“Las mujeres deben ganar menos porque son más débiles y menos inteligentes”


MISÓGINO. Janusz Korwin-Mikke, el polémico eurodiputado. FOTO TOMADA DE ALCHETRON.COM

Lo dijo el eurodiputado polaco Janusz Korwin-Mikke, quien defiende la brecha salarial por la “inferioridad” femenina.

Hace 6 Hs 35 529

El eurodiputado polaco Janusz Korwin-Mikke, conocido por sus comentarios racistas, sexistas y antisemitas, dijo esta semana en el Parlamento Europeo que las mujeres deben ganar menos porque son inferiores a los hombres.

“¿Sabe usted cuántas mujeres hay entre los primeros cien jugadores de ajedrez? Se lo diré: ninguna. Por supuesto que las mujeres deben ganar menos que los hombres porque son más débiles, más pequeñas, menos inteligentes”, dijo ante el pleno de la Eurocámara Korwin-Mikke, europarlamentario independiente desde 2014, según informó El País.

El comentario del polaco generó la reacción de la eurodiputada del PSOE Iratxe García, quien pidió la palabra para contestarle: “Mire, señor diputado. Según sus teorías, yo no tendría derecho de estar aquí como diputada. Y sé que le duele y le preocupa que hoy las mujeres podamos estar representando a los ciudadanos en igualdad de condiciones. Yo aquí vengo a defender a las mujeres europeas de hombres como usted”.

El tono elevado de la discusión fue poco habitual en una institución como la Eurocámara. El líder de los socialistas, el italiano Gianni Pittella, pidió por su parte “una sanción ejemplar contra las vergonzosas declaraciones de Korwin-Mikke, que van contra los principios de igualdad de género de esta casa”. Y el presidente, el también italiano Antonio Tajani, anunció una investigación contra el político polaco que puede derivar en sanciones.

http://www.lagaceta.com.ar/nota/720601/actualidad/mujeres-deben-ganar-menos-porque-son-mas-debiles-menos-inteligentes.html

Anuncios

COLOMBIA: Pese a acuerdos de paz subsiste incumplimiento de derechos


Imprimir articulo   Exportar a PDF

Foto: CCJFoto: CCJ

Servindi, 3 de marzo, 2017.- Organizaciones sociales presentaron el informe alterno sobre el estado de los derechos económicos, sociales y culturales (DESCA) en Colombia, en el que señalan graves retrocesos en materia de garantía a los derechos a la tierra, el aumento de la desigualdad, el trabajo decente, la represión de la protesta entre otros.

El documento fue presentado el 1 de marzo en Ginebra, Suiza, luego de ser remitido al Comité de Expertos del Pacto Internacional por los Derechos Económicos Sociales y Culturales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En el documento se reconocen los avances logrados en el acuerdo de paz con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el inicio del diálogo con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Sin embargo, manifiestan que es necesario abordar y superar las causas estructurales que dieron origen al conflicto armado en Colombia, y que se relaciona con la falta de garantía de los DESCA. De lo contrario “el conflicto armado seguirá reproduciéndose” sostiene.

Para las organizaciones sociales que sostienen el informe la desigualdad persiste en Colombia en donde el 10 por ciento de la población más rica gana cuatro veces más que el 40 por ciento más pobre.

Derechos Económicos

La desigualdad económica se muestra en la tenencia de la tierra, en donde un 40.1 por ciento del área censada está ocupada por el 0,4 por ciento de unidades productivas.

Ello “refleja el incumplimiento de la Recomendación emitida por el Comité DESC de Naciones Unidas, según la cual el Estado colombiano debe adoptar las medidas necesarias para llevar a cabo una auténtica reforma agraria”.

Así mismo, el informe pone de manifiesto que desde el gobierno se han promovido una serie de reformas que, contrario a las recomendaciones, profundizan la exclusión del acceso a la tierra y el ordenamiento del territorio.

Por su parte, el desarrollo económico centrado en la explotación de recursos naturales ha multiplicado los conflictos sociales y territoriales lo que no ha permitido el goce de los derechos sociales, culturales y económicos de comunidades indígenas, afro, campesinas y de mujeres en quienes hacen un énfasis especial.

Además de estas afectaciones, el informe dice que el Estado Colombiano ha desconocido la consulta previa, libre e informada mediante la no certificación de la presencia de pueblos indígenas en áreas de influencia directa de los proyectos.

Derechos sociales

Para los autores y autoras de este informe es importante que ahora que se ha firmado un acuerdo de paz con las FARC, se haga una reducción de los recursos para la guerra – uno de los más altos de la región – y que éstos vayan dirigidos a salud y educación; temas incluidos en los acuerdos pactados en La Habana.

De igual modo, seis años después, el déficit del trabajo decente se mantiene en Colombia y no se ha cumplido con las recomendaciones entregadas al Estado por la ONU.

Según el informe alterno la vida precaria, la segregación, el desempleo –uno de los más altos en América Latina— sigue siendo parte de las dinámicas sociales en el país.

Allí, también hacen énfasis en cómo la protesta social continúa siendo una preocupación “en Colombia, el derecho a la protesta y movilización no cuentan con las garantías necesarias que requiere su libre ejercicio en un Estado democrático” encontrándose con discursos oficiales que descalifican la protesta social y la criminalizan.

¿Qué es el PIDESC?

Es el Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales firmado en 1969 y al que se unió Colombia.

La realización de esos derechos busca además de la eliminación de la pobreza, las inequidades e injusticia sociales, así como los sufrimientos humanos asociados. De igual modo pretende dignificar la vida de las personas individual y colectivamente.

El informe en cifras

– El desempleo continúa siendo unos de los más altos de América Latina, llegando a un 8.9% el desempleo general, 11.8% para las mujeres y 15.8% para los jóvenes, mientras en el desempleo de las mujeres jóvenes es del 20.5%.

– El 64% de la población (14.1 millones de trabajadores) carece de protección social, en parte porque el 42.4% de los trabajadores trabaja a cuenta propia (10.4 millones de personas) ganan menos del salario mínimo legal estimado en 325 dólares mensuales en 2016.

– Para los 4´758.000 trabajadores y trabajadoras rurales prima la exclusión de la seguridad social, pues solo el 14,1% cuenta con un seguro de salud y solo el 12,4% está afiliado a un fondo de pensiones. La tasa de informalidad laboral en la zona rural fue de 89,3%, es decir, 4´248.894 ocupados en esta condición.

– En 2015 se registraron 21 homicidios de trabajadores sindicalizados y 200 violaciones a los derechos a la vida, libertad e integridad de sindicalistas. Es alta la impunidad, en el caso de las amenazas llega al 99.8%.

– Los delitos de desaparición forzada, desplazamiento forzado, tortura y secuestro, arrojan un porcentaje de impunidad del 91%, 98.1%, 83.3% y 70.8% respectivamente, y en general promedia el 95%.

– El 42,7% de los hogares tiene inseguridad alimentaria, siendo mayor en las zonas rurales (57,5%) que en las urbanas (38,4%).

– Según información del Instituto Nacional de Salud, ha sido de aproximadamente 2.000 niños y niñas menores de 5 años fallecidos en la última década.

– Para el Departamento Nacional de Estadística (DANE) y los gremios de vivienda, de los 13 millones de hogares colombianos hay 3 millones 300 mil viviendas en déficit: 1,3 millones son déficit cuantitativo y los restantes 2,08 millones son déficit cualitativo, es decir, carecen de los estándares básicos de calidad y habitabilidad.

– Colombia tiene una tasa de analfabetismo del 5.8%, es decir, que alrededor de 1.802.637 personas mayores de 15 años en Colombia no saben leer ni escribir.

– De acuerdo al Censo Nacional Agropecuario, la pobreza multidimensional en el campo equivale al 44.7%, sector en el cual las mujeres representan según el censo, el 36.6% del total de la población rural residente.

– En el tema ambiental el principal recurso afectado por los conflictos generados ha sido el agua (30% de los casos); seguido por el suelo (24%); el paisaje (24%) y la biodiversidad (22%).Los ecosistemas más afectados han sido los ríos (36%), los bosques (24%); los páramos y el mar (7% cada uno).

– Varias investigaciones señalan que el principal grupo afectado por proyectos de multinacionales ha sido el campesino, (28% de los casos); seguido por los grupos indígenas (17%); los habitantes de las ciudades (16%), los pescadores (14%), los pequeños mineros con (9%) y la comunidad afrodescendiente (6%).

– Según el Comité de Solidaridad con Presos Políticos, entre junio del 2011, mes en el cual entró en vigencia la Ley de Seguridad Ciudadana, y abril del 2012, la población penitenciaria aumentó en 13.933 personas. En total, se pasó de 93.387 internos en junio del 2011 a 107.320 internos en abril del 2012.

– Miembros del ESMAD están sindicados de haber causado desde su creación, por lo menos 20 ejecuciones extrajudiciales, 780 detenciones arbitrarias, 3000 heridos y 80 casos de tortura.

Acceda al resumen ejecutivo a partir del siguiente enlace:

– Resumen ejecutivo del IV informe alterno de la sociedad civil de Colombia al comité del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC)

—-
Fuente: Con información de Contagio Radio: http://www.contagioradio.com/colombia-desigual-informe-sobre-la-situacion-de-los-derechos-economicos-sociales-y-culturales-articulo-37052/

Las mujeres no pueden ser víctimas de la paz


Home / Opinión Por Staff ¡PACIFISTA! Publicado marzo 2, 2017

Integrantes de la Ruta Pacífica de las Mujeres. Foto vía.

 

En Opinión Integrantes de la Ruta Pacífica de las Mujeres. Foto vía.   Por: Marina Gallego Zapata* La experiencia de los procesos de paz en el mundo demuestra que una vez firmados los acuerdos entre las partes enfrentadas, la violencia se mantiene durante años. El posacuerdo suele traer inseguridad para las comunidades, los territorios y las personas, pues la amenaza de surgimiento de nuevas expresiones armadas está latente una vez se termina la guerra. El antídoto contra estos riesgos es la recuperación de la gobernabilidad democrática, la aplicación a fondo de las reformas pactadas y el convertir la reconciliación en una realidad. Al parecer Colombia no será la excepción. En el país se ha incrementado los asesinatos de lideres y lideresas desde el 2016. Muchos actores sociales afirman que se trata de un resurgimiento de los grupos paramilitares, mientras el Ministro del Interior y el Fiscal General de la Nación lo atribuyen a bandas criminales. El gobierno en general niega que se trate de acciones sistemáticas, planeadas para golpear el proceso de paz y especialmente la paz territorial y sus líderes. Si bien las bandas criminales son responsables de algunos de estos asesinatos, tampoco se puede desconocer que hay una mutación del paramilitarismo. Que sus intereses en los territorios pone en la mira a las organizaciones sociales y sus dirigentes, que casi siempre se oponen a sus proyectos económicos y políticos, en los que hay en juego jugosas ganancias que quieren defender a sangre y fuego. Sin duda, el desarme de las Farc deja un espacio vacío que intentarán copar otros grupos armados. No hay que olvidar que las guerrillas actuaron en reemplazo de un Estado ausente o cuya presencia fue solo militar. Estos matices y diversidad de situaciones tienen que ser analizados para buscar salidas multidimensionales y para tener eficacia en la deconstrucción de la violencia que debe hacerse durante la transición a la paz. Un proceso de largo plazo y duración. En este contexto es preocupante el asesinato de mujeres, las amenazas y hostilidades que reciben por el ejercicio de su liderazgo. Según la organización Somos Defensores, el año pasado fueron asesinadas nueve defensoras de derechos humanos, es decir, el 11% de los 80 asesinatos reportados.

También preocupa el incremento del feminicidio y en general la violencia contra de las mujeres, en formas que pueden catalogarse como tortura. Esto no solo ocurre en los territorios donde la guerra ha campeado sino en ciudades menos impactadas por la cotidianidad de la guerra. Es claro que la firma del acuerdo y la construcción de la paz no trae consigo, automáticamente, la seguridad de las mujeres. Aunque el proceso de paz crea un ambiente propicio para la democratización y la resolución pacífica de los conflictos, no significa que automáticamente desaparezca o disminuya la violencia contra las mujeres, ni la desigualdad que viven en lo material, lo político y lo cultural. Situación que las hace aún más vulnerables a los riesgos de inseguridad presentes en el posconflicto. Es un lugar común que después de la firma de los acuerdos las mujeres queden expuestas en sus entornos cotidianos.

El regreso de los hombres que participaron en la guerra a sus casas, las secuelas traumáticas de su participación en ella, la tensión por restablecer el dominio masculino, son situaciones que terminan en conductas violentas contra las mujeres. Por eso se requiere hoy, más que nunca, contar con ellas para la construcción de la paz. El Estado y otros actores involucrados deben elevar el papel de las mujeres como agentes de cambio. Respecto a formas de violencia, se debe disponer de una política criminal que prevenga, investigue y sancione. Debe haber cero tolerancia frente a las conductas de violencia de género. Es imperativa la búsqueda de salidas adecuadas para este problema. Salidas que pasan por un trabajo de corto, mediano y largo plazo centrado en la convivencia, la no violencia y la desmilitarización progresiva de los territorios. Así mismo se deben fortalecer los liderazgos democráticos, minimizar la polarización, y por parte del Estado un trabajo centrado en el desmantelamiento de las diversas estructuras criminales ilegales, llámense paramilitares y/o empresas criminales.

Ello implica también la depuración y juzgamiento al interior de la fuerza pública de elementos o estructuras que colaboren de cualquier forma con grupos armados ilegales, los cuales no serán cobijados por la JEP. El Estado debe ser hoy como nunca el garante de los derechos humanos, de la seguridad y del monopolio de la fuerza como lo ordena la Constitución. No puede dar mensajes de corrupción y de justificación de las violencias que operan en el país. Además de la aplicación a fondo del Acuerdo de Paz, debe avanzar en un enfoque de seguridad humanista donde la igualdad y la justicia social y política sean garantía para todos sus ciudadanos. Los procesos transicionales no son lineales y es tarea de toda la sociedad caminar hacia un país mejor. Tenemos con que hacerlo. Los desafíos son monumentales pero no imposibles. *Abogada y Coordinadora Nacional de la Ruta Pacifica de las Mujeres.

Copyright: http://pacifista.co/las-mujeres-no-pueden-ser-victimas-de-la-paz/ .

PRISAS: DOLORES ALEIXANDRE. RSCJ.


De un tiempo a esta parte las prisas se precipitan en caída libre por el abismo del desprestigio. Se las critica sin piedad y todo son encomios para el ritmo slow: la gimnasia sueca de toda la vida desaparece ante los movimientos lentos del chi-kung; triunfa quien resiste más tiempo en atención plena mientras saborea una pasa y en el kinhin, paseo meditativo del zen, se emplean quince minutos en recorrer diez metros.

El Papa Francisco apoya la tendencia: “A la continua aceleración de los cambios de la humanidad y del planeta se une hoy la intensificación de ritmos de vida y de trabajo, en eso que algunos llaman «rapidación». (…) La velocidad que las acciones humanas imponen hoy contrasta con la natural lentitud de la evolución biológica” (Laudato Si’, 18).

Influenciada por estos argumentos, aplico la sospecha a la Biblia y descubro a algunos de sus personajes claramente afectados por la rapidación: Abraham, por ej., queriendo agasajar a sus huéspedes, corrió a ordenar a Sara “¡Deprisa! Amasa tres medidas de flor de harina…!” (Gen 18,6). Es evidente que ese tono desabrido, impropio del patriarca y más parecido al de Donald dirigiéndose a Hilaria, pobrecilla, solo podía nacer de las prisas. También el administrador de la parábola, gürtélico a tope, azuzaba así a un deudor de su amo: “¡En seguida! Siéntate y escribe 50” (Lc 16,6).

Hasta aquí bien. El problema surge cuando aparece María caminando a toda prisa a casa de su prima Isabel; o los pastores en la noche de Belén y las mujeres en la mañana de Pascua, corriendo sin aliento en busca del Niño o del Resucitado. O Jesús mismo pidiéndole a Zaqueo: “¡Baja deprisa!” Para estos casos sería conveniente crear, a título excepcional, el apartado “Rapidación Mesiánica”: así sus protagonistas podrían acogerse a esta especie de “quinta enmienda” y seguir con su apasionamiento apresurado exentos de reproches, y hasta resultando modelos ejemplares de diligencia y presteza.

Quizá algún canonista pueda matizar y mejorar la propuesta.

http://blogs.periodistadigital.com/un-grano-de-mostaza.php/2017/03/03/p396781#more396781

 

La ‘sacudida’ de Marie Collins a la Curia renuente


02.03.17 | 19:53.

Algunos curiales del colmillo retorcido siguen resistiendo erre que erre y desde la sombra (su habitat preferido) a la revolución evangélica de Francisco, que conlleva, como es evidente, la tolerancia cero real con los curas abusadores y la quiebra total del sistema de encubrimiento, vigente durante tanto tiempo en la Iglesia. Marie Collins experimentó las reticencias curiales y, para denuciarlas, dimitió de su puesto en la comisión antiabusos del Vaticano. Un gesto como un aldabonazo.

La irlandesa Marie Collins primero fue víctima de abusos de un clérigo y, ahora, víctima de la falta de escrúpulos de algunos curiales (no sabemos cuántos), que siguen despreciando a las víctimas y, ya de paso, poniendo palos en las ruedas de las reformas de Francisco. Viejas y culpables inercias. Las cloacas de la Curia en acción.

No están dipuestos, por ejemplo, a contestar a las cartas de las víctimas de abusos. ¡Qué menos se merece una víctima! Pues ni eso quieren hacer. Les da igual que lo diga el Papa. Siguen anclados en los viejos métodos de la negación y del encubrimiento.

El pueblo de Dios tiene derecho a saber quiénes y cuántos son esos curiales. Y dónde trabajan y por qué se les sigue manteniendo en sus puestos, cuando no obedecen ni al Papa.

Marie collins, en su despedida, no cita nombres. Sólo señala drectamente a un dicasterio, la Congregación para la Doctrina de la Fe, que dirige el cardenal Müller. Sin acusarlo a él directamente. Pero ya es casualidad que, siempre que se habla de este tipo de problemas o reticencias, ante siempre de por medio el ex Santo Oficio.

Marie Collins se va precisamente para eso. Para lanzar un sos al pueblo de Dios. Para gritar a los cuatro vientos que hay curiales resistentes, dispuestos a todo para mantener sus privilegios y su ley del ‘antiguo régimen’.

O, como dice nada menos que el Secretario de Estado, cardenal Parolin, Marie Collins se va “para sacudir el árbol”. Una bofetada que deja en evidencia a los ‘resistentes’. Un grito de socorro, para que la limpieza en la Iglesia vaya más de prisa y más a fondo. Y nadie la pare.

Porque de lo que se trata no es sólo de desactivar a unas cuantas manzanas podridas del clero, sino de acabar con el ‘sistema eclesial de encubrimiento’. Todo un sistema, al que se aferran los que minimizan el problema de los abusos, los que lo interpretan siempre como maniobras de los ‘enemigos’ o los que, incluso, llegan a justificarlos o, al menos, restarle importancia.

Un viejo sistema eclesial a la defensiva, que rompe Benedicto XVI y continúa Francisco, pero no asumen algunos de sus curiales (y muchos obispos en todo el mundo). Se trata de un cambio de mentalidad. Dejar de pensar que los abusos son un mero pecadillo, que se cura con el traslado del depredador y que no conviene denunciar, para no dañar la imagen pública de la institución.

Los abusos son un pecado, el mayor pecado, el del escándalo de los inocentes, el del ‘mal le valiera al que lo comete atarse una piedra al cuello y arrojarse al mar’, como dice el Evangelio. Un pecado y un delito.

Lao tolerancia cero en la Iglesia sólo será real (y dejará de ser una frase teórica) cuando los feligreses, los compañeros curas y los obispos denuncien a los abusadores a la justicia civil, los expulsen del sacerdocio y paguen a las victimas.

En Estados Unidos es ésta la dinámica que aplican los obispos. En muchos casos, porque se han visto obligados. Y es que, para indemnizar a las víctimas, muchas diócesis están en quiebra. A la fuerza, ahorcan.

En España, a pesar de los recientes casos descubiertos, sólo han salido a la luz menos del 5% de los abusos, según dicen los expertos en el tema. La punta del iceberg. Un iceberg que muchos se empeñan en ocultar. Sin éxito, en la sociedad de la globalización y de la información.

