La Teología ya no es la reina ni los cardenales sus príncipes


José Mª Castillo, 21-Enero-2014

CastilloComo es bien sabido, durante siglos, la teología fue considerada como la “regina sicientiarum”, la reina de todos los saberes. Y a la que, en consecuencia, todos los conocimientos humanos tenían que someterse. Las historias peregrinas a que dio lugar este criterio son bien conocidas por cualquier persona medianamente culta. Por eso, cuando los maestros en el saber teológico, se han puesto a dictaminar sobre lo que es (o no es) aceptable en otros ámbitos del conocimiento humano, con frecuencia han dicho disparates que da pena y vergüenza recordarlos.

 

Como da pena y vergüenza – también hay que decirlo – traer a la memoria los despropósitos en que han incurrido no pocos científicos, cuando han intentado meterse a teólogos. Por tanto, lo primero que quiero afirmar aquí es una cosa tan elemental como de sentido común, a saber:una de las cosas más sensatas, que podemos hacer en esta vida, es que cada cual hable de lo que sabe. Y, en consecuencia, que en los asuntos del saber humano, sobre todo en los que entrañan importantes consecuencias para la felicidad o la desgracia de los demás, midamos bien lo que decimos y evitemos dictar sentencia sobre asuntos que no son de nuestra competencia.

Todo esto viene a cuento de lo que el cardenal Fernando Sebastián ha dicho en un diario de Málaga, el pasado día 19, al ser preguntado por un periodista sobre lo que piensa acerca de la homosexualidad. Le ha faltado tiempo al cardenal para que, apenas elevado a la dignidad de tan alto estamento eclesiástico, ya ha soltado la primera andanada contra los homosexuales, un colectivo en el que, por lo visto, son bastante entendidos algunos eminentes purpurados. Cosa que llama la atención, si se compara con la habilidad y prudencia con que el papa Francisco respondió a los periodistas en el avión que le traía de Brasil: “¿Quién soy yo para enjuiciar a nadie?”.

Pero lo más notable que ha dicho el cardenal Sebastián no ha sido reprobar la homosexualidad. Lo más curioso (y lo que más está dando que hablar) es la argumentación que ha utilizado este importante clérigo para desautorizar a los homosexuales. Porque, ante todo, ha despachado tranquilamente el asunto asegurando que la sexualidad “tiene una estructura y un fin, que es el de la procreación”.

Con lo cual este eminente purpurado, quizá sin darse cuenta de lo que decía, ha rebajado la sexualidad humana a la mera animalidad. Dando así a entender (o dando pie para pensar) que los seres humanos somos seres sexuados para poder cumplir con la condición de machos, como buenos sementales, que fecundan a las hembras, para que no se extinga la especie humana. Es decir, hemos retrocedido – por lo menos – más de cien mil años, cuando aún no existía el “Homo sapiens”. O vaya Vd a saber, quizá nos han situado en los remotos tiempos del “Homo ergaster”, cuando el cerebro humano medía 400 cms menos que los cerebros que tenían los homínidos que se han encontrado en la Sima de los Huesos, en Atapuerca.

Es más, el cardenal Sebastián ha llegado incluso a señalar el origen de la condición homosexual y el camino a seguir para curarla. Porque, a su juicio, todo el asunto radica en que se trata de una enfermedad. Como la hipertensión que el propio cardenal padece. El remedio, por tanto, está en tomar la alimentación adecuada, hacerse los análisis pertinentes y medicinarse como Dios manda.

La verdad es que uno no sabe qué pensar ni qué decir cuando lee estas cosas, dichas con tanta seguridad por personas que, por preparación y oficio, no han podido dedicarles el tiempo y la profundidad que exigen. Hace unos años, el profesor Juan-Ramón Lacadena, Director del Departamento de Genética de la Facultad de Biología de la Universidad Complutense de Madrid, terminaba así un documentado artículo sobre todo esto asunto: “Se indicaba al principio del presente estudio que en la sociedad se había producido un cambio en cuanto a la consideración de la homosexualidad como delito o pecado y después como enfermedad o condición. Por ello, decía el profesor Dörner (en 1991) que se debería aceptar la bisexualidad y la homosexualidad como variantes sexuales naturales, debiendo producirse, por tanto, su descriminilización, su despatologización y su desdiscriminización”.

Los homosexuales son personas completamente normales. Tan normales como los heterosexuales. Si un heterosexual no tiene por qué salir del armario, ¿por qué demonios los homosexuales tienen que sufrir semejante humillación? ¿por qué tienen que dar explicaciones de lo que son y como son? ¿a qué viene el “día del orgullo gay”? ¿por qué no se organiza igualmente el día del “orgullo heterosexual”? Por favor, acabemos ya con esta sarta de despropósitos, tan penosos como intolerables. Y vivamos en paz, respeto y armonía, que buena falta nos hace a todos.

 

http://www.atrio.org/2014/01/la-teologia-ya-no-es-la-reina-ni-los-cardenales-sus-principes/

“Hoy día es más difícil ser lesbiana que gay”: feminista Florence Thomas


 

La líder feminista Florence Thomas dice que las estadísticas de violencia contra las mujeres en el país son espeluznantes y que la brecha entre ellas y ellos todavía es muy grande en lo laboral y lo político.

Por: Margarita Vidal GarcésDomingo, Enero 26, 2014
 

 

Florence Thomas, académica y líder feminista.

Foto: Colprensa

“Nunca he declarado la guerra a los hombres, no declaro la guerra a nadie: soy feminista. No soy ni amargada, ni insatisfecha: me gustan el humor, la risa. Pero sé compartir los duelos de las miles de mujeres víctimas de violencia: soy feminista. Me gusta con locura la libertad, más no el libertinaje: soy feminista.

No soy pro- abortista, soy pro-opción porque conozco a las mujeres y creo en su enorme responsabilidad: soy feminista. No soy lesbiana, y si lo fuera, ¿cuál sería el problema? Soy feminista porque no quiero morir indignada. Soy feminista porque creo que hoy día el feminismo representa uno de los últimos humanismos de esta tierra desolada……”. (Fragmento).

Lo escribió una sicóloga francesa. Llegó al país hace 48 años en pos del amor y se nacionalizó colombiana. Es inteligente, valerosa, dura, tierna, profunda, divertida, iconoclasta, todo a la vez. Líder incansable de los derechos de la mujer, es cofundadora del Grupo Mujer y Sociedad, de la Universidad Nacional, que ha dado grandes batallas por las mujeres en Colombia. Dice lo que piensa y vive como quiere. Es Florence Thomas, feminista.

Después de 35 años en la U. Nacional se jubiló. ¿A qué se dedica ahora?

A escribir y a hacer empoderamiento de mujeres desplazadas, mujeres populares, porque como ahora en muchos municipios y capitales pequeñas se adelantan políticas púbicas de género y equidad, me invitan a hacer talleres.

¿Significa que hemos avanzado en el tema de género?

En varias partes sí. Bogotá, por ejemplo, tiene ahora una Secretaría de Mujer y Equidad de Género, con un programa muy interesante que busca empoderar a las mujeres con relación a sus derechos. Estas políticas son importantes porque la brecha entre hombres y mujeres todavía es muy grande en lo laboral y en lo político.

¿Aquí las mujeres no participan en política porque no les gusta, o algo se los impide?

¿Usted cree que los hombres nos inspiran ganas de hacer política, cuando han sido pésimos modelos? Muchas veces me han propuesto participar en política partidista, pero siempre digo que prefiero hacer política en los auditorios. ¡No más mire el Congreso que tenemos hoy! Y es una lástima, porque la política necesita mujeres.

¿Qué aportarían?

Las mujeres pueden hacer una política distinta siempre y cuando no traten de disfrazarse de hombres. Ellas deben tomar conciencia de que en este mundo el hecho de ser mujer debe tener un sentido muy diferente al de ser hombre y actuar en consecuencia: tomar la palabra sin miedo, reivindicar sus derechos y ser capaces de empezar a cambiar las cosas.

¿Cuándo tendremos una presidenta?

Yo creo que Colombia todavía no está preparada, a pesar de que ya en el mundo hay varias jefes de estado, como la señora Merkel, la señora Chinchilla o la señora Bachelet. Desde luego no se trata de decir “voy a hacer política como mujer” -sería discriminatorio- pero hay maneras de invocar el ingreso femenino a la política después de siglos de marginamiento.

¿Qué hay que hacer?

Tratar de convencer a las propias mujeres de que hay que pasar de la casualidad de haber nacido mujer en una cultura machista, a la conciencia crítica de lo que eso significa. Y esa conciencia hay que construirla para ponerle coto -de una buena vez- a los abusos a que las diversas violencias someten a las mujeres, porque aquí las estadísticas de violencia contra ellas es espeluznante.

¿Por qué hay en Colombia esa carga de violencia antifeminista, que no se ve en otros países de América Central o de Suramérica?

Porque el país ha atravesado 50 años de un conflicto armado que no solo la ha exacerbado, sino que ha desplazado a cientos de miles de mujeres con sus familias, con todo lo que eso implica. Desafortunadamente, Colombia se ha convertido en un cruce de todas las violencias. Pero tampoco se puede culpar únicamente al conflicto armado: la intolerancia de los colombianos se va haciendo absoluta porque la gente se ha vuelto incapaz de dialogar. No solo hay en la sociedad una reacción desmedida a provocaciones muchas veces insignificantes, sino que, contra la mujer se centuplican las agresiones de todo tipo.

¿No cree que a veces la misma sociedad justifica esas conductas?

Sí, el Fondo de Población de Naciones Unidas hizo una investigación sobre la tolerancia social a la violencia contra las mujeres, donde aparecen respuestas como: “ella es mi mujer y si hace las cosas mal yo le puedo cascar”. O: “Si la mató, es porque algo feo hizo”. También hay mujeres que dicen: “si me pega es porque todavía me quiere”. Cambiar esa mentalidad requiere un trabajo arduo, largo y constante, porque obedece aún a idearios culturales de un pasado lejano.

Recientemente se aprobó una ley contra esos abusos, ¿cómo la analiza?

Aunque no es todavía el ideal, la Ley 1257 resulta interesante porque tiene el mérito de definir múltiples violencias. No se trata solo de las agresiones físicas, sino también de la violencia sexual y de la violencia patrimonial. De la vigilancia sobre la mujer y el tratar de controlar su vida, que también son formas de violencia, amén de violencias simbólicas, que son múltiples, como las que hay en ciertos tipos de publicidad, en canciones y en el trato verbal. Me parece interesante que se empiece a debatir la posibilidad de un Ministerio de la Mujer porque está demostrado que los países que han logrado disminuir la brecha entre hombres y mujeres, han tenido ese ministerio durante un tiempo. Soy un poco escéptica al respecto porque aquí todo tiende a burocratizarse, pero a veces me parece que podría funcionar.

La falta de interés de las propias mujeres dejan esas buenas intenciones en saludos a la bandera. La Ley de Cuotas, que obliga a dar un 30 % de participación a la mujer en los cargos públicos, es letra muerta.

Así es. Aunque es una ley de reparación histórica con las mujeres, muchas de ellas, sobre todo en las clases altas, me dicen: “¡Ay Florence, eso de la ley de cuotas es ridículo! Las mujeres tienen que llegar por sus propios méritos”. Siempre les digo que es al menos un punto de partida para que la sociedad tome conciencia de que las mujeres -que hoy día se preparan en las universidades en mayor número que los hombres- pueden asumir roles en la política y en todos los campos que establece la Ley, y que, una vez cumplido esto, la ley terminará por sí misma.

¿Es verdad, o mito, que las mujeres son más honestas y éticas?

Desde luego que hay mujeres corruptas, pero pienso que, en términos generales, el cuidado del otro que es inherente a las mujeres y el sentido de la ética, provienen del hecho de que somos dadoras de vida. Michelle Bachelet ha dicho algo interesante y es que las mujeres, a diferencia de los hombres, no están dispuestas a entregar toda su vida a la política, porque quieren seguir estando al lado de sus hijos, de su profesión y de su hogar. En cambio los hombres sí lo dejan todo por la política.

Las mujeres han logrado avances como la legalización del aborto en tres casos puntuales. ¿Cómo ve la persecución del procurador Alejandro Ordóñez a esa posibilidad?

Ordóñez es un señor absolutamente abusivo, que olvida que Colombia es una nación laica donde no se debería seguir revolviendo religión y política. Ignora la importancia que tiene la separación entre Iglesia y Estado para que un país logre avanzar. Es como si se le hubieran metido adentro varios demonios antihomosexuales, anti-izquierdistas y antifeministas. El Papa ha hablado en contra de esas obsesiones. Por otra parte, un funcionario que no tiene controles superiores es un exabrupto.

¿Y cómo ve el caso Petro?

Pues yo no soy súper petrista pero sí considero que es un abuso del Procurador la sanción de quince años de muerte política, lo mismo la que le dictaminó a Piedad Córdoba. En cuanto a Petro, puede ser autoritario, ha podido equivocarse en cuestiones administrativas, pero no es un tipo corrupto. No es el mejor alcalde, pero me parece absolutamente injusto lo que hizo Ordóñez. Por eso salí a marchar en protesta contra él.

Usted lideró durante mucho tiempo el grupo Mujer y Sociedad de la Universidad Nacional, ¿en qué va?

Vamos a trabajar en temas que tienen que ver con el pos conflicto. Estamos trabajando con expertos sobre la banalidad del mal, sobre la importancia del perdón y sobre lo crucial que resulta poder llegar a perdonar lo imperdonable.

¿Qué significa eso?

Es una reflexión bellísima: ¿Si te han matado a tu hijo, eres capaz de perdonar? Eso es “perdonar lo imperdonable”. Son reflexiones muy interesantes y estoy muy contenta de que hayamos tomado esa decisión porque quiere decir que hemos aprendido lo que significa un proceso de reconciliación.

¿Cómo visualiza la familia futura frente a los copiosos divorcios y la recomposición del núcleo familiar?

Hay que repensar la definición de familia y abandonar el concepto de “mi” papá, “mi” mamá, “mis” hijos. Eso se acabó. Hoy son los míos, los tuyos y los nuestros y hay una migración entre sus miembros. Algo que resulta difícil de asimilar, porque en Colombia los cambios se dan a una velocidad tan pasmosa que no hay tiempo de madurar los procesos.

¿Por eso hay poca comprensión en temas como el racismo o el homosexualismo?

Es curioso que me pregunte eso porque yo tengo la enorme suerte –y cuando digo esto la gente me mira como si estuviera loca- de que mi hijo mayor, Nicolás, sea gay. A él le dije: “mi amor, seguramente no has escogido la mejor manera de ser feliz en este mundo, pero aquí estoy y te apoyaré siempre”. Eso me ha enseñado muchas cosas y he estado feliz de tener un hijo gay, pero entiendo que en este país eso suene estrambótico, por decir lo menos. Hay quienes me dicen: “Yo no tengo nada contra los homosexuales, pero no quiero verlos besándose en la calle”. Y yo les digo que es mucho mejor que la gente se abrace y se bese, en vez de estarse echado bala.

¿Qué le ha enseñado Nicolás?

Lo dura que es esta cultura; cuando estaba estudiando en Los Andes, a menudo me traía amigos a quienes sus padres de estrato 10 habían echado de la casa. Me ha enseñado las dificultades que tiene una población tan discriminada, me ha enseñado una nueva mirada sobre la diversidad sexual, que yo no manejaba mucho, sobre la sexualidad misma y sobre las complejidades del ser humano.

¿Cómo se ve aquí la homosexualidad femenina?

Tengo también muchas amigas lesbianas, y ese es un aspecto en el que vuelve a jugar la discriminación contra las mujeres. Hoy día es mucho más difícil ser lesbiana que ser gay.

¿Por qué?

Porque ellas le advierten a esta cultura patriarcal que no necesitan un hombre para gozar su sexualidad y que su identidad de mujer no será forzosamente definida por la maternidad. Y eso es profundamente subversivo.

 

http://www.elpais.com.co/elpais/colombia/noticias/hoy-dia-dificil-ser-lesbiana-gay-feminista-florence-thomas

Papa Francisco desea mayor presencia de la mujer en la Iglesia


Jorge Mario Bergoglio dijo que no se puede olvidar el rol insustituible de la mujer en la familia para la transmisión a las generaciones futuras de sólidos principios morales y de la fe.

Por: EFEPapa Francisco desea mayor presencia de la mujer en la Iglesia
Foto: AFP

El papa Francisco dijo que espera ampliar espacios para una presencia femenina más extensa e incisiva en la Iglesia, pero no se puede olvidar el rol insustituible de la mujer en la familia para la transmisión a las generaciones futuras de sólidos principios morales y de la fe.

El papa argentino pronunció estas palabras en la audiencia concedida en la Sala Clementina del Vaticano a las participantes en el 29 Congreso Nacional del Centro Italiano Femenino que ha cumplido 70 años.

Jorge Mario Bergoglio recordó “la contribución vital de las mujeres en la sociedad, en particular con su sensibilidad e intuición hacia el otro, los débiles y los indefensos”.

Dijo haberse alegrado también al ver a muchas mujeres que comparten cierta responsabilidad en la asistencia a los sacerdotes en el acompañamiento de personas, familias y grupos, como en la reflexión teológica, y “espero ampliar espacios para una presencia femenina más extensa e incisiva en la Iglesia”.

Estos nuevos espacios y responsabilidades que se han abierto -refirió-, y que espero sinceramente que pueden ampliarse aún más a la presencia y actividad de las mujeres, tanto en el ámbito eclesial como en el civil y de las profesiones, “no puede hacernos olvidar el papel insustituible de la mujer en la familia”.

“Las cualidades de delicadeza, peculiar sensibilidad y ternura, de las cuales es rica el alma femenina, representan no sólo una fuerza real para las vidas de las familias, sino una realidad sin la que la vocación humana sería irrealizable”, mantuvo el pontífice.

Si el mundo del trabajo y en la esfera pública es importante, la contribución más incisiva del genio femenino (…), la presencia de la mujer en el hogar, resulta más necesaria que nunca, para su transmisión a las futuras generaciones de sólidos principios morales y para la misma transmisión de la fe.

 

http://www.elespectador.com/noticias/actualidad/papa-francisco-desea-mayor-presencia-de-mujer-iglesia-articulo-470815

La Fiscalía abre diligencias de investigación penal contra “Cásate y sé sumisa”


 

25ENE

Cásate y sé sumisa

El polémico libro editado por el Arzobispado de Granada

La lleva a cabo un equipo vinculado a un juzgado de Violencia sobre la Mujer

(Religión Digital) La obra “Cásate y sé sumisa”, editada en España por Nuevo Inicio, dependiente del Arzobispado de Granada, ha generado en los últimos meses numerosas críticas entre diferentes colectivos

Cásate y sé sumisa 

La Fiscalía ha abierto diligencias de investigación penal en relación con el polémico libro “Cásate y sé sumisa”, editado por el Arzobispado de Granada, una vez que ha comprobado que ningún órgano del partido judicial de esta provincia tenía un procedimiento abierto referido a esta obra.

Fuentes del Ministerio Público han informado este viernes de que, una vez incoada esta investigación, la única diligencia que se ha ordenado de momento es la de recabar ciertos datos del organismo que puso en conocimiento de la Fiscalía la publicación de la autora italiana Costanza Miriano.

En concreto, la Fiscalía ha solicitado alConsejo Municipal de la Mujer de Granada que le facilite algún ejemplar del libro para proceder a su lectura o análisis, o bien que detalle aquellas expresiones contenidas en el que mismo que podrían ser objeto de algún tipo de incriminación o posible reproche penal.

Según las fuentes, estas diligencias, aún a la espera de ser practicadas, han sido encomendadas a un equipo de la Fiscalía vinculado a un Juzgado de Violencia sobre la Mujer.

La obra “Cásate y sé sumina”, editada en España por Nuevo Inicio, dependiente del Arzobispado de Granada, ha generado en los últimos meses numerosas críticas entre diferentes colectivos, que ya han pedido en reiteradas ocasiones su retirada.

El Arzobispado de Granada ha lamentado la que considera una ”artificiosa polémica”generada con la publicación y, a través del prelado Francisco Javier Martínez, ha recordado que ni esta obra, ni ninguna declaración suya “jamás ha justificado, excusado o promovido” actos de violencia contra la mujer.

(RD/Agencias)

 

http://eukleria.wordpress.com/2014/01/25/la-fiscalia-abre-diligencias-de-investigacion-penal-contra-casate-y-se-sumisa/

NO ES LO MISMO ABORTO QUE INTERRUPCIÓN DE GESTACIÓN


24ENE

Juan Masía

No ayudan para un debate sereno los planteamientos dilemáticos en términos de sí o no, blanco o negro, como, por ejemplo: “¿por la vida o contra la vida?”, o “¿por la madre o por el feto?”, y otras disyuntivas semejantes que conducen a un callejón sin salida.

aborto-pecado-delito-decisión(Fe Adulta) No es lo mismo aborto que interrupción de gestación. Tampoco es lo mismo, decía santo Tomás, la mentira y el falsiloquium, ya que mentira sería por definición falsear injustamente la verdad cuando se está obligado a decirla ante quien tiene derecho a preguntarla. Puede haber ocasiones en las que sea irresponsable no interrumpir una gestación antes de que sea demasiado tarde para hacerlo sin que sea injusto contra el feto.

Si aborto es la interrupción injusta e irresponsable de un embarazo, no toda interrupción voluntaria del embarazo constituye un aborto en el sentido moralemente negativo de este término. Hay casos en que la decisión de interrumpir un embarazo es precisamente para evitar un aborto.

Por ejemplo, cuando una pareja reconoce que, por serias razones, no se puede responsabilizar de dar a luz y criar una criatura (por ejemplo, en casos de malformaciones muy graves y en el contexto de una sociedad que no ayuda con leyes eficaces a proteger la dependencia ), en vez de decir que tiene derecho a abortarla, debería decirse que tiene responsabilidad de interrumpir en sus primeras fases el proceso de gestación antes de que su interrupción se convierta en un aborto. Interrumpirían, en ese caso, responsablemente un embarazo precisamente para impedir un aborto. Interrumpirían el proceso emergente del embrión durante las primeras fases antes de completarse la constitución del feto.

(Para entender esto hay que entender en biología lo epigenético y hay que contar con una filosofía emergente y procesual, en vez de mitificar el mal llamado “momento de la concepción”, que no es momento, sino proceso).

Pero, lamentablemente, en los debates sobre el aborto en el estado español, llama la atención la belicosidad de dos posturas extremas: la de quienes pretenden dar muestras de identidad religiosa mediante prohibiciones legales y la reacción contraria por parte de quienes identifican a ultranza la permisividad incondicional con tomas de posición no religiosas. Aún se empeora más la tensión entre ambos extremos cuando se considera a los primeros como únicos abanderados del derecho a la vida, y a los segundos como monopolizadores del derecho a decidir. Veo incorrectos ambos extremos. Ojalá valiese la presunción de que ambos comparten la postura pro-persona, para proteger por igual el bien jurídico de madre y feto.

No ayudan para un debate sereno los planteamientos dilemáticos en términos de sí o no, blanco o negro, como, por ejemplo: “¿por la vida o contra la vida?”, o “¿por la madre o por el feto?”, y otras disyuntivas semejantes que conducen a un callejón sin salida. Esas disyuntivas condicionan el debate desde el principio como si fuera un enfrentamiento entre dos reclamaciones absolutas sin excepciones: los “guerreros del antifaz” contra los “guerreros sin antifaz”.

Pienso que el planteamiento no debe ser disyuntivo en cualquier hipótesis, sino de búsqueda de alternativas en situaciones de conflicto. La pregunta es: ¿Cuándo, con qué condiciones y limitaciones es responsable, justa y justificada la decisión autónoma de la mujer que opta por acoger la vida naciente o que se encuentra en la situación de tener que decidir la interrupción del proceso de su gestación? Cualquier legislación que se adopte deberá siempre garantizar la seguridad jurídica y los límites éticos para que dicha decisión autónoma reúna la triple condición de ser responsable, justa y justificada.

Cuando preguntaban, en 2010, parlamentarios o parlamentarias (de una y otra bancada, de gobierno y oposición) si podían votar en conciencia la ley de salud sexual y reproductiva, había que responderles: “Votar en conciencia significa que ni la afiliación política de partido ni la pertenencia confesional religiosa condicione el estar a favor o en contra. Puede haber en ambos lados del arco parlamentario, tanto quienes estén a favor como quienes estén en contra, por razones ético-legales (también científicas), y no por presiones ideológicas, ya sean político-partidistas, religiosas o irreligiosas”. Lo mismo habrá que responder si nos repiten la pregunta cuando se presente un posible proyecto de modificación de la citada ley.

Una ley de apariencia restrictiva puede, de hecho, favorecer sutilmente su aplicación permisiva, cuando se la interpreta en un contexto social favorable a la hipocresía moral bajo capa de legalidad. Podrá aducirse como ejemplo la práctica ambivalente del recurso al dictamen médico para cerciorarse del riesgo de un embarazo para la salud de la gestante con el fin de acogerse al correspondiente supuesto despenalizador. Pero prefiero citar el caso insólito del recurso al supuesto de motivación económica en la legislación japonesa, porque pone de manifiesto la ambigüedad de algunas despenalizaciones y la hipocresía de algunas penalizaciones.

