El Papa todavía no ha comenzado con la reforma de la Iglesia. Hasta hoy todo se queda en declaraciones


por Emilio J. Martínez (España)

Publicado el 9 abril, 2019 , en Teología de la Liberación08-abril-2019

Pasó el teólogo Juan José Tamayo por Elche y los de eldiario.es le hicieron una jugosa entrevista. En Atrio tiene Juanjo muchos seguidores. Por si no la conocen y para que todos puedan comentarla, la reproducimos aquí. Efectivamente, en sus claras respuestas a Emilio J. Martínez  -Tamayo nunca elude preguntas comprometidas- toca casi todos los temas que aquí se están tratando y que tienen tan revuelta a la Iglesia. AD. 

Tengo más libros que años” (74/72), así se presenta el teólogo Juan José Tamayo en Elche, donde ha impartido este viernes una conferencia en las I jornadas internacionales sobre masculinidades e igualdad de la UMH.

La charla de este catedrático de Teología y Ciencias de la Religiones de la Universidad Carlos III ha versado sobre cómo la omnipresencia del dios varón en las religiones monoteístas ha provocado la inferiorización de las mujeres y la legitimización de la violencia contra ellas. Esto da una pista de su visión crítica de la Iglesia católica, la cual le ha traído problemas, como la censura del Vaticano en 2003 a su libro Dios y Jesús por presentar en sus conclusiones a Jesús de Nazaret “como un mero hombre, incompatible con la fe católica”, dictaminaron los obispos.

En sus últimos libros analiza cómo el comportamiento patriarcal de las autoridades religiosas sigue influyendo en la sociedad pero, ¿cómo es posible si la Iglesia cada vez tiene menos peso?

Se ha producido un proceso de secularización, pero eso no significa que haya desaparecido la influencia de las instituciones religiosas y sobre todo de las autoridades religiosas. En el fondo creo que quien considera como autoridad a las autoridades religiosas son los poderes públicos. España es el ejemplo más claro. Se dice que es un estado aconfesional y, sin embargo, la propia constitución cita expresamente a la Iglesia católica y en la declaración de la renta te permite destinar una parte a esta Iglesia. Es decir, las propias instituciones del estado están manteniendo una autoridad de los dirigentes religiosos que no les corresponde en el ámbito político, legislativo y judicial.

¿Ha mejorado el Papa Francisco la casi nula presencia femenina en la iglesia?

Ha mejorado en intención, en lenguaje, al considerar, con una actitud más abierta, que las mujeres deben salir de su estado de esclavitud, sometimiento y dependencia. Pero eso es solo una declaración de intenciones porque el Papa actual no ha dado ni un solo paso en el reconocimiento de las mujeres como sujeto moral, religioso o teológico. Todo lo contrario. Las expectativas que ha generado el Papa en el terreno político, económico, social e internacional son unas, sin embargo, en la reforma de la Iglesia todavía no ha comenzado y la incorporación de las mujeres a los espacios de responsabilidad está totalmente ausente. Las mujeres siguen siendo mayoría silenciada pero no silenciosa.

Esta semana ha sido noticia que el obispo de Alcalá defienda los cursos para curar la homosexualidad. ¿Qué le parece?

El obispo de Alcalá viene manteniendo esas posiciones desde hace mucho tiempo en las diferentes diócesis donde ha estado. Acabo de llegar de Murcia y allí me han contado que estos planteamientos ya los tenía cuando fue obispo allí. Y por los documentos y homilías por televisión todos sabemos que es un obispo homófobo, sexista, patriarcal y machista y que no reconoce nada más que la heteronormatividad y la binariedad sexual. Eso desemboca en fomentar tanto es sus feligreses como en la ciudadanía un rechazo a las personas homosexuales. Por lo que demuestran en esos temas que están en alianza y complicidad con la extrema derecha política cuyos programas para las elecciones y las declaraciones de este y otros obispos son perfectamente intercambiables. Porque no se trata de un obispo aislado sino que hay una especia de internacional neofascista neocristiana que defiende todos esos planteamientos que se traducen en xenófobos y racistas como ha defendido por ejemplo el arzobispo de Valencia cuando dice que no todos los inmigrantes son trigo limpio. Lo más grave de todo esto es que esta manera de entender el cristianismo es radicalmente opuesta a lo que es el cristianismo de los orígenes basado en la igualdad, fraternidad, justicia y sororidad.

La posición del Papa no dista de la del obispo de Alcalá. A preguntas de Jordi Évole ha aconsejado a los padres llevar a los niños homosexuales al psicólogo.

No pude ver Salvados al estar en México pero al leerlas me han sorprendido porque está anclado en un paradigma de relaciones afectivo-sexuales tradicionales que responden a unos planteamientos en desacuerdo con las diferentes identidades sexuales. La Iglesia católica debe evolucionar en relación a este tema. No puede ser que siga considerando la homosexualidad como una enfermedad o una desviación sexual.

Usted ha calificado de “rotundo fracaso” la cumbre del Vaticano sobre la pederastia. ¿Cómo debería haber actuado a su juicio?

