santos, que en la sucesión de retratos ya no sería el presidente número 85 de Colombia, sino el 86.
Aunque la solicitud original fue que el óleo se incluyera en la galería de presidentes durante una ceremonia el 16 de julio, para conmemorar los 150 años de su fallecimiento, el futuro acto representa el primer reconocimiento oficial, desde la presidencia, de un político y novelista que sufrió al menos cuatro exilios: uno en vida y los demás en el turbulento campo de la memoria histórica.
El primero fue en Jamaica, luego de ser apresado por Tomás Cipriano de Mosquera en 1841 y pasar una temporada en la prisión de Chagres, Panamá, donde escribió Rosina, la primera novela escrita en territorio colombiano. El lector puede consultarla aquí. En Kingston aprendió inglés, escribió un diccionario bilingüe y otras dos novelas históricas: Ingermina o la hija del Calamar y Los moriscos – no encontré vínculo a ella en internet-. Esta última es sobre la expulsión de los moros de España, un tema con el que debía simpatizar desde el destierro este escritor que hacía parte de una comunidad oprimida por el racismo.
Fue indultado y regresó en 1847 a Cartagena, donde floreció su carrera política. Fue gobernador de la provincia y como ya se ha dicho, presidente de la Confederación Granadina, que es uno de los muchos nombres que ha tenido Colombia a causa de su histórica inestabilidad política. Nieto es, por demás, el único presidente de Colombia nacido en el departamento del Atlántico.
Los demás exilios hacen parte del documental que está en sus fases finales de producción: su tumba fue saqueada, un busto que Gustavo Bell puso en el patio de la gobernación del Atlántico durante su administración fue removido y el óleo de su retrato fue enviado a París con el propósito de blanquear su piel morena. Eventualmente fue restaurado en Bogotá para corregir la falsificación de su identidad étnica, pero es tan sólo ahora, más de un siglo y medio después, que la pintura ocupará el lugar que le corresponde.
Orlando Fals Borda, el ilustre historiador y sociólogo que más hizo por recuperar el olvido impuesto sobre Nieto por el racismo de las élites nacionales, le dijo a Guillén poco antes de morir: “Mi hipótesis es que a Nieto lo excluyen por negro y por costeño”.
Twitter: @santiagovillach

Colombia borró de la historia a su único presidente negro


Alvaro Uribe no es el presidente número 84 de Colombia sino el 85 ya que, por circunstancias que los historiadores le atribuyen al racismo, un presidente negro que tuvo este país a mediados del siglo XIX fue literalmente borrado de la historia: Juan José Nieto Gil.

Terroristas le cortan la cabeza a un cura, en plena misa


http://sipse.com/mundo/francia-terrorismo-estado-islamico-ataque-iglesia-catolica-normandia-215232.html

Anteriores Entradas antiguas

A %d blogueros les gusta esto: