“Cristo no fue un populista” // Diario de Armando Rojas Guardia


Ésta es la tercera entrega del Diario de Armando Rojas Guardia. Si desea leer la primera, haga click acá y, para leer la segunda, acá.
Por Armando Rojas Guardia | 12 de junio, 2016

Cristo no fue un populista. No fue un demagogo Diario de Armando Rojas Guardia 640

Cristo, dejando la sala del tribunal (1867-1872) de Gustave Doré.

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Desde hace unos meses vivo ganado por la convicción de que, psíquica y espiritualmente, piso un terreno sagrado. Todavía no sé por qué, ni de qué manera, pero es un hecho que vivo con cotidiana asiduidad la atracción numinosa de un centro interior (experimento a diario su insólita cercanía). ¿Es la proximidad de ese eje axial la que me concede la certeza, incluso sensorial, de estar viviendo una especie de ritualidad existencial, de ceremonia sacra a lo largo y ancho de las horas, los días, las semanas y los meses?

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Cristo no fue un populista. No fue un demagogo. Su opción religiosa y ética por el “óchlos”, por los últimos, no lo llevó a propugnar una oclocracia, un gobierno político de la muchedumbre. Nos propuso esa opción como una elección compasiva y misericordiosa porque los “nadies” son las principales víctimas de una organización específica de la sociedad que los oprime, excluyéndolos. Ellos son los más crasos exponentes del sufrimiento humano. Y era el sufrimiento humano lo que lo angustiaba, lo que lo sublevaba y lo que deseaba transformar en alegría y plenitud. Pero nunca cedió a la seducción de actuar y hablar complaciendo tácticamente las expectativas de las masas populares cuando estas eran ilusorias y engañosas. En una ocasión, después del prodigio de la multiplicación de los panes, la multitud, entusiasmada, quiso proclamarlo rey (Jn 6, 4). Jesús, entonces, se retira al monte, él solo (Jn 6, 15). Los discípulos, identificados con el entusiasmo popular, no desearon perder la ocasión de que Cristo fuera proclamado jefe político, rey. Por eso, tanto Mateo como Marcos señalan que él tuvo que obligarlos (“anagkáso”) a montar en la barca para irse de allí (Mt 14, 22; Mc 6, 45). A pesar de su ascendencia dentro del pueblo, de ninguna manera quiso ser un caudillo, instrumentalizándolo en función de un apetito de poder (aunque se tratara de un poder político para “hacer el bien”). Por el contrario, les planteó a las masas sin ningún tipo de rodeos ni subterfugios, de modo frontal y directo, altísimas exigencias éticas: seguirle significaba, para él, no atender a lo que ellas deseaban sin más escuchar sino nada menos que “entrar por la puerta estrecha” (Mt 7, 13-14) de una decisión existencial que abría una forma-otra de vivir y de ser hombre. Esa otra forma de vivir y de ser hombre se encuentra resumida en los capítulos 5, 6 y 7 del Evangelio de Mateo: desde la voluntaria limpieza de corazón hasta el amor a los que nos persiguen y dañan; desde el rechazo de todo regodeo vanidoso con la imagen mental que cada uno tiene de sí mismo hasta la vivencia de una confianza tan radical en la paternidad de Dios que uno se asemeje al lirio del campo y al pájaro en el cielo, abandonando preocupaciones compulsivas por la propia autoafirmación; desde el rechazo a toda especie de violencia, incluso la verbal, hacia el prójimo, hasta la aceptación jubilosa del vilipendio ajeno cuando este es consecuencia del hambre y la sed de justicia. Hay que dejarlo todo por ese modo supremo de vivir: propiedades y bienes, lazos familiares, la tranquilidad de una existencia sin conflictos (“No he venido a traer paz, sino espada”, Mt 10, 32), el inmovilismo de una cómoda instalación en las convenciones y estereotipos sociales (“deja que los muertos entierren a sus muertos”, Mt 8, 22). Se trata de inaugurar un tipo de existencia signado por el nomadismo mental, impulsado por el Espíritu, que “sopla donde quiere y nadie sabe de dónde viene y adónde va” (Jn 3, 8) y, por eso mismo, abierto a la aventura itinerante de la novedad siempre actualizada y marcado a fuego por el riesgo continuo y la inminencia del peligro (hay que saber sortearla con la inocencia de la paloma y la astucia de la serpiente, Mt 10, 16-17). Todo ello implica, ciertamente, un místico “abandono del yo”. No al modo budista, para el cual el yo es una ficción ilusoria de la que debemos desprendernos a fin de acceder a un informe vacío en el que no existen sujetos, sino que consiste en un desasimiento del egocentrismo que nos persigue tenazmente como nuestra misma sombra: “El que quiera venirse conmigo que reniegue de sí mismo”: Mc 8, 34, Mt 16, 24 y Lc 9, 23. Esa exigencia de “renegarse a sí mismo” está formulada con el verbo griego “áparneiszai” que expresa la idea de desconocerse uno a sí mismo, no tener nada que ver con uno mismo. Pero no por autodesprecio o autoodio, o porque se deba menospreciar el ser propio o avergonzarse de él; no se trata de que no se pueda descansar en la conciencia placentera de sí. Lo que Jesús propone es una soberana libertad ante el apego esclavizante hacia el amor propio. Este trascenderse a sí mismo brota precisamente cuando uno ama al otro, cuando se está centrado en él y se procura atenderlo, cuidarlo y servirlo: cuando a uno lo moviliza ante todo el amor como don de sí, sobre todo a los que más sufren (Mt 25, 30 y ss.)