El propio Papa después de convocar la cumbre ha relativizado su importancia. Los presidentes de las Conferencias Episcopales han llegado a la cumbre sin hacer los deberes que había exigido el Papa para que fuera eficaz como reunirse con las víctimas y llevar un informe sobre los casos que se habían producido. Salvo algunas Conferencias Episcopales, la de España no ha hecho su trabajo. La cumbre se ha quedado en un terreno vaporoso, al no haber acuerdos, todo ha sido declaración de intenciones. Pero yo creo que ese era un acto de una trascendencia extraordinaria, era el momento más oportuno para que se tomaran las medidas extremas y radicales que corresponden a una situación extrema y radical como es la pederastia, un fenómeno por otra parte sobradamente conocido por ellos mismos. A mi juicio ha habido una complicidad e encubrimiento que implica también responsabilidad penal de todas las órdenes. Porque aquí no vale decir que un cura de una parroquia ha abusado de un monaguillo, no. Han sido sacerdotes, obispos, cardenales, superiores religiosos, formadores, formadores de monjas. Ha sido un comportamiento generalizado en el tiempo.

A diferencia de otros países, ¿por qué en España cuesta más reconocer el problema?

En Francia por ejemplo, el arzobispo de Lyon ha sido condenado a seis meses o el de Santiago de Chile, quien ha presentado su renuncia tras encubrir varios casos de pederastia y va a ser juzgado por los tribunales. ¿Por qué en España la justicia no ha intervenido ante los 11 obispos que han encubierto casos de abusos revelado por El País? Deberían haber sido llamados a declarar como cómplices y no ha sido así por el temor reverencial que todavía siguen teniendo las autoridades judiciales a las religiosas y eso es lo que más me indigna. Y cuando niegan la pederastia están agrediendo a las víctimas por segunda vez.

A usted le ha pillado en México la polémica con España por pedir su presidente López Obrador al rey Felipe VI que se disculpara por la conquista del país americano. Teniendo en cuenta que ha tratado el proceso descolonizador en sus obras, ¿qué opina?

Estoy de acuerdo en esa carta. Está en su perfecto derecho a reclamar que pida perdón al rey de España, quien es en realidad heredero de los Reyes Católicos y de los reyes posteriores que legitimaron la conquista con todo lo que supuso de genocidio y etnocidio. Pero también creo que Obrador tiene que colocarse ante el espejo y decir ‘qué estoy haciendo yo ahora mismo con las comunidades indígenas’. ¿No está reproduciendo los mismos comportamientos de entonces cuando no promueve por ejemplo el reconocimiento de su lengua, el respeto de su territorio y permite a empresas españolas explotar sus riquezas y apropiándose de sus tierras?

¿Qué opina del reguero de millones que destina la Iglesia a medios como 13TV o la Cope

La Iglesia católica no debería tener esos medios de comunicación porque esa no es su función, sino que debería transmitir sus mensajes a través de las parroquias o las comunidades religiosas. Los destinatarios de todos los bienes de la Iglesia tendrían que ser los sectores más vulnerables y los grupos empobrecidos y marginados. Recuerdo que mucho de ese dinero viene de la declaración de la renta por lo cual está promoviendo unos medios de comunicación que transmiten mensajes integristas aliados con los mensajes de la extrema derecha. Y no se corresponde con el mensaje social del Papa. Al contrario, lo critican de una manera furibunda.*Fuente: Atrio

http://piensachile.com/2019/04/el-papa-todavia-no-ha-comenzado-con-la-reforma-de-la-iglesia-hasta-hoy-to

Sacerdote acusado falsamente de abuso sexual, regresa a la parroquia Northwest Side


Pastor Gary Graf | Mitch Dudek / Sun-Times



PorMitch Dudek@mitchdudek|correo electrónico

Un sacerdote católico que fue investigado por mala conducta sexual contra un menor de edad, pero finalmente fue absuelto de irregularidades, regresó al ministerio este fin de semana en su parroquia Northwest Side después de recibir el respaldo del Cardenal Blase Cupich.

“Lo importante es que saben que fue una falsa acusación, que no ocurrió nada inapropiado”, dijo el pastor Gary Graf el domingo antes de visitar las tres iglesias que conforman su Parroquia North Side San José Luis Sánchez del Río.

La parroquia se compone de Santa Filomena y Maternidad BVM en el vecindario de Hermosa y San Francisco Asís en el vecindario de Humboldt Park.

En una carta a los feligreses que también se publicó en el sitio web de la Arquidiócesis de Chicago, Cupich dijo que aunque la política de la iglesia pide que se compartan las denuncias con la policía, también se pide a los funcionarios de la iglesia que restauren el nombre de un sacerdote cuando se determina que las denuncias son infundadas.

“Esto también es una cuestión de justicia. Por lo tanto, tanto por respeto al Padre Graf como a todos nuestros sacerdotes, estoy decidido a que se restablezca el buen nombre del Padre Graf “, dijo Cupich en la carta.

Graf dijo que estaba ansioso por regresar al trabajo después de haber sido marginado por casi ocho meses.

“Estoy encantado de que estemos en este momento en la historia de la iglesia, creo que también lo están otros buenos sacerdotes, y eso significa que habrá algunas acusaciones falsas. Va a pasar Pero cuando se descubre que un sacerdote no es responsable de ningún delito, será devuelto al ministerio como lo soy hoy y los que no lo son, deben ser removidos del ministerio y deben ser enjuiciados en toda la extensión de la ley. ” él dijo.

“Tomó mucho más tiempo de lo que nunca imaginé, pero es importante que estas investigaciones se realicen”, dijo Graf.

Graf fue retirado del ministerio en agosto , apenas unas semanas después de hacerse cargo de la parroquia, mientras que las autoridades investigaron una denuncia de que un niño de 17 años recibió una llamada telefónica de un secretario de la iglesia indicando que Graf lo encontraba atractivo. El niño le dijo a los investigadores que Graf había tocado sus hombros y espalda.

El Departamento de Servicios para Niños y Familias de Illinois encontró las acusaciones “infundadas”, informó Associated Press.

Una investigación de la Arquidiócesis encontró que “no había motivos suficientes para sospechar que el Padre Graf había cometido abuso sexual de un menor”.

Y en enero Graf fue declarado inocente por un juez del condado de Cook en un juicio criminal derivado de las acusaciones.

El domingo, los feligreses de St. Francis Assisi, 932 N. Kostner, tuvieron el placer de ver el regreso de Graf.

“Nos alegra que todo haya salido como esperábamos”, dijo el feligrés Jesus Rojano.

“Creemos en él … no es ese tipo de persona”, dijo una parroquiana que pidió no ser nombrada.

Graf fue noticia en febrero de 2018 cuando anunció una huelga de hambre en apoyo de los inmigrantes indocumentados y de los “soñadores”.

https://www.catholicculture.org/news/headlines/index.cfm?storyid=41315

Sor Pascualina


9 Abr 2019 – 4:30 AMPor: Óscar AlarcónMACROLINGOTES

(Para leer en Semana Santa)

A propósito de los papeles de Pío XII, que serán revelados el próximo año, se habló aquí la semana pasada de sor Pascualina. Ella era una monja alemana, su mano derecha, quien tenía todo el control de su pontificado: en el Vaticano no se movía una mosca, no se hacía ningún nombramiento, no se daba una audiencia, ni tampoco se hacía un mercado de comestibles, sin su consentimiento. Más de un aspirante a obispo vio frustrados sus deseos por no tener el consentimiento de Pascualina.

Cuentan que una vez Mussolini, para lograr su rendición, buscó la intervención del papa para lograr su propósito y, naturalmente, acudió a la monja. El duce le envió a Claretta Petacci, y ella la recibió.

—¿Y ha hablado usted con esa mujer sin mi consentimiento y sin mi autorización?— le gritó incómodo y sorprendido el papa al enterarse del encuentro—. ¡Esa Petacci es la amante de Mussolini! Los dos han vivido juntos en pecado mortal durante muchos años.

—Santidad— inquirió mansamente la monja—. ¿Cómo sabe usted que tal escándalo es verídico?

—Pregúntele a cualquiera en el Vaticano.

—¿Y cuáles cree usted, Santidad, que son sus murmuraciones sobre nosotros?—preguntó Pascualina—. Yo he estado viviendo desde muy joven bajo su techo. Nosotros sabemos que nuestras vidas son puras ante los ojos de Dios. Sin embargo, ¿quién cree en nuestra verdad, incluso ante los miembros del Sacro Colegio Cardenalicio? Entonces, Santidad, ¿por qué usted es tan tajante para juzgar a otros?

El papa no encontró palabras con qué responder.

Mussolini no pudo rendirse, murió y fue colgado cerca del lago de Como, con la Petacci.

Tras la muerte de Pío XII, sor Pascualina fue expulsada del Vaticano y jamás pudo regresar. Son las cosas de Dios y de sus representantes en la tierra.

https://www.elespectador.com/opinion/sor-pascualina-columna-849385

Las universidades católicas no hacen lo suficiente para abordar la crisis de abuso sexual.


La Iglesia ha fracasado de otra manera en el tratamiento del fenómeno.

Massimo Faggioli 
Estados Unidos9 de abril de 2019

La separación entre la administración de la Iglesia (la jerarquía) y su departamento de investigación y desarrollo (teólogos) es uno de los problemas más serios que enfrenta la Iglesia Católica.

Thomas Reese, ex editor en jefe (1998-2005) de la revista jesuita América , identificó este problema en 1996 en su libro, Dentro del Vaticano .

Y aunque el libro se publicó hace dos pontificados, la premisa de Reese sigue siendo cierta. De hecho, la situación es aún peor ahora que hace casi 25 años.

Uno de los efectos de la última fase de la crisis del abuso católico, que comenzó en 2018, es que nos ha ofrecido una perspectiva histórica sobre la dicotomía de la investigación de la administración de la Iglesia.

La crisis de abuso sexual ha sido larga en la fabricación. Se hizo público a mediados de la década de 1980 y su punto de inflexión fue 2001-2002 en los Estados Unidos. Esto abrió los ojos de muchos a lo que había sucedido en ese país de América del Norte y lo que también iba a suceder en otros países.

Sacerdotes abusivos, obispos negligentes.

La historia moderna de la crisis de abuso sexual en la Iglesia católica también ha consolidado una cierta narrativa eclesiológica: a saber, estamos enfrentando una crisis sistémica causada por sacerdotes abusivos y mal manejada por la jerarquía episcopal.

Esta narrativa es verdadera y ahora imposible de deshacer. Pero es solo una parte de la verdad.

Por impopular que parezca decir esto, la Iglesia ha fracasado de otra manera en el tratamiento del fenómeno. Se refiere a sus sectores intelectuales y académicos; Es decir, la gente de investigación y desarrollo o teólogos.

Si se analiza la historia de catástrofes importantes en organizaciones complejas, como las crisis de salud pública o los colapsos industriales, el análisis de fallas determina la responsabilidad de los responsables políticos y los gerentes.

Pero también mira a los departamentos de investigación. Arreglar una crisis requiere avances políticos, pero también un cambio en la investigación.

La Iglesia católica atraviesa actualmente una crisis que en pocos meses ha producido la espectacular caída de la gracia de cuatro cardenales en cuatro países diferentes: George Pell en Australia, Philippe Barbarin en Francia, Donald Wuerl en los Estados Unidos y Ricardo Ezzati en Chile.

El papel de la intelligentsia teológica.

Hemos fijado nuestra mirada en la jerarquía, y con razón. Pero nadie está considerando el papel del departamento de investigación para resolver esta crisis, es decir, la inteligencia teológica que se encuentra en nuestras universidades y academias católicas (y pontificias) de todo el mundo, incluidos los departamentos de teología y estudios religiosos de estas instituciones.

Sin embargo, las cosas han comenzado a moverse en este sector. Varios colegios y universidades católicas en los Estados Unidos, por ejemplo, han comenzado a patrocinar iniciativas para dar sentido a la crisis de abuso. La mayoría de estos han sido en forma de debates públicos o conferencias de alto perfil.

Pero estos paneles públicos no podrán cambiar los términos de la conversación o hacer una contribución intelectual a la misma, que es algo que las universidades deben poder brindar. Una excepción parece ser la reciente decisión de la Universidad de Notre Dame (Indiana) de lanzar una serie de proyectos de investigación a largo plazo sobre la crisis.

Sin embargo, ningún centro o instituto católico importante se ha esforzado por investigar sistemáticamente los diferentes aspectos de la crisis de abuso y cómo afecta a todas lasdisciplinas teológicas: Escritura y tradición, historia, liturgia, eclesiología, sacramentos y soteriología.

El único que se acerca es el Centro para la Protección de la Infancia de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, dirigido por el Padre Hans Zollner, SJ. De lo contrario, es difícil identificar en el mapa mundial un grupo de expertos de expertos totalmente comprometidos con el estudio de la crisis.

Falta de análisis teológico colectivo.

Esto no quiere decir que los teólogos no hayan hecho ninguna contribución. Individualmente, algunos han producido importantes escritos sobre el tema. Pero, hasta ahora, no ha habido ningún esfuerzo sistémico y organizado por los teólogos católicos para pensar acerca de la crisis de abuso sexual.

Cuando la magnitud de la crisis comenzó a hacerse pública, podría y debería haber provocado una vasta reconsideración teológica, de una manera similar a cuando las nuevas fuentes estuvieron disponibles para abordar problemas intelectuales clave para la vida de la Iglesia.

Eso es lo que sucedió en 1998 cuando el Vaticano abrió los archivos del Santo Oficio y la Congregación del Índice de libros prohibidos.

Universidades importantes realizaron estudios importantes sobre el nuevo material disponible que, a su vez, produjo colecciones de monografías y diccionarios, que proporcionan respuestas autorizadas y académicas a preguntas históricas de larga data.

Pero esto no ha sucedido desde la erupción de la crisis de abuso sexual en la Iglesia. Si bien los teólogos católicos siguen diciendo que la crisis representa un desafío existencial en la vida de la Iglesia, no ha hecho mucho para cambiar el enfoque institucional de su profesión, al menos como teólogos académicos.

Hay muchas razones para esto. Pero no se debe a la pereza o falta de conciencia de los eruditos individuales. Más bien, es parte de un desarrollo institucional típico del período posterior al Vaticano II.

Impacto de la crisis de abuso en la investigación teológica

Las tensiones entre el magisterio y los teólogos, comenzando con la disidencia en torno a la encíclica Humanae Vitae de 1968 , han producido una alienación mutua.

También han dejado a los teólogos con temores razonables sobre su libertad académica. Y es dentro de este paradigma donde la teología académica continúa operando.

Esto significa que la crisis de abuso sexual aún no ha sido tan grande como un shock en este sector particular de la Iglesia, que ahora está atravesando otro tipo de crisis existencial.

Se refiere a la tendencia de las universidades afiliadas a la Iglesia a seguir llamándose católicas a pesar de que han reducido al mínimo el número de cursos requeridos en teología.

También hay razones que tienen que ver con los orígenes históricos de la teología académica. Hoy en día, la gran mayoría de los teólogos católicos son hombres y mujeres laicos, pero hasta hace poco era una profesión dominada por hombres y clérigos.

Los viejos hábitos son duros y el clericalismo se encuentra no solo entre el clero. Históricamente, en el mundo occidental, los privilegios de los académicos y del clero católico tienen mucho en común y se imitan unos a otros.

Por ejemplo, establecer la edad de jubilación de los obispos en 75 años, se propuso por primera vez durante el Concilio Vaticano II (1962-65) y fue implementado unos años más tarde por Pablo VI. Fue sacado del sistema universitario europeo.

Hay otros paralelos.

El modelo de carreras episcopales que saltan de una pequeña diócesis a una más grande y más rica no son totalmente diferentes de las carreras de los teólogos académicos.

En la antigüedad, el obispo fue descrito como casado con su diócesis. Los teólogos académicos (como yo) ahora somos profesionales en el mercado de la educación superior. Ya no somos cristianos con un carisma particular comprometidos con una comunidad eclesial, que es lo que es una universidad católica.

Presiones que enfrenta la teología académica.

La teología académica se enfrenta a una serie de presiones que provienen de la Iglesia, colegios y universidades católicas y, sobre todo, de las fuerzas del mercado en la educación superior.

Teniendo en cuenta cómo funciona el sistema de evaluación de la facultad (al menos en los Estados Unidos), es comprensible que los teólogos jóvenes se muestren reacios a participar en un campo de investigación como la crisis de abuso, que en realidad es un campo minado por razones que van desde lo metodológico. A lo político (política eclesiástica y política secular).

Es menos comprensible que los teólogos y administradores establecidos de las instituciones católicas de educación superior aún no hayan hecho de la crisis de abuso una prioridad institucional y académica.

La crisis ha revelado un vacío trágico en la comprensión de la Iglesia del fenómeno del abuso, sus causas y consecuencias. La naturaleza aborrece el vacío, y este vacío ahora está siendo llenado por otros.

Por ejemplo, hay un trabajo historiográfico que no puede ser subcontratado al sistema de justicia penal, los medios de comunicación o los periodistas.

La Iglesia necesita más que “el borrador de la historia” que proporciona el periodismo de noticias. La brecha entre el periodismo y la tradición de la Iglesia es más amplia que la brecha entre la tradición de la Iglesia y su historia.

No es posible ofrecer una evaluación teológica de una crisis en la tradición de la Iglesia sin hacer el trabajo historiográfico de su contexto. Se está trabajando en el abuso en la historia de la Iglesia y en otros campos.

Pero si los académicos católicos continúan abordando esta crisis individualmente, en el contexto de la especialización excesiva en el mundo académico que impide a los investigadores y estudiantes ver el panorama más amplio de los problemas científicos, tendrán poco impacto en la comprensión de la crisis en el catolicismo global.

Los teólogos católicos deben intensificar

Esta es claramente la mayor crisis de la Iglesia en nuestra vida. La teología académica católica debe desatar una ola de proyectos de investigación coordinados y sistemáticos a largo plazo que pueden ayudar a la Iglesia a enfrentar la crisis de abuso sexual. Debe preparar herramientas para el pensamiento de la Iglesia: no solo por prevención, sino también para encontrar el coraje para corregir los errores teológicos que han contribuido al abuso sexual.

Dada la historia global y la geografía de la crisis, las universidades católicas en los países de habla inglesa tienen un papel especial que desempeñar.

Si no lo hacen, entonces quizás los tecnócratas tengan razón cuando dicen que la teología católica en la academia es una reliquia del pasado. Es simplemente proteger los viejos privilegios y merece morir, o al menos ser marginado por la educación superior moderna.

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https://international.la-croix.com/news/catholic-universities-not-doing-enough-to-address-sex-abuse-crisis/98

Los católicos de Syro-Malabar merecen saber la verdad


A medida que el obispo indio lleva un informe confidencial al Vaticano, los tratos oscuros se vuelven más claros

Christopher Joseph, Kochi 
India9 de abril de 2019

Un obispo de alto rango de la Iglesia Siro-Malabar de rito oriental en la India está visitando el Vaticano con un “informe confidencial”, un mes después de su preparación lo enredó en un caso criminal.

El contenido del informe que el obispo Jacob Manathodath debe presentar al Vaticano esta semana sigue siendo desconocido para otros obispos, incluido el Sínodo de los Obispos, el órgano supremo de toma de decisiones de la Iglesia Syro-Malabar.

Eso debería ser una preocupación para los 46 obispos en servicio de esta iglesia autónoma con sede en el estado de Kerala, en el sur de India, que entretiene la historia con memorias de faccionalismo.

El informe confidencial no se trata de faccionalismo, para un cambio. Explora las acusaciones de polémicas transacciones de tierras e irregularidades financieras que enfrentan el jefe de la iglesia y el arzobispo principal, el cardenal George Alencherry .

El informe sigue un mandato del Vaticano. Cuando se produjeron las acusaciones, el Papa Francisco retiró al Cardenal Alencherry de las funciones administrativas de la Arquidiócesis de Ernakulam-Angamaly y nombró al Obispo Manathodath como administrador apostólico en junio pasado. También se le pidió al obispo Manathodath que presentara un informe confidencial directamente al Vaticano luego de contratar auditores independientes para estudiar los acuerdos financieros.

Poco después de hacerse cargo, el obispo Manathodath contrató a dos equipos para la auditoría. Uno era la firma de auditoría KPMG, conocida internacionalmente, mientras que el otro estaba compuesto por expertos católicos y eclesiásticos. El contenido de estos dos informes, al igual que el informe de los obispos, sigue siendo un misterio para el público en general.

La preparación de su informe para el Vaticano, lejos de los baluartes de la iglesia, ha sido difícil para el obispo Manathodath, como lo demuestran los desarrollos de los últimos meses.

El 25 de febrero, el obispo Manathodath fue nombrado el segundo acusado en un caso de falsificación penal presentado en nombre del sínodo de la iglesia. El primer acusado fue el padre Paul Thelakat, un alto sacerdote de la Arquidiócesis de Ernakulam-Angamaly.

Pero la noticia de la queja no surgió hasta mediados de marzo, cuando los medios comenzaron a informarla. El secreto era importante, como veremos más adelante.

La queja decía que el sacerdote había falsificado algunos documentos bancarios y que el obispo Manathodath los presentó al sínodo en enero con el objetivo de difamar al cardenal. El autor era un sacerdote menor, el padre Joby Maprakavil, que trabajaba en la sede de la iglesia y no tenía acceso a los procedimientos del sínodo.

Pero nadie pudo entender por qué el sínodo, siempre convocado en cámara, debería acudir a la policía sobre algo que sucedió en su interior. Igualmente desconcertante fue cómo ciertos documentos presentados en privado podrían haber empañado la imagen pública del cardenal.

Cuando los medios comenzaron a discutirlo, el jefe de la comisión de medios de la iglesia, el obispo Joseph Pamplany, dijo en una declaración el 18 de marzo que el sínodo no tenía la intención de quejarse del clérigo. La decisión del sínodo fue hacer que la policía investigue la fuente de los documentos falsificados, y confió al padre Maprakavil sus responsabilidades, dice la declaración.

Pero la cronología de los hechos mostraría que la queja no fue inadvertida, ni tampoco fue accidental el nombramiento de los dos acusados.

Los registros policiales demostrarían que el padre Maprakavil presentó por primera vez una queja por escrito el 18 de enero, nombrando al padre Thelakat y al obispo Manathodath. Pero la policía no lo aceptó porque, según los abogados, no había motivos suficientes para presentar una denuncia penal basada en la petición de un tercero que no estaba presente en la escena del crimen ni directamente afectado por él.

Más tarde, el 25 de enero, el sacerdote se quejó ante el Magistrado Judicial. La denuncia nombró nuevamente a los dos acusados. También nombró al padre Thelakat como la persona que creó una cuenta bancaria a nombre del cardenal y los estados bancarios falsificados.

Los documentos policiales muestran que se le leyó en voz alta su queja oral, escuchó y firmó una declaración confirmando que eran sus propias palabras. Las reclamaciones de errores no retendrían el agua ya que los nombres se repetían varias veces en un proceso de una hora de duración.

Derecho a saber la verdad

Luego, la queja se envió a la estación de policía local de la sede del sínodo el 8 de marzo, pero la queja no incluía el nombre del obispo Manathodath.

Los medios comenzaron a informar sobre la historia el 17 de marzo basándose en la queja remitida a la estación de policía local sin darse cuenta de que la queja original también se llamaba Obispo Manathodath. Pero luego la policía lo explicó como un error administrativo y agregó el nombre del obispo el 20 de marzo.

El cardenal Alencherry, el 22 de marzo, escribió a los principales superiores y provinciales de la iglesia diciendo que no sabía cómo se nombraron al padre Thelakat y al obispo Manathodath en la petición, que buscaba arrestar a quienes falsificaron los documentos. También prometió solicitar a la policía que excluyera sus nombres y aseguró que presentaría una nueva queja contra personas “desconocidas” que falsificaron el documento.

Si la inclusión del nombre de Bishop’s Manathodath fue involuntaria, los obispos que estaban detrás de la queja podrían haberla eliminado en cualquier momento entre enero y el 20 de marzo. No hemos visto ningún esfuerzo de ese tipo.