Santidad, saque el látigo. Como Cristo en el templo. ¡Con misericordia y por misericordia con las victimas: a latigazo limpio con los abusadores, con los renuentes y con los encubridores!

José Manuel Vidal

 

http://blogs.periodistadigital.com/religion.php/2017/03/02/la-sacudida-de-marie-collins-a-la-curia-

 

LA IMPARABLE INFANTILIZACIÓN DE OCCIDENTE


JUAN M. BLANCO

Desde hace años, sociólogos, antropólogos o psicólogos vienen advirtiendo sobre la  infantilización de la sociedad postindustrial. La media de edad aumenta incesantemente, la población envejece, pero los rasgos adolescentes permanecen en una porción significativa de sujetos adultos. La juventud se ha convertido en icono de culto, objeto de incesante alabanza, de veneración. Lo grave no es que la gente intente aparentar juventud física, recurra en exceso a la cirugía estética o a los implantes capilares. Es más preocupante que un creciente porcentaje de adultos se afane en el cultivo consciente de su propia inmadurez. Hoy día no son los jóvenes quienes imitan la conducta de los adultos… sino al revés. La experiencia, el conocimiento que proporciona la edad no es ya virtud sino rémora, un lastre del que desprenderse a toda costa. It’s so hard to get old without a cause. Youth is like diamonds in the sun, and diamonds are forever.

La adolescencia se extiende hoy hasta edades muy avanzadas, generando una sociedad inmadura, unos sujetos que exigen cada vez más de la vida pero entienden cada vez menos el mundo que los rodea

Marcel Danesi, profesor de antropología y autor del libro “Forever Young”, describe este síndrome colectivo: la adolescencia se extiende hoy hasta edades muy avanzadas, generando una sociedad inmadura, unos sujetos que exigen cada vez más de la vida pero entienden cada vez menos el mundo que los rodea. La opinión pública tiende a considerar la inmadurez deseable, incluso normal para un adulto. Como resultado, cunde una sensación de inutilidad, de profunda distorsión: quienes toman las decisiones cruciales suelen ser individuos con valores adolescentes. Va desapareciendo la cultura del pensamiento, de la reflexión, del entendimiento y es sustituida por el impulso, la búsqueda de la satisfacción instantánea.

El discurso político se simplifica, dogmatiza, se agota en sí mismo, se limita a meras consignas, sencillas estampas. Pierde la complejidad que correspondería a un electorado adulto. En concordancia con la visión adolescente del mundo, no se exige en los líderes políticos ideas, capacidad de elaboración, sino belleza, atractivo, tópicos, divertidas frases, una imagen que conecte con un electorado envejecido en edad pero muy rejuvenecido en mentalidad

UBRES Y GLÚTEOS POR ENCIMA DE LA OPINIÓN RAZONADA

Los nuevos tiempos son testigos de la preponderancia de los rasgos infantiles sobre los maduros. La impulsividad, los instintos, dominan a la reflexión; el placer a corto plazo a la búsqueda del horizonte. Los derechos, o privilegios, imperan sobre los denostados deberes, esas pesadas obligaciones de un adulto. La inclinación a la protesta, al pataleo, domina a la auto superación. Y la imagen se antepone al mérito y el esfuerzo.

Resulta preocupante la fuerte deriva de la prensa hacia el puro entretenimiento, la mera diversión, en detrimento de la información y análisis rigurosos. La preponderancia de ubres y glúteos sobre la opinión razonada

Los medios de comunicación actúan en consecuencia: incluso la prensa más seria promociona el cotilleo más obsceno, el chascarrillo, el escándalo, esas noticias que hacen las delicias del público con mentalidad adolescente. Resulta preocupante la fuerte deriva de la prensa hacia el puro entretenimiento, la mera diversión, en detrimento de la información y análisis rigurosos. La preponderancia de ubres y glúteos sobre la opinión razonada.