De modo, pues, que el “ethos” jesuánico, su apuesta moral, está en las antípodas de la complacencia populista. Cristo sabía, y mejor que nadie, que las masas populares no solamente fueron y son víctimas de la opresión de los poderosos; ellas a veces desearon y desean esa opresión: la eligen. “El miedo a la libertad”, como lo llamaba Erich Fromm, el secreto anhelo de esclavitud es una de las más antiguas y temibles necesidades humanas, inscrito en la pulsión de muerte que permea zonas atávicas de nuestro deseo. De allí que nos invitara –él, Jesús– a la fiesta de la pulsión de vida, al banquete de la libertad

Tan antidemagógica y lúcida es esta propuesta ética que ella no confunde el amor con un sentimentalismo telenovelesco. Para Cristo, el amor genuino, si no quiere ser banal, bobalicón e ingenuo, conoce, dentro de su dialéctica interna, e instante del desprecio: “…No arrojen perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes para destrozarlos” (Mt 7, 6). De manera que hay perlas y hay cerdos. Y hay perlas que los cerdos no merecen y no merecerán jamás.

http://prodavinci.com/2016/06/12/artes/cristo-no-fue-un-populista-diario-de-armando-rojas-guardia/

Las otras ‘guerras’ de las mujeres en Colombia


La paz prometida no aborda las principales violencias estructurales que hacen que nacer mujer en el país pueda ser equivalente a una cadena perpetua.

La ‘ficción’ a veces se parece casi como un calco a la realidad. Durante el puente festivo del 16 al 20 de marzo de este año, 55.399 espectadores fueron a ver la homofóbica película colombiana Operación Piroberta (basado en el personaje estereotipado que ha diseminado prejuicios desde Sábados Felices). En esos mismos días, sólo 2.177 personas se atrevieron a ver La mujer del animal, la dura película sobre violencia contra la mujer de Víctor Gaviria. Quizá por eso, Cine Colombia ‘castigó’ al director antioqueño y retiró su película de 42 de las 43 salas en las que comenzó exhibiéndola. René Alexánder Palomino planteaba en un artículo titulado ‘Cuando el cine nos estalla en la cara’ que “la historia es basada en hechos reales y representada por Gaviria con realismo y naturalidad; tal vez por eso, es una película incómoda para el espectador colombiano que, desconociendo este universo, busca representaciones más estilizadas del país y de sus problemas”.

¿Cuál esa realidad tan incómoda que el país no quiere afrontar? ¿Por qué se personalizan los casos -como el de Claudia Johanna Rodríguez o el de Yuliana Andrea Samboni- pero no es un asunto de Estado la situación de las mujeres?

El debate sobre las mujeres o la maniquea discusión sobre la denominada como “ideología de género” por sectores religiosos y políticos ocupó grandes espacio mediáticos durante el plebiscito sobre los acuerdos de paz de La Habana. Importantes políticos, líderes guerrilleros y organizaciones le dieron un lugar privilegiado a las mujeres en sus discursos después de una intensa presión de las organizaciones de mujeres, que se abrieron espacio en una mesa que al principio no las tuvo en cuenta. Ahora el eco de esas palabras no resuena y las mujeres siguen sufriendo condiciones de violencia estructural que suponen un lastre monumental para su desarrollo humano. Hablar de equidad o de construcción de paz revisando la situación de cualquier colombiana por el hecho de ser mujer parece una broma de mal gusto.

De las 24.953.862 colombianas que el DANE estima que habitan el país a abril de 2017, un poco más de 4 millones están registradas como víctimas del conflicto armado (cantidad casi equivalente a la de hombres). Unas víctimas tan ‘especiales’ que, además de sufrir las condiciones de una guerra que según todas las estadísticas es masculina, les toca más responsabilidad simbólica en el postconflicto. “Ustedes como mujeres son más importantes en la reconstrucción de ese tejido social que nosotros los hombres, y por eso en sus manos está realmente, más que en las mías, la construcción de esta paz”. Eso les dijo el presidente del país y premio Nobel de la Paz, Juan Manuel Santos, a las mujeres el pasado 8 de marzo.
Las mujeres víctimas y lideresas, las mujeres sufridas, las mujeres capaces de todo, las mujeres que… ganan menos plata que los hombres que hacen trabajos similares, que no logran puestos de gerencia equivalentes a su formación, que tienen y crían a hijos no deseados, que sostienen solas como jefas de familia al 36,4% de los hogares del país (casi el doble de los que empujaban en 1990)… Las mujeres a las que insultan, infravaloran, violan o matan… El feminicidio o la violencia sexual aparece como la consecuencia de violencias más estructurales y no como el problema en sí.

Estas son algunas de las otras ‘guerras’ que enfrentan las mujeres colombianas y que no se solucionan con la firma de un acuerdo -o varios- de paz:

1-Violencia cultural

Si hay algo que frena los cambios es la naturalización de lo que no debería ser ‘natural’. La última Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDS) muestra que el 39,5% de las mujeres y el 41,1% de los hombres del país creen que “el papel más importante de la mujer es cuidar su casa y cocinar”. También cree ese amplísimo porcentaje de colombianos que es tarea exclusiva de las mujeres cambiar pañales, bañar y alimentar a los niños y niñas. Lo que parece un simple prejuicio condena a las mujeres a unos roles domésticos y limita su autonomía para decidir quiénes son o quiénes quieren ser.

La violencia cultural se transmite en anuncios de televisión (que fijan los estereotipos), en libros de texto (que invisibilizan todos los roles femeninos que no cuadran con el imaginario), en púlpitos y, por supuesto, dentro de la misma familia. Estos imaginarios pueden llegar al extremo y, al menos, un 13% de los colombianos creen que hay casos en los que golpear a las mujeres está bien, como cuando son infieles a sus compañeros sentimentales.

La sicóloga caleña Silvia Marcela Bastidaslos habla de tres “ejes representativos de la mujer” que marcan la vida de la mayoría de las mujeres: “la mujer madre, la pasividad erótica femenina y el amor romántico, perpetúan así, la continuidad de lo conquistado y lo instituido”. De hecho, en el otro extremo, el 71% de las mujeres y el 63% de los hombres responden en la ENDS que “los hombres necesitan más sexo” y que “siempre están listos para tenerlo”.

La identidad de género es definida desde afuera y hace que toda mujer que no corresponda al perfil imaginario sea ‘rara’. La nicaragüense Marcela Lagarde explica que esos atributos pesan y mucho: “Las características de la feminidad son patriarcalmente asignadas como atributos naturales, eternos y ahistóricos, inherentes al género y a cada mujer”.

2- Violencia (s)

El Estado colombiano, profuso en estudios y legislación que luego no tiene reflejo en la sociedad, contempla cinco tipos de violencia contra la mujer: violencia física, violencia económica, violencia sexual, violencia sicológica y violencia simbólica. Y el 74% de las mujeres colombianas reconoce ser o haber sido víctimas de alguna de ellas. 7 de cada 10 mujeres.

La ENDS de 2015 refleja que el 37% (unos 15 millones de mujeres) ha sufrido violencia física y que el 26% de las mujeres (10,5 millones) afirman haber sido maltratadas verbalmente. A pesar del subregistro que hay en los casos de violencia contra la mujer, las cifras son dicientes: en 2016 se denunciaron 43.083 casos de violencia intrafamiliar contra la mujer y 122 de esos casos acabaron con feminicidio. Medicina Legal documenta que, de los casos conocidos de violencia de pareja, el 70% se producen en la propia casa y la ENDS muestra como el 7,6% de las mujeres han sido víctimas de violencia sexual por parte de sus propias parejas o como el 57,9% sienten el control sicológico de sus compañeros, el 39% son infravaloradas y un 24% son amenazadas o intimidadas antes de salir de casa. La prisión no tiene barrotes.

Un estudio de la Universidad de la Sabana conocido a mitad de 2016 conectaba la violencia cultural con la física ya que el 70% de los encuestados consideraba que una persona maltratada es culpable de permanecer junto a quien la maltrata; el 81% denfendía que la familia debe permanecer unida a cualquier costo; el 90% estaba de acuerdo con la afirmación de que “la ropa sucia se lava en casa”, y el 55% justificaba al victimario “porque son [personas] violentas por naturaleza”.

La organización Sisma Mujer, en un trabajo sobre la violencia sexual contra mujeres y niñas en el marco del proceso de paz, señalaba que ”el problema del subregistro se relaciona con la normalización de la violencia de género contra las mujeres y la persistencia de ciertos imaginarios sociales alrededor del género y la sexualidad que disuaden a las víctimas a denunciar los hechos de violencia sexual y sostienen un entramado de silencios individuales y colectivos que van más estas (…) estos imaginarios tienden a minimizar las violencias contra las mujeres y los daños que generan, e incluso las llegan a justificar trasladando la culpa del victimario a la víctima, lo que genera patrones de invisibilidad, negación y mutismo. Además, estos imaginarios permean los ámbitos institucionales por lo que en muchas ocasiones las mujeres prefieren no denunciar sabiendo que se enfrentan con instituciones que las estigmatizan o revictimizan”.

3- La maternidad ‘obligada’

Uno de los imaginarios más poderosos sobre la mujer es su realización a través de la maternidad, y este se combina de forma violenta con la falta de información y de planificación, la cosificación de las niñas como objetos de deseo sexual y la violencia sexual. Eso explica que, según el Dane, entre el 20 % y el 45 % de adolescentes dejen de ir a la escuela como consecuencia de la maternidad, y eso “perpetúa los círculos de pobreza, limitando oportunidades de desarrollo personal, económico y social, generando hogares inestables y parejas sin suficiente autonomía e independencia económica para asumir esta responsabilidad”. De hecho, la ENDS certificó que el 17,4% de las mujeres entre 15 y 19 años tenían un hijo o estaban embarazadas en el momento de aplicar la encuesta en 2015. Sobre 2016, el Dane asegura que la cifra aumentó al 20,5%.

La realidad muestra abismos entre las mujeres rurales y urbanas, entre aquellas con estudios o sin ellos, o entre aquellas con diferentes niveles de ingresos. Por ejemplo, la tasa de fecundidad de Colombia ha bajado significativamente en los últimos 20 años hasta situarse en dos hijos por cada mujer, pero las mujeres sin educación tienen una media de 3,9 hijos mientras las que tienen educación superior no llegan a los dos. Entre las que se encuentran en el quintil de riqueza más bajo la tasa es del 2,8 mientras las del quintil más alto no superan el 1,3.

En todo caso, los datos de la ENDS también muestran que el 52% del total de los embarazos en el país fueron no deseados. La cadena de consecuencias de este hecho es inmensa.

4 – La economía de las nadie

No ha dejado de crecer en Colombia el número de hogares en los que toda la responsabilidad cae sobre la mujer. Si en 1990 el 22% de los hogares tenía una mujer jefa de familia, en 2010 ya era el 34% y en 2015 se llegó al 36,4%.

Tampoco ha funcionado el mantra de que la educación era el camino a la emancipación femenina porque las exclusiones son cruzadas. En el estudio de Naciones Unidas ‘Las exclusiones más duras: mujeres bajo la pobreza moderada y extrema en Colombia’, se afirma que “comparadas con los hombres, las mujeres colombianas tiene hoy un mayor nivel de formación: 9,4 años de educación en áreas urbanas por 9,2 de los hombres, y 6 años de escolaridad en zonas rurales por 5.4 de ellos. A pesar de esta ventaja, las mujeres en Colombia tienen menores tasas de ocupación, mayor informalidad y menos ingresos que los hombres. Estas diferencias se agravan en las zonas rurales y entre las mujeres en pobreza moderada y extrema”.

La investigación, elaborada por Susana Martínez-Restrepo, evidencia que un mayor número de horas dedicado al cuidado y a las tareas domésticas restringe la participación económica de la mujer en el mercado laboral. Asimismo, señala que factores como la educación y las relaciones desiguales de poder de género, explican las negativas diferencias laborales y de ingresos entre hombres y mujeres.