Una abogada japonesa ha demandado al Estado, solicitando que se dicte sentencia (para condenarla o para absolverla con indemnización) por la interrupción del embarazo que le fue practicada en la 18 semana de gestación. La ecografía había detectado notables anomalías en un feto previsiblemente inviable y esta gestante accedió a la recomendación médica de interrumpir el embarazo. Otra opción que le ofrecían era aguardar el fallecimiento fetal antes del alumbramiento. Sin embargo, tanto retrasar la interrupción como aguardar al alumbramiento de un feto fallecido, conllevaba riesgos graves. Finalmente, ella accedió a la recomendación de interrumpir el embarazo antes de que fuera demasiado tarde, como explica ella misma respondiendo a una entrevista en el semanario Aera (7-I-2013) .

El certificado de “nacimiento sin vida” decía: “Alumbramiento artificial de feto sin vida, a petición de la gestante, por indicación económica, de acuerdo con la ley de protección materna”. La gestante no podía firmarlo, ni justificar su aborto por “indicación económica”. Su motivación se debía a las anomalías fetales. El médico le recordó lo que, como abogada, ya sabía ella: la ley japonesa no admite la indicación por malformaciones. Las clínicas japonesas, para evitar el delito, registran la operación como “aborto por indicación económica”, admitido por la “ley de protección materna”.

Desde que se promulgó (1996), jamás se han condenado abortos por malformaciones, aunque los avances en diagnóstico prenatal los incrementan; pero se salvan las apariencias, certificando “abortos por indicación económica”. “No estoy en penuria, decía la gestante, ni abortaría por ese motivo; lo hice previendo las dificultades de supervivencia del feto. Sería hipócrita aducir la razón económica”. Tal hipocresía favorece el doble estándar: una penalización, en apariencia estricta, condena el aborto por malformaciones; pero el sistema sanitario, de hecho, la infringe, acogiéndose a la indicación económica. La hipocresía social -fomentada en el caso de Japón por una ley que, con apariencia menos permisiva, ampara veladamente su violación-, es un caso paradigmático que nos hace pensar.

 

http://eukleria.wordpress.com/2014/01/24/no-es-lo-mismo-aborto-que-interrupcion-de-gestacion/#more-4704

QUERIDO DIOS!!!! 85 RICOS, 3.5 BILLONES DE EMPOBRECIDOS


VERDAD tiró al suelo subirá otra vez

Esta caricatura vale más que mil palabras-: Unámonos al Papa Francisco en oración y acción para cambiar esta ecuación.

Judy Lee, ARCWP

 

http://judyabl.wordpress.com/2014/01/25/truth-knocked-to-the-ground-will-rise-again/

La pederastia no es “cosa del pasado”; curas deben ser castigados


ene242014

Argenpress

CIMAC
Luego de que el Vaticano argumentó que los delitos de pederastia cometidos por sacerdotes son “hechos del pasado”, la organización civil Católicas por el Derecho a Decidir (CDD) demandó que las agresiones sexuales sean investigadas y debidamente sancionadas.
Ante la comparecencia de autoridades vaticanas ante Naciones Unidas el jueves pasado, CDD emitió un comunicado para expresar que aunque la Iglesia acepte los crímenes, mientras los delitos de violación y pederastia cometidos por sacerdotes no sean juzgados en el fuero civil, las violaciones a niñas y niños continuarán sucediendo.

Cabe recordar que en julio de 2013, la ONU cuestionó a la Iglesia católica sobre las medidas aplicadas para que ningún miembro del clero acusado de abusos sexuales continúe en contacto con niñas y niños, y la forma en la que suelen cooperar con las autoridades en la investigación de los delitos.

En noviembre pasado el Vaticano se limitó a llamar a los miembros de la Iglesia a “vivir una vida sana”. En respuesta, grupos civiles mexicanos entregaron a la ONU un informe sobre los casos de pederastia ocurridos de 1944 a 2013 en nuestro país y en los que están involucrados sacerdotes.

Los casos denunciados en los que se implicó a la congregación de los Legionarios de Cristo y diversos hechos de pederastia conocidos en otros países, derivaron en que finalmente el jueves pasado el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas evaluara por primera vez la actuación de la Santa Sede sobre su papel para respetar los derechos de la infancia.

A decir de CDD, aunque la comparecencia es un primer paso hacia una rendición de cuentas real, mientras el Vaticano se niegue a brindar datos de sacerdotes abusadores, se niegue a que sean juzgados en el fuero civil, y continúe rechazando que hay obispos involucrados en el encubrimiento, se “seguirá alimentando la impunidad y las violaciones”.

CDD calificó las respuestas de la Santa Sede como “ambiguas”, pues no proporcionaron cifras precisas sobre los casos de abuso sexual, y relegaron la responsabilidad a las iglesias locales.

El Vaticano –dijo la organización– sostuvo que “los abusos pertenecen al pasado”, pero no planteó acciones ni mecanismos reales para evitar que los delitos continúen sucediendo, ni para que las víctimas accedan a la justicia.

En ese sentido, pidió al Comité de la ONU emitir recomendaciones contundentes al Vaticano, y que le exija denunciar ante la justicia civil a todos los sacerdotes que han cometido o cometan delitos.

Asimismo, CDD propuso la creación de una comisión independiente en la que las víctimas de abuso sexual por parte de sacerdotes brinden sus testimonios, y difunda los resultados obtenidos.

La organización consideró que la Santa Sede debe reconocer públicamente su responsabilidad estructural en los casos de abusos sexuales.

 

http://www.redescristianas.net/2014/01/24/la-pederastia-no-es-cosa-del-pasado-curas-deben-ser-castigados/

Lamento de una madre colombiana que acusa al Ejército de matar a su hijo como “falso positivo”


En un estremecedor relato, la mamá de Wilder Olave, comparte en medio de las lágrimas, la muerte de su hijo en manos de militares del Batallón José Hilario López el pasado viernes 17 de Enero, en circunstancias que ella no acaba de creer.

23.01.2014 ·  · ContagioRadio (Colombia)

Wilder salió de su casa y al atravesar un campamento militar fue ejecutado por los militares que pretendieron justificar el crimen con la excusa de que estaban siendo víctimas de un hostigamiento de la guerrilla.