Normalmente, la policía no aceptaría tal queja de un tercero no afectado a menos que alguien en el “nivel superior” de la administración estatal hubiera ejercido el poder, dicen los abogados relacionados con el caso.

Entonces, ¿por qué todas estas luchas? La planificación y los esquemas parecen estar detrás de este caso, por muy pueriles que puedan ser estas acciones.

El obispo Manathodath no estaba al tanto del caso contra él en la unidad el 20 de marzo, cuando se le presentó una copia de la queja original, según un abogado que actuaba por el obispo.

Era una noticia para él. “Le dispararon al ver que existe un caso criminal en su contra”, dijo el abogado. Esto sucedió a pesar de ser miembro del Sínodo Permanente y visitar la sede de la iglesia y asistir a las reuniones de funcionarios varias veces de enero a marzo. Nadie le habló de la queja, incluido su nombre.

El sínodo de enero sabía que el obispo Manathodath tenía previsto visitar Roma en abril. Un caso criminal podría tener efectos prolongados en sus planes de viaje y la presentación de su informe.

Primero, podría haber viajado sin ser consciente del caso. Si eso hubiera sucedido, las posibilidades de ser detenido en el aeropuerto por el oficial de investigación eran altas. Su viaje a Roma no sucedería. Otro obispo podría haber asumido la tarea de informar al Vaticano.

Los abogados quieren que consideremos otro escenario en el que el obispo Manathodath viaja a Roma sin la intervención de la policía. Cuando se encuentre en el Vaticano, las noticias sobre su caso de falsificación podrían publicarse, enviando un mensaje claro. La persona que presenta el informe no es de fiar. Se le acusa en un caso de falsificación.

Además, la investigación podría entonces acusarlo de fuga. El Vaticano se vería obligado a retirarlo de su posición actual.

Pero ese no sería el caso. Accidentalmente o no, el gato estaba fuera de la bolsa. El obispo Manathodath llegó a conocer el caso dos semanas antes de su viaje a Roma. Sin embargo, débil, el mensaje fue enviado al Vaticano: la persona que presenta el informe incursionó en documentos falsificados y su informe no puede ser creído.

¿Cómo viajó el obispo Manathodath sin problemas?

Sus abogados presentaron otra petición el 29 de marzo alegando la inocencia del obispo Manathodath y el padre Thelakat. Se dijo que los funcionarios sinodales se quejaban contra los que falsificaron los documentos.

El padre Thelakat entregó los documentos al obispo Manathodath, quien a su vez se los entregó al cardenal. Fue el cardenal quien los presentó al sínodo, dijo la petición.

Su petición también abogó por la cancelación de los procedimientos legales en su contra.

Un abogado asociado con el caso dijo que habría sido “arriesgado” que el obispo Manathodath viajara sin darse cuenta del caso en su contra y sin presentar una contra-petición.

Los cinco millones de católicos de la Iglesia Syro-Malabar, que continúan contribuyendo a su crecimiento, tienen derecho a saber la verdad sobre estos desarrollos. Los obispos deben dejar de ser una responsabilidad para los católicos que viven en un entorno multirreligioso.

Christopher Joseph es el jefe de la oficina de ucanews.com en la India.

https://international.la-croix.com/news/syro-malabar-catholics-deserve-to-know-the-truth/9858?utm_source=Newslet

Japón lanzará primera investigación de abuso sexual


La conferencia de obispos dice que cinco casos pasados ​​serán revisados

La Croix International staff 
Japón9 de abril de 2019

Una mujer japonesa reza en la iglesia católica de San Ignacio en Tokio, en esta foto de archivo. (Foto por EPA / Andy Rain / MaxPPP)

Las investigaciones oficiales sobre la crisis clerical de abuso sexual se están extendiendo a Japón, y la primera investigación de este tipo se abrirá pronto en el país.

La Conferencia de Obispos Católicos de Japón anunció el 8 de abril que una investigación interna sobre las denuncias de abuso sexual de menores comenzaría en una fecha no especificada, lo que marca un nuevo hito, según The Japan Times .

La noticia llega días después de que un comité permanente se reunió en Tokio y decidió realizar una investigación a fondo de las 16 diócesis católicas del país, probablemente con la cooperación de “partes externas”.

Si bien recientemente han surgido denuncias de abusos y encubrimientos en muchos países del mundo, Japón, famoso por su cultura social represiva, es un lugar más difícil para investigar el problema.

El informe de los medios de comunicación cita cinco casos de abuso sexual reportados en 2002 y 2012 como resultado de encuestas de cuestionario emitidas esos dos años.

La conferencia de los obispos dijo que estos serían revisados, y las víctimas entrevistadas perpetradores serían castigados en consecuencia.

El diario japonés también se refirió a una investigación que llevó a cabo en septiembre de 2014 que expuso supuestos casos de abuso en la Escuela Internacional St. Mary’s en Tokio, que data de 1965.

La escuela, que es dirigida por una orden católica fundada en Francia llamada Hermanos de Instrucción Cristiana, fue investigada posteriormente por la policía municipal y la Arquidiócesis de Tokio.

Sin embargo, solo uno de los casos fue puesto de relieve y no quedó claro si este fue uno de los cinco casos aludidos esta semana por la conferencia de obispos.

El Papa Francisco, quien convocó una reunión sin precedentes de líderes católicos en Roma a fines de febrero para enfrentar la crisis, visitará Japón en noviembre.

Eso marcaría su primera visita oficial al país predominantemente sintoístas y budistas, donde menos del 3 por ciento de la población se identifica como cristianos.

Silla vacía: el encuentro de Duque con los indígenas que nunca se dio


El presidente estuvo en Caldono y no logró ponerse de acuerdo con la minga para sentarse a dialogar y protocolizar los acuerdos a los que habían llegado previamente.

Duque no se reunió con los indígenas del Cauca

Duque llegó hacia las 10 de la mañana a Caldono en medios enormes tensiones Foto: Esteban Vega / SEMANA

Parecía increíble que estando a tan pocos metros de distancia y en el mismo pueblo, el presidente Iván Duque no lograra sentarse con los indígenas para el encuentro que tanto se había planeado.

Duque llegó hacia las diez de la mañana en medio de enormes tensiones. El presidente se bajó del helicóptero y con él, el rumor de un supuesto atentado terrorista que había denunciado el fiscal general.

Ese precedente tensionó los ánimos. En la minga insistían en que la denuncia de la Fiscalía era un montaje. Durante tres horas en Caldono, Duque insistió en que se reunieran a puerta cerrada en la casa de la cultura, pues no había garantías de seguridad para llevar a cabo un debate en medio de la plaza central. Los líderes indígenas, en cambio, se sentaron a esperar afuera. Querían una conversación de cara al pueblo.

Desde presidencia, sin embargo, insistían en que las condiciones de la plaza no eran óptimas. “Cuando llegamos a la Casa Lúdica no se habían hecho presentes las comunidades. A las 10:20 llegaron cinco delegados. Nos reunimos cinco minutos con ellos”, dijo alguien de la comitiva del jefe de Estado.

Los delegados de la minga insistieron en que los consejeros estaban esperando al presidente en el parque principal para un debate, pero el mandatario les dijo que por seguridad era díficil desarrollar la reunión en espacio abierto.

El argumento de la presidencia también era la seguridad de la población. Miembros de la delegación del jefe de Estado informaron off the record: “Afuera hay un ambiente muy tenso, mucha gente tomada, el presidente mantiene su posición de diálogo”.

Sin embargo, lo que pudo constatar SEMANA es que en el parque principal no se vendía trago, la guardia indígena no permitió que nadie en estado de embriaguez entrara. En la plaza había niños, mamás, ancianos, mingueros.

En el tiempo en que Duque estuvo en Caldono, solo durante cinco minutos hubo diálogo con los miembros de la minga. Los indígenas insistían en que esperarían al mandatario en una carpa que habían acomodado de cara al público.

Pero el tiempo pasó y ni los oficios del procurador general Fernando Carrillo sirvieron para que las partes llegaran a un punto medio. Antes de montarse al helicóptero, el presidente dejó constancia de que había viajado a Caldono con la intención de tener un diálogo franco con las comunidades para poder avanzar en un sano debate de ideas y de argumentos para contestar inquietudes.

Acto seguido vino su reproche: “Lamento profundamente que no se haya valorado el gesto del Estado hoy y se haya rechazado la posibilidad de tener este encuentro, lamento que no se valore la presencia de todas las instituciones y de organismos internaciones para poder avanzar en ese diálogo. El Gobierno nacional tiene claro que seguirá adelante con el plan de desarrollo y con cerrar las brechas sociales, el Gobierno nacional siguen en su práctica de diálogo social con todos los colombianos”.

Los indígenas terminaron muy molestos con el episodio. Justo cuando voló el helicóptero con Duque a bordo, la minga instaló el debate al presidente pero sin el presidente. En la mesa central se quedó vacía la silla que estaba destinada al mandatario. Al lado, los consejeros hacían cara de reproche. Y en frente, cientos de hombres, mujeres y niños esperaban respuestas bajo el rayo de sol. “El presidente nos dejó esperando, no tuvo la capacidad de escuchar al pueblo”, decían micrófono en mano.

Minutos después, el Cric envió un comunicado en el que decían que lo de Duque había sido para ellos una falta de respeto: “El presidente no le cumplió a la minga, pidió reunirse a puerta cerrada con un grupo de autoridades y de voceros. La minga no es un asunto de voceros, es un mandato colectivo”.

Líneas más adelante decía: “La minga suroccidente confió en la palabra del gobierno. Después de 27 días de acciones en derecho sobe la vía panamericana, esta se destapó como voto de confianza para que Iván Duque llegará a dialogar con los mingueros y mingueras, sin embargo el presidente no tuvo la capacidad de escuchar al pueblo”.

https://www.semana.com/nacion/articulo/duque-no-se-reunio-con-los-indigenas-del-cauca/608814

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