Las mujeres, además, se enfrentan a la guerra de la desigualdad laboral de la que no se libra ni el mercado informal, donde la tasa es más alta para las mujeres (52%) que para los hombres (46%), ni los salarios, ya que en igualdad de trabajos las mujeres colombianas cobran en promedio un 21% menos que sus compañeros. Según la Cepal, en Colombia las mujeres “trabajan un promedio de 48,6 horas a la semana, pero sólo reciben pago por 19,5 horas, las demás son no remuneradas. A los hombres, les pagan 40,3 de esas horas”.

Martínez Restrepo, en su estudio, concluye que en Colombia siguen existiendo “exclusiones profundas” (laborales, culturales, en el tiempo dedicado al cuidado familiar…) difíciles de modificar en el corto o mediano plazo, y que requieren cambios “radicales que las políticas sociales, el crecimiento económico o la creación de empleo no conseguirían por sí solos”.

La guerra que se anuncia acabada, la de las armas con uno de los grupos subversivos del país, trajo dolor y victimización a las mujeres que habitaban las zonas de trinchera. Pero son muchas las guerras que enfrenta la mayoría de colombianas y todas son estructurales.

COLOMBIA: El Ensamble Feminismo. Racismo, otro debate pendiente


El debate que desde hace bastante tiempo han puesto mujeres negras, afrodescendientes e indígenas en torno al racismo presente en las luchas feministas sigue tan vigente como décadas atrás. Más aún en un país como Colombia en donde ésta ha sido una discusión solapada e incluso silenciada en varios espacios políticos en donde la tensión se resuelve señalando “la violencia”, “la rabia” y “las formas agresivas” de las mujeres negras o indígenas que deciden denunciar el racismo ejercido por sus propias compañeras de lucha feminista. Es así como hasta el discurso de la digna rabia se les olvida a nombre de la armonía sorora y colectiva.

Esta discusión, evadida o silenciada en la comodidad de un número significativo de procesos feministas, produce resultados nefastos en donde el racismo se naturaliza convirtiéndose incluso en parte de la acción política que es colectiva y pública. Es así como en el mes de noviembre del 2016, en el marco del Día Internacional contra las violencias hacia las mujeres y contando con recursos públicos de entidades como la Secretaría de la Mujer de Bogotá, entre otros, Casa Ensamble un Mutiplex de teatro, a través del festival Ni Con el Pétalo de una Rosa, realizó una serie de acciones en las que se denunciaban las violencias hacia las mujeres, sin embargo, uno de los vídeos promocionales de una de las obras cortas que se presentaban en el marco de la campaña generó profundas molestias e indignación.

En el video se veía un pequeño “diálogo” entre una mujer blanca y una mujer negra del caribe colombiano que suscitó una discusión virtual en la que se denunciaban sus contenidos racistas. Debido a la cantidad de personas que empezaron a denunciar el racismo presente en el video y a un plantón realizado frente a las instalaciones de Casa Ensamble, el Multiplex descolgó de sus redes el video y emitió un comunicado en el que convocaba a un diálogo y además aclaraba que el video no reforzaba la violencia de género -como si fuera eso lo que se estuviera denunciando-.

Durante el plantón, las personas de Casa E invitaron a ver la obra al siguiente día y a tener un diálogo, lo cual se consideró importante sobre todo por la posibilidad de contar con un espacio de debate. Al día siguiente entramos a la sala y, para nuestra sorpresa, la guionista de la obra nos recibió con la lectura de una carta que, según ella desde su dolor, había escrito para sus amigos, no para nosotras. Con la voz entrecortada, nos compartió lo molesta que estaba porque ella no es una racista y porque de ninguna manera aceptaría jamás que en su obra hay racismo. Terminó de leer su arrasadora carta sin lugar a la discusión -porque ya tendríamos espacio para el debate- empezó la obra.

La obra era más racista que lo que se lograba ver en el video. Una obra en la que la blanca europea ilustrada le enseñaba a una mujer negra partera como era la “manera correcta” de recibir un parto. Es decir, una blanca que fue a la academia occidental de medicina le enseñaba a una mujer negra (que se supone desprovista de conocimientos) cómo hacerse partera, cómo lavarse las manos, cómo acomodar el cuerpo de la parturienta, cómo poner las manos para recibir el bebé. La mujer negra del caribe fue representada en la obra de manera supuestamente jocosa: como una persona torpe, sucia, extravagante, temerosa y sin conocimientos sobre la partería, para lo cual la blanca que si tenía el poder del conocimiento, le transmitía de manera “muy amorosa” sus saberes occidentales.

La obra teatral es la representación clara de las jerarquías raciales y violentas que existe entre las mujeres e incluso entre mujeres blancas o mestizas y hombres negros o indígenas. Una jerarquía que aparece en telenovelas, obras literarias y desafortunadamente también en espacios políticos en los que éstas se reproducen incluso cuando se afirma que todas las mujeres son iguales o cuando se habla de “la mujer” como un universo homogéneo desprovisto de violencias, ya no solo por el hecho de ser mujeres, sino además por el hecho de ser negras o indígenas. No es en vano que la reconocida y muy leída feminista Marcela Lagarde en las memorias del Primer Encuentro Mesoamericano de Estudios de Género realizado en el 2001 señaló a las mujeres indígenas como “fósiles vivientes” cuidadoras de la cultura patriarcal indígena. En el mundo feminista hegemónico el patriarcado y, por tanto el género y el sexo, son la columna vertebral de toda interpretación y acción política, y desde ahí también se justifican análisis y prácticas racistas que se encubren, a través de inventos como la sororidad o como la idea de que todas somos iguales.

Una vez terminó la obra y comenzó la discusión fue evidente que el racismo estaba presente no solo en el video y en la obra, sino además en el escenario de discusión, en donde fuimos señaladas de violentas (una vez más por las formas de la denuncia), incluso al final se nos pidió hacer una comunicación pública en la que nos disculpáramos y reconociéramos que Casa Ensamble no ensambló feminismo y racismo en el marco de su campaña: Ni con el pétalo de una rosa.

En este caso es un festival que denuncia las violencias hacia las mujeres, un festival que cuenta con recursos públicos y con el aval de muchos sectores feministas a nivel nacional, un festival que denuncia el patriarcado y el sexismo, pero que con toda tranquilidad reproduce el racismo y de hecho lo justifica después de escuchar los argumentos en los que un grupo de mujeres, una parte de estas negras y afrodescendientes, expusieron el riesgo de que los feminismos sigan reproduciendo el racismo, que sigan avalando una historia construida desde el mundo blanco occidental para borrar los infinitos aportes de las mujeres y de los hombres negros e indígenas.

El debate sigue abierto, aún está pendiente, además ni se abrió ni se cerró con el racismo de Casa Ensamble, es una discusión política tan histórica como las luchas ancestrales de los pueblos afrodescendientes negros e indígenas y al igual que décadas atrás sigue siendo silenciada en espacios de la hegemonía política feminista –para este caso-.

Hace 6 meses Casa E hizo público una vez más el racismo y de hecho el clasismo encubierto en un feminismo que sigue viviendo de la división racial de la vida y la política y aplastado en sus privilegios mientras el racismo sigue cobrando vidas día a día, esas vidas que poco importan, que no se denuncian. Los feminismos no podrán seguir recitando que son antirracistas, anticapitalistas y antipatriarcales si no se mueven de sus privilegios, si no escuchan y si no convierten las consignas en acciones reales.

Queda abierto el debate con el feminismo, un debate que esperamos se dé con fuerza en escenarios públicos en el que lo que medie no sea el miedo a moverse de los privilegios propios; y por supuesto queda pendiente el debate con el mundo de las artes, en donde el teatro es un claro medio de socialización de mensajes que son capturados por quienes los ven, el teatro, así como otras manifestaciones artísticas puede aportar a la transformación de una sociedad capitalista, patriarcal y racista o por el contrario ser un medio para canalizar los mensajes de la dominación y por tanto, responsable de su existencia y de su reproducción cotidiana.

*Historiadora, Feminista, Magister en Estudios de Género. Miembro del Grupo Latinoamericano de Estudio, Formación y Acción Feminista – GLEFAS

COLOMBIA. CAUCA : Las guardias indígena y campesina protegen Corinto frente a los ‘nuevos’ grupos armados


La situación de seguridad es crítica en el Norte del Cauca y eso ha provocado la celebración de una Asamblea de Control Territorial urgente en la que han participado representantes de las Zonas de Reserva Campesina. Indígenas y campesinos se acercan después de años de tensiones.

El Himno del Hijo del Cauca ha sonado con contundencia hoy en la Institución Educativa Agropecuaria Carrizales del corregimiento de Los Andes, municipio de Corinto, Cauca. Antes de cantarlo, la capitana del Cabildo Indígena Nasa de Corinto solicitaba a los más de 2.000 comuneros indígenas y campesinos presentes un pensamiento y un minuto de silencio para Gerson Acosta, gobernador del Resguardo de Kite Kiwe asesinado ayer a balazos. Después de varios encontronazos entre las comunidades de la parte alta de Corinto y nuevos grupos armados que van creciendo en este territorio, las autoridades tradicionales indígenas concordaron con miembros de estos grupos convocar la que hoy se ha convertido en una multitudinaria y trascendental asamblea de control territorial.

“Con la unidad entre guardia campesina y guardia indígena no habrá grupo armado que nos pueda”

La mesa principal de ponentes dio la bienvenida a la mayor parte de las 20 autoridades tradicionales de los resguardos indígenas del Norte del Cauca, a la directiva de la organización de Zonas de Reserva Campesina de Corinto, a la consejería de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN) y al Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC). Se convocó también a llegar -o a escuchar con atención- a los grupos armados que por allá anduvieran. En su saludo, muchos remarcaron que “la revolución armada no ha sido ni es ya el camino”, como afirmó el newexs –autoridad ancestral- del Resguardo de Huellas Caloto y recordaron los pasos seguidos por grupos como el M19 o el Quintín Lame. La vicepresidenta de Reservas Campesinas de Corinto empezó por felicitar a las autoridades indígenas “por sacar este espacio tan importante”; “estamos tejiendo lazos de unidad”, reforzó el presidente de la misma organización.

Unidad ante la inseguridad

Todas las manos de los asambleístas se fueron al cielo sin vacilación cuando el gobernador anfitrión preguntó: “¿quién está en contra de la presencia de grupos armados, legales e ilegales, en nuestro territorio?”. Con una clara intención de sumar y unir, finalizó la presentación del acto con gritos de “¡viva la organización indígena, campesina, afro, evangélica, católica… y que vivan los pobres!”, sentenció. En un territorio con vasta pluralidad de colectivos y organizaciones que no siempre miran hacia la misma dirección, la unidad se trabaja y se convoca ante el incremento de la desconfianza y la inseguridad que sobrelleva el norte del Cauca desde principios de este 2017, coincidiendo con el inicio de la implementación del Acuerdo Final para una Paz Estable y Duradera.

La incursión de nuevos grupos armados ya es evidente en el municipio de Toribio, en El Palo y en la vereda de La Cuchilla, municipio de Caloto, donde el pasado jueves 13 de abril en la madrugada se registraron hostigamientos que acabaron por lo menos con la vida de un soldado. Hoy día, según varias voces corinteñas, el puesto de Policía de Corinto está amenazado por estos grupos armados que se han reivindicado como parte del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Ejército Popular de Liberación (EPL) y que, sin embargo, según un comunero de la vereda de Los Andes que lo afirma en voz muy baja, “muchos son los mismos de siempre, son disidentes de las FARC”.

Después de casi dos años de relativa calma, comunidades de gran parte de las veredas corinteñas han denunciado en los últimos meses presencia de personas enmascaradas y armadas en la noche, reclutamiento de jóvenes, pintadas del ELN y el EPL, y militarización de fincas privadas. Con el discurso de que “ahora que las FARC deja la armas el territorio queda desprotegido”, aseguraba el gobernador del Cabildo Indígena Nasa de Corinto que estos grupos están convenciendo a algunos comuneros de la necesidad de su presencia. Mientras tanto, los perros ladran de nuevo por las noches y han vuelto tiempos de tensión en los que se evita andar solo una vez se ha puesto el sol o hablar de según qué temas en voz alta.

 

Nos toca enfrentar las secuelas del post-conflicto o las postguerra y esta es solo la cota inicial”, confesó el newexs de Tacueyó. El líder del Plan de Vida Proyecto Nasa reflexionó también sobre dos temas: “Y es peor si no están pidiendo vacuna, pues significa que ya tienen recursos: ¿quién les financia? ¿Quiénes son?”; “El EPL es un grupo protector de los narcotraficantes en el norte del país: ¿será que vienen con la misma lógica aquí?”. Una de las variables determinantes es efectivamente la abundancia de cultivos ilícitos en el municipio de Corinto, tema que se trató este lunes y martes en la asamblea zonal de la ACIN que contó con presencia de delegados de ministerio de interior y de la Agencia Nacional para la Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito.

 

Control Territorial Conjunto

Entre montañas verdes y guaduales la asamblea ha tomado la decisión de intervenir cuando sea necesario para no permitir la presencia de grupos armados -ni guerrillas, ni paramilitares, ni Ejército- en las comunidades ratificando así la decisión tomada en El Sesteadero, San Francisco, el pasado 6 de abril. A pesar de que los miembros de Zonas de Reserva Campesina se inclinaron por realizar otras asambleas en los demás corregimientos, concordaron en reforzar de manera conjunta los puntos de control territorial ya instalados en varias veredas. Una gran oportunidad, dijeron, para poner a trabajar conjuntamente la guardia indígena y la guardia campesina.

Antes de pasar al almuerzo comunitario, la asamblea escuchó con atención a alias Manuel, antiguo comandante de las FARC que ha vuelto recientemente a Los Andes, vereda en la que actuó con las filas de la guerrilla durante décadas, a pesar de que teóricamente está cumpliendo con el cronograma de desmovilización en el Punto Transitorio de Normalización del municipio vecino de Miranda. Con un discurso a veces contradictorio, aseguró que él no era, como se le había acusado, responsable de la creación de nuevos grupos armados en el territorio. Sin embargo repitió varias veces que “mientras haya necesidades habrá grupos armados”.

Con el fin de la asamblea llegó la lluvia y decenas de chivas arrancaron camino hacia sus veredas. La lista de tareas es larga y el desafío importante: resistirse a caer de nuevo a las dinámicas de guerra que esta tierra ha sufrido durante mucho más de 50 años. Una mayora que llegó al territorio hace 49 años con su familia huyendo de El Valle por ser liberales se muestra cansada a pesar de no haber ido a la asamblea: “La violencia acá parece no tener fin”.

LIBRO: Mujeres, mística y política. La experiencia de Dios que implica y complica


Mi libro recomendado en este 23 de Abril

Posted: 23 Apr 2017 11:10 AM PDT
El libro que recomiendo en este 23 de Abril es Silvia Bara  Bancel (ed.) Mujeres, mística y política. La experiencia de Dios que implica y complica,  publicado por Verbo Divino en el 2016 y editado por  Silvia Bara Bancel.

Es un libro de autoría compartida que recoge las ponencias presentadas en la  XIII Jornada de las Teólogas españolas celebradas en  el año 2015, con el mismo nombre.

Una lectura que invita a gozar, a experimentar el misterio de la hondura que porta la realidad y el corazón humano. Un libro que aviva el deseo de adentrarnos en la fuente de la genealogía femenina que constituyen las mujeres místicas en la historia, entre ellas Jlas beguinas, Teresa de Jesús o Madelene Dellbrel con un intención: la de “ recuperar la voz, ejercitar la expresión y liberar la pasión por Dios”.

Sus autora y autores: Juan Martín Velasco, Silvia Bara  Bancel, Edith González Bernal, Giselle Gómez Guillén, Fernanda Villanueva Lavín, Mariola López Villanueva, Roser Solé Besteiro, Silvia Martínez Cano y Carmen Bernabé Nieto, con rigor y pasión  nos revelan una vez más quela experiencia mística cristiana implica y complica, es fuente de resiliencia y transgresión.

Una lectura para experimentar   

FUENTE:  El Blog de Pepa Torres Pérez

Roy Bourgeois y Janice Sevre Duszynska ARCWP comparte la llamada de Mujeres Sacerdotes para renovar la Iglesia en San Estanislao de Polonia comunidad católica en St. Louis, texto y resumen de Compartir


 
Janice Sevre Duszynska ARCWP y Roy Bourgeois en la parroquia católica de San Estanislao en St. Louis Missouri

Resumen del P. Hablar de Roy Bourgeois:

Empezó con sus raíces en una pequeña parroquia en Luisiana, donde los últimos bancos estaban reservados para los afroamericanos. Llamó a la injusticia y el pecado del racismo. Habló de su tiempo como un oficial de la marina durante la guerra de Vietnam y la forma en la cercanía de la muerte le hizo consciente del valor de la vida. También hizo darse cuenta de lo que quería hacer bien en el mundo, por lo que se unió a la Orden Maryknoll, y fue ordenado sacerdote. En sus cinco años en Bolivia vivió en los barrios pobres con los pobres. Comenzó a cuestionar el papel del imperio estadounidense en la explotación de las personas y sus recursos. Apenas escapó Bolivia con su vida. Después del asesinato de Oscar Romero, la violación y asesinato de las cuatro mujeres de la iglesia, dos de los cuales eran amigos cercanos, y finalmente la matanza de cerca de los jesuitas y su ama de llaves y su hija.Estos acontecimientos le enfocados a encontrar el origen de estos homicidios.Su búsqueda lo llevó a la Escuela del Ejército de Estados Unidos de América.Por lo tanto, fundó la Escuela de las Americas Watch, que ha llamado la atención sobre los mil millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses que se gastan en la formación de oficiales de América Latina, la tortura técnicas, desapariciones y asesinatos. En el camino, Roy se reunió mujeres que compartieron su llamada al sacerdocio con él. Cuando el ex preso de conciencia, Janice Sevre-Duszynska, lo invitó a su ordenación, aceptó.Participó en la ceremonia y dio una homilía profética en apoyo de las mujeres sacerdotes que repercutió en todo el mundo. Por su acción fue excomulgado por el Vaticano, y expulsado de las Maryknolls después de cuarenta años de sacerdocio. Se continúa dando charlas y escribe artículos de opinión que se publican en todo el país sobre la injusticia de la iglesia hacia las mujeres llamados al sacerdocio. Además de la SOA Watch y su apoyo a las mujeres sacerdotes, que apoya la justicia LGBT. Este mes de noviembre será la segunda reunión de la SOA Watch, cerca de la frontera en Nogales. 

 
Fr. Marek Bozak, Annie Watson ARCWP, Janice Sevre Duszynska ARCWP, Roy Bourgeois Celebramos la liturgia en la iglesia de San Estanislao en St. Louis, Missouri

Janice Sevre Duszynska ARCWP: 


Buena noches.

Mi nombre es Janice Sevre-Duszynska. Soy un sacerdote y activista de la paz ordenado. Gracias a todos por invitarme aquí hoy.

Establezca la conexión entre el sexismo y el racismo, el sexismo y el nacionalismo, el sexismo y el militarismo, el sexismo y el capitalismo “, dijo uno de mis primeros mentores, hermana Dominicana Marge Tuite a una Iglesia Mujeres Convergencia reunir en Chicago en 1982.

Sabemos que dos tercios de las mujeres del mundo son pobres y sus hijos a cargo, y gran parte de su sufrimiento es causado por el belicismo.

Como las raíces de Roy están en la comunidad francesa de Cajun de Luisiana, las minas son polaca desde el lado sur de Milwaukee, en la calle 15 Sur, justo al final de la colina de nuestra parroquia, Santos Cirilo y Metodio, los santos a los pueblos eslavos. Las tiendas de comestibles de la esquina barrio eran Adamski de, Sweda de Banicki y de.

Nuestra familia vivía arriba en la casa de mi Busia donde practicábamos costumbres polacas, como Swienconka, la canasta de Pascua bendición; hicimos kielbasa, salchicha polaca, e intercambiamos oplatki, la oblea de Navidad. Mi Busia, Marysia, y mi ojiec, (abuelo) Youzef, cruzaron el océano en el Stefan Batory, el barco que lleva a los europeos del este a los EE.UU. a finales del siglo pasado.

Mis primos vivían en la planta baja con su madre y su padre, el tío Hank, que trabajó segundo turno en el Miller High Life. Un niño de la posguerra, que aprendió acerca de los horrores de la guerra no se habla de tío Hank y los hombres en el barrio, algunos que tenían schrapnel en sus rostros y cuerpos. El tío Hank casa encantada de Busia. Mi madre dijo que era porque la noche antes de los tres días de batalla de las Ardenas,

los hombres estaban jugando concertina y el baile y les dio cortes de pelo. Después de la batalla que el tío Hank sobrevivió de alguna manera, se le ordenó a recoger a los miembros de los cuerpos de sus amigos y colocarlos en un saco de patatas.

Mi Busia era un carácter místico directamente de un cuento Issac Bashevis Singer. Para ella no existía una distinción entre las dimensiones del ser y del espacio. Estábamos conectados con la naturaleza y el mundo espiritual. Ella, que me llamó “Janusia” me ha marcado. Se recordó que cruce a mí mismo con agua bendita del Sagrado Corazón de María fuente como salí de la casa diciendo Zostanchez y bogiem, “caminar con Dios.” Ella solía tocarme la cara y dime en polaco que tenía la “Buena Cabezón ”Buen travesura.” no fue hasta años después cuando empecé a ser testigos públicamente por las mujeres sacerdotes que recordaba sus palabras. Me fortalecidos.

Todos los sábados desde la edad de ocho a trece años, me ayudó a mi maestro y amigo, hermana de Paul, sacristía limpias de los sacerdotes y el santuario de nuestra iglesia. Allí, aprendí los nombres de las vestiduras de los sacerdotes. Practiqué las oraciones monaguillo en América y le preguntó al pastor si podía convertirse en una chica altar, también. Él sacudió la cabeza como Francisco hace hoy en día …

Así que en vez hice creer que era un cura. Al limpiar el santuario que estaba fuera del alcance de las hembras, me sentaba en la silla del sacerdote como Desempolvé ella. Me gustaría ir al altar, fingir que estaba leyendo el Evangelio, entonces predicar. Me levanto el pan y el vino. Daría a cabo Comunión y bendigo al pueblo de Dios.

Estas fantasías también en forma y me formaron.

En San Cirilo de que había tres imágenes de las mujeres que permanecen en mi mente: Por encima de los confesionarios: la María la que derramó aceite perfumado caros en los pies de Jesús. ¿Cómo un hombre en la pintura miraba con desdén a causa de su pantalla sensible de afecto y gratitud. Por el contrario, la madre María, de Jesús en el pesebre vidrieras carecía de espíritu-expresión aún. Me encontré de rodillas, rezando mi penitencia en la nave de bautismo a los pies de la enjoyada Jasna Gora Czestohowa, Nuestra Señora de la Montaña brillante. ¿Era su tierra-tierra-como la oscuridad que resonó conmigo? Aquí reflexioné y empecé a formar preguntas como “¿Por qué fue que mi madre, tías, se pidió no Busia y las hermanas sus opiniones? ¿Por qué no hablan y toman la iniciativa?”

Me encontré con Roy Bourgeois en una llamada a la Conferencia de Acción en Milwaukee en noviembre de 1988.‘Tengo un archivo en ti’, dijo, refiriéndose a la vez que interrumpió el ordenación de un sacerdote varón y le pidió al obispo para ordenar a mí. “Obispo Williams, obispo Williams, yo soy llamado por el Espíritu Santo que me presentase para la ordenación. Mi nombre es Janice y te pido esto para mí y para todas las mujeres.” Entonces me postré, con la esperanza de que mis amigos sacerdotes comportamiento solidario y hacer . un círculo a mi alrededor no sucedió, así que se levantó y dijo: “soy todas las mujeres oprimidas de la Biblia soy Sarah, soy Hannah, soy Elizabeth, soy Verónica, soy la mujer. que tocó el borde de Jesús de prendas de vestir, yo soy la mujer que derramó el aceite sobre la cabeza de Jesús. vine aquí hoy con la ayuda de mi patrona, Juana de Arco, con la esperanza de que me ordene para todas las mujeres. Va a ordenar yo?”

pocos días después de 9-11 nuestra comunidad de paz y la justicia entre religiones trajo Roy para hablar en Lexington, Kentucky, en seis lugares diferentes. Cuando predicaba la verdad sobre el militarismo estadounidense en el mundo, se hicieron algunas de las personas en la catedral enojado, al igual que Isaías, Jeremías, y Jesús lo hizo.

Roy mi mentor como activista de mujeres sacerdotes y como un guisante activista de la CE. Cuando fui a prisión federal por mi testigo para cerrar la Escuela del Ejército de Estados Unidos de América, Roy no pudo visitarme como lo hizo para la mayoría de trescientos presos de conciencia de nuestra comunidad SOA Watch. En su lugar, él vino a mi ordenación. . .

No mucho antes de mi ordenación el 9 de agosto del 2008 YO recibir una llamada de Roy mientras conducía. Me dijo que no podía dormir después de haber recibido mi invitación a mi ordenación. Me puse a un lado de la carretera y se detuvo el coche. “He decidido que voy a su ordenación, Janice,” me dijo. Hubo una pausa. Entonces le dije, “Roy, sé que usted sabe lo que está haciendo? Pero, ¿sabes lo que estás haciendo?”

Vida de dos personas se cambiaron cuando fui ordenado. Tengo la suerte de ser amigo de Roy.

No era sólo la adición de las mujeres y agitación para nosotras las mujeres que se convirtieron en sacerdotes. Más bien, es un sacerdocio renovado en una iglesia reformada.

Nos mujeres sacerdotes trabajando en no jerárquica y no clerical. Estamos tratando de ser un círculo de iguales entre sí y dentro de nuestras comunidades litúrgicas, donde todo el pueblo de Dios son bienvenidos en nuestra mesa. . .

 
Roy Bourgeois y Mark Bozak
 
Roy Bourgeois, Annie Watson ARCWP y Janice Sevre Duszynska ARCWP

http://bridgetmarys.blogspot.com.co/2017/04/roy-bourgeois-janice-sevre-duszynska.html

El Planeta Libre


 

Película Completa Español 1996

Porque te ofrece una alternativa al actual modelo de descomposición social. Básicamente se trata de dar una bofetada a las prácticas cotidianas que tiene nuestra civilización, como es el caso del uso del dinero, nuestra relación con la naturaleza, con las propias personas, las costumbres, las necesidades, etc. .. Colocando estos aspectos en una postura ambigua, obsoleta, añosa, inservible, absurda, hasta ridícula… en fin!… aspectos que como seres humanos nos hacen reflexionar. Estamos despertando o al menos dándonos cuenta que somos idiotas útiles en esta sociedad consumista de la que hacemos parte. Vivimos atrapados en el consumismo y siempre insatisfechos pues los medios nos presentan cosas que no necesitamos como si fueran indispensables. No hay dinero que alcance para satisfacer al hombre de hoy, y eso conduce inevitablemente a la depresión y al deterioro de los recursos naturales.

Erase una vez…Un grupo de avariciosos y enfermos de codicia (NWO), usaron el miedo para arrancarnos de la naturaleza y meter a los sencillos en ciudades para ser esclavizados de por vida. Hay que liberarse de la rueda: trabajo-consumo y volver a la naturaleza… Suena simple, verdad?

Una película para despertar.

La belle verte (Planeta libre) es un pequeño y lejano planeta que en el año 6000 su sociedad está tan avanzada que han prescindido del dinero y todos los objetos materiales, viven alrededor de 250 años, se comunican telepáticamente y están en contacto completo con la naturaleza, lo que necesitan lo logran utilizando sus ondas cerebrales.

En la reunión anual del planeta, donde intercambian sus producciones y deciden comunitaria mente sus viajes, surge siempre la misma pregunta: “¿alguien quiere ir a la Tierra?” Nadie se atreve a hacer el viaje a este peligroso y primitivo planeta, hasta que Mila, la hija del último hombre que visitó la Tierra, se presta como voluntaria.

Al llegar, se producen cambios en la manera de ver el mundo en la gente con la que se relaciona…A través de Mila, descubrimos con humor nuestra sociedad, sus aberraciones y las asombrosas cosas que pueden pasar cuando uno se “conecta” con otra realidad, en otro nivel de conocimiento.

“Planeta libre”
País: Francia
Año: 1996
Actores: Vincent Lindon, Coline Serreau
Director: Coline Serreau
Música: Coline Serreau
Escrita por: Coline Serreau
Fotografía: Robert Alazraki AFC
Duración: 90 min.

https://www.youtube.com/watch?v=Axre9Feb3j4

 

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El Planeta Libre – Película Completa Español 1996

 

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