ESCUCHA a la Mamá de Wilder Olave Jóven asesinado

 La mamá de Wilder relata cómo los militares intentaron simular un hostigamiento cuando uno de los militares disparó al aire desde el propio patio de su casa y salió huyendo, luego escuchó otros disparos y luego sus vecinos llegaron con la nefasta noticia de que Wilder, de tan solo 19 años, había sido asesinado.

“Lo único que yo quiero es justicia” señala la mamá de Wilder quien nos pidió que mantuviéramos la reserva de su nombre. “no descansaré hasta que me den la cara y me digan que pasó” agregó y en medio de su indignación señaló la rabia y el dolor que le produce ver a los militares asesinando a su hijo cuando “El gobierno les paga a ellos es para cuidarnos no para matarnos como lo están haciendo”. ContagioRadio.com

 

http://periodismohumano.com/en-conflicto/lamento-de-una-madre-colombiana-que-acusa-al-ejercito-de-matar-a-su-hijo-como-falso-positivo.html

“La mujer que denuncia violencia psicológica es analizada bajo sospecha”


El loco del chándal. El violador de la Vall d’Hebrón. El segundo violador del Eixample. A estos violadores masivos se ha enfrentado María José Varela a través de las leyes y la justicia.

Es abogada especialista en los derechos de las mujeres y de la infancia, además de profesora y psicóloga. Siempre tuvo claro que quería dedicarse a defender a la mitad de la población cuyos derechos son más vulnerados, algo que ha hecho fervientemente a lo largo de su carrera profesional.

08.01.2014 ·  · Rocío Ovalle

En los años 80, emprendió un viaje en tren para acudir a una charla sobre género donde conoció a otras abogadas con sus mismas inquietudes. Fue el germen del Congreso Estatal de Mujeres Abogadas, que pusieron en marcha poco después para analizar la respuesta que las leyes dan a los derechos de las mujeres, y aportando tras cada reunión una detallada propuesta de reformas que presentan a las instituciones. El periplo en tres décadas ha dado importantes frutos, pero el trabajo de estas juristas continúa hoy siendo igual de necesario que entonces.

El primer Congreso que celebraron en 1987 estaba centrado en violencia de género. ¿Por qué?

Era lo que más nos preocupaba. La violencia de género estaba en absoluta invisibilidad. En aquél momento rompimos con el silencio y logramos muchos cambios. Se exigía que la mujer violada demostrase que se había resistido, el único delito en el que se pedía a la acusación que probase su conducta. Pedí al Tribunal Superior de Justicia que se suprimiese ese requerimiento y lo aceptó. Fue un gran éxito y eso nos hizo estar eufóricas. El Congreso era algo novedoso y había muchos periodistas interesados en él. Nuestras peticiones se han ido consiguiendo gracias a que se las presentamos al Parlamento a través de diputados de diferentes partidos interesados en los derechos de la mujer.

También discutieron entonces acerca de las tecnologías reproductivas.

Nos llamaban paranoicas, pero con el tiempo hemos visto que se han cumplido todos los peligros que mencionábamos. Defendíamos un debate de la sociedad civil porque creíamos que las tecnologías reproductivas eran una forma sofisticada de violencia sobre la mujer porque perpetúan el discurso de que las mujeres han de ser ante todo madres y porque vemos que importa más el éxito del procedimiento que la salud de las mujeres. Creo que es una nueva cosificación de la mujer. En este ámbito no se ha tenido en cuenta ninguna de las modificaciones de las leyes que propusimos.

¿Cuál es la modificación más importante que han conseguido?

Diría varias: la reforma del tipo de violación y abusos sexuales, la introducción del impago de la pensión como delito y el registro de los casos de violencia en el ámbito familiar como tal, ya que anteriormente se registraba como una lesión más.

¿Cómo era la violencia que sufrían las mujeres en los 80?

Había mucha violencia económica. Sin llegar a equipararnos con los hombres, hoy la mujer está presente en el mundo laboral. Incluso en muchos casos ellas trabajan más que ellos. Entonces era diferente. Vimos que la situación económica de la mujer influye a la hora de denunciar, pero no tanto como aparenta: la violencia afecta tanto a las ricas como a las pobres. Las mujeres ricas no querían dar la cara por el estigma, pero las pobres no tenían nada que perder. La violencia de género plantea un problema emocional, que en el caso de las mujeres pobres se agrava con el “¿y ahora adónde voy?”.

Aunque hoy el regreso de la mujer a sus casas, perjudicadas por las reformas laborales, supone también un duro obstáculo para la denuncia. Y las instituciones, ¿cómo trataban a las mujeres?

Fatal. Yo he llegado a sacar a mujeres medio desmayadas del juzgado porque tenían que estar en la misma sala que su agresor y no les ofrecían ni una silla. Esta situación cambió sobre todo gracias a la prensa. Pedimos celebrar los juicios a puerta abierta y los periodistas contaban la vergüenza que era aquello.

¿Se ha superado ese machismo en las instituciones?

Es la misma música con distinta letra. El trato a la víctima no es tan horroroso como lo era antes y el discurso formal ya no es machista, los abogados ya no dicen cosas como “normal que le pegara, le pidió tres veces que bajara el volumen de la televisión”, pero se absuelve a los acusados por falta de pruebas. El modelo de educación es machista y las sentencias son igual de malas te toquen jueces hombres o mujeres.

¿No cree que además hay un factor de autocensura en el caso de las juezas por temor a que se las acuse de favorecer a otras mujeres?

Sí, hay cierta autocensura.

Las formas de violencia sobre la mujer han evolucionado. ¿Qué ocurre con la custodia compartida?

Hemos pasado de que la potestad –y no patria potestad, que es un término sexista- sea sólo del hombre a que sea compartida y ahora la disputa es por la custodia. Sabemos que las separaciones conllevan efectos económicos a veces duros, pero los pisos son pisos y los hijos son hijos. Si la pareja pacta la custodia compartida sin necesidad de abogados, ningún problema, pero no cuando lo exigen en un contencioso. El término “custodia compartida” conduce a equívoco, parece muy bonito, pero en el fondo es una coacción que funciona porque las mujeres prefieren reducir la pensión que meter a los hijos en medio. Algunos hombres están tratando de recuperar el control sobre la mujer a través de la custodia compartida. En este sentido, la situación de las mujeres que se divorcian es peor ahora que entonces.

¿Hemos avanzado en el derecho penal?

Hemos avanzado en menos cosas de lo que parece, porque en el papel hemos conseguido modificaciones pero falla la aplicación. Por ejemplo, si un desconocido viola a una mujer todo sigue su cauce normal, pero no cuando ha sido violada por alguien de su entorno. Los jueces no se creen que alguien de la familia haya violado a la mujer. Lo mismo ocurre con la violencia psicológica. Se duda de la veracidad del testimonio de las víctimas, pero no si denuncias que te han robado un bolso, caso en que tu testimonio es suficiente porque nadie piensa que estás mintiendo. Cuando la mujer realiza una denuncia por violencia psicológica es analizada bajo sospecha.

La ley queda sometida a la arbitrariedad de los jueces.

Sí, y en ello influye su ideología e incluso su biografía.

¿Cómo se explica que los delitos por violencia de género sean los únicos en los que hay más acusados absueltos que condenados?

En un reciente estudio se comprobó que el índice de condenas variaba de un juzgado a otro, que dependía de la valoración que el juez hacía de las pruebas y que había muchas más absoluciones si finalmente la mujer se acogía a su derecho a no declarar. Los jueces se centran en el testimonio de la víctima, pero en otros casos, como secuestro, si la víctima no declara se buscan más pruebas, como informes médicos o el testimonio de los familiares. Por otro lado, también hay que mencionar que los psicólogos se muestran muy reticentes a declarar. Existen muchos protocolos sobre cómo actuar cuando se presenta una mujer con lesiones, pero no se siguen.

¿Con qué herramientas contamos para denunciar y atajar esta tendencia?

A nivel individual las mujeres pueden recurrir la sentencia, pero la única solución es la formación de los jueces. Hace tiempo que venimos pidiéndolo porque los jueces están preparados en los derechos de los imputados pero no en los derechos de las mujeres. En Catalunya se están haciendo cursos de inmersión lingüística de manera gratuita para los jueces en sus horas de trabajo y con ello suman puntos en su baremo. Si esto mismo se hiciera con cursos sobre violencia de género tendría un importante impacto, como ya se ha demostrado en Costa Rica. Todo esto ya está previsto en la ley de violencia de género y se va haciendo alguna actividad, pero resulta insuficiente. Tenemos datos, por ejemplo, que los juzgados de Barcelona son los que menos aplican las medidas de protección de la víctima, pero esto no motiva ninguna reflexión. La falta de concienciación es el principal problema.

Con el aborto damos enormes pasos para atrás. La reforma de Gallardón supone volver a los años 80 en los derechos sexuales y reproductivos de la mujer.

Yo lo que digo es que puedes estar de acuerdo o no con que las mujeres aborten. Puedes incluso intentar convencerlas por todos los medios para que no lo hagan. La sociedad civil puede debatir el aborto todo lo que quiera –de hecho, es algo que pedimos en su momento y sólo la Iglesia se mostró abierta a hablar-, pero que no lo introduzcan en el código penal porque entonces estamos convirtiendo a las mujeres en criminales.

En el XXV Congreso de Mujeres Abogadas celebrado el mes pasado en Barcelona han pedido la libertad vigilada para los agresores sexuales que no se hayan rehabilitado. Después de la derogación de la doctrina Parot, ¿no es esto una suerte de doble condena?

Cuando pedíamos la orden de alejamiento para maltratadores nos decían lo mismo. Yo he llevado la acusación de los principales violadores masivos de Barcelona y sé que no todos se rehabilitan. No estoy a favor de la cadena perpetua revisable porque supone la pérdida de la esperanza y de la credibilidad en las herramientas con las que contamos para rehabilitar, pero en cambio sí me parece bien que si un señor no se ha rehabilitado dispongamos de otras medidas para proteger a la sociedad. Una de las víctimas del loco del chándal me pidió si podía conseguir una foto actual del agresor y me parece lícito tenerla porque así podemos actuar de una manera u otra si nos cruzamos con él. No conozco antecedentes en España de linchamiento a un agresor, pero sí de agresores reincidentes. Sin embargo, cuando no pagas una factura, sin necesidad de que medie la justicia, pueden incluir tu nombre en una lista de morosos con el perjuicio que ello conlleva. La libertad vigilada es una pena accesoria para personas que hayan sido condenadas por delitos sexuales y cuyo informe de la institución penitenciaria evidencie que no se ha rehabilitado.

¿Por qué la violencia de género está aflorando cada vez más en edades tempranas?

Creo que el movimiento feminista ha fracasado en el modelo de relación que propone entre personas de diferente sexo. Las mujeres jóvenes están más dispuestas a verse como objeto de deseo de los hombres que como compañeras en igualdad de condiciones.

Hay quien lo achaca a la falta de referentes en los padres y las madres.

Culpabilizamos mucho a los padres pero ellos no son los responsables de todo. A los padres se les escapan muchas cosas, educar en valores no es sencillo y vivimos en una sociedad patriarcal que nos bombardea constantemente con mensajes de violencia.

Han asistido pocas mujeres jóvenes al Congreso Estatal de Mujeres Abogadas. ¿Echa algo en falta en las nuevas generaciones?

La militancia. A diferencia de ahora, antes éramos muy feministas y tratar temas de género requiere mucho compromiso.

¿Algo de ellas que eches en falta en las veteranas?

Su visión equilibrada: ellas saben mejor que nosotras qué funciona y qué no. Nosotras somos muy utópicas.

 

http://periodismohumano.com/mujer/la-mujer-que-denuncia-violencia-psicologica-es-analizada-bajo-sospecha.html

Vladimir Luxuria, la primera transexual en el parlamento europeo


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6:59 p.m. | 24 de Enero del 2014

 

Vladimir Luxuria

Vladimir Luxuria (der.), cuando lideraba una de las marchas del Orgullo Gay, en Roma, en el 2007.

Foto: Archivo particular

Como líder LGBTI, elogió las declaraciones del papa Francisco sobre la homosexualidad.

“No tengo pelos en la lengua. Total, los pelos en el cuerpo me los he quitado ya todos…” Así se presenta Vladimir Luxuria, artista, escritora, presentadora televisiva y primera transexual en ocupar un escaño en un parlamento europeo.

Protagonista en la lucha por los derechos de los homosexuales, las lesbianas, los bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBTI) de Italia, Luxuria, cuyo nombre en el bautismo fue Wladimiro Guadagno, ha vivido ya muchas vidas a sus 48 años.

Recuerda primero sus inicios, en el seno de una familia humilde en Foggia, en la región sureña de Apulia, y su llegada a Roma, donde se licenció en lengua y literatura extranjera: “He sido vendimiadora, me he prostituido para poder pagar el alquiler, he sido profesora…”

Luego le llegaría un cierto reconocimiento gracias a sus espectáculos como directora artística de un centro cultural gay en la capital italiana.

Y, más tarde, alcanzaría la fama como militante LGBTI y por su entrada en el parlamento como diputada en las filas del partido Refundación Comunista. Mantuvo su escaño los dos años que duró la XV legislatura, de abril de 2006 a abril 2008, en la que gobernó Romano Prodi.

Desde entonces se ha volcado con la organización de diversos eventos culturales del mundo homosexual, así como a favor del reconocimiento de los derechos de estas personas por parte del Estado italiano, uno de los más conservadores en este sentido de Europa, pues no reconoce ni siquiera las uniones civiles entre personas del mismo sexo.

Paso a la fama

Luxuria también escribe. Su última obra se titula L’Italia migliore (La mejor Italia), una novela que aborda la realidad de los reality shows, una realidad que conoce bien después de vencer en la versión italiana del programa La isla de los famosos en su edición del 2008. Su triunfo, gracias al voto de los espectadores, supuso una gran sorpresa en Italia, por la poca aceptación social de la que suelen disfrutar los homosexuales.

Pocos creían que fuera a soportar el paso de las comodidades del Congreso de los Diputados a las penurias de una isla de Honduras, donde se celebró el concurso, pero ella aguantó las privaciones y hasta los comentarios homófobos de algunos contrincantes para hacerse con la victoria con un 56 por ciento de los votos. Atraído por el olor del éxito y por los más de 9 millones de espectadores que registró el programa, el entonces líder de Refundación Comunista, Paolo Ferrero, se apresuró a ofrecerle un puesto en las listas para las elecciones europeas de 2009.

Ella declinó la invitación, pues prefirió seguir poniendo su capacidad intelectual, frescura y simpatía a favor del colectivo LGBTI por medio de sus posteriores apariciones en televisión y sus luchas entre plumas de drag queen y días del Orgullo Gay.

Luxuria rechazó volver a entrar en política porque considera que esta actividad está por detrás de la sociedad italiana.

Homofobia de Estado

“Cuando me votaron para el parlamento o me eligieron en La isla de los famosos, –subraya– los ciudadanos demostraron que están por delante de una parte de la clase dirigente. Desgraciadamente en Roma algunos piensan que dos gays que se quieren no pueden ser una pareja normal reconocida por el Estado”.

Y se lamenta: “A la mayoría de los italianos les da igual votar a una persona que sea homosexual o heterosexual. Al principio puede haber un cierto interés por este tema, pero luego lo que importa es cómo respondes a sus problemas. La clase política, en cambio, no representa de verdad a los ciudadanos”.

Para Luxuria en Italia existe una “homofobia de Estado”, representada por todos aquellos dirigentes que dicen que la homosexualidad es una enfermedad que debe ser curada.

En este sentido son memorables las palabras de Silvio Berlusconi, quien al estallar el escándalo del caso ‘bunga bunga’ dijo que era mejor “ser un apasionado de las chicas guapas que ser gay”. Junto a esta “homofobia estatal” hay una “homofobia de la calle”, patente en los insultos y agresiones que este colectivo sufre habitualmente.

Fruto de este acoso son los tres suicidios de adolescentes gays que se han registrado en los últimos meses. Luxuria recuerda en particular una agresión que sufrió antes de las elecciones de 2006 durante un mitin, cuando un grupo de neofascistas le lanzó varios bulbos de hinojos. El nombre de esta planta en italiano, “finocchio”, se utiliza para referirse de forma despectiva a los homosexuales.

Retorno a la espiritualidad

La última batalla que está librando la también actriz es por su propia fe. La pasada semana le confesaba a EL TIEMPO que, debido al impacto interior que está teniendo en ella el papa Francisco, ha vuelto al catolicismo después de 15 años de profesar el budismo. “Con él se abre una nueva época, lo que ha terminado de convencerme para volver a la Iglesia, pese a todas sus contradicciones”, decía.

El budismo fue antes su tabla de salvación, lo que le permitió salir de una época oscura, marcada por las drogas. “Fue una decisión difícil. Una persona como yo no tenía espacio en la Iglesia católica. Yo tenía mucha fe, incluso fui monaguillo en mi parroquia de Foggia. Por desgracia, cuando confesé que me sentía una mujer me dijeron que estaba cometiendo un pecado y me obligaron a dejar los cursos de catequismo que daba. En ese momento decidí tomar las riendas de mi existencia y seguir la vocación: siempre sentí una fuerte espiritualidad, tenían la necesidad de tener fe y de rezar, por lo que me hice budista”, confesó a la revista Oggi.

Comunión desafiante

Los primeros indicios de que volvía al catolicismo los dio en el funeral del sacerdote genovés Andrea Gallo, conocido izquierdista y militante a favor de los derechos de los homosexuales.

En las exequias, oficiadas por el cardenal Angelo Bagnasco, arzobispo de Génova y presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, Luxuria comulgó, lo que no hacía en los últimos 15 años.

“Miré a los ojos del cardenal, me reconoció y, sin vacilaciones, me dio la hostia. Es el comienzo de una apertura”, dijo entonces, levantando un gran estupor en la parte más conservadora de la sociedad italiana, que consideró su gesto un desafío, pues según la doctrina católica los homosexuales deben ser célibes si pretenden acceder a la comunión.

Luxuria, cómo no, también ha entablado batallas con su propio cuerpo.

Ella se considera una mujer nacida en un cuerpo de hombre, por lo que ha tratado de ir modelándose para sentirse más cómoda consigo misma. Lo ha hecho, eso sí, sin someterse a una operación de cambio de sexo, una alternativa que valoró de forma pública en 2009, pero que descartó finalmente.

“Tras un periodo en el que pensé seriamente en el cambio, al final me di cuenta de que también iba a ser capaz de amarme con esta duplicidad mía. Pensé que esta unión y no oposición de sexos es una peculiaridad, un enriquecimiento. Ese fue el resorte que saltó dentro de mí y que me hizo cambiar de idea”, reconoció en una entrevista con la revista Tutto, en la que se lamentó de que Italia se esté quedando “a años luz” respecto al resto de países europeos en el reconocimiento de derechos civiles a los homosexuales. (Vea acá: La vida del ‘Ángel’ que protege a las mujeres ‘trans’ en las cárceles de Colombia)

DARÍO MENOR
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
Roma

 

http://www.eltiempo.com/mundo/europa/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-13407901.html

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