El creciente infantilismo fomenta la difusión de miedos, esos temores inventados o exagerados que generan los reflejos distorsionados de la calle en la oscuridad de la habitación. Surge una “sociedad del miedo, tremendamente conservadora, que en el cambio ve peligros, no oportunidades. Una colectividad asustadiza, víctima fácil del terrorismo internacional. Nunca fue el mundo tan seguro como en el presente; pero nunca el ciudadano medio vivió tan aterrado. Ni el intelectual tan temeroso de escribir lo que realmente ocurre. Una sociedad bastante cobarde, insegura, que se asusta de su sombra, de lo que come o respira, que siente pánico ante noticias que, por definición, no son más que excepciones. Prueba de ello es la creciente atracción por el milenarismo: igual que en la Edad Media, los predicadores del Apocalipsis ejercen una singular fascinación, aunque sólo pretendan llenarse los bolsillos.

EL POPULISMO, CULMINACIÓN DEL INFANTILISMO

Muchos olvidan que la madurez consiste básicamente en la adquisición de juicio para distinguir el bien del mal, la formación de los propios principios y, sobre todo, la disposición a aceptar responsabilidades. Y que los dirigentes han contribuido con todas sus fuerzas a diluir o difuminar la responsabilidad individual. A sumir al ciudadano poco avisado en una adolescencia permanente. El Estado paternalista aseguró al súbdito que resolvería hasta la más mínima de sus dificultades a cambio de renunciar al pensamiento crítico, de delegar en los dirigentes todas las decisiones. Fue la promesa de una interminable infancia despreocupada y feliz.

La mentalidad infantil encaja muy bien en la sociedad compuesta por grupos de intereses, que tan magistralmente describió Mancur Olson. Unas facciones que actúan como pandillas de adolescentes en entornos donde escasea la responsabilidad, donde el grito, la pataleta, el alboroto, son vías mucho más eficaces para conseguir ventajas que el mérito y el esfuerzo. Un marco, como el español, donde predomina quien más vocifera, “reivindica”, apabulla. O tiene más amigos, mejores contactos. Raramente quién aporta razones más profundas.

El populismo constituye la fase final, el perfeccionamiento del proceso de infantilización

El populismo constituye la fase final, el perfeccionamiento del proceso de infantilización, la cosecha definitiva de esas semillas sembradas concienzudamente por los dirigentes del Mundo Occidental. No es tan significativa la estética quiceañera como el discurso arbitrista, empachado de “lo público”, proclive al reparto de prebendas, tendente a eliminar los restos de responsabilidad individual. Líderes adolescentes y caprichosos para una sociedad infantil, anestesiada, entretenida con los juguetes que los de arriba dejan caer a voluntad.

@BenegasJ & @BlancoJuanM

La imparable infantilización de Occidente

COLOMBIA.   Otro defensor de derechos humanos fue asesinado en Bello, Antioquia


Publicado el: 3 Marzo, 2017

LUGAR DONDE FUE ASESINADO EL LÍDER SOCIAL. IMAGEN TOMADA DE MINUTO30.

Por Luis Fernando Quijano Moreno

 Mientras conducía en motocicleta, el líder social Fabián Antonio Rivera fue interceptado por sicarios que lo hirieron con arma de fuego ocasionándole la muerte. El hecho de violento se registró el 2 de marzo en las cercanías al cementerio San Andrés, en la diagonal 61 con la avenida 49, en el barrio Niquía Camacol, el sector que está bajo el control de la banda que lidera alias el Tío y que está Aliada con La banda El Mesa.

En lo corrido del año, en Bello han presentado más de 16 homicidios. Las bandas paramilitares Pachelly, Chatas, El Mesa y Niquía Camacol, además de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) -conocidas también como el Clan de Golfo- convirtiendo en el municipio en la criminalidad y la violencia y el territorio no apto para el Desarrollo de Las actividades de las líderes sociales que también son defensores de derechos humanos.

Ya es hora de que el gobierno nacional ordene la intervención directa sobre este municipio, ya que todo el cogobierno paramafiador es una realidad y se encuentra en el 90% del territorio amparado por un sector de la institucionalidad que los ha otorgado, por décadas, la Protección oficial al igual del apoyo de una parte de la política de la dirección y empresarial.

Comunicado público de la Asociación de Juntas de Acción Comunal de Bello (Asocomunal)

http://analisisurbano.org/otro-defensor-de-derechos-humanos-fue-asesinado-en-bello-antioquia/

Anteriores Entradas antiguas

A %d blogueros les gusta esto: